CP139-2016(48394)

2016

Asistente Jurídico Inteligente

Selecciona un texto en la página o analiza el artículo completo.

ⓘ Puedes seleccionar un fragmento de texto o analizar el artículo completo.

      

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

Magistrado ponente  

CP139-2016  

Radicación Nº 48394  

(Aprobado acta N°  298)   

Bogotá,  D.C., veinte (20) de septiembre de  dos mil dieciséis (2016).   

I.   V   I   S   T  O  S   

   

La  Corte  procede  a  conceptuar  sobre  la  viabilidad    de    acceder   a   la   petición   de  extradición  del  ciudadano  panameño  Gabriel  Osvaldo  James Ariano, elevada por  el  Gobierno  de los Estados Unidos de América, en donde se le sigue un proceso  por   los   delitos   de   narcotráfico   y   uso   ilegal  de  un  aparato  de  comunicación.   

II.  SOLICITUD   Y  ANTECEDENTES   

1.  El  Gobierno  de  los  Estados  Unidos  de América, a través de su  Embajada  en  Colombia,  mediante  Nota  Verbal  número 0730 del 29 de abril de  2016,  solicitó  la  detención  provisional  con  fines  de  extradición  del  ciudadano    panameño    Gabriel    Osvaldo   James  Ariano.  En  consecuencia, el señor Fiscal General de  la  Nación  (e)  dispuso  su captura en resolución del 3 de mayo siguiente; el  ciudadano  extranjero  fue  privado  de la libertad en Bogotá el 26 de abril de  2016, con fundamento en una Circular Roja de Interpol.   

2.  Cumplido  lo  anterior,  la  autoridad  reclamante,  por  conducto  diplomático  y  a través de la Nota Verbal número  1067  del  24  de  junio  de  2016,  solicitó  formalmente  la  extradición de  Gabriel  Osvaldo James Ariano.   

3.   La Directora de Asuntos Jurídicos  Internacionales  del  Ministerio  de Relaciones Exteriores, en oficio DIAJI 1424  del   27  de  junio  de  2016,  dirigido  al  Jefe  de  la  Oficina  de  Asuntos  Internacionales  del  Ministerio de Justicia y del Derecho, manifestó que entre  Colombia  y  los  Estados  Unidos  de  América está vigente la “Convención  de  Naciones  Unidas  contra  el  tráfico ilícito de  estupefacientes    y   sustancias   sicotrópicas”,  suscrita  en  Viena  el  20  de diciembre de 1988, la cual, en su artículo 6º,  numeral  4º, dice que: “las partes que no supediten  la  extradición  a  la  existencia de un tratado reconocerán los delitos a los  que   se   aplica  el  presente  artículo  como  casos  de  extradición  entre  ellas”.  Y  en el 5º determina que: “la  extradición  estará  sujeta a las condiciones previstas en la  legislación   de  la  parte  requerida  o  por  los  tratados  de  extradición  aplicables,  incluidos  los motivos por los que la Parte requerida puede denegar  la extradición”.   

Lo anterior, agrega, en concordancia con los  artículos  491  y  496  de  la  Ley  906  de  2004,  permite  establecer que la  extradición   se   regula   según   el   ordenamiento   jurídico  colombiano.   

4.  A  su  turno,  mediante  comunicación  OFI16-0017417-OAI-1100  del  29  de  junio anterior, el funcionario últimamente  citado,  considerando  que  el  gobierno  reclamante  allegó  la documentación  traducida  y  legalizada,  y “teniendo en cuenta que  se  encuentran  reunidos  los  requisitos  formales  exigidos en la normatividad  procesal    penal    aplicable”,    remitió    la  documentación  respectiva,  con  el fin de que la Sala de Casación Penal emita  el respectivo concepto.   

5.  Ante el despacho del Magistrado Ponente,  el  ciudadano  solicitado  en  extradición  le  otorgó  poder  a un abogado de  confianza.  James  Arinao, en  escrito  del  2  de agosto, avalado por su defensor, solicitó se le diera curso  al  trámite de la extradición simplificada, de que trata el artículo 70 de la  Ley 1453 de 2011.    

III.     CONCEPTO    DEL   MINISTERIO  PÚBLICO   

La Sala corrió traslado del aludido memorial  a  la  Procuraduría  Segunda  Delegada  para  la  Casación  Penal.  Su titular  constató,  a  través  de  entrevista  practicada  al ciudadano requerido en el  establecimiento  de  reclusión,  que  la  solicitud formulada -en el sentido de  acogerse  al  trámite  de la extradición simplificada- fue libre, espontánea,  voluntaria,  comprendida  y  sin apremio o vicio del consentimiento; así mismo,  verificó  que no existe duda sobre la identificación del reclamado y constató  el  cumplimiento  de  los  presupuestos consagrados en el artículo 70 de la Ley  1453  de  2011.  Por  todo  lo  anterior, coadyuvó la petición de extradición  simplificada   incoada   por   este   último  y  respaldada  por  su  defensor.   

IV.  SUSTENTO  DOCUMENTAL DE LA SOLICITUD DE  EXTRADICIÓN   

1. La mencionada notas verbal Nº 1067 del 24  de  junio de 2016 reseña los hechos objeto de la acusación formulada en contra  del ciudadano extranjero solicitado en extradición, así:   

“Los  hechos  del  caso  indican  que  a  comienzos  de enero de 2015, autoridades de las fuerzas del orden habían estado  investigando       a       un       ciudadano       panameño      (‘el        objetivo’)  involucrado  en  el contrabando de  cocaína.  Como parte de la investigación, autoridades de las fuerzas del orden  emplearon  un  agente  de  las  fuerzas  del  orden  que  actuó en capacidad de  encubierto  (el  UC),  quien  fue  presentado como un comerciante de narcóticos  interesado  en  pasar  cocaína  de contrabando desde Panamá hacia Puerto Rico,  utilizando      un      barco      contenedor     de     carga.     ‘El        objetivo’  y  el  UC llegaron a un acuerdo, el  cual       ‘el  objetivo’  enviaría  25  kilogramos  de cocaína al UC en Puerto Rico. La cocaína sería escondida en un  contenedor  de  carga  de  le  Empresa  Evergreen.  El  barco  contenedor estaba  programado  para viajar hacia República Dominicana y llegar a Puerto Rico el 23  de  enero  de  2015.  Adicionalmente,  ‘el  objetivo’  estuvo  de  acuerdo  en enviar un coasociado a Puerto Rico para que ayudara a UC  con  la operación de contrabando. La investigación reveló que la embarcación  de  carga  Conti  Daphne  partió  de  Panamá  el  16 de enero de 2015 y estaba  programada para arribar a Puerto Rico el 23 de enero de 2015”.   

“El  21  de enero de 2015, a solicitud de  las  autoridades  de las fuerzas del orden de Estados Unidos, autoridades de las  fuerzas  del  orden en República Dominicana requisaron de manera legal el Conti  Daphne  e  incautaron  legalmente  dos  maletines  negros, tipo morral, de marca  Nike,  los  cuales  contenían  26  kilogramos  de  cocaína  escondidos  en  un  contenedor  de  carga  de  la  empresa  Evergreen. El número del contenedor era  TCLU5982254 F”.   

“La  investigación revelo que a mediados  del  mes  de  enero  de  2015,  Gabriel Osvaldo James  Ariano  se  puso  en  contacto con el UC a través de  comunicaciones   electrónicas,  las  cuales  fueron  interceptadas  legalmente.  James  Ariano le dijo a UC  que  él  (James  Ariano)  sería  la  persona  que viajaría a Puerto Rico para  ayudar  a UC a entrar la cocaína de contrabando a Puerto Rico. Una descripción  más  detallada  de  los  hechos  de  este caso se incluye en los documentos que  sustentan esta solicitud de extradición”.   

2.  Acusación  sustitutiva Nº 16-284 (FAB)  dictada  el  11  de  mayo  de 2016, por la Corte Distrital de los Estados Unidos  para  el  Distrito de Puerto Rico; ésta reemplazó la acusación Nº 16-678 (M)  proferida  el  26  de  abril de 2016 por la misma autoridad judicial. Los cargos  imputados   en   dicha   decisión   a   James  Ariano  son los siguientes:   

Cargo Uno  

“Asociación  Delictuosa  para Importar o  Intentar Importar Drogas Narcóticas,   

Título  21, Código de los Estados Unidos,  Secciones 952(a), 960 y 963”   

“Desde  o  alrededor  del  21 de enero de  2015,  hasta  en  o alrededor del 26 de abril del 2016, en el Distrito de Puerto  Rico  y  dentro  de  la  jurisdicción  de  este  Tribunal,  el  acusado en este  documento”:   

“Gabriel      Osvaldo      James  Ariano”   

“A  sabiendas  e  ilegalmente  conspiró,  combinó  confederó  y  se  puso  de acuerdo con diversas personas, conocidas y  desconocidas,  para  cometer  un delito contra los Estados Unidos, es decir, con  intención  y  conocimiento  importar a los Estados Unidos, desde un lugar fuera  de   los   mismos,  sustancias  controladas  narcóticas,  a  saber:  cinco  (5)  kilogramos  o más de una mezcla o sustancia conteniendo una cantidad detectable  de  cocaína,  una  Sustancia  Controlada  Droga  Narcótica  de la Lista II, en  violación  del  Título 21, Código de los Estados Unidos, Secciones 952, 960 y  963”.   

“OBJETO     DE    LA    ASOCIACIÓN  DELICTUOSA”   

“El  objeto  de la asociación delictuosa  era  importar  cantidades  de varios kilogramos de cocaína desde los países de  Panamá  y  la  República  Dominicana  a  Puerto Rico, y distribuir la Droga en  Puerto  Rico  y  los  Estados  Unidos  continentales  para  su posterior venta y  distribución,         para         obtener         ganancias        financieras  significativas”.   

