29394(10-06-08)

2008

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 29394  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

MAGISTRADO PONENTE  

AUGUSTO J. IBÁÑEZ GUZMÁN  

Aprobado Acta No. 152  

Bogotá, D. C., diez (10) de junio de dos mil  ocho (2008).   

ASUNTO  

Examina la Sala los presupuestos jurídicos,  lógicos   y   argumentativos   expuestos   por   el  defensor  de  José  Hernando  Celis Galvis, con el fin  de  resolver  sobre  la admisión de la demanda de casación propuesta contra la  sentencia  dictada  por  el  Tribunal  del  Distrito  Judicial  de Popayán, que  confirmó  la  proferida el 23 de julio de 2007 por el Juzgado Primero Penal del  Circuito de la misma ciudad.   

HECHOS Y ACTUACIÓN PROCESAL  

1.   El    10  de  agosto  de  2005,  aproximadamente  a  las  cuatro  de  la  tarde,  el  señor José Hernando Celis  Galvis,   quien   conducía   un  colectivo,  recogió  a  la  niña1,  bajó  su  ropa    interior,   se    acostó   sobre   ella    y   eyaculó   sin  penetración.   

2.  Adelantada  la investigación, el 18 de  octubre  de  2006  la  Fiscalía  acusó  al procesado del delito de acto sexual  violento, previsto en el artículo 206 del Código Penal.   

3.  Mediante  sentencia  del  23  de  julio  de 2007 el Juzgado Primero  Penal  del  Circuito  condenó a José Hernando Celis Galvis a la pena principal  de  24  meses  de  prisión,  al  hallarlo responsable, en calidad de autor, del  delito  de acto sexual violento, descrito en el artículo 206 del Código Penal,  y  a  la  accesoria  de  interdicción  de derechos y funciones públicas por el  mismo  lapso.  No concedió la suspensión condicional  de    la    ejecución   de   la   pena.   

4.  La decisión fue recurrida y avalada el  dos  (2)  de octubre de 2007 por la Sala Segunda de Decisión Penal del Tribunal  Superior del Distrito Judicial de Popayán.   

LA DEMANDA  

El  casacionista  ataca  la  sentencia  de  segundo  grado  sin  invocar causal alguna, conforme lo señala el artículo 207  del C.P.P.   

Limita   su  exposición  a  reseñar  los  argumentos de las sentencias de primera y segunda  instancia  y  afirma  que  pretende  que la Corte Suprema de Justicia conceda la  suspensión  condicional de la pena o en su defecto la prisión domiciliaria. En  lo  esencial,  expone  que  el  Tribunal  no  tuvo  en  cuenta  los antecedentes  judiciales  del  señor  José  Hernando  Celis  Galvis  para  decidir  sobre la  suspensión  condicional  de  la  pena,  ni  consideró  los  principios  de  la  necesidad,  proporcionalidad  y razonabilidad de la sanción, así como el valor  de la dignidad humana.   

                                                                  CONSIDERACIONES   

De  conformidad  con  el  artículo 213 del  Código  de  Procedimiento  Penal  del  2000,  la  Sala  inadmitirá la  la  demanda,  porque  no reúne las exigencias  previstas en el artículo   212 de ese Estatuto.   

Las siguientes son las razones:  

El  defensor  no invoca la causal,  no  concreta  la  formulación del cargo, ni cita la norma objeto de infracción por  parte de los jueces.   

La demanda de casación no es un alegato de  instancia   en  el  que  de  manera  libre  se  puedan  incluir  toda  clase  de  cuestionamientos,  como se evidencia en éste caso. El libelo debe contener unas  condiciones  mínimas  para  que la Corte pueda abordar su estudio de fondo. Esa  formalidad  se  explica  por  la  naturaleza misma de la casación, en cuanto no  constituye  una  instancia  más  a  las  ordinarias, en la cual se pueda seguir  debatiendo  de  manera libre sobre las pruebas; no es el escenario adecuado para  proseguir  la  discusión  fáctica  y  jurídica  que  se  surtió  durante las  instancias,   ni   un   recurso   que   sirva   para   elaborar  toda  clase  de  cuestionamientos en forma abierta y deshilvanada.   

Es   por   definición   una  herramienta  extraordinaria  destinada  a  adelantar un juicio a las sentencias sobre la base  de  argumentos  lógicos,  concatenados,  sólidos  y  coherentes,  pues se  trata  de  un  reproche  que  se dirige contra sentencias amparadas por la doble  presunción  de  acierto  y legalidad, a través de los cuales de manera clara y  sistemática,  al amparo de alguna de las causales señaladas por el legislador,  se  exponen  los  errores  cometidos  por  el  fallador y se demuestra cómo por  virtud de ese equívoco la decisión adoptada no puede mantenerse.   

Un  requisito  de  notable importancia, que  permite  a  la  Corte  comprender  el alcance de la censura y, por consiguiente,  admitirla,  es  la trascendencia del desacierto judicial. El demandante no puede  limitarse  a denunciar los errores  advertidos en el fallo, ni a manifestar  simplemente  que  no  está  de  acuerdo con las consideraciones, sino que, debe  demostrar  cuál  es  la  consecuencia  que  producen  en  los  demás medios de  convicción  y  cómo  inciden en los efectos de la sentencia, de manera que, de  no   haberse   incurrido   en  ellos  el  fallador  habría  resuelto  en  forma  distinta.   

El  casacionista  compendia varias censuras  por  el  presunto  desconocimiento de los principios que rigen la imposición de  la  pena,  sin  precisar cuál es la trascendencia de la presunta irregularidad.  Respecto  a  los  cargos,  es  evidente  que no los formuló, no identificó con  claridad  los  yerros  y  no  demostró  cómo  inciden  inexcusablemente  en la  sentencia.   

En  el  escrito,  se  limita  a  oponer  su  personal  y  subjetiva  postura sobre el alcance que debe darse a los principios  que  rigen  la  imposición de la pena, los que pretende prevalezcan sobre   fallo  precedido  de  la doble presunción de legalidad y acierto cuya remoción  únicamente   procede   con   el   señalamientos   y,  principalmente,  la  demostración  de  yerros puntuales, pues lo que se persigue es la verificación  de   la   ilegalidad   de  la  sentencia  por  su  divergencia  frontal  con  la  Constitución o  la ley.   

Sobre  las  finalidades  que  persigue  la  casación, esta Corporación dijo:   

“ La casación no se estableció  con  el  fin de dirimir criterios opuestos ni para zanjar discrepancias en materia de  valoración  de  la  pruebas  y  acerca  de  su  alcance demostrativo, sino para  corregir  verdaderos  yerros,  de trascendencia tal que pudieran hacer variar el  sentido   del  fallo  el  cual  viene  precedido  de  la  doble  presunción  de  acierto          y         legalidad”2   

Y   sobre   las   exigencias  técnicas  y  metodológicas, ha dicho la Corte:   

(…)  en  esta  sede  se  exige  para  la  admisión  de  la  demanda  que  el  recurrente  atienda las exigencias formales  previstas  en  la  ley  en  la  finalidad de formular, objetivar y demostrar con  trascendencia  argumentativa a través de un juicio técnico, lógico, jurídico  y  por  sobre  todo  sustancial  que  la  declaración  de  justicia  objeto  de  impugnación,  la  cual  llega a esta sede extraordinaria amparada por una doble  presunción  de  acierto y legalidad o principio de la doble unidad jurídica de  decisión,  se  fundó en errores de hecho o de derecho manifiestos y relevantes  o  se  profirió al interior de un juicio viciado de nulidad por irregularidades  sustanciales  afectantes  del debido proceso o del derecho de defensa, falencias  claramente  diferenciadas  en  sus contenidos materiales, alcances y efectos que  reclaman  el  correspondiente  control  legal  o constitucional y los necesarios  correctivos.   

Por tanto, cuando en la demanda de casación  se  desatienden  los  requisitos señalados en el artículo 212 de la Ley 600 de  2000),  y  fundamentalmente cuando se soslaya aquélla exigencia relacionada con  la  adecuada  formulación  del  cargo  y  se  omite  señalar con la claridad y  precisión  sus  fundamentos, o se incurre en contradicciones cuando de formular  cargos  excluyentes  se  trata,  la consecuencia procesal inmediata no puede ser  otra  que  su  inadmisión  según  así  lo  impera  el  artículo 213 ibídem.  (…)3   

Por  las  anotadas  razones,  la Sala   inadmitirá  la  demanda  porque  además,  el  escrutinio  del  proceso tampoco  muestra  que  se  hubiera  incurrido  en  causal  de  nulidad o vulnerado alguna  garantía    fundamental   que   aconseje    su   intervención   oficiosa.   

Consecuente  con  lo  expuesto,  la Sala de  Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia,   

RESUELVE  

Inadmitir   la   demanda   de   casación  presentada.   

Contra  esa  decisión  no  procede recurso  alguno.   

Notifíque se y Cúmplase  

SIGIFREDO ESPINOSA PÉREZ  

JOSÉ  LEONIDAS  BUSTOS  MARTÍNEZ                                            ALFREDO GÓMEZ  QUINTERO   

MARÍA  DEL  ROSARIO  GONZÁLEZ  DE  LEMOS                                              AUGUSTO J. IBÁÑEZ GUZMÁN   

                             

JORGE       LUIS       QUINTERO  MILANÉS                                                                                   YESID  RAMÍREZ  BASTIDAS    

JULIO  ENRIQUE  SOCHA  SALAMANCA                                                   JAVIER ZAPATA ORTIZ   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria  

    

1   Se  suprime  el  nombre  y  apellido  de  la  vítima   en  atención a las  normas  protectora  del menor.   

2  Sentencia del 22 de octubre de 2001, radicado 10081.   

3 Auto  del 21 de marzo de 2008, radicado 29138.     

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