20236(08-06-06)

2006

Asistente Jurídico Inteligente

Selecciona un texto en la página o analiza el artículo completo.

ⓘ Puedes seleccionar un fragmento de texto o analizar el artículo completo.

    Proceso No 20236  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

Magistrado  Ponente   

JORGE LUIS QUINTERO MILANÉS  

Aprobado acta N°   055  

         

Bogotá, D. C., ocho (8) de junio de dos mil  seis (2006).   

V   I   S   T   O  S   

Resuelve la Corte el recurso de reposición  interpuesto  por la apoderada de CARLOS EDGAR SÁNCHEZ  MUÑOZ,  contra la providencia del pasado 4 de abril,  mediante  la  cual  la  Sala  inadmitió  la  demanda de revisión que presentó  contra  la sentencia proferida, el 30 de junio de 1999, por el Tribunal Superior  de  Bogotá,  a través de la cual condenó al citado procesado por el delito de  estafa.   

  F  U  N  D  A M E N T O  S   D E L   R E C U R S O   

Afirma la memorialista que en la demanda de  revisión   dejó   en   claro   que   su   poderdante  fue  un  “chivo  expiatorio”, pues si bien en el  “allanamiento  le fue encontrado un billete de U.S.  100  y  una  cédula  falsa”,  lo  cierto es que no  “estaba      haciendo     uso     de     dichos  elementos”,    toda   vez   que   “esto  sucedió  a  la una de la mañana en su residencia, por tanto  no  existió ni existe prueba alguna que mi defendido sea un delincuente como lo  quisieron    hacer    parecer   en   la   condena”  (sic).   

Insiste que tiene plena seguridad de que su  prohijado  “no  cometió el delito imputado, porque  si  se  analizan  bien  los presupuestos, refleja allí que se prendieron de los  documentos  descritos,  mas  nunca  existió  la prueba contundente para haberlo  condenado”.   

Agrega que:  

“Dichos  materiales  fueron  a  dar al juzgado (18) DIECIOCHO PENAL DEL CIRCUITO, pero el  Juzgado  50 y la Fiscalía (138) Seccional, si se hace una ACCIÓN DE REVISIÓN,  cogieron  como  prueba  y  motor  lo  que  está en el expediente y lo que estoy  recalcando,  anotando. NUNCA se tuvo en cuenta el DERECHO DE FAVORABILIDAD de mi  cliente   CARLOS   EDGAR   SANCHEZ   MUÑOZ,   siempre   se  le  vulneraron  sus  derechos”             (sic).    

Reitera  que  su defendido no fue autor del  delito  que  se  le  imputó,  máxime  cuando se trata de un ciudadano de bien,  honrado   y   de   excelente   conducta,   al   punto   que  se  “lanzó  como  candidato a la Cámara por Bogotá, demostrando que a  pesar   de   los   hechos   en   ningún   momento   perdió   su   crédito   y  honorabilidad”.  Por  ello,  estima  que  no  se le  “puede   dañar   la   vida   a  un  ser  por  una  equivocación de la justicia”.   

En consecuencia, solicita a la Corte reponga  la  providencia  impugnada  y  se  “procesa  con la  acción de revisión”.    

CONSIDERACIONES   DE   LA   CORTE   

Frente      a     los   argumentos    que   sustentan   el   recurso   de   reposición  interpuesto   por   la  memorialista,  se   hace   indispensable   recordarle,   una vez más, que la acción  de  revisión no es un instrumento excepcional tendiente a revivir debates   superados    en    las   distintas   etapas   del   proceso,    ni   para   desconocer,   sin   más,   el    carácter    definitivo    e  inmutable  de   la   declaración   de   justicia   contenida  en  los   fallos  judiciales.   

Por lo mismo, el ejercicio de la acción de  revisión   debe   apoyarse   en   la   posibilidad    real   de   remover     los     efectos     de     la    cosa   juzgada,   para   lo cual ha de acudirse a la demostración de algunas  de  las  expresas causales  establecidas  en  la  ley,   constituyéndose   en   presupuesto  ineludible  que  el libelo cumpla  estrictamente  las exigencias de admisibilidad  contempladas  en   el      artículo      222      del      Código     de  Procedimiento  Penal.    

Siendo  ello  así,  surge  evidente que la  demanda  debe  ser  confeccionada  con sujeción a los parámetros legales y con  respeto  a  la  causal en que se apoya, pues, en caso contrario, como se indicó  el  la  providencia  impugnada,  el  escrito se torna en un alegato de instancia  alejado  de  los  presupuestos  legales, aspecto que constituye un desafuero que  desnaturaliza  los  fines  de  la  revisión  y,  por  lo  mismo,  conlleva a su  inadmisión.   

En  esas  condiciones  y  estudiados  los  argumentos   que   ahora   plasma  la  apoderada  del  sentenciado  Carlos   Edgar  Sánchez  Muñoz  en  el  escrito  sustentatorio  del  recurso  de reposición, surge claro que nada nuevo  aporta como para concluir en la prosperidad de la impugnación.   

Por  el contrario, en esta ocasión no hace  más  que  extender  el  discurso  que  consignó  en  la  demanda de revisión,  cuestionando,  desde  una perspectiva personal, la valoración que en su momento  realizaron  los  juzgadores  de  primera y segunda instancia sobre los medios de  convicción,  buscando  de  esa  manera  y con desconocimiento de las exigencias  legales,  que se admita que su defendido no es autor del delito de estafa por el  que  fue  condenado, razonamientos que así expuestos, no hacen más que reabrir  un debate jurídico ya culminado.   

La  memorialista  no  puede  olvidar que el  proceso  ya  terminó  con  sentencia ejecutoriada que ha hecho tránsito a cosa  juzgada  y  que,  por  lo  mismo, no se trata de una instancia más en la que se  puedan  discutir  nuevamente  los  aspectos jurídicos o los elementos de juicio  que  sirvieron  de  fundamento  a  una  decisión  que  tiene  el  carácter  de  definitiva e inmutable.   

En  consecuencia,  como  quiera  que  los  razonamientos  expuestos  por la impugnante no logran modificar las conclusiones  de la providencia recurrida, la misma no se repondrá.   

En  mérito de lo expuesto, la CORTE  SUPREMA  DE JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL,   

R   E  S  U  E  L  V  E   

NO  REPONER  la  providencia  fechada  el  20 de abril del año en curso, por medio de la cual la  Sala  inadmitió  la  demanda de revisión presentada contra el fallo proferido,  el  30 de junio de 1999, por el Tribunal Superior de Bogotá, a través del cual  se   condenó   a   CARLOS   EDGAR  SÁNCHEZ  MUÑOZ  por el delito de estafa.   

Cópiese,      notifíquese      y  cúmplase.   

MAURO    SOLARTE  PORTILLA                                   SIGIFREDO  ESPINOSA PÉREZ   

ALFREDO    GÓMEZ  QUINTERO                                  JORGE  LUIS  QUINTERO MILANÉS   

YESID    RAMÍREZ  BASTIDAS                                 JAVIER ZAPATA  ORTÍZ   

TERESA    RUÍZ  NÚÑEZ   

Secretaria     

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *