28644(29-10-07)

2007

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 28644  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACION PENAL  

Bogotá,  D.C.,  lunes,  veintinueve  (29) de  octubre de dos mil siete (2007).   

VISTOS:  

Resuelve   el   Despacho   la  impugnación  presentada  contra  la decisión de 18 de octubre del presente año, mediante la  cual  un  Magistrado  de la Sala Penal del Tribunal Superior de Popayán denegó  el  amparo  de  hábeas corpus  formulado  mediante  apoderado  por  Elkin  Zúñiga, recluido en la Cárcel del  municipio de Guapi, en el Departamento del Cauca.   

ANTECEDENTES:  

1.   El  Juzgado  Promiscuo  del  Circuito de Guapi, Cauca, tramitó proceso contra Elkin Zúñiga  y   lo   condenó   como   autor   responsable  de  un  delito  de  tráfico  de  estupefacientes.   

2. Al Juzgado Cuarto  de  Ejecución  de  Penas  y  Medidas  de Seguridad de Popayán le correspondió  vigilar  el cumplimiento de la pena y en tal virtud ha respondido las diferentes  solicitudes que le han sido presentadas.   

3. El apoderado del  detenido   explica   en   su   petición   de  hábeas  corpus:   

3.1.   Que   su  defendido  tienen  derecho a la libertad condicional por haber cumplido las tres  quintas       partes       de      la      pena1,   razón   por  la  cual  la  situación  que  padece encaja en una prolongación ilícita de la privación de  la libertad.   

3.2. Que el juez de  penas  no  ha  resuelto una petición de libertad condicional y su tardanza hace  viable la acción constitucional.   

4. El juez accionado  explicó  la  improcedencia  de la petición de hábeas  corpus  y recordó que la acción constitucional no es  un  mecanismo  sustitutivo  del  procedimiento  ordinario, ni tiene el carácter  adicional  de  las  legalmente  establecidas.  Expresa  que  el interesado puede  acudir  directamente  cuando  considere  que tiene derecho al otorgamiento de la  libertad,   pero  que  en  el  presente  asunto  ella  aún  no  es  procedente.   

5.  A un Magistrado  del  Tribunal  Superior  de  Popayán  le  correspondió  tramitar  y decidir la  petición  de  hábeas corpus,  siendo   resuelta   en  forma  negativa.  Cita  varias  y  recientes  decisiones  proferidas  por Magistrados de la Sala de Casación Penal de la Corte Suprema de  Justicia  en  las  que se indica que (i) la garantía constitucional no debe ser  utilizada  para  alterar las competencias asignadas a las diferentes autoridades  judiciales,  (ii)  porque toda petición que tenga que ver con la libertad de un  procesado  debe  ser  tramitada  al  interior  del  proceso penal, pues (iii) el  hábeas  corpus  no  es  un  mecanismo sustitutivo del procedimiento ordinario.   

Respecto de la petición en concreto expresa  que  el  hábeas  corpus  es  improcedente  porque  en  el  trámite de la acción constitucional no reposa la  prueba  indicativa  de la buena conducta del condenado, requisito imprescindible  para   hacer   el   pronóstico   sobre   la   innecesariedad   del  tratamiento  penitenciario.   

6. El apoderado del  condenado  impugnó la decisión. Para ello reiteró los argumentos inicialmente  presentados y agregó:   

6.1.  Que  ha sido  negligente  el juzgado de penas al no resolver una petición presentada desde el  27 de agosto de 2007.   

6.2.  Que  aparece  prueba  sumaria  sobre  la  buena  conducta  tenida  por el condenado durante el  tiempo que ha permanecido privado de la libertad.   

6.3.   Reclamó  concederle al condenado Elkin Zúñiga la libertad condicional.   

CONSIDERACIONES:  

1.    Naturaleza   jurídica   del  hábeas  corpus: Es un derecho constitucional fundamental (art.  30   de  la  Const.  Pol.)  de  aplicación  inmediata  (art.  85,  ibídem)2  no susceptible de limitación  durante   los   estados   de   excepción   (arts.   93   y  214-2  ídem  y art. 4° de la Ley Estatutaria 137  de   1994),   que   se   debe   interpretar  de  conformidad  con  los  tratados  internacionales  sobre  derechos humanos ratificados por Colombia (art. 93 de la  Const.   Pol.)3  y  cuya  regulación  debe ser objeto de una ley estatutaria (art.  152-a,  ibídem)4,  y también es un mecanismo procesal de protección de la libertad  personal  por  cuanto  es una acción pública constitucional y que por medio de  ella  se  trata  de hacer efectivo el derecho fundamental de libertad individual  y,   por   lo   tanto,  se  constituye  en  una  garantía  procesal5,  según  lo  consagra el artículo primero de la Ley 1095 de 2006.   

La  Ley estatutaria invocada establece en su  artículo   1º   que  el  hábeas  corpus  tutela  la libertad personal cuando alguien es privado de ella (i)  con  violación  de  las  garantías  constitucionales o legales o (ii) ésta se  prolonga  ilegalmente.  Lo anterior se pudiera presentar en forma insuficiente y  debe  ser complementado con lo que ha expuesto por la Corte Constitucional, pues  en la sentencia T-260/99 precisó que   

“…la  garantía de la libertad personal  puede   ejercerse  mediante  la  acción  de  hábeas  corpus  en  alguno  de  los  siguientes  eventos: (1)  siempre  que  la vulneración de la libertad se produzca por orden arbitraria de  autoridad  no judicial; (2) mientras la persona se encuentre ilegalmente privada  de  la  libertad  por  vencimiento  de  los  términos  legales respectivos; (3)  cuando,  pese  a  existir una providencia judicial que ampara la limitación del  derecho    a    la    libertad    personal,   la   solicitud   de   hábeas  corpus  se  formuló durante el  período  de  prolongación  ilegal de la libertad, es decir, antes de proferida  la  decisión  judicial;  (4)  si la providencia que ordena la detención es una  auténtica vía de hecho judicial”.   

La Constitución de 1991 en un claro avance  en  relación  con  la  Carta Política anterior, estableció en su artículo 28  una  reserva  legal  y  judicial  para  la privación de la libertad, tomando en  cuenta  que la libertad personal es presupuesto de todas las demás libertades y  derechos.  Por  ello  el  constituyente  (artículo 30) quiso darle una especial  protección  ante  las  actuaciones  ilegales  de  las  autoridades,  mucho más  expedita que la de los demás derechos fundamentales.   

2.  Características  de  la  institución  comentada. Se ha sostenido6    que    el    hábeas    corpus   en   cuanto   acción  constitucional, tiene las siguientes:   

1. Cautelar. Porque  se  instrumentaliza  u ordena como acción judicial sui  géneris,   en  procura  de  que  se  examinen unos hechos específicos a fin de  determinar la pertinencia o no de restablecer la libertad.   

2.  Preferente.  Si  bien  no  se dice ni por el constituyente ni por el legislador que la acción de  hábeas corpus es preferente,  tal  característica  resulta  tanto (i) del término dado para que sea resuelta  –todas las otras acciones  constitucionales   y   legales   se   resuelven  en  plazos  mayores– como de la (ii) prevalencia que tiene  el  hábeas corpus por mandato  legal    sobre    otras   acciones   –de                 tutela7,  de  cumplimiento8     y  populares9–  calificadas  expresamente  como  de  trámite   preferencial10.   

3.  Celeridad11.  En materia de hábeas  corpus  la  rapidez  es un factor  primordial.  En  primer  lugar, por el derecho fundamental sometido a ofensa; en  segundo  término,  porque  el  efecto  de  su  violación puede aumentar por la  lentitud  de  la  acción  judicial;  y, en tercer lugar, porque el hábeas   corpus   es  un  mecanismo  que  pretende  resarcir el daño que se está produciendo a un ciudadano por parte de  la  autoridad  al  privarlo  de  la  libertad ilegalmente; por esto, más que en  ningún otro proceso, la dilación debe ser abolida.   

