26075(26-09-06)

2006

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 26075  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrada Ponente:  

MARINA   PULIDO   DE  BARÓN   

Aprobado Acta N° 106  

                               

          Bogotá,  D. C., septiembre veintiséis (26) de dos mil seis (2006).   

VISTOS  

          Dirime  la  Sala el conflicto negativo de competencias surgido entre  el  Juzgado  Veinticinco  Penal  del  Circuito  de  Medellín y el Promiscuo del  Circuito   de   Urrao  (Antioquia),  en  virtud  del  cual  rehúsan  asumir  el  conocimiento   de   la  causa  seguida  en  contra  del  procesado  EDILBERTO    QUEJADA    LENY,  quien  fuera  acusado  por  el delito de  rebelión  y  desplazamiento  forzado  por  la   Fiscalía 193 de la Unidad  Seccional  Única de Delitos Contra el Régimen Constitucional, Legal, Seguridad  Pública   y   Otros,  con  sede  en   la  primera  ciudad  en  referencia.   

ANTECEDENTES   

1.   La  Fiscalía  mencionada  acusó  al  procesado  QUEJADA LENY en su  calidad   de  presunto  autor  de  los  señalados  delitos,  a  través  de  la  resolución  de  fecha junio 30 de 2006, la cual adquirió ejecutoria en sede de  primera instancia, al no haber sido objeto de impugnación alguna.   

2.  Por  tal  razón,  una  vez  lograda  la  referida  ejecutoria  la  resolución  acusatoria,  el  proceso  fue remitido al  reparto   de   los   Juzgados   Penales  del  Circuito  de  Medellín,  habiendo  correspondido  al  25  de dicha especialidad, despacho que, mediante auto del 14  de  agosto  del  presente año, se abstuvo de asumir el conocimiento de la etapa  de  juzgamiento,  aduciendo  que  como  los  hechos  por los cuales se acusó al  procesado   tuvieron   ocurrencia   en  jurisdicción  del  municipio  de  Urrao  (Antioquia),  al Juzgado Promiscuo del Circuito de dicha localidad correspondía  el conocimiento del mismo, por el factor territorial.   

Agrega   que,   a  pesar  de  que  la  investigación  de  los  hechos  fue  asumida  inicialmente  por  las Fiscalías  Seccionales  de  Medellín, ello en nada incide en la competencia en la etapa de  la  causa,  en  tanto  que los fiscales tienen competencia en todo el territorio  nacional,  a  voces  del  artículo  82  del estatuto procesal penal. Porque, al  momento  de  dar  trámite  a  la  etapa  de  Juzgamiento  hay  que  definir  la  competencia  que  en este caso se radica, según su planteamiento, en el Juzgado  Promiscuo  del  Circuito  de Urrao donde se materializaron los hechos materia de  juzgamiento.   

Bajo la anterior consideración, remitió las  diligencias  a  dicho  despacho  judicial  proponiéndole  colisión negativa de  competencias,  para  el evento de que no fueran compartidas las razones sobre la  competencia por el factor territorial.   

3.  Por  su  parte  el  Juez  Promiscuo  del  Circuito  de  Urrao,  a  través  de  auto  del  24 de agosto del año en curso,  aceptó  la  colisión  negativa  de  competencias  propuesta  por  el Penal del  Circuito  de  Medellín e igualmente rehusó el conocimiento de la actuación al  considerar  que  como  en  tratándose  del  delito  de  rebelión, “la  competencia  se  define  a  prevención,  de  conformidad  al  artículo    83    del   Código   de   Procedimiento   Penal”,   por  razón  de  su  realización  en cualquier parte del territorio  nacional,  es  también  dable  “asumir y tramitar el  respectivo proceso penal en cualquier parte del país”.   

Por  tanto,  considera  que efectivamente es  aplicable  al  caso el mencionado artículo 83 de la Ley 600 de 2000, para fijar  la     competencia    en    el    funcionario    judicial    del    “territorio  en  el  cual  se haya formulado primero la denuncia o  donde primero se hubiera avocado la investigación”.   

