29199(13-02-08)

2008

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 29199  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado  Ponente   

Dr.  SIGIFREDO ESPINOSA  PÉREZ   

                                       Aprobado Acta No. 28   

          Bogotá D. C., trece de  febrero de dos mil ocho.   

V    I    S   T   O  S   

Resuelve la Corte la colisión de competencia  suscitada  entre los Juzgados Penal del Circuito Especializado de Barranquilla y  Cuarto  Penal  del  Circuito  Especializado  de  Bogotá,  quienes se declararon  incompetentes   para   conocer   del  control  de  legalidad  de  la  medida  de  aseguramiento  proferida  en  contra  de  los  procesados  JAVIER ORLANDO MENCO,  VICTOR  HUGO  ACOSTA  MERCADO,  MANUEL  GUILLERMO  PARRA  MORENO,  ROGER AUGUSTO  PADILLA  PATERNINA,  ALBERTO  DIAZ  CASTILLO,  OLAF  ENRIQUE CAMPO BARRIOS, OMAR  ALFONSO   MANJARES  CASTILLO,  CARLOS  GUTIERREZ  COTES,  ANTONIO  LUIS  GUZMÁN  CHAMARRA,  JOHNNY  ANTONIO  SEPÚLVEDA  AGUIRRE,  FRANKLIN  ARIEL GONZALEZ LUNA,  ENRIQUE  SANTIAGO  ROJAS,  ROBINSON  ANTONIO  BARON  PEREZ,  VICTOR  MANUEL CRUZ  MARTÍN,  OSCAR  GUSTAVO  BALDOVINO,  CARLOS  ALBERTO  MARTINEZ PACHECO, ERNESTO  CARLOS  OLIVEROS  PUENTES,  GEOVANY  JOSE CAMPO CARVAJAL, JOHAN DE JESUS BENITEZ  ESCORCIA,  MARIO ALBERTO PEREZ ESCORCIA, RONALD DE JESÚS NAVARRO MOLINA y PEDRO  VÉLEZ BARRAZA.    

ANTECEDENTES  

          1.  El 11 de marzo de 2006, en el conjunto residencial Villa Canaria  de  la  ciudad de Santa Marta, las autoridades capturaron a Edgar Ignacio Fierro  Flórez,   alias   “Antonio”,   desmovilizado   del   Bloque  Norte  de  las  autodefensas”,  en  cuyo  poder  se  halló  material  informático  del  cual  expertos  del  C.T.I.  de la Fiscalía extrajeron información que dio cuenta de  vínculos   “…entre   servidores   públicos  del  departamento  del Atlántico, Magdalena y Sucre con las denominadas autodefensas  Unidas  de  Colombia,  bajo  el  mando de Rodrigo Tovar Pupo, alias ‘Jorge           40’”,  hechos  que  se  hicieron constar en el informe 299588 del 10 de agosto de 2006, que dio  pie a la investigación radicada bajo el No. 1890 de la Fiscalía.   

          Mediante  resolución  No. 03352 del 5 de octubre de 2006, el Fiscal  General  de  la  Nación  dispuso  la  designación  de un Fiscal Delegado de la  Unidad  Nacional  de  Derechos Humanos y Derechos Internacional Humanitario, con  sede  en  Bogotá,  para  investigar  los  “vínculos  entre  servidores  públicos  del departamento del Atlántico, Magdalena y Sucre  con    las    denominadas    Autodefensas    Unidas    de   Colombia”,   teniendo   en  cuenta  que  dentro  de  la  actuación  1890,  “…han surgido elementos probatorios que determinan  tal  situación”,  siendo así como en desarrollo de  tal  designación,  un  fiscal  de  esa unidad dispuso, en resolución del 17 de  octubre siguiente, la apertura de indagación preliminar.   

          Las  pesquisas  ordenadas,  entre  ellas,  inspección judicial a la  investigación  radicada  bajo  el No. 1890, dieron lugar al informe de policía  judicial  No.  202  del  28  de  agosto  de  2002,  suscrito  en  la  ciudad  de  Barranquilla,  con  base  en  el  cual  la Unidad Nacional de Derechos Humanos y  Derechos  Internacional  Humanitario  de la Fiscalía, dictó la resolución del  29  de  los  mismos, emitida también en la ciudad de Barranquilla, a través de  la  cual  se  dio  apertura formal al proceso penal, disponiéndose, entre otras  diligencias,  la  captura de 99 personas, bajo la sindicación de estar incursas  en  el  delito  de  concierto  para delinquir agravado, según el artículo 340,  inciso 2º, del Código Penal.       

          2.  La  mayoría  de  las  capturas,  con  algunas  excepciones,  se  ejecutaron  en  la  ciudad  de  Barranquilla,  donde  además,  con  las  mismas  salvedades,  se  emitieron  las  resoluciones  de  detención preventiva, según  consta  en  los  cuadernos  6  (fls.  6  ss.),  7  (fls.  77  ss.)  y 8 (fls. 75  ss.).   

         

3.  Contra  la  medida de aseguramiento, los  defensores  de  los procesados JAVIER ORLANDO MENCO, VICTOR HUGO ACOSTA MERCADO,  MANUEL  GUILLERMO  PARRA  MORENO,  ROGER AUGUSTO PADILLA PATERNINA, ALBERTO DIAZ  CASTILLO,  OLAF  ENRIQUE  CAMPO  BARRIOS, OMAR ALFONSO MANJARES CASTILLO, CARLOS  GUTIERREZ  COTES,  ANTONIO  LUIS  GUZMÁN  CHAMARRA,  JOHNNY  ANTONIO SEPÚLVEDA  AGUIRRE,  FRANKLIN ARIEL GONZALEZ LUNA, ENRIQUE SANTIAGO ROJAS, ROBINSON ANTONIO  BARON  PEREZ,  VICTOR  MANUEL  CRUZ  MARTÍN,  OSCAR  GUSTAVO  BALDOVINO, CARLOS  ALBERTO  MARTINEZ  PACHECO,  ERNESTO CARLOS OLIVEROS PUENTES, GEOVANY JOSE CAMPO  CARVAJAL,  JOHAN DE JESUS BENITEZ ESCORCIA, MARIO ALBERTO PEREZ ESCORCIA, RONALD  DE  JESÚS  NAVARRO  MOLINA  y  PEDRO  VÉLEZ BARRAZA, presentaron peticiones de  control de legalidad.   

          3.  Mediante  resolución  del  14  de  diciembre de 2007, el Fiscal  instructor   ordenó  la  remisión  de  la  copia  del  expediente  al  Juzgado  Especializado  de Barranquilla, despacho que en auto del 27 siguiente se abstuvo  de   conocer  de  los  controles  de  legalidad  propuestos  por  los  distintos  defensores,  al  estimar  que  el  competente para decidir la controversia es el  juez   penal   del   circuito   especializado   de  Bogotá,  toda  vez  que  la  investigación,  desde  sus  albores,  da cuenta de que los hechos ocurrieron en  varios  sitios  de  la  geografía  nacional,  entre ellos, los departamentos de  Sucre,  Atlántico,  Magdalena y Bolívar, sitios en los cuales personal civil y  funcionarios   públicos   de   diferentes   niveles,   coordinaban  actividades  delictivas  de  distinta  naturaleza  delincuencial,  manteniendo  vínculos con  integrantes de las autodefensas.   

          Esa   situación,  agregó,  lleva  a  acudir  a  la  figura  de  la  competencia  a  prevención,  y por esa vía el juez competente para conocer del  asunto  es  el  especializado  de la ciudad de Bogotá, toda vez que fue en este  lugar  donde  primero se tuvo noticia de la actividad criminal y donde se avocó  el   conocimiento  de  la  investigación  preliminar  y  se  lleva  a  cabo  la  investigación.   

             En  consecuencia,  dispuso  la  remisión  de las copias del  expediente  al  reparto  de  los Juzgados Penales del Circuito Especializados de  Bogotá, proponiendo de una vez colisión negativa de competencia.   

4.  El  Juzgado  Cuarto  Penal  del Circuito  Especializado  de  esa  ciudad, a quien fue repartido el asunto, en auto del 1º  de  febrero  del año en curso, también declina su competencia, con base en las  siguientes razones:   

Es cierto e irrebatible que los hechos a los  cuales  se  contrae  la  investigación, tienen que ver con la existencia de una  estructura  criminal  emergente,  reducto  del desmovilizado bloque norte de las  Autodefensas  Unidas  de Colombia, al mando de Rodrigo Tovar Pupo (a. Jorge 40),  cuyo  surgimiento  se  dio en la costa norte del país y ni siquiera en pequeña  medida en los límites del distrito judicial de Bogotá.   

Y  aunque  la  Unidad  Nacional  de Derechos  Humanos  y  Derecho  Internacional  Humanitario  de  la  Fiscalía General de la  Nación,  tiene  su  sede  en  la  ciudad  de  Bogotá,  ello no deja de ser una  situación  puramente administrativa, ajeno al tema de la competencia en materia  judicial,  y,  por  tanto,  ello no puede significar que los asuntos penales que  ellos  tramitan,  sean  todos  de  competencia de los jueces de Bogotá, aspecto  sobre  el  cual  ya se ha pronunciado esta Corte, por ejemplo, en el auto del 30  de noviembre de 2006, dentro del radicado No. 26.482.   

Destaca  que  los  hechos aquí investigados  sucedieron  en  los departamentos del Atlántico, Bolívar y Sucre, con énfasis  en   el  primero.  Además,  el  consolidado  investigativo,  materialmente,  se  presentó  en Barranquilla, “donde ese saber difuso y  etéreo    tomó    forma    de    delito,    y    emergieron    los    posibles  responsables”,   según   el  informe  de  policía  judicial  del  28  de agosto de 2006, y donde la Fiscalía avocó formalmente la  investigación,  emitiendo  la  resolución  de apertura, y pocas horas después  sucedieron las primeras capturas.   

Además, el derecho a ser juzgado por el juez  del  lugar  del hecho, o por lo menos el más próximo, dinamiza las garantías,  de  una  parte,  de  los  acusados,  de  acceso  a la justicia, contradicción y  defensa,  y  de otra, de las víctimas, que tendrán posibilidad real de acceder  a  los  organismos de justicia en pos del derecho colectivo a saber lo ocurrido,  a  la  justicia  propiamente,  a  obtener  reparación  y  a  la garantía de no  repetición,  derechos  que  en  uno  y  otro  caso  se verían disminuidos si a  través  de  razones  inadecuadas  e  insuficientes,  como  es el simple esquema  organizacional  de  la  Fiscalía,  se saca el debate de su centro de interés y  atracción,  pues  a  todos  significa  mayor  esfuerzo,  de seguro para algunos  inalcanzable,  trasladarse  periódicamente  de  la  Costa Atlántica a Bogotá,  carga  que  sólo  se  justifica  por  las  razones especiales consagradas en el  artículo  85  de  la  Ley  600 de 2000, y que no pueden imponerse al momento de  verificar             las             reglas             básicas             de  competencia.         

En  consecuencia,  admitió  la  colisión  negativa  de competencia propuesta por su homólogo de Barranquilla, disponiendo  el  envío  de  las  diligencias  a  esta  Corporación  para  que  se dirima el  punto.   

CONSIDERACIONES DE LA CORTE  

          Como  el  presente  conflicto se suscitó entre juzgados penales del  circuito  especializados  pertenecientes  a  diferentes distritos judiciales, es  la   Sala  de  Casación  Penal  de la Corte Suprema de Justicia la llamada  a   dirimirlo,  conforme  lo consagran los artículos 75, numeral 4°, y 18  transitorio,  inciso  2°,  del  Código  de  Procedimiento  Penal  (Ley  600 de  2000).   

De  conformidad  con  el  artículo  392 del  Código   de  Procedimiento  Penal,  “la  medida  de  aseguramiento  y  las decisiones que afecten la propiedad, posesión, tenencia o  custodia  de  bienes muebles o inmuebles, proferidas por la Fiscalía General de  la  Nación  o  su delegado podrán ser revisadas en legalidad formal y material  por el correspondiente juez de conocimiento…”.   

          Analizadas  las  razones  que  esgrimen  cada  uno  de los despachos  colisionantes,  la  Sala  concede  razón  al  Juez  Cuarto  Penal  del Circuito  Especializado  de  Bogotá,  pues  los  datos  que arroja el proceso ciertamente  llevan  a  señalar que el juez competente para resolver el control de legalidad  solicitado  por  los defensores de varios de los procesados, es el Especializado  de Barranquilla.    

Si  bien  es  cierto  que  el concierto para  delinquir  de  que  trata el proceso abarcó varios departamentos del territorio  nacional,  y  que  la  investigación  de  tales  hechos  se sigue por la Unidad  Nacional  de  Fiscalías de Derechos Humanos y Derecho Internacional Humanitario  con  sede  en  Bogotá,  no  puede desconocerse que la citada Unidad Nacional de  Fiscalías  tiene  competencia  en cualquier parte del país, motivo por el cual  la  ubicación de su sede en la ciudad de Bogotá “no  puede  marcar  la  pauta  para  fijar  la  competencia  de  los  procesos en las  investigaciones  de  que conoce, pues sobre esa lógica la mayoría de los casos  irían  a  parar  a  los  jueces  especializados  de  su  sede…”1.   

Tratándose de la competencia a prevención,  ha    señalado    la    Sala,    debe   entenderse   por   el   “territorio    en    el   cual   se   haya   formulado   primero   la  denuncia”,  no solamente el lugar en el cual se haya  ejecutado  el  acto  material  de  radicación de la denuncia penal, sino que en  casos  de  averiguaciones  o indagaciones oficiosas, el lugar donde éstas hayan  comenzado2,  situación  que  lleva a colegir que en este evento el competente  para  conocer  del  presente  asunto  es  el  Juzgado  Único Penal del Circuito  Especializado de Barranquilla.   

En   efecto,   como  lo  esgrime  el  Juez  Especializado  de Bogotá, fue en la ciudad de Barranquilla donde  se   iniciaron   por   parte   de  la  Policía Judicial las  pesquisas  que dieron lugar al informe No. 202 del 28 de agosto de 2006 (fls. 10  y  ss.  cuaderno  No.  3),  que  sirvió  de  base para la apertura formal de la  investigación  penal,  cuya  resolución  se dictó en esa ciudad (fls. 170 ss.  ibídem), y donde se dieron las primeras capturas ordenadas.   

En esas condiciones, por ser Barranquilla el  lugar  donde  se  originaron las pesquisas encaminadas al desmantelamiento de la  organización  criminal  de  que  da cuenta el expediente, la Corte asignará al  Juzgado  Único  Penal  del  Circuito Especializado de la mencionada ciudad para  que  conozca  del  control de legalidad de la medida de aseguramiento solicitado  por los citados procesados.   

            En  mérito  de lo expuesto, LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, SALA DE  CASACION PENAL,   

RESUELVE  

          DIRIMIR  la  presente  colisión negativa de competencia atribuyendo  el  conocimiento  del  presente  asunto  al  Juzgado  Único  Penal del Circuito  Especializado de Barranquilla.   

          DISPONER  la  inmediata  remisión  de las diligencias al Juzgado en  quien  se  radica  la  competencia,  dando aviso de lo aquí decidido al Juzgado  Cuarto Penal del Circuito Especializado de Bogotá.   

         

          Contra esta decisión no procede recurso alguno.   

Cópiese,      notifíquese      y  cúmplase.   

SIGIFREDO ESPINOSA PÉREZ  

ALFREDO           GÓMEZ  QUINTERO         MARÍA    DEL    ROSARIO    GONZÁLEZ    DE  LEMOS   

AUGUSTO        J.       IBAÑEZ  GUZMÁN                      JORGE LUIS QUINTERO MILANÉS   

YESID           RAMÍREZ  BASTIDAS                    JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA   

Permiso  

JAVIER DE JESÚS ZAPATA ORTIZ  

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria    

1  Ver   colisión   26482   del  30  de  noviembre  de  2006.   

2  Auto  de colisión de competencias del 20 de junio de  2007     

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