25334(20-06-06)

2006

Asistente Jurídico Inteligente

Selecciona un texto en la página o analiza el artículo completo.

ⓘ Puedes seleccionar un fragmento de texto o analizar el artículo completo.

    Proceso No 25334  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrada Ponente:  

MARINA PULIDO DE BARÓN  

Aprobado Acta No. 058.  

          Bogotá D.C., junio veinte (20) de dos mil seis (2006).   

VISTOS  

La  Sala  decide en punto de la solicitud de  práctica  de  pruebas que dentro del término previsto en el inciso primero del  artículo  518  de la Ley 600 de 2000 presentó el señor defensor del requerido  en  extradición  DAVINSON  GÓMEZ  OCAMPO.   

ANTECEDENTES   

El  Gobierno  de  los  Estados  Unidos  de  América,  mediante  Nota Verbal No. 1161 de fecha junio 7 de 2005, solicitó la  detención  provisional  con  fines  de  extradición  del  ciudadano colombiano  DAVINSON  GÓMEZ  OCAMPO,  a  quien  las  autoridades  judiciales  de  ese  país  en  la  tercera  acusación  sustitutiva  No.  02-CR-1188 (S-3)(JS) del 9 de marzo de esa misma anualidad, le  profirieron  cargos  por delitos relacionados con el tráfico de estupefacientes  y lavado de activos.   

         

Con  fundamento en la anterior petición, el  Fiscal  General  de  la Nación, mediante resolución del 21 de julio siguiente,  decretó  la  captura  con  fines  de  extradición del solicitado, la cual tuvo  lugar  el 2 de febrero del año en curso durante la diligencia de allanamiento y  registro   efectuada  al  inmueble  ubicado  en  la  carera  32  B  No.  165-31,  apartamento 102, de esta ciudad.    

Mediante  la  Nota Verbal No. 0716 del 24 de  marzo  posterior,  la  Embajada  de los Estados Unidos de América formalizó la  solicitud  de  extradición  del  mencionado,  lo  que  dio lugar a que el   Ministerio  de  Relaciones  Exteriores, a través del oficio No. OAJ.E. 0510 del  27  de  marzo,  conceptuara  que  “En atención a lo  establecido   en   nuestra  legislación  procesal  penal  interna,  me  permito  manifestarle  que por no existir Convenio aplicable al caso, es procedente obrar  de  conformidad  con  el  ordenamiento  procesal  colombiano”.   

Recibida  por  esta  Sala  la  solicitud  de  extradición  con  la  documentación  anexa,  por  intermedio del Ministerio de  Justicia  y  del  Derecho,  dentro  de  este  trámite se proveyó de defensa al  requerido,  y  luego  se dispuso, mediante auto del pasado 7 de abril, correr el  traslado  previsto en el inciso primero del artículo 518 del estatuto procesal,  dentro  del  cual  en  forma  exclusiva el defensor designado presentó memorial  deprecando la práctica de pruebas.   

Manifiesta  en  dicho  escrito  el  señor  defensor  que entre los aspectos que debe tener en cuenta la Sala para los fines  del  concepto  se  encuentra verificar si los hechos tuvieron ocurrencia antes o  después  del  Acto  Legislativo No. 01 de 1997, por medio del cual se implantó  la   extradición   de   ciudadanos  colombianos  por  nacimiento,  “porque  si  llegaron  a  ocurrir  antes  de manera necesaria debe  negarse  la  extradición  en  atención  al  principio  de  legalidad de la ley  procesal aplicable”.   

Señala que con la solicitud presentada por  vía  diplomática se debe precisar el lugar y la fecha en que fueron ejecutados  los  hechos que determinan la solicitud de extradición, cuya finalidad es la de  realizar  el  proceso  de  adecuación  típica  que permita concluir positiva o  negativamente  la  existencia  del  principio de doble incriminación y a la vez  garantizar los de legalidad y tipicidad.   

Lo  anterior,  agrega,  pues es evidente que  ante   una  solicitud  de  extradición  basada  en  hechos  confusos,  vagos  o  imprecisos,   cabría  la  posibilidad  de  que  se  justificaran  persecuciones  tendientes  a ocultar actos de delincuencia política, respecto de los cuales no  es procedente la extradición.   

De  otro  lado, indica que la determinación  del  lugar  de los hechos es igualmente importante para establecer la viabilidad  la  extradición  “porque  si  se  demuestra  que el  delito  se  cometió  en  territorio  colombiano  es evidente que la competencia  radica   en  los jueces penales colombianos en aplicación del principio de  la     territorialidad     de    la    ley    penal    colombiana”.   

También   es   fundamental   la   misma  determinación,  reitera, para establecer fenómenos prescriptivos de la acción  penal o de la pena.   

Como frente a los cargos imputados en contra  de  su  defendido  por  parte  de  las  autoridades  judiciales  norteamericanas  “no  existe  claridad  en  la  fechas  en las que al  parecer  mi  representado  incurrió  en  la comisión del delito”,  por  cuanto  en  la  acusación  de  reemplazo se alude que ellos  tuvieron  ocurrencia  a partir de enero de 1990, es preciso que la Sala solicite  del    Tribunal    del    Distrito    Oriente   de   Nueva   York   “aclare  lo  concerniente  a  las  fechas  en  que  se cometió el  delito”.   

Indica  que  si  bien  conoce de antemano la  postura  de  la  Sala  en  materia  de  valoración  probatoria  dentro de estos  trámites,  en  tratándose  de  hechos  no  muy  claros,  como  éste,  resulta  obligatorio acoger su petición.   

De  esta  manera,  concreta  su  solicitud  probatoria  a  dos  puntos.  En primer lugar, a que se oficie a través del  Ministerio  de Relaciones Exteriores al Gobierno de los Estados Unidos, Tribunal  del  Distrito  Oriental  de  Nueva  York,  con  el objeto de que se precisen las  fechas  “en  que tuvieron ocurrencia cada uno de los  cargos      que      hacen     parte     de     la     Acusación”.   

Y,  en  segundo  lugar,  a  que se oficie al  Departamento     Administrativo     de     Seguridad     (DAS),     “para  que  envíen  con destino a esta Corte el record migratorio  de  ingreso  y salidas  del país registrado por la oficina de Inmigración  en  la  persona  de  DAVINSON  GOMEZ  OCAMPO,  con el ánimo de demostrar que mi  representado  desde  hace  más  de  veinte  (20)  años no ha viajado fuera del  territorio  colombiano  y  menos con destino a los Estados Unidos”.                 

CONSIDERACIONES  DE  LA  CORTE    

De  tiempo atrás tiene establecido la Corte  que  el  concepto  que  debe  rendir  esta  Sala,  antecedente  a  la  decisión  gubernamental  sobre  la  viabilidad  de  conceder o no la extradición, gira en  torno  de  los  específicos  contenidos previstos en el artículo 520 de la Ley  600  de  2000,  es  decir,  en  orden  a  verificar  la  validez  formal  de  la  documentación  presentada  por  el  estado requirente con el fin de soportar la  solicitud,  a  corroborar plenamente la identidad del solicitado, a verificar el  cumplimiento  del  llamado  principio  de  doble incriminación y a constatar la  equivalencia  de  la providencia proferida en el extranjero, para los eventos en  que  el  trámite  no  se rija por los Tratados Públicos aprobados por Colombia  sino  en  forma  supletoria  por las normas del estatuto procesal penal, como en  este  caso  lo  señaló para la presente actuación el Ministerio de Relaciones  Exteriores en el oficio OAJ.E. 0510 del 27 de marzo.   

Lo   anterior   permite  colegir  que,  en  principio,  sólo  las  pruebas  que  estén encaminadas hacia esos específicos  fines  materia  del  concepto  resultan  pertinentes y conducentes y que, por el  contrario,  las  que  no  consulten  con esa competencia reglada que asiste a la  Corte, no ostentarán esa entidad.   

Sin embargo, la Sala también emite concepto  negativo   cuando   advierte   que   no   se  satisfacen  los  condicionamientos  constitucionales  que  reglamentan  la  misma  materia  de  conformidad  con  lo  previsto  en  el  artículo  35  de  la  Carta  Fundamental,  modificado  por el  artículo  1°  del  Acto  Legislativo  01 de 1997, esto es, en los casos en que  corrobora  que  la  petición  de  extradición versa sobre delitos políticos y  cuando  logra  establecer  que  los hechos por los que se requiere a un nacional  colombiano  fueron  cometidos  con  anterioridad  a  la  vigencia de la referida  modificación,  fenómeno que se verificó con la promulgación del aludido Acto  Legislativo el 16 de diciembre de 1997.     

En esa medida, cabe razón al señor defensor  del  requerido  en extradición cuando señala que uno de los aspectos sobre los  cuales  también  debe  ocuparse  la Sala al conceptuar es el de confirmar si la  solicitud   se  remonta  a  hechos  anteriores  a  la  vigencia  de  la  reforma  constitucional,   puesto   que  según  el  último  inciso  de  dicho  precepto  constitucional  “no procederá la extradición cuando  se  trate de hechos cometidos con anterioridad a la promulgación de la presente  norma”  o,  lo  que  es  lo  mismo,  que  la reforma  introducida    por    el    citado    Acto    Legislativo   no   tiene   efectos  retroactivos.   

   

Pero,  en  lo  que  no  le  asiste razón al  peticionario  es  en  considerar  pertinente su solicitud probatoria orientada a  oficiar  al  Tribunal  de  Distrito  de los Estados Unidos, Distrito Oriental de  Nueva  York,  “a fin de que se precisen las fechas en  que  tuvieron  ocurrencia  cada  uno  de  los  cargos  que  hacen  parte  de  la  acusación”, pues con ello lo que pretende es sentar  su  inconformidad frente a los términos del indictment  proferido  por  las  autoridades  judiciales del país  requirente  desconociendo  la autonomía de que gozan las autoridades judiciales  de  ese  país  y  apartándose  de  los  precisos  motivos  para  los cuales el  legislador  estableció  en  el  artículo  518  del  estatuto procesal penal el  traslado  a  los intervinientes en este trámite, por lo que tal aspecto tendrá  su  escenario  adecuado de discusión al interior del proceso que se adelanta en  su    contra1.   

   

Por  consiguiente, la solicitud que eleva en  el sentido indicado se rechaza.   

A la misma conclusión se llega en relación  con  la  segunda  solicitud  que  depreca  para  que  se  oficie al Departamento  Administrativo  de  Seguridad  (DAS)  con  el  objeto de que se envíe el record  migratorio  de  ingreso  y  salidas  del  país  de  su  defendido  DAVINSON  GOMEZ  OCAMPO  registrado por la  oficina   respectiva  de  esa  entidad,  con  el  ánimo  de  demostrar  que  su  representado  desde  hace  más  de  veinte  (20)  años no ha viajado fuera del  territorio  colombiano,  por  ser  igualmente manifiesta la impertinencia de tal  medio  demostrativo, en tanto no se deduce, ni el defensor tampoco se encarga de  explicarlo,  cuál  es el vínculo existente entre tal demostración y los temas  que deben ser abordados por la Corte al emitir su concepto.   

Por  tanto,  como  ocurrió con la anterior,  esta petición se rechaza.   

         Finalmente,  dado  que  no se advierte la  necesidad  de ordenar de oficio la práctica de medios probatorios acerca de los  temas  que  deben ser abordados en el concepto que corresponde emitir a la Sala,  se impone continuar con el trámite de extradición.   

Así  las  cosas,  de  conformidad  con  lo  establecido  en  el  artículo 518 de la Ley 600 de 2000 córrase traslado a los  intervinientes  para  que,  una  vez  en  firme  esta  decisión,  presenten sus  alegatos previos al referido concepto de la Corte.   

     

         

En  mérito de lo expuesto, la CORTE SUPREMA  DE JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL,   

RESUELVE  

1.             NEGAR   por  improcedente  la  solicitud  probatoria  elevada por el defensor de DAVINSON  GÓMEZ OCAMPO, de conformidad con  las razones consignadas en la anterior motivación.   

2.            CORRER TRASLADO  por  el  término  de  cinco  (5)  días,  al  solicitado  en extradición, a su  defensor  y  al  Procurador Delegado, para que presenten sus alegatos previos al  concepto  de  la  Corte  (artículo 518 del estatuto procesal penal), una vez en  firme esta decisión.   

La  Secretaría  de  la  Sala  librará  las  comunicaciones correspondientes.   

Notifíquese y cúmplase.  

MAURO    SOLARTE  PORTILLA   

SIGIFREDO   ESPINOSA   PÉREZ                                ALFREDO      GÓMEZ  QUINTERO   

ÉDGAR  LOMBANA  TRUJILLO                         ÁLVARO  ORLANDO PÉREZ PINZÓN   

MARINA   PULIDO   DE   BARÓN                            JORGE    LUIS    QUINTERO  MILANES   

YESID   RAMÍREZ   BASTIDAS                      JAVIER ZAPATA ORTÍZ   

        Comisión      de  servicio   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria    

1  En  el  mismo  sentido, véase auto de fecha mayo 2 de 2006, rad.  25083.     

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *