28893(31-03-08)

2008

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 28893  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado ponente:  

YESID RAMÍREZ BASTIDAS  

                                    Aprobada Acta N° 70.   

Bogotá,  D. C., marzo treinta y uno (31) de  dos mil ocho (2008).   

VISTOS:  

Procede   la  Sala  a  resolver  sobre  la  admisibilidad  formal  de la demanda de casación presentada por el defensor del  procesado    Luis   Alberto   Torres   Méndez,   quien   fuera   condenado  anticipadamente  por  las conductas punibles de homicidio agravado, porte ilegal  de   armas   de   fuego   y   municiones  de  defensa  personal  y  tráfico  de  estupefacientes,  en  sentencias  proferidas  por  el  Juzgado Segundo Penal del  Circuito Especializado y el Tribunal Superior de Cúcuta.   

HECHOS Y ACTUACIÓN PROCESAL:  

1. Los primeros fueron tratados en los fallos  de instancia de la siguiente manera:   

Los  acontecimientos que dieron origen a la  acción  penal  se  presentaron  a  las 3:30 p.m. aproximadamente del día 24 de  junio  de  2006,  cuando  dos  individuos  que  portaban pistolas 9 milímetros,  ingresaron  a  la  Urbanización  Altos  de Tamarindo del municipio de Villa del  Rosario,  y  se  dirigieron  a  la  manzana  0,  casa  17,  correspondiente a la  residencia  de la señora María Edelmira Mantilla Lizcano, donde se encontraban  sus  hijos Mario Alfonso Mantilla Lizcano, investigador del C.T.I. adscrito a la  Subunidad  de  Apoyo  para Norte de Santander y Arauca, de la Unidad Nacional de  Derechos  Humanos  y  D.I.H.  de  la  Fiscalía  General de la Nación, y Jesús  Antonio  Mantilla,  contra  quienes  los  sujetos dispararon en varias ocasiones  causándoles   la  muerte,  huyendo  luego  al  saltar  un  muro  que  rodea  la  urbanización.   

El día 27 de junio de 2006, con fundamento  en  la  información obtenida a través de una llamada telefónica, la Unidad de  Reacción  Inmediata  de  la  Fiscalía  de  Cúcuta, ordenó la realización de  diligencia  de  registro  y  allanamiento  al inmueble ubicado en la calle 2 N°  2-27,  sector  La  Playa  del  corregimiento  La  Parada, donde según los datos  suministrados,  se  encontraba  el autor del homicidio de los hermanos Mantilla,  hallándose  dicha  residencia  ocupada  entre  otros  por  Luis  Alberto Torres  Méndez   y  Carlos  Julio  torres  Ortega,  una  pistola  marca  Astra   9  milímetros,  un proveedor con capacidad para 17 cartuchos del mismo calibre, 73  proyectiles  de  diferentes  marcas,  1  kit  completo  para el mantenimiento de  armas,  400  gramos de marihuana y varias prendas de vestir, algunas con manchas  de  sangre,  respecto  de  las  cuales  se  realizó  estudio  de  tipificación  molecular  de  ADN  y cotejo, que indicó que muchas manchas coincidían con las  del  occiso  Jesús  Antonio  Mantilla,  vinculándose  en  consecuencia  a Luis  Alberto  Torres  Méndez  y  CArlos  Julio  Torres  Ortega,  como autores de los  homicidios.        

2.  Por  los  anteriores  episodios  una vez  vinculado  legalmente  mediante  indagatoria  la  Fiscalía  40 Especializada de  Cúcuta  el  13 de julio de 2006 le dictó medida de aseguramiento de detención  preventiva  sin  derecho  a  libertad  provisional,  entre otros. a Luis Alberto  Torres  Méndez  como  coautor  del concurso de delitos de homicidio agravado en  Mario  Alfonso  Mantilla  y  Jesús Antonio Mantilla y la circunstancia de mayor  punibilidad  del  numeral 10 del art. 58 cp: obrar en coparticipación criminal,  tráfico  de  estupefacientes  y  tráfico  de  armas  y  municiones  de defensa  personal.   

3.  El  sindicado  Torres  Méndez   se  sometió  a  sentencia  anticipada,  razón  por  la  cual  la fiscalía el 2 de  noviembre   siguiente   ordenó   escucharlo   previamente   en  ampliación  de  indagatoria,  diligencia  en  la  cual  el inculpado relató que le pagaron ocho  millones   de   pesos  ($8.000.000.oo)  a  él  y  a  un  sujeto  que  le  dicen  “Navas” para asesinar al  funcionario  de  la Fiscalía y a los hombres que estuvieren con él menos a las  mujeres o a los niños, y así lo hicieron.   

En  esa misma fecha el procesado aceptó los  cargos  formulados  por  la  fiscalía  que  son  los  mismos  atribuidos  en la  providencia  por  medio  de  la  cual se resolvió la situación jurídica. Y en  resolución  del  3 del mismo mes y año se dispuso enviar la actuación al Juez  Penal  del  Circuito  Especializado de Cúcuta y continuar la investigación por  separado en relación con el procesado Carlos Julio Torres Ortega.   

4. El asunto correspondió al Juzgado Segundo  Penal  del  Circuito  Especializado  de  Cúcuta  que  el  16 de febrero de 2007  condenó  anticipadamente  a  Torres Méndez por los cargos por él aceptados, a  veintiséis  (26)  años  y ocho (8) meses de prisión, doscientos setenta y dos  mil  pesos  ($272.000.oo)  de  multa,   inhabilidad  para  el  ejercicio de  derechos  y funciones públicas por un lapso de veinte (20) años, se abstuvo de  imponer  condena  al  pago  de  indemnización  de  perjuicios  y  le  negó  la  suspensión  condicional de la ejecución de la pena y la prisión domiciliaria.   

5.  Ese  fallo fue recurrido por el defensor  del  sindicado en cuanto a la dosificación de la pena y el Tribunal Superior de  Cúcuta  el  27  de  junio  siguiente  lo confirmó, mediante providencia que es  objeto  del recurso extraordinario de casación interpuesto por el apoderado del  acusado.   

  LA  DEMANDA:   

Al  amparo  de  la  causal  primera,  cuerpo  segundo,  artículo  207  de la ley 600 de 2000, el  demandante formuló un  único cargo contra el fallo proferido por el Tribunal, así:   

En  la  sentencia  recurrida se incurrió en  violación  de  una  norma  de derecho sustancial porque los jueces de instancia  incrementaron  la  pena impuesta al procesado con fundamento en la circunstancia  genérica  de  agravación   de  la coparticipación criminal, cuando dicho  aspecto  no se contempló en la providencia por medio de la cual se resolvió la  situación  jurídica  y tampoco en la diligencia de formulación de cargos para  sentencia  anticipada, situación que origina incongruencia entre la imputación  y  el  fallo,  irregularidad  que  se  debe corregir con una nueva dosificación  punitiva.   

Por lo anterior, solicita casar la sentencia  y ordenar la tasación de la pena conforme a la ley.   

CONSIDERACIONES DE LA CORTE:  

1.  El  artículo  213 de la ley 600 de 2000  establece  que  si el recurrente en casación carece de interés o la demanda no  reúne  los  requisitos  formales  previstos  en  el  artículo  212 ibídem, se  inadmitirá y el proceso se devolverá al despacho de origen.   

2.  El  artículo 40 del mencionado estatuto  procesal  penal,  en  términos  similares a como lo hacía el artículo 37 B. 4  del  decreto  2700  de  1991, adicionado y modificado por las leyes 81 de 1993 y  365  de 1997, restringe el interés para recurrir del defensor y el procesado la  sentencia  anticipada a temas específicos como la dosificación de la pena, los  mecanismos  sustitutivos  de  la pena privativa de la libertad y a la extinción  del dominio sobre los bienes.   

En   relación   con   esta  temática  la  jurisprudencia  de  la Sala ha venido sosteniendo que ese interés jurídico que  le  asiste  al  defensor y al procesado para recurrir los fallos anticipados, es  el  mismo  que se exige en sede extraordinaria, porque es apenas obvio que si el  pronunciamiento  de  segunda  instancia  solo  puede  darse en relación con los  aspectos  mencionados,  los  errores  de  juicio  o  de procedimiento que pueden  cometerse en el fallo estarían directamente conectados con éstos.   

Pese  a lo anterior, en esta clase de fallos  la  situación  del  procesado  no queda de ningún modo expuesta al arbitrio de  los  funcionarios  que en ella intervinieron, ni desprovista de las garantías a  las  que  se  compromete  y  está  obligado  a  respetar  el Estado. Por tanto,  tratándose  de  nulidades,  es  un  hecho  que la defensa y el sindicado tienen  interés  para  recurrir extraordinariamente, salvo, claro está, que se utilice  este  motivo  de  ataque  como  pretexto  para  retractarse de la aceptación de  cargos1.   

3. Las precisiones anteriores llevan a que la  defensa  de  Luis  Alberto Torres Méndez, condenado como coautor responsable de  las  conductas  punibles  de  homicidio  agravado  y  la  circunstancia de mayor  punibilidad  prevista  en  el  numeral  10 del art. 58 ley 599 de 2000: obrar en  coparticipación  criminal,  tráfico  y  porte  de  armas  y  municiones de uso  personal  y tráfico de estupefacientes, imputaciones que aceptó en el trámite  de  sentencia  anticipada  solicitada  en  la  etapa de instrucción, carezca de  interés  jurídico  para  recurrir  en  casación el fallo de segunda instancia  frente  al  único cargo postulado por el recurrente bajo la égida de la causal  primera,  cuerpo  segundo,  porque  el  reparo  envuelve  un desconocimiento del  principio   de   irretractabilidad   de  esta  clase  de  pronunciamientos  pues  recuérdese  que  en  tal  reproche  el  libelista  con  el pretexto de postular  violación  indirecta de la ley sustancial o incongruencia entre la formulación  de    cargos    y   la   sentencia   –tema  propio  de  la  causal segunda de casación, num. 2° art. 207  cpp  de  2000, y no de la primera-   lo que en el fondo pretende es la  retractación  de  la aceptación de cargos, y en particular de la circunstancia  de mayor punibilidad antes mencionada. Y,   

4. Es que consultada la actuación procesal,  aspecto  que  soslayó  el  libelista,  la  Fiscalía  Cuarenta Especializada de  Cúcuta  en  providencia  del  13  de  julio  de  2006  resolvió  la situación  jurídica,  entre  otros,  del  vinculado  Luis  Alberto  Torres  Méndez  y  en  relación  con  su  responsabilidad  penal  le  imputó  los cargos de homicidio  agravado  en  Mario  Alfonso y Jesús Antonio Mantilla,  conductas punibles  en  las  cuales  “concurre contra los sindicados la  circunstancia  de  mayor  punibilidad  del numeral 10 del artículo 58 del mismo  Estatuto  Puntivo:  ‘Obrar  en     coparticipación     criminal’”,  fabricación, tráfico y porte  de  armas  de  fuego  de  defensa  personal,  fabricación  tráfico  y porte de  municiones  y tráfico, fabricación o porte de estupefacientes, pronunciamiento  notificado personalmente al procesado y a su defensor.   

Ante  la  solicitud  del  sindicado  Torres  Méndez   de  aceptar  los cargos para someterse a sentencia anticipada fue  escuchado   en  ampliación  de  indagatoria  para  ser  interrogado  sobre  las  circunstancias  en  que ocurrieron las conductas punibles investigadas porque en  anteriores  versiones negó su participación en las mismas, relató allí cómo  en  concurso  con  otra  persona  y  por  promesa  remuneratoria  asesinó a los  hermanos  Mantilla,  y  el  2 de noviembre siguiente se llevó a cabo el acta de  formulación  de  cargos  imputándole la fiscalía coautoría y responsabilidad  en  los  delitos  que  habían  sido  objeto  de  medida  de  aseguramiento y la  concurrencia  de  la  circunstancia  de  mayor  punibilidad descrita en el   numeral  10 del art. 58 cp en relación con las conductas punibles de homicidio.  Allí consta lo siguiente:   

CALIFICACIÓN  JURÍDICA  DE  LOS  HECHOS  IMPUTADOS  AL  PROCESADO  PRESENTE LUIS ALBERTO TORRES MÉNDEZ, Y QUE SERÁN LOS  CARGOS  QUE LE FORMULA LA FISCALÍA A TÍTULO DE COAUTOR: HOMICIDIO en  los  hermanos Mario Alfonso Mantilla y Jesús Antonio Mantilla,  conducta  tipificada  en el Libro 2, Título I, Capítulo Segundo, artículo 103  del  Código  Penal,  sancionada  con  prisión de trece (13) a veinticinco (25)  años;   pero   resulta   ser   HOMICIDIO   AGRAVADO  por   concurrir   las   circunstancias  específicas  descritas  en  los  numerales  4,  7  y  10 del artículo 104 ibídem, soportada  aquella  circunstancia en que recibieron precio para ejecutar el doble homicidio  tal  como lo confiesa en la ampliación de indagatoria el procesado presente; la  segunda  circunstancia  si  está  demostrado  que  las víctimas se encontraban  desprevenidos  viendo  televisión, totalmente desarmados y sorprendidos por los  victimarios  que  arremeten  sin  darles  oportunidad  de  defensa  o  al  menos  reaccionar,  esto  es  que los agentes activos de la conducta se aprovecharon de  las  condiciones  de  indefensión  e  inferioridad  en  que  se encontraban las  víctimas,  y  en  cuanto  a  la  tercera  y última circunstancia agravante por  recaer  en  persona  que era servidor público y en razón de ello, toda vez que  está  demostrado  que  el  occiso  Mario Alfonso Mantilla, ejercía el cargo de  Investigador  Criminalístico  VII  del Cuerpo Técnico de Investigaciones de la  Fiscalía  General  de  la  Nación,  prestando  sus servicios al momento de los  hechos  al  Grupo  de  Policía  Judicial de la Subunidad de Apoyo para Norte de  Santander  y  Arauca,  de  la  Unidad  Nacional  de  Derechos  Humanos y Derecho  Internacional  Humanitario,  con  sede  en  Cúcuta,  sin que exista elemento de  juicio   alguno   para   predicar   que  el  homicidio  se  haya  producido  por  circunstancia  o  causa  diferente  a su condición de servidor público; razón  por  la  cual  la  pena  de  prisión  será de veinticinco (25) a cuarenta (40)  años.  Además, respecto a esta conducta concurre la  circunstancia  de  mayor  punibilidad  del numeral 10 del artículo 58 del mismo  Estatuto  Código  Penal  por  “Obrar  en coparticipación criminal”, ya que  actuaron  dos  personas  concertadas con esa finalidad  (subraya  y  negrilla  fuera del texto). FABRICACIÓN,  TRÁFICO   Y   PORTE   ILEGAL   DE   ARMA   DE  DEFENSA  PERSONAL,  descrito  en el Libro II, Título XII, Capítulo Segundo, artículo  365  del  Código  Penal,  sancionado  con prisión de uno (1) a tres (3) años,  toda  vez  que  para  ejecutar  la  conducta  homicida  de los hermanos Mantilla  utilizaron  una  pistola calibre 9 milímetros, además al momento de la captura  les  fue encontrada pistola del mismo calibre, tratándose de un arma de defensa  personal.  FABRICACIÓN,  TRÁFICO  Y PORTE ILEGAL DE  MUNICIÓN  PARA  ARMA DE DEFENSA PERSONAL, descrito en  el  Libro  II,  Título XII, Capítulo Segundo, artículo 365 del Código Penal,  sancionado  con  prisión  de  uno  (1)  a  tres (3) años, en virtud de haberle  encontrado  para  el  momento  de la captura munición de diferente calibre para  armas   de   fuego   de  defensa  persona.  TRÁFICO,  FABRICACIÓN  O  PORTE  DE  ESTUPEFACIENTES, conducta  descrita  en  el  Libro  II,  Título XIII, artículo 376, inciso 2, del Código  Penal,  sancionada con prisión de cuatro (4) a seis (6) años, atendiendo a que  al  momento  de la captura conservaban más de cuatrocientos gramos de sustancia  vegetal  marihuana.  Las  penas  fijadas  anteriormente se incrementarán en una  tercera  parte  del  mínimo  y  en  la mitad del máximo en concordancia con el  artículo  14  de  la  ley  890  de 2005, vigente desde el 1° de enero de 2005.  Estos  son  los  cargos  que  la  Fiscalía 40 de la Unidad Nacional de Derechos  Humanos  y  Derecho  Internacional  de  Cúcuta,  le  formula. El procesado Luis  Alberto  Torres  Méndez,  manifestará  libre  y voluntariamente si los acepta.  CONTESTO:  “Sí  señor,  sí  aceptó  esos cargos  porque   cometí  esos  delitos”.    …  El  señor  defensor  interviene  diciendo:  “Que la aceptación de los cargos ha sido  clara”.   

Suscrita el acta por el Fiscal, el procesado  y  su  defensor,  se  remitió  la  actuación a los Jueces Penales del Circuito  Especializados  de  Cúcuta que a través del Segundo de esa categoría el 16 de  febrero  de  2007  y  de  acuerdo  con  los  cargos  aceptados, dictó sentencia  anticipada.  Bajo  este contexto el recurrente carece de interés jurídico para  impugnar   el   fallo  de  segunda  instancia  pretendiendo  retractarse  de  la  imputación  de  la circunstancia de mayor punibilidad a que alude el numeral 10  del  art.  58  del cp so pretexto de pregonar sorprendimiento de una agravación  genérica  que  fáctica  y  jurídicamente  le  fue atribuida de manera expresa  desde  la  resolución  de  la  situación  jurídica  y reiterada en el acta de  formulación  de  cargos  para  sentencia  anticipada  la  cual  aceptó libre y  voluntariamente.   

Ahora:  la  actuación  procesal en la forma  como  quedó  descrita, demuestra la congruencia entre la formulación de cargos  para sentencia anticipada y el fallo.   

5.  Bajo los parámetros antes indicados, se  impone  la  inadmisión  de  la  demanda  de conformidad con lo dispuesto por el  artículo  213  del  Código  de  Procedimiento  Penal,  además  que la Sala no  encuentra   transgresión   de  garantías  fundamentales  que  deban  ampararse  oficiosamente.   

A mérito de lo expuesto, la Corte Suprema de  Justicia, Sala de Casación Penal,   

RESUELVE:  

Inadmitir la demanda de casación presentada  en defensa del procesado Luis Alberto Torres Méndez.   

Contra  esta  providencia no procede ningún  recurso.   

Cópiese,  notifíquese  y  devuélvase  al  Tribunal de origen. Cúmplase.   

SIGIFREDO ESPINOSA PÉREZ  

ALFREDO           GÓMEZ  QUINTERO       MARÍA   DEL   ROSARIO   GONZÁLEZ  DE  LEMOS   

AUGUSTO       J.       IBÁÑEZ  GUZMÁN                        JORGE                                LUIS                               QUINTERO  MILANÉS                              

YESID           RAMÍREZ  BASTIDAS                      JULIO                                ENRIQUE                               SOCHA  SALAMANCA                              

JAVIER ZAPATA ORTIZ  

TERESA    RUIZ  NÚÑEZ   

Secretaria  

    

1 CORTE  SUPREMA    DE    JUSTICIA,    Sala   de   Casación  Penal,     Sent.  Casación junio 9 de 2004, rad. 13.594.     

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