25757(25-07-06)

2006

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 25757  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACION PENAL  

Magistrado  Ponente   

MAURO    SOLARTE  PORTILLA   

Aprobado acta número 76  

Bogotá D.C., veinticinco de julio de dos mil  seis.   

          Resuelve  la  Sala la solicitud de cambio de radicación que formula  en     su    propio    nombre    Eduardo    Cubillos  Valencia.   

ANTECEDENTES   

          En    contra    de    Eduardo   Cubillos  Valencia se adelanta un proceso penal por el delito de  lavado  de activos, el cual fue calificado por la fiscalía quinta especializada  de  Bogotá  y  por  tal  razón  remitido por competencia a uno de los juzgados  penales del circuito especializado de la ciudad de Cali.   

          El   procesado,  quien  se  encuentra  recluido  en  la  Cárcel  de  Cómbita,  señala  que  el  proceso que contra él se sigue, tiene origen en el  hecho  de  haber  sido  conductor de María Elena Ocampo Fómeque, media hermana  del   confeso   narcotraficante  Víctor  Patiño  Fómeque,  quien  actualmente  colabora con las autoridades de los Estados Unidos de América.   

Esa  colaboración,  asegura,  desató  la  venganza   de   sus   enemigos  y  ha  ocasionado  la  muerte  de  familiares  y  colaboradores  cercanos.  Así,  desde  febrero  de  2004,  fecha  en la que fue  ultimado  en  el  municipio  de  Riofrío,  Luis Alfonso Ocampo Fómeque, se han  producido  mas  de  80 muertes de familiares, abogados, allegados y trabajadores  de  la  familia  Patiño  Fómeque,  según  la orden de exterminio dada por los  enemigos de la familia mencionada.   

          Agrega  que  desde  el  27  de  enero  de  2005,  fecha  en  que fue  capturado,  manifestó  sus  temores  a  la Fiscalía General de la Nación, los  cuales  se  concretaron  en  diferentes tentativas de homicidio, ocurridas en la  Cárcel  Nacional  Modelo  y la Picota de Bogotá, y asegura que el único sitio  en  donde es posible neutralizar los atentados que se ciernen contra su vida, en  el sitio en donde actualmente se encuentra en reclusión.   

          Aduce  que  esas  situaciones le permiten concluir que de tramitarse  la  fase  del  juicio  en  la  ciudad  de Cali será asesinado, pues seguramente  deberá  trasladarse  a  esa  ciudad,  así  sea  temporalmente, para atender el  trámite del proceso.   

          Tampoco  cree  en  la  imparcialidad  de  los jueces de la ciudad de  Cali,  pues  le  parece  inconcebible, por ejemplo, que el Juez cuarto penal del  circuito  especializado  de Cali, le hubiese otorgado la prisión domiciliaria a  Jairo  Lozano  Beltrán,  condenado por los delitos de concierto para delinquir,  enriquecimiento  ilícito  de  particulares y porte ilegal de armas, y sindicado  en  proceso  aparte  de  los homicidios del abogado Armando Moore Rivera y de la  fiscal María Victoria Madriñán.   

          Esta  decisión, afirma, propició que Lozano Beltrán se fugara, no  pudiendo  la  defensa interrogarlo, dado que él es el único testigo dentro del  proceso que cursa en su contra.   

          Considera,  entonces,  que  en  la  ciudad  de  Cali, lugar en donde  habrá  de  tramitarse  el  proceso,  no  existe  seguridad  para  su  vida,  ni  imparcialidad  para  juzgarlo, por lo cual solicita el cambio de radicación del  proceso a la ciudad de Bogotá.   

          Anexa,  para  el  efecto,  las  declaraciones  extra  proceso de Luz  Sánchez  Salazar  y Antenor Cubillos Valencia, quienes manifiestan que tuvieron  que  ausentarse  de  la  ciudad  de  Cali  por razones de seguridad, por la sola  razón  de  ser  familiares  de  Eduardo  Cubillos  Valencia, señalado objetivo  militar    de    un    grupo    criminal   enemigo   de   la   familia   Patiño  Fómeque.   

          Agrega  copia  de  la  publicación  de  la revista semana del 24 de  enero  de  2005,  en donde se relata la cruzada desplegada por una organización  de la mafia, en contra de la familia Patiño Fómeque.   

          Así  mismo,  copia de documentos en los cuales se relata la fuga de  Jairo  Lozano Beltrán y solicitudes dirigidas al Inpec, con el fin de lograr un  sitio de reclusión seguro para el procesado.   

Se Considera:  

Primero:  Como  se  advierte  que  materialmente  lo que se solicita es el cambio de radicación del  proceso   de  un distrito judicial a otro, le compete a la Corte decidir la  petición   (artículo   88   de   la   ley  600  de  2000).   

Segundo:   El   artículo   85  del  código  de  procedimiento penal dispone lo siguiente:   

          “El   cambio  de  radicación  podrá  disponerse  cuando,  en  el  territorio   donde   se   esté  adelantando  la  actuación  procesal,  existan  circunstancias  que  puedan  afectar  el  orden  público, la imparcialidad o la  independencia  de  la administración de justicia, las garantías procesales, la  publicidad  del juzgamiento, la seguridad o integridad de los sujetos procesales  o de los funcionarios judiciales.”   

