SP304-2023(56099)

AGOSTO

Asistente Jurídico Inteligente

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CARLOS ROBERTO  SOLÓRZANO GARAVITO  

Magistrado Ponente  

SP304-2023  

Radicación  N° 56099  

(Aprobado  Acta Nº 147)  

Bogotá,  D.C., dos (2) de agosto de dos mil veintitrés (2023)  

            

I. VISTOS  

La  Corte resuelve el  recurso de casación promovido  por las víctimas -a través de apoderada- contra la  sentencia proferida el 5 de junio de 2019 por la  Sala Penal  del Tribunal Superior de Bogotá, en la cual fue confirmada la  condena impuesta a WILSON FERNEY LEÓN OTÁLORA por hurto  calificado agravado en concurso heterogéneo con “uso  de menores en la comisión de delitos”.  

II.  ANTECEDENTES  

2.1.  Fácticos  

A las 8:25 de la  noche del 11 de enero de 2017, WILSON FERNEY LEÓN OTÁLORA  junto con tres personas más -entre  estas dos menores de edad-,  ingresaron a la vivienda ubicada en la carrera 8A # 38–28 sur,  barrio Puerto Rico de esta ciudad, sin autorización de su  residente Dainer José Sarmiento Rodríguez, quien para  ese momento se hallaba dentro del inmueble en compañía  de dos de sus sobrinos de 7 y 11 años.  

El acusado y sus  compinches amenazaron a los moradores con  armas blancas y una de fuego  y se apoderaron de bienes muebles -Tablet  marca Zoom, dos parlantes, televisor marca Challenger y equipo de  sonido marca LG-  de propiedad de Dainer José Sarmiento Rodríguez,  avaluados en $4.650.000.  

2.2.  Procesales  

Por los  anteriores hechos, en audiencia celebrada el 12 de enero de 20171  ante el Juzgado Setenta y ocho Penal Municipal con función de  control de garantías de Bogotá, la Fiscalía  imputó en contra de WILSON FERNEY LEÓN OTÁLORA  los cargos de hurto  calificado agravado  en concurso heterogéneo con uso  de menores en la comisión de delitos  (artículos  31, 239, 240, 241 -numeral  10-  y 188D del Código Penal), a los cuales éste no se  allanó. No hubo solicitud de medida de aseguramiento.  

Surtida la fase de  investigación formal, el ente acusador presentó escrito  de cargos el 13 de marzo de 20172  y formuló la acusación oral en audiencia adelantada el  11 de julio del mismo año3  ante el Juzgado Veinticuatro Penal del Circuito con funciones de  conocimiento de Bogotá, para cuyo efecto mantuvo la  descripción fáctica y calificación jurídica  comunicadas en la diligencia de imputación.  

La audiencia  preparatoria se llevó a cabo el 12 de enero de 20184.  

El juicio tuvo  lugar en sesiones adelantadas los días 7 de mayo, 8 de octubre  y 6 de diciembre del mismo año, fecha esta última en la  cual el juez emitió sentido de fallo condenatorio contra el  acusado por las dos conductas en concurso que le fueron imputadas.  

La sentencia fue  proferida el 11 de marzo de 20195,  en la cual LEÓN OTÁLORA resultó condenado a la  pena principal de 82 meses de prisión -sin  beneficios de la suspensión condicional de la ejecución  de la pena y de la prisión domiciliaria-  y a la accesoria de inhabilitación para el ejercicio de  derechos y funciones públicas por el mismo lapso.  

Inconforme la  víctima con la tasación punitiva, promovió  recurso de apelación; sin embargo, la Sala Penal del Tribunal  Superior de Bogotá resolvió confirmarla el 5  de junio de 20196.  

Dentro del término  legal el mismo interviniente interpuso recurso extraordinario de  casación y allegó la respectiva demanda, para cuyo  examen y resolución la carpeta fue remitida por el Tribunal a  la Corte Suprema de Justicia.  

El libelo fue  admitido el 5 de diciembre de 2019.  

Como no fue  posible llevar a cabo audiencia de sustentación debido a la  emergencia sanitaria, por auto del 11 de agosto de 2020 se  dispuso el correspondiente traslado, conforme con lo indicado en el  Acuerdo No 020 del 29 de abril de 2020 emitido por esta Colegiatura.  

Sustentada la  demanda y vencido el término para alegar, el expediente pasó  al despacho el 3  de septiembre de 2020.  

III. SÍNTESIS  DE LA DEMANDA DE CASACIÓN Y SU SUSTENTACIÓN  

La demandante  propone cargo único contra la sentencia por violación  directa de la ley sustancial originada en interpretación  errónea del inciso primero del artículo 31 del C.P.  -contentivo  de la norma que rige  la tasación de la pena en situación de concurso-  el cual señala, que quien “con  una sola acción u omisión o con varias acciones u  omisiones infrinja varias disposiciones de la ley penal o varias  veces la misma disposición, quedará  sometido a la que establezca la pena más grave según su  naturaleza,  aumentada hasta en otro tanto, sin que fuere superior a la suma  aritmética de las que correspondan a las respectivas conductas  punibles debidamente dosificadas cada una de ellas”.  

Los juzgadores  entendieron que para seleccionar la pena base, acorde con el criterio  según el cual quedará  sometido a la disposición que establezca la pena más  grave según su naturaleza,  debe llevarse a cabo una comparación abstracta de los cuartos  escogidos para la tasación punitiva de cada delito, es decir,  sin considerar la dosimetría penal concreta.  

A partir de esa  interpretación, la sentencia acogió como pena  más grave  la señalada en la ley para el delito de hurto  calificado agravado  e impuso como pena base la mínima del primer cuarto (144  a 192 meses),  es decir 144 meses.  

Seguidamente esta  fue disminuida en el 50%, conforme lo señala el artículo  269 del C.P. para los casos de reparación del patrimonio  económico,  y  aumentada 10 meses por la otra conducta cometida en concurso;  producto de lo cual se impuso la pena privativa de la libertad  definitiva de 82 meses.  

De esa manera el  fallo desconoció la interpretación fijada en la  jurisprudencia de la Corte Suprema de Justicia del  “7  de octubre de 1998 (rad. 10987), del 11 de agosto de 2004 (20849),  del 20 de octubre de 2005 (rad. 24026)  y del  29  de enero de 2014”,  la  cual señala que “es  la pena individualizada de cada uno de los delitos en concurso la que  conduce a determinar la base de construcción de la pena total  a imponer, sin importar para el caso las sanciones mínimas y  máximas previstas en abstracto para los respectivos tipos  penales”.  

Por la infracción  puesta de presente, los juzgadores impartieron una pena bastante  inferior a la que correspondía a partir de una correcta  interpretación  del artículo 31 del Código Penal, la cual les imponía  (i) tasar individualmente las penas para los delitos en concurso;  (ii) escoger como pena más grave la más alta, que en el  presente asunto fue la tasada para el delito de uso  de menores para la comisión de delitos,  esto es 120 meses de prisión -correspondiente  al  mínimo  del primer cuarto-,  para luego sí (iii) adicionar los 72 meses dosificados por el  delito  de hurto calificado agravado,  obtenido después de la aplicación del artículo  269 del C.P.  

IV.  INTERVENCIÓN DE LOS NO RECURRENTES  

Se pronunciaron la  Fiscalía y el Ministerio Público.  

4.1. Para la  primera,  la  censura no debe prosperar por cuanto los falladores de instancia,  posterior a aplicar el sistema de cuartos, determinaron que el cuarto  mínimo del delito de hurto  calificado agravado  oscilaba entre 144 y 192 meses de prisión, mientras que el de  la conducta de uso de menores de edad fluctuaba entre 120 y 150  meses.  

De modo que el  delito contra el patrimonio económico realmente contiene la  pena más grave “según  su naturaleza”,  cuya determinación es anterior a los actos posdelictuales,  conforme con jurisprudencia de la Corte Suprema de Justicia (CSJ  SP338-2019, rad. 47675 del 13 de febrero de 2019), la cual señala  que estos no inciden en el marco de punibilidad, sino que su  aplicación tiene lugar después de la individualización  de las penas.  

Por consiguiente,  solicita no casar el fallo impugnado.  

4.2. La  representante del Ministerio Público  conceptúa  que el fallo impugnado debe casarse porque el juez de conocimiento no  tuvo en cuenta la indemnización frente al delito contra el  patrimonio económico, lo cual afectó directamente los  extremos punitivos de la condena por hurto calificado agravado.  

