27910(29-08-07)

2007

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso     No  27910   

CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

Magistrada Ponente:  

MARÍA    DEL    ROSARIO   GONZÁLEZ   DE  LEMOS   

          Aprobado Acta N° 158.   

Bogotá  D.C., agosto veintinueve (29) de dos  mil siete (2007).   

VISTOS  

Resuelve la Sala la solicitud contenida en el  escrito    presentado    por    el    defensor    del   procesado   RODRIGO  ESPINEL  CARDOZO, orientada a que  se  decrete  la  ruptura  de la unidad procesal respecto de su defendido y, como  consecuencia  de  ello, se remita la actuación al Juzgado Primero de Ejecución  de  Penas  y  Medidas  de  Seguridad  de  Cúcuta  a  fin  de  que  disponga  la  acumulación jurídica de penas.   

  ANTECEDENTES  RELEVANTES   

Mediante  sentencia  de segunda instancia de  fecha  febrero  22  del año en curso, el Tribunal Superior de Ibagué confirmó  la  de  primer  grado  proferida  por  el  Juzgado  Segundo  Penal  del Circuito  Especializado  de  la misma ciudad, a través de la cual condenó a RODRIGO   ESPINEL  CARDOZO  a  las  penas  principales  de  diez  (10) años y tres (3) meses de prisión y multa por valor  de  3.400  salarios  mínimos legales mensuales vigentes, al encontrarlo coautor  responsable  del  delito  de concierto para delinquir con fines de narcotráfico  agravado  y a LUIS GUSTAVO ESPINEL CARDOZO  y  JORGE HUBERTO AYA VARÓN a  las  de  siete  (7)  años de prisión y multa por valor de 2.350  salarios  mínimos  legales  mensuales  vigentes,  como  coautores  de  la misma  conducta   punible   sin   la   circunstancia   de  agravación  punitiva.    

En  la  misma  decisión,  absolvió  de los  cargos   a   MILTON   ESPINEL  CARDOZO  y    a    PAULA    ANDREA    BUSTAMANTE  RENGIFO.   

Contra el fallo de primera instancia, habían  promovido   recurso  de  apelación  los  defensores  de  los  condenados  y  la  representante   de   la  Fiscalía.   Esta  última,  a  su  vez,  ante  la  confirmación  impartida  por el Tribunal, en forma exclusiva,     interpuso recurso extraordinario de casación.   

La  demanda  presentada  con  el  objeto  de  sustentar  el  recurso extraordinario fue admitida el pasado 13 de julio, motivo  por  el cual se dispuso, en atención a lo normado en el artículo 213 de la Ley  600  de  2000,  surtir  el  traslado al Procurador Delegado en lo Penal para que  emita concepto de ley en torno a su viabilidad.   

Ahora, el defensor del procesado RODRIGO  ESPINEL  CARDOZO,  allega  a los  autos  la  referida  solicitud, respecto de la cual se ocupará la Sala mediante  este auto.   

FUNDAMENTOS DE LA SOLICITUD  

          Comienza  por  advertir  que  su defendido se acogió a la figura de  sentencia  anticipada  durante  la  etapa  instructiva  dentro  de  otro proceso  seguido  en  su  contra,  razón por la cual fue condenado por el Juzgado Quinto  Penal  del  Circuito  de Ibagué a la pena de cinco (5) años y cuatro (4) meses  de  prisión  como  responsable de los delitos de tráfico, fabricación o porte  de  estupefacientes  y  concierto  para  delinquir  con  fines de narcotráfico,  actuación  posteriormente  enviada  al Juzgado Primero de Ejecución de Penas y  Medidas de Seguridad de Cúcuta.   

          Acto  seguido, recuerda como, por razón del presente trámite, a su  representado  se  lo  condenó  en  primera instancia por el delito de concierto  para   delinquir   con  fines  de  narcotráfico  agravado,  decisión  que  fue  confirmada   el   pasado   22   de   febrero   por   el   Tribunal  Superior  de  Ibagué.   

          Contra  esta  última  decisión,  expone, la Fiscalía interpuso de  manera   exclusiva   recurso   extraordinario  de  casación,  pero  la  demanda  presentada,   a   través   de   los   dos   cargos   propuestos,   “no  va  dirigida  en  contra  de de la sentencia confirmada a mi  mandante  RODRIGO  ESPINEL  CARDOZO,  sino  que  va  dirigida  en  contra  de la  confirmación   de  la  sentencia  de  otros  sujetos  procesales”.   

          En  vista  de  lo  anterior,  estima viable en este caso decretar la  ruptura    de    la    unidad    procesal,   a   pesar   de   que   “corto  se  quedó  el  legislador  al no exigir la ruptura de la  unidad  procesal  cuando  se  presentan circunstancias como las que nos ocupa la  presente  petición  (sic),  por  cuanto  al  no  hacerse  la  ruptura  indiscutiblemente se violan preceptos  legales  y  constitucionales  como  el derecho a la libertad, al no poder quedar  ejecutoriada  la  sentencia en contra de mi mandante por el recurso de casación  interpuesto”.   

          Consecuentemente,  solicita  enviar el proceso al Juzgado Primero de  Ejecución  de  Penas y Medidas de Seguridad de Cúcuta a fin de que aplique, en  favor   de   su   prohijado,   la   figura   de  la  acumulación  jurídica  de  penas.   

  CONSIDERACIONES  DE  LA  CORTE   

Cuestión previa:    

De  manera pacífica y reiterada tiene dicho  la  Sala  que  por  virtud  de  lo dispuesto en el artículo 75, numeral 1°, en  concordancia  con  el  216  de  la  Ley  600 de 2000, su   competencia  cuando  se tramita el recurso extraordinario de casación interpuesto contra una  sentencia  de  segunda  instancia  se  limita  a su resolución, extendida a los  aspectos vinculados a esa labor.   

En  cuanto a los demás tópicos, igualmente  se  ha señalado, la competencia para pronunciarse corresponde al funcionario de  primera  instancia, quien decidirá sobre la procedibilidad o no de la petición  y,  si  es  del  caso,  le  dará respuesta de fondo1.   

          Pues  bien,  acomete  la Sala el estudio de la presente solicitud al  encontrar  que la propuesta encaminada a la ruptura de la unidad procesal incide  necesariamente  en el trámite del recurso extraordinario de casación, trátese  o no de un sujeto procesal recurrente.   

          En  ese  orden  de  ideas,  la  Sala  se  ocupará,  en el siguiente  acápite,  de  resolver  la  petición  elevada  por  el  defensor del sindicado  RODRIGO       ESPINEL       CARDOZO.   

          Respuesta a la solicitud:   

          El  peticionario  basa  su  reclamo  en  que la demanda de casación  presentada  por  la representante de la Fiscalía contra la sentencia de segunda  instancia  no  refiere  a  la  situación  de  su  defendido  sino a la de otros  procesados,  lo  cual  determina  que  respecto  de  él la sentencia de segunda  instancia  ha  cobrado ejecutoria, siendo procedente, entonces, la ruptura de la  unidad  procesal  y  el envío subsiguiente del expediente al Juez de Ejecución  de  Penas y Medidas de Seguridad, quien vigila el cumplimiento de la pena que se  le impuso dentro de otra actuación.   

          Como  sin  dificultad  alguna  se aprecia, la tesis planteada por el  señor     defensor     de     RODRIGO     ESPINEL  CARDOZO  contraviene  la  defendida  por  esta Sala de  tiempo  atrás,  según  la  cual  no  es  procedente  la  ejecutoria  parcial o  fragmentaria de las providencias.   

          Con   carácter   ilustrativo,   conviene  transcribir  apartes  una  decisión reciente proferida en ese sentido:   

“La  anterior interpretación, como ya lo  ha  sostenido  la  Sala,  no  consulta  con  los  parámetros que guían nuestra  sistemática  procesal,  en  donde  no  es  admisible  la  denominada ejecutoria  fraccionada  de  las  decisiones,  en  cuanto  las conductas se tramitan bajo el  criterio  de  unidad procesal.  Precisamente en relación con la ejecutoria  de  la  resolución  de  acusación  se  llegó  a  esa misma conclusión, en el  siguiente sentido:       

‘El legislador  no  prevé  la  posibilidad  de  ejecutorias  parciales  o  fragmentarias  de la  resolución  acusatoria respecto de los sujetos procesales que no la impugnaron,  ni de quienes únicamente interponen el recurso de reposición.   

Disgregar  de  aquella forma la resolución  acusatoria  choca  contra  el  principio  de unidad procesal, según el cual por  cada  conducta  punible  se adelantará una sola actuación procesal, cualquiera  sea  el  número  de  autores o partícipes; y las conductas punibles conexas se  investigarán  y juzgarán conjuntamente; salvo las excepciones admitidas por la  ley.    (Artículo    89    Ley   600   de   2000)2.   

Adicionalmente,   porque   la  preceptiva  procesal  que  se  refiere  a la ejecutoria de las providencias, vigente para el  momento  en  que  se  surtió el trámite, esto es, el artículo 197 del Decreto  2700      de      1991,     señalaba     taxativamente     que     ‘las providencias quedan ejecutoriadas  tres  días  después  de  notificadas  si  no se han  interpuesto  los  recursos y no deban ser consultadas  (subrayas  fuera de texto), como en similares términos lo estipula el artículo  187  de  la  Ley  600  de  2000,  lo  cual pone de manifiesto una situación con  efectos  generales,  aplicable  para  todos  los  sujetos  procesales,  de  cuyo  contexto  no  es  viable inferir algún distingo en atención a la condición de  no              recurrente’…”3.   

         De  acuerdo con la anterior postura, entonces, carece de importancia  si  un  sujeto  procesal recurre o no una providencia o si los fundamentos de la  impugnación  no  refieren a la situación de alguno en particular -esta última  posibilidad  planteada en la solicitud objeto de análisis- porque su ejecutoria  es integral.   

Por  esa  misma razón, es entendible que el  legislador  no  haya  incluido  esa  situación  dentro de los motivos taxativos  previstos  en  el artículo 92 de la Ley 600 de 2000, ni en los del 53 de la Ley  906  de  2004,  para  dar  paso  al   fenómeno  de la ruptura de la unidad  procesal.    

A  consecuencia  de  lo  expuesto,  tampoco  resulta  procedente  su petición de envío del expediente al Juzgado Primero de  Ejecución  de Penas y Medidas de Seguridad de Cúcuta, en procura de aplicar la  figura de la acumulación jurídica de penas.   

Así las cosas, se dispone la devolución de  la  actuación  a la Procuraduría Delegada para los fines del traslado previsto  en el artículo 213 de la Ley 600 de 2000.   

         

          En  mérito  de  lo  expuesto, la CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, SALA DE  CASACIÓN PENAL,   

RESUELVE   

         1.  NO  DECRETAR  la ruptura de la unidad  procesal    solicitada    por    el    defensor   del   procesado   RODRIGO  ESPINEL  CARDOZO, de conformidad  con    las    razones    expuestas   en   la   parte   considerativa   de   esta  providencia.   

2.  DEVOLVER  la  actuación   a  la  Procuraduría  Delegada  en  lo  Penal  para  que  continúe  surtiéndose  el  traslado  previsto  en  el  artículo  213  de  la  Ley 600 de  2000.   

Notifíquese y cúmplase.  

ALFREDO GÓMEZ QUINTERO  

SIGIFREDO   ESPINOSA   PÉREZ                                          MARÍA   DEL  ROSARIO GONZÁLEZ DE LEMOS   

AUGUSTO       JOSÉ      IBÁÑEZ  GUZMÁN            JORGE  LUIS  QUINTERO  MILANES              

YESID   RAMÍREZ   BASTIDAS                                         JULIO  ENRIQUE  SOCHA SALAMANCA       

       Comisión   de  servicio   

MAURO           SOLARTE  PORTILLA                JAVIER         ZAPATA  ORTÍZ   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria  

    

1 Cfr.  Autos  de  fechas  diciembre  7  de  2005,  rad. 22398; septiembre 3 de la misma  anualidad, rad. 23070 y de octubre 6 de 2004, rad. 22240.   

2 Auto  de fecha 30 de septiembre de 2005. Rad 24180.   

3 Auto  de fecha febrero 9 de 2006, rad. 23279.     

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