Del instituto de cambio de radicación se ha  dicho  que constituye una excepción a las reglas de competencia que con base en  el  factor territorial disponen que es el juez del lugar en donde se cometió el  delito  el  competente  para  conocer  de  la  conducta investigada (artículo   81   y   ss   de   la  ley  600  de  2000).   

Mas,  es  posible que por causas externas al  trámite  del  proceso  se  pueda  variar  la radicación del mismo, como ocurre  cuando  existen  circunstancias  concretas  que  afectan  la  seguridad  de  las  personas  que  en  él  intervienen  o  amenazas  ciertas  e  inminentes  contra  ellas.   

Tercero: Aún cuando  el  sindicado  expone  la violencia que en nombre del narcotráfico han generado  algunos  grupos  criminales, por grave que ello sea, ese sólo hecho no autoriza  el  cambio  de  radicación  del proceso de un distrito a otro, sobre todo si el  sindicado  se encuentra confinado en una cárcel de un lugar distinto a aquel en  que  debe  realizarse  el  juicio,  lo  cual  muestra  la bondad de la decisión  administrativa  de  seleccionar  un  sitio  de reclusión en el que el sindicado  estuviese a salvo de todo riesgo.   

De manera que es a ese tipo de definiciones a  las  que se debe acudir, pues el cambio de radicación es una medida por esencia  extrema  y  residual  cuya  viabilidad  depende,  como  lo  ha  dicho  la Corte,   

“de  la  ausencia  de  mecanismos diversos  capaces  de  neutralizar  las  causas que lo generan, o cuando dichos mecanismos  han  sido  ejercitados  pero  no  han sido obtenidos los resultados pretendidos;  luego  es  imprescindible  el  fracaso  previo  de todos los mecanismos viables,  entre  ellos  los  administrativos, para ahí sí, pretender la variación de la  competencia   por   el   factor   territorial.”  1   

En esa misma línea, nótese que el sindicado  cifra  su petición en los posibles riesgos contra su vida en el establecimiento  carcelario,  al  cual  piensa que podría ser enviado, en el probable evento que  tenga  que  afrontar diligencias en la ciudad de Cali. En ese entendido, la Sala  ha explicado que,   

“El  perjuicio  para  la  seguridad  del  procesado  a  que se refiere la norma debe derivarse del lugar donde se efectúa  el  juzgamiento  (ciudad  o  región), en cuanto existan actos identificados que  permitan  suponer  fundadamente  la existencia de un animus nocendi en contra de  su  vida  o  integridad  personal;  por consiguiente, si lo que se plantea es el  riesgo  que  corre la persona en determinado establecimiento carcelario, es este  un  asunto  de competencia de las autoridades carcelarias encargadas de procurar  su  custodia y seguridad, sin que sea viable pedir con base en ello el cambio de  radicación,   pues  no  es  esta  la  solución  al  problema.”  2   

En  ese  orden  de  ideas,  la petición del  sindicado  se  ofrece  improcedente. Pero también porque a partir de mostrar la  violencia  ejercida  contra  un  grupo delincuencial, el sindicado construye sus  propias  hipótesis o amenazas eventuales que a su juicio podrían surgir por el  hecho  de  estar  sindicado  de pertenecer a una organización criminal, las que  como  se ha dicho, han sido neutralizadas mediante decisiones que indican que el  sitio  de  reclusión  escogido  es  el  adecuado  y  ninguna razón existe para  considerar  que  en  la  sede  del  juicio se perturban los supremos fines de la  justicia.   3                

Cuarto.   Para  redondear  su  exposición,  cuestiona  incluso  las  decisiones  de los jueces,  proferidas  en  otros  asuntos,  como  muestra  de la actuación irregular de la  judicatura  en  la  sede  en donde habrá de efectuarse el juicio, sin que pueda  encontrarse  la  necesaria  relación  de imputación entre esas decisiones y la  manera  como  se  perturba la imparcialidad de los funcionarios judiciales en el  asunto en concreto.   

Ahora,  si  lo que considera el sindicado es  que  el  juez de la causa ha asumido una posición que no garantiza la necesaria  imparcialidad  en  el  juicio  que  se  habrá  de  llevar  a  cabo –  lo  cual por supuesto no ha ocurrido  –,  debe  recurrir  a  la  recusación  del funcionario, mas no pretender que con base en su modo de pensar  la  Corte  varíe  la sede de juzgamiento, sólo porque él ha decidido desde su  punto  de  vista  poner  en  tela  de  juicio  la  imparcialidad  de  todos  los  funcionarios judiciales.   

Por  lo  tanto,  La  Corte    Suprema    de    Justicia    niega    el    cambio    de    radicación  solicitado.   

Cúmplase   

MAURO SOLARTE PORTILLA  

SIGIFREDO          ESPINOSA  PEREZ              ALFREDO    GOMEZ  QUINTERO                    

ALVARO         O         PEREZ  PINZON                 MARINA                                 PULIDO                                 DE  BARON                    

JORGE           QUINTERO  MILANES            YESID  RAMIREZ  BASTIDAS                       

JULIO             SOCHA  SLAMANCA                      JAVIER ZAPATA ORTIZ   

TERESA RUIZ NUÑEZ  

Secretaria   

     

1 Corte  Suprema de Justicia, auto del 1 de marzo de 2001, radicado 17985.   

2  Idem   

3 Cfr,  auto  del  22  de  enero  del 2002, M. P. Herman Galán Castellanos, radicación  N°. 19.089.     

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