En su criterio, la  jurisprudencia7  ha decantado que la pena a la cual hace referencia el artículo  31 del Código Penal no es la pena en abstracto, sino la  debidamente dosificada para cada delito.  

La indebida  interpretación del art. 31 C.P. comporta una violación  directa de la ley sustancial, que reclama ser corregida para dar  aplicación a una correcta tasación punitiva.  

V.  CONSIDERACIONES  

5.1. Competencia  

La Sala es  competente para resolver de fondo en sede de casación, de  conformidad con lo dispuesto en las Leyes 270 de 1996 (artículos  11 -parágrafo 1- y 16 -inciso 2-)  y 906 de 2004 (artículos  32-1 y 185).  

5.2. Del  cargo en concreto  

5.2.1. El artículo  31 del Código Penal  señala  que quien con una sola acción o una omisión o con  varias acciones u omisiones, infrinja varias disposiciones penales, o  varias veces la misma disposición penal, “quedará  sometido a la que establezca la pena más grave según su  naturaleza”,  aumentada hasta  en otro tanto,  sin que supere la suma aritmética de las penas  correspondientes a los respectivos delitos, “debidamente  dosificados cada uno de ellos”.  

Conforme  con la precitada disposición, la pena base  a  partir de la cual se debe tasar la sanción definitiva en los  casos de concurso,  es la correspondiente a la “más  grave según su naturaleza”  y  para determinar cuál satisface este criterio, ciertamente es  necesario individualizar cada una de ellas, lo cual se surte como se  indica a continuación:  

La  individualización de cada una de las penas que concursan tiene  que obedecer a los parámetros de dosificación previstos  en el estatuto sustantivo, esto es, fijar los límites mínimos  y máximos de los delitos en concurso dentro de los cuales el  juzgador se puede mover (art. 60 del C.P.); luego de determinado el  ámbito punitivo correspondiente a cada especie concursal,  dividirlo en cuartos, seleccionar aquél dentro del cual es  posible oscilar según las circunstancias atenuantes o  agravantes de la punibilidad que se actualizaron y fijar  la pena concreta,  todo esto siguiendo las orientaciones y criterios del artículo  61 ibidem (CSJ SP, 24 de abril de 2003, rad. 18856)8.  (Subrayado  fuera de texto).  

Le asiste razón  a la delegada de la Fiscalía -quien  se opuso a la demanda-,  en el sentido de que la disminución punitiva por fenómenos  posdelictuales, -los  cuales difieren de las circunstancias que concurren con la comisión  del delito-  no afectan el rango o extremos mínimo y máximo de  punibilidad, sino que modifica el quantum de la sanción ya  determinada en aplicación de los criterios indicados en los  artículos 60 y 61 del Código Penal.  

Sin embargo, de lo  anterior no se sigue que para la selección de la “pena  más grave según su naturaleza”  en los casos de concurso de conductas punibles, el juzgador debe  ceñirse exclusivamente a la pena tasada en aplicación  de los artículos 60 y 61 del C.P., esto es, sin considerar las  circunstancias posteriores al delito que modifican la tasación  punitiva.  

La  Corte en  AP,  24 sep. 2014, rad. 43439 y  SP1286-2015,  rad. 38076 acogió  la tesis según la cual, en situaciones de concurso se requiere  primero determinar las penas individualmente consideradas con la  aplicación inclusive de las normas modificadoras del quantum  de la sanción en virtud de fenómenos posdelictuales.  

Ciertamente, en la  última de las providencias mencionadas la Sala explicó  lo indicado en el párrafo anterior de la siguiente manera:  

(…)  [L]as  circunstancias posdelictuales diferentes a las previstas como  genéricas de punibilidad, operan frente a las conductas  ilícitas en su singularidad, algunas inclusive se  circunscriben a una determinada categoría de ellas como ocurre  con la reparación en los delitos contra el patrimonio  económico (art. 269 C.P.), por lo que necesariamente afectarán  sus consecuencias jurídico-penales de manera individual. Este  proceder es aún más necesario cuando se trata de un  concurso de delitos porque es posible que solo uno o algunos de éstos  sean los que presenten esa clase de circunstancias, por lo que su  aplicación global es desacertada. Siendo así, en el  procedimiento cuantificador de la sanción correspondiente a  una pluralidad de conductas, el instituto bajo estudio debe producir  sus efectos en la etapa de individualización de las penas  imponibles a cada una de ellas.  

En  la misma sentencia también se indicó que la selección  de “la  pena más grave según su naturaleza”,  impone al juzgador escoger, entre las penas aplicables -de  idéntica naturaleza-  la que afecta con mayor intensidad “los  intereses del sentenciado”.  De manera que, por ejemplo, frente a varias penas privativas de la  libertad, se debe tomar como pena base la de “mayor  duración”  y frente a sanciones pecuniarias, “la  de mayor cuantía”.  

Esta  postura es jurisprudencia vigente de la Corte Suprema de Justicia,  reiterada en AP5772-2016,  rad. 47975; AP4987-2018,  rad. 50518; AP3160-2019,  rad. 50993 y AP3282-2021,  rad. 58366, entre otras providencias.  

5.2.2. WILSON  FERNEY LEÓN OTÁLORA fue condenado en las instancias por  hurto calificado agravado (artículos 239, 240 -inciso 5- y  241.10 del C.P.) en concurso heterogéneo con “uso  de menores en la comisión de delitos”  (artículo 188D ídem).  

La  pena principal por hurto calificado agravado individualmente  considerada fue tasada a partir del mínimo del primer cuarto  (144 meses de prisión) y disminuida a 72 meses por reparación  (en el 50%), en aplicación del artículo 269 del Código  Penal.  

Hasta  aquí nada se discute en la demanda.  

Ahora  bien, el quantum de 72 meses atrás mencionado, en las  instancias fue adoptado como la pena base a partir de la cual se  incrementó en otro tanto (10 meses) por el concurso  heterogéneo con el delito de uso  de menores en la comisión de delitos  cuya pena mínima es de 120 meses.  

El  Tribunal sustentó la anterior operación en la premisa  según la cual, en  los eventos de concurso de conductas punibles, la selección  dispuesta en el artículo 31 del C.P. de la sanción más  grave según su naturaleza  “se  debe realizar después de que se haya escogido el cuarto en el  cual se aplicará la pena y no teniendo en cuenta la pena  básica establecida para cada delito por el legislador”.  Criterio a partir del cual entendió que para la selección  de la pena más grave simplemente se debe comparar cada uno de  los respectivos cuartos en los que concierne tasar la pena individual  de cada conducta.  

Fue así  como, frente a los cuartos mínimos aplicables tanto para  “hurto  calificado agravado”  (de 144 a 192 meses de prisión) como para “uso  de menores de edad para la comisión de delitos”  (de 120 y 150 meses), señaló que “la  pena más grave es la primera”,  sin consideración alguna a que el quantum punitivo de 144  meses fijado por el a  quo  para el delito contra el patrimonio económico fue disminuido a  la mitad por reparación, es decir a 72 meses, en aplicación  del artículo 269 del C.P.  

Pese a que los  juzgadores no desconocieron que la pena base en los casos de concurso  debe ser la “más  grave según su naturaleza”,  con  la manera en que comprendieron este significante legal fijaron como  pena base la menos grave -72 meses-, en sentido contrario al señalado  en el Ordenamiento.  

Conforme con lo ya  precisado en el numeral anterior (5.2.1.),  “la  pena más grave según su naturaleza”  corresponde  a la mayor de las sanciones entre las que afecta el mismo derecho  (libertad  personal, peculio, inhabilitación para el ejercicio de  derechos y funciones públicas, etc.), tras  haber sido  completamente  individualizadas cada una de ellas.  

El correcto  entendimiento del artículo 31 del Código Penal, les  imponía a los juzgadores en el presente caso, no solo  identificar los extremos punitivos (artículo 60 del C.P.) y el  cuarto de movilidad (artículo 61 incisos 1 y 2) de cada pena  individualmente considerada -como  en efecto hicieron-,  sino también culminar el proceso de determinación con  la aplicación tanto de los criterios indicados en los incisos  3 y 4 ídem  como de las normas que modifican su quantum por circunstancias  posdelictuales,  para después sí -no  antes como equivocadamente lo llevaron a cabo-  escoger como pena base  la más grave.  

Por tanto, la  sentencia está incursa en violación directa de la ley  sustancial por interpretación errónea del texto  normativo contenido en el artículo 31 del Código Penal.  

Este yerro, como  se verá más adelante, trascendió en el quantum  tanto de la pena principal como de la sanción accesoria  impuesta al acusado, en detrimento del abstracto derecho  de la víctima a la justicia,  el cual se concretiza -para este caso- en el derecho a que se imponga  una pena justa, esto es, dentro de los límites jurídicos  que rigen su cuantificación, lógicamente sin quebrantar  garantías fundamentales del procesado.  

En consecuencia,  el cargo prospera.  

5.2.3. Pasa la  Corte a ajustar el fallo a la norma que se demostró  quebrantada, para cuyo efecto acogerá los criterios  normativos no  cuestionados y las proporciones  aplicadas  en las instancias.  

Esto último  por cuanto el  artículo 3º del Código Penal establece que la  imposición de la pena o de la medida de seguridad responderá  a los principios de necesidad, proporcionalidad y razonabilidad.  

En la  jurisprudencia de la Corte se verifica que para proceder en segunda  instancia o en casación a reajustar la sanción  principal o accesoria -inicialmente  fijada por el juez-  sin quebrantar la garantía fundamental a la legalidad de la  pena (artículo 299  de la Constitución Política), el Tribunal o la Sala de  Casación Penal debe ceñirse proporcionalmente a los  criterios que no fueron revocados o invalidados.  (Ver,  entre otras providencias, SP 26 Feb. 2014, Rad. 41265; SP 9 abr.  2014, Rad. 43255; SP 14 jun. 2017, Rad. 44197)10.  

Conforme con el  artículo 60 del Código Penal y los tipos penales  aplicados al caso, los extremos punitivos que pertenecen a las  conductas objeto de la condena son los siguientes:  

                                          

Delitos.                                                                      

Pena                          de prisión mínima.                                                                      

Pena                          de prisión máxima.          

Hurto                          calificado agravado (artículos                          239, 240 -inciso 5-11                          y 241.1012                          del C.P.).                                                                      

12                          años (144 meses).                                                                      

28                          años (336 meses).          

Uso                          de menores de edad para la comisión de delitos (artículo                          188D13                          ídem).                                                                      

10                          años (120 meses).                                                                      

20                          años (240 meses).    

                                                              

Delitos                                                                      

Cuarto                          1.                                                                      

Cuarto                          2.                                                                      

Cuarto                          3.                                                                      

Cuarto                          4.          

Hurto                          calificado agravado.                                                                      

144                          a 192 meses.                          

                                                                      

192                          meses y un día a 240 meses.                                                                      

240                          meses y un día a 288 meses.                                                                      

288                          meses y un día a 336 meses.          

Uso                          de menores de edad para la comisión de delitos.                                                                      

120                          a 150 meses.                                                                      

150                          mese y un día a 180 meses.                                                                      

180                          meses y un día a 210 meses.                                                                      

210                          meses y un día a 240 meses.    

Los juzgadores se  ubicaron en el mínimo del primer cuarto y la pena por el  delito de hurto  calificado agravado  fue disminuida a la mitad en aplicación del artículo  26914  del C.P.  

En consecuencia,  las penas de prisión individualizadas que corresponde a cada  hecho punible son las siguientes:  

                                

Delitos                                                                      

Penas                          privativas de la libertad individualizadas.          

Hurto                          calificado agravado.                                                                      

72                          meses.          

Uso                          de menores de edad para la comisión de delitos.                                                                      

120                          meses.    

En aplicación  del artículo 31 del C.P. en el sentido precisado en el numeral  5.2.1., se adopta como pena  base privativa de la libertad  la determinada para al delito de uso  de menores de edad para la comisión de delitos (120  meses), por ser la más grave en comparación con la  impuesta por hurto  calificado agravado  (72 meses).  

Teniendo en cuenta  que en las instancias el aumento “hasta  en otro tanto”  -por  la conducta de uso  de menores de edad para la comisión de delitos,  cuya pena individual es de 120 meses-  fue de 10 meses, equivalente a la doceava parte –  el 8,33%-  de 120, en esa misma proporción será el incremento por  la conducta de hurto  calificado agravado.  

La doceava parte  -8,33%- de 72 meses es 6 meses.  

Por tanto, la pena  principal definitiva que se impone a WILSON FERNEY LEÓN  OTÁLORA por haber sido declarado autor responsable de uso  de menores de edad para la comisión de delitos en  concurso heterogéneo con hurto  calificado agravado  es de (120+6) 126 meses de prisión.  

De otra parte, la  pena accesoria de inhabilitación para el ejercicio de derechos  y funciones públicas fue impuesta por el juez por un tiempo  igual al de la pena principal (82 meses), conforme con lo indicado en  el artículo 52 del Código Penal.  

Como la pena  principal en sede de casación se tasa en 126 meses, el quantum  de la pena accesoria tendrá idéntica suerte, toda vez  que la Sala mantiene el mismo criterio de cuantificación  acogido en las instancias.  

En mérito  de lo expuesto,  la  Sala de Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia,  administrando justicia en nombre de la República y por  autoridad de la ley,  

RESUELVE  

Primero. CASAR  parcialmente  la sentencia proferida  por la  Sala Penal  del Tribunal Superior de Bogotá para fijar en 126  meses tanto la pena de prisión como la accesoria de  inhabilitación para el ejercicio de derechos y funciones  públicas, impuestas a  WILSON FERNEY LEÓN OTÁLORA por hurto calificado  agravado en concurso heterogéneo con uso de menores en la  comisión de delitos.  

Segundo. –  ADVERTIR  que  las demás determinaciones de la sentencia permanecen sin  modificación.  

Contra esta  providencia no procede recurso alguno.  

Notifíquese  y devuélvase al Tribunal de origen.  

Cúmplase.  

HUGO QUINTERO  BERNATE  

MYRIAM ÁVILA  ROLDÁN  

FERNANDO LEÓN  BOLAÑOS PALACIOS  

Salvo voto  

GERSON CHAVERRA  CASTRO  

DIEGO EUGENIO  CORREDOR BELTRÁN  

LUIS ANTONIO  HERNÁNDEZ BARBOSA  

FABIO OSPITIA  GARZÓN  

CARLOS ROBERTO  SOLÓRZANO GARAVITO  

NUBIA YOLANDA  NOVA GARCÍA  

Secretaria  

1          Folio          135 del cuaderno de primera instancia digitalizado.  

2          Ibidem, folios          131 a 134.  

3          Ibidem, folio          118.  

4          Ibidem, folios          96 y 97.  

5          Ibidem, folios          23 a 40.  

6          Ibidem, folios          17 a 28.  

7          Citó          las providencias CSJ SP213-2019, CSJ AP5920-2017, CSJ SP13350-2016,          CSJ SP12861-2015, SP2998-2014, CSJ SP, 24 de abril de 2003, rad.          18856 y CSJ SP, 10 oct. 1998, rad. 10987.  

8          CSJ          SP 12 mar. 2014, rad. 42623 y AP3160-2019, 5 ago. 2019, rad. 50993.  

9          “Nadie          podrá ser juzgado sino conforme a leyes preexistentes al acto          que se le imputa”.  

10          Esta línea de pensamiento también pude evidenciarse en          CSJ SP 20 mar. 2016, Rad. 44443; SP 1º jun. 2016, Rad. 47079;          SP 10 ago. 2016, Rad. 48223; SP 3 may. 2017, Rad. 45680; SP 24 may.          2017, Rad. 45750; SP 23 ago. 2017, Rad. 45920, entre otras          decisiones.  

11          “La          pena será de prisión de ocho (8) a dieciséis          (16) años cuando se cometiere con violencia sobre las          personas”.  

12          “La          pena imponible de acuerdo con los artículos anteriores se          aumentará de la mitad a las tres cuartas partes, si la          conducta se cometiere:          

“(…)          

“10.          Con          destreza, o arrebatando cosas u objetos que las personas lleven          consigo; o por dos o más personas que se hubieren reunido o          acordado para cometer el hurto”.  

13          “El          que induzca, facilite, utilice, constriña, promueva o          instrumentalice a un menor de 18 años a cometer delitos o          promueva dicha utilización, constreñimiento,          inducción, o participe de cualquier modo en las conductas          descritas, incurrirá por este solo hecho, en prisión          de diez (10) a diez y veinte (20) años.          

“(…)”.  

14          “El          juez disminuirá las penas señaladas en los capítulos          anteriores de la mitad a las tres cuartas partes, si antes de          dictarse sentencia de primera o única instancia, el          responsable restituyere el objeto material del delito o su valor, e          indemnizare los perjuicios ocasionados al ofendido o perjudicado”.  

      

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