CP065-2015(45933)

2015

Asistente Jurídico Inteligente

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CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

PATRICIA SALAZAR CUÉLLAR  

MAGISTRADA PONENTE  

CP065-2015  

Radicación No.: 45.933  

Acta No. 205  

Bogotá  D.C.,  diez (10) de junio de dos mil  quince (2015).   

VISTOS  

Procede la Corte a  emitir  concepto  sobre  la solicitud de extradición  del  ciudadano  colombiano  BERNARDO     LUIS     OLARTE    LOAIZA,  elevada por el Gobierno de los Estados  Unidos de América.   

ANTECEDENTES  

1.  Mediante  Nota  Verbal  No.  2527  del  23  de diciembre de 2014, el  Gobierno  de  los  Estados  Unidos  de  América  por conducto de su Embajada en  Colombia,  solicitó  al  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores  la  detención  preventiva  con  fines de extradición de BERNARDO LUIS OLARTE LOAIZA, ciudadano  colombiano  requerido  para  comparecer  a  juicio  por  un  delito  federal  de  narcóticos,  según  la  acusación  No. 8:12-CR-307-T-26-AEP, dictada el 26 de  julio  de  2012,  por  la Corte Distrital de los Estados Unidos para el Distrito  Central             de            Florida1.   

2.  Atendiendo a  esa  solicitud  la  Fiscalía  General  de la Nación  mediante  resolución del 28  de  enero de 2015,  decretó su captura, la que llevaron  a   cabo  integrantes  de  la  Policía  Nacional  el  24   de   febrero       siguiente.2   

3.  Mediante  Nota  Verbal  No. 0647        del       21    de  abril   de   la   misma  anualidad3,  la  Embajada  de  los  Estados  Unidos de América formalizó el  requerimiento     de    extradición    de    OLARTE  LOAIZA,  aportando  la documentación pertinente para  el trámite.   

4.  El Ministerio  de   Relaciones   Exteriores   conceptuó   que   para   el   caso  «…se   encuentra   vigente  para  las  Partes,  la “Convención  de  Naciones  Unidas contra el tráfico ilícito de estupefacientes y sustancias  psicotrópicas”    suscrita    en    Viena    el    20    de    diciembre   de  1988,…»   y  además,  que  en  los  aspectos  no  regulados  por la Convención, el trámite debe regirse por los artículos 491 y  496   del   Código   de  Procedimiento  Penal  (Ley  906  de  2004)4.   

Remitió  además la nota verbal referida y  los  correspondientes  anexos  al  Ministerio de Justicia y del Derecho, entidad  que  a  su  vez  dispuso el  envío  del  expediente  a  la  Sala  de  Casación Penal de la Corte Suprema de  Justicia,  donde  mediante  auto   del   30  de  abril  de  2015  se  dio  inicio  al  trámite.5   

5.   El  18  de  diciembre  siguiente se reconoció personería jurídica al abogado de confianza  designado        por        el       requerido6,  y  la Sala dispuso surtir el  traslado  contemplado  en  el  artículo 500 de la Ley 906 de 2004, para que los  intervinientes  solicitaran  la  práctica  de  pruebas.  En  el  curso de dicho  traslado,  mediante sendos escritos presentados el 13 de mayo de 2015 por OLARTE  LOAIZA  y  su  abogado,  se  coadyuvó la petición de extradición simplificada  presentada  por  el requerido de conformidad con lo dispuesto en el artículo 70  de      la      Ley      1453      de      2011.7   

6. La Sala corrió  traslado  del  citado  memorial al Procurador Segundo Delegado para la Casación  Penal,8  quien  a  través  del  profesional  universitario  adscrito  a su  despacho,  requirió  al  interesado  para que manifestara lo que a bien tuviera  respecto  de  la  solicitud  de extradición simplificada que elevó y por ende,  tras  evidenciar que la misma fue hecha de manera libre, espontánea, voluntaria  y           debidamente          asesorada,9 la coadyuvó, manifestando que  en  el  caso  se  encuentran  reunidos  los condicionamientos constitucionales y  legales    establecidos    para    tal    efecto.10   

CONCEPTO DE LA CORTE  

1.      De      la     extradición  simplificada.   

El  artículo  70  de  la  Ley 1453 de 2011,  adicionó  un  parágrafo  al  artículo  500  de  la  Ley  906  de 2004 y así,  introdujo  al  ordenamiento  jurídico  nacional  la  figura  de la extradición  simplificada,  mediante  la  cual,  quien  es  requerido  en extradición, puede  renunciar  al  procedimiento  y  solicitar  la  emisión  de  plano del concepto  correspondiente,  siempre y cuando la petición sea coadyuvada por su defensor y  el representante del Ministerio Público.   

En  el  evento  examinado, la Sala encuentra  reunidas  las  exigencias  establecidas  en dicha norma para conceptuar de plano  sobre  la  solicitud  de  extradición  formulada por el Gobierno de los Estados  Unidos  de  América,  respecto  del  ciudadano  colombiano BERNARDO LUIS OLARTE  LOAIZA.   

En efecto, la petición del requerido y de la  defensa  se  radicó  en  forma oportuna y posteriormente, fue coadyuvada por el  Procurador  Segundo  Delegado para la Casación Penal, por manera que se reúnen  los  presupuestos para emitir concepto bajo el rito del trámite simplificado, y  a   ello   procederá   la   Corte,   tras   el   análisis  de  los  siguientes  requisitos.   

2. Inexistencia de motivos impedientes de la  solicitud de extradición.   

El  artículo  35  de  la  Carta  Política,  modificado  por  el artículo 1° del Acto Legislativo No. 01 de 1997, establece  que  la  extradición se podrá solicitar, conceder u ofrecer de acuerdo con los  tratados  públicos  y  en  su defecto con la ley, por delitos considerados como  tales  dentro  de la legislación penal interna, que no ostenten el carácter de  políticos  y  que  hayan  sido  cometidos  en  el  exterior  a partir del 17 de  diciembre  de  1997,  fecha  en  la  que  entró  a  regir  el  mencionado  acto  legislativo.   

Sobre  este  aspecto, debe observarse que de  acuerdo  con  la  acusación  No. 8:12-CR-307-T-26AEP, dictada el 26 de julio de  2012  por  la  Corte Distrital de los Estados Unidos para el Distrito Central de  Florida,  las  imputaciones  que  recaen  sobre  BERNARDO  LUIS OLARTE LOAIZA no  ostentan  el  carácter  de  delitos  políticos, pues se refieren a la presunta  comisión  de infracciones federales de narcóticos en los Estados Unidos.    

También  se  precisa  en  el  indictment,  que los hechos ocurrieron en  ese  país,  concretamente «en el Distrito Central de  Florida      y     en     otros     lugares…»11,  y  además,  se  precisó  que  «todas  las acciones  adelantadas  por  el acusado en este caso fueron realizadas con posterioridad al  17       de       diciembre       de       199712.   

Por  lo anterior, frente a estos aspectos no  aparece motivo constitucional impediente de la extradición.   

3.  Validez  formal  de  la  documentación  presentada.   

El   Cónsul  de  Colombia  en  Washington  autenticó  los  documentos  aportados  en apoyo de la solicitud de extradición  del  ciudadano  colombiano  BERNARDO  LUIS  OLARTE LOAIZA, de conformidad con el  artículo 251 del Código General del Proceso.   

Así, el mencionado funcionario certificó la  firma  de  Veda Matthews, Auxiliar de Autenticaciones del Departamento de Estado  de  los  Estados  Unidos de América, quien a su vez avaló la del Secretario de  Estado,  John  F.  Kerry  y  este,  la rúbrica de Eric H. Holder, Jr., entonces  Fiscal  General  quien  acreditó la de Magdalena A. Boynton, Directora Asociada  de   la   Oficina  de  Asuntos  Internacionales,  División  de  lo  Penal,  del  Departamento  de  Justicia  de los Estados Unidos, encargada de dar cuenta de la  autenticidad  de  las  declaraciones  de María Chapa López, Fiscal Auxiliar de  los  Estados Unidos para el Distrito Medio de Florida y John S. Ferdella, Agente  Especial   de   la   Administración   de  Control  de  Drogas  de  los  Estados  Unidos13.   

Como documento anexo y debidamente traducido,  aparece  la acusación No. 8:12-CR-307-T-26-AEP, dictada el 26 de julio de 2012,  contra  BERNARDO  LUIS  OLARTE LOAIZA, así como la orden de captura librada por  la   Corte  Distrital  de  los  Estados  Unidos  para  el  Distrito  Central  de  Florida14.   

Del   mismo   modo,  figuran  las  copias,  traducidas  en  debida  forma,  de  las disposiciones penales del Código de los  Estados     Unidos     aplicables     al     caso15  y  la cartilla decadactilar  del   requerido   expedida  por  la  Registraduría   Nacional  del  Estado  Civil.   

En consecuencia, la documentación presentada  en  respaldo  del  pedido  de  extradición  de  BERNARDO  LUIS OLARTE LOAIZA es  formalmente    válida,    por    lo    que    se    encuentra    reunido   este  requisito.   

4.  Identidad  plena  del  solicitado  en  extradición.   

De  acuerdo  con  las  notas  diplomáticas  números  2527  y  0647,  BERNARDO  LUIS  OLARTE  LOAIZA  también conocido como  “Bernardo     Luis     Olarta     Loaiza”    o  “Zorro”16  es  ciudadano  de  Colombia,  nació el 9 de septiembre de 1956 en  este   país,   además,  se  identifica  con  la  cédula  de  ciudadanía  No.  12.539.77717   

Información  que  coincide  con  el acta de  derechos  del  capturado y la constancia de buen trato de fecha 24 de febrero de  2015,  y  el  acta de notificación personal de la orden de captura con fines de  extradición,  efectuada  por  miembros  de la Policía Nacional de la ciudad de  Santa  Marta,  mediante  la  cual  el  requerido  se enteró del contenido de la  resolución  del  28  de  enero  2015,  proferida  por  el  Fiscal General de la  Nación.  Actos  procesales en los cuales el capturado plasmó firma, número de  cédula  -que  coincide  con  el  mencionado  por las  autoridades   norteamericanas-   y  huella  dactilar.   

Además  de  lo  anterior,  la identidad del  capturado  fue corroborada a través del informe de fecha 24 de febrero de 2015,  rendido  bajo  juramento  por un servidor del laboratorio de dactiloscopia de la  Policía        Nacional        –       SIJIN,18   acerca   de   la  reseña  dactiloscópica  practicada  a  BERNARDO  LUIS OLARTE LOAIZA y su cotejo con las  huellas  que  como suyas obran en su tarjeta decadactilar, concluyéndose que se  trata    de    la    misma    persona    titular    de    la    cédula   arriba  especificada.   

En consecuencia, no hay duda alguna en cuanto  a  la plena identidad del individuo pedido en extradición, y su correspondencia  con  la  persona  que  se  encuentra  privada  de la libertad por cuenta de esta  actuación jurídico administrativa.   

5. Equivalencia de la providencia proferida  en el extranjero.   

Como   lo   ha   reiterado   en   diversas  oportunidades  la  Sala  de  Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia, se  cumple  con el requisito en mención, acatando lo previsto en el numeral segundo  del   artículo   493   de   la   Ley   906  de  2004,  es  decir,  «que  por  lo  menos se haya dictado en el exterior resolución de  acusación o su equivalente».   

En el presente evento, el 26 de julio de 2012  el  Gran  Jurado del Tribunal de Distrito de los Estados Unidos para el Distrito  Central  de  Florida, profirió la acusación No. 8:12-CR-307-T-26-AEP, con base  en  los  delitos señalados anteriormente, acto procesal que equivale al escrito  acusatorio  del  artículo  337 de la Ley 906 de 2004.  Tales providencias,  si  bien no son idénticas, guardan similitudes que las tornan equivalentes, con  lo cual el requisito legal en estudio se estima acreditado.   

Cabe recordar en torno a esta temática, que  a  pesar  de  ser disímiles los sistemas procesales de los países involucrados  en     el     presente     trámite    de    extradición,    el    indictment  proferido  por  la  autoridad  judicial  de los Estados Unidos, resulta equivalente a la acusación prevista en  la  legislación  procedimental  penal  nacional,  pues  contiene una narración  sucinta   de   las   conductas   investigadas,   con   especificación   de  las  circunstancias  de  tiempo,  modo  y  lugar;  tiene  como fundamento las pruebas  practicadas  en  la  investigación;  califica jurídicamente las mismas, con la  invocación  de  las  disposiciones  penales aplicables y tal cual sucede con el  proferimiento  de  la resolución de acusación en nuestro ordenamiento interno,  marca  el  comienzo  del  juicio,  en el cual el acusado tiene la oportunidad de  controvertir las pruebas y los cargos dictados en su contra.   

Por lo anterior, este requerimiento también  se cumple a cabalidad.   

6.    El    principio   de   la   doble  incriminación.   

De  acuerdo con el numeral 1º del artículo  493  del  Código  de  Procedimiento  Penal, la doble incriminación se presenta  cuando   el   hecho   que   es   motivo  de  la  extradición  está    «previsto    como    delito   en   Colombia   y   {es}  reprimido con una sanción privativa  de  la  libertad  cuyo  mínimo  no  sea inferior a cuatro (4) años».   

La  Corte tiene dicho que para establecer si  la  conducta  que  se  le  imputa  al  requerido  en  el  país  solicitante  es  considerada  como  delito  en  Colombia, debe hacerse una comparación entre las  normas  que  allí  sustentan  la  sindicación,  con  las de orden interno para  establecer  si  éstas  también  recogen los comportamientos contenidos en cada  uno de los cargos.   

Tal   confrontación   se   hace   con  la  normatividad  que está en vigor al momento de rendir el concepto, puesto que lo  emite  dentro del trámite de un mecanismo de cooperación internacional, razón  por  la cual la aplicación del principio de favorabilidad que podría argüirse  como  producto  natural  de  la  sucesión  de  leyes no entraría en juego, por  cuanto  las  domésticas no son las que operarán en el extranjero.  Lo que  a  este  propósito  determina el concepto es que, sin importar la denominación  jurídica,  el  acto  desarrollado por el ciudadano cuya extradición se demanda  sea igualmente considerado como delictuoso en el territorio patrio.   

Pues  bien,  de  acuerdo  con  el  resumen  contenido  en  las  notas  verbales  y  la  acusación No. 8:12-CR-307-T-26-AEP,  dictada  el  26  de  julio  de 2012 por la Corte Distrital de los Estados Unidos  para  el  Distrito  Central  de  Florida,  contra BERNARDO LUIS OLARTE LOAIZA se  formulan los siguientes cargos:   

El   Gran   Jurado   emite  la  siguiente  acusación:   

CARGO UNO  

Desde  una fecha desconocida, y continuando  hasta  inclusive  la  fecha de esta Acusación Formal, en el Distrito Central de  Florida y en otros lugares, los acusados,   

JOSÉ HELBER MERCHÁN CORTÉS  

Alias Alcalde,  

CRISTIAN GUSTAVO PÉREZ PLAZAS  

Alias Cristiano,  

Alias Ronaldo,  

BERNADO LUIS OLARTA LOAIZA  

Alias Zorro y  

JOSÉ      ALEJANDRO      CAICEDO  GUTIERREZ   

Alias Daniel,  

Con  conocimiento  y  deliberadamente  se  combinaron,  conspiraron  y  acordaron  con  otras  personas  cuyos  nombres son  desconocidos   y  conocidos  por  el  Gran  Jurado  para  distribuir  cinco  (5)  Kilogramos  o  más  de  una  mezcla  o  sustancia  que  contenía  una cantidad  detectable  de  cocaína, una sustancia controlada de la categoría II, sabiendo  y  con  la intención de que dicha sustancia fuera importada ilícitamente a los  Estados  Unidos, en contravención de la Sección 959 del Título 21 del Código  de  los  Estados  Unidos.  Todo en contravención de las Secciones 963 y 960 (b)  (1) (B) (ii) del Título 21 del Código de los Estados Unidos.   

CARGO DOS  

Desde una fecha desconocida, y continuando  hasta  inclusive  la  fecha de esta Acusación Formal, en el Distrito Central de  Florida y en otros lugares, los acusados,   

JOSÉ HELBER MERCHÁN CORTÉS  

Alias Alcalde,  

CRISTIAN GUSTAVO PÉREZ PLAZAS  

Alias Cristiano,  

Alias Ronaldo,  

BERNADO LUIS OLARTA LOAIZA  

Alias Zorro y  

JOSÉ      ALEJANDRO      CAICEDO  GUTIERREZ   

Alias Daniel,  

Con  conocimiento  y  deliberadamente  se  combinaron,  conspiraron  y  acordaron  con  otras  personas  cuyos  nombres son  desconocidos  y  conocidos  por  el Gran Jurado, con la intención de distribuir  cinco  (5)  Kilogramos  o  más  de  una  mezcla  o  sustancia que contenía una  cantidad  detectable  de cocaína, una sustancia controlada de la categoría II,  estando  a  bordo  de  una embarcación sujeta a la jurisdicción de los Estados  Unidos,  en  contravención  de  las  Secciones  70503 (a) y 70506 (a) y (b) del  Título  46 del Código de los Estados Unidos y la Sección 960 (b) (1) (B) (ii)  del  Título  21  del Código de los Estados Unidos.19   

Soporta el pliego de cargos, la declaración  jurada  de  John  S.  Ferdella,  Agente  Especial  de la Administración para el  Control de Drogas (DEA), quien refiere lo siguiente:   

La  investigación reveló que de enero de  2008  a  mayo de 2010, José Elber Merchán Cortés (Merchán Cortés), Cristian  Gustavo  Pérez  Plazas  (Pérez  Plazas)  y Bernardo Luis Olarta Loaiza (Olarta  Loaiza)   eran  miembros  de  una  organización  narcotraficante  con  sede  en  Colombia,  responsable  de  transportar  embarques  de  múltiples  toneladas de  cocaína  de Colombia, con destino final a los Estados Unidos. Merchán Cortés,  el  líder  de  la  organización, controlaba puntos de zarpado de embarcaciones  para  las  operaciones  de  contrabando  de  cocaína  que partían de Colombia.  Pérez  plazas  ofrecía  apoyo  logístico,  y  Olarte  Loaiza  conseguía  las  embarcaciones  para las operaciones de contrabando de cocaína. El 25 de mayo de  2010,  Merchán  Cortés,  Pérez  Plazas  y  Olarta  Loaiza participaron en una  operación  de  contrabando  de cocaína la cual fue interdictada por la Guardia  Costera  de  los  Estados Unidos (USCG) en aguas internacionales del Mar Caribe.  En  esa  fecha,  la  USCG  incautó aproximadamente 1.320 kilogramos de cocaína  destinada      a     los     Estados     Unidos.20   

De otra parte, la Sección 70503 del Título  46 del Código de Estados Unidos refiere lo siguiente:   

     

a. Se   prohíbe   que  una  persona,  de  forma  consciente  (sic)  o  intencional,  posea,  con  intención  de distribuir, una sustancia contralada a  bordo de – –     

    

1. una   nave  de  los  Estados  Unidos,  o  que  esté  sujeta  a  la  jurisdicción de los Estados Unidos …     

(…).  

Además,  la Sección 960 del Título 21 de  la misma codificación señala:   

Actos prohibidos A.…castigado de acuerdo  con  lo  previsto  en  la subsección (b) de esta sección. (b) Las penas (1) En  caso  de  una  violación  de la sub-sección (a) de esta sección, que trata de  (B)  5  kilogramos  o  más  de una mezcla o sustancia que contenga una cantidad  perceptible  de (ii) cocaína, sus sales, sus isómeros ópticos y geométricos,  y  las  sales  de  los isómeros… El que cometa tal violación de la ley será  castigado  con la pena de prisión por un término de cuando menos 10 años y no  mayor  que  la  cadena  perpetua,…  con una multa que no deberá exceder de lo  autorizado  en  el  Título 18, o US$10’000.000  si  el  reo es individuo… o con ambas penas… cualquier  sentencia  impuesta  bajo  este  párrafo  (sic)…  incluirá  un  término  de  libertad  supervisada  de por lo menos 5 años además del término de prisión.   

Ahora,   los  cargos  concretados  en  la  conspiración   entre   varias   personas   para   cometer  delitos,  tienen  su  correspondencia   en   el  Código  Penal  colombiano,  específicamente  en  el  artículo  340,  inciso  2º, modificado por los artículos 8º de la Ley 733 de  2002 y 19 de la Ley 1121 de 2006, así:   

Concierto   para   delinquir.  Cuando  varias  personas  se  concierten  con  el fin de cometer  delitos,  cada una de ellas será penada, por esa sola conducta, con prisión de  tres (3) a seis (6) años.   

Cuando  el  concierto  sea  para  cometer  delitos   de…tráfico   de   drogas  tóxicas,  estupefacientes  o  sustancias  sicotrópicas…la  pena  será de prisión de ocho (8) a dieciocho (18) años y  multa  de  dos  mil  setecientos  (2.700)  hasta  treinta  mil (30.000) salarios  mínimos legales mensuales.   

La  pena  privativa  de  la  libertad  se  aumentará  en  la  mitad  para quienes organicen, fomenten, promuevan, dirijan,  encabecen,   constituyan   o  financien  el  concierto  o  la  asociación  para  delinquir.   

Además,  la  acusación  específicamente  relacionada  con  la  distribución  de la sustancia vedada en territorio de los  Estados  Unidos,  también  tiene  correspondencia  en  la legislación punitiva  patria,  toda  vez  que  el  artículo  376 del Código Penal, modificado por el  artículo  11  de  la  Ley  1453  de  2011,  tipifica  el delito de tráfico,   fabricación  o  porte  de  estupefacientes, de la siguiente manera:   

El que sin permiso de autoridad competente,  introduzca  al  país,  así  sea en tránsito o saque de él, transporte, lleve  consigo,  almacene,  conserve,  elabore,  venda,  ofrezca,  adquiera, financie o  suministre  a  cualquier título sustancia estupefaciente, sicotrópica o drogas  sintéticas  que  se  encuentren  contempladas  en  los cuadros uno, dos, tres y  cuatro  del  Convenio  de  las  Naciones  Unidas sobre Sustancias Sicotrópicas,  incurrirá  en  prisión  de ciento veintiocho (128) a trescientos sesenta (360)  meses  y  multa  de  mil  trescientos  treinta  y cuatro (1.334) a cincuenta mil  (50.000) salarios mínimos legales mensuales vigentes.   

Si  la  cantidad de droga no excede de mil  (1.000)  gramos  de  marihuana,  doscientos  (200) gramos de hachís, cien (100)  gramos  de  cocaína  o  de sustancia estupefaciente a base de cocaína o veinte  (20)  gramos  de  derivados  de  la  amapola,  doscientos  (200) gramos de droga  sintética,  sesenta  (60)  gramos  de  nitrato de amilo, sesenta (60) gramos de  ketamina  y  GHB,  la  pena  será  de sesenta y cuatro (64) a ciento ocho (108)  meses  de prisión y multa de dos (2) a ciento cincuenta (150) salarios mínimos  legales mensuales vigentes.   

Si la cantidad de droga excede los límites  máximos  previstos  en el inciso anterior sin pasar de diez mil (10.000) gramos  de  marihuana,  tres  mil  (3.000)  gramos de hachís, dos mil (2.000) gramos de  cocaína  o de sustancia estupefaciente a base de cocaína o sesenta (60) gramos  de  derivados  de  la  amapola,  cuatro  mil (4.000) gramos de droga sintética,  quinientos  (500)  gramos  de  nitrato  de  amilo,  quinientos  (500)  gramos de  ketamina  y GHB, la pena será de noventa y seis (96) a ciento cuarenta y cuatro  (144)  meses  de  prisión  y  multa  de  ciento  veinte  y  cuatro  (124) a mil  quinientos (1.500) salarios mínimos legales mensuales vigentes”.   

De  otra  parte,  como  la  Acusación  No.  8:12-CR-307-T-26-AEP,  dictada  el 26 de julio de 2012 por la Corte Distrital de  los  Estados Unidos para el Distrito Central de Florida incluye la alegación de  confiscación  de  los  bienes  objeto  de las conductas reprochadas, es preciso  señalar  que tal afirmación no puede ser entendida en estricto sentido como un  cargo.   

En efecto, como lo ha venido expresando esta  Corporación  respecto de situaciones semejantes, el señalamiento de tal figura  no  comporta  imputación  alguna,  pues se trata del anuncio de la consecuencia  patrimonial  que  la  declaratoria  de  responsabilidad  acarrea respecto de los  bienes  involucrados en el delito, de cuya comisión se acusa al requerido, tema  ajeno  a  la  solicitud  de  extradición,  razón  por  la cual no se encuentra  comprendido  dentro  de los aspectos por analizar en el concepto a emitir por la  Sala.   

En  síntesis,  la  exigencia  de  la doble  incriminación también se cumple en el presente asunto.   

7. Concepto.  

Los anteriores razonamientos acordes con lo  señalado  por  el  Ministerio  Público,  permiten  tener  por  acreditadas las  exigencias  legales  para  conceptuar  de  manera  favorable  a  la solicitud de  extradición  formalizada  por  el  Gobierno de los Estados Unidos de América a  través  de  su  Embajada  en  nuestro  país, respecto del ciudadano colombiano  BERNARDO  LUIS  OLARTE  LOAIZA,  por  los cargos atribuidos en la Acusación No.  8:12-CR-307-T-26-AEP,  dictada  el  26 de julio de 2012 en la Corte Distrital de  los Estados Unidos para el Distrito Central de Florida.   

Sin embargo, como quiera que el indictment  no especifica desde qué fecha  en  particular  ocurrieron los hechos por los cuales se le formuló acusación a  BERNARDO  LUIS  OLARTE  LOAIZA,  es  preciso  indicar  que  la extradición debe  supeditarse  a  los  ocurridos  con posterioridad al 17 de diciembre de 1997, de  acuerdo   a   lo   dispuesto   en   el   artículo   35   de   la  Constitución  Política.   

La  Corte considera pertinente precisar, en  orden  a  proteger  los  derechos  fundamentales  del  requerido,  que el Estado  solicitante  deberá  garantizarle  la  permanencia  en el país extranjero y el  retorno  al  de  origen  en  condiciones  de  dignidad  y respeto por la persona  humana,  cuando el extraditado llegare a ser sobreseído, absuelto, declarado no  culpable  o  eventos  similares,  incluso  después  de su liberación por haber  cumplido  la pena que le fuere impuesta en razón de los cargos que motivaron la  solicitud de extradición.   

Del  mismo modo, atendiendo lo dispuesto en  el  artículo  494  de la Ley 906 de 2004, el Gobierno Nacional puede subordinar  la  concesión  de  la  extradición  a las condiciones consideradas oportunas y  exigir  que  el  solicitado  no  sea  juzgado  por  hechos  diversos  de los que  motivaron  la  solicitud  de  extradición, ni sometido a sanciones distintas de  las  impuestas en la eventual condena, ni a penas de muerte, destierro, prisión  perpetua  o  confiscación,  desaparición  forzada,  torturas,  tratos crueles,  inhumanos  o  degradantes,  por  el  país  solicitante,  de  conformidad con lo  dispuesto  por  los artículos 12 y 34 de la Constitución Política de Colombia  y  como  lo  sugiere  la  Procuraduría  General  de  la Nación a través de su  Delegado.   

Así  mismo, debe condicionar la entrega de  BERNARDO    LUIS   OLARTE   LOAIZA   a   que   se   le   respeten   –como a cualquier otro nacional en las  mismas   condiciones   –  todas  las  garantías  debidas  a  su  condición  de  justiciable,  en  particular  a  que  tenga  acceso  a  un  proceso público sin  dilaciones  injustificadas,  se presuma su inocencia, cuente con un intérprete,  tenga  un  defensor designado por él o por el Estado, se le conceda el tiempo y  los   medios   adecuados  para  que  prepare  la  defensa,  presente  pruebas  y  controvierta  las que se aduzcan en contra, a que su situación de privación de  la  libertad  se desarrolle en condiciones dignas, a que la eventual pena que se  le  imponga  no  trascienda  de su persona, a que la sentencia pueda ser apelada  ante  un  tribunal  superior,  a  que  la pena privativa de la libertad tenga la  finalidad  esencial  de  reforma  y  readaptación  social  (Artículos 29 de la  Constitución;  9  y  10  de  la Declaración Universal de los Derechos Humanos;  5-3.6,  7-2.5,  8-1.2 (a) (b) (c) (d) (e) (f) (g) (h).3.4.5, 9 de la Convención  Americana  de  Derechos  Humanos;  9-2.3,  10-1.2.3,  14-1.2.3,5, y 15 del Pacto  Internacional de Derechos Civiles y Políticos).   

Además,  de que no puede ser condenado dos  veces  por  el  mismo  hecho, por mandato de la Carta Política, ni dársele una  denominación jurídica distinta a la misma circunstancia fáctica.   

Igualmente, el Gobierno debe condicionar la  entrega  a que el país solicitante, conforme a sus políticas internas sobre la  materia,  le  ofrezca  posibilidades racionales y reales para que el extraditado  pueda  tener  contacto  regular  con sus familiares más cercanos, habida cuenta  que  la  Constitución  de  1991, en su artículo 42, reconoce a la familia como  núcleo  esencial  de  la  sociedad,  y  garantiza  su  protección,  lo cual se  refuerza  con  la  Convención Americana sobre Derechos Humanos (artículo 17) y  el   Pacto   Internacional   de   Derechos   Civiles   y  Políticos  (artículo  23).   

De la misma manera, el Gobierno, encabezado  por  el señor Presidente de la República como Jefe de Estado, deberá efectuar  el  respectivo  seguimiento  a las exigencias que se impongan a la concesión de  la  extradición y determine las consecuencias que se derivarían de su eventual  incumplimiento,  al tenor de lo señalado en el ordinal 2° del artículo 189 de  la Constitución Política.   

Cabe  subrayar  que  BERNARDO  LUIS  OLARTE  LOAIZA  se  encuentra  privado  de  la libertad para los efectos del trámite de  extradición,  desde  el  24  de febrero de 2015, lapso que deberá tenerse como  parte de la pena que llegare a imponerse en el país requirente.   

Por lo expuesto, la Sala de Casación Penal  de   la   Corte   Suprema   de   Justicia,  CONCEPTÚA  FAVORABLEMENTE  a  la  extradición  de  BERNARDO LUIS  OLARTE  LOAIZA, de anotaciones conocidas en el curso del proceso, por los cargos  atribuidos  en la Acusación No. 8:12-CR-307-T-26-AEP, dictada el 26 de julio de  2012  en  la  Corte  Distrital de los Estados Unidos para el Distrito Central de  Florida,   aclarando   que   el  concepto  sólo  abarca  hechos  ocurridos  con  posterioridad al 17 de diciembre de 1997.   

Comuníquese   esta   determinación   al  requerido,  a  su  defensor,  al  Ministerio  Público y al Fiscal General de la  Nación,  para  lo  de  su  cargo.  Devuélvase  el  expediente al Ministerio de  Justicia y del Derecho para lo de su competencia.   

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

EYDER PATIÑO CABRERA  

PATRICIA SALAZAR CUÉLLAR  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria    

1  Carpeta   Ministerio   de   Justicia  y  del  Derecho.  Folios  29  – 36.   

2   Ibíd. Folio 2-7..   

3  Ibíd. 37..   

4  Mediante oficio DIAJI No. 0851. obrante a folios 37 de la carpeta.   

5  Cuaderno Corte. Folio 7.   

6  Ibíd. Folio 12.   

7  Ibíd.       Folios       16      –18.   

8  Ibíd. Folio 20.   

9  Ibíd. Folios 27 -30.   

10  Ibíd. Folios 25-26..   

11  Ibíd. Folio 136.   

12Carpeta    Ministerio    de   Justicia   y   del   Derecho.   Folio  48.   

13.  Folios 52- 109.   

14  Ibíd. Folios 135 / 145   

15  Ibíd.   Folios   119-133   /   99   – 110.   

16  Ibíd. Folio 450.   

17  Ibíd. Folio 36/50.   

18  Ibíd. Folios 14 -15.   

19  Ibíd. Folio 135-136.   

20  Ibíd. Folios 148.     

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