CP134-2016(48454)

2016

Asistente Jurídico Inteligente

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FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

Magistrado ponente  

CP134-2016  

Radicación No. 48454  

(Aprobado Acta No. 274)  

Bogotá,  D.C., agosto treinta y uno (31) de  dos mil dieciséis (2016).   

ASUNTO:  

La  Sala  procede a rendir el concepto a que  haya  lugar,  en  relación  con  el  pedido  de  extradición  formulado por el  Gobierno  de  España  respecto del ciudadano de ese país Pedro Martín Mancebo  Coloma.   

ANTECEDENTES:   

1. La Embajada de  España,  invocando  el  Convenio suscrito con Colombia el 23 de julio de 1892 y  su  Protocolo Modificatorio del 16 de marzo de 1999, mediante la Nota Verbal No.  165/2016  del 28 de abril de 2106, solicitó la detención provisional con fines  de  extradición de Pedro Martín Mancebo Coloma, por cuanto dos días antes, en  el  Juzgado  de Instrucción No. 5 de Valencia, dentro  de  las  diligencias previas 57/2016, se le dictó auto  de   “prisión   provisional,   comunicada  y  sin  fianza”,  por  su  presunta  participación  en  la  comisión  de  “un Delito contra la Salud Pública,  según   artículos   368,   369   y   370   del   Código   Penal   de  España  vigente”.   

De  otra  parte,  con  la  Nota  Verbal  No.  239/2016  del  30 de junio de 2016, se formalizó la petición de extradición y  se  allegó  la  documentación  pertinente,  adjuntando el auto de “prisión  provisional,  comunicada  y  sin fianza”  proferido  el  26  de  abril  del  mismo  año  por  el Juzgado de  Instrucción   No.  5  de  Valencia,  dentro  de  las  diligencias previas 57/2016.   

2.  En la Nota  Verbal  No.  165/2016, la Embajada de España puntualizó que el requerido Pedro  Martín  Mancebo Coloma es ciudadano de ese país, nacido el 12 de junio de 1966  en  Santander, quien es el titular del documento nacional de identificación No.  74.505.796-X,  oportunidad  en  la  que aportó la Circular Roja de Interpol No.  A-3783/4-2016  del  27 de abril de 2016, en la cual aparece la impresión de sus  huellas decadactilares.   

3.    La  aprehensión  del  reclamado  se  produjo el 29 de abril de 2016 en Bogotá, con  fundamento  en  la  Circular  Roja  de  Interpol  No.  A-3783/4-2016 y el Fiscal  General  de  la  Nación,  con  resolución  del 5 de mayo siguiente, dispuso su  captura con fines de extradición.   

4.    El  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores,  el  5  de  julio  de 2016, remitió las  diligencias  al  Ministerio  de  Justicia  y  del  Derecho,  advirtiendo que los  tratados    aplicables    en    el    presente    caso   son   la   “Convención  de Extradición de Reos”  suscrita  en Bogotá entre el Reino de España y la República de Colombia el 23  de  julio de 1892, el “Protocolo modificatorio de la  Convención  de  Extradición”, firmado en Madrid el  16  de  marzo  de  1999,  y  la  “Convención de las  Naciones  Unidas  contra  el  Tráfico  Ilícito de Estupefacientes y Sustancias  Sicotrópicas”, adoptada en Viena el 20 de diciembre  de 1988.   

5.   El 8 de  julio  de  2016,  el Ministerio de Justicia y del Derecho envió la actuación a  la  Corte  Suprema  de Justicia, “teniendo en cuenta  que  se  encuentra  formalizada  la  solicitud  de extradición del ciudadano”  Pedro Martín Mancebo Coloma.   

6.  Recibido  el  expediente  en  esta  Corporación,  el  27  de  julio de 2016 se reconoció  personería  adjetiva  al  abogado  que  designó  el  solicitado  Pedro Martín  Mancebo  Coloma  y,  el  4  de  agosto  siguiente, como quiera que éste, con la  coadyuvancia  de  su  apoderado,  solicitó  la  aplicación  del trámite de la  extradición  simplificada  que prevé el parágrafo 1º del artículo 500 de la  Ley  906  de  2004,  adicionado  por  el artículo 70 de la Ley 1453 de 2011, se  corrió   traslado   de   esa   pretensión   al  representante  del  Ministerio  Público.   

El  defensor  del reclamado designó como su  suplente  al  abogado Gerardo Antonio Urrego Valderrama, a quien por tanto se le  reconoce personería adjetiva.   

De otra parte, el Procurador Delegado, luego  de  entrevistarse  con  el  reclamado  Pedro  Martín Mancebo Coloma, en orden a  constatar  si  su  manifestación  de  acogerse  al  trámite de la extradición  simplificada  era  libre, consciente, voluntaria y debidamente informada, avaló  tal petición.   

CONSIDERACIONES    DE    LA   CORTE:   

1.        Del     Tratado  aplicable:   

Según  lo  manifestó  el  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores,  en  este  caso  se  debe proceder de conformidad con la  Convención  de Extradición de Reos, suscrita en Bogotá el 23 de julio de 1892  entre  el  Reino  de España y la República de Colombia, igualmente, de acuerdo  con  su  Protocolo  Modificatorio firmado en Madrid el 16 de marzo de 1999, así  como  teniendo  en  cuenta  la  Convención  de  las  Naciones  Unidas contra el  Tráfico  Ilícito  de  Estupefacientes  y  Sustancias  Sicotrópicas  del 20 de  diciembre de 1988.   

2.    De               la    documentación   necesaria:   

2.1.  El Reino  de  España  y  la  República  de Colombia acordaron en la referida Convención  sobre  este  aspecto,  la  cláusula  consagrada  en  el  artículo  VIII en los  términos que a continuación se consignan:   

La demanda de extradición será presentada  por la vía diplomática y apoyada en los documentos siguientes:   

1°. Si se trata de un criminal condenado y  evadido, se presentará copia autorizada de la sentencia.   

2°.  Cuando  se  refiera  a  un  individuo  acusado  o  perseguido,  se  requerirá  copia  autorizada  del  mandamiento  de  prisión  o auto de proceder expedido contra él, o de cualquiera otro documento  que  tenga  la  misma  fuerza  que  dicho  auto  y precise igualmente los hechos  denunciados y la disposición que les sea aplicable.   

3°.  Las  señas  personales  del  reo  o  encausado,    hasta   donde   sea   posible,   para   facilitar   su   busca   y  arresto.   

2.2.  Dada la  situación  procesal  del  solicitado  Pedro  Martín  Mancebo  Coloma,  se hace  exigible  la  documentación  mencionada en los numerales 2° y 3° del referido  artículo  VIII,  por  cuanto  es  requerido en el país reclamante dentro de un  proceso  penal  en  el que, el 26 de abril de 2016, se le profirió “prisión  provisional,  comunicada  y  sin fianza”.   

2.3.  Frente a  lo  anterior,  la  Embajada  de  España,  mediante  las Notas Verbales números  165/2016  y  239/2016,  del  28 de abril y 30 de junio de 2016, respectivamente,  remitió   copia   del  auto  atrás  mencionado,  emitido  por  el  Juzgado  de  Instrucción  No. 5 de Valencia dentro del diligencias  previas 57/2016.   

A   su   vez,    por     medio     de    la    Nota   Diplomática  No.  239/2016  del  30  de  junio de 2016, aportó el texto de las  normas  del Código Penal español relevantes para el caso y con la No. 165/2016  del  28  de abril de igual anualidad, suministró la información necesaria para  establecer la identidad de la persona reclamada.   

2.4.  Ahora,  se  observa  que  se  cumple  la  exigencia del artículo VIII de la Convención  según  la  cual, el “mandamiento de prisión o auto  de  proceder” debe precisar  “igualmente   los   hechos   denunciados   y   la  disposición  que  les  sea  aplicable”, toda vez que en la providencia del 26 de  abril  de  2016,  mediante la que se le dictó al requerido auto de “prisión  provisional,  comunicada  y  sin fianza”,  se  expresó que habría cometió “un  delito  contra  la  salud  pública  de  sustancias  que causan grave daño a la  salud,  como  puede  ser  la cocaína”, el cual está  descrito  en  los  artículos  368  a  370  del  Código Penal Español vigente,  decisión    en   la   que   se   indica   lo   siguiente   sobre   el   aspecto  fáctico:   

