AP7640-2014(44919)

2014

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

Magistrado Ponente  

AP7640-2014   

Radicación    No.:  44919   

Acta     No.428   

Bogotá  D. C., diez (10) de diciembre de dos  mil catorce (2014)   

La  Corte resuelve la solicitud formulada por  el  Fiscal  Ochenta  y  cinco  Especializado  de  la Unidad Nacional de Derechos  Humanos  y  Derecho Internacional Humanitario, orientada a que el proceso que se  adelanta   en   contra  de  SERGIO  FERNANDO  ESPINOZA  VÁSQUEZ y JHON JAIRO GARCÍA  URIBE, acusados de homicidio  en   persona   protegida,   cambie   su  radicación  del  circuito  de  Ituango  –Antioquia- al de Medellín.   

ANTECEDENTES  

1.  De acuerdo con la resolución por la cual  se  calificó  el  mérito  del  sumario,  emitida el 27 de marzo de 2014 por el  Fiscal  Ochenta  y cinco Especializado de la Unidad Nacional de Derechos Humanos  y  Derecho  Internacional  Humanitario –confirmada   en   segunda   instancia   el  23  de  mayo  del  mismo  año1-,     SERGIO     FERNANDO     ESPINOZA  VÁSQUEZ   –alias    “CHECHO”,    o    “MANO   SANTO”   o   “MANO   DE  ÁNGEL”-  y  JHON   JAIRO  GARCÍA  URIBE  –alias  “CÉSAR”-,  fueron acusados  como  responsables  del  homicidio de la educadora de la escuela de “Legia”,   MILDRED   BERTRID   MAZO  JARAMILLO,  perpetrado  por el frente 36 de las FARC el 26 de mayo de 2004 en la  Vereda San Miguel del Municipio de San Andrés de Cuerquia.    

El conocimiento del asunto fue asumido por el  Juzgado      Promiscuo      del     Circuito     de     Ituango     –Antioquia   el   15   de   julio   de  20142.   

2.  El 19 de septiembre pasado, el fiscal del  caso  solicitó el cambio de radicación del proceso de Ituango a Medellín, por  cuanto  en  aquella  municipalidad  y  en  las localidades cabecera de circuitos  vecinos:  (i)  no  se  puede  garantizar  la  comparecencia  y  seguridad de los  procesados,   ni   de  los  testigos  –desmovilizados  de  las  FARC-  que  deben  desplazarse hasta allí,  debido  al  grave  deterioro  del  orden  público  por  el accionar de la misma  organización  al  margen  de  la ley; y (ii) los centros de reclusión de tales  municipios  no  son  aptos  “para la calidad de los  detenidos”.   

3.  El Juez Promiscuo del Circuito de Ituango  –Antioquia  tras  indicar  que  es un hecho notorio la altísima influencia en la región de los frentes 18  y  36 de las FARC, agrupaciones directamente relacionadas tanto con los testigos  como  con  los  acusados,  a lo que se suma la enorme dificultad del traslado de  estos  a  la  sala de audiencias, ordenó remitir el expediente a Sala Penal del  Tribunal Superior de Antioquia.   

La   colegiatura   precitada,   consideró  procedente  la  solicitud  e  indicó  que  no  existe otra sede en ese distrito  judicial  que “permita garantizar las condiciones de  seguridad   adecuadas   para   el   juzgamiento  de  los  señores  GARCÍA     URIBE    y    ESPINOZA,  pues  (…)  la presencia del  grupo  subversivo  FARC  en  el  departamento  de Antioquia, es generalizada, el  desplazamiento  a la mayoría de los municipios debe hacerse por vía terrestre,  y  es  en tales vías que en los últimos meses se han presentado la mayor parte  de  los actos terroristas (…), además en todo el departamento de Antioquia no  existen  establecimientos  penitenciarios  o  carcelarios  de máxima seguridad,  pues  estos  se  encuentran ubicados en el área metropolitana de Medellín, que  pertenece  a  otro  distrito  judicial”,  por lo cual  dispuso  remitir  la  solicitud a la Sala de Casación Penal de la Corte Suprema  de Justicia.   

CONSIDERACIONES  

1.  Es competente la Sala para ocuparse de la  solicitud  de  cambio  de  radicación  de  la  referencia,  de  acuerdo  con lo  señalado  por el artículo 75.8 de la Ley 600 de 2000, toda vez que se pretende  cambiar la sede del juicio de un distrito judicial a otro.   

2.  Como se sabe, el cambio de radicación es  el  mecanismo  ideado por el Legislador para variar la sede del despacho llamado  a  conocer  del  juzgamiento, esto es, para alterar de manera excepcional -y por  circunstancias  también  extraordinarias-  la  competencia en virtud del factor  territorial.   

Por tanto, ante la connotación excepcional de  tal   medida,   el  Legislador  previó  circunstancias  expresas,  taxativas  y  probables,  en  cuya  presencia  se  haría necesaria la preservación del orden  público,   la  imparcialidad  o  la  independencia  de  la  administración  de  justicia,  las  garantías  procesales,  la  publicidad  del  juzgamiento  y  la  seguridad  o  integridad  personal  de quienes participan en el juicio; al punto  que  estando en peligro dichos valores de la actividad judicial, se subordina el  mencionado factor a la necesidad de protegerlos.   

3.  En   tratándose   particularmente   de  eventos  en  los  cuales  el  orden público se ve amenazado por la presencia de  grupos  armados  al margen de la ley, la Sala, mediante  providencia  AP,  8  de  abril  de 2014, Rad. 43520, en un caso similar, dispuso  conceder     el     cambio     de     radicación,     bajo    los    siguientes  razonamientos:   

“También  ha puntualizado la Sala que la  alteración  del  orden público en determinada región producto de la  presencia  de  grupos armados al margen de la ley no constituye  por   sí   sola   motivo   para   disponer  el  cambio  de  radicación  de  un  proceso,  pues de ser ello así, ante la presencia de  tales  circunstancias  en  gran parte del territorio patrio, se arribaría en la  práctica   a   una   parálisis   generalizada   de   la   administración   de  justicia.   

“No obstante lo  anterior,      las  peculiaridades  de  este  asunto  imponen  un análisis conjunto de los diversos  factores   que  confluyen  a  la  prosperidad  de  la  solicitud  de  cambio  de  radicación,  pues  los  motivos  señalados  por  el  Fiscal  se  ajustan a las  exigencias   dispuestas   por  el  legislador  sobre  el  particular, por las siguientes razones:   

         

“Para comenzar se tiene que el proceso se  adelanta  en  la  ciudad  de Guadalajara de Buga, Valle del Cauca, región en la  cual  opera  la banda criminal denominada Los Rastrojos, la cual también ejerce  presencia  ilegal  en  otras  zonas  geográficas  del  mencionado departamento.   

“A  su  vez,  se  tienen serios elementos  acreditativos  del  eventual riesgo para la vida del peticionario y la Fiscal 15  Especializada  designada  de  apoyo  con  ocasión del curso de esta actuación,  pues  se  ha  recibido  información  de  que  desde el 1° de noviembre de 2013  existe  un plan criminal para acabar con la vida de los mencionados funcionarios  judiciales;  el  cual  se  mantiene  indemne  en  la actualidad, pues el último  informe  de  investigador  de  campo  del  6  de febrero de 2014 que contiene la  entrevista realizada a Jhonier Perea Hincapié, así lo indica.   

“Ahora  bien,  el  conocimiento  sobre la  existencia  del propósito delictivo fue noticiado por quienes hicieron parte de  la  organización  al margen de la ley (Gerardo Bueno Bueno, Israel Andrés Ruiz  Buitrago  y  Jhonier  Perea  Hincapié), tanto así que uno de ellos, el último  enunciado,  incluso afirmó haber sido contactado para ejecutar el plan (fs. 181  y 182).   

“Por   tanto,   no  hay  duda  que  las  circunstancias  referidas  y acreditadas por el Fiscal solicitante configuran un  ambiente  hostil  que  no se compadece con las condiciones que normalmente deben  rodear  el juzgamiento del incriminado, en virtud de las cuales, no se cuenta en  la  ciudad  de Guadalajara de Buga con las garantías necesarias para cumplir su  cometido,  mucho  menos  al advertir que la sede de los despachos fiscales (42 y  15  Especializados  de  la  Sub Unidad contra Bandas Criminales) se encuentra en  Cali,  lo  cual  supone  la  necesidad  de  que deban  trasladarse  por  el  Departamento  del Valle del Cauca cada vez que se efectúe  una    audiencia,    en    evidente   riesgo   para   su   vida   e   integridad  personal”.   (Resaltado  fuera de texto).   

4.  En el presente  caso  cabe  señalar,  que  si    bien   es   deber  de  la Fiscalía General de  la  Nación  “velar por la  protección  de  las víctimas, (…) los testigos y demás intervinientes en el  proceso      penal      (…)”      –numeral  7º  del  artículo 250 de la  Constitución  Política-, las especiales circunstancias indicadas en el informe  de  seguridad  allegado  por  el  Fiscal  solicitante del cambio de radicación,  respaldado,  entre  otros,  por el oficio suscrito por el Oficial de Operaciones  de      la     Brigada     Móvil     No.     183,   el   cual  dio  cuenta  de  que:   

Las  FARC  “tiene  injerencia   en   los   municipios  de  Ituango,  Taraza,  Puerto  Libertador  y  Montelíbano”;“en lo que  ha  trascurrido  del  presente  año,  las  redes  de  apoyo  al terrorismo, han  realizado  diferentes acciones terroristas a las unidades militares y policiales  que  realizan  las  patrullas  en  el  casco urbano”;  “con      el      apoyo     de     –los-  grupos  Exde y Exde delta (…)  han  neutralizado  artefactos  explosivos  abandonados  (…)  en las diferentes  calles      del      municipio”;     “en  el  área  rural  de  (…)  Ituango  efectúa  presencia la  compañía  Jefferson  Cartagena,  la  cual es la encargada de realizar acciones  terroristas   mediante   el   lanzamiento   de   balones   y  cilindros  bombas,  fabricación,  ubicación  e  instalación de artefactos explosivos improvisados  contra  las  unidades  militares  (…)  sin importar las afectaciones que pueda  sufrir  la  población civil”; “la ruta de acceso al municipio de Ituango se  ha  visto  afectado por acciones terroristas por parte de los integrantes de los  frentes  18  y  36  de las FARC, especialmente sobre el sector Alto la Matanza y  Valle  de  Toledo,  donde  han  sido incinerados vehículos de servicio público  afiliados  a la empresa de transporte COONORTE y la instalación de una volqueta  con  artefactos  explosivos,  lo  cual hace complicado el transporte de personal  detenido  (…)”;  “no es viable llevar a cabo el  traslado  de integrantes del frente 36 de las FARC (…) ni mucho menos testigos  desmovilizados  declarados  como  objetivo  militar  por  parte  de  este  grupo  ilegal”;   y   “las  condiciones  carcelarias  del  municipio  de  Ituango,  no presenta las mínimas  medias  de  seguridad para custodiar a integrantes con rango de cabecilla de las  FARC,   teniendo   en   cuenta   que   las   instalaciones   físicas  presentan  vulnerabilidad  en  la  estructura,  el  personal  de apoyo es contratado por la  administración  municipal  y  no  tiene  la  capacidad ni el material necesario  (armamento,  medios  de  comunicación) que garantice en algún momento evitar o  contrarrestar  un intento de fuga o posible toma terrorista (…)”. (Destaca la Sala).   

Puede colegirse sin  duda  alguna,    que  en  Ituango  -Antioquia,  donde  actualmente cursa la  actuación   penal  contra  SERGIO    FERNANDO   ESPINOZA   VÁSQUEZ    –alias  “CHECHO”,   o   “MANO   SANTO”   o   “MANO  DE  ÁNGEL”-  y  JHON JAIRO  GARCÍA           URIBE          –alias     “CÉSAR”-,  existen  circunstancias  capaces  de  afectar  de  manera real y  efectiva  el  orden  público  y  la  seguridad  o  integridad  personal  de los  sujetos   procesales   y  declarantes,              pues   se   conoce   que  en  esa    área   geográfica,  existe  presencia de los frentes  18  y  36  de  las  FARC,  cuya  actividad  bélica  actual  descrita  en  el  informe  de  seguridad  allegado  a  este trámite,  impide seriamente que se surta, con las  garantías   debidas,  el  desplazamiento      de     quienes     les      corresponde     asistir     al     juicio    y    su    permanencia    en    el    municipio    mencionado  o    en    localidades  vecinas,  en consideración  a  que  los  procesados  son precisamente miembros de  esta    organización  subversiva; y los testigos  del  caso tienen la calidad  de     desmovilizados  de  la  misma,  es decir, personas perseguidas por el  grupo armado.   

En  ese orden de ideas, dispondrá la Corte,  la  radicación  del proceso penal objeto del presente  trámite,  en los Juzgados  Penales   del   Circuito   de   Medellín,  por  cuanto  resulta  proporcionado  y adecuado, de cara a minimizar los riesgos de   seguridad   en   el  desplazamiento  y  estancia  en  Ituango  de    los          acusados,  testigos  e intervinientes, además  de   evitar   con   ello,   un   mayor   desgaste  para  la  administración  de  justicia.   

En  mérito  de  lo  expuesto, la  CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA,  SALA DE CASACIÓN PENAL,   

RESUELVE   

Primero. Ordenar el  cambio  de radicación del proceso adelantado por homicidio en persona protegida  (artículo   135   del   Código   Penal),   contra   SERGIO  FERNANDO  ESPINOZA  VÁSQUEZ   y  JHON  JAIRO  GARCÍA URIBE, del Distrito Judicial de Antioquia al de Medellín.   

Segundo.  Asignar el  conocimiento  del  asunto  a  los  Juzgados  Penales  del Circuito de Medellín,  efecto  para  el  cual el Juzgado Promiscuo del Circuito de Ituango – Antioquia, remitirá el expediente al  reparto de los mencionados despachos judiciales.   

Contra  esta  decisión  no  procede  recurso  alguno.   

Cópiese, comuníquese y remítase al despacho  judicial donde cursa el proceso respectivo.   

Cúmplase.  

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

         

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

MARÍA DEL ROSARIO GONZÁLEZ MUÑOZ  

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

EYDER PATIÑO CABRERA  

PATRICIA SALAZAR CUÉLLAR  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria     

1 Folio  103 del cuaderno original No. 3.   

2 Folio  126 ídem.   

3 Folio  183 del cuaderno original No. 3.     

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