“FORMA   Y  MEDIOS  DE  LA  ASOCIACIÓN   

DELICTUOSA”  

“Era parte de la forma y de los medios de  la   asociación  delictuosa  que  el  acusado  JAMES  ARIANO,  junto  con  los  conspiradores  conocidos  y  desconocidos,  planificaba  y  coordinaban  el  envío  de grandes cantidades de  cocaína  para  ser  exportados  de Panamá y la República Dominicana hacia los  Estados    Unidos,    es    decir,    Puerto   Rico   y   los   Estados   Unidos  continentales”.   

“Era  también  parte  de  la forma y los  medios    de   la   asociación   delictuosa   que   el   acusado   JAMES    ARIANO,    junto    con   los  conspiradores   conocidos   y   desconocidos,  empaquetaba  y  colocaba  grandes  cantidades  de  cocaína  en  el interior de contenedores comerciales que fueron  transportados  en  buques  de  carga  desde  Panamá  a través de la República  Dominicana  con destino a Puerto Rico y los Estados Unidos continentales para su  posterior venta y distribución”.   

“Era parte de la forma y los medios de la  asociación  delictuosa  que  los  conspiradores  colocaban varios kilogramos de  cocaína  dentro  en  compartimientos ocultos dentro de contenedores comerciales  en buques de carga”.   

“Era  también  parte  de  la forma y los  medios  de  la  asociación  delictuosa  que conspiradores utilizaban teléfonos  celulares   y   varios   servicios   de   internet   para   enviar   y   recibir  comunicaciones”.   

“Era  también  parte  de  la forma y los  medios  de  la  asociación  delictuosa que conspiradores utilizaban referencias  opacas   codificadas   para   describir  transacciones  de  drogas  para  evitar  detección judicial”.   

“Fue  también  parte  de  la forma y los  medios    de   la   asociación   delictuosa   que   el   acusado   JAMES  ARIANO, con cómplices conocidos y  desconocidos,   recuperaba   la  cocaína  oculta  dentro  de  los  contenedores  comerciales  al  llegar  al  puerto de San Juan, Puerto Rico, y otros puertos en  los    Estados    Unidos    continentales,    para   la   distribución   y   la  venta”.   

“Era  parte  de la asociación delictuosa  que    el    acusado    JAMES    ARIANO,   con   cómplices  conocidos  y  desconocidos,  se  mantendrían  informados,  uno al otro, de las actividades, planificaban futuras transacciones  y  compartían  información sobre la actividad de tráfico de drogas con el fin  de   evitar   la   detección   y   asegura   el   éxito  de  su  organización  criminal”.   

“Era  también  parte  de  la asociación  delictuosa  que  conspiradores  utilizaban  alias y otros medios para evitar ser  detectados por las autoridades policiales”.     

Cargo Dos  

“Uso de una Instalación de Comunicación  para facilitar el delito de Trasiego de Drogas,   

Título  21, Código de los Estados Unidos,  Secciones 843(b)”   

“Desde  o  alrededor  del  21 de enero de  2015,  hasta  en  o alrededor del 24 de enero del 2015, en el Distrito de Puerto  Rico  y  dentro  de  la  jurisdicción  de  este  Tribunal,  el  acusado en este  documento”:   

“Gabriel      Osvaldo      James  Ariano”   

“A  sabiendas  y  con intención utilizó  alguna  instalación  de  comunicación,  siendo un teléfono portátil haciendo  uso  de  mensajes de texto transmitidos a través de una red de una corporación  de  comunicación,  para  facilitar  la  comisión  de  algún  acto o actos que  constituyen  un  delito grave bajo el Título 21, Código de los Estados Unidos,  Secciones  952, 960 y 963, es decir, los cargos planteados en el Cargo Uno y Dos  de  esta acusación formal, incorporado por referencia en el presente documento.  Todo  en  violación  del  Título  21,  Código de los Estados Unidos, Sección  843(b)”.   

3.  También  fue  allegada  la copia de las  declaraciones  juradas  del  Fiscal  Auxiliar  del Distrito de Puerto Rico y del  Agente  Especial  de  Investigaciones  de Seguridad a cargo del caso, las cuales  fundamentan     la    acusación    contra    Javier  Osvaldo       James  Ariano.   

4. Texto de las disposiciones que, según el  Gobierno  reclamante, fueron infringidas por el ciudadano solicitado panameño y  se  encontraban  vigentes  para  la época de la ocurrencia de los hechos, así:   

Del Título 21, las Secciones 812 (listas de  sustancias  controladas, Lista II; 952 (importación de sustancias controladas);  960  (actos  prohibidos);  963 (el intento y asociación delictuosa); 843 (actos  prohibidos  C,  instalación  de  comunicación  y  sanciones),  y 853 (decomiso  penal). Del Título 18, la Sección 3238 (ley de prescripción).   

5.   Copia   de   la   orden  de  arresto  “Caso     Núm.:     16-284    (FAB)”,   proferida   en  contra  de  Gabriel  Osvaldo  James  Ariano  por  un juez magistrado de los  Estados Unidos.   

6.  Copia  del  pasaporte  del  ciudadano  panameño  Gabriel  Osvaldo  James  Ariano.    

V.  CONCEPTO   DE  LA  CORTE   

1.  Acotación  previa   

Con  fundamento en los artículos 35 de la  Carta  Política,  modificado  por el Acto Legislativo 01 de 1997 y 18 de la Ley  599  de  2000,  la  extradición  se  puede  conceder u ofrecer de acuerdo a los  tratados públicos y, en su defecto, a la ley.   

Por otra parte, la Ley 1453 de 2011 dispuso  que  el  artículo  500  del  Código  de Procedimiento Penal (Ley 906 de 2004),  tendrá un quinto inciso, cuyo contenido es del siguiente tenor:   

“Parágrafo  1º.  Extradición Simplificada. La persona requerida  en  extradición,  con  la coadyuvancia de su defensor y del Ministerio Público  podrá   renunciar  al  procedimiento  previsto  en  este  artículo1   

y solicitar a la Sala de Casación Penal  de  la Corte Suprema de Justicia de plano el correspondiente concepto, a lo cual  procederá  dentro  de  los  veinte  (20)  días  siguientes  si  se cumplen los  presupuestos para hacerlo.   

“Parágrafo  2º.  Esta  misma facultad opera respecto al trámite  de extradición previsto en la Ley 600 de 2000”.   

Ahora  bien,  como quedó relacionado en el  acápite  de antecedentes, el ciudadano Gabriel Osvaldo  James  Ariano,  avalado  por  su  defensor  y  con  la  coadyuancia  del  agente  del  Ministerio  Público, solicitó, de manera libre,  consciente,  voluntaria  y  asistida,  se  le  diera  curso  al  trámite  de la  extradición  simplificada,  reclamo  que apoyó en el artículo 70 de la Ley 1453 de 2011, modificatorio del  500 de la Ley 906 de 2004.   

La  figura  que consagra la norma citada se  denomina    extradición    simplificada  porque,  en  aras  de  abreviar  la  actuación  en  beneficio del  sometido  al  trámite  de extradición que no se opone a su entrega, elimina el  traslado  destinado  a  la  solicitud  y  práctica  de  pruebas, siempre que su  interés  sea  apoyado  por el Ministerio Público, de modo que la Corte proceda  directamente   a   la   emisión   del   respectivo  concepto,  en  un  término  relativamente corto.   

En  el  caso  que  ocupa la atención de la  Sala,  comoquiera que se cumplen los requisitos señalados en el artículo 70 de  la  Ley  1453 de 2011, se procede, entonces, a estudiar la viabilidad de acceder  a la petición del Estado reclamante.   

2. Consideraciones  para el caso concreto   

El  artículo  502  de  la  Ley 906 de 2004  estatuye  que  el  concepto que emite la Sala debe estar orientado a establecer,  entre  otros presupuestos, la validez formal de la documentación presentada, la  demostración  plena  de  la  identidad del solicitado, el principio de la doble  incriminación,  la  equivalencia  de  la providencia proferida en el extranjero  con  la  acusación  y,  cuando fuere el caso, el cumplimiento de lo previsto en  los tratados públicos   

Sobre los instrumentos y normas legales que  regulan  este  trámite,  es  preciso  reseñar  que el Ministerio de Relaciones  Exteriores,  en  comunicación  del  27  de  junio  de  2016,  conceptuó que el  instrumento   que   regula   este   caso  no  es  otro  que  la  “Convención  de  Naciones  Unidas  contra  el  tráfico ilícito de  estupefacientes    y   sustancias   sicotrópicas”,  suscrita  en  Viena  el  20  de diciembre de 1988, la cual, en su artículo 6º,  numeral  5º, establece que “la extradición estará  sujeta  a las condiciones previstas en la legislación de la parte requerida”,  para  este  evento  la  Ley  906  de 2004,   de   la   cual  son  pertinentes  sus  artículos  490,  493, 495, 500 y 502, además porque los hechos ocurrieron bajo  su vigencia, particularmente en el mes de enero de 2015.   

2.1.  La  validez  formal de los documentos aportados   

Advierte  la  Sala  que  la  documentación  presentada   como   soporte  de  la  petición  de  extradición  de  Gabriel  Osvaldo  James Ariano cumple las  exigencias  legales contempladas en los Códigos de Procedimiento Penal (Ley 906  de 2004) y Civil para tenerla como apta para fundar el concepto.   

Obra  dentro  de  la actuación debidamente  allegada  y  legalizada  la  copia de la acusación sustitutiva Nº 16-284 (FAB)  dictada  el  11  de  mayo  de 2016, por la Corte Distrital de los Estados Unidos  para   el   Distrito   de   Puerto  Rico,  en  contra  del  citado  James   Ariano;   ésta   reemplazó   la  acusación  Nº  16-678  (M) del 26 de abril de 2016 a la que se hace referencia  en  la  Nota  Verbal  Nº  0730 del 29 de abril de 2016, por medio de la cual el  gobierno     reclamante     solicitó     la    captura    para    efectos    de  extradición.   

De igual manera, el Gobierno de los Estados  Unidos  allegó  el  contenido  de  sus  normas internas aplicables al caso, las  cuales fueron reseñadas en precedencia.   

Consta, además, que la documentación anexa  incluye  la  orden  de  arresto expedida por la autoridad judicial del país que  solicita   la   entrega   de   Gabriel  Osvaldo  James  Ariano,  tal  como  así  se  relacionó  en  acápite  anterior.   

A su vez, aparecen las declaraciones juradas  del  fiscal  y  del  investigador  a cargo del caso, que respaldan la acusación  contra   el  ciudadano  panameño  reclamado;  su  contenido  y  traducción  al  español,  junto  con  el  resto  de la documentación que las acompaña, fueron  certificados  por  el Director Asociad de la Oficina de Asuntos Internacionales,  División  de  lo  Penal,  del Departamento de Justicia de los Estados Unidos de  América.   

A  su  turno,  la  rúbrica  y el cargo del  anterior  funcionario  fueron  certificados  por  la Procuradora de ese país, a  través  de la imposición del sello del Departamento de Justicia de los Estados  Unidos;  la  firma  de esta última fue certificada por el Secretario de Estado,  por  medio del Funcionario Auxiliar de Autenticaciones, quien suscribió y fijó  el sello del Departamento de Estado al documento precedente.    

Los  documentos  antes  reseñados  fueron  apostillados  y  legalizados  el  17 de junio anterior por el cónsul de nuestro  país  en Washington D. C., cuya firma, a su vez, fue certificada en Bogotá por  el Ministerio de Relaciones Exteriores, el día 27 del mismo mes.   

De   esta  manera,  se  cumplió  con  lo  establecido  por  el  artículo  251  del  Código General del Proceso, adoptado  mediante  la  Ley  1564  de  2012 y aplicable al caso en virtud del principio de  integración  previsto  en  los artículos 25 y 495, último inciso, del Código  de Procedimiento Penal de 2004, que dice:   

“Artículo 251.  Documentos  en  idioma  extranjero  y  otorgados  en el extranjero. Para   que   los  documentos  extendidos  en  idioma  distinto  del  castellano  puedan  apreciarse  como  prueba se requiere que obren en el proceso  con  su  correspondiente  traducción  efectuada por el Ministerio de Relaciones  Exteriores,  por  un  intérprete oficial o por traductor designado por el juez.  En  los  dos primeros casos la traducción y su original podrán ser presentados  directamente.  En  caso  de  presentarse  controversia  sobre el contenido de la  traducción,   el  juez  designará  un  traductor”.   

“Los documentos  públicos  otorgados  en  país  extranjero  por  funcionario  de  este o con su  intervención,  se  aportarán apostillados de conformidad con lo establecido en  los  tratados  internacionales  ratificados por Colombia. En el evento de que el  país   extranjero   no  sea  parte  de  dicho  instrumento  internacional,  los  mencionados  documentos  deberán  presentarse  debidamente  autenticados por el  cónsul  o agente diplomático de la República de Colombia en dicho país, y en  su  defecto  por  el  de  una  nación  amiga.  La  firma  del  cónsul o agente  diplomático   se  abonará  por  el  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores  de  Colombia,   y  si  se  trata  de  agentes  consulares  de  un  país  amigo,  se  autenticará  previamente  por el funcionario competente del mismo y los de este  por el cónsul colombiano”.   

“Los documentos  que  cumplan  con  los anteriores requisitos se entenderán otorgados conforme a  la ley del respectivo país”.   

Además  de  lo  anterior,  el  Jefe  de la  Oficina  de Asuntos Internacionales del Ministerio de Justicia y del Derecho, en  el  ya  citado  oficio OFI16-0017417-OAI-1100 del 29 de junio pasado, corroboró  que  “se encuentran reunidos los requisitos formales  exigidos    en    la    normatividad    procesal   penal   aplicable”.   

Por  lo  tanto,  en consideración a que la  solicitud    de    extradición    del    ciudadano    panameño    Gabriel  Osvaldo  James  Ariano se hizo por  la  vía  diplomática, y que en la expedición y trámite de los documentos que  la  soportan,  así  como  en  su  traducción,  se  cumplieron  todos los ritos  formales  de  legalización  prescritos  por las normas de los Estados Unidos de  América,  la Corte los tendrá como aptos para servir de prueba en este asunto,  cumpliéndose así con la primera exigencia legal.   

2.2.    La  identificación plena del solicitado en extradición   

No   cabe   duda   que   el   ciudadano  panameño,  cuya  entrega en  extradición  reclama  el  Gobierno  de  los  Estados Unidos, es el mismo que se  halla  privado  de la libertad con ocasión de este trámite, conforme el pedido  de  detención  provisional formulado en la Nota Verbal No. 0730 del 29 de abril  de 2016.   

