CP180-2016(48598)

2016

Asistente Jurídico Inteligente

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    LUIS  ANTONIO  HERNÁNDEZ  BARBOSA   

Magistrado ponente  

CP180-2016   

Radicación 48598  

(Aprobado Acta  No. 387)  

Bogotá D.C., treinta (30) de noviembre de dos  mil dieciséis (2016).   

VISTOS:  

Procede  la  Corporación  a  emitir concepto  sobre  la  solicitud del Gobierno de España orientada a obtener la extradición  del ciudadano colombo español ALBERTO BELTRÁN NIÑO.   

ANTECEDENTES:  

Mediante  Nota Verbal 273/2016 de 25 de julio  de   2016   la  Embajada  del  Reino  de  España  formalizó  la  solicitud  de  extradición  de  ALBERTO  BELTRÁN  NIÑO,  reclamado por el Juzgado Central de  Instrucción  4  de la Audiencia Nacional con Sede en Madrid para que comparezca  al  Procedimiento Abreviado 62/2012 seguido en su contra por un delito contra la  salud   pública   relacionado   con  el  tráfico  de  sustancias dopantes.   

Documentos  aportados  con  la  solicitud de  extradición:   

Para  formalizar  la  petición de entrega de  BELTRÁN  NIÑO  se  incorporaron  al  presente  trámite,  por  intermedio  del  Ministerio  de  Relaciones Exteriores y provenientes de la Embajada del Reino de  España, los siguientes documentos:   

(i)  Nota  Verbal  198/2016 de 24 de mayo de  2016,  a  través  de  la  cual  la  Embajada  del Reino de España solicitó la  detención  provisional  con  fines  de extradición de  ALBERTO BELTRÁN NIÑO.   

(ii)  Nota Verbal 273/2016 de 25 de julio de  2016, por la cual se protocolizó la petición de extradición.   

(iii) Auto del 16 de octubre de 2014 suscrito  por  Don  Fernando Andreu Merelles, Magistrado-Juez Central de Instrucción 4 de  la  Audiencia Nacional con sede en Madrid, mediante el cual decretó la prisión  provisional      respecto      de     ALBERTO   BELTRÁN   NIÑO   y   libró   órdenes  de  «busca  y captura e ingreso a prisión» a  las  autoridades  nacionales  y  a  los  servicios SIRENE de la Unión Europea e  INTERPOL.   

(iv) Solicitud de extradición del 30 de mayo  de 2016 de la misma autoridad judicial.   

(v)      Normativa      sustancial  aplicable.   

(vi) Fotografía, huellas dactilares y datos  de   identidad   de  ALBERTO  BELTRÁN NIÑO.   

Trámite   surtido  ante  las  autoridades  colombianas:   

Recibida  la  Nota  Verbal 198/2016 de 24 de  mayo  de 2016, la Fiscalía General de la Nación decretó la captura del señor  BELTRÁN  NIÑO  a  través  de Resolución del 26 de mayo siguiente, la cual se  notificó  el  mismo día en la Sala de Retenidos de la Estación de Policía de  Los  Mártires  en  la ciudad de Bogotá, donde se hallaba recluido en virtud de  la   Circular  Roja  de  la  Interpol  A-8449/10-2014  desde  el  pasado  24  de  mayo.   

Protocolizada la solicitud de entrega mediante  Nota  Diplomática 273/2016 del 25 de julio de 2016, el Ministerio de Relaciones  Exteriores  envió  la  documentación  reunida a su homólogo de Justicia y del  Derecho  con  oficio  DIAJI 1644 del 26 de julio de 2016, en el cual conceptuó:   

Conforme   a  lo  establecido  en  nuestra  legislación  procesal  penal  interna,  se informa que es del caso proceder con  sujeción  a  los  instrumentos  internacionales vigentes entre la República de  Colombia y el Reino de España.   

En  consecuencia,  y  una  vez  revisado  el  archivo  de  tratados  de  este  Ministerio,  es  de  indicar  que se encuentran  vigentes   los   siguientes  tratados  bilaterales  de  extradición  entre  las  Partes:   

1.  La  “Convención  de  Extradición  de  Reos”, suscrita en Bogotá D.C., el 23 de julio de 1982.   

2.  El  “Protocolo  modificatorio  a  la  Convención  de  Extradición  entre  la  República  de  Colombia y el Reino de  España”,   adoptado   en   Madrid,   el   16  de  marzo  de  1999”.   

A  su turno, el Ministerio de Justicia y del  Derecho  revisó  la  actuación  y, con base en la citada normativa, determinó  que  la  documentación  requerida  se  encontraba reunida. En consecuencia, con  oficio  OFI16-0020328-OAI-1100 del 29 de julio de 2016, el Jefe de la Oficina de  Asuntos  Internacionales envió el expediente a la Sala de Casación Penal de la  Corte Suprema de Justicia para lo de su competencia.   

Actuación     cumplida     en    esta  Corporación:   

El  29  de agosto de 2016 la Sala asumió el  conocimiento  del  trámite  y reconoció personería al apoderado designado por  ALBERTO  BELTRÁN  NIÑO,  con quien se surtió traslado para solicitar pruebas.  Sin  embargo,  como  los intervinientes no hicieron uso de esa prerrogativa, por  auto  del  21  de septiembre de 2016 se corrió traslado para presentar alegatos  finales.   

Alegatos de conclusión:  

El    Ministerio    Público,  representado por el Procurador Segundo Delegado para la Casación  Penal,  realizó  un  recuento  de  las exigencias previstas en los instrumentos  internacionales  aplicables  para la emisión de concepto por parte de la Corte,  resumió  la  actuación  adelantada  y reseñó los documentos aportados por el  país requirente.   

Abordó el estudio de la validez formal de la  documentación  allegada,  señalando  los  requisitos  para su expedición y el  cumplimiento  del  trámite  diplomático para su presentación, todo lo cual le  permite  concluir  que esas exigencias se encuentran satisfechas. Igual criterio  expresó  acerca  de  la  demostración  plena  de  la  identidad del requerido.   

Respecto de la equivalencia de la providencia  proferida   en   el   extranjero   el   Procurador  Segundo  Delegado  señaló,  equivocadamente,   que  ésta  guarda  correspondencia  con  la  resolución  de  acusación del ordenamiento penal colombiano.   

En   cuanto   al   principio   de   doble  incriminación,  determinó que los delitos de pertenencia a un grupo criminal y  tráfico  de  sustancias  dopantes  atribuido  por  la  autoridad  extranjera se  actualizan  en  los  artículos  340 y 376 del Código Penal, esto es, concierto  para delinquir agravado y tráfico de estupefacientes.   

Con  fundamento  en  lo  expuesto, solicitó  conceptuar  favorablemente  sobre  la  petición  de  extradición del ciudadano  colombo  español  ALBERTO  BELTRÁN  NIÑO,  pues  se  cumplen  las  exigencias  contenidas  en  la  Convención de Extradición de Reos  del   23   de   julio   de  1892  y  el  Protocolo  modificatorio  a  la Convención de extradición entre la  República      de      Colombia      y     el     Reino     de     España.   

La defensa solicitó  emitir  concepto  desfavorable  al  requerimiento  y para ello argumentó que se  configuran varias causales de improcedencia:   

En  primer  lugar, el requerimiento incumple  los  requisitos que el Convenio de extradición de reos  suscrito  el  23  de  julio  de  1892  impone  para su  procedencia.  En  camino  a sustentar la censura, planteó que el mandamiento de  prisión  aportado  con  la  solicitud  de  extradición  no  precisa los hechos  denunciados  y  las  disposiciones aplicables al caso, con lo cual desconoce los  presupuestos del artículo 8-2 del Convenio aplicable.   

También  desconoce  lo  previsto  en  los  artículos  493  y  495  de  la  Ley  906  de  2004,  pues  además de omitir la  indicación  exacta  de  los  actos  que  determinaron  iniciar  el  trámite de  extradición,  no  existe  resolución  de  acusación  o  documento equivalente  dictado contra BELTRÁN NIÑO.   

En segundo término, los hechos atribuidos al  reclamado  no encuentran correspondencia en la legislación penal vigente y, por  tanto,  el  principio  de  doble  incriminación  no  se  verifica  en el asunto  examinado.  Para  el  efecto,  advirtió  que  éstos  se contraen a un presunto  tráfico  de  sustancias  o  grupos  farmacológicos  destinados  a aumentar las  capacidades    físicas    y    modificar    los    resultados   de   encuentros  deportivos.   

En  tercer lugar, tampoco procede acceder al  requerimiento  por  el  delito  de  concierto para delinquir, en razón a que el  artículo  493 de la Ley 906 de 2004 prevé que para que la extradición proceda  el  delito  que  la  motiva  debe ser reprimido con una sanción privativa de la  libertad  cuyo mínimo no sea inferior a cuatro años, en tanto, el mínimo para  dicho  punible,  según  el  inciso  primero  del artículo 340 de la Ley 599 de  2000, es de tres años.   

Finalmente,  advirtió  que  por  los mismos  hechos  imputados  ya  se  dictó sentencia por parte de una autoridad española  contra  los  coprocesados de BELTRÁN NIÑO, a quienes se les impuso una pena de  6  meses  de  prisión por el delito de dopaje y se les absolvió del punible de  pertenencia   a   un   grupo   criminal.   Por   ello,   considera  inútil  la extradición, pues el requerido  ha   estado   privado   de   la  libertad  por  más  tiempo  de  aquel  que  le  correspondería en el país solicitante.   

CONSIDERACIONES   DE   LA  CORTE   

Tratándose   de   un  concepto  sobre  la  viabilidad  de  una extradición, acorde con lo previsto en los artículos 490 a  504  de  la  Ley  906  de  2004,  la  Corte  debe concentrarse en corroborar los  siguientes   aspectos:   (i)  demostración    de    la   plena   identidad   del   solicitado;   (ii)  validez  formal de la documentación  presentada      como      soporte      de     la     solicitud;     (iii)  principio  de doble incriminación;  (iv)  equivalencia  de  la  providencia   extranjera   con   la   resolución   de   acusación  colombiana;  (v)  cumplimiento  de  los  tratados, si fuere el caso.   

En  el evento bajo examen, el Ministerio de  Relaciones  Exteriores  de Colombia conceptuó que los  tratados    aplicables    son    la   «Convención  de  Extradición  de  Reos»  del   23   de  julio  de  1892  y  el  «Protocolo     modificatorio    a    la  Convención de Extradición  entre  la  República  de  Colombia  y  el  Reino  de  España», adoptado el 16 de marzo de 1999.   

El  artículo III  del      Protocolo     modificatorio     a     la  Convención                prevé    la   extradición   para   las  personas  «a  quienes  las autoridades judiciales de  la  Parte  requirente persiguieren por algún delito o  buscaren  para  la ejecución de una pena privativa de  libertad no inferior a un (1) año».   

Así  mismo,  el  canon  VIII  del  «Convenio  de      Extradición      de     Reos»   establece   que   la   demanda  de  extradición   debe  ser  presentada     por     vía    diplomática,   acompañada  de  los  siguientes  documentos:   

1.  Si  se trata de un criminal condenado y  evadido,   se  presentará  copia  autorizada  de  la  sentencia.   

2. Cuando se refiera a un individuo acusado  o   perseguido,   se  requerirá  copia  autorizada  del mandamiento de prisión o  auto  de  proceder expedido contra él, o de cualquier  otro  documento  que  tenga  la misma fuerza que dicho auto y precise igualmente  los  hechos  denunciados  y la disposición que le sea  aplicable.   

3.  Las  señas  personales  del  reo  o  encausado,  hasta  donde sea  posible, para facilitar su busca y arresto.   

Y   el   canon   IV   de   dicho  tratado  prevé   que   no  habrá  extradición,  «1. Cuando  se  pida  por  un  crimen o delito por el cual el individuo reclamado sufre o ha  sufrido  ya  la pena, o que ha sido juzgado y absuelto  en  el  territorio  de  la  otra  Parte  contratante.  2.  Si  se  ha  cumplido  la prescripción   de   la   acción  o  de  la  pena,  según  las leyes del país  a   quien   el   reo   sea   reclamado».   Y   el  artículo  V  establece  que  «No   se  concederá  la  extradición  por  delitos  políticos     o    por    hechos    que    tengan  conexión        con       ellos…».   

De  esta  manera, los aspectos que la Corte  debe    constatar    con    el   propósito   de  emitir  concepto  sobre  la  solicitud  de extradición presentada por el Gobierno  de  España  en relación  con   ALBERTO     BELTRÁN    NIÑO  son los  siguientes:   

i) Que el pedido de extradición   se   haya   formulado   por   vía  diplomática,  situación  que       exime       del       requisito       de      legalización.   

ii)  En el caso de personas investigadas o  acusadas,   se   requerirá  copia  autorizada  del  mandamiento de prisión o  auto  de  proceder expedido contra él o de cualquier  otro documento que tenga la misma fuerza.   

iii) Que el hecho por el cual se demanda la  extradición       tenga      carácter  delictivo  en  ambos países, con  independencia     de    la    denominación    que  reciba,  y  tenga  prevista una pena mínima    superior   a   un   año   de  prisión  en  el  país  solicitante       (principio       de       doble      incriminación).   

iv) Que no esté  prescrita  la acción o la pena, conforme a las leyes  del Estado requerido.   

v)  Que  el individuo no haya sido juzgado  por   el   mismo   delito  en  el  país requerido.   

vi)   Que  no  se  trate  de  un  delito  político     o     conexo    a    él.   

Conducto      diplomático       y       documentación  necesaria   

Con  fundamento  en  lo  preceptuado en el  artículo       VIII      del      Convenio    de    Extradición    de  Reos,     la    solicitud    debe    efectuarse        por        vía  diplomática   aportando  copia  autorizada  de  la  sentencia,    así   como   las   señas de la persona reclamada.   

Siendo     ello     así,  la Corte constata el cumplimiento de tal exigencia toda vez que  la   solicitud   fue   presentada   por   la   vía  diplomática,  esto  es,  fue  radicada  por conducto de la Embajada de España  en Colombia ante el Ministerio de Relaciones Exteriores.   

La petición fue  acompañada  de  copia  autorizada del auto de 16 de  octubre  de  2014  proferido  por  el Juzgado Central de Instrucción  004  de  Madrid,  por cuyo medio se  libró     orden     de     detención   internacional  y  se  decretó  la  prisión  provisional de ALBERTO BELTRÁN   NIÑO.   De   igual   forma,   se  aportó copia de las disposiciones legales sobre los  delitos  imputados  y  sobre  la  prescripción de la  acción.   

Identificación    del   requerido   en  extradición.   

Esta  exigencia se orienta a establecer si  la   persona   procesada   (acusada   o   condenada)   en   el  país   extranjero,   es   la   misma   sometida  al  trámite  de  extradición, lo cual implica  conocer  su  verdadera  identidad,  por  lo tanto, el  requisito  se  cumple  cuando  existe  plena  coincidencia  entre  el  individuo  solicitado  y  aquél  cuya  entrega se encuentra en  curso de resolver.   

Confrontada  la  información   contenida   en   la   solicitud   de   extradición,   advierte   la   Corte   que   el  reclamado  responde  al  nombre  de  ALBERTO  BELTRÁN  NIÑO,   identificado  con  DNI  español  73.423.559, nacido en Bogotá el 13  de  marzo  de  1964,  datos que coinciden con los que a ese nombre reposan en la  Registraduría Nacional del Estado Civil   respecto   de   la   cédula    de    ciudadanía    colombiana    79.159.721   y   con  los   suministrados   por  el  requerido  al  serle  notificada   la   orden   de   captura   con  fines  de  extradición,   sin   que,   además,  haya  sido  cuestionada por la defensa o el solicitado.   

Así mismo, las  huellas  del  capturado  concuerdan  con  las  que a  nombre   de   ALBERTO   BELTRÁN   NIÑO  reposan  en  el  registro decadactilar correspondiente a dicho documento de identidad y a  las  aportadas  por  la  Interpol  Madrid,  según lo  dictaminó   el   perito   dactiloscopista   de  la  Policía  Nacional.  Por  ende,  también       se       cumple      este  requisito.   

Principio     de     la     doble  incriminación   

Frente    a    esta    exigencia   la  Corporación   examina   si   los   comportamientos  atribuidos   al   requerido  como  ilícitos  en  el  país   extranjero  tienen  en  Colombia  la  misma  connotación,  es decir, si son considerados   delitos  y,  de  ser  así,  si  conllevan    la   pena   mínima   señalada  en el tratado o en el Código de  Procedimiento Penal, según sea el caso.   

Para  el  caso examinado, debe precisarse  que    el    artículo    III   del   Protocolo     modificatorio     a     la    Convención     de    Extradición    de    Reos    prevé  la  extradición  para  los  delitos  sancionados  con una pena privativa de la libertad superior a un año  y,  por  tanto,  no  son de recibo los argumentos de la defensa  relacionados  con el incumplimiento del artículo 493  de  la  Ley  906  de  2004,  conforme con el cual la  conducta  debe  ser  reprimida  en  la  legislación  nacional   con   una   pena   mínima   de   cuatro  años.   

En    otra   palabras,   para   que   se   entienda   satisfecho   el   principio   de  doble  incriminación   el   análisis   de  la  Corte  se  restringe  a  verificar  la  concurrencia   de  dos  presupuestos  contenidos  en  mecanismos  multilaterales  pertinentes,  a saber: (i) que  los  hechos  que  motivan  la  petición  de  extradición  sea  delito tanto en  Colombia    como   en   España   y   (i)  que en el país solicitante tal conducta implique una pena mínima  no inferior a 1 año de prisión.   

Los  sucesos  por  los  cuales el Juzgado  Central  de  Instrucción 4 de la Audiencia Nacional  con  sede  en  Madrid  adelanta el proceso abreviado 0000062/2012 contra ALBERTO  BELTRÁN  NIÑO y otros,  se sintetizan así:   

A  raíz  de  la  denuncia interpuesta por el ciclista profesional  DAVID  GARCÍA DAPENA en fecha 9 de febrero de 2011,  que  dio lugar a subsiguientes investigaciones, se tuvo noticia de la existencia  de  una  red  dedicada  al  tráfico  de  sustancias  dopantes     tanto    a    deportistas   de   elite,   como   a   otros   de   mera  resistencia.  Dicha  organización,  además  aprovechaba  para extender sus actividades a gimnasios pertenecientes a escuelas  dedicadas    a    la    preparación   de   pruebas  físicas  de nivel, tales como oposiciones al cuerpo  de bomberos.   

Dicha  organización  se  hallaba  liderada  por el acusado  ALBERTO    BELTRÁN  NIÑO,  mayor  de  edad,  doctor   en   medicina,   de   nacionalidad   colombiana   y  española,  provisto,  de  DNI, num 73.423.559, con residencia actual en  el    sultano   de   Barheim,   médico   deportivo  –en  su  día-   del  equipo  Xacobeo  Galicia,  persona  que,  por  sus conocimientos científicos en  materia  de  dopaje,  suministraba  a  los  miembros  del  equipo las sustancias  necesarias,   amén  de  impartir  las  directrices  necesarias        para        su       correcta       administración.   

Con fundamento  en  esos  hechos,  el  16  de  octubre  de  2014  ese Juzgado libró   orden   de   captura   internacional   en   contra  de  ALBERTO  BELTRÁN               NIÑO  con  el  fin    de   procesarlo   por   delitos   de   dopaje   y   pertenencia   a   una  organización delictiva. En concreto, le atribuye la  comisión    de   las  conductas   descritas   en   los  artículos  361  bis 1 y 570 bis del Código  Penal       español,      que      literalmente  disponen:   

De   los   delitos   contra   la  salud  publica   

Artículo 361  bis:   

1.                   Los     que,     sin  justificación          terapéutica,     prescriban,     proporcionen,    dispensen,  suministren,  administren,  ofrezcan  o  faciliten a deportistas  federados  no  competitivos,  deportistas no federados que practiquen el deporte  por  recreo,  o  deportistas  que  participen  en  competiciones  organizadas en  España      por      entidades      deportivas,  sustancias   o  grupos  farmacológicos    prohibidos,    así   como  métodos  no  reglamentarios,  destinados  a  aumentar  sus capacidades físicas o a  modificar   los   resultados   de  las  competiciones,  que  por  su  contenido,  reiteración  de  la  ingesta u otras circunstancias  concurrentes,  pongan en  peligro  la  vida  o  la  salud de los mismos, serán  castigados  con las penas de prisión de seis meses a  dos  años,  multa  de  seis  a  dieciocho  meses  e  inhabilitación   especial   para  empleo  o  cargo  público,  profesión  u  oficio, de dos a cinco años.   

CAPÍTULO VI   

De   las   organizaciones   y   grupos  criminales   

Artículo 570  bis   

1.                 Quienes    promovieran,  constituyeren,      organizaren,      coordinaren      o      dirigieren     una  organización     criminal     serán  castigados  con  la pena de prisión  de   cuatro   a   ocho  años  si  aquélla  tuviere  por finalidad u objeto la  comisión  de  delitos  graves,  y  con  la  pena de  prisión    de   tres   a   seis   años  en  los  demás  casos;  y quienes  participaren   activamente   en   la  organización,  formaren  parte  de ella o cooperaren económicamente  o  de  cualquier  otro  modo  con  la misma  serán castigados con las penas de  prisión    de   dos   a   cinco   años  si tuviere como fin la comisión de  delitos  graves,  y  con la pena de prisión de uno a  tres  años en los demás  casos.   

A  los  efectos  de  este Código  de  entiende  por  organización  criminal  la  agrupación  formada    por    más   de   dos   personas   con  carácter  estable  o  por tiempo indefinido, que de  manera  concertada  y  coordinada se repartan diversas tareas o funciones con el  fin  de  cometer  delitos, así como de llevar a cabo  la   perpetración   reiterada   de  faltas.   

Sumado  a lo anterior, los fundamentos de  hecho  expuestos  en  el  auto  de  15  de  enero de 2015, por medio del cual se  dictó    acusación  respecto   de   las   personas   que  están  siendo  coprocesadas  con  ALBERTO  BELTRÁN NIÑO    dentro    del   proceso   abreviado   0000062/2012,  refieren  que  las  sustancias  expendidas  y entregadas a los  deportistas son las siguientes:   

(…)   la  denominada   EPO,   EPO-Cera,   Saizem   y   el   TB-500,   esta  última,  hormona  de  crecimiento  para  caballo,  de exclusivo uso  veterinario,  que  era  utilizada  por ellos de forma  experimental en personas.    

En ese orden, se concluye, a partir de los  supuestos   fácticos  referidos  por  la  autoridad  extranjera  y los ingredientes normativos del tipo penal por el que se investiga  a  BELTRÁN NIÑO, que el  primero    de    los    cargos   señalados     en    la    petición    de  extradición  no  constituye  actividad  punible  en  Colombia.   

En efecto, el suministro, tráfico  o  prescripción  de  sustancias  dopantes  a  deportistas con el propósito de alterar  los  resultados  de  competencias  oficiales  o  privadas  no  se encuentra  incluido  en  el  catálogo de  delitos previstos en la normativa nacional.   

Ahora    bien,    contrario    a   lo  señalado   por  el  representante  del  Ministerio  Público  en sus alegatos conclusivos, no es posible  adecuar     la     descripción    fáctica     y    jurídica    sustento  del  requerimiento  al  punible  de tráfico,   fabricación   o   porte   de  estupefacientes  descrito  en  el  artículo 376 del  Código   Penal   nacional,   pues   éste  se  contrae,  categóricamente, a  reprimir  el  comercio  y  producción de sustancias  estupefacientes,   sicotrópicas   o   drogas        sintéticas  contempladas  en  los  cuadros  uno, dos, tres y cuatro del  Convenio  de  las  Naciones  Unidas sobre Sustancias  Sicotrópicas, dentro de  los  cuales  no  están incluidas las hormonas de uso  humano  y  veterinario  ni  los  medicamentos  renales  por  cuya prescripción  y  uso  se  investiga  al  ciudadano      colombo      español     ALBERTO  BELTRÁN               NIÑO.   

Artículo 376.  Tráfico,  fabricación o  porte  de  estupefacientes.  El  que  sin permiso de  autoridad    competente,   introduzca   al   país,  así  sea  en tránsito o  saque    de    él,    transporte,    lleve   consigo,  almacene,  conserve,  elabore,  venda,  ofrezca,  adquiera,  financie  o suministre a cualquier título  sustancia   estupefaciente,  sicotrópica  o  drogas  sintéticas  que  se  encuentren contempladas en los  cuadros    uno,    dos,   tres   y   cuatro   del   Convenio   de   las  Naciones  Unidas sobre Sustancias  Sicotrópicas, incurrirá  en  prisión de ciento veintiocho (128) a trescientos  sesenta  (360)  meses  y  multa  de  mil  trescientos treinta y cuatro (1.334) a  cincuenta  mil  (50.000)  salarios  mínimos legales  mensuales vigentes.   

Tampoco  se  enmarca    en    las    conductas    reprimidas    en    los   artículos     374,     fabricación    y  comercialización  de  sustancias  nocivas  para  la  salud,   y   379  y  380,  relativos  al  suministro  o  formulación  ilegal  de  sustancias  y  suministro o formulación  ilegal  a deportistas, dado el claro  incumplimiento de sus elementos descriptivos.   

Artículo 374.  Fabricación    y    comercialización  de  sustancias  nocivas  para  la  salud. El que sin permiso de  autoridad  competente  elabore,  distribuya, suministre o comercialice productos  químicos  o  sustancias  nocivos  <sic>  para  la  salud,  incurrirá en  prisión  de  cinco  (5) a once (11) años,  multa  de  doscientos (200) a mil quinientos (1.500) salarios  mínimos    legales    mensuales    vigentes    e  inhabilitación    para   el   ejercicio   de   la  profesión,    arte,    oficio,    industria   o   comercio  por  el  mismo  término    de    la    pena   privativa   de   la  libertad.   

Artículo 379.  Suministro  o  formulación ilegal. El profesional o  practicante     de     medicina,     odontología,  enfermería, farmacia o de alguna de las respectivas  profesiones  auxiliares  que, en ejercicio de ellas,  ilegalmente  formule,  suministre  o  aplique  droga  que  produzca dependencia,  incurrirá en prisión de  cuarenta  y  ocho  (48) a ciento cuarenta y cuatro (144) meses y multa de ciento  treinta   y   tres   punto   treinta  y  tres  (133.33)  a  mil  quinientos      (1.500)      salarios  mínimos    legales    mensuales    vigentes,    e  inhabilitación    para   el   ejercicio   de   la  profesión,  arte,  oficio,  industria o comercio de  ochenta (80) a ciento ochenta (180) meses.   

Artículo 380.  Suministro  o  formulación  ilegal  a  deportistas.  El  que,  sin  tener  las  calidades de que trata el  artículo   anterior,  suministre  ilícitamente  a  un deportista profesional o aficionado, alguna droga  o   medicamento   que   produzca   dependencia,  o  lo  induzca  a  su  consumo,  incurrirá en prisión de  dieciséis      (16)      a      cincuenta      y     cuatro     (54)  meses.   

En     efecto,     mírese   que   la  primera  de  dichas  conductas  demanda  para  su  estructuración  que  las  sustancias proporcionadas  sean  nocivas  para la salud, cuestión que no le fue  atribuida   a  ALBERTO  BELTRÁN  NIÑO  por  la  autoridad  extranjera  ni  puede  inferirse  en esta  instancia.  Ahora bien, respecto de los punibles restantes, la Sala advierte que  el      legislador      previó      para     la  configuración  que  se  trate  de  una  droga  que  produzca     dependencia,     circunstancias     que     tampoco    dedujo  el  Juzgado Central  de  Instrucción  4 de la Audiencia  Nacional     con     sede     en     Madrid     en     este     trámite.   

No   debe  perderse  de  vista  que  la  equivalencia  para  efectos  de emitir concepto favorable debe ser evidente y no  surgir  como  resultado  de  una  actividad  interpretativa o analógica  que  desborde  la competencia de  esta Corporación judicial.   

Sumado  a lo anterior, encuentra la Corte  que   la   pena   mínima   de  prisión  para  el  delito de dopaje por el que se procede es de 6 meses,  con   lo   cual   redunda   el   incumplimiento   del   requisito  de  la  doble  incriminación.  En  ese  orden,  se  reitera que el  artículo III          del         Protocolo  Modificatorio señala que  sólo   podrán   ser  solicitadas  en  extradición  aquellas  personas  a  quienes   las   autoridades   del  país  requirente  persigan  por un delito cuya sanción no sea inferior  a 1 año.   

Por las razones expuestas, el concepto de  la    Corte    será  desfavorable   respecto  de    los    dos    cargos   imputados,  conforme  lo      solicitó     la     defensa. Ello, por  cuanto  al  no  existir  equivalencia   en   el   ordenamiento  patrio  respecto  del  delito  de  dopaje  atribuido     a    ALBERTO    BELTRÁN   NIÑO,  mal     podría     considerarse     configurado  el  concierto  para  delinquir en los términos  señalados  por  la  autoridad  extranjera,  porque  si  la  conducta  respecto  de  la cual recayó    el    presunto    acuerdo    de   voluntades   no   tiene   la  connotación  de ilícita  en      Colombia,      tampoco     puede     ser     penalmente     reprochable  concertarse para incurrir  en este comportamiento.   

Por   tales  razones,  no  se  cumplen  los   requisitos   contenido   en   el  Convenio  de  Extradición de Reos y su  Protocolo  Modificatorio  respecto de tal imputación.   

Conclusión   

En  mérito de  lo  expuesto,  LA  CORTE  SUPREMA   DE  JUSTICIA,  SALA  DE  CASACIÓN  PENAL,  CONCEPTÚA                DESFAVORABLEMENTE   a  la  extradición  del  ciudadano  ALBERTO  BELTRÁN  NIÑO,  solicitada   al   Gobierno  de  Colombia  por  el  Reino  de  España   para   ser   procesado   por   los  delitos   de   concierto   para  delinquir  y  dopaje   dentro   del  expediente    0000062/2012    adelantado    por    el    Juzgado    Central   de  Instrucción  4 de la Audiencia Nacional con sede en  Madrid, por las razones expuestas en precedencia.   

Comuníquese por Secretaría de la Sala esta  determinación     al     requerido    ALBERTO  BELTRÁN  NIÑO,  a su defensa, al Ministerio Público y al  Fiscal General de la Nación, para lo de su cargo.   

Remítase  el  expediente  al Ministerio de  Justicia y de Derecho para lo de su competencia.   

NOTIFÍQUESE Y CÚMPLASE.  

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

JOSÉ FRANCISCO ACUÑA VIZCAYA  

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

LUIS ANTONIO HERNÁNDEZ BARBOSA  

EYDER PATIÑO CABRERA  

PATRICIA SALAZAR CUELLAR  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria    

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