28110(05-12-07)

2007

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 28110  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente:  

JAVIER ZAPATA ORTÍZ  

Aprobado    Acta    No.    245   

Bogotá  D.C.,  cinco (5) de diciembre de dos  mil siete (2007).   

VISTOS  

La Sala se pronuncia sobre la admisibilidad de  la  demanda  de  revisión  presentada  por el apoderado de la señora MARÍA DE  JESÚS  MOLINA  DE  ACOSTA  contra la sentencia dictada por el Tribunal Superior  del  Distrito  Judicial  de  Bogotá  el  19  de  abril  de 2006, que revocó la  proferida  el  30  de  agosto  de  2005  por el Juzgado 39 Penal del Circuito de  Bogotá  y,  en  su  lugar,  la  condenó a la pena de 62 meses de prisión como  coautora  del  delito  de  estafa  agravada, en concurso de falsedad material en  documento público.   

HECHOS Y ACTUACIÓN PROCESAL  

          De  las  sentencias  aportadas  con  la  demanda  se extracta que la  señora  MARÍA  DE JESÚS MOLINA DE ACOSTA, mediante escritura pública número  1585  del  20  octubre  de  1998,  otorgada  en  la Notaría 3ª del Círculo de  Bogotá,  constituyó  hipoteca  sobre  el  bien  de  su propiedad ubicado en la  carrera  7ª  A  No.  4-36 sur de esta ciudad, con matrícula inmobiliaria 50 S-  122329,  a  favor  del  señor  Efraín  Arriero  Doblado,  como garantía de un  contrato  de  mutuo,  por  valor  de  $  30.000.000.oo  de  pesos,  acto que fue  debidamente  registrado,  mediante anotación número 12, el 28 de ese mismo mes  y  año,  en  la  oficina de Instrumentos Públicos y Privados de la Zona Sur de  Bogotá.   

          El  señor  Arriero Doblado, después de recibir llamada anónima en  que  se le indicó que MARÍA DE JESÚS MOLINA, era una experta estafadora y que  la   hipoteca   constituida   en  su  favor  había  sido  cancelada,  solicitó  certificado  de tradición y libertad del inmueble en cuestión, constatando que  por  escritura  pública  3285  de  24 de noviembre de 1998, corrida en la misma  Notaría  3ª de Bogotá, se levantó el gravamen, sin que tal hecho pudiera ser  cierto,  pues  no  suscribió  el instrumento, ni dio autorización para ello y,  además,  el Notario 3º certificó que durante ese año sólo se otorgaron 1992  escrituras públicas.   

          Adelantada  la etapa del juicio, el 30 de agosto de 2005, el Juzgado  39  Penal  del  Circuito  de  Bogotá profirió sentencia absolutoria a favor de  MARÍA  DE  JESÚS  MOLINA DE ACOSTA, decisión que fue revocada por el Tribunal  Superior  del  Distrito Judicial de esta ciudad el 19 de abril de 2006, quien la  condenó  a  62  meses de prisión, como coautora del delito de estafa agravada,  en concurso de falsedad material en documento público.   

LA DEMANDA  

El  apoderado  de  MARÍA DE JESÚS MOLINA DE  ACOSTA  ruega  se invalide la sentencia condenatoria proferida en su contra y se  sustituya  por  una que confirme la decisión absolutoria consignada en el fallo  del Juzgado 39 Penal del Circuito de Bogotá.   

Solicita   la  revisión  de  la  sentencia  invocando  las causales cuarta, sexta y séptima del artículo 192 de la Ley 906  de  2004  por considerar que “el fallo recurrido, se  profirió  bajo  una  inadecuada  valoración de la prueba”.    

Dice el libelista que el Tribunal Superior de  Bogotá  “pasó por alto hechos tan contundentes”  como  la suplantación de la que fue objeto la señora  MARÍA  DE  JESÚS,  pues en el dictamen de dactiloscopia y grafología  se  observa  que  las  firmas  y  huellas  de  los  documentos  no  le corresponden.   

          Además,  que  el  testimonio de la doctora Deyanira Buitrago Rojas,  apoderada  del  señor Efraín Arriero Doblado, no debe ser tenido en cuenta, no  sólo  por ser su representante como parte civil dentro del proceso, sino porque  fue  una  intermediaria  para  el  préstamo  y  quien revisó la documentación  presentada para constituir la hipoteca.   

          Sobre  las  irregularidades  que  se  presentaron  en  la oficina de  Instrumentos  Públicos  Zona  Sur,  no se ha involucrado a la señora MOLINA DE  ACOSTA   y, finalmente,  que  si  bien  como  propietaria  del  inmueble  poseía llaves del mismo, otras  personas  pudieron haberlas obtenido de manera fraudulenta y proceder a enseñar  el  predio  a  la  doctora  Buitrago  Rojas, delegada del señor Efraín Arriero  Doblado para los trámites de constitución de la hipoteca.   

