CP131-2016(48209)

2016

Asistente Jurídico Inteligente

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CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

PATRICIA SALAZAR CUÉLLAR  

MAGISTRADA PONENTE  

CP131-2016  

Radicación No.: 48209  

Acta No.: 266  

Bogotá  D.C.,   veinticuatro  (24)  de  agosto de dos mil dieciséis (2016).   

VISTOS  

Procede la Corte a  emitir  concepto  sobre  la solicitud de extradición  del   ciudadano   colombiano   YUL   NEYDER  MORALES  SÁNCHEZ,  elevada  por el  Gobierno  de  la  República  Federativa del Brasil a  través de su embajada.   

ANTECEDENTES  

1.  Mediante  Notas Verbales No. 281 y 282 del 15 de septiembre de 2014,  el  Gobierno  de la República Federativa del Brasil por conducto de su Embajada  en  Colombia,  solicitó  al  Ministerio  de Relaciones Exteriores la detención  preventiva   con  fines  de  extradición  de  YUL  NEYDER  MORALES  SÁNCHEZ  y  Cristóbal   Morales   Velásquez,   ciudadanos   colombianos   requeridos  para  comparecer  a  juicio  por  los  delitos  de  tráfico internacional de drogas y  asociación  para  tal  fin,  según  el  mandamiento de prisión preventiva No.  0005137-71.2014.403.6104,  dictado  el  11 de julio de 2014, por el Juez Federal  Sustituto  de  la  5°  Jurisdicción  de  Santos, Sao Paulo, Brasil1.   

2.  YUL  NEYDER  MORALES SÁNCHEZ  había  sido  retenido el 9   de   septiembre   de   2014   con  fundamento  en  la  Circular  Roja   de   Interpol  No.  A6615/8-2014  con  fecha  de  publicación  29  de  agosto  de  20142 y surtidos los  trámites  correspondientes,  la Fiscalía General de  la   Nación,   mediante  Resolución     del  16    de    septiembre  del mismo año, decretó su  captura   con   fines   de  extradición3.   

3.  En   Nota   Verbal   No.   322  del 16 de  octubre   de   2014,  la  Embajada  de  la  República Federativa del Brasil canceló el pedido de prisión  preventiva  con  fines  de  extradición  de YUL NEYDER  MORALES  SÁNCHEZ  y  Cristóbal  Morales Velásquez4. No obstante, a continuación,  a  través  de  Nota Verbal  No.    91  del  29  de  abril de 20155, la  referida  representación diplomática formalizó, únicamente,  el  requerimiento  de  extradición  de  YUL  NEYDER MORALES SÁNCHEZ, aportando la  documentación pertinente para el trámite.   

Entre esos documentos, auto de mandamiento         de         prisión        preventiva        No.  0004167-34.2014.403.6104-001,  dictado  contra  YUL  NEYDER  MORALES  SÁNCHEZ y  otros,  el  11  de  febrero  de 2015, por el Juez Federal del 5° Tribunal de la  Ciudad de Santos, Estado de Sao Paulo, Brasil.   

4.  El Ministerio  de  Relaciones  Exteriores conceptuó que para el caso  «…se  encuentran  vigentes…  El  “Tratado  de  Extradición”  entre  la  República  Federativa del Brasil y la República de  Colombia,   suscrito   en…  1938”»  y     la  «“Convención  de  las  Naciones  Unidas contra el  Tráfico  Ilícito de Estupefacientes y Sustancias Psicotrópicas” suscrita en  Viena,    el    20    de   diciembre   de   1988»6.   

Remitió    además    las            notas           verbales          referidas  y  los  correspondientes  anexos al  Ministerio  de  Justicia  y  del  Derecho,  entidad  que  a  su  vez  dispuso el envío del expediente a la  Sala   de   Casación   Penal   de  la  Corte  Suprema  de  Justicia.   

5.  Mediante auto del 2 de junio de 2016, se dio inicio al  trámite       en       esta       Corporación7.   La  Oficial  Mayor  de  la  Secretaría  de  la  Sala  dejó  constancia de que el requerido se encuentra en  libertad,  previa consulta del Sistema de Información del INPEC y comunicación  con  el  Asesor de la Oficina de Asuntos Internacionales de la Fiscalía General  de  la  Nación, quien informó que a MORALES SÁNCHEZ se le otorgó la libertad  a  causa  del  vencimiento  del  término  para  la formalización del pedido de  extradición.  Sin  embargo,  el  16 de febrero de 2016 se ordenó nuevamente la  captura del solicitado, la cual no se ha materializado.   

6. El 10 de junio de  2016  se  reconoció  personería  jurídica  a  la  abogada  de  la Defensoría  Pública    y    se   ordenó   correr   el  traslado  contemplado  en el artículo 500 de la Ley 906 de 2004  para           presentar           pruebas8.   

7.   No   hubo  solicitudes  probatorias  de  los  intervinientes,  por lo que en auto del 18 de  julio  de  2016, se corrió traslado por el término de cinco (5) días para que  los  intervinientes  presentaran los alegatos, de conformidad con lo preceptuado  en  el  inciso  3°  del  artículo  500  de  la  Ley  906  de  20049,   término  dentro    del    cual,    se    pronunciaron    el   Delegado   del   Ministerio  Público10   y   la   defensora   del   requerido11.   

ALEGATOS DE CONCLUSIÓN  

1. Del Ministerio Público.  

Sintetizó  el  Procurador  Segundo Delegado  para  la  Casación Penal la actuación, hizo un recuento del soporte documental  que  sustenta el pedido de extradición y expuso consideraciones generales sobre  la  procedencia  de la misma. Citó además la normatividad aplicable y precisó  cuáles  son  los  fundamentos  del  concepto  a  cargo  de la Corte, para luego  enunciar  los  documentos  aportados  con  la  solicitud  y la forma como fueron  expedidos  y  autenticados  en  el  país de origen, concluyendo así, que está  acreditada la validez formal de la documentación.   

En   lo   que   tiene   que   ver  con  la  identificación  plena del requerido, manifestó que en la información allegada  por  el de la República Federativa del Brasil, se precisa que el requerido, YUL  NEYDER  MORALES  SÁNCHEZ es ciudadano colombiano, nacido el 16 de enero de 1987  en   San   José  del  Guaviare  y  porta  el  documento  de  identidad  número  1.020.721.533  de  Bogotá  D.C.,  información  que se consignó en la orden de  captura  librada  por  la  Fiscalía y en los documentos que dieron cuenta de su  aprehensión.    Por   lo   que   en   su  opinión,  se  cumple  con  este  condicionamiento.   

Como el hecho que motiva la extradición debe  estar  previsto  en  la  legislación  colombiana  como  delito,  el  Procurador  Delegado  se  refirió a los cargos por los cuales MORALES SÁNCHEZ es requerido  para  determinar  que las conductas descritas, tienen en nuestra normatividad su  equivalente     jurídico    en    los    tipos    penales    de    concierto   para   delinquir  agravado  y  tráfico de estupefacientes,  los   que  encuentran  correspondencia  en  la  legislación  nacional,  en  los  artículos  340  inciso 2º y 376 del Código Penal.  Considera, por tanto,  que se cumple con el requisito de la doble incriminación.   

En cuanto a la equivalencia de la providencia  proferida  en el extranjero, reseña que la Embajada de la República Federativa  del   Brasil  aportó  copia  del  mandamiento  de  prisión  expedido  por  las  autoridades  de  ese  país,  como  así  lo exige el artículo V del Tratado de  Extradición  aplicable  al  caso. De ahí entonces que se cumple igualmente con  esta exigencia.   

Por  ende, solicita a esta Corporación, que  conceptúe  de forma favorable a la extradición de YUL NEYDER MORALES SÁNCHEZ,  pero  pide  que  se  exhorte  al  Gobierno  Nacional, para que advierta al país  requirente  que  juzgue  al reclamado por la conducta que originó la solicitud,  además,  que no se le someta a pena de muerte, desaparición forzada, torturas,  tratos  o  penas  crueles,  inhumanos  o  degradantes,  o  a penas de destierro,  prisión  perpetua  y  confiscación  y  se  le  reconozcan todos los derechos y  garantías  inherentes al ser humano, contenidos en la Constitución y el bloque  de constitucionalidad.   

2. De la defensa.  

Indicó   la   abogada  que  frente  a  la  identificación  de  la  persona requerida no hay ninguna observación. Tampoco,  en  lo  que  respecta  al  principio  de  doble incriminación pues “los  hechos relatados en la documentación oficial que motiva el  pedido  de  extradición  se  equiparan  a los también establecidos en Colombia  como  conductas delictivas”, las cuales, a su vez, se  encuentran  sancionadas con penas que superan un año de prisión, tal y como lo  regula  el  tratado  de  extradición  suscrito  con  la  República  de Brasil.   

Aunado  a  ello,  expresó  que,  en caso de  emitirse  concepto  favorable  respecto  a  la  extradición  de su representado  MORALES  SÁNCHEZ,  deben establecerse como recomendaciones mínimas, lo normado  en  la  Constitución  Nacional  artículos 11, 12 y 34, en concordancia con los  tratados internaciones de Derechos Humanos.   

CONCEPTO DE LA CORTE  

1.  Aspectos generales.  

La competencia de la Sala de Casación Penal  dentro  del  trámite de extradición, está enfocada a emitir concepto sobre la  procedencia   de   entregar   o   no  a  la  persona  solicitada  por  un  país  extranjero.   

De  conformidad con el citado artículo 35  de  la  Constitución Política, la extradición se podrá solicitar, conceder u  ofrecer  de  acuerdo con lo que señalen los tratados públicos, o en su defecto  por  lo establecido en la  ley.   

Ahora  bien,  el  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores  señaló  que  en  el presente caso debe aplicarse el «Tratado  de  Extradición»,  suscrito en  193812,   instrumento  en  el  que  las  Altas Partes Contratantes se  obligan,  en  virtud  de su artículo I, a la entrega recíproca de «…los  individuos  que,  habiendo  sido  procesados  o  condenados  por las autoridades  judiciales   de   una   de   ellas,  se  encontraren  en  el  territorio  de  la  otra…»,  siempre que, al tenor del artículo II del  mismo   instrumento,   «…las   leyes  del  Estado  requirente  castiguen con penas de uno o más años de prisión, comprendidas no  solamente  la  ejecución,  o  la cooperación en la ejecución del delito, sino  también la tentativa y la complicidad».   

Del   mismo   modo,   indicó  que  debía  considerarse    para    emitir    el   concepto   de   rigor   la   «“Convención   de   las  Naciones  Unidas  contra  el  Tráfico  Ilícito  de  Estupefacientes  y Sustancias Psicotrópicas” suscrita en Viena,  el 20 de diciembre de 1988».   

Además,  en  este  caso  se  aplican  las  disposiciones     del    Código    de    Procedimiento    Penal    (Ley  906  de  2004)  que no se opongan a  aquellos   instrumentos   internacionales   (En  ese  sentido,  CSJ  CP096  –  2015, entre otros).   

Por  ende,  con base en ese marco normativo,  entrará   la  Sala  a  estudiar  la  solicitud  de  extradición  del  nacional  colombiano   YUL   NEYDER   MORALES   SÁNCHEZ,   verificando  para  el  efecto:  a)  la validez formal de la  documentación       allegada      con      la      solicitud;      b)  la  identidad  plena  del solicitado;  c)  el  cumplimiento  del  principio  de  la doble incriminación; d)  la  equivalencia  de  la providencia proferida en el extranjero; y  e) examinará si con arreglo  a  los instrumentos internacionales aplicables al caso, existe alguna causal que  impida conceder la extradición.   

2.  Inexistencia de motivos impedientes de  la solicitud de extradición   

El  artículo  35  de  la  Carta  Política,  modificado  por  el artículo 1° del Acto Legislativo No. 01 de 1997, establece  que  la  extradición se podrá solicitar, conceder u ofrecer de acuerdo con los  tratados  públicos  y  en  su defecto con la ley, por delitos considerados como  tales  dentro  de la legislación penal interna, que no ostenten el carácter de  políticos  y  que  hayan  sido  cometidos  en  el  exterior  a partir del 17 de  diciembre  de  1997,  fecha  en  la  que  entró  a  regir  el  mencionado  acto  legislativo.   

Sobre  este  aspecto, debe observarse que de  acuerdo  con la denuncia presentada por el Ministerio Público Federal de Brasil  y  el  mandamiento  de  prisión  preventiva  No.  0004167-34.2014.403.6104-001,  dictado  contra  YUL  NEYDER MORALES SÁNCHEZ y otros, el 11 de febrero de 2015,  por  el  Juez  Federal  del  5ª  Tribunal de la Ciudad de Santos, Estado de Sao  Paulo,  Brasil,  las  imputaciones  que  recaen sobre el mencionado requerido no  ostentan  el  carácter de delitos políticos, pues se refieren es a la presunta  comisión  de  los  delitos  de  tráfico  de  estupefacientes  y concierto para  delinquir agravado.    

También se aclaró en dichos documentos, que  los  hechos ocurrieron en ese país, donde MORALES SÁNCHEZ y otros “de  forma  libre,  consciente y voluntaria, se asociaron en más  de  dos  personas  para  el  fin  de practicar tráfico internacional de drogas,  notoriamente  a  países  del  continente  europeo (…) utilizando el puerto de  Santos      Estado      de      Sao      Paulo13”.   Además,  se  precisó  que  los  hechos  investigados  tuvieron  lugar  «durante el periodo  que  comprendía  los  años  2013  y  2014,  en lugares distintos, notoriamente  durante   los  meses  de  diciembre  de  2013  a  marzo  de  2014”14.   

En tales condiciones, frente a estos aspectos  no aparece motivo constitucional impediente de la extradición.   

3.  Validez  formal  de  la documentación  presentada   

Precisa  el  artículo  V  del  Tratado   de  Extradición,  que  la  solicitud  debe hacerse por la  vía  diplomática.  Además,  prosigue,  debe allegarse con la petición, si se  trata  de  acusados, «copia o traslado auténtico del  mandamiento  de  prisión  o  de  auto procesal criminal equivalente, emanado de  juez  competente»  o, en tratándose de condenados,  «copia   o  traslado  auténtico  de  la  sentencia  condenatoria».   

Tales  piezas  procesales  deben contener la  indicación  precisa del hecho incriminado, el lugar y la fecha de comisión del  mismo  y  acompañarse de copia de las disposiciones legales aplicables al caso,  así  como de los referentes a la prescripción de la acción o de la pena y los  antecedentes necesarios para constatar la identidad del reclamado.   

Con   el   propósito   de  cumplir  estos  condicionamientos,  las  autoridades  de  la  República  Federativa  del Brasil  aportaron  con  la  solicitud  formal,  los  documentos  que  a continuación se  relacionan:   

3.1.  Denuncia  formulada  por  el  Procurador  de la República en Santos, Estado de Sao Paulo,  dictada  el  23  de  octubre  de  2014, la cual describe de manera detallada los  hechos  por  los  cuales MORALES SÁNCHEZ es requerido, las pruebas que soportan  la  investigación y los delitos que se le reprochan15.   

3.2. Mandamiento  de  prisión  preventiva, emanado del Juez Federal del 5ª Tribunal de la Ciudad  de  Santos,  Estado  de  Sao Paulo, Brasil, el 11 de febrero de 2015, dentro del  expediente    No.    0004167-34.2014.403.6104-00116.   

3.3. Copia de las  normas   aplicables   al   caso,   con   su   correspondiente   traducción   al  español17.   

Ahora,  aunado  a  lo  anterior,  prevé  el  parágrafo     2º     del     citado     artículo     V    del    Tratado   de  Extradición   que   «la  presentación   de  la  solicitud  por  vía  diplomática  constituirá  prueba  suficiente  de  la  autenticidad  de  los  documentos  presentados  en  apoyo de  aquella,  los  cuales  se tendrán, por tal modo, como legalizados».   

Así las cosas, se verifica la validez formal  de  la documentación presentada con la  Nota Verbal No. 91 del 29 de abril  de    201518,  por  lo  que  se  cumple a cabalidad este condicionamiento.    

4.  Identidad  plena  del  solicitado  en  extradición.   

        De  acuerdo  con  las  Notas Verbales que  soportan   la   extradición   y   el   mandamiento  de  prisión,  YUL   NEYDER   MORALES   SÁNCHEZ,   es  ciudadano  de  Colombia,  nació  el  16 de enero de 1987 y se identifica con la  cédula     de     ciudadanía     1.020.721.53319.   

Al ser notificado de la orden de captura con  fines    de    extradición,   MORALES   SÁNCHEZ   se   identificó   con   ese  documento20,  cuyo  número  también  aparece  en  el  acta  de  derechos  del  capturado    y    constancia    de    buen   trato21,   y   en   el   acta   de  notificación   de   derechos   del   retenido   por   notificación   roja   de  Interpol22.   

De igual forma, un perito del laboratorio de  dactiloscopia  de  la  Policía  Nacional,  constató  la plena identidad de YUL  NEYDER  MORALES  SÁNCHEZ,  a  través  de  confrontación dactiloscópica hecha  entre  las huellas tomadas al capturado y las obrantes en el informe de consulta  web  expedido  por  la  Registraduría  Nacional  del  Estado  Civil23.   

No hay duda, entonces, en cuanto a la plena  identidad del individuo pedido en extradición.   

5.   El   principio   de   la   doble  incriminación.   

El   artículo   II   del   Tratado   de  Extradición,  dispone  que  «autorizan     la  extradición  las  infracciones que las leyes del Estado requirente castigue con  penas  de  un año o más de prisión, comprendidas no solamente la ejecución o  la  cooperación  en  la  ejecución del delito, sino también la tentativa y la  complicidad».   

Además,  la  Corte  tiene  dicho  que para  establecer  si la conducta que se le imputa al requerido en el país solicitante  es  considerada como delito en Colombia, debe hacerse una comparación entre las  normas  que  allí  sustentan  la  sindicación,  con  las de orden interno para  establecer  si  éstas  también  recogen los comportamientos contenidos en cada  uno de los cargos.   

Tal   confrontación   se   hace  con  la  normatividad  que está en vigor al momento de rendir el concepto, puesto que lo  emite  dentro del trámite de un mecanismo de cooperación internacional, razón  por  la cual la aplicación del principio de favorabilidad que podría argüirse  como  producto  natural  de  la  sucesión  de  leyes no entraría en juego, por  cuanto  las  domésticas no son las que operarán en el extranjero.  Lo que  a  este  propósito  determina el concepto es que, sin importar la denominación  jurídica,  el  acto  desarrollado por el ciudadano cuya extradición se demanda  sea  considerado  como  delictuoso en el territorio patrio y sancionado con pena  privativa de la libertad de un (1) año o más de prisión.   

Los  hechos  por los cuales las autoridades  brasileñas  investigan  a  YUL  NEYDER MORALES SÁNCHEZ fueron reseñados en la  denuncia  formulada  por el Procurador de la República en Santos, Estado de Sao  Paulo,    dictada    el    23    de    octubre    de    2014    así:   

     

I. HECHOS:     

Consta en los autos que, YUL NEYDER MORALES  SÁNCHEZ  (…)  al  menos  durante  el periodo que comprendía los años 2013 y  2014,  en lugares distintos, notoriamente durante los meses de diciembre de 2013  a  marzo  de 2014, de forma libre, consciente y voluntaria, se asociaron en más  de  dos  personas  para  el  fin  de practicar tráfico internacional de drogas,  notoriamente a países del continente europeo.   

Conforme   consta   en   los  autos  los  denunciados  se  organizaron  de  modo  en  practicar delitos insertos en la Ley  11343/06. (…)   

Ocurre   que   en   el   curso   de  las  investigaciones  de  la denominada Operación Oversea se descubrió la remesa de  32  kg  (29  barras)  de  cocaína  al  exterior,  hecho  que generó la acción  controlada  y  constó  en los informes de ensayo confeccionados por la Policía  Federal  Nº 20, Nº 21 y Nº 22, como también en el informe de aprehensión No  18 de redacción del mismo órgano de policía.   

Ahí  ya  fue posible verificar algunos de  los  involucrados en el caso de tráfico internacional, aun teniendo su carga de  cocaína  aprehendida  por  la  policía Italiana en el momento de la llegada al  puerto  Gioia  Tauro  dieron  proseguimiento  a las tratativas para el envío de  más cocaína utilizando el puerto de Santos / Estado de Sao Paulo.   

          De  igual  forma,  en  el  auto  de mandamiento de prisión, el Juez  Federal  del  5°  Tribunal de la Ciudad de Santos, Estado de Sao Paulo, Brasil,  indicó:   

YUL NEYDER MORALES SÁNCHEZ, (…) y (…)  fueron  denunciados  como  incursos en las penas de los artículos de la Ley No.  11.343/06,  por  indicadas  prácticas  de  acciones  relacionadas  al  tráfico  internacional de estupefacientes.   

Del  examen de la denuncia y los elementos  de  prueba  que  la instruyen se verifica la existencia de fuertes evidencias de  que  los  denunciados están involucrados con la práctica de remesas de droga a  Europa.  Con  efecto,  las  interceptaciones de comunicaciones telefónicas, las  fotografías  relacionadas  a  encuentros realizados y la aprehensión de moneda  extranjera   y   53   (cincuenta  y  tres)  kilos  de  cocaína,  sustentan  tal  inferencia.   

Así las cosas, las circunstancias fácticas  descritas,  fueron  encuadradas  por  parte  de  la  autoridad  foránea, en las  conductas  que  contemplan  los  artículos 33, 35 y 40 inciso 1º de la Ley No.  11.343/06, que a la letra señalan:   

Art.   33:  Importar,  exportar,  remitir,  preparar,  producir, fabricar, adquirir, vender,  exponer  a  la  venta,  ofrecer, tener en depósito, transportar, traer consigo,  guardar,    prescribir,   administrar,   entregar   para   consumo   o   proveer  estupefacientes,  aun  gratuitamente,  sin  autorización  o  en  desacuerdo con  determinación legal o reglamentaria.   

Pena         –  reclusión de 5 (cinco) a 15 (15)  años  y el pago de 500 (quinientos) a 1.500 (mil quinientos) días – multa.   

Art.   35:  Asociarse  dos  o  más  personas     con    el    objetivo    de    practicar,    repetidas   veces  o  no,  cualquiera de los crímenes previstos en los  arts. 33, caput y § 1º y 34 de esta Ley:   

Pena         –  reclusión,  de  3  (tres)  a  10  (diez)   años,   y   pago   de  700  (setecientos)  a  1.200  (mil  doscientos)  días-multa.   

(…)  

Art.  40: Las  penas  previstas en los arts. 33 hasta el  37  de  esta Ley son incrementados de  un sexto a dos tercios, si:   

I          –   la   naturaleza,   el  origen  de  la  sustancia  o  del  producto  incautado  y  las  circunstancias   del   hecho   evidencien   el   carácter   transnacional   del  delito.   

Ahora bien, los comportamientos descritos en  la  legislación  brasileña,  tienen  su  correspondencia  en  el Código Penal  colombiano,  específicamente,  en  el artículo 340, inciso 2º, modificado por  los  artículos  8º  de  la  Ley  733  de  2002  y  19  de la Ley 1121 de 2006,  así:   

ARTÍCULO    340.    CONCIERTO   PARA  DELINQUIR.  Cuando varias  personas  se  concierten  con el fin de cometer delitos, cada una de ellas será  penada,  por  esa  sola  conducta, con prisión de cuatro (4) a nueve (9) años.   

Cuando  el  concierto  sea  para  cometer  delitos  de  (…)  tráfico  de  drogas  tóxicas, estupefacientes o sustancias  sicotrópicas  (…)  la  pena  será  de  prisión de ocho (8) a dieciocho (18)  años  y  multa  de  dos  mil  setecientos  (2.700)  hasta  treinta mil (30.000)  salarios mínimos legales mensuales vigentes.   

La  pena  privativa  de  la  libertad  se  aumentará  en  la  mitad  para quienes organicen, fomenten, promuevan, dirijan,  encabecen,   constituyan   o  financien  el  concierto  o  la  asociación  para  delinquir.   

Y concuerda también la situación fáctica  con  el  contenido  del  artículo  376  del  Código  Penal,  modificado por el  artículo  11  de  la  Ley  1453 de 2011, que tipifica el delito de tráfico,   fabricación  o  porte  de  estupefacientes, de la siguiente manera:   

Artículo  376.  El  que  sin  permiso  de autoridad competente, introduzca al país, así sea en  tránsito  o  saque  de  él,  transporte,  lleve  consigo,  almacene, conserve,  elabore,  venda,  ofrezca,  adquiera,  financie o suministre a cualquier título  sustancia  estupefaciente,  sicotrópica  o drogas sintéticas que se encuentren  contempladas  en los cuadros uno, dos, tres y cuatro del Convenio de la Naciones  Unidas   sobre  sustancias  sicotrópicas,  incurrirá  en  prisión  de  ciento  veintiocho  (128)  a  trescientos sesenta (360) meses y multa de mil trescientos  treinta  y  cuatro  (1.334)  a  cincuenta mil (50.000) salarios mínimos legales  mensuales vigentes.   

Así las cosas, se verifica el cumplimiento  de  la  exigencia  de  la  doble  incriminación  en  el  asunto  que concita la  atención  de  la  Sala, porque las conductas descritas están tipificadas tanto  en  el  ordenamiento  foráneo  como  en  el  nacional  y  se  reúne además el  requisito  del  monto  punitivo mínimo a que se hizo referencia, descrito en el  artículo II del instrumento internacional.   

6.   Equivalencia   de  la  providencia  proferida en el extranjero.   

El artículo V, literal a, del Tratado   sobre   Extradición  de  1938,  dispone  que el país reclamante deberá aportar, cuando se trate de una persona  no  condenada,  «copia  o  traslado  auténtico  del  mandamiento  de  prisión  o  de  auto procesal criminal equivalente, emanado de  juez competente».   

Además,  precisa  el inciso 2º del citado  apartado  del instrumento internacional, que tal pieza procesal deberá contener  «la  indicación precisa  del  hecho  incriminado,  el  lugar y la fecha en que se cometió el mismo, e ir  acompañados  de  copia  de  los textos de las leyes aplicables al caso y de los  referentes  a  la prescripción de la acción o de la pena, como también de los  datos  o  antecedentes  necesarios  para  comprobar  la  identidad del individuo  reclamado».   

En  el  caso,  se  observa  que  el  Estado  requirente  allegó  reproducción  del auto de prisión preventiva proferido el  11  de  febrero  de  2015  por  el Juez Federal del 5° Tribunal de la Ciudad de  Santos,  Estado  de  Sao  Paulo,  Brasil,  a través del cual se ordenó detener  preventivamente  a  YUL  NEYDER  MORALES SÁNCHEZ y otros.  Tal resolución  fue  formulada con sustento en los hechos denunciados por la Procuraduría de la  República  en Santos, Estado de Sao Paulo, y contiene una narración precisa de  las    circunstancias    fácticas    por    las   que   MORALES   SÁNCHEZ   es  reclamado.   

Lo  anterior permite colegir que el mandato  de  prisión dictado por las autoridades de la República Federativa del Brasil,  cumple  los  requisitos  formales  y  sustanciales  exigidos  en  el instrumento  internacional    aplicable,    por    lo    que   se   verifica   reunido   este  condicionamiento.   

       7. Causales de improcedencia.   

El artículo III del Convenio establece que  la extradición no se concederá:   

a).  Cuando  el  Estado  requerido  fuere  competente, según sus leyes para juzgar el delito;   

b).   Cuando  por  el  mismo  hecho,  el  delincuente   haya   sido   ya   o   esté   siendo   juzgado   en   el   Estado  requerido;   

c).  Cuando  la acción o la pena hubieren  prescrito ya, según las leyes del Estado requirente o requerido;   

d). Cuando la persona reclamada tuviere que  comparecer,   en   el   Estado   requirente,   ante   Tribunal   o   Juzgado  de  excepción.   

e).  Cuando  el  delito  fuere  puramente  militar   o   político   o  de  naturaleza  religiosa,  o  dijere  relación  a  manifestaciones   de  pensamiento  en  esos  asuntos.   

         Entonces,  en  observancia de dichas disposiciones procede la Sala a  evaluar dentro de la actuación los siguientes aspectos:   

         7.1.               Non  bis  in ídem.   En  la  actuación  no  obra  algún  elemento  de  juicio  que  permita  a  la  Corte  inferir que YUL NEYDER MORALES  SÁNCHEZ,  esté  siendo  investigado  o  haya  sido juzgado en Colombia por los  sucesos  que  se  le atribuyen en el país reclamante, menos aún, que haya sido  absuelto  por los mismos, hipótesis que tampoco han informado ni la defensa, ni  el  país  requirente,  que claramente solicitó la extradición del perseguido,  en  razón  del  auto del 11 de febrero de 2015 emanado del Juez Federal del 5ª  Tribunal  de  la  Ciudad  de  Santos,  Estado de Sao Paulo, Brasil, dentro de la  causa  No.  0004167-34.2014.403.6104-001, mediante el cual ordenó la detención  preventiva  del  requerido,  para  su enjuiciamiento por los delitos de tráfico  internacional de drogas y asociación para tal fin.   

7.2.  Naturaleza  jurídica   de   los   hechos.   El   Convenio  sobre  Extradición  de 1938 suscrito entre los Estados Parte proscribe la extradición  de  personas  acusadas  de  delitos  políticos y conexos, prohibición que para  este  evento  no  aplica  por  cuanto  los  punibles objeto del requerimiento no  ostentan  tal  connotación,  por  tratarse de una infracción penal ordinaria o  delito común.   

Del  mismo  modo,  no  se  desprende de los  hechos  que  sustentan  las providencias aportadas que el pedido de extradición  esté  motivado  en  el  ánimo  de  sancionar a MORALES SÁNCHEZ por razones de  religión,  nacionalidad  u  opiniones políticas, ni tampoco hay elementos para  presumir   que   la   situación   del   requerido   se   agravará   por  tales  circunstancias.   

7.3.          Prescripción  de  la  pena  y  de  la acción penal. Al  tratarse  de  un  enjuiciado  se  debe  verificar el término de  prescripción  de la acción penal, el cual aún no se ha cumplido en ninguno de  los dos Estados involucrados. Obsérvese:   

         

          Se   precisa   que   de   la  situación  fáctica  expuesta  en  la  documentación  que  soporta  el pedido de extradición, se tiene que los hechos  tuvieron   ocurrencia   «durante   el  periodo  que  comprendía  los  años  2013 y 2014, en lugares distintos, notoriamente durante  los  meses  de diciembre de 2013 a marzo de 2014”24.   

          -Estado    requirente.    El  artículo  109  del  Código  Penal  brasilero, establece que el  término  de  prescripción  de  la  acción  asciende  al  máximo  de  la pena  privativa de la libertad fijada para el delito, la cual será:   

     

I. En veinte  años, si lo máximo de la pena es superior a doce.   

II. En  dieciséis  años, si lo máximo de la pena es superior a ocho años y no excede  a doce (…).     

Por  tanto, si la prisión máxima para los  delitos  de  tráfico  de  drogas  y  asociación para tal fin, previstos en los  artículos  33  y  35 de la Ley 11.343/06, en su orden, es de 15 y 10 años, que  aumentados  en  dos  tercios  conforme  el  artículo  40  ibídem  –“Las  penas  previstas en los arts. 33 hasta el 37 de esta Ley son incrementados de un  sexto  a  dos  tercios”-,  por  la  circunstancia de  agravación  de  internacionalidad,  sería  de  25  años y 16 años y 8 meses,  respectivamente;  es  claro que el término prescriptivo sería de 20 años para  ambos  delitos  –como lo  indica  la  norma  transcrita-,  los cuales aún no han  transcurrido desde la fecha de la presunta comisión de los hechos.   

         -Estado    requerido.    El   artículo   83  del  Código  Penal  colombiano,  describe  que  «[l]a  acción penal prescribirá en un tiempo igual  al  máximo de la pena fijada en la ley, si fuere privativa de la libertad, pero  en  ningún  caso  será  inferior  a cinco (5) años, ni excederá de 20 años,  salvo    lo    dispuesto   en   el   inciso   siguiente   de   éste   artículo  (…)».   

En  este  caso, la penas máximas a imponer  para   los   delitos  de  tráfico,  fabricación  o  porte  de  estupefacientes  (artículo 376 de la Ley 599 de 2000, modificado por  el  artículo  11  de  la Ley 1453 de 2011) y concierto  para  delinquir con fines de narcotráfico (artículo  340  ibídem,  modificado  por  el  artículo  19  de  la  Ley  1121  de  2006),  son de 30 años y 18 años, respectivamente. Entonces,  forzoso  se  hace  concluir  que  desde  la  fecha  de  los  hechos (2013)   a   la   actualidad   no   ha  transcurrido    el    tiempo    suficiente    para   la   declaratoria   de   la  prescripción.   

7.4  Tampoco  se  verifican  las  causales de improcedencia de los literales a) y d) del artículo  III  del  Convenio  de  extradición.  Lo  primero,  porque  los comportamientos  delictivos  que  se  le  endilgan  a  MORALES  SÁNCHEZ no sucedieron en nuestro  país25.  Y  lo  segundo,  en razón a que el ciudadano colombiano no está  siendo  requerido  por  un  “tribunal  o juzgado de  excepción” del Estado requirente.   

Así  las  cosas,  no se advierte frente al  pedido  de  extradición,  hecho por el Gobierno de la República Federativa del  Brasil,  para  el  enjuiciamiento  de  YUL NEYDER MORALES SÁNCHEZ, dentro de la  causa  No.  0004167-34.2014.403.6104-001  que  adelanta  el Juez Federal del 5°  Tribunal  de  la Ciudad de Santos, Estado de Sao Paulo, Brasil, alguna causal de  improcedencia   que  impida  conceptuar  de  manera  favorable  la  extradición  solicitada.   

8. Concepto  

Los anteriores razonamientos acordes con lo  señalado  por  el  Ministerio  Público,  permiten  tener  por  acreditadas las  exigencias     legales     para     conceptuar     de     manera    FAVORABLE  a  la solicitud de extradición  formalizada  por el Gobierno de la República Federativa del Brasil a través de  su  Embajada  en  nuestro  país,  respecto  del ciudadano colombiano YUL NEYDER  MORALES  SÁNCHEZ, según el requerimiento formulado mediante Nota Verbal No. 91  del  29  de  abril de 2014 y conforme se desprende de la actuación que se sigue  en  su  contra  ante  el  Juez  Federal del 5° Tribunal de la Ciudad de Santos,  Estado     de     Sao    Paulo,    Brasil,    dentro    de    la    causa    No.  0004167-34.2014.403.6104-001.   

8.1.  La  Corte  considera  pertinente  precisar,  en orden a proteger los derechos fundamentales  del  requerido, que el Estado solicitante deberá garantizarle la permanencia en  el  país  extranjero  y  el  retorno  al de origen en condiciones de dignidad y  respeto  por  la  persona  humana,  cuando  llegare a ser sobreseído, absuelto,  declarado  no  culpable  o eventos similares, incluso después de su liberación  por  haber  cumplido  la  pena que le fuere impuesta en razón de los cargos que  motivaron la solicitud de extradición.   

Igualmente,  surge necesario indicar que la  extradición  de  YUL  NEYDER  MORALES  SÁNCHEZ  debe  supeditarse a los hechos  ocurridos  con  posterioridad  al  17  de  diciembre  de  1997,  de acuerdo a lo  dispuesto en el artículo 35 de la Constitución Política.   

Del  mismo modo, atendiendo lo dispuesto en  el  artículo  494  de la Ley 906 de 2004, el Gobierno Nacional puede subordinar  la  concesión  de  la  extradición  a las condiciones consideradas oportunas y  exigir  que  el  solicitado  no  sea  juzgado  por  hechos  diversos  de los que  motivaron  la  solicitud  de  extradición, ni sometido a sanciones distintas de  las  impuestas en la eventual condena, ni a penas de muerte, destierro, prisión  perpetua  o  confiscación,  desaparición  forzada,  torturas,  tratos crueles,  inhumanos o degradantes, por el país solicitante.   

Así  mismo, debe condicionar la entrega de  MORALES      SÁNCHEZ      a     que     se     le     respeten     –como  a  cualquier otro nacional en  las     mismas     condiciones     –  todas  las  garantías  debidas  a  su  condición  de  justiciable,  en  particular  a  que  tenga  acceso a un proceso  público  sin  dilaciones injustificadas, se presuma su inocencia, cuente con un  intérprete,  tenga un defensor designado por él o por el Estado, se le conceda  el  tiempo  y los medios adecuados para que prepare la defensa, presente pruebas  y  controvierta  las que se aduzcan en contra, a que su situación de privación  de  la  libertad se desarrolle en condiciones dignas, a que la eventual pena que  se  le imponga no trascienda de su persona, a que la sentencia pueda ser apelada  ante  un  tribunal superior, a que la sanción privativa de la libertad tenga la  finalidad esencial de reforma y readaptación social.   

Además,  no  puede ser condenado dos veces  por  el  mismo  hecho,  por  mandato  de  la  Carta  Política,  ni dársele una  denominación jurídica distinta a la misma circunstancia fáctica.   

Igualmente, el Gobierno debe condicionar la  entrega  a que el país solicitante, conforme a sus políticas internas sobre la  materia,  le  ofrezca  posibilidades racionales y reales para que el extraditado  pueda  tener  contacto  regular  con sus familiares más cercanos, habida cuenta  que  la  Constitución  de  1991, en su artículo 42, reconoce a la familia como  núcleo   esencial  de  la  sociedad,  y  garantiza  su  protección26.   

De la misma manera, el Gobierno, encabezado  por  el señor Presidente de la República como Jefe de Estado, deberá efectuar  el  respectivo  seguimiento  a las exigencias que se impongan a la concesión de  la  extradición y determine las consecuencias que se derivarían de su eventual  incumplimiento,  al tenor de lo señalado en el ordinal 2° del artículo 189 de  la Constitución Política.   

Finalmente, el Gobierno Nacional advertirá  al  del  Estado  requirente,  que  en  caso  de  un  fallo  de  condena, deberá  computarse  el  tiempo que YUL NEYDER MORALES SÁNCHEZ ha permanecido privado de  la libertad con ocasión de este trámite de extradición.   

Por lo expuesto, la Sala de Casación Penal  de   la   Corte   Suprema   de   Justicia,  CONCEPTÚA  FAVORABLEMENTE a la extradición de YUL NEYDER MORALES  SÁNCHEZ  de  anotaciones  conocidas  en el curso del proceso, para que responda  por    los    cargos    que    se   le   endilgan   dentro   del   proceso   No.  0004167-34.2014.403.6104-001  que cursa ante el Juez Federal del 5ª Tribunal de  la Ciudad de Santos, Estado de Sao Paulo, Brasil.   

Comuníquese esta determinación al defensor  del  requerido,  al  Ministerio Público y al Fiscal General de la Nación, para  lo  de su cargo.  Devuélvase el expediente al Ministerio de Justicia y del  Derecho para lo de su competencia.   

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

JOSÉ FRANCISCO ACUÑA VIZCAYA  

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

LUIS ANTONIO HERNÁNDEZ BARBOSA  

EYDER PATIÑO CABRERA  

PATRICIA SALAZAR CUÉLLAR  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria  

   

    

1  Carpeta Original. Folio 63.   

2  Ibíd.   Folios   12   –  18.   

3  Ibíd. Folios 2 -6.   

4  Ibíd. Folio 35.   

5  Ibíd. Folio 67.   

6  Cuaderno Corte. Folio 1.   

7  Ibíd. Folio 6.   

8  Ibíd. Folio 12.   

9   Ibíd. Folio 20.   

10  Ibíd. Folios 24 – 33.   

11  Ibíd.   Folios   34   –  35.   

12  Aprobado  en  nuestro  país  mediante  Ley  85 de 1939 y en vigor desde el 2 de  octubre de 1940.   

13  Carpeta original. Folios 71 y 73   

14  Ibíd. Folio 129.   

15  Ibíd. Folios 70 – 103.   

16  Ibíd. Folios 105 – 114.   

17  Ibíd. Folios   

18  Ibíd. Folio 68.   

19  Ibíd. Folio 105.   

20  Ibíd. Folio 32.   

21  Ibíd. Folio 31.   

22  Ibíd. Folio 17.   

23  Ibíd. Folios 20 -22.   

24  Ibíd. Folio 129.   

25  Teniendo  en  cuenta  que  para  efectos  de  la  aplicación  de  la  ley penal  colombiana  en  el  espacio, la determinación del lugar de comisión del delito  se  rige  en  nuestro  ordenamiento por la teoría de la ubicuidad que considera  cometida  la  conducta  punible tanto en el lugar donde se realizó la acción o  la  omisión  (teoría  de la acción o de la actividad), como en el lugar donde  se  produjo  o debió producirse el resultado (teoría del resultado). Artículo  14 de la Ley 599 del Código Penal.   

26  Postulado  que  encuentra  respaldo  en  la Convención Americana sobre Derechos  Humanos   (artículo  17)  y  el  Pacto  Internacional  de  Derechos  Civiles  y  Políticos (artículo 23)     

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