STP12728-2018

2018

Asistente Jurídico Inteligente

Selecciona un texto en la página o analiza el artículo completo.

ⓘ Puedes seleccionar un fragmento de texto o analizar el artículo completo.

        

Eyder Patiño  Cabrera  

Magistrado  ponente  

STP12728-2018  

Radicación  n.° 100445  

Acta 342  

Bogotá, D.  C., veintisiete (27) de septiembre de dos mil dieciocho (2018)  

ASUNTO  

Se  resuelve la acción de tutela promovida por la Procuraduría  155 II Judicial Penal de Popayán en favor de Jhon  Elkin Gómez Arbeláez  contra la Sala Penal del Tribunal Superior de Pereira, por la  presunta vulneración de sus derechos  al debido proceso y el  acceso a la administración de justicia.  

ANTECEDENTES  

1.  Fundamentos de la acción  

1.1.  Jhon Elkin Gómez Arbeláez  fue  condenado por el Juzgado 1º Penal del Circuito Especializado  Adjunto de Pereira  el 18 de agosto de 2011, por los delitos de  homicidio agravado tentado, hurto calificado y agravado, porte ilegal  de armas y secuestro simple1.  

1.2.  Contra esa decisión la defensa interpuso recurso de apelación  el cual correspondió desatar a la Sala Penal del Tribunal  Superior de la capital de Risaralda, donde actualmente se encuentra  la actuación2.  

1.3  El accionante y la Procuraduría 155 Judicial II Penal de  Popayán presentaron derecho de petición ante la  Colegiatura en cita, pidiendo que se resuelva la alzada, sin embargo,  hasta la presentación del escrito tutela no habían  obtenido respuesta.  

1.4   Gómez  Arbeláez,  a  través de la Agente del Ministerio Público,  acude  a la acción de tutela en busca de la protección de sus  derechos fundamentales al  debido proceso y al acceso a la administración de justicia,  alegando que no se ha desatado la alzada contra la sentencia  condenatoria.  

2. La  respuesta  

2.1  Sala Penal del Tribunal Superior de Pereira  

El  Ponente informó que el 20 de septiembre del año en  curso emitió respuesta al requerimiento de la parte actora, el  cual fue enviado mediante correo electrónico. Agregó  que no ha resuelto el recurso contra el fallo condenatorio emitido  contra Gómez  Arbeláez  toda vez que presenta gran congestión, además, que  estudia los casos atendiendo la orden de llegada al despacho.  

CONSIDERACIONES  

1.  Corresponde  a la Corte determinar si la Sala Penal del Tribunal Superior de  Pereira vulneró los derechos al debido proceso y al acceso a  la administración de justicia,  ante la alegada falta de pronunciamiento sobre el recurso de  apelación que interpuso contra el fallo.  

2.  Conforme  lo señala expresamente el artículo 29 de la  Constitución Política, toda persona tiene derecho a un  debido proceso sin dilaciones injustificadas.  

En ese sentido, el  artículo 228 Superior expresamente ordena que los  términos procesales se observen con diligencia y que su  incumplimiento debe ser sancionado.  

Del mismo modo, la  Ley 270 de 1996 regula como principios que informan la administración  de justicia, los de acceso a la justicia, celeridad y eficiencia  (artículos 2, 4 y 7, respectivamente).  

Por su parte, el  inciso 2º  del precepto  10  de la Ley 906  de  2004  prevé que  será  obligatorio  el cumplimiento de «los  términos fijados por la ley o el funcionario para cada  actuación».  

Es así como  la Constitución Política y el ordenamiento legal  protege al ciudadano de los excesos de los servidores públicos  en el ejercicio de sus funciones, imponiéndoles a estos la  obligación de respetar los términos judiciales  previamente establecidos por el legislador, de tal suerte que obtenga  una solución oportuna a las controversias planteadas ante la  jurisdicción, en aras de garantizar el derecho a la tutela  judicial efectiva.  

De ésta  manera, constituye un imperativo de obligatorio cumplimiento para el  funcionario judicial, el proferir sus decisiones dentro de los  tiempos fijados en el procedimiento que regula la actuación,  salvo que la mora esté justificada por una  situación probada y objetivamente insuperable, que impida al  juez o fiscal adoptar oportunamente la decisión.  

Lo anterior  significa que el solo vencimiento de los términos judiciales  no transgrede el derecho al debido proceso, se requiere que la demora  en resolver un asunto no esté fundadamente justificada para  que sea clara la vulneración de dicha garantía  esencial.  

La  Corte Constitucional ha señalado, para los casos en los cuales  es evidente una dilación injustificada,  siempre y cuando se esté ante la existencia de un perjuicio  irremediable, la procedencia de la acción de tutela para  proteger los derechos fundamentales que puedan ser vulnerados.  

Sobre  el particular, el esa Corporación señaló:  

De  lo anterior se infiere que a fin de que proceda la acción de  tutela, es indispensable que determinada dilación o mora  judicial sean injustificadas, pues el  mero incumplimiento de los términos dentro de un proceso, no  constituye per se una violación al debido proceso,  salvo que el peticionario se encuentre ante un perjuicio  irremediable. Así entonces, la  mora judicial sólo se justifica si la autoridad  correspondiente, a pesar de actuar con diligencia y celeridad, se  encuentra ante situaciones “imprevisibles e ineludibles”,  tal como, el exceso de trabajo, que no le permitan cumplir con los  términos señalados por la ley.  De lo expuesto se concluye que constituye una violación de los  derechos fundamentales al debido proceso y al acceso a la  administración de justicia, aquella denegación o  inobservancia de los términos procésales que se  presenten sin causa que las justifiquen o razón que las  fundamenten3  (Negrillas  fuera de texto).  

Por  lo tanto, debe resaltar la Sala que no toda dilación dentro  del proceso judicial es vulneratoria de derechos fundamentales, por  lo que la tutela no procede automáticamente ante el  incumplimiento de los plazos legales por parte del funcionario  judicial, sino que debe  acreditarse la falta de diligencia  de la autoridad pública.  Además de lo anterior, debe  demostrarse que con la mora, se produzca un perjuicio irremediable  que haga procedente la tutela en el asunto en particular4.  

2.1.  En  el caso sometido a examen, la Sala Penal del Tribunal Superior de  Pereira indicó  que atiende  los asuntos por orden de llegada, por ello cuando llegue el momento  emitirá la decisión que corresponda, igualmente,  destacó que presenta una gran congestión.  

Tales  circunstancias, permiten concluir entonces que, el ente accionado ha  expuesto objetivamente las causas que han imposibilitado adoptar la  decisión de fondo en el proceso sometido a su consideración  dentro de los términos de ley o, por lo menos, en un plazo  prudente, pues presentó una justificación razonable,  como es, el cúmulo de trabajo con el que cuenta actualmente y  que resuelve los casos en orden de llegada.  

Así las  cosas, no hay lugar a prodigar el amparo solicitado, máxime  cuando el juez constitucional no puede alterar los turnos dispuestos  para resolver los procesos, en tanto ello implicaría lesionar  los derechos de otras personas que también se encuentran a la  espera de que su asunto sea decidido, toda vez que al tenor de lo  previsto por el artículo 18 de la Ley 446 de 1998, ellos se  resuelven según el orden de entrada al despacho, el cual sólo  puede alterarse en casos excepcionales.  

2.2  De otro lado, esta Sala de Decisión ha señalado que  frente  a la hipotética mora en que pueda incurrir un funcionario  judicial,  existen otras vías judiciales eficaces que desplazan la acción  de tutela.  

Efectivamente, el  actor cuenta con otros medios de defensa judicial como es la  Vigilancia Judicial Administrativa o la figura jurídica de la  recusación, a las que puede acudir si considera que  injustificadamente el funcionario judicial se ha demorado en la  solución del asunto puesto a su consideración,  mecanismos procesales que tornan inviable el amparo propuesto.  

Esto significa que  el peticionario todavía tiene a su alcance este mecanismo de  defensa judicial, idóneo para preservar o recuperar los  derechos supuestamente amenazados o quebrantados. Ese supuesto torna  inviable la posibilidad de acudir a la solicitud de amparo como un  mecanismo alternativo o coetáneo.  

2.3  De  otro lado  se  acreditó  que la autoridad accionada mediante oficios del 20 de septiembre del  año que avanza5,  emitió respuesta a la parte demandante en los que informó  las causas que han impedido que se resuelva la alzada contra el fallo  condenatorio.  

Por  lo expuesto, no se impartirá orden alguna y se negará  el amparo.  

En  mérito de lo expuesto, la Sala de Decisión de Tutelas  Nº 1 de la Sala de Casación Penal de la Corte Suprema de  Justicia, administrando justicia en nombre de la República y  por autoridad de la ley,  

RESUELVE  

Primero.  Negar la  protección a los derechos a la igualdad, al debido proceso y  acceso a la administración de justicia invocados por la  Procuraduría 153 Judicial II Penal de Popayán, a favor  de Jhon  Elkin Gómez Arbeláez.  

Segundo.  Ordenar  que, si la decisión no es impugnada ante la Sala de Casación  Civil de esta Corporación, se remita el expediente a la Corte  Constitucional para su eventual revisión.  

NOTIFÍQUESE  Y CÚMPLASE  

Eyder Patiño  Cabrera  

Luis Guillermo  Salazar Otero  

Nubia Yolanda  Nova García  

Secretaria  

1          Folio 38          cuaderno de la Corte.  

2          Ibidem.  

3          Ver          T-1154 de 2004.  

4          Así          lo señaló la Sala en decisiones CSJ STP, 19 mar. 2013,          Rad. 65770 y CSJ STP, 9 jul. 2013, Rad. 67.797.  

5          Folios          38 y siguientes, cuaderno de la Corte.  

      

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *