CP017-2016(46561)

2016

Asistente Jurídico Inteligente

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CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

PATRICIA SALAZAR CUÉLLAR  

MAGISTRADA PONENTE  

CP017-2016  

Radicación No.: 46.561  

Acta No. 46  

Bogotá D.C., veinticuatro (24) de febrero de  dos mil dieciséis (2016).   

VISTOS  

Procede la Corte a  emitir  concepto  sobre  la solicitud de extradición  del      ciudadano      JOSÉ     JOHAN     ROJAS  ARTUNDUAGA,  elevada por el  Gobierno  de  la República  de   Ecuador.   

ANTECEDENTES  

1.  Mediante  Nota  Diplomática 4-2-210/2015 del 1 de junio de 2015, el  Gobierno  de  la República del Ecuador por conducto de su Embajada en Colombia,  solicitó  al  Ministerio  de Relaciones Exteriores la detención preventiva con  fines  de  extradición  de  JOSÉ  JOHAN ROJAS ARTUNDUAGA, ciudadano colombiano  requerido   para   comparecer   a   juicio   por   el   delito  de  «robo  con  muerte»  ante el Juez de la  Unidad     Judicial    Penal    del    Cantón    Rumiñahui,    provincia    de  Pichincha1.   

2.    El  ciudadano  mencionado  fue capturado el 26 de mayo de  2015   por   miembros   de   la   Policía  Nacional  –  DIJIN en la ciudad de  Bogotá,  en  cumplimiento  de  la  Circular  Roja de  Interpol     número     A-2021/3-2014,  con  fecha  de  publicación  de 14 de  marzo    de    2014.2    De  esta   manera,   a   través  de  resolución  adiada  2  de  junio  de  2015,  el  Fiscal  General  de la Nación decretó la  captura  de  JOSÉ JOHAN ROJAS ARTUNDUAGA  para  los  fines  anotados3,  providencia que le fue debidamente notificada al requerido en esa  misma data.4   

3.   Mediante   Nota   Verbal     No.     4-2-281/2015  del  23  de  julio de 20155,    la  referida   representación  diplomática  formalizó  el  requerimiento  de  extradición  de  JOSÉ  JOHAN  ROJAS  ARTUNDUAGA, aportando  la  documentación  apostillada  pertinente  para  el  trámite.   

4.    El  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores  conceptuó   que    «Conforme  a  lo  establecido en nuestra legislación procesal penal  interna,  (…)  se  encuentra  vigente  el siguiente  tratado  regional  de  extradición  entre las partes:  “Acuerdo   sobre   extradición”,   adoptado  en  Caracas,   el   18   de  julio  de  1911»6.   

Por  su  parte,  la  Jefe  de la Oficina de  Asuntos  Internacionales  del  Ministerio  de Justicia y del Derecho, con oficio  No.  OFI15-0019767-OAI-1100  del  31  de  julio de 2015,  remitió  a esta Corporación la solicitud de extradición con la documentación  reunida.7   

5.  Mediante auto del 3 de agosto siguiente, se dio inicio  al  trámite en esta Corporación, y se requirió a JOSÉ JOHAN ROJAS ARTUNDUAGA  la  designación de apoderado; como no lo nombró, se le designó un defensor de  oficio.8   

6.   El   1  de  septiembre  de  2015,  se  reconoció  personería  al abogado de la defensoría  pública    y    se   ordenó   correr   el  traslado  contemplado  en el artículo 500 de la Ley 906 de 2004  para  que  los  intervinientes  solicitaran  la práctica de pruebas9.   

7.  Dentro  de ese  término,  el  defensor  público  solicitó  que  se  allegaran a la actuación  algunos  elementos  de  juicio, mientras que el Delegado del Ministerio Público  informó  que  no elevaría solicitudes probatorias.10   

8.  Por auto del 21  de  octubre  de  2015,  la Sala decidió no decretar la práctica de las pruebas  solicitadas   por   el   defensor   del  requerido.11   Determinación   que   se  mantuvo  incólume  mediante  auto  del  10  de diciembre siguiente.12   

8. Acto seguido, se  ordenó  correr  traslado  por  el  término  de  cinco  (5)  días para que los  intervinientes  presentaran  los  alegatos, de conformidad con lo preceptuado en  el  inciso  3°  del  artículo  500  de la Ley 906 de 2004, término dentro del  cual,   se   pronunciaron   el   Delegado   del   Ministerio   Público   y   la  defensa.   

ALEGATOS DE CONCLUSIÓN  

    

1. Ministerio Público.     

Luego  de  sintetizar la actuación, exponer  consideraciones  generales  sobre  la  procedencia  de la extradición, citar la  normatividad  aplicable  y  precisar  cuáles son los fundamentos del concepto a  cargo  de  la  Corte,  la  Procuradora  Tercera Delegada para la Casación Penal  enunció  los  documentos  aportados con la solicitud de extradición y la forma  como  fueron  expedidos  y autenticados en el país de origen, para concluir que  está   acreditada   la   validez   formal   de   la  documentación13.   

En   lo   que   tiene   que   ver  con  la  identificación  plena  del  solicitado  en  extradición,  manifiesta que en la  información  allegada  por  el  gobierno requirente, se precisa que JOSÉ JOHAN  ROJAS  ARTUNDUAGA,  nació  el  15  de  marzo  de  1978  en Bogotá,   y   es   titular  de  la  cédula  de  ciudadanía          No.          80.226.81614.  Información  que coincide  con  los  datos  aportados  en  la  Resolución de fecha 2 de junio de 2015, por  medio   de   la  cual  se  decretó  la  captura  del  requerido  con  fines  de  extradición.   

Ahora,   como   el  hecho  que  motiva  la  extradición  debe  estar  previsto  en  la legislación colombiana como delito,  «y  tenga  señalada  pena  privativa de la libertad  cuyo   mínimo   no   sea   inferior   a   cuatro   (4)   años»   (sic),  la  Procuradora Delegada hace referencia a las conductas por  las  cuales  es  solicitado  ROJAS  ARTUNDUAGA,  para  determinar  que tienen en  nuestra  normatividad  su  equivalente jurídico en los tipos penales de hurto y  homicidio,  descritos  en  los artículos 239 y 103 del Código Penal, con penas  superiores  a  esa proporción.  Considera, por tanto, que se cumple con el  requisito     de    la    doble    incriminación15.   

En cuanto a la equivalencia de la providencia  proferida  en  el  extranjero con la resolución acusatoria nacional, asevera la  Delegada  que  «el  pronunciamiento judicial emitido  por  el  país  requirente  que  contiene  el  acta  de  cargos formulados en la  audiencia  por  las conductas que se le acusa a José  Johan  Rojas  Artunduaga,  responde a la acusación de  la    legislación   procedimental   colombiana»16.        De    ahí    entonces,    se    cumple    igualmente    con    esta  exigencia.   

En  virtud  de  lo anterior, la Delegada del  Ministerio  Público  solicita  a  la  Corte  emitir  concepto favorable, con la  exhortación  al  Gobierno  Nacional para que advierta al país requirente que a  la  persona  extraditada  se  le  respeten  todas  las  garantías  debidas a su  condición          de          justiciable.17   

    

1. La Defensa.     

El abogado de ROJAS ARTUNDUAGA, luego de hacer  un  recuento  de  la  actuación  surtida dentro del presente trámite, solicita  emitir  concepto  negativo  a la extradición de su prohijado por las siguientes  razones:   

En  primer  lugar, expresa que la providencia  proferida  en  el extranjero «no coincide exactamente  con  las  normas  colombianas» teniendo en cuenta que:  (i)  falta  la  entrega  de  elementos  materiales  a favor del acusado, (ii) la  determinación  e  individualización  de  los testigos de cargo que presenta la  fiscalía  no  son  claros,  (iii) no hace una precisión clara, ordenada y  clasificada  de  los  hechos, y (iv) «algunas pruebas  no  cumplieron  los  requisitos que exige nuestro Código de Procedimiento Penal  ya  que  en  ningún  momento  el  señor  JOSÉ  JOHAN  ROJAS ARTUNDUAGA estuvo  representado     por     ningún     defensor»18.   

Indica  que  existe  un informe sobre muertes  violentas  que  motivó la orden de arresto librada contra el requerido el 29 de  mayo  de 2015. No obstante, si bien en ese documento se asevera que su defendido  era  miembro  de  una  organización  delictiva,  tal  afirmación  no encuentra  respaldo  en  ningún  elemento  material  probatorio,  de  manera  que se está  «solicitando   la   extradición  de  un  ciudadano  colombiano    que    no    ha   cometido   ningún   hecho   punible19».   

A  continuación,  en  acápite  separado, se  pronuncia  sobre  cada  uno  los requisitos que exige la Ley 906 de 2004 para la  viabilidad  de  la  solicitud  de  extradición  y  plantea  que, en cuanto a la  equivalencia  de  la decisión emitida en el extranjero, ésta no cumple con los  requisitos   exigidos   por   la   normatividad  colombiana,  por  lo  que  debe  «hacerse  el  estudio  pertinente  y  análisis para  tomar la decisión».   

De  igual  forma, pide que se haga un estudio  pormenorizado  y  detallado  de la plena identidad del procesado y del principio  de  doble  incriminación,  con  miras  a determinar  si se cumple o no con  estos requisitos.   

Por  último,  manifiesta que consultados los  elementos  de convicción que sustentan el pedido de extradición, se colige que  su  defendido  «es  inocente de los cargos que se le  formulan». Sin embargo expresa que,   en  caso  de  accederse  a la solicitud  elevada  por  el  Gobierno  de  la  República de Ecuador, debe condicionarse la  entrega  de  ROJAS ARTUNDUAGA a que se le respeten sus garantías fundamentales,  y  que no sea sometido a pena de muerte, desaparición forzada, torturas, tratos  o  penas  crueles,  prisión  perpetua, entre otros.20   

CONCEPTO DE LA CORTE  

1.  Inexistencia de motivos impedientes de  la solicitud de extradición.   

El  artículo  35  de  la  Carta  Política,  modificado  por  el artículo 1° del Acto Legislativo No. 01 de 1997, establece  que  la  extradición se podrá solicitar, conceder u ofrecer de acuerdo con los  tratados  públicos  y  en  su defecto con la ley, por delitos considerados como  tales  dentro  de la legislación penal interna, que no ostenten el carácter de  políticos  y  que  hayan  sido  cometidos  en  el  exterior  a partir del 17 de  diciembre  de  1997,  fecha  en  la  que  entró  a  regir  el  mencionado  acto  legislativo.   

Sobre  este aspecto, debe observarse que las  conductas  punibles  de  hurto  y  homicidio  no  son  de  carácter  político,  situación  que  impide  que  se configure la prohibición referida; además, de  acuerdo  con  la  documentación  aportada  por  el país requirente, los hechos  materia  de  juzgamiento  ocurrieron en el año 201421.   

Por lo anterior,  frente  a  estos  aspectos  no  aparece  motivo  constitucional impediente de la  extradición.   

2. Aspectos generales.  

La  Corte  tiene  sentado que su competencia  dentro  del trámite de extradición está enfocada a expresar un concepto sobre  la  procedencia  de  entregar  o  no  a  la  persona  solicitada  por  un  país  extranjero,  después  de  examinar los puntos a que se refiere el artículo 502  de  la  Ley  906  de  2004,  sin  dejar  de considerar que el artículo 35 de la  Constitución  Política,  en su inciso 2, reformado por el Acto Legislativo No.  1  de  1997,  autoriza  la  extradición  por  delitos cometidos en el exterior,  siempre  que  las  conductas  también se consideren punibles en la legislación  penal colombiana.   

De  conformidad  con  el artículo    35    de   la   Constitución  Política,   modificado   por   el  1º  del  Acto Legislativo No. 01 de 1997, la extradición         se        solicitará,  concederá u ofrecerá de  acuerdo    con    los   tratados   públicos y, en su defecto, con la ley.   

En  este orden, en el caso bajo examen, el  Ministerio   de   Relaciones   Exteriores   precisó  que,   

«Se encuentra vigente el siguiente tratado  regional  de extradición entre las Partes: 1. “Acuerdo sobre Extradición”,  suscrito  en  Caracas,  en  el marco del Congreso Bolivariano, el 18 de julio de  191122».   

Por esta razón, el concepto que corresponde  emitir  a  la  Corte  en  este  asunto  debe  ceñirse  a  las condiciones de la  precitada  normativa  internacional  vigente entre Ecuador y Colombia y aprobada  en     nuestro     país     mediante     Ley     26     de     1913.   

        El   artículo   I  del  Acuerdo                sobre               Extradición, también  conocido    como    Acuerdo    Bolivariano   sobre  Extradición,  celebrado  entre  Colombia  y  varios  países americanos, entre  ellos,  la República del Ecuador, prevé que cada uno de los Estados signatarios   

(…)  convienen en entregarse mutuamente,  de   acuerdo   con   lo   que   se   estipula   en  este  Acuerdo,  los   individuos   que   procesados  o  condenados  por  las  autoridades judiciales de cada  uno    cualquiera    de    los    Estados    contratantes,   como   autores,  cómplices o encubridores de  alguno   o   algunos  de  los  crímenes  o  delitos  especificados   en   el   artículo   2,  dentro de la jurisdicción de una de  las   partes   contratantes,  busquen  asilo  o  se  encuentren   dentro   del   territorio   de   una   de   ellas.   Para   que  la  extradición  se efectúe  es  preciso  que  las  pruebas de la infracción sean  tales,  que  las  leyes  del  lugar  donde  se  encuentren  el  prófugo   o  enjuiciado  justificaría   su  detención   o   sometimiento   a   juicio,   si   la  comisión,  tentativa o frustración del crimen  o  delito se hubiese verificado en él”  (Subrayas  propias).   

        Por   su   parte,   el   artículo  IV  establece  que  «no  se  acordará       la      extradición»   por  delitos  políticos  y  el  canon  V  preceptúa que  tampoco  procederá en los  siguientes casos:   

a) Si con arreglo a las leyes de uno u otro  Estado  no  excede  de  seis  meses  de privación de  libertad  el  máximum  de  la  pena  aplicable a la  participación     que     se    imputa  a la persona reclamada, en el hecho por el cual se solicita la  extradición.   

b) Cuando según  las  leyes  del  Estado  al  cual  se  dirige la solicitud, hubiere prescrito la  acción  o la pena a que estaba sujeto el enjuiciado  o condenado.   

c)   Si   el   individuo   cuya  extradición se solicita ha sido  ya  juzgado  y  puesto  en  libertad  o  ha  cumplido  su  pena, o si los hechos  imputados  han  sido  objeto de una amnistía o de un  indulto.   

        A  su  vez, el artículo VI dispone que  la    solicitud    de   extradición   «deberá  hacerse   precisamente   por   la   vía        diplomática»   y   el   canon  VIII  regula  lo  concerniente  a  los  requisitos  de la solicitud de  extradición    y   al   efecto   señala:   

La  solicitud  de  extradición  deberá  estar acompañada   de   la   sentencia   condenatoria  si  el  prófugo  hubiese sido juzgado y condenado;  o  del  auto  de  detención dictado por el Tribunal  competente,  con  la designación exacta del delito o  crimen   que  lo  motivaren,  y  de  la  fecha  de  su  perpetración,  así  como  de las declaraciones u  otras   pruebas   en   virtud   de   las   cuales  se  hubiere  dictado  dicho  auto,  en  caso  de que el  fugitivo sólo estuviere procesado.   

Estos documentos se presentarán  originales  o  en  copia, debidamente autenticada, y a ellos se  agregará una copia del texto de la ley aplicable al  caso,   y   en   cuanto   sea  posible,  las  señas  de la persona reclamada.   

La extradición  de  los prófugos, en virtud de las estipulaciones de  este  Tratado,  se verificará de conformidad con las  leyes  de  extradición del Estado al cual se haga la  demanda.   

En ningún caso  tendrá    efecto    la    extradición  si  el  hecho similar no es punible  por la ley de la Nación requerida.   

De  esta manera, los aspectos que la Corte  debe  constatar  en punto de emitir concepto sobre la  solicitud   de   extradición   presentada  por  la  República   del  Ecuador  en  relación     con     JOSÉ    JOHAN    ROJAS  ARTUNDUAGA   son   los  siguientes:   

i) Que el pedido de extradición   se   haya   formulado   por   vía  diplomática   y  esté  acompañado,  en  el  caso de persona procesada, del  auto   de   detención   dictado  por  el  Tribunal  competente  con la designación exacta del delito que  lo  motivare, la fecha de su perpetración,  así  como  de las declaraciones u  otras  pruebas  en  virtud  de las cuales se hubiere dictado dicho auto y de las  normas sobre prescripción;   

ii) Que el hecho por el que se solicita la  extradición       tenga      carácter  delictivo,  esté enlistado en el  artículo  2 del Convenio  Sobre   Extradición  y  tenga  prevista pena mínima superior a seis meses de  privación  de  la  libertad  en el país   requirente   y   en  el  requerido  (principio   de   doble   incriminación);   

iii)    Que    no    esté  prescrita  la  acción  o  la  pena,  conforme a las leyes del Estado requerido;   

iv)  Que  el individuo no haya cumplido su  condena   o   haya   sido   amnistiado   o   indultado  en  el  país  del  delito  por los hechos base del  requerimiento;   

v)   Que  no  se  trate  de  un  delito  político     o     conexo    a    él.   

       3. Conducto  diplomático     y     documentación necesaria.   

Con  fundamento  en  lo  preceptuado  en el  artículo    V   del   Acuerdo   Bolivariano   sobre  Extradición,  la  solicitud  debe efectuarse por vía  diplomática  aportando  copia auténtica del auto de  detención dictado por el Tribunal competente con la  designación  exacta  del  delito  que lo motiva, la  fecha   de   su   perpetración,   así    como    de   las   declaraciones   u   otras   pruebas  en  virtud  de las cuales se hubiere dictado dicho auto y de  las normas sobre prescripción.   

Siendo     ello    así,  la Corte constata el cumplimiento de tal exigencia toda vez que  la   solicitud   fue   presentada   por   la   vía  diplomática, esto es, fue radicada por conducto     de    la    Embajada    de    la    República  del  Ecuador  en  Colombia ante el Ministerio de Relaciones  Exteriores.   

La  petición  fue  acompañada de copia autenticada de la providencia  del      29      de      mayo      de      201523 por cuyo medio el Juez de la  Unidad  Judicial  de  lo  Penal  del  Cantón  Rumiñahui, ordenó la detención  preventiva  de JOSÉ JOHAN ROJAS ARTUNDUAGA, de los autos de fechas 1 de junio y  20  de julio de 2015, a través de los cuales el Presidente de la Corte Nacional  de   Justicia,   solicita   al   Gobierno   de   Colombia,   en   su  orden,  la  detención24         y         extradición25   del   citado   requerido;  determinaciones  que  contienen  la relación de los hechos imputados, el delito  atribuido  y  su fecha de realización, así como los  datos      personales      que      permiten      identificar      al        reclamado.   

De      igual      forma, el país reclamante aportó copia  de  las  leyes aplicables  al    caso    y    de    las    relativas   a   la  prescripción     de     la    acción      y      de      la     pena26,   de   la   Circular  Roja  de  INTERPOL No. de control: A-2021/3-2014 contra el  ciudadano  colombiano  JOSÉ  JOHAN  ROJAS ARTUNDUAGA  27,      y      reproducciones  de  los  elementos  materiales probatorios tenidos en cuenta  por  la  autoridad  foránea para dictar la orden de  detención.   

Por tanto, se verifica la validez formal de  la    documentación    presentada    con    la    Nota    Verbal   4-2-281/2015    del    23     de     julio     de    201528,  cumpliéndose  a cabalidad  este  condicionamiento.   Así,  desde  esta  perspectiva,  los  documentos  allegados  por  el  país  extranjero  se  tornan  aptos  y suficientes para ser  considerados  por  la  Corte  en el estudio que debe preceder su concepto.    

       4.             Identificación     del requerido en extradición.   

Esta exigencia se orienta a establecer si el  país   requirente   suministró   información  que  permita  individualizar  e  identificar  a la persona reclamada, de suerte que cuando se produzca su captura  no exista duda sobre su individualidad.   

Revisada  la  información  contenida en la  solicitud  de  extradición,  advierte  la  Corte  que el reclamado, JOSÉ JOHAN  ROJAS  ARTUNDUAGA  es  ciudadano  colombiano,  nacido  el 15 de marzo de 1978 en  Bogotá,    y    se    identifica    con   la   cédula   de   ciudadanía   No.  80.226.816.   

Información  que  coincide  con el acta de  retención   por   notificación   roja   de  INTERPOL  adiada  26  de  mayo  de  201529,  en  la  cual  el  capturado  plasmó  firma,  número  de cédula  -que  coincide  con  el  mencionado    por    las   autoridades   españolas-  y huella dactilar.   

Además  de  lo  anterior, la identidad del  capturado  fue  corroborada  a  través del informe de fecha 26 de mayo de 2015,  rendido  bajo juramento por un perito de dactiloscopia de la Policía Nacional –  DIJIN,  acerca  de la reseña dactiloscópica practicada a ROJAS ARTUNDUAGA y su  cotejo  con  las  huellas  que  como  suyas  obran  en  su tarjeta decadactilar,  concluyéndose  que  se  trata  de la misma persona titular de la cédula arriba  especificada.30   

En  consecuencia,  no  hay  duda  alguna en  cuanto a la plena identidad del requerido en extradición.   

5.     Principio    de    la    doble  incriminación   

Frente  a  esta  exigencia  la Corporación  examina  si  los  comportamientos  atribuidos  al reclamado como ilícitos en el  país  extranjero  tienen  en  Colombia  la misma connotación, es decir, si son  considerados  delitos  y, de ser así, si conllevan la pena mínima señalada en  el   tratado   o   en   el   Código  de  Procedimiento  Penal,  según  sea  el  caso.   

En  tal  sentido,  el  artículo  I  del  Acuerdo      sobre      Extradición  prevé la entrega en los eventos donde el reclamado es procesado  o  ha  sido  condenado  por  un hecho de connotación  delictual  tanto  en  el Estado requirente como en el  requerido,  sancionado con privación de la libertad cuyo máximo exceda de seis  meses.   

Pues  bien, el  cargo  atribuido  a  JOSÉ  JOHAN      ROJAS     ARTUNDUAGA,     con  fundamento  en el cual el Juez de la  Unidad  Judicial  de  lo  Penal  del  Cantón  Rumiñahui, ordenó la detención  preventiva,  se refiere a  robo       con       muerte       perpetrado      el     5  de  febrero  de  2014 en  el  sector de Amaguaña (Ecuador), al  parecer,  a  manos  del  reclamado       en      extradición,   según   el   siguiente  contexto  fáctico:   

(…)  En     audiencia    de    formulación  de  cargos,  de  29  de  mayo  de  2015  con  fundamento  en el  artículo 167 del Código  de  Procedimiento  Penal,  se ha ordenado la prisión  preventiva  de  ROJAS  ARTUNDUAGA JOSÉ JOHAN, por su  presunta  participación  en  el  delito de robo con  muerte tipificado  y  sancionado  en  el  artículo 552 del Código  Penal,  frente  a  los  hechos ocurridos el 05 de febrero de  2014,  a  las  11h30  aproximadamente,  en  el  sector  de  Amaguaña,  donde perdieron la vida Changoluisa  Chilig    Flranklin    Fernando    y   Changoluisa  Sánchez  José, momento  después  de que, habían  hecho   efectivo   un   cheque   por   la  suma  de  VEINTICINCO  MIL DOLÁRES  AMERICANOS,  producto  de  la  venta  de  un  automotor  con  Casa  Baca  y,  se  transportaban   a   su   domicilio  en  un  bus  de  transporte  público         de        la        Cooperativa        Amaguaña  (Placas  PAA-2056); que a la  altura    de    las   calles   García   Moreno   y  Cristóbal  Colón, tres  ciudadanos    procedieron    a    quitarles    el    dinero   causándoles  en  primera  instancia  forcejeos,  heridas y golpes en la  cabeza,     posteriormente,     ante    la    resistencia    de    no   entregar   el   dinero,  les  han  disparado   con  armas  de  fuego,  causándoles  la  muerte.  Los  agresores proceden a la fuga con rumbo desconocido con el apoyo de  otros   tres   ciudadanos   que   conducían   tres  motocicletas.  A través de trabajos de inteligencia,  se   conoce   que  los  involucrados  se  habían  trasladado  a Colombia, a  obtener   parte   del   dinero   que   había  sido  sustraído      a      las      víctimas,   para   poder   cubrir   los   gastos   de  los  abogados  patrocinadores   de  quienes  defendían  a  algunos  partícipes    del   hecho   y   estaban   pagando  condena31.   

En  virtud  de lo anterior, las autoridades  judiciales  de la República del Ecuador calificaron el comportamiento endilgado  a  JOSÉ  JOHAN  ROJAS  ARTUNDUAGA, como constitutivo del delito de robo   con   muerte,   previsto  en  los  artículos  551,  552  y  552  (3)  del  Código  Penal Ecuatoriano, como pasa a  reseñarse:32     

Art.  551.-  El  robo será reprimido con  prisión  de  uno  a cinco años, y con reclusión menor de tres a seis años en  los  casos  en  que  se  perpetre  con violencia contra las personas, tomando en  consideración el valor de las cosas robadas.   

Art.   552.-  El  máximo  de  la  pena  establecida  en  el  artículo  anterior se aplicará al responsable si concurre  alguna de las circunstancias siguientes:   

1. Si las violencias han producido heridas  que no dejen lesión permanente;   

2. Si el robo se ha ejecutado con armas, o  por   la  noche,  o  en  despoblado,  o  en  pandilla,  o  en  caminos  o  vías  públicas;   

3.   Si   se  perpetrare  el  robo  con  perforación  o fractura de pared, cercado, techo o piso, puerta o ventana de un  lugar habitado o sus dependencias inmediatas; y,   

4.  Cuando  concurra  cualquiera  de  las  circunstancias de los números 2o., 3o. y 4o. del artículo 549.   

Cuando  concurran  dos  o  más  de  las  circunstancias  a  que  se  refiere  este artículo, la pena será de reclusión  menor de seis a nueve años.   

Si  las  violencias  han  ocasionado  una  lesión  permanente de las detalladas en los artículos 466 y 467, la pena será  de reclusión mayor de ocho a doce años.   

Si las violencias han causado la muerte,  la   pena  será  de  reclusión  mayor  extraordinaria  de  doce  a  dieciséis  años.   

Art.  552  (3).-  Serán  reprimidos  con  reclusión  mayor  especial  de  16 a 25 años quienes en el cometimiento de los  delitos  tipificados  en  esta  Ley,  hayan  causado  la muerte o la incapacidad  permanente de la o las víctimas.   

Ahora bien, los anteriores cargos, tienen su  correspondencia    en   el   delito   de   homicidio  agravado  descrito  y  sancionado  en  Código  Penal  Colombiano,   específicamente   en  los  artículos  103  y  104  numeral  2º,  así:   

ARTICULO   103.   HOMICIDIO.   <Penas  aumentadas  por el artículo 14 de la Ley 890 de 2004, a partir del 1o. de enero  de  2005. El texto con las penas aumentadas es el siguiente:> El que matare a  otro,  incurrirá en prisión de doscientos ocho (208) a cuatrocientos cincuenta  (450) meses.   

ARTICULO 104. CIRCUNSTANCIAS DE AGRAVACION.  <Penas  aumentadas  por  el  artículo 14 de la Ley 890 de 2004, a partir del  1o.  de enero de 2005. El texto con las penas aumentadas es el siguiente:> La  pena  será  de cuatrocientos (400) a seiscientos (600) meses de prisión, si la  conducta descrita en el artículo anterior se cometiere: (…)   

2. Para preparar, facilitar o consumar otra  conducta  punible; para ocultarla, asegurar su producto o la impunidad, para sí  o para los copartícipes.   

Y también encuentran correspondencia en los  artículos  239  y  241  numeral  10,  que  tipifica  el  delito de hurto    agravado,   de   la   siguiente  manera:   

ARTICULO 239. HURTO. <Penas aumentadas  por  el  artículo  14 de la Ley 890 de 2004, a partir del 1o. de enero de 2005.  El  texto con las penas aumentadas es el siguiente:> El que se apodere de una  cosa  mueble  ajena, con el propósito de obtener provecho para sí o para otro,  incurrirá   en   prisión   de   treinta   y  dos  (32)  a  ciento  ocho  (108)  meses.   

La  pena  será de prisión de dieciséis  (16)  a  treinta  y  seis  (36)  meses cuando la cuantía no exceda de diez (10)  salarios mínimos legales mensuales vigentes.   

ARTICULO 241. CIRCUNSTANCIAS DE AGRAVACION  PUNITIVA.  <Artículo  modificado por el artículo 51 de la Ley 1142 de 2007.  El  nuevo  texto  es  el  siguiente:>  La  pena  imponible de acuerdo con los  artículos  anteriores  se  aumentará de la mitad a las tres cuartas partes, si  la conducta se cometiere: (…)   

10.  Con  destreza, o arrebatando cosas u  objetos  que  las  personas  lleven  consigo;  o  por dos o más personas que se  hubieren reunido o acordado para cometer el hurto.   

Se  colige  entonces,  que  las  conductas  punibles   atribuidas   a  JOSÉ  JOHAN  ROJAS  ARTUNDUAGA,  están  tipificadas  penalmente  en  nuestro país, y sancionadas con penas privativas de la libertad  que  superan ampliamente el término de seis meses. Por tanto, el presupuesto de  la doble incriminación se satisface.   

Ahora  bien, respecto de este tópico, cabe  mencionar  que se equivoca la Delegada del Ministerio Público cuando afirma que  el  hecho  que  motiva  la  solicitud  de extradición  «tenga  señalada pena privativa de la libertad cuyo  mínimo   no  sea  inferior  a  cuatro  (4)  años»,  pues  esta  preceptiva  corresponde a lo normado en el  numeral  1º  del  artículo 493 del Código de Procedimiento Penal, que no rige  para  el  presente  asunto  pues, tal y como fue conceptuado por el Ministerio  de  Relaciones  Exteriores,  al  caso sub examine le es aplicable el “Acuerdo         sobre         extradición”,        adoptado  en Caracas, el 18 de julio de  1911,  cuyo artículo 2º  establece  que  el hecho  por  el  que  se  solicita la extradición      se     encuentre     tipificado    en    los    ordenamientos    jurídicos  de  Colombia  y  Ecuador, y en  ambos  el “maximum de la pena aplicable”            sea   superior   a   seis   meses  de  privación de la libertad.   

Lo anterior, tal y como lo explicó la Sala  en    providencia    CSJ   AP3872   – 2015:   

…para    el    caso,    el   Código   de   Procedimiento   Penal   tiene   un   carácter  supletorio,  razón  por  la cual deben aplicarse las  normas   de  esa  codificación  que  no  se  opongan  al  referido  instrumento  internacional,  según  se  desprende  de lo dispuesto en el artículo 490 de la  Ley  906 de 2004, que prevé que «la extradición se podrá solicitar, conceder  u  ofrecer  de  acuerdo  con  los  tratados  públicos  y,  en su defecto con la  ley».   

6.  Equivalencia  de  las  providencias  proferidas en el extranjero.   

De acuerdo con el artículo VIII del Acuerdo  Bolivariano  sobre  Extradición  suscrito  en  Caracas  en 1911, el presupuesto  mínimo   exigido   para  solicitar  la  extradición  refiere  al  “auto  de  detención  dictado  por  el Tribunal competente, con la  designación  exacta  del  delito o crimen que la motivaren, y de la fecha de su  perpetración”.   

En  este  caso,  dicho  requerimiento  se  encuentra  más  que  satisfecho, como quiera que el sustento de la solicitud de  extradición  de JOSÉ JOHAN ROJAS ARTUNDUAGA radica en el auto de llamamiento a  juicio,  con  orden  de  prisión  preventiva,  emitido por el Juez de la Unidad  Judicial  de  lo Penal del Cantón Rumiñahui el 29 de mayo de 2015, debidamente  ejecutoriado,  acto  en  el  que  se  le  acusa  por  el  delito de robo  con  muerte,  de  acuerdo  con  los  sucesos descritos con antelación.   

En  esa  determinación,  contrario  a  lo  alegado  por  el  abogado  defensor de ROJAS ARTUNDUAGA, se concretan los hechos  imputados  -destacando las circunstancias de tiempo,  modo   y   lugar  que  los  rodearon-,  el  fundamento  probatorio,  la conducta constitutiva del delito, las normas en que se encuentra  previsto   y   las   consecuencias   del  mismo,  tal  como  sucede  en  nuestra  legislación.  Por  ello,  para  la  Sala  es  claro  que  también  se cumple a  cabalidad con el requisito de la equivalencia.   

En  conclusión,  la determinación dictada  por  la autoridad judicial del Gobierno de la República del Ecuador, reúne los  requisitos  formales  y  sustanciales  exigidos en el instrumento internacional,  por lo que se verifica cumplido también este condicionamiento.   

7. Prescripción de la acción y de la pena   

De   acuerdo  con  el  literal  b)  del  artículo  V  del Acuerdo  Bolivariano     sobre     Extradición,   el  Estado  requerido  no  estará  obligado  a  conceder  la  extradición,   

«b)  Cuando  según las leyes  del   Estado   al   cual   se   dirige   la   solicitud,  hubiere  prescrito  la  acción  o  la  pena  a  que  estaba  sujeto       el      enjuiciado      o      condenado».   

       La   anterior   exigencia   impone   a   la   Corte   examinar  la  configuración    de   esa   categoría   jurídica  en  Colombia,   con  la  salvedad  que  sólo  se  revisará      la      prescripción   de   la   acción  por  cuanto  el  requerimiento   tiene  como  propósito  obtener  la  entrega    de   ROJAS  ARTUNDUAGA  para  procesarlo  por el delito imputado  por las autoridades ecuatorianas.   

       De  acuerdo  con  el  artículo  83  del  Código Penal nacional,  la    acción   penal  prescribe “en  un  tiempo  igual  al máximo de la  pena  fijada  en  la  ley,  si  fuere  privativa  de  la libertad,  pero en  ningún   caso   será  inferior  a  cinco  años,  ni excederá de veinte…”.   

       Siendo   ello   así,   acorde  con la información aportada por  el   país   requirente,   no   ha   prescrito   la  acción,  por  cuanto desde la materialización  del  punible (5 de febrero  de    2014)   no   ha  transcurrido el  término  previsto   en   la   ley   para   que  opere  ese  fenómeno jurídico.   

       7.   Naturaleza  jurídica    de    los    hechos    fundantes    de   la   solicitud.   

       El   artículo  IV  del  Acuerdo  Bolivariano sobre Extradición  proscribe la extradición  de   personas   acusadas  de  delitos  políticos  y  conexos,   situación  que  en  este  evento  no  se  configura     porque     ni    el    homicidio    agravado    ni    el    hurto   agravado,   objetos  del    requerimiento,  ostentan     tal  connotación,   por   tratarse   de   infracciones     penales        ordinarias o delitos  comunes.   

Las   restantes   limitantes   de   la  extradición,   relativas  al  cumplimiento  de  la  condena   u   otorgamiento  de  amnistía  o  indulto  en el país donde   se   cometió  delito,  no  se  configuran,  pues  no se deducen de la documentación  aportada    ni   han   sido   reseñadas   por   el  país  requirente, por el  requerido o por su defensa.   

       8.   Exigencia   del  artículo  I  del  Acuerdo  Bolivariano  sobre  Extradición.   

         

       Según  el  aparte final del canon I del Acuerdo sobre Extradición,  «para  que  la  extradición se efectúe es preciso  que  las  pruebas de la infracción sean tales, que las leyes del lugar donde se  encuentre  el prófugo o enjuiciado justificaría su detención o sometimiento a  juicio,  si  la  comisión,  tentativa  o  frustración  del  crimen o delito se  hubiese  verificado  en  él», situación que impone a  la  Corporación  examinar las pruebas consideradas por la autoridad judicial de  la  República  del  Ecuador  para  proferir  la  orden de prisión preventiva y  llamamiento a juicio en contra del requerido.   

         De  conformidad  con la documentación aportada con la solicitud, el  Juez  de  la Unidad Judicial de lo Penal del Cantón Rumiñahui, dictó orden de  privación  de  la libertad en contra de JOSÉ     JOHAN    ROJAS    ARTUNDUAGA  con  fundamento  en:  «1.-  Parte  policial  suscrito  por SGTO. Jaime Chávez. 2.- Acta de levantamiento de  cadáveres.  3.-  Entrevistas con los ciudadanos Pachacama Ñacato Julio, Darwin  Changoluisa.  4.-  Informe  de  protocolo  de  autopsia suscrito por el Dr. Luis  Figueroa  Simbaña.  Referente  a  los  dos  fallecidos. 5.- Parte suscrito Tnt.  Óscar  Valencia  Ramírez.  Da  a  conocer  el lugar del hecho. 6.- Versión de  Lesly  Mishelle.  7.-Experticia  de  identidad  humana.  Cámara  de  video  del  bus33».   

       Elementos   de  convicción  a  partir  de  los cuales coligió el citado funcionario judicial la  probable  existencia  de la infracción y de la participación del solicitado en  los  hechos  materia  de  requerimiento. Así mismo, debe la Sala destacar que a  partir  de  esos medios de prueba, el Juez de la Unidad Judicial de lo Penal del  Cantón  Rumiñahui  dedujo  que  la  prisión  preventiva  era  necesaria  para  garantizar  la  comparecencia  del procesado a la actuación, dada la existencia  de  graves  indicios  que  lo  relacionan  con el caso investigado y su falta de  arraigo.   

         Dichos  elementos  probatorios,  dentro  del  sistema procesal penal  acusatorio  contemplado  en  la Ley 906 de 2004, serían suficientes para que la  Fiscalía  General  de  la  Nación,  en la audiencia respectiva ante el juez de  control  de  garantías,  hubiese  imputado  la  comisión  de  los  delitos  de  homicidio   agravado   y   hurto  agravado  y,  consecuentemente,  impetrado  la  imposición   de   medida  de  aseguramiento  privativa  de  la  libertad  y  la  expedición   de   orden   de   detención,   la   cual   probablemente  habría  obtenido.   

       Lo   anterior   considerando,   además,   que   se  satisfacen  los  presupuestos  del  artículo  308 de ese estatuto procesal, según los cuales la  medida  de  aseguramiento  se  decretará  cuando  de  los  elementos materiales  probatorios   y  evidencia  física,  obtenidos  legalmente,  se  pueda  inferir  razonablemente  que  el  imputado  pudo  ser  autor  o partícipe de la conducta  delictiva,  siempre  y  cuando se cumpla alguno de los siguientes requisitos: i)  Que  sea  necesaria  para evitar que el imputado obstruya el debido ejercicio de  la  justicia;  ii) Que el imputado constituya un peligro para la seguridad de la  sociedad  o  de  la  víctima  y,  iii)  Que resulte probable que el imputado no  comparecerá al proceso.   

         Con  fundamento  en  esa disposición la Sala colige el cumplimiento  de  los  fines  constitucionales  de  la  medida  de aseguramiento por cuanto el  requerido   puede   constituir   un   peligro   para   la  comunidad,  y  es  probable  que  no  comparezca  voluntariamente    al    proceso,    dada    la    gravedad   de   la   conducta  atribuida.   

       Ahora  bien,  en  este  punto,  se  ofrece  necesario aclarar que, a  diferencia  de  lo  alegado  por  el  abogado  defensor de ROJAS ARTUNDUAGA, los  elementos  materiales  que  sustentaron  la  formulación de cargos contra dicho  requerido  sí  contienen  una  clara determinación e individualización de los  testigos  de  cargo,  a  saber,  Julio Germán Pachacama Ñacato y Segundo Jaime  Chipuxi   Vargas,  quienes  relataron  la  manera  cómo  se  desarrollaron  los  hechos  que  suscitaron la  investigación   penal   contra   el   solicitado   en   mención   (ver folio 70 de la carpeta).   

       De  igual  forma,  cuenta la actuación con un informe sobre muertes  violentas  de  fecha  5  de  febrero  de 2014, en el que miembros de la Policía  Nacional   del   Ecuador  realizaron  inspección  al  lugar  de  los  hechos  y  entrevistas  a  testigos  presenciales.  Y  la  declaración de la señora LESLY  MISHELL  GONZÁLEZ  BOADA,  quien  el  7  del mismo mes y año, en diligencia de  versión  libre,  reconoció  a  JOSÉ  JOHAN  ROJAS  ARTUNDUAGA como uno de los  sujetos     que     participó    del    ilícito34         (ver    folios   87   –  88  de  la  carpeta), lo que indica que  existen   medios   de   convicción   serios  que  sustentan  la  tesis  de  que  presuntamente  el  requerido  era  miembro  de  la  organización  delictiva que  cometió el ilícito investigado.   

       Finalmente,  advierte  la Sala que no es cierta la censura planteada  acerca  de  la falta de defensa técnica del requerido pues, como se constata en  el    acta    de    la   audiencia   de   formulación   de   cargos,  adiada  29  de  mayo  de  2015, ROJAS  ARTUNDUAGA  estuvo  asistido por el defensor público Dr. Germánico Tapia Tapia  (ver folio 62 de la carpeta).   

       Por  consiguiente, no son de recibo las alegaciones de la defensa en  punto  de  los  elementos  materiales  que  sirvieron  de fundamento para que la  autoridad  judicial  de  la  República del Ecuador profiriera orden de prisión  preventiva y llamamiento a juicio en contra del requerido.   

       9. Concepto   

Los razonamientos expuestos en precedencia,  acordes  con  lo  señalado  por  el  Ministerio  Público,  permiten  tener por  acreditadas  las  exigencias  legales  para  conceptuar de manera favorable a la  solicitud  de  extradición  formalizada  por  el  Gobierno  de la República de  Ecuador  a  través  de  su  Embajada  en  nuestro  país, respecto del nacional  colombiano  JOSÉ  JOHAN ROJAS ARTUNDUAGA, por los cargos que se le atribuyen en  el  auto  de  llamamiento a juicio con orden de prisión preventiva, emitido por  el  Juez  de la Unidad Judicial de lo Penal del Cantón Rumiñahui el 29 de mayo  de 2015.   

9.1.  La  Corte  considera  pertinente  precisar,  en orden a proteger los derechos fundamentales  del  requerido, que el Estado solicitante deberá garantizarle la permanencia en  el  país  extranjero  y  el  retorno  al de origen en condiciones de dignidad y  respeto  por  la  persona  humana,  cuando  llegare a ser sobreseído, absuelto,  declarado  no  culpable  o eventos similares, incluso después de su liberación  por  haber  cumplido  la  pena que le fuere impuesta en razón de los cargos que  motivaron la solicitud de extradición.   

Igualmente,  surge necesario indicar que la  extradición  de  ROJAS  ARTUNDUAGA  debe supeditarse a los hechos ocurridos con  posterioridad  al  17  de  diciembre  de  1997,  de acuerdo a lo dispuesto en el  artículo 35 de la Constitución Política.   

Del  mismo modo, atendiendo lo dispuesto en  el  artículo  494  de la Ley 906 de 2004, el Gobierno Nacional puede subordinar  la  concesión  de  la  extradición  a las condiciones consideradas oportunas y  exigir  que  el  solicitado  no  sea  juzgado  por  hechos  diversos  de los que  motivaron  la  solicitud  de  extradición, ni sometido a sanciones distintas de  las  impuestas en la eventual condena, ni a penas de muerte, destierro, prisión  perpetua  o  confiscación,  desaparición  forzada,  torturas,  tratos crueles,  inhumanos  o  degradantes,  por el país solicitante35,   como   lo   sugiere   la  Procuraduría  General  de  la  Nación  a  través  de  su Delegado y su propio  defensor.   

Así  mismo, debe condicionar la entrega de  JOSÉ   JOHAN   ROJAS   ARTUNDUAGA   a   que   se   le   respeten   –como  a  cualquier  otro nacional en  las  mismas condiciones –  todas  las  garantías  debidas  a  su  condición  de  justiciable,  en  particular  a  que  tenga  acceso  a  un  proceso público sin  dilaciones  injustificadas,  se presuma su inocencia, cuente con un intérprete,  tenga  un  defensor designado por él o por el Estado, se le conceda el tiempo y  los   medios   adecuados  para  que  prepare  la  defensa,  presente  pruebas  y  controvierta  las que se aduzcan en contra, a que su situación de privación de  la  libertad  se desarrolle en condiciones dignas, a que la eventual pena que se  le  imponga  no  trascienda  de su persona, a que la sentencia pueda ser apelada  ante  un  tribunal superior, a que la sanción privativa de la libertad tenga la  finalidad    esencial    de    reforma    y   readaptación   social36.   

Además,  no  puede ser condenado dos veces  por  el  mismo  hecho,  por  mandato  de  la  Carta  Política,  ni dársele una  denominación jurídica distinta a la misma circunstancia fáctica.   

Igualmente, el Gobierno debe condicionar la  entrega  a que el país solicitante, conforme a sus políticas internas sobre la  materia,  le  ofrezca  posibilidades racionales y reales para que el extraditado  pueda  tener  contacto  regular  con sus familiares más cercanos, habida cuenta  que  la  Constitución  de  1991, en su artículo 42, reconoce a la familia como  núcleo   esencial  de  la  sociedad,  y  garantiza  su  protección37.   

De la misma manera, el Gobierno, encabezado  por  el señor Presidente de la República como Jefe de Estado, deberá efectuar  el  respectivo  seguimiento  a las exigencias que se impongan a la concesión de  la  extradición y determine las consecuencias que se derivarían de su eventual  incumplimiento,  al tenor de lo señalado en el ordinal 2° del artículo 189 de  la Constitución Política.   

Finalmente, el Gobierno Nacional advertirá  al  del  Estado  requirente,  que  en  caso  de  un  fallo  de  condena, deberá  computarse  el tiempo que JOSÉ JOHAN ROJAS ARTUNDUAGA ha permanecido privado de  la libertad con ocasión de este trámite de extradición.   

7.2.  Por  lo  expuesto,  la  Sala  de  Casación  Penal  de  la  Corte  Suprema  de  Justicia,  CONCEPTÚA  FAVORABLEMENTE a  la  extradición  de  JOSÉ  JOHAN  ROJAS  ARTUNDUAGA  solicitada al Gobierno de  Colombia  por  el de la República del Ecuador para enjuiciarlo por el delito de  “robo   con   muerte”,  conforme  con  los  hechos  señalados  en  el  proveído del 29 de mayo de 2015  proferido  por  el  Juzgado  de  la  Unidad  Judicial  de  lo  Penal del Cantón  Rumiñahui.   

Comuníquese   esta   determinación   al  requerido,  a  su  defensor,  al  Ministerio  Público y al Fiscal General de la  Nación,  para  lo de su cargo.  Devuélvase el expediente al Ministerio de  Justicia y del Derecho para lo de su competencia.   

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

EYDER PATIÑO CABRERA  

PATRICIA SALAZAR CUÉLLAR  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria   

   

    

1  Carpeta Ministerio de Justicia y del Derecho. Folio 31.   

2  Ibíd. Folios 6 – 7.   

3  Ibíd.   Folios   17   –  20.   

4  Ibíd. Folio 27.   

5  Ibíd. Folio 52.   

6  Ibíd. Folio 50.   

7  Cuaderno    Corte.    Folios    1    – 2.   

8  Ibíd. Folio 6.   

9  Ibíd. Folio 13.   

10  Ibíd. Folio 20.   

11  Ibíd.   Folios   23   –  34.   

12  Ibíd.   Folios   45   –  52.   

13  Ibíd. Folio 82.   

14  Ibíd. Folio 83.   

15  Ibíd. Folio 86.   

16  Ibíd. Folio 86.   

17  Ibíd. Folios 89.   

18  Ibíd. Folio 65.   

19  Ibíd. Folio 67.   

20  Ibíd. Folios 74 – 76.   

21  Carpeta Ministerio de Justicia y del Derecho. Folio 31.   

22  Cuaderno Corte. Folio 1.   

23  Carpeta Ministerio de Justicia y del Derecho. Folios 36 -41.   

24  Ibíd.   Folios  33  –  35.   

25  Ibíd.   Folios  57  –  60.   

26  Ibíd. Folios 89 – 91.   

27  Ibíd.   Folios  93  –  94.   

28  Ibíd. Folio 52.   

29  Ibíd. Folio 6 – 7.   

30  Ibíd.   Folio   8   –  9.   

31  Ibíd.   Folios   57   –  58.   

32  Ibíd.   Folios  52  –  53.   

33  Ibíd. Folio 62 reverso.   

34  Refirió      la      testigo:      «Sí,  lo  reconozco  claramente  ya que el señor que consta los  nombres  de  ROJAS  ARTUNDUAGA  JOSÉ JOHAN (…) fue el último de los tres mal  hechores  que  subió  por  la puerta de adelante del bus y vestía chompa negra  puesto  una gorra color plomo, además él era quien llamaba más, él era quien  hizo  la  seña  indicando al de camisa a cuadros rojos que en la vía había un  policía  vigilando el tránsito, y a lo que robaron y mataron yo ya no pude ver  que haría por cuanto me agaché».   

35  De  conformidad  con lo dispuesto por los artículos 12 y 34 de la Constitución  Política de Colombia   

36  Como  lo  disponen  los  Artículos  29  de  la  Constitución;  9  y  10  de la  Declaración  Universal de los Derechos Humanos; 5-3.6, 7-2.5, 8-1.2 (a) (b) (c)  (d)  (e)  (f)  (g) (h).3.4.5, 9 de la Convención Americana de Derechos Humanos;  9-2.3,  10-1.2.3, 14-1.2.3,5, y 15 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y  Políticos)   

37  Postulado  que  encuentra  respaldo  en  la Convención Americana sobre Derechos  Humanos   (artículo  17)  y  el  Pacto  Internacional  de  Derechos  Civiles  y  Políticos (artículo 23)     

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