26365(05-07-07)

2007

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 26365  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente  

JORGE LUIS QUINTERO MILANÉS  

Aprobado   acta   N°   112   

Bogotá     D.     C.,    cinco (5) de julio de dos mil siete (2007).   

V I S T O S  

Resuelve  la  Sala  el recurso de reposición  interpuesto    por   el   defensor   del   ciudadano   colombiano   ULISES   MALKUM   BERNADES,   contra   la  providencia mediante la cual se negaron las pruebas incoadas.   

SÍNTESIS DE LOS ARGUMENTOS   

Afirma   el   defensor  del  solicitado  en  extradición,  que  no  comparte  las  razones de la Corte, para  negarse a  devolver  el expediente al Ministerio de Relaciones Exteriores, con el argumento  de  que  no  le  corresponde  pronunciarse sobre el tema de reciprocidad y menos  definir  la política general de los Estados Unidos, por cuanto tal materia hace  parte  de  los  fundamentos constitucionales, y que también debe  exigirse  en el trámite de extradición.   

Así  mismo, reitera la solicitud de que  se  ordene  la práctica de las demás pruebas solicitadas, porque considera que  son  conducentes, pertinentes y útiles. Insiste en que las garantías al debido  proceso  y  al  derecho de defensa, en este trámite, resultan conculcadas al no  permitir  que  se  ejerza  el  derecho de contradicción, limitándose el ataque  jurídico  de esta decisión de autoridad judicial, puesto que al afectado no se  le permite aportar pruebas o solicitarlas.    

Por  lo  expuesto, pide a la Corte reponer la  providencia.   

CONSIDERACIONES  DE  LA  CORTE   

El  auto  recurrido  no  se repondrá por las  siguientes razones:   

1.  En  la  providencia impugnada la Sala fue  clara  en  afirmar que es el Ministerio del Interior y de Justicia, el encargado  de   examinar  la  documentación  y  devolverla  al  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores,  si  considera  que debe completarse, en cumplimiento de lo previsto  por  el  artículo  497  de  la  Ley  906  de  2004;  y  si  como se precisa, el  requerimiento  en  concreto,  es que se agregue el escrito de “declaración de  reciprocidad”,  al respecto la Corte ha definido:    

“La  Sala  no  desconoce   que   el   principio   de   reciprocidad   regula   las   relaciones  internacionales  de nuestro país, sin embargo, no tiene ningún vínculo con el  concepto  que  debe  emitir y, por tanto, se ha dicho que sobre tal aspecto debe  pronunciarse  el  Gobierno  Nacional  al  momento de decidir si concede, niega o  difiere          la         extradición”.1   

En  ese  orden  de  ideas,  no  es procedente  devolver  el  expediente  al  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores para que se  allegue  la  declaración  de reciprocidad del país requirente, como se insiste  por la defensa.   

2. En cuanto a la petición de que se ordenen  las  pruebas  indicadas  en  la solicitud, por considerar que sin ellas se está  negando  la  posibilidad  de  debatir  fundamentos  y  pruebas  que sustentan la  acusación  proferida  por  el  Estado  requirente,  basta señalar que, la Sala  Penal  de la Corte Suprema de Justicia no cumple las veces de “juez natural”  de  la  persona  reclamada.  Su  tarea no le permite estudiar a fondo el asunto,  toda  vez  que  se  circunscribe fundamentalmente a verificar que los documentos  aportados   por   el   Estado   peticionario  cumplan  las  exigencias  formales  establecidas en la ley procesal penal.   

La  Sala  de  Casación  Penal de la Corte ha  precisado al respecto:   

“La extradición  no  corresponde  a  la  noción  de  un  proceso judicial en el que se juzgue la  conducta  de  aquél  a  quien se reclama en extradición, sino que obedece a un  instrumento  de cooperación internacional previsto normativamente (Convención,  Tratado,  Convenio,  Acuerdo,  Constitución  o  ley,  según  el  caso), con la  finalidad  de evitar la evasión de la acción de la justicia por parte de quien  ha  realizado  comportamientos  delictivos escondiéndose en territorio sobre el  cual  carecen  de  competencia las autoridades jurisdiccionales que solicitan su  presencia,  y  pueda responder personalmente por los cargos que le son imputados  y    por   los   cuales   se   le   convocó   a   juicio   criminal.   

“Debido a ello,  en  su  trámite  no  tienen  cabida  cuestionamientos  relativos a la validez o  mérito  de  la  prueba  recaudada  por  las  autoridades  extranjeras  sobre la  ocurrencia  del hecho, el lugar de su realización (en  principio),  la forma de participación o el grado de  responsabilidad  del encausado; la normatividad que prohíbe y sanciona el hecho  delictivo;  la  calificación  jurídica  correspondiente;  la  competencia  del  órgano  jurisdicente; la validez del trámite en el cual se le acusa; o la pena  que  le  correspondería  purgar  para  el  caso  de  ser  declarado  penalmente  responsable;   pues  tales  aspectos  corresponden  a  la  órbita  exclusiva  y  excluyente   de  las  autoridades  del  país  que  eleva  la  solicitud,  y  su  postulación  o controversia debe hacerse al interior del respectivo proceso con  recurso  a  los  instrumentos dialécticos que prevea la legislación del estado  que  formula  el pedido”.2   

En esas condiciones, es claro observar que las  pruebas  solicitadas por el defensor no guardan relación con el concepto que la  Corte  debe  emitir,  de  manera que la insistencia en dicho requerimiento, solo  pretende  que la Sala suplante los tribunales extranjeros en lo relativo a   juzgar  al  solicitado  en extradición, por los cargos formulados en su contra,  lo  que,  como  quedó  expuesto,  resulta  improcedente, razón por la cual, se  reitera, las mismas serán negadas.   

En   consecuencia,   no   se  repondrá  la  providencia impugnada.   

En  mérito  de  lo expuesto, la CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA,  SALA  DE  CASACIÓN PENAL,   

R   E   S   U  E  L  V  E   

1.   NO  REPONER  la providencia impugnada.   

2.  Contra  esta decisión no procede ningún  recurso.   

Cópiese,   notifíquese   y   cúmplase.   

ALFREDO GÓMEZ QUINTERO  

SIGIFREDO   ESPINOSA   PÉREZ                         MARÍA DEL ROSARIO GONZÁLEZ DE  LEMOS   

ÁLVARO  ORLANDO PÉREZ PINZÓN           JORGE LUIS  QUINTERO MILANÉS   

YESID   RAMÍREZ   BASTIDAS                        JULIO  ENRIQUE  SOCHA SALAMANCA   

MAURO   SOLARTE   PORTILLA                                 JAVIER     ZAPATA  ORTÍZ   

TERESA RUÍZ NUÑEZ  

Secretaria  

    

1 Corte  Suprema  de  Justicia,  Sala  Penal,  decisión  de  marzo  27 de 2007, radicado  25080.   

2 Ver  auto del 8 de agosto de 2000     

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