AP8280-2016(49123)

2016

Asistente Jurídico Inteligente

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CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

Magistrado Ponente  

AP8280-2016  

Radicación N° 49123.  

Aprobado acta No. 387.  

Bogotá,  D.C.,  treinta (30) de noviembre de  dos mil dieciséis (2016).   

VISTOS  

Se  pronuncia  la  Corte  sobre la  petición  de  que se declare la extinción de la acción penal  por  indemnización  de  los  perjuicios, elevada por  el    defensor    del  acusado  PUBLIO  TRINIDAD  SOTO MEJÍA.   

El   citado   profesional,  vale  aclarar,  interpuso  el  recurso  extraordinario de casación en  contra  de  la  sentencia  de  segunda instancia proferida por la Sala Penal del  Tribunal  Superior  del  Distrito  Judicial  de  Tunja  (Boyacá),  el 19 de  agosto    de    2016,   mediante   la   cual  confirmó,     con     modificaciones,     el    fallo    emitido    por    el    Juzgado    Segundo  Penal del Circuito con  funciones  de  conocimiento  de esa  ciudad,      el      25      de      junio   de  2015,  condenando  al mencionado procesado como autor  responsable     del    delito    de    homicidio  culposo.   

HECHOS  

En el proveído de  segundo   grado   se   redactan   de   la  siguiente  manera:   

“Los  hechos  investigados  y  por  los  que  se  juzga al acusado,  tuvieron  ocurrencia  el  9  de  septiembre  de 2008, a las cinco y quince de la  tarde  aproximadamente,  en  la  vía  que  de  Tunja  conduce  a  Paipa,  en el  kilómetro  dos (2) más seiscientos (600) metros a la salida de Tunja, donde el  bus  de  servicio  público  de placas XGC-978, afiliado a la empresa Coflonorte  ‘Los  Libertadores’, conducido  por  el  señor  PUBLIO  TRINIDAD  SOTO  MEJÍA,  transitaba a una velocidad muy  superior  a  los treinta kilómetros por hora, iba rápido en momentos en que se  encontraba  lloviendo,  el  pavimento  estaba  mojado,  perdiendo el control del  automotor,  sintiéndose  un  movimiento  brusco  como  de frenada intempestiva,  desplazándose  hacia  fuera  de  la  berma en un giro de aproximadamente ciento  ochenta  grados,  produciéndose el volcamiento hacia  el  lado  izquierdo mirando el automotor de atrás hacia adelante, es decir, por  el  lado  donde  se  ubica  el  conductor,  quedando en sentido contrario al que  llevaba,  expulsando  a  CARLOS GERMÁN VERGARA NIÑO quien era el ayudante y se  encontraba  hacia la mitad del vehículo cobrando los pasajes, quien perdiera la  vida  quedando  aprisionado  debajo  del  bus, y resultando lesionados de once a  nueve    pasajeros,   entre   estos,   la   señora   MARÍA   EUGENIA   BARRERA  ORDUZ”.   

ACTUACIÓN PROCESAL RELEVANTE  

En   audiencia  preliminar  llevada  a  cabo  el  23  de mayo  de  2013  ante  el  Juzgado Tercero  Penal   Municipal   con  función  de  control  de  garantías  de  Tunja           (Boyacá),         se        le  formuló  imputación  a   PUBLIO   TRINIDAD  SOTO  MEJÍA  por  el        concurso        de       conductas  punibles  de  homicidio       culposo          y         lesiones personales culposas.   

Como el         incriminado     no    se    allanó   a  los  cargos  endilgados,     el  representante  del  ente instructor presentó escrito  de     acusación    el    9    de    julio     de     esa     anualidad,  ratificándolos.   

La  etapa  de  la causa fue asumida por el  Juzgado  Segundo Penal del  Circuito  con funciones de conocimiento de      esa     ciudad,  despacho  que  luego  de  celebrar  las    audiencias    de    acusación   –el  18     de     septiembre    siguiente-,     preparatoria    –el 26 de  noviembre            posterior-, y juicio  oral   –en  sesiones  del    4  y  5  de  agosto  de  2014  y  28  de mayo de 2015-,  dictó  sentencia el 25    de   junio   ulterior,    declarando   la   responsabilidad   penal   de   SOTO    MEJÍA   en   las   hipótesis  delictuales             contenidas  en el pliego acusatorio.   

Consecuente   con   su   decisión,   el  A   quo  le  impuso las  penas    principales   de   45  meses  de  prisión  y  multa por el  equivalente   a   40.37   salarios   mínimos   legales  mensuales  vigentes,  y  las  sanciones  “accesorias”  de  inhabilitación  para  el  ejercicio  de derechos y funciones públicas  por  igual  lapso  y  prohibición  para  conducir vehículos  automotores    por    60    meses.    De    igual    modo,   le  concedió el beneficio sustitutivo de  la suspensión condicional de la ejecución de la pena.   

Apelado   el   fallo   por  el     defensor     del   enjuiciado,   la  Sala  Penal  del  Tribunal     Superior     de     Tunja,  a  través de providencia del 19 de agosto de 2016,  lo  confirmó parcialmente, en tanto,  declaró  la  prescripción  de  la  acción  penal  respecto  del  ilícito  de  lesiones     personales     culposas,  razón  por  la cual redosificó las penas de esta forma: la de  prisión  en  36  meses y 21 días, la de multa en el equivalente a 34.37 smlmv,  la  de  interdicción  por  el mismo término de la corporal, y la de privación  del  derecho  a  conducir  vehículos,  que  pese  a  ser  principal  dejó como  accesoria  para no tornar más gravosa la situación del impugnante, en 50 meses  y 18 días.   

En  contra  de  proveído del Ad  quem,  el  mismo  sujeto  procesal  interpuso  oportunamente el recurso extraordinario de  casación.   

Surtiéndose  el  trámite respectivo ante  esta  Corporación,  la  defensa  solicitó que se declarara la extinción de la  acción     penal,     por    indemnización    de  perjuicios.   

CONTENIDO DE LA PETICIÓN  

En   primer  término,  el  memorialista  manifiesta  que  es  viable  declarar  la  extinción  de  la  acción penal por  indemnización  integral  a  favor de su prohijado, pues, si bien el trámite se  rigió    por   los   lineamientos   de   la   Ley   906   de   2004, que no contempla dicho instituto, la  jurisprudencia  de  esta  Sala  ha aplicado favorablemente el artículo 42 de la  Ley 600 de 2000, que sí lo consagra.   

Como  sustento de su solicitud, hace saber  que  el  procesado PUBLIO  TRINIDAD  SOTO MEJÍA le hizo entrega de un documento  que  contiene  un contrato de transacción, celebrado el 18 de diciembre de 2015  entre  él y las partes involucradas en los trágicos hechos que generaron éste  proceso,         es         decir,   la  víctima  reconocida  -señor  Alejandro  Vergara,  padre  del occiso-, su apoderado judicial, el representante  de    la    empresa    Q.B.E.    Seguros    S.A.,   y   los   propietarios   del  automotor.   

En dicho documento, agrega, se consigna el  acuerdo    económico    al    que    llegaron,    respecto    de   “todos  los  perjuicios  presentes  y futuros en la modalidad de  daño  emergente,  lucro  cesante,  daño  moral, daño a la vida de relación y  cualquier   otro  concepto  padecido”.   Adicionalmente,   se   pacta  dar  por  terminado  “cualquier  proceso  o  investigación penal que se adelante por  estos mismos hechos”.   

Por   lo  anterior,  explica,  el  apoderado  de  la  víctima  remitió  a  la Corte un  memorial   declarando   el  paz  y  salvo  por  concepto  de  indemnización  de  perjuicios,  dando  fe  que las sumas acordadas fueron recibidas a satisfacción  por su asistido.   

Para   finalizar,   el   libelista  cita  precedente   reciente  de  la  Sala  en  el  que  se  aplica  favorablemente  la  legislación  anterior, y  se  adentra  en  el análisis de los requisitos, indicando que la sentencia aún  no  está en firme, el delito imputado permite acudir a la figura y el procesado  no  se  ha  acogido  al  mismo beneficio en los cinco años anteriores.   

En  soporte  de  su  pedimento, la defensa  anexa  originales  autenticados  del contrato de transacción y la constancia de  paz y salvo.   

CONSIDERACIONES DE LA CORTE  

1. Cuestión previa.  

La   Corte  accederá  a declarar la  extinción solicitada con  base  en  la  indemnización integral de los perjuicios ocasionados y,     desde     luego,     a     disponer     la     preclusión   de  la  actuación,  con  fundamento en el artículo 42 de la Ley 600 de 2000.   

Ello,  habida  cuenta  que  la  víctima  reconocida  se  declaró  indemne  luego  de  celebrar  un contrato de transacción, el cual se aportó, y  por  cuanto la Corte en ocasiones anteriores ha reconocido que es viable aplicar  favorablemente   el   citado   precepto,   siempre   y  cuando  se  cumplan    los    requisitos   allí  contenidos.   

En     efecto,     en     reciente  pronunciamiento1,    esto    sostuvo    la  Corporación:   

“1. La Sala se  ha  pronunciado  respecto  de que si bien el artículo 77 de la Ley 906 del 2004  no  regula  como  causal  de  extinción  de  la acción penal la indemnización  integral,  como  sí  lo  hace el artículo 42 de la Ley 600 del 2000, es viable  dar  cabida a la última norma, en virtud del principio y derecho constitucional  fundamental  de  la  favorabilidad,  siempre  y cuando se cumplan las exigencias  señaladas en esta.   

2. La Corte no encuentra obstáculo alguno  en  admitir  la  aplicación  de aquella institución de la Ley 600 del 2000, en  tanto  en  nada  desvirtúa los alcances del denominado sistema penal acusatorio  de la Ley 906 del 2004.   

Por  el  contrario,  la  razón de ser del  mecanismo  parece  encontrar  cabida  en  el último estatuto procesal, en tanto  este  se sustenta, en alguna medida, en permitir la participación activa de las  partes,  especialmente  del  procesado,  para  que estas logren la solución del  conflicto,  siempre  con el norte del respeto y restablecimiento de los derechos  de  las  víctimas,  para que, así, se aligere la carga judicial, pues si todos  los  asuntos  llegan a juicio y exigen sentencia normal, el sistema colapsaría.  De  esta  envergadura  son  institutos  como  los preacuerdos, el allanamiento a  cargos, la querella y el principio de oportunidad.   

3. Si bien asuntos como el que hoy ocupa a  la  Sala,  podrían ser solucionados con soporte en el principio de oportunidad,  lo  cierto es que este es viable hasta antes de la audiencia de juzgamiento y su  aplicación  es  de  resorte  exclusivo  de  la  Fiscalía, lo cual torna viable  integrar  aquel  precepto de la Ley 600 del 2000, que, además de que permite su  aplicación  en  instancias  posteriores,  se  repite,  en  nada  resquebraja el  sistema  acusatorio  y,  por  el  contrario, está acorde con sus postulados, en  tanto   permite   participación  activa  del  procesado  en  la  solución  del  conflicto,  siempre  que garantice los derechos de la  víctima.   

4.  Como  la  acción penal culmina con la  ejecutoria  de  la  sentencia,  se  ha  decantado que esta especie de extinción  puede  postularse  hasta el momento previo a que la Corte resuelva el recurso de  casación  (confrontar,  por  todas,  providencias AP5230, 3 sep. 2014, radicado  44.039;    AP5852,    24    sep.    2014,    radicado    41.481;    AP7639,  10 dic. 2014, radicado 42.669;  AP210,  21  ene.  2015,  radicado  45.114;  AP  2376,  20  abr.  2016,  radicado  43.984).   

5.  En  los  casos  señalados la Corte ha  accedido  a  declarar  la preclusión reclamada con soporte en la indemnización  integral  de  los  perjuicios causados, por cuanto de manera expresa la víctima  ha  desistido de reclamarlos dentro del proceso por haber acordado y recibido el  pago  por  los  mismos,  esto  es,  se aporta el desistimiento o el documento de  transacción.   

Esta  línea  de  pensamiento,  que  no ha  perdido   vigencia  y  consulta  la  inteligencia  del  sistema  procesal,  debe  mantenerse”.   

Hechas las anteriores precisiones, procede  la Sala a resolver el presente asunto.   

2. El caso concreto.  

El   artículo   42   del   Código   de  Procedimiento  Penal  de  2000,  cuya aplicación favorable anunció la Sala, es  del siguiente tenor:   

“INDEMNIZACIÓN INTEGRAL. En los delitos  que  admiten  desistimiento,  en  los de homicidio culposo y lesiones personales  culposas  cuando  no  concurra  alguna  de  las  circunstancias  de  agravación  punitiva  consagradas  en  los artículos 110 y 121 del Código Penal, en los de  lesiones  personales  dolosas  con  secuelas transitorias, en los delitos contra  los  derechos  de  autor  y en los procesos por los delitos contra el patrimonio  económico,  la  acción  penal  se extinguirá para todos los sindicados cuando  cualquiera repare integralmente el daño ocasionado.   

Se   exceptúan  los  delitos  de  hurto  calificado,   extorsión,   violación   a   los   derechos  morales  de  autor,  defraudación  a  los  derechos  patrimoniales  de  autor  y  violación  a  sus  mecanismos de protección.   

La  extinción  de  la  acción  a  que se  refiere  el  presente artículo no podrá proferirse en otro proceso respecto de  las   personas   en  cuyo  favor  se  haya  proferido  resolución  inhibitoria,  preclusión  de  la  investigación  o  cesación por este motivo, dentro de los  cinco  (5)  años anteriores. Para el efecto, la Fiscalía General de la Nación  llevará  un  registro  de las decisiones que se hayan proferido por aplicación  de este artículo.   

La  reparación integral se efectuará con  base  en  el  avalúo  que  de los perjuicios haga un perito, a menos que exista  acuerdo  sobre  el  mismo  o  el  perjudicado manifieste expresamente haber sido  indemnizado”.   

Importante  resulta  traer  a colación el  contenido  del  transcrito  precepto,  con  el fin de establecer si respecto del  procesado  PUBLIO  TRINIDAD  SOTO MEJÍA se satisfacen las exigencias contenidas  en el mismo.   

En  este  orden  de  ideas,  se  parte por  señalar  que  en  lo  concerniente  a  la  conducta  punible investigada no hay  ninguna    objeción,    en    tanto,    se    trata    de    un    homicidio   culposo   en  el  que  no  concurren circunstancias de agravación punitiva.   

Además,  no  aparece  constancia  alguna  de  que durante los cinco  años  anteriores,  el  incriminado se haya acogido al mismo beneficio, logrando  así  que  en  su  favor  se  dictara resolución inhibitoria, preclusión de la  investigación o cesación de procedimiento.   

Sumado  a  lo  anterior, deben constatarse  también  los  requisitos  que  sobre  el particular  ha    decantado    la    jurisprudencia    de   la  Sala.   

En primer lugar, se ha aportado el contrato  de  transacción  en  el  que  se  establece  claramente  la  forma  en  que fue  indemnizado  el  señor  Alejandro  Vergara,  padre  del  occiso reconocido como  víctima  en  el  proceso penal, cuyo defensor también da fe de ello y anexa la  constancia     de     paz     y    salvo.   

Quiere   significar   lo  anterior,  que  efectivamente   se   ha   verificado   que   se   presentó  una  indemnización  integral.   

Y,  en  segundo  término, es claro que la  sentencia  del  Tribunal  no  ha quedado en firme, pues, el defensor del acusado  SOTO   MEJÍA  interpuso  el  recurso  extraordinario  de  casación  y  allegó  oportunamente  la  correspondiente  demanda,  que  hasta  el  momento no ha sido  calificada  por  la  Corte,  lo  cual conduce a la prolongación de esa falta de  ejecutoria.   

En conclusión, se cumplen todos y cada uno  de  los requerimientos para aplicar el artículo 42 de la Ley 600 de 2000 y, por  consiguiente, decretar la preclusión solicitada por la defensa.   

Esta  decisión  será  informada  a  la  Fiscalía General de la Nación para el registro correspondiente.   

DECISIÓN  

En  mérito  de  lo  expuesto,  la Corte Suprema de Justicia, Sala de Casación Penal,   

RESUELVE  

1.  DECLARAR  LA  EXTINCIÓN  DE LA ACCIÓN  PENAL   POR   LA   INDEMNIZACIÓN   INTEGRAL   DE  LOS  PERJUICIOS  y,  en consecuencia, ORDENAR LA PRECLUSIÓN  del   presente   proceso,  adelantado  contra  PUBLIO  TRINIDAD  SOTO  MEJÍA  por  el  delito  de homicidio  culposo.   

2.  INFORMAR   la  presente  decisión  a  la  Fiscalía General de la Nación para el registro correspondiente.   

Contra  esta providencia procede el recurso  ordinario de reposición.   

Cópiese,   notifíquese,   cúmplase   y  devuélvase al Tribunal de origen.   

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

JOSÉ FRANCISCO ACUÑA VIZCAYA  

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

LUIS ANTONIO HERNÁNDEZ BARBOSA  

EYDER PATIÑO CABRERA  

PATRICIA SALAZAR CUÉLLAR  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

Nubia Yolanda Nova García  

Secretaria  

    

1 En  la SP14306 del 5 de octubre de 2016, Radicado 47990.     

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