En  los  anteriores  términos,  acepta  la  colisión  negativa de competencia planteada y ordena el envío del expediente a  esta   Sala   para   que   la  dirima.                

CONSIDERACIONES  DE  LA  CORTE   

En  atención a que la presente colisión de  competencias  surgió  entre  Juzgados  Penales  del  Circuito  pertenecientes a  diferentes  distritos  judiciales,  esta  Sala es competente para dirimirlo, tal  como  lo  dispone  el  numeral  4°  del artículo 75 de la Ley 600 de 2000, que  regula el presente trámite.   

En ese propósito procede determinar cuál es  el  juez  del  circuito,  a quien en primer término corresponde el conocimiento  por  razón  del  delito  objeto de investigación, competente para adelantar el  trámite  del  juicio.  Y  en  esa  dirección  obligado  se  impone,  en primer  término,   traer  a  colación  lo que sobre el particular ha reiterado la  Sala, en los siguientes términos:   

“El  ámbito  territorial  del  delito  de  rebelión  es  todo  el  suelo  patrio,  pues es el gobierno el que pretende ser  derrocado,  o  su  régimen  constitucional o legal suprimido o modificado, y en  ese  sentido  las organizaciones armadas, como sucede en este caso con las FARC,  responden  a  una  sola  acción  nacional  y  no a la específica región donde  adelantan     operaciones     sus     frentes”1.   

A  partir,  entonces,  de una tal precisión  queda  claro que en este caso, por tratarse de un delito de rebelión, el factor  de  competencia  llamado  a  solucionar  la  presente   colisión  no es el  territorial,  pues  bajo  ese  criterio, como lo ha señalado la Sala, cualquier  juez  de  la  república  por la naturaleza del asunto tendría competencia para  asumir el conocimiento de la actuación en la fase de juzgamiento.   

Como en oportunidades anteriores ha procedido  la  Sala,  al  dirimir  conflictos  de  competencia de similar naturaleza al que  concita  su  atención,  se  impone  entonces  acudir al factor de competencia a  prevención,  previsto  en  el  artículo  83  de la Ley 600 de 20002, precisamente  porque  el  territorial,  para  las  colisiones  que  se  suscitan  a  raíz del  juzgamiento  de  delitos de rebelión, en atención a su especial naturaleza, no  brinda una solución a esta puntual problemática.    

Si  lo anterior es así, como en efecto lo  es,  la  conclusión  que  sin  dificultad  emerge  en este asunto, es que no le  asiste  razón  en  sus  argumentos al Juzgado Veinticinco Penal del Circuito de  Medellín,  cuando señala que “pese a que el proceso  fue  instruido  por  un  Fiscal Delegado ante los jueces Penales del Circuito de  Medellín,  funcionario  que de acuerdo con las previsiones del artículo 82 del  Código  de  Procedimiento  Penal,  tiene  competencia  en  todo  el  territorio  nacional,  la  etapa  de  juzgamiento  sí  debe  adelantarse  por  el  juez del  territorio   en   el   cual   se  consumó  la  conducta  punible”,  porque como ya se reiteró, tal factor no resuelve el problema de  competencia negativa que la Sala debe dirimir.   

Además,   porque   esa   afirmación   no  corresponde  a  lo que se infiere objetivamente del proceso, pues de acuerdo con  la   investigación   adelantada   por  la  fiscalía,  el  señor  EDILBERTO  QUEJADA  LENY,  actuaba no sólo  en  el  municipio  de Urrao, sino que también tenía influencia y colaboraba en  acciones propias de rebelión desde la ciudad de Medellín.   

Las   anteriores  referencias  probatorias  apuntan  razonablemente a  confirmar la tesis esgrimida de manera pacífica  por  la  Sala,  en el entendido de que independientemente del lugar o la región  del  país  en donde operan estos frentes de la subversión, lo cierto es que su  accionar es nacional.   

