AP7813-2016(47710)

2016

Asistente Jurídico Inteligente

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CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

Magistrado Ponente  

AP7813-2016  

Radicación Nº. 47710  

(Aprobado Acta No. 361)  

Bogotá D.C., dieciséis (16) de noviembre de  dos mil dieciséis (2016).   

         

ASUNTO  

Se pronuncia la Sala sobre el cumplimiento de  los  requisitos  de  admisibilidad  de  la  demanda  de revisión presentada por  el    apoderado    de  Jhonny   Armando   Buitrago   Ramírez  contra  la  sentencia  de  7 de diciembre de 2011 proferida por una  Sala  de Decisión Penal del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Cúcuta,  Norte    de   Santander,   proveído   confirmatorio  del  fallo  de  condena  emanado  del Juzgado Primero  Adjunto  Penal  del Circuito Especializado de esa ciudad, el 22 de septiembre de  2010,  que  lo  sancionó  como  coautor  responsable  de los delitos de tortura  agravada y lesiones personales.   

ANTECEDENTES   

    

1. Fácticos.     

En  el  fallo  que  se  demanda, fueron reseñados de la siguiente forma:   

“…las  denuncias  y  demás  informes  que  dan  cuenta  de  los hechos ocurridos el 29 de octubre de  2006,  en  las  instalaciones del S2 del batallón GARCIA ROVIRA de la ciudad de  Pamplona  (NS)  donde le fueron infligidos tormentos físicos y psíquicos a los  suboficiales  en mención por parte del Capitán JHONY ARMANDO BUITRAGO RAMIREZ,  y  del  CS  JULIO  CESAR  RAMIREZ  SANCHEZ,  dentro  de los cuales al CS HERRERA  HERNANDEZ  le golpearon en su cabeza contra el escritorio le aplicaron técnicas  de  estrangulación y asfixia utilizando un trapo como instrumento estrangulador  con  el  que  apretaban  en  el  cuello  para  impedirle  el  paso de oxígeno y  tirándolo  al  piso  le  fue  golpeada  y  pisoteada su cabeza más el tormento  psicológico  que  le  producía  ver  como  su  agresor le sacaba las balas del  revólver  y  solo  dejaba  una  dentro  del  arma  con  la cual seguidamente le  apuntaba  sobre  la  cabeza, situaciones que igualmente tuvieron ocurrencia para  con  el  CS  RONALD  YESID  ATENCIO  TORRES  y  el  SI  HENRY  JARAMILLO  JAIMES  “   

    

1. Procesales.     

          1. El 22 de noviembre de 2008, se declaró  abierta  la  instrucción  en  contra  de Julio Cesar Ramírez Sánchez y Jhonny  Armando      Buitrago      Ramírez,      disponiéndose      escucharlos     en  indagatoria.   

          2. Mediante Resolución del 15 de abril de  2009,  la  Fiscalía  Tercera  Seccional  de  Cúcuta  resolvió  la  situación  jurídica   de   los  sindicados,  imponiéndoles  medida  de  aseguramiento  de  detención  preventiva  en  calidad de coautores del punible de tortura agravada  en   concurso   homogéneo  y  sucesivo,  y  heterogéneo  con  el  de  lesiones  personales,  según  lo  contemplado  en  los Artículos 178, 179 numeral 2, 111  numeral 7 y 104 del Código Penal.   

          3.  Clausurado  el  ciclo  instructivo, se  calificó  el  mérito  sumarial  mediante  Resolución  de Acusación del 20 de  noviembre  de  2009  contra  los  mencionados  en  los  mismos  términos  de la  definición  de  la  situación jurídica, empero, tal providencia fue recurrida  por  la  defensa,  siendo  confirmada  el  6  de  enero de 2010 por la Fiscalía  Primera Delegada ante el Tribunal Superior de Cúcuta.   