La  conclusión  precedente se obtiene tras  constatar  que  el  Gobierno  de  los Estados Unidos allegó copia del pasaporte  panameño  Nº  1963466  a  nombre  de  Gabriel Osvaldo  James    Ariano,   nacido   el   2   de   enero   de  1985, así como de su tarjeta  decadactilar.  Los  datos  que  allí  aparecen  coinciden con los obtenidos con  ocasión  de  su  privación  de  la  libertad  en  Colombia;  fue  así como la  autoridad  de  policía  judicial  verificó la identidad de aquel a través del  respectivo  informe.  De  igual  forma,  se  tiene  que  el  nombre y número de  pasaporte  con  que se identifica el ciudadano extranjero capturado coincide con  los que ha venido suministrando dentro de este trámite.   

Así  las  cosas,  el  presupuesto  de  la  identidad del ciudadano reclamado se satisface.   

2.3. La comisión  del hecho en territorio del país solicitante   

Este  presupuesto se satisface a cabalidad,  toda    vez   que   bien   puede   afirmarse   que,   según   el   indictment  proferido  por  la  autoridad  judicial  de  los  Estados  Unidos  de  América,  las  conductas  atribuidas  a  Gabriel    Osvaldo    James    Ariano   en  los  cargos  uno  y  dos  se  realizaron “en el Distrito de Puerto  Rico  y dentro de la jurisdicción de este Tribunal”.   

Por otra parte, se tiene que la conducta de  concierto  para  delinquir,  así  como  los particulares actos constitutivos de  narcotráfico  (importación y distribución), estaban destinados a producir sus  efectos  en  el  territorio  del  país  reclamante,  circunstancia  que aparece  consagrada  en  el  numeral  3º del artículo 14 de la Ley 599 de 2000, la cual  precisa  las  reglas  para  determinar  el  lugar  de  ocurrencia de la conducta  punible.   

En  conclusión,  el  presupuesto  de  la  territorialidad encuentra cabal acreditación.   

2.4. El principio  de la doble incriminación   

De  conformidad  con  el  numeral  1º  del  artículo  493  del  Código  de  Procedimiento  Penal  de  2004,  para  que  la  extradición  se  pueda  conceder  se  requiere que el hecho que la motiva esté  previsto  como  delito  en Colombia y reprimido con una sanción privativa de la  libertad cuyo mínimo no sea inferior a cuatro años.   

Según la acusación sustitutiva Nº 16-284  (FAB)  dictada  el  11  de  mayo  de 2016, por la Corte Distrital de los Estados  Unidos  para  el  Distrito  de  Puerto  Rico, a Gabriel  Osvaldo  James Ariano se les acusa, en esencia, por: i)  concertar  con  otros  para  importar  hacia  los Estados Unidos y distribuir al  menos  5  kilogramos  de  cocaína  (cargo  uno), y ii) Utilizar “alguna   instalación   de   comunicación,   siendo  un  teléfono  portátil  haciendo  uso  de mensajes de texto transmitidos a través de una red  de  una  corporación  de  comunicación,  para facilitar la comisión de algún  acto  o  actos  que  constituyen un delito grave…”.   

En  estas condiciones, la Sala advierte que  el  comportamiento  que motiva el pedido de extradición, según el cargo  uno,  encuentra adecuación típica  en nuestro sistema penal.   

La conducta descrita en el cargo primero del  indictment  corresponde  al  concierto    para   delinquir   agravado,  consagrado  en el artículo 340, inciso segundo, de la Ley 599 de  2000  (norma  modificada  por  los  artículos 8 y 19 de las leyes 733 de 2002 y  1121  de  2006), y sancionado con pena de 8 a 16 años de prisión, toda vez que  el  concierto para delinquir (conspiración, combinación o confederación, como  también  lo  denomina  la  acusación  foránea),  entendido como el acuerdo de  voluntades  entre varias personas con el fin de cometer delitos, claramente tuvo  por  objeto  la  realización de actividades de tráfico de estupefacientes, que  involucraron al menos 5 kilogramos de cocaína.   

Por otra parte, el comportamiento que se le  atribuye  al  ciudadano  colombiano  en  la  acusación  norteamericana  incluye  también  las  conductas de planificar la exportación de cocaína, empacarla en  contenedores  y  recuperarla  en  su  destino,  con  la finalidad de realizar su  distribución.  Tales  acciones  corresponden, en la legislación colombiana, al  delito  de  tráfico  de  narcóticos  consagrado  en  el  artículo 376, inciso  primero,  del  Código Penal, norma  modificada por el 11 de la Ley 1453 de  2011  y  14  de la Ley 890 de 2004, que sanciona con pena mínima de prisión de  128  meses al que sin permiso de autoridad competente, salvo lo dispuesto acerca  de  la dosis de uso personal, introduzca al país, así sea en tránsito o saque  de  él, transporte, lleve consigo, almacene, conserve, elabore, venda, ofrezca,  adquiera,   financie  o  suministre  a  cualquier  título  droga  que  produzca  dependencia.   

No sucede lo mismo con la conducta que se le  atribuye   al   ciudadano   panameño   en   el  cargo  dos.   

En     efecto,     el    indictment   le  imputa  a  Gabriel      Osvaldo      James    Ariano    que   “utilizó alguna  instalación  de  comunicación,  siendo  un teléfono portátil haciendo uso de  mensajes  de  texto  transmitidos  a  través  de una red de una corporación de  comunicación,   para  facilitar  la  comisión  de  algún  acto  o  actos  que  constituyen  un  delito grave…”. Reseñó, además,  que  “era también parte de la forma y los medios de  la  asociación  delictuosa  que conspiradores utilizaban teléfonos celulares y  varios      servicios      de     internet     para     enviar     y     recibir  comunicaciones”.   

La  declaración  del investigador del caso  detalla así la conducta desplegada por el ciudadano panameño:   

“La investigación reveló que a mediados  de   enero   de   2015,   James   Ariano   se   puso   en  contacto  con  el  UC,  a  través  del  uso  de  comunicaciones  electrónicas  que fueron interceptadas legalmente. James  Ariano  le  dijo  al  UC  que él  (James  Ariano)  sería la persona que iba a viajar a Puerto Rico para ayudar al  UC  en  el  contrabando  de la cocaína a Puerto Rico… El 22 de enero de 2015,  James Ariano le dijo al UC,  a  través  de  comunicaciones  electrónicas  legalmente  interceptadas, que el  cargamento    de    cocaína    llegaría   al   día   siguiente”.    

Dicho comportamiento aparece consagrado como  delito  en  la Sección 843 del Título 21 del Código de los Estados Unidos, en  los siguientes términos:   

“Instalación de  comunicación.   Será   ilegal   para   cualquier   persona,   a   sabiendas  o  intencionalmente,  utilizar  cualquier servicio de comunicación en la comisión  o  en  causar o facilitar la comisión de cualquier acto o actos que constituyen  un  delito grave bajo cualquier disposición de este subcapítulo o subcapítulo  II  de  este  capítulo. Cada una utilización individual de una instalación de  comunicación  será  un  delito  separado  en  este  inciso. Para fines de este  inciso,      el      término      ‘instalación              de              comunicación’  significa  cualquiera  y  todas las  instrumentalidades  públicas  y  privadas  que se utilizan o sean útiles en la  transmisión  de  la  escritura,  signos,  señales, imágenes y sonidos de todo  tipo  e  incluye  correo,  teléfono, cable, radio, y todos los demás medios de  comunicación”.   

Pues  bien,  un  cuidadoso  estudio  de las  conductas  típicas  plasmadas  por el legislador en el Código Penal colombiano  permite  ver  que  ese  particular  comportamiento  -el  empleo  de un teléfono  celular  para  facilitar  el  planeamiento  de  la  comisión  de  un  delito de  narcotráfico-  no configura, por sí mismo, delito o circunstancia agravante de  uno.   

Lo  anterior,  porque  las  conversaciones  supuestamente  sostenidas  entre  el  hoy  reclamado en extradición y el agente  encubierto               (‘UC’)   no  configuraron  un  acceso  abusivo,  fraudulento  o  no  autorizado  a un sistema  informático  o medio de comunicación -en este caso un teléfono celular-   tal  como expresamente se sanciona en los artículos 192 (violación ilícita de  comunicaciones),  196 (violación ilícita de comunicaciones), 197 (utilización  ilícita  de  equipos  transmisores  o  receptores)  o  257 (del acceso ilegal o  prestación  ilegal  de los servicios de telecomunicaciones o correspondencia de  carácter  oficial)  del  Código Penal, con las modificaciones introducidas por  la Ley 1453 de 2011.    

Así  las cosas, se cumple con el principio  de  la doble incriminación normativa y el presupuesto de la punibilidad mínima  no  inferior  a  los 4 años de prisión (artículo 493-1 de la Ley 906 de 2004)  respecto  del  delito atribuido a Gabriel Osvaldo James  Ariano    en   el   cargo  uno,   mas  no  respecto  del  delito  objeto  de  acusación  en  el cargo dos.   

El  requisito  se  satisface  parcialmente.   

2.5.  Equivalencia  de la providencia proferida en el extranjero   

La  Corte advierte que no existe dificultad  para  concluir  que  se  satisface  el  requisito  de  la  equivalencia  de  las  providencias,  contemplado  en el numeral 2º del artículo 493 de la Ley 906 de  2004,  el  cual  exige  “que  por  lo menos se haya  dictado  en  el  exterior resolución de acusación o su equivalente”.   

La  Corte  Distrital  de los Estados Unidos  para  el  Distrito  de  Puerto  Rico  acusó  a Gabriel  Osvaldo  James  Ariano  por las conductas punibles  señaladas   en   el  acápite  anterior,  mediante  acto  procesal  (acusación  sustitutiva  Nº  16-284  (FAB)  dictada  el  11 de mayo de 2016) que en nuestra  legislación  equivale a la decisión acusatoria, pues, aun cuando su emisión e  introducción  al  proceso,  según  la  legislación  extranjera, difiere de su  presentación  en  el  proceso  penal colombiano, lo cierto es que, al igual que  sucede  con  la  formulación  de acusación de que trata la Ley 906 de 2004, le  atribuye  al ciudadano extranjero reclamado unos hechos constitutivos de delito,  debidamente  circunstanciados  y con la mención de las normas infringidas, para  que frente a ellos ejerza su defensa en un juicio.   

Por  lo tanto, se observa que, como así lo  ha  reconocido la jurisprudencia de la Sala, la acusación emitida por un fiscal  de  los  Estados  Unidos y aprobado por el Gran Jurado es equivalente y tiene la  misma   fuerza   vinculante   de   la   acusación  propia  de  nuestro  sistema  judicial.   

VI.     ACOTACIÓN    FINAL   

Resulta  pertinente  poner  de  presente al  Gobierno  Nacional que, en caso de conceder la extradición, se debe condicionar  la   entrega   de   modo   tal   que   el   ciudadano   panameño   Gabriel   Osvaldo   James  Ariano  no  sea  juzgado  por  hechos  distintos a aquellos por los cuales se accede a la entrega  en  extradición,  ni  sometido  a  tratos  crueles,  inhumanos  o  degradantes,  desaparición  forzada  ni se le imponga la pena capital o perpetua, tampoco las  de  destierro  o  confiscación,  al  tenor  del  artículo  494  del Código de  Procedimiento Penal de 2004.   

De la misma manera, se exhorta al Gobierno,  encabezado  por  el señor Presidente de la República como Jefe de Estado, para  que  efectúe  el respectivo seguimiento a los condicionamientos que se impongan  a  la  concesión  de  la  extradición  y  determine  las  consecuencias que se  derivarían  de  su  eventual  incumplimiento,  al  tenor  de lo señalado en el  ordinal 2° del artículo 189 de la Constitución Política.   

Por  último,  se  le pide al Ejecutivo que  recomiende  al  Estado  requirente  que,  en  el  evento  de que el entregado en  extradición  sea objeto de una decisión condenatoria dentro del proceso por el  que  es  reclamado,  tenga  en  cuenta  como parte de la pena el tiempo que haya  podido  estar  privado  de  la libertad con motivo del trámite de extradición.   

VII.  CONCLUSIÓN  

En  consecuencia,  como la totalidad de los  requisitos  formales  contemplados  en  los artículos 490, 493, 495 y 502   del  Código  de Procedimiento Penal (Ley 906 de 2004), incluidos los fijados en  el  artículo  70  de  la  Ley  1453 de 2011, modificatorio del 500 del estatuto  mencionado,   se   satisfacen  a  cabalidad  SOLAMENTE  RESPECTO  DEL  CARGO  UNO  formulado  en la acusación  sustitutiva  Nº  16-284  (FAB)  dictada  el  11  de  mayo de 2016, por la Corte  Distrital  de  los  Estados  Unidos  para  el  Distrito de Puerto Rico, la Corte  CONCEPTÚA  FAVORABLEMENTE  a  la  solicitud  de   extradición  elevada  por  el  Gobierno de los Estados  Unidos    de   América,   respecto   del   ciudadano   panameño   Gabriel  Osvaldo James Ariano por cuenta de  ese específico cargo.   

Comoquiera  que  respecto  del CARGO  DOS,  formulado contra Gabriel  Osvaldo  James Ariano en la citada  acusación   sustitutiva,   no  se  cumple  la exigencia de la doble incriminación la Sala de Casación Penal  CONCEPTÚA  DESFAVORABLEMENTE  para   la   entrega   en   extradición   del  mencionado  por  ese  específico  cargo.   

Comuníquese   esta   determinación   al  requerido,  a  su  defensor,  al  Ministerio  Público y al Fiscal General de la  Nación, para lo de su cargo.   

Devuélvase el expediente al Ministerio del  Interior y de Justicia, para lo de ley.   

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

Presidente  

JOSÉ FRANCISCO ACUÑA VIZCAYA  

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

LUIS ANTONIO HERNÁNDEZ BARBOSA  

EYDER PATIÑO CABRERA  

PATRICIA SALAZAR CUÉLLAR  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria    

1  Art.  500:  “TRÁMITE.  Recibido el expediente por la  Corte,  se dará traslado a la persona requerida o a su defensor por el término  de   diez   (10)   días   para   que   soliciten  las  pruebas  que  consideren  necesarias”.   

“Vencido  el  término  de  traslado, se  abrirá  a  pruebas la actuación por el término de diez (10) días, más el de  distancia,  dentro  del  cual se practicarán las solicitadas y las que a juicio  de   la   Corte   Suprema   de   Justicia   sean   indispensables   para  emitir  concepto”.   

“Practicadas  las pruebas, el proceso se  dejará   en   secretaría   por  cinco  (5)  días  para  alegar”.     

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *