25255(18-07-06)-1

2006

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 25255  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

        Magistrado  Ponente:   

Dr. ALFREDO GÓMEZ QUINTERO  

                        Aprobado Acta No.   72   

Bogotá, D.C., dieciocho (18) de julio de dos  mil seis (2.006)   

VISTOS  

Se  resuelve  el  conflicto  de  competencias  negativo  suscitado entre el Juez Penal del Circuito Especializado de Cali   y  el Quinto de la misma categoría de Bogotá, dentro del proceso por el delito  de  enriquecimiento  ilícito  de  particulares que se adelanta contra ESPERANZA  VALENCIA DIEZ.   

ANTECEDENTES  

La   Fiscalía   47   de   la   Unidad  de  Descongestión  de  las  Fiscalías  Especializadas de Cali mediante resolución  del  19  de  marzo  de 2.003 se abstuvo de iniciar investigación contra GABRIEL  HERNAN   VELEZ   OSORIO  Y  GERARDO  ANTONIO  GRAJALES   HERNÁNDEZ;  dicha  decisión  fue  revocada  por  la  Unidad  de  Fiscalía  delegada ante la Corte  Suprema  de  Justicia  el 10 de agosto de 2.004 en la cual decide  declarar  la  apertura de instrucción y a su vez vincular a la señora ESPERANZA VALENCIA  DIEZ   

Esta  delegada  a  través de resolución de  fecha  7  de  octubre  de 2.004 avocó conocimiento de las diligencias remitidas  por  la  Fiscalia  Tercera  Delegada ante la Corte Suprema de Justicia y ordenó  escuchar en indagatoria a la señora ESPERANZA VALENCIA DIEZ.   

El  día  7  de  Julio  de  2.006  se  dicta  resolución  de  acusación  contra  la  nombrada VALENCIA DIEZ por autoría del  delito  de  enriquecimiento  ilícito  de  particulares,  providencia que cobró  ejecutoria del 1° de agosto de 2.005.   

Asignado el asunto al Juez Penal del Circuito  Especializado  de  Cali  a fin de que prosiguiera la etapa de juzgamiento, dicho  despacho  promovió  colisión  de  competencias  aduciendo que fue la Unidad de  Fiscalías  Especializadas  Delegada  ante la Corte Suprema de Justicia donde se  avocó  investigación  por  primera  vez  por lo que con fundamento legal en el  artículo  83  del  C.  P.  se  abstiene de conocer el asunto remitiendo este al  Quinto Penal del Circuito Especializado de Bogotá.   

A  su  turno, el Juez provocado –Quinto  Penal  del Circuito de Bogotá-  tras  analizar  la  competencia  por  el  factor territorial, manifestó que los  hechos  que dieron origen a la investigación se realizaron en la cuidad de Cali  aceptó  la  colisión  de competencias y se declaró carente de la misma por lo  que remitió el asunto a la Corte Suprema de Justicia.   

CONSIDERACIONES  

Como la discusión gira entorno a definir la  competencia  entre  un   Juzgado  Penal  del  Circuito   Especializado   de   Bogotá  y  uno de Cali, respecto   del    delito    contra   el   orden   económico   y         social        –enriquecimiento   ilícito   de  particulares-  la  Corporación  es  competente  para  dirimirla,  según  lo  dispone  el artículo 75 numeral 4 del  Código  de  Procedimiento  Penal  de  2000,  y  lo  hará  de  acuerdo  con los  siguientes planteamientos:   

De  conformidad  con  el  numeral  14  del  artículo  5º  transitorio  del  Código  de  Procedimiento  Penal,  los jueces  penales  del circuito especializados conocen en primera instancia de los delitos  de  “Lavado  de  activos  (C:P:, arts. 323 y 324) y  enriquecimiento  ilícito  de particulares (C.C. art. 327), cuando el incremento  patrimonial  no  justificado  se  derive  en una u otra forma de las actividades  delictivas  a  que  se refiere el presente artículo, cuya cuantía sea o exceda  de    cincuenta    (50)    salarios   mínimos   mensuales   legales”.   

Además de la cuantía del delito, factor que  no  ponen  en  duda  los  jueces  trabados  en conflicto, la anterior preceptiva  distribuye   la   competencia   del   delito   de  enriquecimiento  ilícito  de  particulares  entre  los jueces penales del circuito especializados y ordinarios  atendiendo  al  origen  del  incremento patrimonial. Si éste se deriva de una u  otra  forma  de  las  actividades  delictivas contempladas en el mismo artículo  (secuestro  extorsivo,  fabricación  y  tráfico  de  municiones  o explosivos,  tráfico  de  estupefacientes,  etc.), la competencia radica en los primeros; de  lo  contrario,  si  proviene  de  cualquier  otra  actividad  delictiva, son los  segundos  los  llamados  a  asumir  el  conocimiento del proceso, aspecto que no  entra  a  analizar  la  Corte  en  la  medida  en que en el expediente se hallan  plurales  elementos  de  juicio  que  apuntan  a señalar que el origen de dicho  incremento  patrimonial,  representado  en los negocios, acciones, lucros de los  cuales  se  beneficiaba  la  sindicada se encuentran relacionados con el extinto  Cartel de Cali.   

Por  ello  resulta  importante  establecer  respecto  del  alcance  de  la  conducta  de  enriquecimiento  ilícito (la cual  consiste  en  incrementar  el  patrimonio  de  forma injustificada), que ella se  consuma  en  el  lugar  donde  se  recibe  el  bien  o el servicio que genera el  acrecentamiento.  Asimismo  a  fin  de  definir  el conflicto, considera la Sala  necesario  recordar  que  la  decisión  debe  adoptarse  teniendo  en cuenta la  imputación  formulada  por  la  Fiscalía en el pliego de cargos, acto procesal  que  señala  el marco jurídico dentro del cual deben desenvolverse el juicio y  la  sentencia,  toda  vez que aquel informa las circunstancias de modo, tiempo y  lugar  en  que  sucedieron  los  hechos y la calificación jurídica provisional  dada  a  los  mismos;  la  que, a su vez, determina la competencia del juez, tal  como  sucede  en  el  caso  en  particular, teniendo en cuenta que el fiscal del  conocimiento  en  la  resolución  de  acusación  citada  en  esta  providencia  manifiesta   que  los  bienes  objeto  de  estudio,  así  como  las  diferentes  diligencias  practicadas  por  la  fiscalía  en  la etapa de instrucción   –inspecciones  judiciales,  estudios  contables, avaluos periciales etc.- se llevaron a cabo en la ciudad de  Cali.   

Los jueces tampoco ponen en tela de juicio la  calificación  por  el  punible de enriquecimiento ilícito de particulares, por  lo   que   solo   resta   analizar  la  competencia  como  distribución  de  la  jurisdicción  del Estado para el ejercicio de sus poderes dentro del territorio  nacional  cabiendo  recordar que ésta se define, de manera general –y en principio- a partir de dos grandes  temas:   la  naturaleza  del  asunto  y  el  factor  territorial  a  los  cuales  –en  ocasiones-  se  puede  sumar  el subjetivo, la cuantía y la conexidad.  En el primero de aquellos  aspectos  las  discusiones  se  presentan básicamente por diferencias entre los  funcionarios  sobre  la  solución al problema de la subsunción.  Se trata  de  diferencias  sobre  la  estimación  de  los  hechos  y  de  cada una de sus  características   jurídicamente   relevantes   de   una  determinada  conducta  punible.   

En  el  factor territorial las controversias  generalmente  parten  de  un  consenso  tácito entre los colisionantes sobre la  naturaleza  de  los  hechos. De esa manera se limita el conflicto al lugar donde  ellos  ocurrieron.  Tal  tipo de discusiones normalmente deberían resolverse en  función  del  territorio  donde  se haya desarrollado la acción que realiza la  conducta atribuida.   

Los  jueces  colisionados  en  este  evento  concreto  únicamente discuten el factor territorial, pues mientras para el Juez  de  Bogotá  el hecho sucedió en Cali, para el de esta última ciudad el delito  se  consumó en la ciudad de Bogotá, surgiendo de tales posturas la posibilidad  de   que la conducta se haya realizado en diferentes lugares del territorio  colombiano,  por  lo  que  resulta complejo determinar la competencia por factor  territorial.  Debido  a  ello  se  hace  imperioso  atender  el artículo 83 del  Código     de     Procedimiento     Penal,     el     cual    reza:”Cuando  la  conducta punible se haya realizado en varios sitios,  en  lugar  incierto  o  en  el  extranjero,  conocerá  el  funcionario judicial  competente  por  la  naturaleza  del  asunto,  del territorio en el cual se haya  formulado   primero   la   denuncia   o   donde   primero  se  haya  avocado  la  investigación.  Si se hubiere iniciado simultáneamente en varios sitios, será  competente  el  funcionario  judicial  del lugar en el cual fuere aprehendido el  imputado  y  si fueren varios los capturados, el del lugar en el que se llevó a  cabo  la  primera aprehensión.” razón por la cual-a  prevención-  debe  conocer  de  este  asunto el Juez Primero Penal del Circuito  Especializado   de   Cali,   puesto   que   se  debe  entender  por  iniciar  la  investigación,  no  solamente el proferimiento de la resolución de apertura de  la  instrucción  (artículo  331  del  C.P.P.)  sino  todas  las  prácticas de  aquellas  diligencias originadas en la notitia criminis, incluida una actuación  oficiosa   y  desde  luego  todo  aquello  que  haga  parte  de  la  indagación  preliminar,  de  todo  lo cual se colige que esta investigación fue iniciada en  Cali,  así  la  fiscalía  de  primera instancia haya dictado  resolución  inhibitoria  que  el  ad  quem  revocó,  con  lo cual se materializa uno de los  presupuestos  señalados  por  la  norma  citada,  que  se  ofrece a la vez como  elemento fundante de la asignación de competencia.   

Como  quiera  que  fue la Fiscalía 47 de la  Unidad  de Descongestión de Fiscalías Especializadas de Cali quien conoció en  primera  instancia,  de  acuerdo  con  lo consignado  en la parte motiva de  esta  providencia  el  señalado  para  conocer  de  asunto es el Juez Penal del  Circuito  Especializado  de  Cali,  a  donde  serán  remitidas  la actuaciones.   

          En  mérito  de  lo  expuesto, LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, Sala de  Casación Penal,   

RESUELVE:  

1. DECLARAR que el competente para conocer de  este  asunto  es  el  Juzgado Primero Penal del Circuito Especializado de Cali a  donde en consecuencia se remitirán las diligencias.   

2.  Por Secretaría de la Sala expedir copia  de  esta  decisión  a  fin  de enviarla al Juzgado Quinto Penal del Circuito de  Bogotá para su información.   

Cópiese y cúmplase,  

MAURO SOLARTE PORTILLA  

Permiso  

SIGIFREDO          ESPINOSA  PÉREZ                       ALFREDO GÓMEZ  QUINTERO                   

ÁLVARO       ORLANDO      PÉREZ  PINZÓN                 MARINA                                 PULIDO                                 DE  BARÓN                    

JORGE       LUIS       QUINTERO  MILANÉS                    YESID RAMÍREZ  BASTIDAS                                      

Excusa justificada  

JAVIER ZAPATA ORTÍZ  

Teresa Ruiz Núñez  

Secretaria.  

    

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