27860(18-07-07)

2007

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 27860  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente:  

YESID  RAMÍREZ  BASTIDAS   

Aprobado Acta N° 124.  

                               

          Bogotá,   D.   C.,   julio   dieciocho   (18)   de  dos  mil  siete  (2007).   

VISTOS:  

          Se  pronuncia  la  Sala  sobre la colisión negativa de competencias  surgida  entre  el Juzgado Tercero Penal del Circuito Especializado y el Juzgado  Primero  Penal  del  Circuito  de  Bucaramanga, para conocer del proceso seguido  contra  JAVIER  DARÍO  GARCÍA  GONZÁLEZ,  LEYDA  MARITZA PARRA TAMARA, ELVANO  GIOVANNY  NIÑO  TORRES, IVAN ARENAS ALDANA, GUILLERMO ROMERO DOMÍNGUEZ, ÓSCAR  ARTURO  LÓPEZ  QUESADA  y  CARLOS  ARTURO  LÓPEZ  QUESADA,  acusados  por  las  presuntas   conductas   punible   de  concierto  para  delinquir  simple,  hurto  calificado  y  agravado,  falsedad  marcaria,  falsedad  material  en  documento  público y receptación.   

ANTECEDENTES    Y  CONSIDERACIONES:   

1. Mediante providencia del 30 de octubre de  2004,  la  Fiscalía  Sexta  Delegada  ante  los  Jueces  Penales  del  Circuito  Especializados  de  Bucaramanga profirió resolución de acusación contra   los mencionados sindicados por los delitos que se acaban de citar.   

2. El asunto fue repartido al Juzgado Tercero  Penal  del  Circuito  Especializado  de  Bucaramanga  donde  se llevó a cabo la  audiencia  preparatoria y se venía adelantando la de juzgamiento, pero por auto  del  5  de  junio  de  2007  ese  despacho judicial declinó la competencia para  seguir  conociendo  del  asunto  y  proferir  el fallo, al considerar que con la  entrada  en  vigencia  de  la ley 1121 del 29 de diciembre de 2006 los Jueces de  esta  categoría  perdieron  la  facultad  para  seguir conociendo del delito de  concierto  para  delinquir  simple  porque si bien con la ley 733 de 2002 le fue  asignado  el  conocimiento de esa clase de conductas punibles en sus modalidades  básica   y  agravada,  con  el  advenimiento  de  la  ley  1121  nuevamente  se  modificaron  varios artículos de los códigos de procedimiento penal anterior y  actual.   

Precisa, en concreto, que de conformidad con  el  artículo  23  de la ley 1121 de 2006 se modificaron los numerales 6° y 7°  del  artículo 5° transitorio de la ley 600 de 2000 para el conocimiento de los  Jueces  Penales del Circuito Especializados, entre otros, el delito de concierto  para  delinquir  únicamente  para  cometer delitos de terrorismo, financiación  del  terrorismo  y  administración  de  recursos  relacionados  con actividades  terroristas,  narcotráfico,  secuestro  extorsivo,  extorsión o para conformar  escuadrones  de  la  muerte,  grupos  de  justicia  privada o banda de sicarios,  lavado  de  activos  u  omisión  de control, es decir, en su modalidad agravada  prevista en el inciso 2° del artículo 340 del Código Penal.   

Dispuso  enviar  el  proceso  a  los  Jueces  Penales  del  Circuito  de  esa  misma ciudad, proponiendo conflicto negativo de  competencias en el caso de no asumir el conocimiento del asunto.   

3.  El Juzgado Primero Penal del Circuito de  Bucaramanga  el  14  de  junio  siguiente  aceptó la colisión propuesta por el  Juzgado  Tercero  Penal  del  Circuito  Especializado de esa misma ciudad,   discrepando  de  los  argumentos  expuestos  por el juez colisionante, porque al  dirimir  similares  conflictos  de  competencia  presentados entre esta clase de  despachos   judiciales  para  el  conocimiento  del  delito  de  concierto  para  delinquir  simple, la Sala de Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia ya  fijó  su  criterio, efectos para los cuales transcribe algunos apartes del auto  del 25 de abril de 2007, radicación 27229.   

En  consecuencia,  ordenó  remitir  el  expediente  a  esta corporación  competente para dirimir esta clase incidentes.   

4.  En atención a que la presente colisión  de  competencias  surgió  entre  un  Juez Penal del Circuito Especializado y un  Juez  Penal  del  Circuito,  esta Sala es competente para decidirlo, tal como lo  dispone  el  artículo  18  de  las  normas  transitorias de la ley 600 de 2000.   

5.  No  cabe  duda  que en el presente asunto la razón está de parte  del  Juzgado  Primero  Penal  del  Circuito  de  Bucaramanga,  de acuerdo con lo  siguiente:   

5.1.  Como consecuencia de la expedición de  la  ley  1121  de  2006 han surgido enfrentamientos entre los Jueces Penales del  Circuito  Especializados  y  los ordinarios en relación con la competencia para  conocer,  entre  otros,  del concierto para delinquir simple, como en este caso,  incidentes  que  han  llevado  a  esta  Sala a inferir, y aquí reiterar, que un  análisis  sistemático  de  la ley citada, y de la finalidad establecida con su  expedición,  permite  colegir  que no ha variado la competencia para conocer de  los mencionados delitos.   

En  la  citada  ley  se  modificaron algunas  normas  del  cp  que  se  refieren  a  las conductas punibles objeto de la nueva  normatividad,  particularmente  lo  referente  a  los tipos penales de lavado de  activos  y  la  financiación de grupos al margen de la ley o terroristas, y por  consiguiente  los numerales 6 y 7 del artículo 5° transitorio de la ley 600 de  2000, pero en este particular punto se debe entender que   

“no se buscaba nada diferente a introducir  la  nueva  conducta  autónoma  creada  de  “financiación  del  terrorismo  y  administración  de  recursos  relacionados  con  actividades  terroristas, y la  denominación  del  concierto  para  delinquir  agravado  del inciso segundo del  artículo  340  del  cp.,  dentro  de  los delitos de conocimiento de los Jueces  Penales   del  Circuito  Especializados,  para  efectos  de  evitar  que  en  su  tramitación  se  recurriese  a  la  cláusula general de competencia, dado que,  cuando  menos  en lo que corresponde a la conducta autónoma creada, por razones  obvias  no  existe  norma previa que regule el conocimiento para su juzgamiento.   

Y ello fue el querer expreso del legislador,  plasmado en la exposición de motivos del proyecto, así:   

“6.7 Aspectos procesales  

“Es  también  pertinente  acoplar  las  modificaciones  que  se  proponen  a  la  preceptiva  procesal,  por  ejemplo en  aspectos  de  competencia y para reformar el parágrafo 3° del artículo 324 de  la  Ley  906,  en  la  medida  de  proscribir  la  aplicación  del principio de  oportunidad,   igualmente   frente   a   la   financiación   del  terrorismo  y  administración      de      recursos      relacionados      con     actividades  terroristas.   

“Por   lo   anterior   se  propone  una  modificación  a cada uno de estos artículos sin acudir a una norma general, la  cual  trae  problemas  en  cuanto  a verificación de vigencia de las normas. En  este sentido se sugieren los siguientes textos…”   

Mírese cómo, el propósito de modificar la  normatividad  procedimental, básicamente el tópico de competencia, únicamente  se  encamina a acoplar allí “las modificaciones que  se  proponen”,  de  lo cual se deduce claramente que  jamás  se  pretendió  variar  completamente la estructura de competencia de la  justicia  especializada,  y  ni  siquiera  abordar  exhaustivamente este tópico  –a  la manera de entender  que  sólo  los ilícitos contenidos en los numerales en cita corren del resorte  de  este  tipo  de  funcionarios-,  por  la  potísima razón, se repite, que la  teleología  o  querer  del  Congreso,  se  agota en el objeto de la Ley 1121 de  2006,  afinando,  entre  otros  mecanismos,  los tipos penales que consagran las  nuevas   conductas   y  entregando  el  conocimiento  de  ellas  a  la  justicia  especializada.   

Para  el  efecto,  basta  ver  la redacción  original  de  los  numerales  6  y 7 del artículo 5° de la Ley 600 de 2000, en  confrontación  con las normas insertas en el artículo 23 de la Ley 1121 tantas  veces  citada,  para  advertir que el único cambio lo constituye, precisamente,  la  inclusión  de la conducta de “financiación del  terrorismo”, en el amplio listado del numeral 6°, y  otro  tanto,  en  lo  que  toca  con  la conducta de concierto para “financiación  del  terrorismo  y  administración  de  recursos  relacionados  con  actividades terroristas”, respecto  del numeral 7°   

Era el querer del legislador, asoma evidente,  apenas  el  de  otorgar  a la justicia especializada el trámite de estas nuevas  denominaciones  jurídicas  y  por  ello modificó la norma original del Código  Penal,   que   contempla  esta  suerte  de  ilicitudes  y  las  atribuye  a  esa  jurisdicción, en aras de incluirlas allí.   

Porque,  cabe  reiterar, si se anota que fue  creada  como conducta autónoma la de financiación del terrorismo, es claro que  la  omisión  del  legislador en significarla expresamente de conocimiento de la  justicia      especializada,      habría      de      conducir     –por la razón obvia de que antes no ha  sido  adscrita  a  otra autoridad-, a que por el factor residual de competencia,  ella  fuese  remitida a  los Jueces Penales del Circuito ordinarios, y esto  fue  lo que se pretendió evitar, consagrándola directamente bajo la férula de  la Justicia especializada.   

Por ello, no cambia el ámbito de competencia  del  delito  de concierto para delinquir simple, con la introducción que la Ley  1121  de  2006,  hace de la nueva denominación jurídica de los comportamientos  de  financiación  del  terrorismo  y  concierto  para  este  efecto,  pues,  es  necesario  precisar que la finalidad del legislador era únicamente la descrita,  sin  pretender,  repetimos abordar en su integridad el ámbito de competencia de  la   justicia  especializada,  entre  otras  razones,  porque  el  mismo  no  se  circunscribe    a    los    numerales    6    y   7   modificados   –véase   como   a   lo  largo  de  14  numerales,  el  artículo  5°  Transitorio  detalló  todos  y  cada uno de los  delitos  que,  en  principio, se buscaba por el legislador fuesen del resorte de  esa  jurisdicción-,  y  más  importante  aún,  porque  la  adscripción  a la  justicia  especializada  del  delito  de  concierto para delinquir inserto en el  inciso  primero del artículo 340, no deriva de la normatividad consagrada en la  Ley  600 de 2000 –nunca esa  regulación  estableció  en  cabeza  de unos dichos funcionarios la competencia  para  adelantar el trámite en tratándose del concierto para delinquir simple-,  sino de regulación posterior, esto es, la Ley 733 de 2002.   

Aún  vigente  ese plexo normativo, contando  con  la  declaratoria  de exequibilidad de la Corte Constitucional, no cabe duda  de  que  el  concierto  para  delinquir  común,  sigue  siendo  del  resorte de  conocimiento  de  la  Justicia Especializada, dado que expresamente su artículo  14 contempla:   

“Competencia. El  conocimiento  de  los delitos señalados en esta ley le corresponde a los jueces  penales del circuito especializados”   

.  

Y,  se releva, la Ley 733 en cita, incluyó,  entre otros, el delito de concierto para delinquir simple.   

Entonces,  si  la pretensión del legislador  que  expidió  la Ley 1121 de 2006, hubiese sido la de delimitar exhaustivamente  todos  y  cada  uno de los delitos que corren de competencia de la jurisdicción  especializada  o,  cuando  menos,  eliminar  de  este  catálogo  el  delito  de  concierto  para  delinquir  simple,  regulado en el artículo 340, inc. 1°, del  C.P.,  habría  modificado  en  su  totalidad  el  artículo  5° Transitorio, o  expresamente derogado el artículo 14 de la Ley 733 de 2002.    

Mírese  cómo,  para abundar en razones, el  artículo   28   de   la   Ley   1121,   dentro  del  acápite  de  “Vigencia”, postula:   

“La presente ley  rige  a  partir de la fecha de su promulgación, modifica las siguientes normas:  el  numeral  1  y  los  literales  d)  y  e) del numeral 2 del artículo 102 del  decreto  663 de 1993, el artículo 105 del Decreto 663 de 1993 modificado por el  artículo  11  de  la Ley 526 de 1999, el artículo 43 de la Ley 190 de 1995, el  artículo  23  de  la  Ley  365  de  1997,  los  incisos 1°, 2°, 3° y 4° del  artículo  3°  de  la Ley 526 de 1999, los numerales 1, 2, 3, 4, 6, 7, 8 y9 del  artículo  4°  de la Ley 526 de 1999, los numerales 2 y 6, del artículo 6° de  la  Ley  526  de  1999, los numerales 3, 6 y 7 del artículo 7° de  la Ley  526  de  1999, los incisos 3° y 4° del artículo 9° de la Ley 526 de 1999, el  inciso  1°  del artículo 15 de la Ley 599 de 2000, el inciso 1° del numeral 1  del  artículo  16  de la Ley 599 de 2000, el inciso 1° del artículo 323 de la  Ley  599  de  2000  modificado  por  el  artículo 8° de la Ley 747 de 2002, el  artículo   340  de  la Ley 599 de 2000, modificado por el artículo 8° de  la  Ley 733 de 2002, el artículo 345 de la Ley 599 de 2000, el artículo 441 de  la  Ley  599  de  2000, modificado por el artículo 9° de la Ley733 de 2002, el  numeral  20  del  artículo  35  de  la  Ley  905 de 2004, el parágrafo 3° del  artículo  324  de  la  Ley  906  de  2004  y  deroga  las  normas  que  le sean  contrarias.”   

En  ninguno  de  los  apartes  citados, debe  resaltarse,  se  alude  a  la modificación o derogatoria del artículo 14 de la  Ley  733  de  2002, aunque sí se determinó ello con relación al artículo 8°  de   ese   plexo  normativo,  evidenciando  que  la  omisión  no  remite  a  la  inadvertencia  acerca de lo consignado allí, sino al deseo de dejar operante el  artículo  14,  cuando  menos  en lo que corresponde al delito de concierto para  delinquir  simple,  en  tanto,  si  de  verdad  se  quisiera establecer un nuevo  parámetro  general  de  competencia respecto de la jurisdicción especializada,  expresamente  habría  derogado  la norma, como hizo, repetimos, con el articulo  8°.   

    

Ni expresa, ni tácitamente, acorde con lo  anotado,   la  Ley  1121  de  2006,  modifica  la  competencia  de  la  justicia  especializada  en  punto  del  delito  de concierto para delinquir simple a ella  deferido   por   el   artículo   14   de  la  Ley  733  de  2002”1.   

5.2.  La  Fiscalía  General  de  la Nación  profirió  resolución  de  acusación  contra  algunos de los aquí procesados,  como  presuntos  autores,  entre otras, de la conducta punible de concierto para  delinquir  simple  previsto  en el artículo 340, inciso 1°, del cp, modificado  por el artículo 8° de la ley 733 de 2002.   

5.3.  El artículo 14 de la ley que se acaba  de  citar  establece  que el conocimiento de los delitos señalados en la citada  normatividad,  entre  otros el de concierto para delinquir simple y agravado, le  corresponde a los jueces penales del circuito especializados.   

A  mérito  de  lo  expuesto,  la  Sala  de  Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia,   

RESUELVE:  

1.  DECLARAR  que  la competencia para conocer  del  proceso  es  del  Juzgado  Tercero  Penal  del  Circuito  Especializado  de  Bucaramanga,    a   donde   se   dispone   remitirlo.   

2.  COMUNICAR  lo  aquí   decidido   al   Juzgado  Primero  Penal  del  Circuito  de  Bucaramanga.   

3.   Contra  la  presente decisión no procede ningún recurso   

CÚMPLASE.   

ALFREDO GÓMEZ QUINTERO  

SIGIFREDO  ESPINOSA  PÉREZ         MARÍA  DEL  ROSARIO  GONZÁLEZ    DE    LEMOS   

         

JORGE       LUIS       QUINTERO  MILANÉS                              YESID RAMÍREZ  BASTIDAS                       

JULIO       ENRIQUE       SOCHA  SALAMANCA                   MAURO SOLARTE  PORTILLA                                              

JAVIER ZAPATA ORTIZ  

       

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria   

    

1 CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA,  Sala  de Casación Penal, auto  abril 27 de 2007, rad. 27229.     

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