26830(21-02-07)

2007

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 26830  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

  Magistrado  ponente   

JAVIER ZAPATA ORTIZ    

Aprobado acta No.  025  

Bogotá  D.  C.,   veintiuno  (21)  de  febrero de dos mil siete (2007)   

Decide la Corte la colisión de competencia  suscitada  entre  el Juzgado 2° Penal del Circuito de  Soacha  y  el  Juzgado  51  Penal     del     Circuito     de    Bogotá,   dentro  del  proceso  que  se  adelanta        contra        FRANKLIN   ARENAS   LOZANO  por  los  delitos  de hurto calificado y  agravado,  en  concurso  con  falseadad marcaria, falsedad de documento público  agravado    por   el   uso,   falsedad   en   documento   privado   y   falsedad  personal.   

HECHOS  

JAIME  HUMBERTO VINUESA MONTENEGRO despachó  el  7  de  abril  de  2006, desde la ciudad de Bogotá y con destino a Apartadó  (Antioquia),  la  tractomula  de placas SRJ946 con treinta y tres (33) toneladas  de  baldosa  de  propiedad  de  ALFAGRES  S.A.  avaluados  entre  40’000.000.oo   y    50’000.000.oo.  Dicha mercancía fue  recuperada  el  20  de   abril   de 2006,  en un tractocamión de  placas  GDC  845 que se desplazaba a la altura de la carretera que de Facatativa  conduce  al  Alto de la Tribuna y en dicho operativo fueron  capturados los  señores  LUIS  EDUARDO  DIAZ  CALERO y quien dijo llamarse JOSE BALMORIS PÉREZ  ESPINOSA..   

Posteriormente pudo acreditarse que el señor  PÉREZ  ESPINOSA realmente respondía al nombre de FRANKLIN ARENAS LOZANO,   quien  se  identificó  con documentos falsos y exhibió licencia de conducción  que  no  le  pertenecía.  Además,  las  placas  no correspondían al vehículo  retenido y  el número de motor estaba regrabado.   

ANTECEDENTES  

1.  Mediante  providencia de agosto 17 de  2006,    el   Fiscal   43  Seccional  de  Soacha  (Cundinamarca)  profirió  resolución   de   acusación   en  contra   de  los  señores  LUIS  EDUARDO  VIVAS  CALERO y FRANKLIN ARENAS LOZANO,  como  coautores  de  la conducta punible de hurto calificado  previsto  en  el  Código  Penal, articulo 240, inciso 3 (sancionado con pena de  prisión  de  4  a 12 años, la cual debe incrementarse de 1/6 parte a la ½ por  que  fue  realizado  por  el  encargado  de  la  custodia  material)  y  agravado  (por  la  cuantía  y  la  coparticipación  según  el artículo 241, numerales  2,   10   y   11),   en  concurso  con  falsedad  marcaria, falsedad en documento público agravado por  el  uso,  falsedad  en  documento  privado  y  falsedad  personal,  previstos en  los  artículos   285,   inciso   2,  287,  290  y  289  ibídem.   

El  funcionario  instructor  plantea  que  FRANKLIN   ARENAS  LOZANO  cargó  el  vehículo  con  un  nombre que no le  correspondía  y  estuvo  informando al denunciante sobre su supuesto itinerario  de  viaje,  pero   realmente  permaneció  en  Bogotá  hasta el 19 de  abril  de  2006,   fecha  en  la  cual  comenzó el viaje en un camión con  placas  falsas;   además, fueron hallados en su  poder      otros     documentos   espúreos  que dijo haber conseguido en Palquemao (los necesarios  para  la  movilización  del  automotor   y  los  que  lo identificaban con  diverso nombre).   

Se destacó en la resolución de acusación  que  FRANKLIN  ARENAS  LOZANO  se  identificó ante el transportador  de la  mercancía  con  un nombre falso  y posteriormente le hizo creer que había  emprendido  el  viaje;   por  tanto,   el  bien  salió  de  la esfera  jurídica  del  dueño y pasó a manos de los procesados, quienes mantuvieron la  mercancía   en   la   ciudad   capital  y   posteriormente  pretendían  sacarla  para  comercializarla en provecho propio.     

2.    Las   diligencias  llegaron  a  conocimiento     del     Juez    Segundo  Penal  del  Circuito  de  Soacha  y allí se corrió el traslado  previsto  en el Código de Procedimiento Penal, artículo 400,  se realizó  audiencia  preparatoria  en  la  que  el  procesado  manifestó su intención de  acogerse  a  sentencia  anticipada  y  posteriormente  se realizó diligencia de  formulación de aceptación de cargos con tal fin.   

En lugar de dictar la sentencia anticipada,  el  Juez  Segundo Penal del  Circuito  de  Soacha  planteó  colisión  de competencias por considerar que en  virtud  del  factor  territorial  correspondía  al  Juez  Penal del Circuito de  Bogotá     el     conocimiento    del    proceso.     

Para sustentar su posición,  dijo que  el   procesado  al  rendir  indagatoria  afirmó  que  había  permanecido  en  Bogotá  y  que  había sido  capturado  cuando  salía  de  ésta  ciudad,   en  el  Alto  de la Tribuna  (Facatativa);   por tanto, si se escondió por 11  días  y  nunca salió de la capital,  fue en esa  ciudad    donde    se    consumó    el    ilícito    contra    el   patrimonio  económico.     

3.    El  Juzgado  51  Penal  del  Circuito de Bogotá aceptó la colisión de competencia  negativa  y dispuso remitir el expediente a esta Corporación para que dirimiera  el  conflicto,  pues considera que existe un concurso de conductas punibles  y  que   fue  en el municipio de Facatativa donde fueron  aprehendidos  los    procesados    y    recuperada    la    mercancía    hurtada.    

Agrega que la competencia radica en el juez  del  lugar  donde  se  realiza  el  hecho;  sin embargo, cuando se trata de  delitos  conexos,   el  lugar  es  incierto,   o  la  conducta  se  ha  ejecutado  en  varios  sitios,   la  competencia se determina conforme a lo  dispuesto en el artículo 80 del Código de Procedimiento Penal.   

CONSIDERACIONES DE LA SALA  

1.- De conformidad  con  lo  dispuesto  en el Código de Procedimiento Penal, artículo 75,   numeral   4,   la  Corte  Suprema  de  Justicia  es  competente  para  resolver  la  presente  colisión   negativa  de  competencia,  suscitada entre  el  Juzgado  2° Penal del Circuito de  Soacha     y    el    Juzgado    51    Penal  del  Circuito  de  Bogotá,   dado     que     pertenecen    a    distinto    distrito    judicial.   

    

1. Para definir  el  conflicto  de  competencia,  deben  tenerse  en cuenta los hechos materia de  imputación  que fueron señalados en la resolución de acusación, toda vez que  es  en  esta  providencia  donde se  informan las circunstancias de tiempo,  modo  y  lugar  en  que sucedieron los hechos y  la calificación jurídica  provisional que se le atribuye.     

3.    Dado  que  se  adelantó  la  investigación   conjunta  de  varias  conductas  delictivas,   corresponde  tramitarlos  de  igual  manera  en  la  etapa  del  juicio,  pues el funcionario  competente  es  de  idéntica  jerarquía  y  los juzgados trabados en colisión  cuestionan únicamente el factor territorial.   

Para  dirimir  el  conflicto  planteado es  necesario  acudir a lo dispuesto en el Código de Procedimiento Penal, artículo  91  que  regula  la  competencia  por  conexidad  en  relación  con  el  factor  territorial, así:   

“…  será  factor  de  competencia  el  territorio,  en forma excluyente y preferente en el siguiente orden:  donde  se  haya  cometido  el delito más grave;  donde se haya realizado el mayor  número  de  delitos;   donde  se  haya producido la primera aprehensión o  donde se haya proferido primero apertura de instrucción”   

Conforme   a  la  primera  de  las  reglas  precedentes   se  haya la solución a la disputa en torno a la competencia;  de  ahí  que  resulte  innecesario  abordar las demás opciones,  pues tal  como  lo  ha  sostenido  la  Sala, estas alternativas deben agotarse en el orden  establecido  por  el  legislador  y  sólo cuando la primera de ellas no ofrezca  solución,    debe    acudirse   a   las   demás1.    

Corresponde  entonces  el  conocimiento al  juez  del lugar donde se cometió el delito más grave y aunque el legislador no  señaló  el  criterio  para  establecerlo, la jurisprudencia penal ha sostenido  que  debe interpretarse armónicamente con el artículo 31 de la Ley 599 de 2000  que  regula la dosificación punitiva en los eventos de concurso,  toda vez  que  la  pena  refleja,   entre otros aspectos,   la preeminencia  social  del  bien  jurídico  tutelado,  el grado y forma de lesión o puesta en  peligro  del  mismo  y las circunstancias específicas del hecho;  es decir  que     indica     la    gravedad    de    la    conducta    punible.   

En  este  caso,   puede  decirse que el  delito  de  mayor  gravedad es el de hurto calificado,  al considerar   los   topes  mínimos  y  máximos  que  por  determinación  legal  limitan  la  discrecionalidad  del  juez,   así  como   los  fundamentos  para  su  individualización.    

Finalmente  se  dirá que el delito de hurto  calificado  se  consumó en la ciudad de Bogotá,  lugar donde se cargó la  mercancía  y  donde  tuvo  lugar  el  desapoderamiento, pues a pesar de que los  procesados  permanecieron  en  la  ciudad capital,  la mercancía ya había  salido  de  la  esfera  patrimonial  del dueño,  tal como se plantea en la  resolución de acusación.   

En  ese  orden  de ideas,  se asigna el  conocimiento  del  proceso al Juez 51 Penal del Circuito de Bogotá,  quien  deberá  analizar  la  validez  de  la  actuación  de  cara  a  la  Ley  906 de  2004,   nuevo  Sistema  Penal  Acusatorio que comenzó a regir en Bogotá a  partir de enero 1 de 2005.   

Contra esta providencia no procede ningún  recurso.   

En mérito de lo expuesto, la Corte Suprema  de Justicia, en Sala de Casación Penal,   

RESUELVE   

1.   DIRIMIR  la colisión de  competencias  negativa planteada entre el Juzgado 2°  Penal  del  Circuito  de  Soacha  y  el  Juzgado  51  Penal     del     Circuito    de    Bogotá,  en  el  sentido  de adscribir  a  éste  el conocimiento  del presente asunto.    

     2.  Por   la   Secretaría   de   la   Sala  ENVIAR  el proceso al Juzgado 51 Penal del  Circuito  de  Bogotá y comunicar esta decisión al Juzgado 2 Penal del Circuito  de Soacha anexando fotocopia de esta providencia.   

Cúmplase   

ALFREDO GÓMEZ QUINTERO  

SIGIFREDO         ESPINOSA  PÉREZ           ÁLVARO    ORLANDO    PÉREZ  PINZÓN   

MARINA        PULIDO        DE  BARÓN               JORGE                                LUIS                               QUINTERO  MILANÉS               

YESID           RAMÍREZ  BASTIDAS           JULIO   ENRIQUE   SOCHA SALAMANCA      

MAURO           SOLARTE  PORTILLA                       JAVIER ZAPATA ORTIZ   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria  

    

1  Auto de noviembre 14 de 2001  radicado 18.660.     

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