El   presente   conflicto,   entonces,  se  resolverá  de acuerdo con los lineamientos del denominado factor a prevención,  contenidos  en  el  artículo  83  de  la  Ley  600  de  2000,  según  el  cual   

“Cuando  la  conducta  punible  se  haya  realizado  en  varios sitios, en lugar incierto o en el extranjero, conocerá el  funcionario  judicial  competente  por  la  naturaleza  del asunto, del  territorio  en el cual se haya formulado primero la denuncia o  donde  primero se hubiere avocado la investigación. Si  se  hubiere  iniciado  simultáneamente  en  varios  sitios, será competente el  funcionario  judicial  del  lugar  en el cual fuere aprehendido el imputado y si  fueren  varios  los  capturados, el del lugar en que se llevó a cabo la primera  aprehensión”  (subrayas fuera de texto).       

Sobre  el particular, se tiene que cuando se  trata  asignar  conocimiento  por  razón  de  la  competencia a prevención, lo  primero  que  debe  auscultarse  es  en  qué  territorio se formuló primero la  denuncia  o  en  dónde  se  avocó  la investigación, supuesto de hecho que en  presente  asunto,  ocurrió  en  la  ciudad  de  Medellín, donde se recibió el  informe  del  DAS SAT. GOPR.PJ, a través del cual se daba cuenta de la supuesta  pertenencia  del  procesado  a la guerrilla de las FARC, lugar también donde se  dispuso   la  apertura  de  la  instrucción  penal3.    

Por  tanto, no queda duda alguna en cuanto a  que  es  al  Juzgado  Veinticinco  del Circuito de la ciudad de Medellín al que  corresponde  asumir  el  conocimiento  de  la  etapa  de  juicio  en el presente  asunto.    

En  tal  forma  se  dirimirá  el  presente  conflicto,  disponiéndose  además la inmediata remisión de las diligencias al  referido  despacho  judicial para la continuación del trámite del juicio, y la  remisión  de  copia  de  esta  providencia al Juzgado Promiscuo del Circuito de  Urrao (Antioquia), para su información.   

En  mérito de lo expuesto, la CORTE SUPREMA  DE JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL,   

RESUELVE   

1.-  DIRIMIR el  conflicto  de  competencias planteado, asignando el conocimiento de este proceso  al  Juzgado Veinticinco Penal del Circuito de Medellín, a donde se remitirá la  actuación para lo de su cargo.   

          2.- COMUNICAR lo  aquí   decidido  al  Juzgado  Promiscuo  del  Circuito  de  Urrao  (Antioquia),  remitiéndole copia de la presente decisión.   

Contra  esta  decisión  no  procede recurso  alguno.   

Cópiese,      comuníquese      y  cúmplase.   

MAURO    SOLARTE   PORTILLA   

SIGIFREDO   ESPINOSA   PÉREZ                                                             ALFREDO GÓMEZ  QUINTERO                      

ÁLVARO       ORLANDO      PÉREZ  PINZÓN                        MARINA PULIDO DE BARÓN   

JORGE       LUIS       QUINTERO  MILANÉS                            YESID RAMÍREZ BASTIDAS   

Excusa justificada  

JULIO       ENRIQUE       SOCHA  SALAMANCA                            JAVIER ZAPATA ORTIZ   

TERESA    RUIZ  NÚÑEZ   Secretaria   

    

1 Autos  de  fechas  6  de abril de 2005, rad. 23501; 22 de octubre de 2002, rad. 19946 y  del 30 de mayo de 2000, rad. 17034, entre otros.   

2  Así,   entre  otros,  autos del 20 de abril de 2005, rad. 23493, del 28 de  enero  de  2004,  rad.  21842, del 21 de febrero de 2001, rad. 18065 y del 30 de  mayo de 2000, rad. 17034   

3  Fiscalía 117 seccional destacada ante el DAS de Medellín.     

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