29032(18-01-08)

2008

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso     No  29032   

CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

Magistrada:  

MARÍA   DEL  ROSARIO  GONZÁLEZ DE LEMOS   

Bogotá  D.C.,  dieciocho (18) de enero  de dos mil ocho (2008).   

VISTOS  

Se   procede  a  decidir  la  impugnación  interpuesta  por  el  ciudadano  LUIS FERNANDO BLANCO  MEDINA  contra  la  providencia  del 7 de diciembre de  2007,  mediante la cual una Magistrada de la Sala Penal del Tribunal Superior de  Bogotá  declaró  improcedente  la  acción  constitucional  de  habeas  corpus  invocada  por  el  propio  impugnante al considerar que se encuentra ilegalmente  privado de la libertad en la Cárcel del Circuito de Fusagasugá.   

ANTECEDENTES  

          1.-  Al  disponer,  según  resolución  del  3 de marzo de 2005, la  apertura  de  instrucción  penal  en  contra  de LUIS  FERNANDO  BLANCO  MEDINA, la Fiscalía 233 Seccional de  Bogotá  ordenó  librar  en  su  contra  solicitud  de captura, la cual se hizo  efectiva  el  3  de  octubre  siguiente,  por  cuya  razón,  ese mismo día, el  instructor  lo  escuchó  en declaración de indagatoria, procediendo a resolver  su  situación  jurídica  el  7  de  octubre  del  mismo  año  con  medida  de  aseguramiento  de  detención preventiva, sin beneficio de libertad provisional,  por el delito de acceso carnal violento.   

          2.-  Mediante  sentencia  del  17  de octubre de 2006, el Juzgado 30  Penal  del Circuito condenó al actor y, actualmente, el proceso se encuentra en  esta   Corporación,  pendiente  de  resolverse  el  recurso  extraordinario  de  casación interpuesto a su interior.   

          3.-  El  pasado  5  de  diciembre  de 2007 el ciudadano BLANCO   MEDINA   instauró  acción  de  habeas,  argumentando  que  su captura se produjo de manera ilegal, pues se hizo  efectiva  cuando  habían transcurrido 29 días después de vencerse el término  de  seis  (6)  meses  dispuesto  por  el  artículo  298  de la Ley 906 de 2004,  aplicable  a  este  caso  por  favorabilidad, como vigencia para las órdenes de  captura.   

          4.-  La acción fue presentada directamente en la Sala Penal de esta  Corte,  lo  cual  determinó  que  la suscrita Magistrada ordenara enviarla a la  Sala  Penal del Tribunal Superior de Bogotá, de conformidad con lo dispuesto en  los artículos 2º y 7º de la Ley 1095 de 2006.   

          5.-  Por  auto del 7 de diciembre del precitado año, una Magistrada  del  mencionado  Tribunal avocó el conocimiento de la acción y, el mismo día,  luego  de  practicar  inspección  judicial  al  proceso  penal  respectivo,  la  resolvió  en  el  sentido  ya  indicado,  decisión  impugnada por el ciudadano  LUIS FERNANDO BLANCO.   

LA PROVIDENCIA IMPUGNADA  

          La    Magistrada    a   quo  sustentó  su  decisión  sobre la base de considerar infundada la  pretensión   del   accionante  de  obtener  la  aplicación  del  principio  de  favorabilidad,  pues  el mecanismo del habeas corpus se instituyó para proteger  el  derecho  de  la libertad, cuando se produzca su privación con violación de  las   garantías   constitucionales  o  legales  o  tal  privación  se  hubiese  prolongado ilegalmente.   

          Estimó  que ninguna de esas dos circunstancias se han presentado en  este  evento,  en  tanto la orden de captura se emitió con el fin de vincularlo  mediante  indagatoria, finalidad que, efectivamente, se cumplió, y es así como  en  este  momento  se  encuentra privado de la libertad en virtud no sólo de la  medida  de  aseguramiento  que  se  le  impuso sino de la sentencia condenatoria  proferida en su contra.   

          Al  respecto, con cita de precedente jurisprudencial de esta Sala de  la  Corte  Suprema,  consideró que el habeas corpus no es la vía adecuada para  ventilar  la  temática  planteada  en este caso, pues no se trata de un recurso  adicional  a  través  del  cual  pueda  proponerse debates jurídicos, sino una  acción  pública  excepcional dirigida a la protección del derecho fundamental  de la libertad.   

LA IMPUGNACIÓN  

          Para  el actor, su pretensión no se orienta a desquiciar el proceso  penal,  sino  a obtener la aplicación favorable del artículo 298 de la Ley 906  de 2004.   

          Consideró,  de otra parte, que su captura se torna también ilegal,  al  tenor  de  lo  dispuesto  en el artículo 344 de la Ley 600 de 2000, pues se  produjo  después  de  los  10 días contemplados en esa disposición, de manera  que  su  vinculación no procedía mediante el mecanismo de la indagatoria, sino  a  través  de  persona  ausente,  porque  al  vencerse  dicho  término  debió  cambiarse  la  orden  de  captura  o,  al  menos, el motivo de la misma, sin que  resultara viable su aprehensión con fundamento en aquélla.   

CONSIDERACIONES DE LA SALA  

Compete  a  la  Magistrada  que aquí provee  desatar  la impugnación interpuesta contra la providencia del 7 de diciembre de  2007,  conforme  lo  dispone  el artículo 7º de la Ley 1095 de 2006, en cuanto  esa  norma  establece  que  cuando  el  superior  jerárquico  del  a  quo  es  un  juez plural el recurso lo  debe  sustanciar  y  decidir  uno  de los magistrados  integrantes  de la respectiva Corporación, quien para tales efectos actúa como  juez individual.   

El   habeas   corpus  procede,  según  lo  establecido  en  el  artículo  1º  de  la precitada disposición legal, en dos  situaciones;  en  primer  lugar,  cuando la privación de la libertad se produce  con  violación  de  las  garantías  constitucionales  o  legales y, en segundo  término, cuando ésta se prolonga ilegalmente.   

Tiene por sentado la Sala de Casación Penal  de  la  Corte  Suprema  de  Justicia, criterio recordado en recientes decisiones  emitidas  en  Sala  unitaria  con  ocasión  de  la  vigencia  de la Ley 1095 de  20061,  que  el  amparo constitucional del habeas corpus no se instituyó  para  revisar  los  motivos por razón de los cuales los funcionarios judiciales  ordenan  la  privación  de  la libertad de una persona, sino que corresponde al  interesado cuestionarlos al interior del respectivo proceso penal   

Igualmente,  ha  dicho  la  Corte  que dicha  acción  tampoco  procede  cuando la petición tiene como sustento la privación  ilegal  de la libertad, pero para entonces se ha emitido medida de aseguramiento  de  detención  preventiva u otra decisión con efectos equivalentes, por cuanto  en  esos  casos  la  privación  de la libertad no tiene como soporte la captura  sino  una  providencia  judicial,  en  la  cual  se  encontraron satisfechos los  elementos   formales   y   sustanciales   exigidos   por   la   ley   para   ese  propósito.   

Sobre  el particular, en la sentencia del 11  de diciembre de 2003 la Corte sostuvo lo siguiente:   

“En  lo  que  corresponde  a  la  Corte Suprema de Justicia ha sido clara en determinar que el  juez  constitucional  de  habeas corpus no  tiene facultad  para   analizar   los   motivos   que   indujeron  a  la  autoridad  judicial  para ordenar la privación de la libertad de una persona, limitándose  su  competencia  a  verificar  el  cumplimiento  de  las  formalidades  de rango  constitucional  y  legal  para  su  aprehensión  y posterior detención, por no  tratarse   de   una   tercera   instancia  judicial2,  labor  que debía cumplirse  en    todo    caso   de   manera   muy   estricta,   por   cuanto   ‘el   afianzamiento   del  derecho  de  libertad  no  puede  apoyarse  ni  realizarse  con  el desconocimiento del orden  jurídico’”3.   

A su turno, en sentencia del 27 de octubre de  2005, señaló la Sala:   

         “Contrario a lo alegado por la acusada  y  por  su  defensor,  surge  manifiesta  la  contradicción  de  la providencia  mediante  la  cual  se concedió el habeas corpus a los sindicados… y el texto  legal  que  sirvió a la ex Juez procesada de aparente fundamento, pues conforme  a   la   documentación   que   obraba   en  el  diligenciamiento,  tales  ciudadanos  se hallaban judicial y legalmente privados de la  libertad,  toda  vez  que  contra  ellos  recaía  medida  de  aseguramiento  de  detención   preventiva,  además  de  que  mediante  resolución  del  1°  de  junio  de  2000 la Fiscalía Novena Especializada les  había  negado  la solicitada libertad provisional, decisión contra la cual, el  8  de junio siguiente, se había interpuesto recurso de apelación, impugnación  que,  cuando  se  presentó  la  conocida petición de amparo constitucional, se  encontraba          en          trámite”4.   

          En  el  caso  sometido  a  estudio, el actor pretende la aplicación  favorable  de  lo  dispuesto  en  el artículo 298 de la Ley 906 de 2004, a cuyo  amparo  sostiene  que  su  captura fue ilegal, pues se produjo cuando ya habían  vencido  los  6  meses  señalados  en esa norma como término de vigencia de la  orden  de  aprehensión.  Adicionalmente,  sostiene  que  la  privación  de  la  libertad  también  se  torna  ilegal  con  fundamento  en  lo  dispuesto  en el  artículo  344  de  la  Ley  600  de 2000, porque al vencerse los 10 días allí  establecidos,  su  vinculación  debió  darse  mediante declaratoria de persona  ausente y no a través de indagatoria.   

          Los  anteriores constituyen cuestionamientos que, sin lugar a dudas,  debió  el  peticionario  aducir  en  su  oportunidad  dentro del proceso penal,  acudiendo,  de  ser  el  caso, a los mecanismos de impugnación previstos por la  ley  para  el  efecto,  sin que sea procedente, como acertadamente lo estimó la  Magistrada    del    Tribunal   a   quo,   su  pretensión  de  debatirlos  en  este  momento  por  la  vía  constitucional   del   habeas  corpus,  cuando  ya  pesa  sobre  él  medida  de  aseguramiento  de detención preventiva e, incluso, sentencia de condena, piezas  procesales que sustentan la privación de la libertad.   

         En   consecuencia,   por  consultar  la  realidad  procesal  y  estar  ajustada  a  derecho, se  confirmará   la   providencia   mediante   la  cual  el  Tribunal  Superior  de  Bogotá,  en  Sala  Unitaria, declaró   improcedente  la  acción  de  habeas corpus objeto de examen.   

En  mérito  de  lo  expuesto,  la  suscrita  Magistrada  de  la  Sala  de  Casación  Penal  de la Corte Suprema de Justicia,   

RESUELVE  

CONFIRMAR   la  decisión impugnada, por las razones expuestas en la parte motiva.   

Contra  esta  providencia no procede recurso  alguno.   

Cópiese,  notifíquese  y  devuélvase  al  Tribunal de origen.   

MARÍA    DEL   ROSARIO   GONZÁLEZ   DE  LEMOS   

Magistrada  

TERESA    RUIZ  NÚÑEZ   

Secretaria  

    

1 Ver,  entre  otras,  auto  del  27  de  noviembre  de 2006, rad. 26503, Magistrado Dr.  ALFREDO  GÓMEZ  QUINTERO. También, auto del 11 de octubre de 2007, rad. 28549,  Magistrada Dra. MARÍA DEL ROSARIO GONZÁLEZ DE LEMOS.   

2 Autos  del  7  de junio de 1985 Rad. 1985, 12 de mayo de 1988,  19 de noviembre de  1991, 3 de julio de 1992 y 10 de abril de 1996.   

3  Radicación 15955.   

4  Radicación 18788.     

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