24844(28-11-06)

2006

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 24844  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

Magistrado     Ponente:    JAVIER ZAPATA ORTIZ   

Aprobado en Acta No. 137  

Bogotá D.C.,  veintiocho de noviembre de  dos mil seis   

Procede   la   Sala   a  decidir  sobre  la  admisibilidad  de  la  demanda  de  revisión  formulada  por el  apoderado  especial  de  los  condenados,  LUIS BERNARDO LANCHEROS  GÓMEZ  y ANA SILVIA LANCHEROS  DE  LANCHEROS,  contra  las  sentencias  proferidas el  25   de  julio de 2002 y el 13 de  marzo de 2003, por el Juzgado   Penal  del  Circuito  de  Ubaté  y  la  Sala  Penal  del  Tribunal  Superior de  Cundinamarca, respectivamente.   

ANTECEDENTES  

1.  Los  hechos  atinentes  al  proceso  en  referencia  fueron  relatados  por  el  Tribunal Superior de Cundinamarca, de la  siguiente manera:   

“El  12  de febrero de 1999 los señores  Eliécer  Ballesteros  Gómez,  Álvaro Ballesteros Bello, Pablo Emilio Páez, y  Darío  Rincón  formularon  denuncia  ante  la  Fiscalía  Seccional de Ubaté,  contra  LUIS  BERNARDO LANCHEROS y ANA SILVIA LANCHEROS DE LANCHEROS, porque los  citados  aprovechando  la  confianza  y prestancia social de que gozaban ante la  comunidad  de Ubaté, debido a que el primero, había ocupado entre otros cargos  el  de  Notario  Segundo  del Circuito de ese municipio, y Ana Silvia por varios  años   se   desempeñó  como  educadora  del  Colegio  La  Normal  de  Ubaté,  solicitaron  de  muchas  personas préstamos de dinero con la promesa de pago de  intereses  superiores  al  corriente de la plaza en ese momento, es decir, el 4%  por   adelantado,   ante  lo  cual  los  ofendidos  accedieron  de  buena  fe  y  desembolsaron  gruesas  sumas de dinero que tenían como producto de los ahorros  de toda una vida de trabajo.”   

“Las   víctimas   señalan   que   sus  denunciados  en  algunos casos les garantizaron el pago de los dineros, mediante  la  constitución  de  títulos  valores  representados  en  letras  de cambio y  cheques  de  entidades financieras como el Banco de Colombia, Ganadero y la Caja  Agraria  de  Ubaté.  Sin  embargo,  al  vencimiento  de estos títulos y cuando  pretendieron  su  cobro  por  ventanilla,  les fueron devueltos, unos por fondos  insuficientes y otros por pertenecer a cuentas saldadas.”   

“Asimismo aluden que los esposos LANCHEROS  hábilmente  dispusieron  de  sus bienes y dinero, para luego el 7 de octubre de  1998  LUIS BERNARDO registrarse como comerciante, y a los pocos meses iniciar un  proceso  de  liquidación  obligatoria  ante  el  Juzgado  Civil del Circuito de  Ubaté,  el  cual,  dicen,  no  está llamado a prosperar, por cuanto los bienes  existentes  no  son  suficientes  para  pagar  los  $  433.696.266 de los que se  apropió     en     forma     fraudulenta.”    1   

2.  En  sentencia del 25 de julio de 2002, el  Juzgado  Penal  del  Circuito de Ubaté condenó a LUIS  BERNARDO  LANCHEROS GÓMEZ, por el delito de estafa, en  concurso  homogéneo,  a  la  pena  principal  de  dos (2) años de prisión y a  interdicción   de   derechos   y   funciones   públicas   por   igual   lapso.  Igualmente,   lo  absolvió   junto  con  ANA  SILVIA  LANCHEROS  DE  LANCHEROS, esposa del anterior,  por  el   delito  de  alzamiento  de  bienes,  absolución  que comprendió  también el delito de estafa para ésta.   

3.  El  13  de  marzo  de 2003, al desatar la  apelación   interpuesta   por  el  defensor  de  LUIS  BERNARDO  LANCHEROS  GÓMEZ,  por la Fiscalía  y  por  la Procuradora Judicial, el Tribunal Superior de Cundinamarca lo condenó a  la  pena  de  45 meses de prisión, por el concurso homogéneo y sucesivo de los  delitos  de  estafa  y  alzamiento  de  bienes,  a  interdicción  de derechos y  funciones  públicas por el mismo lapso y le negó el subrogado de la condena de  ejecución condicional y la prisión domiciliaria.   

También    condenó    a    ANA  SILVIA  LANCHEROS  DE  LANCHEROS  a 28  meses  de prisión, en calidad de cómplice de estafa y alzamiento de bienes, en  concurso  homogéneo  y  sucesivo,  a  interdicción  de  derechos  y  funciones  públicas  por  igual  lapso;  y  le  concedió  la ejecución condicional de la  ejecución de la pena.   

Finalmente, la Corte en providencia del   11  de  mayo de 2005 inadmitió las demandas de casación presentadas a favor de  los procesados.   

LA DEMANDA  

El  apoderado  de los demandantes invoca como  fundamento  de  la  acción de revisión la causal segunda del artículo 220 del  Código      de      Procedimiento     Penal,     es     decir,     “cuando   se  hubiere dictado sentencia condenatoria  o  que  imponga  medida  de  seguridad,  en proceso que no podía iniciarse  o  proseguirse  por prescripción de la acción , por falta de querella o petición  válidamente  formulada   o  por cualquiera otra causal de extinción de la  acción penal.”   

La  demanda  señala  los jueces de primera y  segunda  instancia  que  intervinieron  en  el  proceso,  las  decisiones que se  cuestionan, copia de las cuales se aporta.   

Como   fundamento  fáctico  y jurídico  se   afirma  que el fenómeno de la prescripción  de la acción penal  se  presentó  durante  la etapa de calificación de la demanda de casación, ya  que  según lo prevén los artículos 83 y 86 del  Código Penal, la estafa  prescribía  en  5  años  contados a partir del 18 de agosto de 2000, cuando se  ejecutorió  la  resolución  de acusación. Sin embargo, aplicando lo dispuesto  por  el  artículo  531  de  la ley 906 de 2004, por favorabilidad, tal lapso se  reduce  en  ¼  parte, es decir, que la prescripción operaría en 45 meses. Por  consiguiente,  habría  tenido  lugar el 18 de mayo de 2004. Igual situación se  presentó   respecto  del  delito  de  alzamiento  de  bienes,  siendo  entonces  injecutable la pena.   

CONSIDERACIONES DE LA CORTE  

1. Teniendo en cuenta que las sentencias cuya  revisión  se demanda se profirieron en vigencia de la ley 600 de 2000, esto es,  el  25  de  julio  de  2002  y el 13 de marzo de 2003, el presente trámite debe  surtirse  de  conformidad  con  las  normas  que allí regulan la acción que se  promueve por el apoderado de los condenados.   

2.  De  conformidad  con  lo  previsto por el  artículo  222  del Código de Procedimiento Penal de 2000, entre los requisitos  que  debe  cumplir  la demanda de revisión se encuentra el de indicar la causal  que  se  invoca  y los fundamentos tanto de orden fáctico como jurídico en que  se    apoya    el    cuestionamiento   del   fallo    cuya   revisión   se  pretende.   

La  selección  de la causal de revisión, de  acuerdo  con  la reiterada jurisprudencia de la Sala, debe ser coherente con los  hechos  y  la  normatividad  jurídica  aplicada  en  el trámite del respectivo  proceso,   de   manera   tal   que   se   advierta  objetivamente  y  sin  mayor  dificultad   que  los  razonamientos  que  se aducen guardan coherencia con  la    causal   invocada,   independientemente   de  la  prosperidad  de  la  demanda.   

3. En el caso que analiza la Sala, la demanda  de  revisión  se  sustenta  en  la  causal 2ª del artículo 220 del Código de  Procedimiento  Penal,  que  establece la procedencia de la revisión cuando  el  fallo  cuestionado  fue  proferido  en  un proceso que no podía iniciarse o  proseguirse  por  haber prescrito  la acción penal, pretensión que carece  claramente  de  sustento  fáctico  y jurídico, como quiera que la norma que se  invoca  para  apoyar  tal  afirmación no rigió el asunto, por lo tanto, no hay  lugar  a  invocar  ni  a  aplicar  el  principio  de  favorabilidad, que permita  concluir  el  acierto  de  la pretensión central de la demanda, esto es, que el  término  mínimo de prescripción de la acción penal en la etapa de juicio, en  virtud  del  artículo  351  de  la ley 906 de 2004 se habría reducido de cinco  años a 45 meses.   

4. En efecto, el artículo 86 del Código de  Procedimiento   Penal   de   2000   establece   que  interrumpido  el  fenómeno  prescriptivo   con   la   ejecutoria  de  la  resolución  de  acusación  o  su  equivalente,  dicho  término  correrá  de nuevo por un tiempo igual a la mitad  del  señalado  en el artículo 83 ibídem, sin que pueda ser inferior a 5 años  ni superior a 10.   

Ahora,  el  artículo  531  del  Código  de  Procedimiento  Penal  del  Sistema  Acusatorio,  ley  906  de  2004,  señala un  régimen  de transición  con el sistema que regula la ley 600 de 2000, con  la   finalidad   de   descongestionar,   depurar   y   liquidar   los   procesos  existentes   a  la  entrada  de  su vigencia gradual,  2º de enero de  2005,  de  tal  manera  que  pueda  unificarse  finalmente el trámite del   proceso  penal  como  un  juicio  oral  a  partir  del 1º de enero de 2008, con  excepción  de los procesos que por razón del fuero señalado en el numeral 3º  del  artículo  235  de la Constitución Política  tramita la Corte,   artículo   533   ibídem.   

Con  tal propósito el legislador estableció  en   el   artículo  531  de  la  ley  906  de  2004  un  término  especial  de  prescripción,  para  todas  las conductas delictivas cometidas con anterioridad  cuya   investigación   no  hubiere  concluido  con  cierre  de  investigación,  norma    que  entró  a  regir  de  manera  inmediata  con  su  expedición  2,  1º  de  septiembre  de  2004,  para  aquellas actuaciones que se encontraran en  indagación  preliminar  o  en  investigación  que  no  contasen  con cierre de  investigación,  el que ha de entenderse ejecutoriado, pues sólo de esta manera  se  entiende  que  ha  culminado  la fase probatoria y que ya el ente instructor  cuenta  con  elementos  de  juicio  para  tomar  una decisión que le ponga fin,  mediante   el   proferimiento   de   acusación   o  de  la  preclusión  de  la  investigación.   

Tal  es  la comprensión que debe dársele al  texto  de  la  norma,  es  decir, que  la reducción del lapso prescriptivo  señalado  en  el Código Penal sólo es aplicable a los casos que se encuentren  en  etapa  instructiva mas no aquéllos que al entrar en vigencia la norma ya se  encontraban  en  etapa  de  juicio o con resolución de cierre de investigación  ejecutoriada,  con  las excepciones que expresamente señala la ley en la citada  disposición  y  por  ende,  no  resulta  aplicable  a  las  actuaciones  que se  encontraban en etapa de juicio.   

En  tal  sentido   se  ha pronunciado la  Corte, cuando al estudiar el tema ha concluido que:   

“Así las cosas  -precisa  la  Corte-  que  en ningún caso en las actuaciones penales en las que  para  el  1°  de  septiembre  del  año en curso se haya dictado resolución de  cierre  y  éste  hubiere  estado  ejecutoriado,  puede  operar  el  proceso  de  depuración,  liquidación  y  descongestión  reglado  por el artículo 531 del  nuevo  C.P.P.. Asimismo, que el mencionado procedimiento extintivo de la acción  no  resulta  aplicable  por  los  jueces  en  los  casos de sentencia anticipada  tramitada  en  la  instrucción,  porque si bien es cierto que una actuación de  tal  naturaleza carece de cierre de investigación, también lo es que cuando el  fallador   la  recibe  ya  aquel  momento  procesal  se  ha  superado,  dada  la  equivalencia  del  acta de cargos con la resolución de acusación. Sí podría,  en  cambio, aplicarla un juez cuando en la audiencia preparatoria al decretar la  nulidad  de  lo actuado la invalidez cobije el cierre de investigación, pues si  para  ese  momento ya ha transcurrido el término -reducido- de ley es claro que  la  actuación  quedaría  sin  la  orden  de clausura, pudiendo así aplicar el  dispositivo  que  se  viene  comentando,  obviamente que si no se está frente a  otra  clase  de  prohibición,  como  ocurriría  con  un  juez  especializado o  respecto  de  un  delito  de  los  señalados  en el inciso 3°.” 3   

5.   Por consiguiente, en el caso que es  objeto  de  análisis,  resulta claro que no  es aplicable el artículo 531  de  la ley 906 de 2004, por cuanto para el momento en que entró a regir, 1º de  septiembre  de  ese  año,  ya  existía  desde  el  13  de  marzo de  2003  sentencia  de segunda instancia. Siendo evidente, entonces, su inaplicablidad, y  menos  aún la invocación del principio de favorabilidad, al no haber regido el  precepto  que  se  aduce el caso en cuestión, situación que torna en infundada  la demanda presentada.   

Lo   anterior,   conlleva  a  inadmitir  la  demanda,   según  lo  prevé el artículo 223 del Código de Procedimiento  Penal.   

En mérito de lo expuesto la Corte Suprema de  Justicia, en nombre de la República de Colombia,   

RESUELVE:  

PRIMERO.   Inadmitir  la  demanda  de  revisión  presentada  en  favor  de  LUIS  BERNARDO  LANCHEROS GÓMEZ y ANA SILVIA LANCHEROS DE LANCHEROS.   

SEGUNDO. Contra esta  decisión procede el recurso de reposición.   

NOTIFÍQUESE Y CÚMPLASE  

JAVIER ZAPATA ORTIZ  

JULIO  ERNIQUE  SOCHA  SALAMANCA               LUIS            BERNARDO           ALZATE  GÓMEZ            

                                                                                 Excusa       justificada       –      Conjuez   

GUILLERMO   ANGULO  GONZÁLEZ          PATRICIA   CASTRO  DE  CÁRDENAS   

Conjuez                                                        Conjuez       

SOLEDAD  CORTÉS  DE VILLALOBOS           WILLIAM MONROY  VICTORIA   

                       Conjuez                                                               Conjuez   

ALFONSO   PINILLA  CONTRERAS                EDUARDO TORRES ESCALLÓN   

                      Conjuez                                                                          Conjuez   

Teresa Ruiz Núñez  

Secretaria    

1 Folio  7 cuaderno del Tribunal.   

2  Diario  Oficial  54658  del  1º  de  septiembre  de  2004   

3  Sentencia  de  casación  del  27 de octubre de 2004,  Rad. 21090     

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