4.  Impugnable: En  aplicación  del  principio  de  la  doble  instancia, la decisión que niega la  solicitud  de  hábeas corpus  puede ser impugnada.   

5.  Contradicción:  Puesto  que con miras a la decisión, se admite debate sobre la procedencia o no  de la garantía.   

6.     Jurisdiccionalidad:  Pues  el  trámite  y  la  decisión  sobre  la  legalidad  de la  aprehensión  y/o  de  la  prolongación  ilícita de una detención, se realiza  ante un juez.   

7.  Informalidad:  Porque  en  la  solicitud  y  trámite  lo  que  importa  es  lo  sustantivo, la  vulneración del derecho fundamental de libertad.   

8.    Breve    y    sumaria12:  Tiene  la  acción   el   carácter   de   breve   o   sumaria13 toda vez que su tramitación  y  resolución  debe  evacuarse  en  el  término  de  36  horas.  Se muestra el  altísimo  valor  que ocupa en el régimen constitucional la libertad individual  si  se le contrasta por ejemplo con el plazo de 10 días otorgado para el amparo  de     los    demás    derechos    fundamentales14.   

En  el  trámite  de  la  impugnación  el  funcionario  de  segunda  instancia cuenta con tres días hábiles para resolver  la petición.   

9. Sencillo: Porque  no  exige conocimientos jurídicos para su ejercicio15.   

11.  Específico:  Porque   se  creó  como  mecanismo  especial  de  protección  de  la  libertad  individual16. Y,   

12.  Eficaz: Porque  siempre  exige  del  juez  un pronunciamiento de fondo bien para conceder o bien  para        negar        lo        solicitado17.”   

3.  Procedencia. El  hábeas corpus está previsto  para que se proteja la libertad en dos supuestos:   

– Por privación ilícita de la libertad. Se  refiere  a todos aquellos casos en que se violan las garantías constitucionales  y legales al privar a una persona de la libertad.   

– Por prolongación ilícita de la privación  de  la libertad. Esto ocurre cuando a una persona se la ha privado legalmente de  la  libertad  pero  la  limitación  del  derecho  se  prolonga más allá de lo  permitido constitucional y legalmente.   

La  salvaguarda  de  la  libertad personal de  Elkin  Zúñiga ha sido solicitada alegando la inconstitucionalidad e ilegalidad  de  la  prolongación de la privación de la misma, porque teniendo derecho a la  libertad condicional ésta no le ha sido concedida.   

El  supuesto  fáctico  aconseja enmarcar el  problema  jurídico dentro del segundo postulado previsto para la procedencia de  la  acción de hábeas corpus,  es   decir,   en   la  prolongación  ilícita  de  la  privación  de  la  libertad,  sobre  la cual la Corte  Constitucional  al  hacer  el  control previo a la Ley Estatutaria 1095 de 2006,  señaló:   

“En cuanto a la  prolongación   ilegal   de  la  privación  de  la  libertad,  también  pueden  considerarse  diversas  hipótesis,  como  aquella  en  la  cual  se  detiene en  flagrancia  a  una  persona (Const. Pol. art. 32) y no se le pone a disposición  de  la autoridad judicial competente dentro de las 36 horas siguientes; también  puede  ocurrir  que  la autoridad pública mantenga privada de la libertad a una  persona  después que se ha ordenado legalmente por la autoridad judicial que le  sea  concedida  la  libertad.  Otra hipótesis puede ser aquella en la cual, las  detenciones  legales  pueden  volverse ilegales, como cuando la propia autoridad  judicial  prolonga  la  detención  por  un  lapso  superior al permitido por la  Constitución  y  la  ley,  u  omite resolver dentro de los términos legales la  solicitud    de    libertad    provisional    presentada    por    quien   tiene  derecho”.   

5.  Estudio  del  caso  planteado  por  el  accionante.    La    petición    de    hábeas  corpus  está  dirigida  a que el  juez  constitucional  releve de sus funciones al juez del proceso y resuelva una  solicitud de libertad condicional.   

