AP5566-2016(48528)

2016

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

LUIS ANTONIO HERNÁNDEZ BARBOSA  

Magistrado  Ponente   

AP5566-2016  

Radicación Nº 48528  

Aprobado mediante Acta No. 266  

         Bogotá,  D.  C., veinticuatro (24) de agosto de dos mil dieciséis  (2016).   

ASUNTO  

La   Sala   se   pronuncia   sobre   el  recurso  de  «Apelación» interpuesto por el defensor  de  BABV   contra  la  sentencia    de    segunda    instancia    proferida   por   el   Tribunal  Superior  de  Antioquia  el 20 de  junio de 2016, mediante la  cual  revocó  la emitida por el Juzgado Promiscuo del  Circuito  de  Santa  Fe  de Antioquia, el 6         de         marzo   de  2015,     que     absolvió     al    acusado  de la  conducta punible de acceso carnal abusivo con menor de 14 años.   

HECHOS:  

El  episodio fáctico fue concretado por el  Tribunal    en    la    sentencia   de   segundo   grado   en   los   siguientes  términos:   

«Estos  fueron  dados  a  conocer  por  la  Comisaria de Familia del municipio de Liborina, Dra.  Patricia  Herrera  Echeverría  en atención a que fue informada de que la niña  M.G.E.  residente en la vereda Pamplona de Liborina (Ant.) venía siendo abusada  sexualmente   por   su   padrastro   BABV,  quien  le daba besos en la boca y le tocaba la vagina estando en  la  casa y cuando ella era enviada por la madre para llevarle alimentos al lugar  de  trabajo.  En  una  de esas ocasiones B  le  metió  el dedo en la vagina le sacó sangre, de este último  episodio  nadie se enteró porque ella lavó sus interiores para que la mamá no  se  diera  cuenta,  acceso carnal que se evidenció en el examen sexológico que  le    fuera    practicado,   además   B  la  coaccionaba  diciéndole  que  si  no lo dejaba se llevaba la  mamá a vivir lejos y no seguía manteniéndola, la humillaba.”   

ACTUACIÓN PROCESAL  

    

1. El  26  de enero de 2013, ante el  Juez  Promiscuo Municipal de Liborina (Antioquia) se formuló imputación contra  BABV,  por  el  delito de acceso carnal abusivo con menor de 14 años, cargo que  fue reiterado al formulársele acusación.     

    

1. Efectuadas   las   audiencias  preparatoria  y de juicio oral, el Juzgado Promiscuo del Circuito de Santa Fe de  Antioquia  anunció sentido del fallo absolutorio, dando lectura a la respectiva  sentencia el 6 de marzo de 2015.     

    

1. El  Fiscal 88 seccional apeló la  absolución  y  una  Sala  de Decisión Penal del Tribunal Superior del Distrito  Judicial  de  Antioquia,  al  resolver el recurso, revocó la sentencia y, en su  lugar,  condenó  a  BABV  a la pena de CIENTO NOVENTA Y DOS (192) meses de  prisión  e  inhabilitación para el ejercicio de derechos y funciones públicas  por  el  mismo lapso, por hallarlo autor responsable del delito de acceso carnal  abusivo con menor de 14 años     

Negó   al   sentenciado  la  condena  de  ejecución  condicional  y la prisión domiciliaria y ordenó su captura para el  cumplimiento de la pena.   

4.  El  defensor  del  procesado  interpuso  “recurso   de   apelación”   conforme   a   la   sentencia  C  – 792 de 2014   

El   Tribunal  Superior   de   Antioquia  corrió  traslado por el término de 5 días para que  el  defensor  sustentara  la apelación y a los no recurrentes por otro término  igual,    conforme    a  lo  establecido  en el artículo 179 de la Ley 906 de  2004,  y  por auto del 18 de julio del año que avanza  concedió        la       impugnación,       y       ordenó       remitir  la  actuación  a  la  Corte  Suprema de Justicia para que  “se imprima el trámite correspondiente”.   

CONSIDERACIONES DE LA CORTE:  

La Sala   rechazará,   por  improcedente,  el  «recurso de apelación»         propuesto    por    el   defensor   de  Bustamante  Villa contra la  sentencia    de    segunda    instancia    proferida   por   el   Tribunal  Superior  de  Antioquia  el 20 de  junio de 2016, mediante la  cual  revocó  la emitida por el Juzgado Promiscuo del  Circuito   de   Santa  Fe  de  Antioquia  el  6  de  marzo  de  2015,  que absolvió al acusado por el delito  de  acceso  carnal abusivo con menor de 14 años, para  condenarlo  por  el  mismo  ilícito,  como  quiera que  no  se  encuentra  regulada  en  la  legislación  procesal  penal  la  forma de  impugnación  a  la  que  hizo  alusión la Corte Constitucional en la sentencia  C     –  792  de  2014; así como, por no hacer  parte  del  ámbito  de  las  competencias  de  esta  Corporación lo atinente a  definir  las  reglas  que permitan su implementación, atendiendo las siguientes  razones:   

    

1. Si bien es cierto en la sentencia C  –  792  de  2014  se  declaró  la inexequibilidad de  varios  artículos  de  la Ley 906 de 2004, en cuanto omitían la posibilidad de  impugnar  todas  las  sentencias  condenatorias, también lo es que allí  se  exhortó  al  Congreso de la  República  para  que  en  el  término  de  un  año,  contado  a  partir de la  notificación     del     fallo,    el  cual se cumplió entre el 22 y el 24 de abril del 2015, regulara  el  derecho a impugnar las sentencias penales condenatorias dictadas por primera  vez  en  cualquier  estadio procesal, y precisó que de incumplir este deber, se  entendería  que  la  impugnación  procedía  ante  el  superior  jerárquico o  funcional de quien impuso la condena.        

2.  A  la  postre,  en sentencia de tutela  SU    –  215  de 2016, se concretaron  los  efectos  y  alcances  de la  sentencia  C –  792  de  2014, al precisarse que las  órdenes  allí  impartidas:  i)  operaban respecto de las sentencias dictadas a  partir  del  25 de abril de 2016 o que para ese momento estuviesen en proceso de  ejecutoria,               ii)   que  aunque  con  ella  solo  se  ofrecía  una solución al problema de las condenas  impuestas  por  primera  vez  en  segunda  instancia,  debía  entenderse que su  exhorto  llevaba  incorporado  el  llamado  al  legislador  para que regulara en  general  la impugnación de los fallos condenatorios emitidos por primera vez en  cualquier  estadio  del proceso penal; y iii)   que   la   Corte   Suprema  de  Justicia,  dentro  de  sus  competencias,  o  en  su  defecto   el   juez  constitucional,  atendiendo  las  circunstancias  de  cada  caso,  debía  definir la  forma  de  garantizar  el  derecho a impugnar la sentencia condenatoria impuesta  por  primera  vez  por  la  Sala de Casación Penal.    

3. En sesión de fecha 28 de abril de 2016,  la     Sala    Plena    de    esta    Corporación    sostuvo  que  la  pretensión  de la Corte Constitucional, plasmada en la  sentencia  C –  792 de 2014, de implementar, a partir  del   vencimiento   del  término  de  un  año,  la  impugnación   de  todas  las  sentencias  condenatorias  emitidas  por  primera  vez,  resultaba  irrealizable,  toda vez que ninguna  autoridad  judicial  está  facultada  para introducir reformas o definir reglas  que  permitieran poner en práctica este derecho, siendo ello potestad exclusiva  del legislador.   

    

1. Así se ha pronunciado   la   Sala  de  Casación  Penal  en  decisiones  recientes,  entre  otras,  CSJ AP, 25 May  2016,  Rad. 37858, CSJ AP,  18  May  2016,  Rad.  39156; CSJ AP 25 May 2016, Rad. 37858, CSJ AP 27 Jul 2016,  Rad.  48406,  en  el  entendido  que una orden de la  naturaleza   que   contienen   las   sentencias   C  –     792   de   2014   y   SU  –  215  de  2016  requiere  de  reforma  constitucional  y legal que solo puede adelantar el  Congreso     de     la     República,  pues para garantizar el derecho a la  impugnación  en los términos definidos por la Corte  Constitucional   en  las  providencias     arriba    citadas    se  hace  necesario  redefinir  funciones,  crear  nuevos órganos  judiciales    y    redistribuir    competencias,    entre   otros   aspectos.     

La imposibilidad  de   que   por  vía  jurisprudencial  se  llene  el  vacío    normativo   advertido   por   la   Corte  Constitucional   en   los   referidos   fallos,   se   explica,   tal   como  se  consideró    en   AP37858   -2016,   reiterado  en  CSJ  AP  27  Jul  2007,  Rad.  48406,  en   que:   «Se  trata  de  un  asunto  atinente  a  los  principios  de  legalidad,  reserva y de división de poderes,  esenciales  a una democracia, pues la competencia emerge como condición básica  para  que  una  persona  pueda  ser  juzgada conforme al debido proceso (art. 29  C.P.),  y  le  corresponde  al  legislador  fijarla,  ya  que  es  propio de sus  facultades  expedir  los  códigos  en  todos  los  ramos  de  la legislación y  reformar  sus  disposiciones  (art. 150-1 y 2 Ib.), labores que, claro está, no  puede  asumir  la  judicatura  dada  la  separación de poderes sobre la cual se  edifica  la  estructura  del  Estado  (art.  113), y porque la legitimidad de su  función  radica  en  el  sometimiento  de  sus  actuaciones  al  imperio  de la  Constitución y la ley (art. 230).»   

5. En asunto de  estudio,   el  Tribunal  adoptó  competencias  que  no  tiene y decidió tramitar  la  impugnación presentada     por    el    defensor  como   si   se  tratara  de  un  recurso  de  apelación,  y por esa vía, le  asignó  a  la  Corte una  facultad  que el ordenamiento jurídico vigente no le  otorga,    pues   en  él  no  se  prevé  que  proceda  la  alzada contra  sentencias  de segunda instancia, ni se faculta a la Corte para que resuelva   tal   manifestación   de  inconformidad con el fallo de condena.   

6.  Por todo lo  anterior,  se  dispondrá  la   devolución   inmediata  de  la  actuación  al  Tribunal   Superior   de   Antioquia   para que se  restituyan   los   términos  de  ejecutoria  de  la  sentencia  con el fin de que las partes con   interés  puedan  interponer  el  recurso  de  casación,  si  a  bien  lo  tienen,  por ser el único del cual la  Corte puede conocer y que  procede  en  estos casos, conforme lo estipulan los artículos 32, 181 y 184 del  mismo       Estatuto       Procesal.   

Por    lo    anteriormente  expuesto, LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL,   

RESUELVE  

1. RECHAZAR, por improcedente, el recurso de  apelación  interpuesto  por  el defensor de BABV, contra la sentencia proferida  por el Tribunal Superior de Antioquia el 20 de junio de 2016.   

2.  Devolver, inmediatamente, la actuación  al  Tribunal  Superior  de  Antioquia  para que se restablezcan los términos de  ejecutoria  de la sentencia para la interposición del recurso de casación, con  sujeción  a  lo dispuesto en el artículo 183 de la Ley 906 de 2004, modificado  por  el  98  de  la  Ley 1395 de 2010, conforme se indicó en la motivación que  precede.    

Contra  esta  decisión  no procede recurso  alguno.   

Notifíquese y cúmplase.  

Gustavo Enrique Malo Fernández  

José Francisco Acuña Vizcaya  

José Luis Barceló Camacho  

Fernando      Alberto      Castro  Caballero   

Eugenio Fernández Carlier  

CON SALVAMENTO DE VOTO  

Luis Antonio Hernández Barbosa  

Eyder Patiño Cabrera  

Patricia Salazar Cuéllar  

Luis Guillermo Salazar Otero  

Nubia Yolanda Nova García  

Secretaria  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

SALVAMENTO DE VOTO  

Impugnación Especial  

Radicado. 48528  

Procesado:  BABV   

Delito: Acceso  carnal abusivo con menor de 14 años   

Acta   No.  266  del  24  de  agosto  de  2016   

Respeto el criterio mayoritario de la Sala.  No  me  queda  duda  que  la  decisión  adoptada  y  la  mía  obedecen  a  las  convicciones  jurídicas que definen la postura asumida en la providencia que se  aprueba y la del suscrito en este salvamento de voto.   

Mi discrepancia radica en que a mi juicio a  partir  del  25  de  abril  de 2016 debe tramitarse y resolverse la impugnación  contra  la primera condena emitida por los Tribunales, en virtud de lo dispuesto  en  la  sentencia C-792 de 2014, complementada con la sentencia SU-215 del 28 de  abril de 2016, proferidas por la Corte Constitucional.   

En  la  sentencia  C-792  dispuso la Corte  Constitucional  «se dispondrá que en caso de que el  legislador   incumpla   el   deber   anterior,  se  entenderá  que  procede  la  impugnación  de  los  referidos  fallos  ante  el  superior jerárquico (sic) o  funcional  de  quien  impuso  la  condena».  A  esta  última  afirmación  en la decisión se hizo un llamado a pie de página con el  número  141,  del  que  en  lo  pertinente  se  trascribe:  «…  esta  Corporación ha señalado la necesidad de que al interior de  organismos   judiciales  colegiados  como  la  Corte  suprema  de  Justicia,  se  diferencie  orgánicamente  la  función  de  investigación  y  la  función de  juzgamiento,  cuando  ambas  han  sido atribuidas a esta corporación. De manera  análoga,  en  estas  hipótesis se debe garantizar la revisión de los primeros  fallos  condenatorios  que  se  dictan  en  el  marco  de  un  juicio  penal por  instancias que carecen de superior jerárquico.»   

Para  el  suscrito no tiene discusión que  con  la  Sentencia  C-792  de  2014  se  creó  el  derecho a impugnar la primer  condena,  pero esa facultad conforme al actual estructura constitucional solo es  posible  respecto  de  las  decisiones  que profieren los Tribunales de Distrito  Judicial,  no  de los fallos emitidos por la Sala de Casación Penal de la Corte  Suprema  de  Justicia, a quien la Carta Política no le creó superior funcional  y  por  vía  jurisprudencial  no se puede modificar la estructura del Estado en  materia  de  administración de justicia, como lo sugiere indebidamente la Corte  Constitucional.   

En  cuanto a la impugnación de la primera  condena  proferida  por  los  Tribunales la Carta Política y la Ley 906 de 2004  regulan  las  autoridades  judiciales  que  tienen  la  condición  de  superior  funcional   para  resolver  las  impugnaciones,  apelaciones  o  el  recurso  de  casación.   

No riñe con la Constitución Política que  por   jurisprudencia   se  establezca  las  reglas  para  darle  trámite  a  la  impugnación  en los términos en que lo ordenó la Sentencia C-792 de 2014 para  las  primeras  condenas  proferidas  por  los  Tribunales Superiores de Distrito  Judicial.   

En  consecuencia,  la  primera condena del  Tribunal  debe  notificarse  y durante el término de ejecutoria establecido por  la  ley  procesal  penal para recurrir la decisión, las partes deben manifestar  si interponen recurso de casación y/o impugnación.   

Como  los  recursos  son rogados, si no se  hace  manifestación,  en  los  términos señalados en el párrafo anterior, la  sentencia  queda  ejecutoriada.  De  llegar  a  hacerse  puede expresarse que se  interpone impugnación; casación o impugnación y casación.   

Si solamente se interpone impugnación debe  remitirse   al   superior   funcional,   si   el  ad  quem  es  el  Tribunal la remisión debe hacerse a la  Sala  de  Casación  Penal  de  la  Corte Suprema de Justicia, para que ésta de  plano la resuelva con plena competencia.   

Si  únicamente  se  interpuso  recurso de  casación  se  resolverá exclusivamente éste pues por voluntad del condenado o  su  defensor se renunció a agotar la impugnación como medio de protesta contra  la decisión adoptada.   

Si  se  manifestó el deseo de recurrir en  casación  e  impugnación,  fenecido  el  término  de  ejecutoria  se correrá  traslado  simultáneo para sustentar la casación y la impugnación, el término  es igual para ambos recursos y luego la Corte resolverá.   

La  anterior  solución  no aplica para el  caso  de  la  primera  condena proferida por la Sala de Casación Penal, ante el  imposible  jurídico  de  no  poder  existir  un  superior funcional por mandato  constitucional.   

         

Cordialmente,  

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

Magistrado  

       Fecha ut supra   

    

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