27934(26-09-07)

2007

Asistente Jurídico Inteligente

Selecciona un texto en la página o analiza el artículo completo.

ⓘ Puedes seleccionar un fragmento de texto o analizar el artículo completo.

    Proceso No 27934  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

MAGISTRADO PONENTE  

AUGUSTO J. IBÁÑEZ GUZMÁN  

Aprobado: Acta No.181  

Bogotá,   D.   C.,  veintiséis  (26)  de  septiembre de dos mil siete (2007).   

MOTIVO DE LA DECISIÓN  

Mediante  sentencia del 8 de junio del 2006,  el  Juez  2°  Penal  del  Circuito  de  Neiva  declaró  al señor Javier    Murgueitio    Cortés    autor  penalmente  responsable  de  la conducta punible de homicidio culposo. Le impuso  24  meses  de  prisión  y  de  interdicción  para  el  ejercicio de derechos y  funciones  públicas, cinco mil pesos de multa, la obligación de indemnizar los  perjuicios  morales  causados,  lo  exoneró  del  pago  de  los materiales y le  otorgó la condena de ejecución condicional.   

El fallo fue recurrido por el defensor y por  el  apoderado  de la parte civil. El 16 de febrero del 2007 el Tribunal Superior  de  la misma ciudad lo ratificó, pero lo modificó para reducir el monto de los  daños reconocidos y excluir la interdicción dispuesta.   

El   nuevo   representante  del  procesado  interpuso casación, que fue concedida.   

La  Sala se pronuncia sobre los presupuestos  lógicos y argumentativos de la demanda presentada.   

HECHOS Y ACTUACIÓN PROCESAL  

1.  Los  directivos de la empresa “Telcell  Limitada”  organizaron  una  reunión para sus empleados, que se llevó a cabo  el  8 de junio del 2001 en la finca “El Paraíso”, ubicada en la vía que de  Neiva conduce a Palermo (Huila).   

Aproximadamente  a las 3 de la madrugada del  día  siguiente,  los  contertulios  se  repartieron entre los carros dispuestos  para  el  regreso a Neiva. Jimena Quintero Álvarez y otras personas subieron al  platón   de   la   camioneta  conducida  por  Javier  Murgueitio   Cortés,   gerente   de   “Telcell”.   

A  la  altura  de la avenida Circunvalar con  Tenerife,  ya  en  la  ciudad  capital, cuando el automotor dio un giro, aquella  cayó  al  pavimento  y  sufrió  heridas  que  le  causaron la muerte dos días  después.   

2.  Adelantada  la  investigación,  el 5 de  febrero  del  2002  la  fiscalía acusó al procesado por la conducta punible de  homicidio culposo.   

La  decisión  fue  apelada y avalada por la  Fiscalía   Delegada   ante   el   Tribunal   Superior   el   11   de  diciembre  siguiente.   

Luego  fueron  proferidas  las sentencias ya  reseñadas.   

CONSIDERACIONES  

De  conformidad  con  el  artículo  213 del  Código  de  Procedimiento  Penal  del  2000,  la Sala inadmitirá la demanda de  casación, porque el defensor “carece de interés”.   

En  efecto, la queja del casacionista apunta  exclusivamente  a  cuestionar  el  pago  de  los  perjuicios  decretados  por el  Tribunal,   pues   concluye   que   la   determinación   al   respecto  no  fue  motivada.   

Sobre el tema, el artículo 208 de la Ley 600  del 2000 dispone:   

“Cuando   la  casación  tenga  por  objeto  únicamente  lo  referente a la indemnización de  perjuicios   decretados   en   la  sentencia  condenatoria  deberá  tener  como  fundamento  las causales y la cuantía establecidas en las normas que regulan la  casación  civil,  sin  consideración  a  la  pena  señalada  para el delito o  delitos”.   

El censor no relaciona las normas procesales  civiles  aplicables, aspecto que resultaría intrascendente, pues aquellas, como  las penales, regulan el motivo de nulidad invocado.   

Pero  sucede  que  el  monto  de  los daños  decretados  por el Ad quem no  cumple con la exigencia legal.   

En  efecto,  el artículo 366 del Código de  Procedimiento  Civil,  modificado  por  el  numeral  1°  del  artículo 182 del  Decreto  2282 de 1989 y por el artículo 2° de la Ley 592 del 2000, dispone que  el  recurso  de  casación  se  supedita  a  que  la resolución desfavorable al  recurrente   sea   o   exceda   de   425  salarios  mínimos  legales  mensuales  vigentes.   

Sobre  el  punto,  la  sentencia  de primera  instancia  fijó  500  salarios  “a favor de los padres de la occisa”, y 300  “a favor de los hermanos”.   

El  tribunal  redujo  esas  cuantías  para  dejarlas  en  definitiva  en  300  sueldos “a favor de los padres”, y en 100  “los fijados en beneficio de los hermanos”.   

Tales  cifras  son  inferiores  a  los  425  salarios que habilitan la casación.   

El  criterio  del recurrente, según el cual  deben  sumarse todas las sumas decretadas, resulta desacertado, porque aún así  no  se  llegaría  al  tope  aludido. Además, es claro que la cuantía debe ser  precisada  de  manera  independiente respecto de cada una de las víctimas, pues  la obligación del procesado con ellas es autónoma.   

Sobre    el    tema,   la   Sala   tiene  establecido1:   

“De   manera  insistente  esta  Sala de Casación ha señalado en torno al tema de la cuantía  del  interés  para  recurrir  cuando  se  trate de víctimas múltiples, que se  integra  por  los  montos de las condenas en perjuicios materiales y morales que  por  cada  una se haya decretado, pero que es equivocado sumar los perjuicios de  varias  víctimas  para  tener  ese resultado total como una sola cuantía, pues  tal  forma  de  proceder  pasa  por  alto  que  la  pretensión de cada víctima  –o  de  sus legitimados-  es   individual  y,  por  tanto,  la  condena  es  de  similar  estirpe, no  colectiva,  aunque  el  llamado  a  sufragarlo  sea  una sola persona, natural o  jurídica.    

Esto  por  cuanto  se  trata  de un caso de  acumulación  de  pretensiones,  en el que cada una mantiene su individualidad e  independencia2”.   

Consecuente  con  lo  expuesto,  la  Sala de  Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia,   

RESUELVE  

         

Inadmitir   la  demanda de casación presentada.   

Contra  esta  decisión  no  procede ningún  recurso.   

Notifíquese y cúmplase.  

ALFREDO    GÓMEZ  QUINTERO   

Cita medica  

SIGIFREDO          ESPINOSA  PÉREZ                   MARÍA              DEL             ROSARIO             GONZÁLEZ             DE  LEMOS                

AUGUSTO       JOSÉ      IBÁÑEZ  GUZMÁN     JORGE LUIS QUINTERO MILANÉS   

YESID           RAMÍREZ  BASTIDAS                JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA   

MAURO    SOLARTE  PORTILLA               JAVIER ZAPATA ORTIZ   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria    

1 Auto  del 11 de diciembre del 2003, radicado 19.058.   

2  Sentencias  del 16 de julio de 2001, del 6 de marzo de 2003 y del 15 de julio de  2003.     

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *