SP15585-2014(39738)

2014

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

EYDER PATIÑO CABRERA  

Magistrado ponente  

SP15585-2014  

Radicación N° 39.738  

(Aprobado  Acta N°  385)   

Bogotá  D.C.,  doce (12) de noviembre de dos  mil catorce (2014).   

MOTIVO DE LA DECISIÓN  

De  acuerdo  con  lo advertido en el auto que  inadmitió  la  demanda  de casación presentada por el defensor de Luis   Alberto,  Fernando  y Ernesto Santander  Puentes,  de  manera  oficiosa,  se pronuncia la Corte  frente  a la sentencia de segunda instancia proferida el 14 de junio de 2012 por  la  Sala  Penal  del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Bucaramanga, que  confirmó  la impartida el 22 de septiembre de 2011 por el Juzgado Décimo Penal  del  Circuito  de  la misma ciudad, que los condenó en calidad de coautores del  delito  de  homicidio agravado, en concurso heterogéneo con el de fabricación,  tráfico  y  porte  de  armas  de  fuego o municiones y los absolvió por los de  homicidio simple, en grado de tentativa.   

HECHOS Y ACTUACIÓN  PROCESAL  

1.  Los  primeros  fueron  reseñados  por el  Tribunal,  así1:   

Consta en audios que para el 24 de diciembre  de  2009,  pasadas  las  10  de la noche, en frente de la vivienda ubicada en la  calle  63A  No. 19- Bis 25 del barrio Buenavista de Bucaramanga, resultó muerto  el  señor  CLIMACO  JAIMES  RAMOS  producto  de  un  cruce  de  disparos que se  presentó  entre los hermanos LUIS ALBERTO, FERNANDO Y ERNESTO SANTANDER PUENTES  y  personas  de  la familia JAIMES, pues Luis Alberto golpeó la cabeza de Oscar  Rojas  Jaimes  con  una  botella  de cerveza, lo que generó que los mencionados  hermanos  utilizando  armas  de  fuego,  entre  ellas  una  escopeta o carabina,  comenzaran  a  disparar contra la vivienda ya referida, de donde, igualmente, el  señor Gabriel Jaimes en respuesta accionó un arma de fuego.   

    

1. Ante  los  Jueces Sexto, Tercero y  Quinto   Penales   Municipales   de  Bucaramanga  con  función  de  control  de  garantías,  el  25  de  febrero,  el  5  de  marzo  y el 14 de abril de 2010 se  realizaron   las   audiencias   preliminares  de  legalización  de  captura  de  Luis   Alberto,   Fernando   y  Ernesto   Santander   Puentes   y   formulación   de  imputación,  en  calidad  de  coautores  de las conductas punibles de homicidio  agravado,  en  concurso  con homicidio simple tentado y porte ilegal de armas de  fuego  de defensa personal, cargos que no fueron aceptados.  Igualmente, se  les  impuso  medida de aseguramiento de detención preventiva en establecimiento  carcelario2.     

    

1. Los  días 26 de marzo y 3 y 30 de  abril  del  mismo  año se presentaron sendos escritos de acusación3  y el 11 y 26  de  mayo siguientes, ante los Juzgados Décimo y Séptimo Penal del Circuito con  funciones  de  conocimiento  de  esa  ciudad  se  llevó  a cabo la audiencia de  formulación  de  acusación, por cuyo medio se les llamó a responder en juicio  como  coautores  de  los  delitos de homicidio agravado en perjuicio de Clímaco  Jaimes,  homicidio,  en  grado  de  tentativa  en concurso homogéneo, causado a  Jorge  Luis Garnica, Brayan Stiven Jaimes Acero y Diego José Velasco Galindo, y  Fabricación,  tráfico  y porte de armas de fuego o municiones (artículos 103,  104.7,  27  y  365 del Código Penal), con la circunstancia de mayor punibilidad  consistente  en haber obrado en coparticipación criminal y de menor punibilidad  relativa   a  la  ausencia  de  antecedentes  penales  (cánones  58.10  y  55.1  ejusdem)4.     

    

1. El 22 de septiembre de 2011, el Juez  Décimo   Penal   del   Circuito   condenó   a   Luis  Alberto,     Fernando  y    Ernesto   Santander  Puentes,  como  coautores  responsables  del delito de  homicidio  agravado,  en  concurso,  con el de Fabricación, tráfico y porte de  armas  de  fuego  o  municiones  y les impuso una pena principal de 495 meses de  prisión  y  la  accesoria  de  inhabilitación  en  el  ejercicio de derechos y  funciones  públicas  por  un  período de 20 años, al tiempo que los absolvió  frente   a   los   punibles   de   homicidio   simple,   tentado,   en  concurso  homogéneo.     

Les  negó  la suspensión condicional de la  pena      y     la     prisión     domiciliaria5.   

    

1. La  decisión,  al  ser  objeto de  apelación  ante  la  Sala  Penal  del  Tribunal  Superior  de  Bucaramanga, fue  confirmada    el    14    de    junio    de   20126.     

6.  Dentro  de  la  oportunidad  legal  se  interpuso  el  recurso  extraordinario  de casación7    y    se    presentó   la  demanda8.   

7.  Mediante auto del pasado 4 de diciembre,  la  Corte  inadmitió  la demanda de casación correspondiente y dispuso que, en  firme  esa  decisión,  y  cumplido  el  trámite  de  insistencia, regresara el  expediente  al  despacho  del  Magistrado  Ponente  para  emitir pronunciamiento  oficioso     acerca     de     la    posible    vulneración    de    garantías  fundamentales9.   

8.  El apoderado de los sentenciados acudió  al        mecanismo       de       insistencia10  pero,  mediante concepto del  pasado  4  de  marzo,  el Procurador Segundo Delegado para la Casación Penal se  mostró  de  acuerdo  con  las  razones  que  llevaron  a la Sala a inadmitir la  demanda.   

En  todo caso, manifestó estar conforme con  la  decisión  de  esta  Corporación  enderezada  a  verificar oficiosamente lo  concerniente a la dosificación de la pena impuesta a los acusados.   

Al  respecto,  considera  que se vulneró el  numeral  1º  del  artículo  37 del Código Penal, en la medida que la sanción  debió  ser  fijada  para  el reato de homicidio agravado, en el segundo cuarto,  entre  450  meses  un  día  y 500 meses, en cantidad de 452 meses, monto al que  debían  incrementarse 13 meses más por el delito concursante, para un total de  465 meses de prisión.   

Así  mismo,  destaca  la  omisión  en  que  incurrió  el  a quo al dejar  de    imponer    la    pena   prevista   en   el   artículo   49   ejusdem,  deficiencia  que  no  puede ser  corregida  en  acatamiento  de  la  prohibición  de reforma en peor11.   

CONSIDERACIONES  

Inadmitida  la  demanda  promovida  por  la  defensa  técnica  y  agotado el trámite de insistencia, la Corte se centrará,  exclusivamente,  en  el  tema enunciado en auto del 4 de diciembre de 2013, esto  es,  en  verificar  si,  al  dosificar  la  pena  de  prisión,  el a  quo ignoró el límite máximo previsto  en  el  artículo  37  del  Código  Penal  de  cincuenta (50) años y con ello,  transgredió el principio de legalidad de la pena.   

Al  respecto,  observa  la  Sala  que,  los  hermanos  Santander  Puentes  fueron  sentenciados  por  los  delitos  de  homicidio  agravado y fabricación,  tráfico y porte de armas de fuego o municiones.   

A  efecto  de  tasar  la pena, el juez de la  causa   recordó  que  la  primera  de  las  conductas  punibles mencionadas (artículos 103 y 104, numeral  7º  del  Código Penal) está sancionada con pena de 25 a 40 años de prisión,  monto  que incrementó conforme a los lineamientos del precepto 14 de la Ley 890  de  2004.  Es  aquí  donde, justamente, el juzgador unipersonal incurrió en un  error   dosimétrico   sustancial,  con  clara  incidencia  en  el  quantum    definitivo    impuesto    al  condenado.   

En verdad, se tiene que, si bien el referido  canon  14  autorizó  un aumento equivalente a la tercera parte del mínimo y la  mitad  del  máximo  para  los  injustos  cometidos en vigencia de la Ley 906 de  2004,  lo  cierto es que esta norma debe interpretarse de forma sistemática con  el  artículo 37 de la Ley 599 de 2000, modificado por  el    2º   de   la   Ley   890   de   2004,   según   el   cual   «[l]a  pena  de prisión para los tipos  penales  tendrá  una  duración máxima de cincuenta (50) años, excepto en los  casos   de   concurso»,  y  el  inciso  2º  del  canon  31 del mismo estatuto  sustantivo,  modificado  por  el  1º  de la Ley 890 de  2004,     que     prevé     que,    «[e]n  ningún  caso,  en los eventos de concurso, la pena privativa  de    la   libertad   podrá   exceder   de   sesenta   (60)   años».   

Esto,  por  disposición  expresa del mismo  canon  14  de  la  Ley  890  que, no obstante consagró dicho aumento general de  pena,  determinó,  igualmente,  que  en todo caso su aplicación «deberá  respetar  el  tope  máximo  de  la  pena  privativa de la  libertad  para  los  tipos penales de acuerdo con lo establecido en el artículo  2o.       de       la       presente       ley12.»   

Si por virtud del artículo 230 Superior, los  jueces  en  sus providencias están sometidos al imperio de la ley, es claro que  el  máximo  de  cincuenta  (50) años de prisión, constituye un criterio legal  vinculante,  incluso,  cuando,  como aquí ocurre, la aplicación del incremento  en  el  extremo máximo del artículo 14 de la Ley 890 -equivalente a la mitad-,  supera ese monto.   

Aunque, refiriéndose al concurso de delitos,  el  artículo  31  de la Ley 599 de 2000 admite un máximo punitivo de 60 años,  lo  cierto  es  que, no opera frente a los punibles concursantes individualmente  considerados  -a  los  que,  se insiste, se aplica el máximo de 50 años-, sino  como límite de los reatos una vez concursados.   

En  este  sentido,  se pronunció la Sala en  sentencia CSJ SP 28 may. 2008, rad. 29.341:   

La  Corte  precisa  que  la frontera de los  cincuenta  (50)  años de prisión se deberá respetar para efectuar el cómputo  de  la  pena para cada delito, así se trate de ilícitos concurrentes, esto es,  al  momento  de  individualizar la sanción para cada uno de ellos, en tanto que  la  limitante  de  los sesenta (60) años prevista para los casos de concurso de  hechos  punibles  tendrá  que ver ya con la suma jurídica de las sanciones por  tales ilícitos concursales.   

Por   lo  mismo,  una  pena  de  prisión  cuantificada  que  exceda  el  máximo  temporal  de  los  cincuenta  (50) años  desconoce  ese  límite fijado por el legislador y da al traste con el principio  de legalidad, amén de constituirse en una pena ilegal.   

En  el  asunto  de la especie, al aplicar el  plurimencionado  precepto 14, el juez de conocimiento estableció que el injusto  de  homicidio  agravado  prevé  una  pena  de  400  a  720  meses  de prisión,  superando,  de  esta  forma,  el máximo punitivo legal de 600 meses o 50 años,  defecto  sustancial que no fue enmendado por el Tribunal pues confirmó en todas  sus partes el fallo de primer nivel.   

Para restablecer la garantía conculcada, la  Sala empezará por reconfigurar el ámbito de movilidad respectivo:   

Primero13             

Segundo             

Tercero             

Cuarto  

400    m.-450  m.             

450    m.    1  d.–500 m.             

500 m. 1 d.–550 m.             

550   m.   1   d.  – 600 m.  

Hecho  lo  anterior,  para fijar la sanción  correspondiente,  se  debe acudir al principio de proporcionalidad, eso sí, sin  dejar  de lado el criterio empleado por el juzgador de la causa, atendiendo que,  por  el  delito  base,  ese funcionario optó por imponerle al enjuiciado dentro  del             segundo            cuarto14 -480 a 560 meses15-    una  sanción superior al mínimo del mismo -482 meses-.   

En  ese sentido, se tiene que, atendiendo la  gravedad  de dicho comportamiento delictivo, en un rango de 80 meses16    el  a  quo incrementó 2 meses,  los    que    en    un    ámbito    –correcto-      de      50      meses17,    equivalen    a    1.25  meses18,  que  sumados  al  mínimo  de  450  meses,  alcanzan  el valor de  451.25 meses.   

En este punto, podría argumentarse que, una  vez  ajustados  los  cuartos  al  postulado  de legalidad, los 482 meses, fueron  determinados  por  el fallador dentro del segundo cuarto, en la medida que, como  se  vio,  este  oscila  entre  450  a 500 meses, ámbito en el que, de cualquier  manera, se debía fijar la pena.    

Sin  embargo,  es  claro que, no es lo mismo  individualizar  la sanción, en un rango de 80 meses que en uno de 50, luego, es  inevitable  concluir que, el respeto irrestricto de la regla de la pena máxima,  proporciona un resultado punitivo benigno a los condenados.   

Ahora,  a  dicha cantidad (451.25 meses), se  debe  agregar la correspondiente al delito concursante: porte ilegal de armas de  fuego  de  defensa  personal  que, para la época de los hechos, tenía descrita  una  pena  de  prisión  de  4  a  8  años,  o  lo  que es lo mismo, de 48 a 96  meses.   

Para  hacerlo, es necesario precisar que, al  individualizar  autónomamente  la  pena  para  esta  conducta  punible, como lo  consagra   el   artículo   31   ejusdem,  el  juez  de  primer nivel volvió a errar porque los límites de  los  cuartos que señaló, no corresponden a la división equitativa del ámbito  de movilidad equivalente a 48 meses.   

Es  así  que, mientras para el juzgador, el  primer  cuarto  va  de  48  a 68 meses y el segundo de 68 a 72 meses, los cuales  fijó  de  acuerdo  con  rangos  de  20  y  4  meses, en su orden, la operación  aritmética   acertada,   bajo   el   supuesto   de  un  marco  uniforme  de  12  meses19, da lugar a los siguientes cuartos:   

Primero20             

Segundo             

Tercero             

Cuarto  

48    m.-60  m.             

60 m. 1 d.–72 m.             

72 m. 1 d.–84 m.             

84 m. 1 d.– 96 m.  

Ahora,  como  la  pena  de  prisión para la  infracción  de  fabricación,  tráfico  y porte de armas de fuego o municiones  fue    tasada    dentro    del    primer    cuarto21  en  cuantía  de  50 meses,  pero  para ello el juzgador utilizó unos extremos punitivos (48 a 68 meses) que  no  responden al principio de legalidad, siendo que ha debido moverse entre 48 y  60  meses,  es  indispensable  definir  a  cuánto equivalen esos 50 meses en el  contexto de los últimos linderos mencionados.   

Con  ese  propósito,  es  nítido que en un  rango  de 20, el sentenciador incrementó al mínimo de 48 meses, 2 más, lo que  significa   que   en   un   ámbito   –correcto-  de  12,  esos  2  meses  habrían  equivalido  a 1.2, que  sumados a 48, dan un valor de 49.2.   

Puestas  así  las cosas, se debe proseguir,  advirtiendo  que  al momento de efectuar el concurso de conductas punibles entre  homicidio  agravado  y  porte  ilegal de armas de fuego, el juez de primer nivel  impuso  por  el  segundo de los comportamientos delictivos mencionados 13 meses,  monto     que     se     traduce     en     12.7922    meses,    porque    el  a  quo  había errado en la  extensión   del   ámbito   del   primer   cuarto  y  de  50  meses23  se pasó a  49.2  meses  y, en ese sentido, la operación aritmética debe hacerse con éste  último valor y no con el anterior.   

Por último, entonces, como a los 482 meses,  que  el  juez  tasó  equivocadamente  para  el  injusto  de  homicidio agravado  –los cuales equivalen, con  la  redosificación aquí realizada, a 451.25 meses-, le agregó 13 meses por el  de  porte –ahora 12.79-, la  aplicación  del  principio  de  proporcionalidad  permite  determinar  que a la  cantidad  definitiva de pena  del   delito   base   (451.25   meses),   se   deben  agregar  11.9724   por  el  injusto  concursante,  lo  cual  alcanza  un  resultado  final  de  463.22   (451.25   +  11.97),  es  decir,  463   meses   y   6  días.   

Este  es,  pues,  el monto de pena que deben  descontar  los  sentenciados  por razón de la pena aflictiva de la libertad, en  lugar de los 495 meses impuestos en el fallo de primera instancia.   

En  lo  demás,  la  sentencia  impugnada se  mantiene incólume.   

En  mérito  de  lo  expuesto,  la  Sala  de  Casación  Penal  de  la  Corte  Suprema  de Justicia, administrando justicia en  nombre de la República y por autoridad de la ley,   

RESUELVE  

Primero.  Casar  oficiosa  y  parcialmente  la  sentencia proferida por la Sala Penal del Tribunal  Superior  del  Distrito  Judicial  de  Bucaramanga el 14 de junio de 2012, en el  sentido   de   imponer   a   Luis  Alberto,        Fernando       y  Ernesto  Santander  Puentes    la    pena   de   463   meses   y   6  días    de    prisión.  En lo demás, se mantiene incólume.   

Segundo. Contra esta  decisión no cabe recurso alguno.   

Notifíquese y cúmplase.  

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

MARÍA DEL ROSARIO GONZÁLEZ MUÑOZ  

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

EYDER PATIÑO CABRERA  

PATRICIA SALAZAR CUÉLLAR  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria    

1 Cfr.  folios 329-330 de la carpeta 2.   

2 Cfr.  folios 12, 23 y 43 de la carpeta 1.   

3 Cfr.  folios 40-42 de la carpeta 2 y 74-79 de la carpeta 1.   

4 Cfr.  folios 60-64 de la carpeta 2 y 91-95 de la carpeta 1.   

5 Cfr.  folios 187-211 de la carpeta 2.   

6 Cfr.  folios        302-329        ibidem.   

7 Cfr.  folios    267,    270   y   271   ibidem.   

8 Cfr.  folios        282-299        ibidem.   

9 Cfr.  folios 37-51 del cuaderno de la Corte.   

10 Cfr.  folios         64-66         ibidem.   

11  Cfr.      folios      68-79     ibidem.   

12 Es  decir, el artículo 37 del Código Penal   

13 Las  siglas son como siguen: m. (meses); d. (día).   

14  Habida  cuenta  que en contra de los acusados se dedujeron las circunstancias de  mayor  y  menor  punibilidad,  consistentes en la coparticipación criminal y la  ausencia  de  antecedentes penales, respectivamente (artículos 58.10 y 55.1 del  Código Penal).   

15  Teniendo  como  márgenes  generales  de  la  infracción  400  a  720  meses de  prisión.   

16 La  operación   matemática  es  la  siguiente:  480  meses  (-)  400  meses  =  80  meses.   

17  Provenientes de restar 450 meses a 500 meses.   

18 La  operación  matemática  es  la  siguiente: 50 meses x 2 meses = 100 meses ÷ 80  meses = 1.25 meses.   

19  Producto de dividir 48 meses entre 4.   

20 Las  siglas son como siguen: m. (meses); d. (día).   

21 El  juez  señaló  que  no  se  había  imputado  ninguna  circunstancia  de  mayor  punibilidad,  pese  a  que  en  la acusación, la relativa a la coparticipación  criminal, fue deducida para todos los delitos imputados.   

22 La  operación   aritmética   es   del   siguiente   tenor:   49.2  x  13  /  50  =  12.792.   

23  Recuérdese  que  había  impuesto  50  meses  por  el delito de porte ilegal de  armas,  pero  este  monto  debidamente  dosificado  atendiendo  el  principio de  legalidad, como quedó visto, equivale a 49.2 meses.   

24 La  operación   aritmética   es   la   que   sigue:   451.25   x  12.79  /  482  =  11.97.     

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