27804(23-01-08)

2008

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 27804  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente  

JORGE  LUIS  QUINTERO  MILANÉS   

Aprobado   acta   N°  007   

Bogotá, D. C., veintitrés (23) de enero de  dos mil ocho (2008).   

V    I   S   T   O  S   

Corresponde  a  la Corte conceptuar sobre la  solicitud   de   extradición   del    ciudadano   colombiano  VÍCTOR  ORLANDO  PAREDES  BURBANO, elevada  por el Gobierno de los Estados Unidos de América.   

L  A     S O L I C I T U D   

El  Gobierno  de  los  Estados  Unidos  de  América,  mediante  Nota Verbal número 1608 del 15 de junio de 2007, solicitó  la   extradición  del  ciudadano  colombiano  Víctor  Orlando  Paredes  Burbano, a quien requiere con el fin  de  que  comparezca en juicio por delitos federales de narcotráfico, conforme a  la  acusación  número  07-20194-CR-HIGHSMITH  proferida el 23 de marzo de 2007  por  el  Tribunal  de  Distrito  de  los  Estados Unidos, Distrito Meridional de  Florida.   

1.    La  acusación dictada en contra del solicitado   

1.1.   El  Gran  Jurado  del  Distrito  Meridional  de  Florida,  el  23  de marzo de 2007, dictó la acusación número  07-20194-CR-HIGHSMITH  a través de la cual formuló en contra del solicitado en  extradición,  ciudadano  colombiano  Víctor  Orlando  Paredes Burbano, los siguientes cargos:   

“CARGO   1   

“Comenzando  en  junio  de 2002 o alrededor de esa época, y continuando hasta la fecha en que se  dictó  la  presente  acusación  formal, las fechas exactas siendo desconocidas  para  el  Gran Jurado, en el Condado de Miami-Dade, en el Distrito Meridional de  Florida   y   en   otras   partes,  los  acusados,…  VÍCTOR    ORLANDO    PAREDES   BURBANO,        alias        ‘Bookley’,   alias  ‘Don Orlando’,   alias  ‘Don   O’,   alias  ‘Campeón’…,  con  conocimiento  de  causa e intencionalmente combinaron, concertaron, confederaron  y  acordaron  entre  sí  y con otras personas tanto conocidas como desconocidas  para  el Gran Jurado para importar una sustancia controlada a los Estados Unidos  desde  un  lugar  fuera de ese país, en contravención a la Sección 952(a) del  Título  21  del  Código  de  los  Estados  Unidos; todo en contravención a la  Sección  963  del  Título  21  del  Código  de los Estados Unidos.   

“Conforme  a la  Sección  960(b)(1)(B)  del  Título  21  del  Código  de  los  Estados Unidos,  también  se  alega  que  esta  contravención involucró cinco (5) kilogramos o  más  de  una  mezcla  y  sustancia  que  contenía  una cantidad perceptible de  cocaína y   

“Conforme  a la  Sección  960(b)(1)(A)  del  Título  21  del  Código  de  los  Estados Unidos,  también  se  alega  que esta contravención involucró un (1) kilogramos o más  de   una   mezcla   y  sustancia  que  contenía  una  cantidad  perceptible  de  heroína.   

“CARGO   2   

“El 28 de junio  de  2002  o  alrededor de esa fecha, en el Condado de Miami-Dade, en el Distrito  Meridional   de   Florida   y   en   otras   partes,  los  acusados,…     VÍCTOR    ORLANDO    PAREDES  BURBANO, alias ‘Bookley’,   alias  ‘Don Orlando’,   alias  ‘Don   O’,   alias  ‘Campeón’…,  con  conocimiento  de  causa e intencionalmente importaron una sustancia controlada a  los  Estados  Unidos  desde  un lugar fuera de ese país, en contravención a la  Sección  952(a)  del Título 21 del Código de los Estados Unidos y la Sección  2   del   Título   18   del   Código   de   los   Estados   Unidos.   

“Conforme  a la  Sección  960(b)(1)(B)  del  Título  21  del  Código  de  los  Estados Unidos,  también  se  alega  que  esta  contravención involucró cinco (5) kilogramos o  más  de  una  mezcla  y  sustancia  que  contenía  una cantidad perceptible de  cocaína y   

“Conforme  a la  Sección  960(b)(1)(A)  del  Título  21  del  Código  de  los  Estados Unidos,  también  se  alega  que esta contravención involucró un (1) kilogramos o más  de   una   mezcla   y  sustancia  que  contenía  una  cantidad  perceptible  de  heroína.   

“CARGO   3   

“El 15 de julio  de  2004  o  alrededor de esa fecha, en el Condado de Miami-Dade, en el Distrito  Meridional   de   Florida   y   en   otras   partes,   el  acusado  VÍCTOR    ORLANDO   PAREDES   BURBANO,  alias   ‘Bookley’,  alias   ‘Don         Orlando’,        alias        ‘Don           O’,   alias  ‘Campeón’,   con   conocimiento  de  causa  e  intencionalmente  intentó  importar  una  sustancia  controlada  a  los Estados  Unidos  desde  un  lugar  fuera  de  ese  país, en contravención a la Sección  952(a)  del Título 21 del Código de los Estados Unidos, todo en contravención  a  la  Sección  963  del  Título  21  del  Código  de los Estados Unidos y la  Sección  2  del  Título  18  del  Código  de  los  Estados Unidos.   

“Conforme  a la  Sección  960(b)(1)(B)  del  Título  21  del  Código  de  los  Estados Unidos,  también  se  alega  que  esta  contravención involucró cinco (5) kilogramos o  más  de  una  mezcla  y  sustancia  que  contenía  una cantidad perceptible de  cocaína y   

“Conforme  a la  Sección  960(b)(1)(A)  del  Título  21  del  Código  de  los  Estados Unidos,  también  se  alega  que esta contravención involucró un (1) kilogramos o más  de   una   mezcla   y  sustancia  que  contenía  una  cantidad  perceptible  de  heroína”.   

1.2.   Los  acontecimientos  fácticos  objeto  de  investigación  e imputación de los citados cargos formulados en su  contra, motivo de la solicitud de extradición, son los siguientes:   

“Los  hechos de  este  caso  indican  que  comenzando  en  el 2006, la Agencia para el Control de  Drogas  (‘DEA’),  la  Agencia  para  el  Control de  Inmigración     y     Aduanas     (‘ICE’)  y el  Grupo  de Trabajo Inter.-Institucional para el Control de las Drogas y el Crimen  Organizado               (‘OCDETF’) han  realizado     una     gran     operación    conjunta    llamada    ‘Operación            Doble  Identidad’ de la DEA, la  cual  incluye  varias  investigaciones  de agencias de las fuerzas del orden que  tenían  como  objetivo  la  organización de tráfico de cocaína/heroína y de  lavado       de      dinero      (‘DTO’)  liderada  por  el  ciudadano  colombiano Víctor Orlando Paredes-Burbano. La DTO  Paredes-Burbano  es responsable del envío de por lo menos cuatro cargamentos de  cocaína  y  heroína  a  los  Estados  Unidos. La DTO Paredes-Burbano utilizaba  principalmente  como método de transporte el esconder cantidades de narcóticos  dentro de muebles fabricados por encargo.   

“Paredes-Burbano  operaba  desde  Cali,  Colombia.  Cuando  la DTO empezó a enviar cargamentos de  narcóticos  a  los  Estados  Unidos,  Paredes-Burbano  tenía  un  socio, Raúl  Humberto  Barahona-Quintero,  quien  era  responsable  de reclutar personas para  recibir   los   muebles   cargados   de   narcóticos  en  los  Estados  Unidos,  específicamente n Miami, Florida.   

“La  investigación  a  la  DTO  Paredes-Burbano ha incluido la interceptación legal  con  orden  judicial  de  docenas  de  líneas telefónicas en Colombia y en los  Estados  Unidos.  También ha incluido incautaciones de cocaína y/o heroína en  aviones  de  carga  que  son  utilizados  para  transportar  los narcóticos. La  investigación  y evidencia también ha incluido vigilancia física y testimonio  de   informantes,   fuente   de  información  y  agentes  de  las  fuerzas  del  orden.   

“Como resultado  de  las  interceptaciones legales en Colombia y en los Estados Unidos, oficiales  de  las  fuerzas  del  orden  han  interceptado  conversaciones que involucran a  Víctor  Orlando  Paredes-Burbano  y  a  los  miembros de su organización Raúl  Humberto  Barahona-Quintero,  Gabriel  Bernardo  Correa.-Domínguez, José Jaime  Calderón-Gómez,  José  Manuel  Álvarez-Casas  y  Niexi  García-Lamela.  Los  miembros  de  la DTO han sido escuchados discutiendo detalles específicos sobre  despachos  de  cocaína  y/0  heroína  y revelando información que incluye los  números  de  la  cola  de  los  aviones  y  la  ubicación  de  los narcóticos  escondidos.  Adicionalmente,  en numerosas ocasiones, oficiales de la Agencia de  Aduanas  y  Protección  de Fronteras (‘CBP’)  han  identificado,  interceptado  y/0  abordado  numerosos  aviones  de  carga  en el  Aeropuerto  Internacional  de  Miami, Utilizados por la DTO Paredes-Burbano para  transportar   cocaína   y/o   heroína,   habiendo   dado  como  resultado  las  incautaciones  de narcóticos. Testigos que cooperan en el caso le han contado a  agentes  de  las fuerzas del orden que la cocaína y la heroína despachadas por  la  DTO  Paredes-Burbano  tenían  como  destino  final  su distribución en los  Estados Unidos.   

“Paredes-Burbano  es  el  líder  y financiador de la DTO y es la fuente principal de cocaína que  opera  desde  Cali,  Colombia.  Su DTO fabrica por encargo muebles para esconder  dentro   de  ellos  cocaína/heroína.  Desde  el  2002  hasta  julio  de  2004,  Paredes-Burbano  envió  por lo menos cuatro cargamentos de muebles que llevaban  escondida   dentro   de   ellos   tanto   cocaína,   como  heroína.   

“Todas   las  acciones  adelantadas  por  el  acusado  en  este  caso  fueron  realizadas  con  posterioridad      al      17      de      diciembre     de     1997”.   

2.    Los  documentos allegados   

La documentación remitida por el Gobierno de  los  Estados  Unidos  de  América que sustenta la solicitud de extradición del  ciudadano    colombiano   Víctor   Orlando   Paredes  Burbano, es la siguiente:   

2.1.   Copia  de  la acusación número  07-20194-CR-HIGHSMITH  proferida  el  23  de  marzo  de  2007 por el Tribunal de  Distrito  de  los  Estados  Unidos, Distrito Meridional de Florida, en contra de  Víctor    Orlando    Paredes    Burbano.   

2.2.   Las  declaraciones  juradas  de  Andrea  G.  Hoffman,  Fiscal  Auxiliar  de  los  Estados Unidos para el Distrito  Meridional   de   Florida,  y  de  Harold  L.  Hurley,  Agente  Especial  de  la  Administración   Antinarcóticos   (DEA),   las  que  respaldan  la  acusación  contra  Víctor  Orlando  Paredes  Burbano.   

La Fiscal Auxiliar de los Estados Unidos para  el   Distrito   Meridional   de  Florida,  señora  Andrea  G.  Hoffman,  en  su  declaración  explica  los  alcances  jurídicos  de  la  acusación,  hace  una  descripción  y  vigencia de los tipos penales imputados y realiza una síntesis  de  los  hechos,  de  la  actuación  procesal  y  de  los  cargos atribuidos al  solicitado en extradición.   

A  su  vez,  el  Agente  Especial  Harold L.  Hurley,  de  manera detallada relata  los hechos objeto de investigación y  juzgamiento  ante el citado Tribunal y la participación en los mismos por parte  del  requerido  en  extradición,  respecto  de quien suministra la información  necesaria sobre su identidad.   

2.3.    Copia   del   texto   de  las  disposiciones  del  Código de los Estados Unidos que se afirman fueron violadas  por  el  solicitado en extradición y que se encontraban vigentes para la época  de los hechos.   

2.4.   Por último, se allegó copia de  la    orden    de    captura    dictada    en    contra    del    requerido   en  extradición.   

2.5.  En la Nota Verbal N° 1608 del 15  de  junio  de 2007, mediante la cual se formalizó la solicitud de extradición,  se    informó    que    Víctor   Orlando   Paredes  Burbano,    “también  conocido          como         ‘Bookley’,  “también  conocido  como  ‘Don Orlando’,             “también  conocido  como  ‘Don           O’,             “también  conocido  como  ‘Campeón’,             “también  conocido  como  ‘Víctor  Ramírez-Hurtado’,  es   ciudadano  de  Colombia,  nacido  el  27  de  marzo  de 1958, en  Colombia. Es portador de la cédula  colombiana  N° 16.603.738”. Así mismo, se acompaña  la correspondiente fotografía de su rostro.   

2.6.  La Embajada de los Estados Unidos  de  América,  mediante Nota Verbal N° 0834 del 9 de abril de 2007 solicitó la  captura  con  fines  de extradición de Víctor Orlando  Paredes   Burbano,  documento  que  el  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores  remitió al Fiscal General de la Nación, cuyo Despacho,  mediante    resolución    del    11    de    abril    siguiente,   ordenó   su  aprehensión.   

Según  información  suministrada  por  la  Fiscalía  General  de  la  Nación,  la  resolución  que  dispuso  la  captura  de    Paredes    Burbano,  identificado  con  la cédula de ciudadanía número 16.603.738 de Cali (Valle),  le  fue  notificada  personalmente  el 18 de abril de 2007, fecha en la cual fue  capturado.   

2.7.   La solicitud de extradición fue  formalizada  mediante  la  Nota  Verbal  número  1608  del   15   de   junio   de   2007,   emitida   por   la   Embajada   de  los  Estados  Unidos  de   América     y     dirigida     al     Ministerio   de   Relaciones   Exteriores   de   Colombia,  con  la   que   se   adjuntó   la  documentación que apoya  el   pedido    de    extradición   de   Víctor Orlando Paredes Burbano.   

3.   Conforme a la época de ocurrencia  de  los  hechos, la normatividad que rige al presente trámite es la contemplada  en  el  Capítulo II, Título I, Libro V del Código de Procedimiento Penal  (Ley  600  de  2000),   en   la   medida  que  no   existe   en  el  momento  convenio  aplicable  que  regule     el     asunto,     como     así    lo   conceptuó   la   Jefe  (E)  de  la  Oficina   de   Asesoría    Jurídica    del    Ministerio    de   Relaciones     Exteriores,     según     oficio    número   OAJ.E.    1119    del   15   de   junio   de   2007,   quien  además  certificó   que    la   documentación   del   expediente   procedente   de   la   Embajada  de los Estados  Unidos  de  América,  fue  presentada  “debidamente  autenticada”.   

PERÍODO    PROBATORIO   

Mediante  providencia  del  23  de agosto de  2007,  la Sala no ordenó la práctica de las pruebas solicitadas por la defensa  ni consideró necesario  decretar ninguna de oficio.   

LAS    ALEGACIONES    DE   LAS  PARTES   

1.    Los  presentados por la defensa   

1.1.  Luego  de  hacer  una  síntesis de la  actuación  surtida  en  este  diligenciamiento  y  de relacionar los documentos  allegados  al  expediente,  sostiene  que,  conforme  a la declaración de apoyo  rendida  por  la  Fiscal  Auxiliar y teniendo en cuenta la legislación penal de  los  Estados  Unidos,  se  concluye que los delitos imputados a su defendido son  sancionados   con   “cadena   perpetua”,  pena  que  en  nuestra  Carta  Política  está  prohibida  en  Colombia  y,  por  lo  mismo,  conlleva  a  la  imposibilidad de extraditar a un  nacional  colombiano que está sometido al riesgo de ser condenado a ese tipo de  pena.   

Afirma que extraditar a su defendido frente  a  la  posibilidad  de  que  sea  condenado  a una pena privativa de la libertad  perpetua,  violaría  los  derechos fundamentales de la vida y de la igualdad de  trato  penitenciario, así como a tener una familia y a no ser separado de ella,  pues  dicha  pena  resulta inhumana, además de que impide cualquier posibilidad  de resocialización y reinserción social.   

Recuerda  que  los  tratados  y  convenios  internacionales  ratificados por Colombia reconocen los derechos humanos, razón  por   la   cual   corresponde   a   nuestro  país  protegerlos,  respetarlos  y  garantizarlos.   

Afirma  que en el indictment el Gobierno de  los  Estados  Unidos “no propone una conmutación de  la  cadena  perpetua,  tampoco  propone  la  no  aplicación  de torturas, penas  crueles,  inhumanas  o degradantes en caso de ser condenado mi prohijado. Y aún  en  el  evento  de  proponerlo,  no corresponde al Gobierno del país requirente  imponer  dicha  pena  sino  al  juez  de  conocimiento,  a quien lo ata única y  exclusivamente  la  ley  y  la  constitución  de los Estados Unidos, mas no los  compromisos  que  aquél adquiera”, razón suficiente  para  que, respetando nuestra Constitución, el Estado Colombiano no extradite a  Paredes Burbano.   

Asevera que es tan evidente el irrespeto por  los  derechos  y  principios  por parte de los Estados Unidos, que el Procurador  General  de  la  Nación  remitió  al  Ministerio  de  relaciones Exteriores de  Colombia    el    oficio   N°   1110456-40647-2005-RMR/MTDO   manifestando   su  preocupación  por  la  situación  de  los  derechos humanos de los colombianos  extraditados.   

Por  ello,  propone  que en aplicación del  artículo  2°  de  la  Convención  Interamericana  de Extradición, firmada en  Montevideo  el  26  de diciembre de 1933, en concordancia con el artículo 93 de  la  Constitución  Política, se niegue la extradición  de su procurado y,  en  su  lugar,  sea  juzgado  en Colombia o, por lo menos, que se suspenda dicha  extradición  hasta  tanto se realice el juicio en los Estados Unidos y, en caso  de ser condenado, que dicha sentencia se ejecute en Colombia.   

1.2. De otra parte, censura que el Gobierno  de  los  Estados  Unidos  allegue  como pruebas “del  delito  y  de  la  presunta  responsabilidad”  de su  representado  las  declaraciones  de  apoyo  tanto  de  la Fiscal Auxiliar y del  Agente  especial,  personas  que “no fueron testigos  de  los  hechos  y  solo  declaran  que  conocen  el  expediente en el que obran  declaraciones  de  personas  no  identificadas  por  ser  testigos secretos, los  cuales    se    hallan    proscritos    en    nuestra   legislación”.   

Dice  que  el  Estado  requirente no envía  pruebas  conducentes  y pertinentes ni el Estado colombiano las pide, situación  que  coloca  en  duda  la  legalidad  de  las  pruebas  y  del proceso que en el  extranjero se adelanta en contra de su prohijado.   

En  consecuencia, solicita a la Corte emita  concepto desfavorable en este asunto.   

2. Los presentados  por    la   Procuradora   Tercera   Delegada   para    la    Casación  Penal   

La  representante  del Ministerio Público,  luego  de  relacionar de manera  detallada los hechos, los antecedentes, el  trámite  adelantado,  los  instrumentos  allegados a este diligenciamiento y de  mencionar  las  normas  aplicables  al  caso, dice que, en lo relacionado con la  validez  formal  de  los  documentos, el Estado solicitante aportó, debidamente  traducidas  y  autenticadas, la providencia acusatoria, en la cual se reseña el  lugar  y  las  fechas  donde  ocurrieron  los  hechos  y  el   delito   imputado,  las  distintas  normas penales, las declaraciones de apoyo a la   solicitud  de  extradición  y la orden de captura, motivo por el cual se cumple  cabalmente con esta exigencia legal.   

Respecto  a  la  demostración  plena de la  identidad  del  requerido,  asevera  que  es  otra  exigencia  que  se encuentra  satisfecha,  toda  vez que los datos suministrados por las autoridades del país  requirente  coinciden con los de la persona que fue notificada de la resolución  expedida  por  la  Fiscalía  General  de  la  Nación,  por medio de la cual se  ordenó  su  captura  y  que en este momento se encuentra privada de la libertad  con fines de extradición.   

Agrega  que en las Notas Verbales allegadas  al  presente  trámite  se  consignaron  sus  datos personales, es decir, que se  trata  de  un  ciudadano  colombiano,  nacido  el  27  de marzo de 1958 y que es  portador  de  la  cédula de ciudadanía número 16.603.738, datos que confirman  dicha  identidad,  los  cuales  coinciden  con  los  que suministró Víctor O. Paredes Burbano.   

En lo que tiene que ver con el principio de  la    doble    incriminación,   sostiene   que   los  cargos  imputados  a  Víctor  Orlando  Paredes Burbano encuentran adecuación típica  en  los  artículos 340 (modificado por los artículos 8° de la Ley 733 de 2002  y  14 de la Ley 890 de 2004) y 376 del Código Penal, los  cuales consagran  los  delitos  de  concierto  para  delinquir y tráfico de estupefacientes, cuya  pena  mínima  privativa  de  la  libertad en ambos tipos es superior a 4 años,  aspecto   que   conlleva   a   concluir   que   también   se  cumple  con  este  postulado.   

En  lo que respecta a la equivalencia de la  providencia  dictada  en  el  país solicitante, tampoco encuentra inconveniente  alguno,  por  cuanto  la acusación dictada en el extranjero contiene los cargos  de  los  cuales  se  debe  defender  el  acusado,  sin  olvidar  que dicha pieza  se    constituye    en  presupuesto   procesal  para  la  iniciación  de   la   etapa   de   juzgamiento,  que  culmina  con  la  respectiva  sentencia,   además  de  que  contiene  una  relación  detallada  de los hechos, con especificación de las  circunstancias  de   tiempo,   modo  y  lugar  en   que    ocurrieron    y   la   calificación   jurídica  de    la    conducta,    con    indicación    de   las   disposiciones   sustanciales aplicables, lo cual permite colegir  que  dicha  pieza  procesal  guarda correspondencia con la acusación de nuestro  sistema procesal penal.   

En  consecuencia,  estima  la  Delegada del  Ministerio  Público que las formalidades legales se cumplen cabalmente para que  la  Corte  proceda  a  emitir  concepto  favorable  respecto  de la solicitud de  extradición  del  ciudadano colombiano Víctor Orlando  Paredes Burbano.   

Por  último,  en  orden  a  garantizar los  derechos  fundamentales  del  ciudadano colombiano requerido en extradición, la  Procuradora  Delegada  sugiere a la Corte exhorte al Gobierno Nacional para que,  en  caso de que se conceda la extradición, se condicione la misma en el sentido  de  que  el  solicitado  no sea juzgado por hechos anteriores ni distintos a los  que  motivan  la  extradición,  ni  sometido  a  prisión perpetua, ni a tratos  crueles, inhumanos o degradantes.   

CONCEPTO    DE   LA   CORTE   

I.   Acotación previa   

Previamente  a emitir el concepto de rigor,  la    Sala    procede   a   responder   los   planteamientos   hechos   por   la  defensa:   

1.   Sostiene  la  defensora  que  el  concepto  debe  ser desfavorable a la extradición de su procurado, toda vez que  es    factible    que    Víctor   Orlando   Paredes  Burbano sea condenado a cadena perpetua, razón por la  cual  considera  que, en aplicación de los Convenios Internacionales, puede ser  juzgado  en  Colombia o, por lo menos, que se suspenda la extradición para que,  en  caso de ser condenado, la sentencia se ejecute en nuestro país (1.1.). Así  mismo,  pone  en  tela  de  juicio  la legalidad de las pruebas que sustentan la  solicitud  de  extradición,  pues, en su criterio, dicho requerimiento no puede  sustentarse  en  declaraciones  de  funcionarios  a  quienes  no  les  consta la  ocurrencia de los hechos.   

2.   El  planteamiento  de  la señora  defensora  no  tiene  vocación  de éxito, toda vez que no puede olvidar que la  competencia  de  la  Sala  de Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia en  materia  de  extradición no es discrecional sino reglada, por lo que no depende  de  su  querer  o  de  su liberalidad adentrarse en el estudio de situaciones de  hecho,  probatorias,  procesales  o  circunstancias  específicas de los delitos  endilgados  al  ciudadano requerido ni de los asuntos que son propios de la Rama  Ejecutiva del Poder Público.   

Por  el  contrario,  su  competencia  viene  demarcada  específicamente  por  el  artículo 520 del Código de Procedimiento  Penal,  Ley  600  de  2000,  que establece los fundamentos de la resolución que  concede   o   niega   la  extradición,  es  decir,  la  validez  formal  de  la  documentación   presentada,   la   demostración  plena  de  la  identidad  del  solicitado,  el  principio  de  la  doble  incriminación, la equivalencia de la  providencia  dictada  en  el extranjero y, cuando fuere el caso, el cumplimiento  de lo previsto en los tratados públicos.   

Ninguno  de  tales fundamentos se relaciona  con  la  eventualidad  de  que  el nacional requerido por el Gobierno extranjero  pueda  ser condenado a penas no contempladas en nuestra legislación, o que esta  Corporación  conceptúe  sobre la suspensión de la solicitud de extradición o  que resulta conveniente que sea investigado en Colombia.   

Debe recordarse que no es a la Corte Suprema  de  Justicia  a  quien corresponde evaluar esos aspectos, sino exclusivamente al  Gobierno  Nacional  cuando  decida si accede o no a la entrega, bajo el supuesto  que  el  concepto  sea favorable, por cuanto, como es sabido, éste no obliga al  Gobierno  Nacional,  quien  puede  obrar “según las  conveniencias  nacionales”,  como así lo preceptúa  el artículo 519 del Código de Procedimiento Penal.   

Además,  en  caso  de   concederse   la   extradición,   es   claro   el   artículo  512  de la Ley 600 de 2000  cuando preceptúa que corresponde al  Gobierno   y  no  a  la  Corte  “exigir”  que  el  solicitado no será juzgado por hechos distintos a los  que  originaron  la  reclamación,  ni  sometido  a  tratos crueles, inhumanos o  degradantes,  ni  se  le impondrá la pena capital o perpetua, aspectos respecto  de  los  cuales la Sala en su concepto siempre ha exhortado al Ejecutivo para su  cumplimiento  y  consecuente  seguimiento  frente  a su eventual incumplimiento.   

De   otra   parte,  lo   relativo   al   cuestionamiento  que  la  defensa   hace  respecto   de  las  pruebas  que  sustentan   la   solicitud  del  país requirente, se hace necesario reiterar  que,  como lo tiene dicho la jurisprudencia  de  la  Corte,   la   extradición  no  corresponde  a  la  noción  de   un   proceso   judicial   en   el   que   se    juzgue    la    conducta    de    aquél   a  quien    se   reclama   en   extradición,   sino   que    obedece    a    un    instrumento   de   cooperación  internacional  previsto normativamente (Convención, Tratado, Convenio, Acuerdo,  Constitución  o ley, según el caso), con la finalidad de evitar la evasión de  la  acción  de  la  justicia  por  parte  de quien ha realizado comportamientos  delictivos  escondiéndose en un territorio sobre el cual carecen de competencia  la  autoridades  jurisdiccionales  que solicitan su presencia, y pueda responder  personalmente  frente  a  los cargos que le son imputados y por los cuales se le  convocó a juicio criminal.   

Es  por  ello  que en su trámite no tienen  cabida  “cuestionamientos  relativos a la validez o  mérito  de  la  prueba  recaudada  por  las  autoridades  extranjeras, sobre la  ocurrencia  de  los  hechos,  el   lugar  de  su  realización (en    principio),    la    forma    de  participación  o el grado de responsabilidad del encausado; la normatividad que  prohíbe   y   sanciona   el   hecho   delictuoso;  la  calificación  jurídica  correspondiente;  la  competencia  del  órgano  jurisdicente;  la  validez  del  trámite  en  el  cual se le acusa; o la pena que le correspondería purgar para  el   caso   de   ser  declarado  penalmente  responsable,  pues  tales  aspectos  corresponden  a  la  órbita exclusiva y excluyente de las autoridades del país  que  eleva  la  solicitud,  y  su  postulación  o  controversia debe hacerse al  interior  del respectivo proceso con recurso a los instrumentos dialécticos que  prevea   la   legislación   del   Estado   que  formula  el  pedido”.1   

Por  consiguiente,  si  en  criterio  de la  defensora   hay  ausencia  de  evidencia  respecto  a  la  participación y  responsabilidad   de   su  representado  frente  a  los  hechos  que  apoyan  el  proferimiento  de  la acusación en su contra, o la existente no se ajusta a las  normas  que  condicionan  su  validez,  son  hipótesis  que  debe discutirse al  interior  del  proceso  que cursa en contra del solicitado en extradición y que  la  Sala  no  puede  entrar  a pronunciarse, pues ello sería avasallar tanto la  jurisdicción   como   la  competencia  del  tribunal  extranjero,  como  se  ha  reiterado.   

En  consecuencia, las argumentaciones de la  defensa no están llamadas a prosperar.   

II. Cumplimiento de  los requisitos legales   

El   artículo   520   del   Código   de  Procedimiento  Penal estatuye que el  concepto que emite la Sala debe estar  centrado  en establecer la validez formal de la documentación presentada, en la  demostración  plena de la  identidad del solicitado, en el principio de la  doble  incriminación,  en  la  equivalencia de la providencia proferida en  el  extranjero y, cuando fuere el caso, en el cumplimiento de lo previsto en los  tratados públicos.   

En esas condiciones, se procederá a emitir  el concepto en los siguientes términos:   

1.   La   validez       formal       de      los      documentos   aportados   

Advierte  la  Sala  que  la  documentación  presentada  como  soporte  de  la  petición  de  extradición  de  Víctor  Orlando  Paredes  Burbano, cumple  con  las  exigencias legales contempladas en los Códigos de Procedimiento Penal  y  Civil  para  tenerla  como  apta  para  fundar el concepto que debe emitir la  Sala.   

En efecto, no hay duda que los documentos se  allegaron   por  vía  diplomática,  habiendo  sido  debidamente  traducidos  y  autenticados,  dentro  de  los  cuales  obra  la  copia de la acusación número  07-20194-CR-HIGHSMITH   del   23   de   marzo  de   2007,   dictada   por  el  Tribunal  de Distrito de los  Estados  Unidos,  Distrito  Meridional  de  Florida,  la  que  fue firmada   por   el   correspondiente  Presidente  del  Gran   Jurado   y   por  la Fiscal  Auxiliar,  documento   cuya   autenticidad  de  su  contenido  fue certificada  con   las   firmas   y   el   sello   pertenecientes   al  secretario  de  dicho  Tribunal.   

A su vez, obran las declaraciones juradas de  Andrea  G.  Hoffman,  Fiscal  Auxiliar  de  los  Estados Unidos para el Distrito  Meridional   de   Florida,  y  de  Harold  L.  Hurley,  Agente  Especial  de  la  Administración   Antinarcóticos  (DEA),  cuyos  contenidos  y  traducción  al  español,  junto  con  el  resto  de la documentación que las acompaña, fueron  certificados,  el  6 de junio de 2007, por Jason E. Carter, Director Asociado de  la  Oficina  de Asuntos Internacionales, División de lo Penal, del Departamento  de Justicia de los Estados Unidos.   

Así  mismo  aparece  que la documentación  anexa  hace  referencia  a la orden de captura y a las normas penales aplicables  al  caso,  esto  es,  Título  18,  Secciones  2  (autores)  y  3282 (delitos no  conminados  con  la pena de muerte) y Título 21, Secciones 841 (distribución y  posesión  de  sustancias  controladas),  846  (intento  y  conspiración),  952  (sustancias  controladas),  959  (posesión,  fabricación  o  distribución  de  sustancias  controladas),  960  (actos  prohibidos  y  penas) y 963 (tentativa y  concierto) del Código de los Estados Unidos.   

A  su vez, la firma y el cargo de la señor  Jason  E.  Carter  fueron  certificados  por  el  señor  Alberto  R. González,  Procurador  de  los  Estados Unidos, quien según su propia afirmación escrita,  ordenó  que  se  estampara el sello del Departamento de Justicia de los Estados  Unidos,  siendo  atestada  la  firma  de  aquél  por  el Director Adjunto de la  Oficina  de  Asuntos  Internacionales,   División   de  lo   Penal,    y   el   sello   del   Departamento   de  Estado  fue  ordenado  por la Secretaria de Estado, señora Condoleezza Rice, de  cuyo  nombre  dio  fe  el  Auxiliar  de  Autenticaciones  de  la  misma oficina.   

Finalmente,   dichos   documentos  fueron  presentados   para  su  autenticación  ante  el  Cónsul  (E)  de  Colombia  en  Washington  D.  C., señor Carlos Andrés Hurtado Pérez, como así lo constató  y   lo  avaló  la  Oficina  de  Legalizaciones  del  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores,  cumpliéndose  con lo establecido por el artículo 259 del C. de P.  Civil,  modificado  por  el  1°,  numeral  118  del  D.  E.  2282  de  1989 que  dice:   “Los   documentos  públicos  otorgados       en      país      extranjero      por   funcionario       de      éste      o      con      su  intervención,   deberán  presentarse debidamente autenticados por el  cónsul    o    agente    diplomático    de   la   República,   y  en  su  defecto  por  el de   una     nación     amiga,     lo    cual    hace   presumir   que   se   otorgaron  conforme a la ley del respectivo  país.  La firma del cónsul o agente diplomático se abonará por el Ministerio  de  Relaciones Exteriores de Colombia, y si se trata de agentes consulares de un  país  amigo,  se  autenticará  previamente  por  el funcionario competente del  mismo  y  los  de  éste  por el cónsul colombiano”,  disposición  aplicable al caso en virtud del principio de integración previsto  en  los  artículos  23  y  513,  último  inciso,  del Código de Procedimiento  Penal.   

Además,  la  Jefe  (E)  de  la  Oficina de  Asesoría  Jurídica  del  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores, a través del  oficio   N°   OAJ.E.   1119  del  15  de  junio  de  2007,  certificó  que  la  documentación  del  expediente  procedente de la Embajada de los Estados Unidos  de    América,    fue   presentada   “debidamente  autenticada”.   

Así,  teniendo  en  cuenta   que  la  solicitud  de  extradición  de Víctor Orlando Paredes  Burbano  se  hizo por la vía diplomática y que en la  expedición   y  trámite  de  los  mencionados  documentos,  así  como  en  su  traducción,  se cumplieron todos los ritos formales de legalización prescritos  por  las  normas  de  los  Estados Unidos de América, la Corte los tendrá como  aptos para servir de prueba en este asunto.   

2.   La   identificación     plena     del     solicitado    en   extradición   

No    hay   duda   que   el   ciudadano  colombiano Víctor Orlando Paredes Burbano,  a  quien  se  refiere  este trámite, es la persona solicitada en  extradición por el Gobierno de los Estados Unidos de América.   

En efecto, de la documentación remitida por  vía  diplomática se colige claramente que se trata de  Víctor  Orlando  Paredes  Burbano, pues basta observar  que  el  número  de  cédula  de  ciudadanía  (16.603.738)  que suministró la  Embajada  de  los  Estados  Unidos  de América, a través de las Notas Verbales  números  0834 y 1608 del 9 de abril y del 15 de junio de 2007, respectivamente,  concuerda  con  el  que aparece en el acta de notificación  personal de la  providencia  por  medio  de  la  cual  se dispuso su  captura y en  la  diligencia  mediante  la  cual  se  le  comunicó  sus derechos de capturado por  razón  de  este  trámite  (16.603.738),  además  de  que  la  defensa  en  su  argumentación no ha cuestionado dicha identidad.   

Igualmente,   todos   los   datos   suministrados   coinciden   con  los  que obran  en  la documentación, es decir, que se identifica con la cédula de ciudadanía  número  16.603.738 de Cali (Valle del Cauca) y que nació en dicha ciudad el 27  de  marzo  de  1958,  información  que  concuerda integralmente con aquella que  aparece  registrada  en  los  documentos allegados a este expediente, dentro del  cual también se aportó una fotografía suya.   

En esas condiciones, resulta evidente que la  persona   detenida   es   Víctor   Orlando   Paredes  Burbano,  de nacionalidad colombiana y es el ciudadano  requerido en extradición por el Gobierno de los Estados Unidos.   

3.  El   principio  de  la  doble  incriminación   

De  conformidad  con  el  numeral  1°  del  artículo  511  del  Código de Procedimiento Penal, para que la extradición se  pueda  conceder  se  requiere  que  el  hecho  que la motiva esté previsto como  delito  en  Colombia  y reprimido con una sanción privativa de la libertad cuyo  mínimo no sea inferior a cuatro (4) años.   

Teniendo  en  cuenta  la acusación número  07-20194-CR-HIGHSMITH  del  23  de  marzo  de  2007,  dictada por el Tribunal de  Distrito  de  los  Estados Unidos, Distrito Meridional de Florida, se sabe que a  Víctor    Orlando    Paredes    Burbano         se        le        acusó        de        “concertarse”   para   “importar”  cinco  kilogramos  o más de  una  mezcla  y sustancia que contenía una cantidad perceptible de cocaína y un  kilogramo  o  más  de  una  mezcla  y  sustancia  que  contenía  una  cantidad  perceptible   de   heroína   (CARGO   1),      de     “importar”  (CARGO 2) y  de  “intentar  importar”  (CARGO    3)   cinco  kilogramos  o  más  de  una  mezcla  y  sustancia  que  contenía  una cantidad  perceptible  de  cocaína  y  un  kilogramo o más de una mezcla y sustancia que  contenía  una  cantidad  perceptible de heroína, según las normas penales del  país requirente en precedencia citadas.   

En  esas  condiciones, advierte la Sala que  dichos  cargos, de acuerdo con los hechos que se imputan y las normas allegadas,  encuentran  adecuación  típica  en  nuestro sistema penal en lo reglado en los  artículos  340,  inciso  segundo,  376   y  27 del  Código Penal, el  primero  modificado por el artículo 8° de la Ley 733 del 29 de enero de 2002 y  por  el  artículo 19 de la Ley 1121 del 29 de diciembre de 2006, que prevén el  concierto   para   delinquir   relacionado   con  narcotráficos,  el  tráfico,  fabricación  o porte de estupefacientes y la tentativa de esta última conducta  punible,  respectivamente,  habida  cuenta  que, como quedó visto, Víctor   Orlando   Paredes   Burbano  con  conocimiento  e intencionalmente, conspiró   para  importar,  importó  e     intentó     importar  sustancias  que  contenía  una cantidad perceptible de cocaína y  heroína.   

Cabe  agregar  que  los  citados delitos de  concierto  para  delinquir (relacionado con el tráfico de estupefacientes) y de  tráfico,  fabricación  o  porte  de estupefacientes, así como la tentativa de  éste  último,  de  acuerdo  con la legislación nacional anteriormente citada,  contemplan     una     pena     privativa     de    la   libertad   que   oscila  entre  ocho  (8)  y   dieciocho    (18)   años   de   prisión,   para   el    primero,    y   entre   ocho   (8)   y   veinte   (20)  años,   para   el  segundo, punibilidad esta  última  que  se aumentó en la tercera parte respecto del mínimo y en la mitad  en  cuanto  al máximo por disposición  del  artículo  14   de    la    Ley    890    de    2004,    sin   dejar   pasar por alto la pena mínima para la conducta tentada es superior  a cuatro (4) años.   

Así  las cosas, claro es que se cumple con  el principio de la doble incriminación.   

4.          Equivalencia       de       la      providencia   proferida  en  el  extranjero   

Advierte  la Corte que no existe dificultad  alguna  para  concluir  que  se  cumple  con  el  requisito  de  la equivalencia  contemplado  en  el  numeral  2° del artículo 511 del Código de Procedimiento  Penal,  el  cual  exige  “que  por lo menos se haya  dictado  en  el  exterior resolución de acusación o su equivalente”.   

En  efecto, el Tribunal de Distrito de  los  Estados  Unidos,  Distrito  Meridional  de  Florida,  acusó a Víctor  Orlando  Paredes  Burbano por las  conductas   punibles  señaladas en precedencia, mediante acto procesal que  en  nuestra  legislación  equivale  a  la  acusación, como emerge de las   siguientes similitudes, que las tornan equivalentes:   

a)  Es un pliego concreto de cargos en  contra del acusado para que se defienda de ellos en el juicio.   

b)   Formulada la acusación se inicia  el juicio oral que finaliza con el respectivo fallo de mérito.   

c)   Se  señalan  los   hechos,      con      especificación      de      las   circunstancias    de    tiempo   modo   y   lugar   en    que    ocurrieron    y   la   calificación   jurídica   de   las   conductas,   con   indicación   de   las   disposiciones  sustanciales  aplicables.   

Por  lo tanto, se observa que la acusación  emitida  por  el  tribunal  extranjero  es  equivalente  y tiene la misma fuerza  vinculante  de  la  acusación  propia  de nuestro sistema judicial, pudiéndose  concluir que esta exigencia legal también se satisface.   

ACOTACIÓN   FINAL  

Como lo resaltaron el Ministerio Público y  la  defensa,  se pone de presente al Gobierno Nacional que en caso de concederse  la  extradición,  debe condicionar la entrega en el sentido de que Víctor  Orlando  Paredes  Burbano no será  juzgado  por  hechos distintos a los que originaron la reclamación, ni sometido  a  tratos crueles, inhumanos o degradantes, ni se le impondrá la pena capital o  perpetua,   al   tenor   del  artículo  512  Código  de  Procedimiento  Penal.   

De la misma manera, se exhorta al Gobierno,  encabezado  por  el  señor  Presidente  como  supremo  director de la política  exterior  y  las  relaciones  internacionales,  para  que efectúe el respectivo  seguimiento  a  los  condicionamientos  que  se  impongan  a la concesión de la  extradición  y  determinar  las consecuencias que se derivarían de su eventual  incumplimiento,  al tenor de lo señalado en el ordinal 2° del artículo 189 de  la Constitución Política.   

De  otra  parte,  se  pide  al  ejecutivo  recomiende  al  Estado  requirente que, en caso de condena, tenga en cuenta como  parte  de  la  pena  el tiempo que el solicitado haya podido estar privado de la  libertad con motivo del trámite de extradición.   

En  consecuencia,  como la totalidad de los  requisitos   formales   contemplados   en   el  artículo  520  del  Código  de  Procedimiento   Penal   se  cumplen  satisfactoriamente,  la  Sala  CONCEPTÚA   FAVORABLEMENTE  a  la  solicitud  de  extradición  elevada  por  el Gobierno de los  Estados  Unidos  de  América,  respecto  del  ciudadano  colombiano   VÍCTOR  ORLANDO  PAREDES  BURBANO,  en  cuanto  tiene  que  ver  con  los  tres  cargos  que  le  fueron imputados en la  acusación  sustitutiva  número  07-20194-CR-HIGHSMITH del 23 de marzo de 2007,  dictada  por  el Tribunal de Distrito de los Estados Unidos, Distrito Meridional  de Florida.   

Comuníquese   esta   determinación   al  requerido,    ciudadano   Víctor   Orlando   Paredes  Burbano,   quien   se   encuentra   recluido   en  el  Establecimiento  Penitenciario  y  Carcelario  de  Alta  y  Mediana Seguridad de  Cómbita,  a  su  defensora,  a  la  Agente  del Ministerio Público y al Fiscal  General de la Nación, para lo de  su  cargo.   

Devuélvase el expediente al Ministerio del  Interior y de Justicia, para lo de ley.   

SIGIFREDO ESPINOSA PÉREZ  

Aclaración de voto  

ALFREDO   GÓMEZ   QUINTERO                        MARÍA DEL ROSARIO GONZÁLEZ DE  LEMOS   

AUGUSTO       J.       IBAÑEZ  GUZMÁN              JORGE  LUIS  QUINTERO  MILANÉS                                   

YESID   RAMÍREZ   BASTIDAS                            JULIO    ENRIQUE    SOCHA  SALAMANCA                                     

JAVIER  ZAPATA ORTÍZ  

TERESA RUÍZ NUÑEZ  

                                                                          Secretaria     

1  Concepto del 8 de agosto de 2000, entre otros.     

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