         

CONSIDERACIONES DE LA CORTE  

La  Corte  es  competente  para conocer de la  acción  de  revisión  presentada por un profesional del derecho a nombre de la  condenada  MARÍA  DE  JESÚS  MOLINA  DE ACOSTA, ya que la sentencia de segunda  instancia  fue  dictada  por  el  Tribunal  Superior  del  Distrito  Judicial de  Bogotá, conforme dispone el artículo 32-2 de la Ley 906 de 2004.   

La  Sala  inadmitirá  la  demanda  por  las  siguientes razones:   

          La  acción  de  revisión tiene carácter excepcional, pues, por su  conducto,  se  busca  quebrar  la cosa juzgada que ampara la sentencia. De allí  que  el  legislador  haya  establecido  no  sólo  causales  taxativas  para  su  procedencia,  sino  requisitos  de  forma  y  fondo  que  debe reunir el escrito  respectivo  y  que  son  indispensables  para  que  la  Corte  pueda admitirlo y  adelantar el trámite correspondiente.   

Ha  de reiterarse que la acción de revisión  no  constituye  una  prolongación  del  juicio, ni corresponde a un instrumento  ordinario  que  permita  dar  cabida a particulares consideraciones tendientes a  cuestionar  los soportes de la declaración de justicia que ha hecho tránsito a  cosa  juzgada  y  se  halla  amparada  por el doble carácter de definitividad e  inmutabilidad.   

Su  ejercicio apunta a la posibilidad real de  lograr  un  fallo  rescindente en orden a remediar la injusticia material en que  haya  podido  incurrir  el  Juez,  pero  exclusivamente  por  el acaecimiento de  precisos   motivos  cuya  demostración  corre  a  cargo  del  actor1   

.  

          De  conformidad  con  el  artículo 194 del Código de Procedimiento  Penal  de 2004, el libelo debe contener, entre otros presupuestos, la causal que  se  invoca, los fundamentos de hecho y de derecho en que se apoya y la relación  de  las  pruebas  que  se  aportan  para  demostrar  los  sucesos básicos de la  acción.   

          En  el  caso  que  nos  ocupa,  la  accionante reseñó las causales  cuarta,  sexta  y  séptima  del artículo 192 de la Ley 906 de 2004, sin que se  hubiera   interesado  por  desarrollarlas,  para,  a  renglón  seguido,  en  el  capítulo  que  denomina “pretensiones y súplicas”, pedir que la Corte deje  sin  valor  la  sentencia  de  segundo grado, teniendo como único fundamento la  indebida valoración probatoria por parte del ad quem.   

          El  libelo  demuestra  notable  desfase  en  la  invocación  de las  causales,    producto   del   erróneo   manejo   de   la   técnica, sin que se hubiera ocupado la demanda de  suministrar razones orientadas a su demostración.   

          En   este   caso,   ninguna  de  las  circunstancias  alegadas  como  fundamento  de  la  petición  de revisión fue probado por la actora.  Por  otra  parte, no encuentra la Corte que exista relación entre el caso ocurrido a  la  peticionaria  y  el  fenómeno prevista en la causal 4 del artículo 192 del  código  procesal,  tampoco  se presentó evidencia que el fallo condenatorio se  sustentó  en  prueba  falsa  y,  finalmente,  no  hubo estudio formal de alguna  hipótesis  de cambio jurisprudencial favorable a los intereses de la condenada,  situaciones que, sin duda, hacen inadmisible el trámite.   

Por  lo expuesto, la Sala de Casación Penal  de la Corte Suprema de Justicia,   

RESUELVE  

INADMITIR la demanda  de  revisión  presentada  en  nombre de la condenada MARÍA DE JESÚS MOLINA DE  ACOSTA,  de  conformidad  con las razones consignadas en la parte motiva de esta  decisión.   

Cópiese,   notifíquese   y   cúmplase.   

ALFREDO GÓMEZ QUINTERO  

SIGIFREDO   ESPINOSA   PÉREZ                        MARÍA DEL ROSARIO GONZÁLEZ DE  LEMOS   

AUGUSTO JOSÉ IBÁÑEZ GUZMÁN                             JORGE    LUIS    QUINTERO  MILANÉS                       

YESID   RAMÍREZ   BASTIDAS                                          JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA   

JAVIER ZAPATA ORTÍZ  

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria  

    

1  Corte  Suprema de Justicia, auto de revisión, agosto  2 de 2000, expediente 17145.     

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