De las diligencias practicadas se desprende  que,  como  consecuencia de las intervenciones telefónicas acordadas en su día  por  el  Juzgado  de  Instrucción  No. 34 de Madrid, se tuvo conocimiento de la  existencia  de  un  grupo organizado que podría estar dedicándose a introducir  sustancias  estupefacientes  en  España a través del Puerto de Valencia. Así,  se  ha  tenido  conocimiento de que el investigado Pedro Martín Mancebo Coloma,  administrador  único  de la mercantil Bio Pharma Chemicals, S.L., con domicilio  en   el   Polígono   La   Pahilla  (sic),  calle  Serretilla,  No.  131  de  Chiva,  constituyó en Bogotá  (Colombia)  la mercantil Bio Pharma Chemicals Colombia, S.A.S., con domicilio en  la  calle  90,  12-18 de Bogotá, con el fin de justificar el tráfico mercantil  entre  ambos  países  de  productos  químicos  industriales.  En  fecha  29 de  noviembre  de  2015,  llegó al Puerto de Valencia el buque “ETE N”, del que  se  descargó  el  contenedor  No.  CMAU8135732, apareciendo como consignador la  mercantil     Biopharma     Chemicals,    S.A.S    de    Bogotá    (sic), y como consignatario la mercantil  LTP  INVESTMENT,  S.L.,  también constituida por el investigado Pedro Mancebo y  con  el  mismo  domicilio  que  la  anterior,  en  el  Polígono La Pailla de la  localidad  de  Chiva.  En dicho contenedor, que debía ser recogido por el socio  del  investigado,  Ángel  Martín Martín, se hallaron unos palets formados por  una  sustancia  que tras el análisis practicado ha resultado ser cocaína y 600  sacos  de  40  kilos cada uno que contenían carbón de coque de hulla, habiendo  sido  analizado  el  contenido  de  tres  de  ellos… también se ha encontrado  cocaína.  Se realizó la entrega vigilada del mencionado contenedor, que llegó  hasta  la nave sita en el Polígono mencionado, habiendo resultado detenidas las  personas  que  allí  se  encontraban  para  su recepción. El investigado Pedro  Martín  Mancebo  se  marchó  a Colombia el día 3 de mayo de 2015 sin que haya  regresado   a   nuestro   país   ni   conste   domicilio   en   España  dónde  localizarlo.   

2.5.   Igualmente,  en la documentación enviada por vía diplomática, se subrayó que  el  requerido  Pedro  Martín Mancebo Coloma es ciudadano español, nacido el 12  de  junio  de  1966  en Santander, quien es el titular del documento nacional de  identificación  No.  74.505.796-X  y  el pasaporte AAE458642, identidad que fue  corroborada  por  nuestra  Policía  Nacional el día de su captura. Además, el  citado   cuenta  en  Colombia  con  la  cédula  de  extranjería  temporal  No.  558855.   

2.6.  De esta  manera,  quedan  acreditados los requisitos a que aluden los numerales 2º y 3º  del  artículo  VIII  de  la  Convención  aplicable  a  este  asunto,  pues las  exigencias  allí  contenidas se limitan a que el gobierno requirente allegue el  “mandamiento  de  prisión  o  auto  de proceder…  [donde  se]  precise igualmente los hechos denunciados y la disposición que les  sea  aplicable”,  así como  “las  señas  personales  del  reo  o encausado, hasta donde sea posible, para  facilitar su busca y arresto”.   

3.   De   la   conducta   punible   que  da  lugar  a  la  extradición:   

3.1.  Como la  extradición  entre  España  y  Colombia debe ceñirse, según lo determinó el  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores, a la Convención suscrita en Bogotá por  dichos  Estados  el  23  de  julio  de  1892, la cual fue modificada mediante el  Protocolo  firmado  en  Madrid el 16 de marzo de 1999, se procederá a verificar  el cumplimiento de las exigencias allí previstas.   

3.2.   En el  artículo  I  de  la aludida Convención, los Gobiernos de España y Colombia se  “comprometen   a  entregarse  recíprocamente  los  individuos  condenados  o  acusados por los tribunales o autoridades competentes  de  uno  de  los  dos  Estados  contratantes,  como  autores o cómplices de los  delitos  o crímenes enumerados en el Artículo 3º, y que se hubieren refugiado  en el territorio del otro”.   

3.3. Pedro Martín  Mancebo  Coloma  es  requerido  porque  el 26 de abril de 2016, en el Juzgado de  Instrucción   No.   5   de   Valencia,   se  le  dictó  auto  de  “prisión  provisional,  comunicada  y  sin fianza”,  por  su  presunta  participación en la comisión de “un  delito  contra  la  salud  pública de sustancias que causan  grave  daño  a la salud, como puede ser la cocaína”  en       cantidad      de      1.400      kilos1, el cual está descrito en los  artículos  3682,                   3693      y     3704  del  Código  Penal  Español  vigente, mismo que tiene una pena privativa de la libertad de 3  a   12   años5.   

Ahora,   en  Colombia  el  delito  anotado  corresponde  al  de  tráfico, fabricación o porte de estupefacientes agravado,  el   cual  está  descrito  en  los  artículo  3766  (reformado por los artículos  14  de  la  Ley  890  de  2004  y  11  de la Ley 1453 de 2011) y 3847  del  Código  Penal,  al  cual  se  le  asigna  una  pena  de 21 años y 4 meses a 30 años de  prisión.   

3.4.   A  su  vez,  el artículo III de la Convención de 1892, reformado por el artículo 1º  del Protocolo Modificatorio de 1999, establece:   

La  extradición  procederá con respecto a  las  personas  a  quienes  las  autoridades  judiciales  de  la Parte requirente  persiguieren  por  algún  delito  o  buscaren  para  la  ejecución de una pena  privativa  de  la  libertad  no  inferior  a  un  (1) año. A este efecto, será  indiferente  el  que  las  leyes  de las Partes clasifiquen o no el delito en la  misma  categoría  de  delitos  o  usen  la  misma o distinta terminología para  designarlo.   

3.5.  En este  orden  de  ideas,  como  dentro de los ilícitos que dan lugar a la extradición  entre  España  y  Colombia  se  incluyen  aquellos  cuya  pena  privativa de la  libertad  no sea inferior a un (1) año y en este asunto la conducta punible por  la  que  se  procede,  como  ha  quedado evidenciado, tiene una pena ampliamente  superior    a    ese    límite    mínimo,    se    entiende   acreditado   tal  requisito.   

4.   De   la    prescripción:   

4.1.   El  numeral  2º  del  artículo  IV  de  la  Convención  aplicable en este asunto,  estipula   que   no   habrá   lugar   a   la   extradición   en  el  siguiente  evento:   

Si  se  ha  cumplido la prescripción de la  acción  o  de  la  pena,  según  las  leyes  del  país  a  quien  el  reo sea  reclamado.8   

4.2.  Contra  el  requerido  Pedro  Martín  Mancebo Coloma, el 26 de abril de 2016, se dictó  auto  de  “prisión  provisional,  comunicada y sin  fianza”,  por cuanto habría cometiendo “un  delito  contra  la  salud  pública de sustancias que causan  grave  daño a la salud, como puede ser la cocaína”,  conducta  que  se  encuentra  descrita  en  los  artículos  376 y 384 (tráfico  fabricación  o  porte  de  estupefacientes  agravado) de nuestro Código Penal,  normas  que  prevén  una  pena  de  prisión  de  21  años  y  4  meses  a  30  años.   

4.3.  De otra  parte,         el         artículo        839   del  Estatuto  Punitivo  de  nuestro país preceptúa:   

La  acción penal prescribirá en un tiempo  igual  al  máximo  de  la  pena  fijada  en  la  ley,  si fuere privativa de la  libertad,  pero  en  ningún caso será inferior a cinco (5) años, ni excederá  de veinte (20)…   

(…)  

También  se  aumentará  el  término  de  prescripción,  en  la  mitad,  cuando la conducta punible se hubiere iniciado o  consumado en el exterior.   

En todo caso, cuando se aumente el término  de la prescripción, no se excederá el límite máximo fijado.   

A  su vez, el artículo 26 del Código Penal  colombiano consagra:   

La  conducta punible se considera realizada  en  el  tiempo  de  la  ejecución  de la acción o en aquel en que debió tener  lugar la acción omitida, aun cuando sea otro el del resultado.   

4.4.  En esa  medida,  como  del  auto  de  “prisión provisional,  comunicada   y  sin  fianza”,  proferido  contra  el  solicitado  Pedro  Martín Mancebo Coloma en el Juzgado de Instrucción No. 5 de  Valencia,  se  desprende que el comportamiento al margen de la ley realizado por  el  citado  se  ejecutó  el  29  de noviembre de 2015, de allí se sigue que la  acción  penal,  de  conformidad con el ordenamiento jurídico de nuestro país,  no  estaría  prescrita,  pues  hipotéticamente,  teniendo  en  cuenta  la pena  máxima  prevista para el delito por el que se procedería, así como el límite  de  20  años  de que trata el artículo 83 del Estatuto Punitivo e, igualmente,  la  época de los hechos, se concluye que aquella extinción solo se produciría  hasta el 29 de noviembre de 2035.   

5.    Del principio de reciprocidad:   

El inciso 1º del  artículo    II    de   la   Convención establece:   

Ninguna  de  las Partes contratantes queda  obligada a entregar sus propios ciudadanos o nacionales.   

Sobre  el  particular, la Sala10  sentó la siguiente postura:   

Al  respecto  ha  de  decir  la Corte, en  primer   lugar,   que   el   instrumento   internacional  no  prohíbe   a   las   Partes   contratantes   la  extradición   de   sus   propios   ciudadanos   o   nacionales,   sino   que  prevé     simplemente    la    posibilidad    de  negarse  a  concederla por esta causa, y cuando esto  suceda,  ambas  partes  se  comprometen,  sin  embargo,  a  perseguir  y juzgar,  conforme  a  sus  respectivas  leyes, los crímenes o  delitos  cometidos  por  nacionales  de  una  Parte contra las leyes de la otra,  mediante   la   oportuna  demanda  de  esta  última,  y  con  tal  que dichos  delitos  o  crímenes  se  hallen comprendidos en la  enumeración    del  Artículo 3º.   

En  esa  medida,  no  surge  objeción  en  relación con este aspecto.   

6.   Condicionamientos:   

6.1. El Gobierno  Nacional  está  en  la  obligación  de  condicionar  la  entrega de la persona  solicitada,  de  conformidad con lo estipulado en el artículo 494 de la Ley 906  de  2004,  en  concordancia con el artículo V de la Convención de Extradición  de  Reos,  a  que  no pueda ser en ningún caso juzgada por hechos anteriores ni  distintos  a  los  que  motivan la extradición, a que se tenga como parte de la  pena  que  pueda  llegar a imponérsele en el país requirente, el tiempo que ha  permanecido  en detención en razón del presente trámite y a que se le conmute  la  pena de muerte, como también a que no sea sometida a desaparición forzada,  torturas,  tratos  o penas crueles, inhumanos o degradantes, destierro, prisión  perpetua o confiscación.   

6.2. Se advierte,  además,  que en atención a lo dispuesto en el numeral 2° del artículo 189 de  la  Constitución  Política, es del resorte del Presidente de la República, en  su  condición  de  jefe de Estado y supremo director de la política exterior y  de  las  relaciones  internacionales,  realizar  el respectivo seguimiento a los  condicionamientos  que  se  impongan a la concesión de la extradición, quien a  su  vez  debe  determinar  las  consecuencias  que  se  deriven  de  su eventual  incumplimiento.   

7.     Cuestión    final:   

De   conformidad   con  lo  señalado  en  precedencia,  la Sala es del criterio que el Gobierno Nacional puede entregar al  ciudadano  colombiano  Pedro  Martín  Mancebo Coloma bajo los condicionamientos  anotados,  pues  como  viene  de  constatarse, están satisfechos los requisitos  establecidos  en  la Convención de Extradición de Reos suscrita entre el Reino  de  España  y  la República de Colombia en Bogotá el 23 de julio de 1892 y en  el  Protocolo  Modificatorio  firmado en Madrid el 16  de marzo de 1999.   

En  mérito de lo expuesto, la CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA,  SALA  DE CASACIÓN PENAL,   

EMITE     CONCEPTO    FAVORABLE   

En   relación   con   la   solicitud  de  extradición  del  ciudadano  colombiano Pedro Martín Mancebo Coloma, formulada  por  el  Gobierno  de  España  a  través de su embajada con base en el auto de  “prisión    provisional,    comunicada   y   sin  fianza”  proferido  el  26  de  abril de 2015 por el  Juzgado  de  Instrucción No. 5 de Valencia dentro del  sumario  No.  8/2014, por “un Delito contra la Salud  Pública,  según  artículos  368,  369  y  370  del  Código  Penal de España  vigente”.   

Por la Secretaría de la Sala se comunicará  lo  anterior  al  requerido  Pedro  Martín  Mancebo  Coloma,  a su defensor, al  representante  del Ministerio Público y al Fiscal General de la Nación para lo  de  su  cargo  en  relación  con  el  detenido  preventivamente  con  fines  de  extradición.   

Finalmente,  se devolverá la actuación al  Ministerio   de   Justicia   y   del   Derecho   para   los   trámites  legales  subsiguientes.   

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

JOSÉ FRANCISCO ACUÑA VIZCAYA  

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

FERNANDO      ALBERTO      CASTRO  CABALLERO   

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

LUIS ANTONIO HERNÁNDEZ BARBOSA  

EYDER PATIÑO CABRERA  

PATRICIA SALAZAR CUÉLLAR  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria  

    

1  Folio 92 de la carpeta de anexos.   

2  “Los  que  ejecuten  actos de cultivo, elaboración o tráfico, o de otro modo  promuevan,  favorezcan  o  faciliten  el  consumo  ilegal  de  drogas  tóxicas,  estupefacientes  o  sustancias  psicotrópicas, o las posean con aquellos fines,  serán castigados con las penas de prisión de tres a seis años…   

3  “Se impondrán las penas  superiores  en  grado  a  las  señaladas  en  el  artículo  anterior… cuando  concurra alguna de las siguientes circunstancias:   

(…)  

5ª.  Fuere  de  notoria  importancia  la  cantidad  de  las citadas sustancias objeto de las conductas a que se refiere el  artículo anterior”.   

4  “Se  impondrá  la  pena  superior…   señalada   en   el   artículo   368  cuando:   

(…)  

3.   …se   hayan   utilizado   buques,  embarcaciones  o  aeronaves  como  medio  de  transporte  específico o se hayan  llevado  a  cabo  las  conductas  indicadas  simulando  operaciones  de comercio  internacional entre empresas…”   

5  Folios 75 y 80 de la carpeta de anexos.   

6  Tráfico, fabricación o porte de estupefacientes. El  que  sin  permiso  de  autoridad  competente,  introduzca  al país, así sea en  tránsito  o  saque  de  él,  transporte,  lleve  consigo,  almacene, conserve,  elabore,  venda,  ofrezca,  adquiera,  financie o suministre a cualquier título  sustancia  estupefaciente,  sicotrópica  o drogas sintéticas que se encuentren  contempladas  en los cuadros uno, dos, tres y cuatro del Convenio de la Naciones  Unidas   sobre  sustancias  sicotrópicas,  incurrirá  en  prisión  de  ciento  veintiocho (128) a trescientos sesenta (360) meses…   

7  “Circunstancias   de  agravación  punitiva.  El  mínimo  de  las  penas  previstas en los artículos  anteriores se duplicará en los siguientes casos:   

(…)  

3. Cuando la cantidad incautada sea superior  a… cinco (5) kilos si se trata de cocaína…”   

8  Sobre     el    particular,    ver    CSJ   CP,   13   jul.   2005,  rad.  22533;  CSJ  CP,  15    nov.  2005,  rad.  23566; CSJ CP,  29    jul   2008,   rad.  29870;   CSJ   CP,   27  oct.   2008,  rad.  30271  y CSJ CP, 20 may.       2009,       rad. 30878.   

9  Modificado  por  los artículos 1º de las Leyes 1154  de 2007, 1309 de 2009 y 1426 de 2010.   

10  CSJ  CP,  8  abr.   2003,  rad.    No. 20386.     

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