          4.  El  27  de  enero  de 2010, el Juzgado  Primero  Penal  Adjunto  del  Circuito  Especializado  de  esa ciudad, avocó el  conocimiento  de  la  causa  penal  y  luego  de  surtir  las  etapas procesales  correspondientes,   profirió   fallo   de   carácter  condenatorio  en  contra  de   Julio  Cesar  Ramírez  Sánchez  y  Jhonny  Armando  Buitrago  Ramírez  como coautores del ilícito de  tortura  agravada  y  lesiones  personales  en perjuicio de Ronald Yesid Atencio  Reyes,  Héctor Humberto Herrera Hernández y Henry Jaramillo Jaimes, imponiendo  una  pena  principal  de  12 años de prisión, multa de 1.600 salarios mínimos  legales  mensuales  vigentes,  inhabilitación  para  el ejercicio de derechos y  funciones  públicas  por  lapso  igual  al  de  la  pena  de prisión y pago de  perjuicios   en   forma   solidaria   a   favor   de  los  afectados,  en  valor  correspondiente   a  10  salarios  mínimos  legales  mensuales  vigentes.    

          5.  Recurrido  el fallo, el 7 de diciembre  de  2011  una  Sala de Decisión Penal del Tribunal Superior de Cúcuta, a quien  el   Consejo   Superior   de   la   Judicatura   le   asignó   el   asunto,  lo  confirmó.   

          6.  El 29 de mayo de 2013, la Sala Penal de  la  Corte  Suprema de Justicia se pronunció sobre los presupuestos de lógica y  debida  fundamentación de la Demanda de Casación presentada por los defensores  de   los   citados  contra  la  sentencia  de  segundo  grado,  inadmitiendo  el  libelo.   

          7.  El  7 de marzo de 2016, por intermedio  de   apoderado,   Jhonny  Armando   Buitrago   Ramírez  presentó  demanda  de  revisión.   

8.    Varios  Magistrados  integrantes de la Sala manifestaron estar impedidos para conocer de  la  presente  acción,  razón  por  la  cual se designó conjueces a través de  sorteo,  aceptándose  el  impedimento  conjunto mediante decisión de la fecha.   

LA DEMANDA DE REVISIÓN  

Sin invocar causal alguna de las establecidas  por  el  legislador  para  promover la acción de revisión, bajo la egida de la  Ley   600  de  2000,  el  accionante  sustenta  su  recurso  plasmando  diversas  apreciaciones   que   tiene  del  asunto,  reiterando  su  discrepancia  con  lo  considerado  en  las  sentencias  de  primera  y  segunda  instancia,  así como  también   con   la  investigación  aparentemente  precaria  y  reprochando  la  calificación  jurídica  que  se  hizo  de  la  conducta  punible  de  tortura,  atendiendo   a   lo   descrito   en   el   Artículo   104   del   Protocolo  de  Estambul.   

Las  razones aducidas por la accionante para  respaldar   la   solicitud   de   revisión   se   concretan   de  la  siguiente  forma:   

1. Respecto de la sentencia proferida el 7 de  diciembre   de   2011   por  el  Tribunal  Superior  del  Distrito  Judicial  de  Cúcuta.   

1.1.  La  posible  comisión  de los punibles de tortura y lesiones personales, tienen origen en la  pérdida  del  arma  calibre  38, sin embargo, para la época de los hechos este  tipo de artefacto no era dotación de la Brigada 13.   

1.2.  Los  delitos  enrostrados   a   su   poderdante,   generaron  una  Incapacidad  Médico  Legal  correspondiente  a  10  días  sin  secuelas,  pese  a  tal dictamen, el juez de  primera  instancia  exageró los mínimos y máximos al tasar la correspondiente  pena  y  aún más al advertir, que los denunciantes no lo señalaron como autor  de  tales  lesiones,  pues  su vinculación devino de la actuación de la Fiscal  Tercera Delegada para los Derechos Humanos.   

2.  Frente a  la sentencia adiada 29 de  mayo  de  2013,  mediante la cual la Sala de Casación Penal resolvió inadmitir  las  demandas presentadas por los defensores de Jhonny Armando Buitrago Ramírez  y Julio Cesar Ramírez Sánchez.   

2.1. Del contenido de la denuncia instaurada  por  Ronald  Yesid  Atencio  Reyes,  Héctor Humberto Herrera Hernández y Henry  Orlando  Jaramillo  Jaimes,  al  no  mencionar  a  Buitrago  Ramírez  se deduce  naturalmente que él no cometió tales punibles.   

2.2.   Dentro   de   la   instrucción   e  investigación  el  condenado  solicitó al Instituto Nacional de  Medicina  Legal  y  Ciencias  Forenses,  ampliación  del  dictamen,  así  como  también  designación  de  un  perito  a  efectos de verificar los hechos, sin embargo su  requerimiento    fue    denegado    desconociendo   de   esta   forma   derechos  constitucionales.   

2.3.   La  participación  de  Jhonny  Armando Buitrago en los hechos referidos no fue probada.   

Colorario  de  lo  anterior,  sustentó  las  causales  en que se fundamenta la presente demanda, atendiendo a lo dispuesto en  el Artículo 192 de la Ley 906 de 2004, así:   

“Respecto a las  Conductas  Endilgadas  el  Articulo  192-1  como  se  plantearon  las  Denuncias  Escritas  Presentadas  por  los  Denunciantes:  (C3) RONALD YESID ARTENCIO (sic)  REYES,  (C3) HÉCTOR HUMBERTO HERRERA HERNANDEZ, y el soldado (SLR)HENRY ORLANDO  JARAMILLO  JAIMES,  en  sus escritos NO, mencionan para nada al (Ct)  BUITRAGO  RAMIREZ,  a  quien mencionan  como  Persona  que  Presenció  las  Torturas  y Lesiones, cometidas por el (C3)  JULIO  CESAR  SANCHEZ RAMIREZ, de haber sacado las Balas y Revolver Calibre 38 y  haber  golpeado  al (C3) HERRERA HERNANDEZ, Honorables Magistrados NO, cabe duda  que   si   el   (Ct)   BUITRAGO  RAMIREZ,  en  su  calidad  de  Oficial  de  mayor grado, presente, hubiera  presenciado  los  Hechos, hubiera permitido susodichos delitos, pues el (Ct) NO,  tiene  Corazón  de  Acero, para Permitir esos acontecimientos, en su Calidad de  Superior de Mayor Rango. (Ver Folio 24 de este Expediente).   

Artículo   192-2   Se  dictó  Sentencia  Condenatoria  por parte del Juez de Primera Instancia, 22 de septiembre de 2010,  que  se  apeló  en debida forma ante el funcionario competente, que confirma la  Sentencia  del  Aquo,  providencia  de  07 de diciembre de 2011, Acta No 406. Se  solicita  a  la  Sala  de Casación, el Recurso Extraordinario, Inadmitida 29 de  mayo  de  2013,  por esta Razón Honorables Magistrados, se Invoca la Acción de  Revisión,  Abrigando  la esperanza de que nuestro lamento, sea tenido en cuenta  con    destino    al    condenado    (Ct)   BUITRAGO  RAMÍREZ,  que  fue  embaucado  a  la  Instrucción e  Investigación  por  la  Fiscalía 3ª Delegada para Derechos Humanos y que como  Producto  de  esto, se Condenó, Multó, se abrieron los Procesos Disciplinarios  por  Parte de (sic) Ejercito y Procuraduría y por la Penosa Prisión se Produjo  su destitución.   

Artículo  192-3  Creemos  en  la  Justicia  Colombiana  y  para  los  Togados  el  (Ct)  BUITRAGO  RAMIREZ,  NO,  cometió,  las  Conductas  Endilgadas  (Arts.  111  y s.s., y 178 y s.s., de la Ley 599 de 2000, tanto así que nuestro  Representado,  fue  involucrado  en  la  Instrucción  e  Investigación  por la  Fiscalía  3ª  Delegada para Derechos Humanos. (Ver folio 24 de esta Acción de  Revisión).   

Artículo  192-4 No se ha acudido a Ningún  Órgano  Internacional  de  Derecho  Humanitario,  pues  creemos  en la Justicia  Colombiana  y  Abrigamos  la  Esperanza, de que esta Acción de Revisión, Surta  los Efectos Legales.   

Artículo  192-5  Creemos  que  el  Juez de  Primera  Instancia  al  Valorar  las  Conductas  Endilgadas,  NO,  dio  una Sana  Interpretación  a  las Incapacidades dadas 10, 10 y 7 y Multa de 1.600 Salarios  Mínimos  Vigentes  para  el año 2006 y los máximos y mínimos NO, se trazaron  razonablemente.  (Arts.  60  y  61,  111  y  s.s.,  178  y s.s. de la Ley 599 de  2000).   

Artículo  192-6 Honorables Magistrados, la  Sentencia  de  Primera  Instancia, adolece de Probanzas que se solicitaron en la  Instrucción  e  Investigación. (Arts. 1º a 4º, 13, 16, 20, 23, 29, 90, 209 y  228 a 230 de la Carta Suprema).   

Artículo  192-7 Honorables Magistrados, se  intentaron  los  Recursos  Ordinarios  y  Extraordinarios  y las Suplicas fueron  Negadas  por  el Aquem, y Corte Suprema de Justicia Sala de Casación Penal. Que  Inadmitió  la  Demanda,  con Sentencias de 07 de diciembre de 2011 y 29 de mayo  de       2013”1.   

          Finalmente,  solicitó  la  revocatoria  de  la  sentencia del 22 de  septiembre  de 2010, proferida por el Juzgado Primero Adjunto Penal del Circuito  Especializado  de  Cúcuta;  del  fallo  confirmatorio  emitido  por el Tribunal  Superior  de esa ciudad el 7 de diciembre de 2011 y por último, de la decisión  de  la  Corte  Suprema  de Justicia mediante la cual se inadmitió la Demanda de  Casación  propuesta  por  los  defensores  el  29  de mayo de 2013, requiriendo  además    “Se   Decrete   la   Exoneración   de  Responsabilidad  Penal  del  Condenado,  (Ct)  JHONNY  ARMANDO   BUITRAGO   RAMIREZ,   y   su  RESTITUCIÓN  a  la  Carrera Militar del  Ejército,  al  Grado  que  le  Corresponda,  en  la  Actualidad  y  Todo lo que  Resultare       Legal      y      Extralegal”2   

CONSIDERACIONES  

1. Como quiera que  el  caso que ocupa la atención de la Sala se tramitó y decidió con fundamento  en  el modelo de enjuiciamiento regulado en la Ley 600 de 2000, el procedimiento  aplicable    en    materia    de    revisión   es   el   establecido   en   ese  estatuto.   

2.  La  Corte  es  competente  para  conocer de la demanda de revisión presentada por el apoderado  de  Jhonny  Armando  Buitrago  Ramírez  de conformidad con lo establecido en el  numeral  2º  del  artículo 75 de la Ley 600 de 2000, ya que se promueve contra  providencia dictada por un Tribunal Superior de Distrito Judicial.   

3.  De  entrada la  Sala  anticipa  la  decisión de inadmitir la demanda de revisión dada su falta  de idoneidad. Las razones son las siguientes:   

3.1  Reiterada  y  pacífica  ha  sido la doctrina de la Corte sobre el carácter excepcional de la  acción  de  revisión,  advirtiendo  que  dicho instrumento procesal no ha sido  instaurado  por  el  legislador  como una herramienta adicional para debatir los  fundamentos  de  las  decisiones  emitidas  por  los  jueces  de instancia, como  tampoco  para  reavivar  discusiones  jurídicas  o probatorias a las que se han  puesto fin a través de una o más providencias ejecutoriadas.   

Por  el  contrario,  la  naturaleza  de esta  acción  es  la  de ser un mecanismo procesal excepcional o extraordinario, cuya  finalidad  es  remover  el carácter definitivo e irrebatible de lo resuelto con  efectos  de cosa juzgada, como consecuencia de la demostración de uno o más de  los  motivos  taxativamente  establecidos  por  el legislador, que demuestren la  injusticia de la decisión censurada.   

Sobre el carácter excepcional de la acción  se   indicó   en   CSJ   AP   19  Dic  2001,  Rad.  17708  que  “La  acción  de  revisión,  no  constituye  una  prolongación del  juicio  ni  corresponde  a  un  instrumento  ordinario  que permita dar cabida a  particulares   consideraciones  tendientes  a  cuestionar  los  soportes  de  la  declaración  de  justicia  que ha hecho tránsito a cosa juzgada y amparada por  el doble carácter de definitiva e inmutable.   

Su  fundamento  se  halla en la posibilidad  real  de  lograr un fallo rescindente en orden a remediar la injusticia material  en  que  haya  podido  incurrir  el  órgano jurisdicente, pero solamente por el  acaecimiento   de   precisos  motivos  cuya  demostración  corre  a  cargo  del  actor”.   

Posteriormente,  en CSJ AP 25 May 2015, Rad.  45149  se  indicó:  “(…) a través de la acción,  se  persigue  remover,  con carácter excepcional, la intangibilidad inherente a  la  cosa juzgada, motivo por el cual únicamente procede contra providencias que  hayan   cobrado   ejecutoria   (fallos,   resoluciones   de  preclusión  de  la  investigación  o  autos de cesación de procedimiento), las cuales deben  ser  invalidadas  para  conseguir  la  justicia  en  el caso  particular”.    

Y en decisión reciente, CSJ AP 24 Feb 2016,  Rad.  47125  se afirmó: “2. La Sala ha sostenido de  manera  reiterada  que  la revisión no es una instancia más del proceso, donde  se  pueda  reabrir  el  debate probatorio que se dio en las fases normales de la  actuación,  de  modo  que  la  inconformidad  que  les  asista  a  los  sujetos  procesales  respecto  del  trámite  o de los juicios que se emitan por parte de  los  funcionarios  judiciales acerca de los hechos materia de juzgamiento, ha de  exponerse   por  medio  de  los  recursos  ordinarios  o  el  extraordinario  de  casación,  esto  es,  al interior del correspondiente proceso penal.”   

En estas condiciones, desafortunadas resultan  todas  las críticas que el accionante propone contra la validez del proceso, la  indebida  calificación  de  la  conducta  punible  de  tortura, en atención al  dictamen  emitido  por  el  Instituto  Nacional  de  Medicina  Legal  y Ciencias  Forenses  (10  días  de  incapacidad  sin secuelas), el supuesto proceder de la  Fiscalía  3º  Delegada  para  los Derechos Humanos, el valor probatorio de los  medios  de  prueba  que  sirvieron  de soporte al fallo y la valoración que del  acervo  probatorio  hizo  el  juez  de  primera  instancia,  así  como  la  tasación  de la pena que a juicio del accionante fue desmedida, discusiones que  a  todas  luces  son propias de las etapas ordinarias del proceso, e incluso del  recurso  de casación, manifestaciones que repelen infaliblemente con la esencia  de este mecanismo extraordinario de revisión.    

Innegable resulta que se trata de un alegato  de  instancia, ajeno a la acción de revisión, pues  de una lectura somera  de  la  petición incoada, se evidencia la pretensión de invalidar la sentencia  condenatoria  que  pesa  en  contra  de  Buitrago Ramírez, apartándose de esta  manera  de  la esencia de la acción rescisoria, pues la misma no versa sobre el  estudio  de  aspectos  como  los  relacionados,  es  decir,  el propósito no es  rehacer  etapas  superadas  en  las fases ordinarias del proceso, prolongando el  debate  como si se tratara de una tercera instancia, pues puntual es la norma en  referir  los eventos para que la acción es procedente.            

Bajo  este  derrotero,  se debe reiterar que  esta  acción  se  caracteriza  por ser excepcional, exigiendo del demandante la  carga  de  demostrar,  mediante  escrito  que  debe  responder a los criterios y  condiciones   formales  y  materiales  establecidos  en  los  artículos  220  y  siguientes  de  la Ley 600 de 2000, la configuración clara e indiscutible de la  causal   o   causales   alegadas,   actividad  que  compete,  exclusivamente  al  interesado,  toda  vez que se trata de un mecanismo procesal rogado. (CSJ AP, 25  Mar 2015, Rad. 43.681).   

3.2. En este orden  de      ideas,      atendiendo      al      artículo      222      ibídem,    constituyen    presupuestos  formales     para     la     admisión     de     la    demanda:    i)  se  determine  la actuación procesal  cuya  revisión  solicita,  con  la  concreción  del  despacho que profirió el  fallo;  ii)  el  delito  o  delitos     que     motivaron     la     actuación    procesal;    iii)  la  causal  que  se  invoca  y  los  fundamentos  de  hecho  y  de derecho en que se apoya la solicitud; iv)  la  relación  de  las  pruebas  que  fundamentan  la petición; v)  el  aporte  de  copia  de  las  sentencias  de  primera y segunda instancia y de  casación,   según   el   caso;  y,  vi)  constancia  de  su  ejecutoria,  exigencias  frente  a  las cuales  ninguna objeción admite la demanda instaurada.   

Frente  a  tales  requisitos, se observa una  falencia  en  relación  a las causales en que pretende apoyar su requerimiento,  pues  no  bastándole con la carente sustentación- pues refiere solo conjeturas  en  cada  uno  de  los  ítems  propuestos-, se evidencia un yerro manifiesto al  indicar  como  procedentes las contempladas en el Artículo 192 de la Ley 906 de  2004,  ignorando  que  la disertación corresponde a una actuación penal regida  bajo el procedimiento de la Ley 600 de 2000.   

En  este  orden  de  ideas,  examinado  el  libelo,   encuentra  la  Sala  que  no  es  procedente  abrir  el juicio de  revisión  que  invoca  el  accionante,  no solo por su desatinada intención de  prolongar  la  discusión  probatoria  clausurada  en las instancias ordinarias,  sino  también  por el ostensible incumplimiento de los requerimientos lógicos,  jurídicos  y  procesales  para  tal  fin, por lo que la inadmisión de la misma  resulta innegable.   

En  mérito de lo expuesto, LA CORTE SUPREMA  DE JUSTICIA, SALA DE CASACION PENAL,   

R E S U E L V E  

INADMITIR la demanda  de  revisión  presentada  por  el  apoderado  del  sentenciado  Jhonny  Armando  Buitrago Ramírez.   

Contra  esta decisión procede el recurso de  reposición.   

Notifíquese y cúmplase.  

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

Magistrado  

JOSE FRANCISCO ACUÑA VISCAYA  

Magistrado  

LUIS BERNARDO ALZATE GÓMEZ  

Conjuez  

ALEJANDRO DAVID APONTE OTERO  

Conjuez  

PAULA CADAVID LONDOÑO  

Conjuez  

LUIS ANTONIO HERNÁNDEZ BARBOSA  

Magistrado  

EYDER PATIÑO CABRERA  

Magistrado  

JUAN CARLOS PRÍAS BERNAL  

Conjuez  

PATRICIA SALAZAR CUÉLLAR  

Magistrada  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria    

1  Confrontar folio 7 de la actuación.   

2  Confrontar folio 9, ibíd.     

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