26534(09-05-07)

2007

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 26534  

CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIASALA DE CASACIÓN  PENAL   

Magistrado      PonenteJORGE LUIS QUINTERO MILANÉS   

Aprobado acta N° 069  

Bogotá, D. C., nueve (9) de mayo de dos mil  siete (2007).   

V I S T O S  

Resuelve  la  Corte la colisión negativa de  competencias  surgida  entre el Juzgado Treinta y Dos Penal Municipal de Bogotá  y  el  Juzgado  Primero  Promiscuo  Municipal  de  Barbosa  (Santander), para el  conocimiento  de  la  causa  adelantada  contra  IVÁN  HUMBERTO  ÁVILA  ARIZA,  acusado  por  el  delito  de  inasistencia  alimentaria  de  que  trata  el artículo 233, inciso segundo, del  Código Penal.   

A N T E C E D E N T E S  

1.   La  Fiscalía Ciento Once Local de  Bogotá,  el  12  de mayo de 2004, profirió resolución de acusación en contra  de    Iván    Humberto   Ávila   Ariza  por  el delito de inasistencia alimentaria, proceso que se inició  con  base  en la querella que en esta ciudad capital presentó la señora Martha  Isabel Peña Guerrero.   

2.   Ejecutoriada  la  resolución  de  acusación,  el adelantamiento del juicio correspondió al Juzgado Treinta y Dos  Penal  Municipal  de  Bogotá,  despacho  que, el 9 de octubre de 2006, decidió  declararse  incompetente  para  conocer  del asunto, toda vez que la querellante  Martha  Isabel  Peña  Guerrero,  en  escrito presentado al despacho, manifestó  haber  fijado  su  domicilio  en  la  ciudad  de Barbosa (Santander) y, en   criterio  del  juez,  dada  esta  circunstancia,  la competencia para conocer de  fondo  y  culminar  el  juicio  radica  en  el  Juez Penal Municipal de Barbosa,  atendiendo  lo  previsto  por el artículo 271 del Código del Menor que fija la  competencia  para  conocer  del  delito  que  aquí  se trata en “…El   juez   municipal   de   la   residencia   del   titular  del  derecho…”, razón por la cual envió el expediente  al  Juez  Penal  Municipal Reparto de Barbosa, proponiéndole colisión negativa  de  competencias.   3.   Por  su  parte,  el Juzgado Primero Promiscuo  Municipal  de  Barbosa,  mediante auto del 10 de noviembre de 2006, apartándose  del  criterio de su homólogo, concluyó que no es competente para conocer de la  presente  causa,  para lo cual acoge  interpretación jurisprudencial de la  norma  citada  por el juzgado de Bogotá al  considerar que “para  determinar  el  funcionario  competente que debe conocer de un  proceso  por  el  delito de inasistencia alimentaria, se entiende por residencia  del  titular  del  derecho aquella que tenía al momento de formular la querella  de  parte  o al momento de iniciarse oficiosamente la investigación” (Auto del 9 de mayo de 2006).   

En   consecuencia,  aceptó  la  colisión  propuesta  y  remitió  el  expediente a esta Corporación para que se dirima el  conflicto.           

CONSIDERACIONES    DE   LA   CORTE   

1.    La   colisión   negativa   de  competencias  se  suscitó  entre  el  Juzgado  Treinta   y  Dos   Penal     Municipal     de     Bogotá    y    el   Juzgado   Primero  Promiscuo   Municipal   de  Barbosa   (Santander),      pertenecientes     a     los    Distritos   Judiciales     de     Bogotá    y    San    Gil,   respectivamente,   por   lo   que  no   hay  duda   que      corresponde      a      esta      Colegiatura   resolverlo,   teniendo  en  cuenta  lo  dispuesto  en  el  numeral  4° del  artículo 75 de la Ley 600 de 2000.   

2.   Para  la  adecuada  solución  del  conflicto  planteado, se hace necesario recordar la interpretación que la Corte  ha   venido  efectuando  bajo  la  vigencia   de   la   Ley   600    de   2000   y   del   artículo   271   del    Código    del  Menor,   pronunciamientos   que   deben    ser    correlacionados    con   aquellos  que   ha   realizado   recientemente   por   razón  de   la      entrada     en     vigencia    del     sistema   acusatorio   y   del  nuevo  Código  de  la   Infancia  y  la Adolescencia.   

En  efecto,  en primer lugar, de conformidad  con  el texto del citado artículo  271,  ha determinado la Sala   que    el    funcionario   judicial   competente  para   adelantar  el  proceso  por  el  delito  de  inasistencia  alimentaria  es el de  la   residencia  del  titular del derecho al momento de la presentación de  la  querella  o  donde  de  manera oficiosa se dio comienzo a la investigación,  pues  el  traslado  de  la  competencia cada vez que los acreedores alimentarios  varían  de  residencia generarían permanentes traumas en detrimento del normal  desarrollo   del   proceso   (auto   del   8  de  agosto  de  2006,  radicación  25823).   

Si bien es cierto que la anterior noción de  permanencia  del  proceso  de  acuerdo con la competencia por factor territorial  siendo  la  regla  general,  también  lo  es  que la postura jurisprudencial ha  sufrido  variación atendiendo la necesidad de actualizarla bajo los parámetros  de  las  Leyes 906 de 2004 (nuevo Código de Procedimiento Penal) y 1098 de 2006  (nuevo  Código  de la Infancia y la Adolescencia), como así lo indicó la Sala  en  providencia  del  7  de febrero de 2007 (radicación 26660), a través de la  cual  se  establecen  pautas  a  tener en cuenta para determinar la competencia,  previo estudio de cada asunto en particular.   

Así,  en  la  citada  decisión, la Sala ha  concluido  que  cuando  el  trámite se adelanta bajo el procedimiento de la Ley  600  de  2000,  rige el principio de permanencia de la prueba, es decir, que las  pruebas  practicadas  por la Fiscalía durante la investigación preliminar o la  instrucción  son  válidas también en la etapa de juzgamiento sin necesidad de  repetirlas.   

En  cambio,  con  ocasión  de la entrada en  vigencia  del  sistema  penal  acusatorio  y  del  Código  de  la Infancia y la  Adolescencia,  ha  precisado  la  Corte que se conjugan aspectos trascendentales  como  los  derechos fundamentales de los menores y su condición de víctimas en  el  proceso penal de inasistencia alimentaria, adquiriendo su calidad de sujetos  intervinientes  y,  por  lo mismo, la obligatoriedad de su presencia en el curso  del proceso penal acusatorio.   

Por  ello,  entre  otras razones, la Sala ha  puesto  de  presente  las  consecuencias  del  principio  de  inmediación de la  prueba,  según el cual, en el juicio únicamente se estima como tal la que haya  sido  producida  o  incorporada  en forma pública, oral, concentrada y sujeta a  confrontación  y  contradicción  ante el juez de conocimiento (artículo 16 de  la  Ley  906  de 2004), situación que en ningún caso permite la comisión para  su  práctica  como  sí es posible en los procesos que se adelantan aun bajo la  ritualidad de la Ley 600 de 2000.   

Lo  anterior  permite  colegir  que si en un  proceso  adelantado por el sistema acusatorio se requiere el testimonio un menor  víctima  de  un  delito  o  de  su  representante  legal,  pero éstos no hacen  presencia  personal o a través del sistema técnico del tele-video-conferencia,  como  se  ha  aceptado,  la  prueba  no  puede  practicarse  y, por lo mismo, se  generarían traumatismos graves en el resultado del juicio.   

De  ahí  que  el  Estado  tiene el deber de  facilitar  la  presencia  física  de dicho testigo (niño, niña o adolescente,  padre  o  representantes legal) al proceso penal, poniendo a disposición medios  de  transporte  o, en su defecto, la utilización del citado sistema técnico de  comunicación,  o,  incluso,  el  cambio  de  radicación  del proceso siempre y  cuando  se  reúnan los presupuestos legales, pero no necesariamente modificando  la competencia por el factor territorial.   

En  síntesis,  se  tiene  que en el sistema  acusatorio  y  frente al delito de inasistencia alimentaria (conducta punible de  carácter  permanente  y de tracto sucesivo, lo cual significa que puede ocurrir  en  varios  lugares),  el  funcionario  judicial  competente  es el del lugar de  ocurrencia   del   delito,   lo   que  implica  que  el  Fiscal  debe  verificar  cuidadosamente  el  lugar  de  mayor  acopio probatorio, siendo allí donde debe  efectuar  la  acusación,  competencia territorial que habrá de conservarse, ya  que  de  otra  manera  sería  propiciar traslados indefinidos de competencia en  cuantos sitios de residencia adoptaren los titulares de la acción.   

3.   En  esas condiciones, en cuanto el  asunto  que ocupa la atención de la Sala, teniendo presente que se trata de una  conducta  punible respecto de la cual se aplica la Ley 600 de 2000, toda vez que  bajo  su  vigencia  ocurrieron  los hechos, y siendo evidente que la querella se  presentó  en Bogotá el 20 de enero de 2003, lugar donde se inició el presente  diligenciamiento,  no  cabe duda que es el Juzgado Treinta y Dos Penal Municipal  el  llamado  a culminar el juicio, no obstante que la querellante haya informado  que  su  nueva  residencia  y  la  de  sus menores hijos sea en la actualidad el  municipio de Barbosa (Santander).   

Como  se  indicó,  teniendo  en  cuenta  la  normatividad  aplicable  a  este caso, la sede para el juzgamiento no varía por  la  circunstancia  de  que el titular del derecho cambie el lugar geográfico de  su  residencia  con posterioridad a la presentación de la denuncia, puesto que,  como  la  realidad  lo  enseña,  las  mudanzas podrían ser indefinidas, lo que  llevaría  al  absurdo  de  admitir  tanto jueces temporalmente competentes como  ciudades  o  poblaciones sirvan de nueva residencia de los citados titulares del  derecho.   

Por  último,  no  sobra  precisar que en el  evento  de  que  se  requiera la práctica de una prueba en el lugar de la nueva  residencia  de  la  señora  Martha  Isabel  Peña  Guerrero  y de sus hijos, el  sistema  procesal  (Ley  600  de  2000)  permite  comisionar  para ello, o si es  necesario  puede  buscarse  el  apoyo de las autoridades para el traslado de los  testigos  al  despacho  competente  si  este  fuere  el  caso,  sin que implique  modificación  de  competencia,  pues  la razón aducida de cambio de domicilio,  como  se  ha  señalado reiteradamente, tampoco es justificación atendible para  un eventual cambio de radicación.   

En  consecuencia, el Juzgado  Treinta y  Dos  Penal  Municipal  de Bogotá es el competente para continuar adelantando el  juicio  contra Iván Humberto Ávila Ariza,  por  el delito de inasistencia alimentaria, motivo por el cual se  le  enviará  el  expediente.  Así  mismo,  de  esta decisión se informará al  Juzgado Primero Promiscuo Municipal de Barbosa (Santander).   

En  mérito  de lo expuesto, la CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL,   

R E S U E L V E  

1.           DECLARAR  que  la competencia para conocer  de  la  causa  que  se  adelanta  contra IVÁN HUMBERTO  ÁVILA  ARIZA,  corresponde  al  Juzgado Treinta y Dos  Penal  Municipal  de  Bogotá. Por lo tanto, remítasele el expediente. 2.   Por  Secretaría de la Sala, infórmese lo decidido al Juzgado Primero Promiscuo  Municipal  de  Barbosa  (Santander).Contra  esta  decisión  no  procede ningún  recurso.Comuníquese y cúmplase.   

ALFREDO GÓMEZ QUINTERO  

SIGIFREDO   ESPINOSA   PÉREZ                            ÁLVARO ORLANDO PÉREZ PINZÓN   

MARINA   PULIDO   DE   BARÓN                           JORGE LUIS QUINTERO MILANÉS   

YESID    RAMÍREZ   BASTIDAS                           JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA   

MAURO   SOLARTE   PORTILLA                              JAVIER  ZAPATA ORTÍZ   

TERESA RUÍZ NUÑEZ  

Secretaria    

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