CP160-2015(46492)

2015

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

Magistrado ponente  

CP160-2015  

Radicación n° 46492  

Aprobado Acta No.398  

Bogotá  D.C.,  once (11) de noviembre de dos  mil quince (2015).   

VISTOS  

Procede  la  Corporación  a  emitir concepto  sobre  la  solicitud  de extradición de ANA ELDA DAVID  BERRÍO  presentada  por  el  Gobierno  de los Estados  Unidos1.   

ANTECEDENTES  

Con  Nota  Verbal No. 1208 del 17 de julio de  2015,  la Embajada de los Estados Unidos formalizó la solicitud de extradición  de  la  connacional  ANA ELDA DAVID BERRÍO,  requerida para comparecer a juicio por  delitos  federales  de  narcóticos,  según  acusación  No.  15-20017-CR-SCOLA  dictada   por  la  Corte  del  Distrito  Sur  de  Florida  el  13  de  enero  de  2015.   

         Documentos aportados con la solicitud de extradición   

Para  formalizar  la  petición  de  entrega  de  ANA ELDA DAVID BERRÍO se  incorporaron  al  presente trámite, por intermedio del Ministerio de Relaciones  Exteriores  y provenientes de la Embajada de los Estados Unidos de América, los  siguientes documentos, debidamente traducidos:   

(i) Nota Verbal No. 0753 de mayo 7 de 2015 de  la  Embajada  de  los Estados Unidos por medio de la cual solicita la detención  provisional  con  fines  de  extradición  de  ANA ELDA  DAVID BERRÍO.   

(ii)   Copia   de   la   acusación   No.  15-20017-CR-SCOLA  dictada  por  la  Corte  del Distrito Sur de Florida el 13 de  enero de 2015.   

(iii)  Traducción  de  las  disposiciones  penales  aplicables al caso, esto es, Código de los Estados Unidos, Título 18,  Secciones  2  y  3282;  del Título 21, Secciones 812, 846, 853, 952, 960 y 963.   

(iv)  Orden  de  arresto contra ANA  ELDA  DAVID  BERRÍO  emitida  por la  Corte del Distrito Sur de Florida.   

(v)   Declaración   jurada   rendida  por  Robin   W.   Waugh,  Fiscal  Auxiliar  de  los  Estados Unidos para el Distrito Sur de Florida, en la cual se  refiere  al procedimiento cumplido por el Gran Jurado para dictar la acusación,  concreta  los  cargos  formulados contra ANA ELDA DAVID  BERRÍO, indica los elementos integrantes del delito y  remite  a  la  declaración del agente especial de la Administración de Control  de Drogas (DEA) donde expone detalles de los hechos de del caso.   

(vi)  Declaración  jurada  de  Jeffrey  Spears, agente encargado del caso  por  cuyo medio informa los pormenores de la investigación en virtud de la cual  se solicita la extradición.   

(vii)   Informe   de   consulta   de   la  Registraduría  Nacional  del  Estado  Civil  de  la  cédula de ciudadanía No.  32.286.166   correspondiente   a   ANA   ELDA   DAVID  BERRÍO.   

Trámite   surtido  ante  las  autoridades  colombianas   

Recibida  la  Nota  Diplomática No. 0753 de  mayo  7 de 2015 de la Embajada de los Estados Unidos, la Fiscalía General de la  Nación  mediante  Resolución del 17 de mayo ordenó la captura de ANA  ELDA  DAVID  BERRÍO, la cual se hizo  efectiva  el  20  de  mayo  siguiente  en la ciudad de Medellín por la Policía  Nacional.   

Protocolizada   la  solicitud  de  entrega  mediante  Nota  Verbal No. 1208 de julio 17 de 2015, el Ministerio de Relaciones  Exteriores  envió  la  documentación  reunida a su homólogo de Justicia y del  Derecho  con  oficio  DIAJI  No.  1684  del  21  de  julio  último,  en el cual  conceptuó:   

En consecuencia, es preciso señalar que, se  encuentra  vigente  entre  la  República  de  Colombia  y los Estados Unidos de  América,   la   “Convención   de  Naciones  Unidas  contra  el  tráfico  de  estupefacientes  y  sustancias  psicoactivas”,  suscrita  en  Viena  el  20 de  diciembre de 1988. (…)   

De conformidad con lo expuesto, en atención  a  que  el  tratado  aplicable  entre  las  partes  no  regula  el  trámite  de  extradición,  y  a  la  luz de lo preceptuado en los artículos 491 y 496 de la  Ley  906  de  2004,  la  extradición  estará  gobernada  por lo previsto en el  ordenamiento   jurídico   colombiano.  (Folio 46 carpeta anexa)   

Revisadas  las  diligencias  con  base en la  citada  normatividad,  en  dicha  Cartera  no  se  evidenció  la falta de pieza  sustancial  alguna  y,  en  consecuencia,  la  Jefe  de  la  Oficina  de Asuntos  Internacionales,  con  oficio  OFI15-0018900-OAI-1100  del  22 de julio de 2014,  envió el expediente a esta Corporación para lo de su competencia.   

Actuación     cumplida     en    esta  Corporación   

Mediante proveído del 31 de julio de 2015 la  Corte  inició  la  etapa  judicial  del trámite y, posteriormente, procedió a  correrle  traslado  al  Ministerio  Público  de la solicitud de emitir concepto  bajo  los  ritos  de la extradición simplificada prevista en el artículo 70 de  la   Ley  1453  del  24  de  junio  de  2011  incoada  por  la  requerida  y  su  defensor.   

El  Procurador  Segundo  Delegado  para  la  Casación  Penal,  previa  entrevista  con  la  requerida y verificación de sus  garantías                fundamentales2,   coadyuva la petición,  razón  por  la  cual  el  expediente ingresa a la Sala para emitir concepto sin  surtirse  los  traslados y términos relativos a las postulaciones probatorias y  a los alegatos finales.   

CONSIDERACIONES DE LA CORTE  

Sobre   la   extradición   simplificada   

El  artículo  70  de  la  Ley  1453 de 2011  introdujo  al  ordenamiento  jurídico  nacional  la  figura  de la extradición  simplificada,  por  cuyo  medio  la  persona  requerida  en extradición, con la  anuencia   de  su  defensor  y  del  Ministerio  Público,  puede  renunciar  al  procedimiento    y    solicitar    la    emisión    de   plano   del   concepto  correspondiente.   

En  el  evento  examinado, la Sala encuentra  reunidas  las  exigencias  establecidas  en dicha norma para conceptuar de plano  sobre  el requerimiento impetrado por el Gobierno de los Estados Unidos respecto  de la ciudadana ANA ELDA DAVID BERRÍO.   

En  efecto,  la  solicitud  se  radicó  en  vigencia   de   dicha  preceptiva  y,  posteriormente,  fue  coadyuvada  por  la  representación   del  Ministerio  Público,  por  manera  que  se  reúnen  los  presupuestos  para  emitir  concepto  bajo  el rito del trámite simplificado, a  ello procede la Corte, previo análisis de los siguientes aspectos.   

Aspectos Generales  

La competencia de la Corporación, cuando se  trata  de  emitir concepto sobre la procedencia de extraditar o no a una persona  solicitada  por otro país, se circunscribe a la verificación de las exigencias  contenidas  en  los  artículos 490, 493, 495  y 502 de la Ley 906 de 2004,  regulación   a   la  cual  se  acude  porque  los  hechos  ocurrieron  bajo  su  vigencia.   

Igualmente  corresponde  atender  el mandato  consagrado  en  el  artículo  35,  inciso 2, de la Carta Política, conforme al  cual  la  entrega  de colombianos opera frente a hechos punibles cometidos en el  exterior  con  posterioridad  al 17 de diciembre de 1997, fecha de promulgación  del  Acto  Legislativo  No.  1,  por  cuyo  medio se reactivó la posibilidad de  extraditar  a  los  nacionales,  estableciendo  además  la  improcedencia de la  entrega por delitos políticos.   

Conviene  señalar,  como  lo  certificó el  Ministerio  de  Relaciones Exteriores, que al no existir tratado de extradición  vigente  entre los Estados Unidos y la República de Colombia, el trámite de la  solicitud  de  entrega  y  el  concepto a emitir como culminación del mismo, se  surte  con  base  en las exigencias contenidas en el Capítulo II del Libro V de  la Ley 906 de 2004.   

Esos requisitos consagrados en los artículos  495  y  502  de  la  ley  en  cita  se  concretan en (i) la validez formal de la  documentación  allegada por el país requirente, (ii) la demostración plena de  la  identidad  de  la persona solicitada, (iii) la presencia del principio de la  doble  incriminación  y  (iv) la equivalencia de la providencia proferida en el  extranjero   a   la  resolución  de  acusación  de  nuestro  sistema  procesal  penal.   

Por demás, uno de los objetivos fundantes de  la  extradición, consiste en evitar la impunidad de los delitos por medio de la  cooperación   internacional,  razón  que  legitima  la  realización  de  este  trámite.   

La  Corte,  por  consiguiente,  procede  a  estudiar si en este caso se cumplen dichos presupuestos.   

1.                Validez     formal     de     la  documentación   

Con  fundamento  en  lo  preceptuado  en  el  artículo  495  de  la  Ley  906  de  2004,  la  solicitud  de extradición debe  efectuarse  por vía diplomática y, de manera excepcional, por la consular o de  gobierno  a  gobierno,  aportando  copia auténtica del fallo o de la acusación  proferida  en  el  país extranjero, con indicación de los actos por los cuales  procede  la  petición,  así como del lugar y fecha de su ejecución; todo ello  acompañado  de  los  datos por cuyo medio sea posible identificar plenamente al  reclamado  e,  igualmente,  es  necesario allegar la reproducción auténtica de  las disposiciones penales aplicables al asunto.   

Del  mismo  modo, la documentación debe ser  expedida  con  sujeción  a las formalidades establecidas en la legislación del  país reclamante y estar traducida al castellano.   

Tales  requisitos  de carácter legal están  encaminados  a  demandar  del  Estado  requirente la ineludible remisión de los  soportes  en  sustento  de  la  solicitud  de extradición, en todos los casos y  frente  a cada una de las específicas obligaciones que amerite el asunto, no de  manera  simple,  sino  con  el  cumplimiento íntegro de las exigencias formales  expresadas.   

En el caso particular la Corporación observa  cómo  el  Gobierno  de  los  Estados  Unidos  de  América,  a  través  de  su  representación   diplomática,   solicitó   la  extradición  de  ANA  ELDA  DAVID  BERRÍO  y,  al  efecto,  anexó  copia de la acusación No. 15-20017-CR-SCOLA proferida el 13 de enero de  2015  por  la Corte del Distrito Sur de Florida. Igualmente, incorporó la orden  de   arresto   expedida   contra  la  reclamada  por  dicha  autoridad  judicial  extranjera.   

También  allegó  la declaración jurada de  Robin   W.   Waugh,  Fiscal  Auxiliar  de  los  Estados Unidos para el Distrito Sur de Florida, quien refiere  el  procedimiento  cumplido  por  el  Gran  Jurado  para  dictar  la acusación,  concreta  los  cargos  formulados contra ANA ELDA DAVID  BERRÍO,  precisa los elementos integrantes del delito  y  remite  a  la declaración de apoyo del agente encargado de la investigación  para mayores detalles de los hechos.   

De  igual  manera,  se  observa cómo en los  documentos  aportados  por  el  Gobierno  de  los  Estados  Unidos respecto a la  acusación  se  especifican  los  actos  imputados y los lugares y épocas de su  ocurrencia,  con  lo  cual se satisfacen los requisitos exigidos en el artículo  495 de La Ley 906 de 2004, como se explicará más adelante.   

Así mismo, están traducidos al castellano,  certificados  y  autenticados  de  conformidad  con  la  legislación propia del  Estado  requirente,  al  punto  que  se  encuentran refrendados por Magdalena  Boynton,  Directora Asociada de  la  Oficina  de  Asuntos  Internacionales  de  la  División  de  lo  Penal  del  Departamento  de  Justicia  del mismo país, reconocido en tal condición por su  Procuradora     Loretta     E.    Lynch.   

Igualmente,  se aportó certificación sobre  la   referida  documentación  suscrita  por  John  F.  Kerry,  Secretario  del  Departamento de Estado de los  Estados   Unidos   de   América  y  por  Fernesia  T.  Crawford,  Funcionaria Auxiliar de Autenticaciones del  mismo  departamento,  cuya  firma,  a su turno, fue refrendada por el Cónsul de  Colombia   en   Washington,  D.C.,  Leonardo  Quintero  Cristancho,  cuya  rúbrica  fue  legalizada  por  el  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores  de  Colombia. Por lo tanto, se cumplen a  cabalidad los requisitos para su validez.   

2.            Demostración  plena de la identidad del  solicitado   

Esta exigencia se orienta a establecer si la  persona  procesada  (acusada o condenada)  en  el  país  extranjero,  es  la  misma  sometida al trámite de  extradición,  lo  cual implica conocer su verdadera identidad, por lo tanto, el  requisito  se  cumple  cuando  existe  plena  coincidencia  entre  el  individuo  solicitado y aquél cuya entrega se encuentra en curso de resolver.   

Confrontada la Nota Verbal No. 1208 del 17 de  julio  de  2015  a través de la cual se formaliza la petición de extradición,  advierte   la  Corte  que  la  reclamada  responde  al  nombre  de  ANA  ELDA  DAVID  BERRÍO,  nacida el 6 de  septiembre  de  1961  en  Colombia,  titular  de  la  cédula de ciudadanía No.  32.286.166.   

La  persona  solicitada  se  identificó con  aquel  nombre  y  documento de identidad al serle notificada la orden de captura  con  fines  de  extradición  emitida  por  la  Fiscalía General de la Nación.  Además,  el  lugar  y  la  fecha  de  nacimiento  registrados  en su cédula de  ciudadanía  coinciden con los datos ofrecidos por el país requirente y bajo la  identidad  advertida,  el  reclamado  actuó  y  se  notificó  de  las diversas  decisiones  adoptadas  en  el marco de este trámite, sin formular reparo alguno  al   respecto3.   

De  lo anterior, se deduce razonablemente la  plena  identidad  del  ciudadano  pedido  en  extradición, cumpliéndose con la  exigencia analizada.   

3.                Principio     de     la     doble  incriminación   

Frente  a  este  requisito  corresponde a la  Corporación  examinar  si  los  comportamientos  atribuidos  al reclamado en el  país  extranjero  tienen en Colombia la connotación de conductas ilícitas, es  decir,  si  son  considerados  delitos  y,  de  ser  así, si conllevan una pena  mínima no inferior a cuatro años de privación de la libertad.   

Para abordar el análisis de ésta temática  debe  partirse del cotejo de los cargos formulados en la acusación aportada por  la  autoridad  extranjera  con  la normatividad interna colombiana, a efectos de  establecer  o  descartar  la equivalencia exigida por el artículo 502 de la Ley  906 de 2004.   

En este sentido, los hechos imputados por la  autoridad  extranjera  refieren que a partir del mes de abril de 2012 y hasta el  28  de  mayo  de  2014,  en  el  condado  de  Miami-Dade  y  en  otros  lugares,  ANA  ELDA  DAVID  BERRÍO  y  otros:   

“CARGO   1   

…a   sabiendas   y  voluntariamente  se  juntaron,  concertaron,  confederaron  y  concordaron  entre  sí  y  con  otros  conocidos  y  desconocidos  del  Gran Jurado, para importar a los Estados Unidos  desde  un  lugar  fuera del mismo, una sustancia controlada, en transgresión de  lo  dispuesto  en  el  Título  21  del  Código de los Estados Unidos, Sección  952(a)…4.    

“CARGO  2   

«El 1 de noviembre de 2013, o alrededor de  esa  fecha,…a  sabiendas  y  voluntariamente  importaron a los Estados Unidos,  desde  un  lugar  fuera del mismo, una sustancia controlada, en transgresión de  lo  dispuesto  en  el  Título  21  del  Código de los Estados Unidos; Sección  952(a)»5.   

“CARGO  3   

«El 26 de marzo de 2014, o alrededor de esa  fecha,…a  sabiendas  y  voluntariamente importaron a los Estados Unidos, desde  un  lugar  fuera  del  mismo,  una  sustancia controlada, en transgresión de lo  dispuesto  en  el  Título  21  del  Código  de  los  Estados  Unidos; Sección  952(a)»6.   

Los anteriores cargos encuentran equivalencia  en  la  normatividad  colombiana en el artículo 340, inciso segundo del Código  Penal,  modificado  por  los artículos 8° de la Ley 733 de 2002 y 19 de la Ley  1121  de 2006, del concierto para delinquir,  que  contempla  sanción  privativa  de la libertad de ocho (8) a  dieciocho  (18)  años  de prisión y multa de dos mil setecientos (2.700) hasta  treinta mil (30.000) salarios mínimos legales mensuales vigentes.   

También se actualiza en el artículo 376 del  Código  Penal,  modificado  por  el  artículo  11  de la Ley 1453 de 2011, que  tipifica  el  delito  de tráfico, fabricación o porte  de   estupefacientes,  sancionado  con  una  pena  de  prisión  de  ciento  veintiocho (128) a trescientos sesenta (360) meses y multa  de  mil  trescientos  treinta y cuatro (1.334) a cincuenta mil (50.000) salarios  mínimos legales mensuales vigentes.   

De  esta  manera, confrontados los supuestos  fácticos   referidos   en  el  indictment  y  las  normas  invocadas  por  la  autoridad  extranjera  con las  disposiciones   internas  de  Colombia,  se  advierte  cómo  las  conductas  de  concertarse   para  traficar  estupefacientes  y  concretar  ese  propósito  se  encuentran  penalizadas  en  los dos países, de manera que corresponden a tipos  penales  nacionales que tienen prevista pena superior a los 4 años de prisión,  razón   por   la  cual  se  encuentra  satisfecho  el  principio  de  la  doble  incriminación.   

4.            Equivalencia entre la providencia dictada  en el extranjero y la acusación del sistema procesal colombiano   

Esta última exigencia se orienta a verificar  si  la  pieza  procesal  ofrecida por el país requirente es equivalente, por lo  menos,   a   la   acusación   prevista   en   el  ordenamiento  procesal  penal  interno.   

Conviene  recordar  que  no  se  trata  de  establecer  identidad  entre  ambas actuaciones, pues lo relevante es determinar  si  la  decisión  entregada  da  paso  al juicio. Además, se debe constatar si  brinda  un  relato  sucinto  del comportamiento imputado, con especificación de  las  circunstancias  de lugar y tiempo e, igualmente, si expresa con claridad la  calificación   jurídica   señalando  los  preceptos  aplicables  (Cfr.  CSJ  SP Conceptos del 11 de febrero de 2004, Rad. No. 20292;  23  de enero de 2008, Rad. 27378; 28 de octubre de 2009, Rad. 31932; noviembre 4  de 2009, Rad. 32085; noviembre 8 de 2009, Rad. 31818).   

Así  las  cosas, se tiene que la acusación  No.  15-20017-CR-SCOLA  proferida  el  13  de  enero  de  2015  por la Corte del  Distrito  Sur  de  Florida, al igual que ocurre con la pieza de la misma índole  en  el  ordenamiento colombiano, marcan el comienzo del juicio, etapa en la cual  el  procesado  tiene  la  oportunidad de controvertir las pruebas y los cargos a  él atribuidos.   

De  otro  lado,  el  requerimiento  de  la  autoridad  foránea contiene la información relativa a los lugares y épocas de  ocurrencia  de  los hechos, así como las circunstancias bajo las cuales actuaba  ANA  ELDA DAVID BERRÍO y las  disposiciones violadas con los actos allí definidos.   

En  estas  condiciones,  es  indiscutible la  equivalencia  existente  entre la acusación dictada en el país extranjero y la  pieza  procesal  contemplada  en los artículos 336 y 337 de la Ley 906 de 2004.  Naturalmente,  conviene  advertir,  se  trata  de una identidad material y no de  forma.   

El concepto de la Corporación  

En  razón a las anteriores consideraciones,  la  CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA,  SALA  DE  CASACIÓN PENAL, emite CONCEPTO   FAVORABLE  a  la  solicitud  de  extradición  de la ciudadana colombiana ANA ELDA DAVID  BERRÍO  formulada  por  el  Gobierno  de  los Estados  Unidos  a través de su Embajada en Bogotá, para que responda por los cargos 1,  2  y  3 contenidos en la acusación No. 15-20017-CR-SCOLA dictada el 13 de enero  de 2015 por la Corte del Distrito Sur de Florida.   

Lo  anterior,  además,  porque  los  hechos  atribuidos  a  la  requerida son de naturaleza común y acaecieron en diferentes  territorios  nacionales,  incluido  el estadounidense, por manera que ninguna de  las  causales  de  improcedencia previstas en el artículo 35 de Carta Política  se configura.   

Corresponde al Gobierno Nacional condicionar  la  entrega a que el reclamado en extradición no vaya a ser condenado a pena de  muerte,  ni  juzgado  por  hechos  diversos  a los que motivaron la solicitud de  extradición,  ni  sometido  a  desaparición  forzada, torturas, tratos o penas  crueles,  inhumanos  o  degradantes,  como  tampoco  a la sanción de destierro,  cadena  perpetua o confiscación, conforme lo establecen los artículos 11, 12 y  34 de la Carta Política.   

También  debe  condicionar  la  entrega del  solicitado  a  que  se le respeten, como a cualquier otro nacional en las mismas  condiciones,   todas   las  garantías  debidas  en  razón  de  su  calidad  de  justiciable,  en particular a: tener acceso a un proceso público sin dilaciones  injustificadas,  se  presuma  su  inocencia,  estar asistido por un intérprete,  contar  con  un  defensor  designado  por  él o por el Estado, se le conceda el  tiempo  y los medios adecuados para preparar la defensa, pueda presentar pruebas  y  controvertir las que se alleguen en su contra, su situación de privación de  la  libertad  se  desarrolle  en  condiciones  dignas  y la pena privativa de la  libertad    tenga    la    finalidad   esencial   de   reforma   y   adaptación  social.   

Lo anterior, de conformidad con lo dispuesto  en  los  artículos 9, 10 y 11 de la Declaración Universal de Derechos Humanos,  5,  7  y  8 de la Convención Americana de Derechos Humanos y 9, 10, 14 y 15 del  Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos.   

Por igual, la Corte estima oportuno señalar  al  Gobierno  Nacional,  en  orden a salvaguardar los derechos fundamentales del  reclamado,  que  proceda  a  imponer  al  Estado  requirente  la  obligación de  facilitar  los medios necesarios para garantizar su repatriación en condiciones  de  dignidad  y  respeto  por  la  persona  humana,  en  caso  de  llegar  a ser  sobreseído,   absuelto,  declarado  no  culpable,  o  su  situación  jurídica  resuelta  definitivamente  de manera semejante en el país solicitante, incluso,  con  posterioridad  a  su  liberación una vez cumpla la pena allí impuesta por  sentencia   condenatoria   originada   en   las   imputaciones  que  motivan  la  extradición.   

De  otra  parte,  al  Gobierno  Nacional  le  corresponde  condicionar  la  entrega  a que el país reclamante, de acuerdo con  sus  políticas  internas  sobre  la materia, ofrezca posibilidades racionales y  reales  para  que  el  requerido pueda tener contacto regular con sus familiares  más  cercanos,  considerando  que el artículo 42 de la Constitución Política  de  1991  reconoce  a la familia como núcleo esencial de la sociedad, garantiza  su  protección  y  reconoce su honra, dignidad e intimidad, lo cual se refuerza  con  la protección que a ese núcleo también prodigan la Convención Americana  de  Derechos  Humanos  y el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos  en sus artículos 17 y 23, respectivamente.   

Adicionalmente,  es del resorte del Gobierno  Nacional  exigir  al país reclamante que, en caso de un fallo de condena, tenga  en  cuenta  el  tiempo  de  privación  de la libertad cumplido por ANA  ELDA  DAVID  BERRÍO  con ocasión de  este trámite.   

La Sala se permite indicar que, en virtud de  lo  dispuesto en el numeral 2º del artículo 189 de la Constitución Política,  le  compete  al  Gobierno  en cabeza del señor Presidente de la República como  supremo  director  de la política exterior y de las relaciones internacionales,  realizar   el  respectivo  seguimiento  a  los  condicionamientos  impuestos  al  conceder  la  extradición,  quien  a  su  vez es el encargado de determinar las  consecuencias de su eventual incumplimiento.   

Comuníquese por Secretaría de la Sala esta  determinación  a  ANA ELDA DAVID BERRÍO, a  su  defensor,  al  representante  de la Procuraduría y al Fiscal  General de la Nación, para lo de su cargo.   

Remítase  el  expediente  al  Ministerio de  Justicia y del Derecho para lo de su competencia.   

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO   

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ   

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

EUGENIO FERNÁNDEZ  CARLIER   

GUSTAVO  ENRIQUE  MALO  FERNÁNDEZ   

EYDER  PATIÑO  CABRERA   

PATRICIA SALAZAR CUELLAR  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

NUBIA YOLANDA NOVA  GARCÍA   

Secretaria    

1  El  presente  caso se tramita bajo las ritualidades de la Ley 906 de 2004 por cuanto  los  hechos  que  sustentan la petición de extradición, según el indictment,  se  concretaron entre abril  de 2012 y mayo de 2014.   

2  Según  acta  de  verificación  de  garantías  visible  a  folio 27 y ss de la  carpeta  de la Corte, el funcionario de la Procuraduría Roger Rosales Llanos se  entrevistó   con  la  reclamada  el  20  de  octubre  de  2015  en  la  Cárcel  “El Buen Pastor”.    

3  Perito  dactiloscopista cotejó las huellas de la capturada con las que a nombre  de    ANA    ELDA    DAVID   BERRÍO   reposan  en la tarjeta decadactilar correspondiente a la cédula de  ciudadanía  No. 32.286.166, encontrando que son uniprocedentes. Ver folios 13 y  ss de la carpeta de la anexa.   

4 Cfr.  Folio 146 de la carpeta anexa.   

5 Cfr.  Folio 146 de la carpeta anexa.   

6 Cfr.  Folio 147 de la carpeta anexa.     

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