Tal  pretensión  de  acuerdo  con reiterada  jurisprudencia  de  la Sala es improcedente porque los problemas que se suscitan  al  interior  del  proceso  y  que  tienen que ver con la libertad del imputado,  acusado  o procesado, o en la ejecución de la pena y que buscan la libertad del  condenado,  son de competencia exclusiva y excluyente del funcionario que en los  términos  de  la  legislación  procesal ha correspondido el asunto18.   

Esto  significa  que  una  posible  libertad  provisional  o el otorgamiento de subrogados penales a los condenados, por regla  general  no  es  asunto  que  pueda  ser  ventilado ante el juez de hábeas  corpus,  porque  en los supuestos  planteados  se  tiene  como  punto  de  partida  una  privación  de la libertad  ajustada en términos constitucionales y legales.   

La  discusión  que  traza  el  accionante  desborda  completamente  el  alcance  de  la  garantía constitucional porque el  otorgamiento  de  la  libertad condicional es asunto que solamente puede decidir  el juez de ejecución de penas y medidas de seguridad.   

Pero adicionalmente es menester precisar que  se  equivoca  quien  pretenda someter la libertad condicional al cumplimiento de  un  requisito  meramente  objetivo pues el subrogado penal establece otros de la  misma  naturaleza  y  algunos  más  de carácter subjetivo. El artículo 64 del  Código  Penal  dispone  que  el otorgamiento de la libertad condicional estará  supeditado a que el condenado cumpla las siguientes exigencias:   

1. De orden objetivo:  

(i) Que haya cumplido las dos terceras partes  de la pena;   

(ii) Que pague la multa;  

(iii) Que repare a la víctima. Y,  

2. De orden subjetivo:  

(i)  Que  se  valore  de  la gravedad de la  conducta punible;   

(ii) Que se demuestre la buena conducta del  condenado    durante    el   tratamiento   penitenciario   en   el   centro   de  reclusión;   

(iii)  Que  lo  anterior  permita  suponer  fundadamente   que  no  existe  necesidad  de  continuar  la  ejecución  de  la  pena.   

En el anterior contexto las características  de   la   acción   de   hábeas  corpus  le  impiden  al  juez  constitucional hacer un examen completo de la  procedencia  o improcedencia de una petición de libertad condicional, pues para  ello  es  necesario  no  solamente  contar con el proceso penal que llevó a una  persona  a  prisión,  sino  que se requiere certificación de la dirección del  centro  de  reclusión sobre la conducta del condenado y en todo caso valorar si  la  gravedad  de  la  conducta  punible  ejecutada  permite otorgar el beneficio  reclamado.   

Muestra   de  lo  compleja  que  resulta  cualquier  intervención  por  parte  del juez hábeas  corpus  en  un  asunto  en el que realmente lo que se  reclama  es la libertad condicional de un condenado, la da el hecho de que sobre  la  conducta  del  accionante  en  el  centro  de  reclusión  existe  una  sola  referencia,  la  que aparece en la copia del memorial presentado ante el juez de  penas    por    el    defensor    del    condenado19,  sin  que  pueda afirmarse  válidamente  que  de  ella  se infiera que la persona privada de la libertad ha  guardado  durante  el  tiempo  de  reclusión  un  comportamiento  que  deba ser  calificado  como  bueno, que no haya tenido sanciones disciplinarias y menos que  haya intentado fugarse del centro penitenciario.   

Del  mismo  modo,  es al juez encargado de  vigilar  el  cumplimiento  de  la  pena  a  quien  compete  determinar  si de la  “previa  valoración  de la gravedad de la conducta  punible”  por  la que fue condenado Elkin Zúñiga,  resulta  procedente  conceder  el  subrogado  penal20,  examen  que  solamente se  puede  hacer  de  cara  al  proceso y teniendo en cuenta los razonamientos de la  sentencia,   los   que   precisamente   se   echan    de   menos   en  este  momento.   

6.               Conclusión   final:   Las  consideraciones anteriores permiten inferir con claridad que la  acción  de  hábeas  corpus  promovida  por  el  defensor de Elkin Zúñiga fue correctamente decidida por el  a  quo,  pues ella realmente  corresponde  es a una petición de libertad condicional de un condenado que debe  ser  tramitada  y decidida por el juez de ejecución de penas competente, razón  suficiente para confirmar la providencia impugnada.   

A  mérito  de  lo  expuesto,  el  Suscrito  Magistrado  de  la  Sala  de  Casación  Penal  de la Corte Suprema de Justicia,   

RESUELVE:  

1°. CONFIRMAR la  decisión  impugnada por medio de la cual un Magistrado del Tribunal Superior de  Popayán    denegó    el    amparo    de    hábeas  corpus  impetrado a favor de  Elkin Zúñiga.   

2°.  ADVERTIR que  contra el presente auto no procede recurso alguno. Y,   

3°.  DISPONER la  devolución del expediente al Tribunal de origen.   

Notifíquese y cúmplase  

YESID RAMÍREZ BASTIDAS  

Magistrado  

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria    

1  La  norma  vigente  habla de “dos terceras partes de la pena”. Véase Ley 890 de  2004, artículo 5°.   

2 Corte  Constitucional, sentencia C-620/01.   

3 Corte  Constitucional, sentencia C-496/94.   

4 Corte  Constitucional, sentencias C-301/93 y C-620/01.   

5 Corte  Constitucional,  sentencia  C-557/92,  salvamento  de  voto  de  los Magistrados  Angarita Barón y Martínez Caballero.   

6 Corte  Suprema     de    Justicia,    Sala    de    Casación    Penal,    Auto  del 2 de  mayo de 2007, radicación 27417.   

7  Decreto  2591  de  1991,  artículo 15.  Trámite  preferencial.  La tramitación de la tutela estará a  cargo  del  juez,  del  presidente  de  la  sala  o del magistrado a quien éste  designe,  en  turno riguroso, y será sustanciada con prelación para lo cual se  pospondrá  cualquier  asunto  de naturaleza diferente, salvo el de hábeas corpus.   

8 Ley  393     de     1997,    artículo    11.    Tramite  preferencial.  La  tramitación  de  la  acción  de  cumplimiento  estará  a  cargo del juez, en turno riguroso, y será sustanciada  con   prelación,  para  lo  cual  pospondrá  cualquier  asunto  de  naturaleza  diferente, salvo la acción de tutela.   

9 Ley  472     de    1998,    articulo    6°.    Trámite  preferencial.  Las  acciones populares preventivas se  tramitarán  con  preferencia  a  las  demás  que  conozca  el juez competente,  excepto  el  recurso  de  hábeas  Corpus, la acción de tutela y la acción de cumplimiento.   

10 En  el  ordenamiento  jurídico  colombiano existen otros trámites a los que se les  asigna  la característica de preferencial,  como  ocurre  con las solicitudes de cesación de procedimiento,  de  preclusión  de  la  investigación  y de resolución inhibitoria, reguladas  mediante el artículo 24 de la Ley 782 de 2002.   

11  Corte Constitucional, sentencia T-162/97.   

12 La  acción     solamente     podrá     ser     calificada     como    sumaria   siempre   y  cuando  que  tal  expresión se utilice como sinónimo de trámite breve.   

13  Genaro   R.   Carrió,  Los  derechos  humanos  y  su  protección,  Buenos  Aires, Abeledo Perrot, 1990, p.  34,   explica   que   el  hábeas  corpus es un procedimiento sumario.   

14  Corte   Constitucional,   Sent.   C-010/94  (con  referencia  a  la  acción  de  tutela).   

15  Corte  Constitucional,  Auto  A-053/02  (con referencia a la acción de tutela).   

16  Corte  Constitucional,  Auto  A-053/02  (con referencia a la acción de tutela).   

17  Corte  Constitucional,  Auto  A-053/02  (con referencia a la acción de tutela).   

18  Véase,  por  ejemplo,  auto  de  2  de  mayo  de  2003, radicación 14752. Y en  vigencia  de  la Ley 1095 de 2006, autos de 27 de noviembre de 1006, radicación  26503 y de 24 de enero de 2007, radicación 26811.   

19  Folio 36.   

20  Corte Constitucional, sentencia C-194/05.     

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