AP7146-2016(49035)

2016

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

Magistrado ponente  

AP7146-2016  

Radicación Nº 49035  

(Aprobado acta N°  330)   

Bogotá, D.C., diecinueve (19) de octubre de  dos mil dieciséis (2016).   

I.   V  I  S  T  O  S   

  La Sala de Casación Penal resuelve la  definición  de  competencia  que se suscita entre los Juzgados 20 de Ejecución  de  Penas  y  Medidas  de  Seguridad  de  Bogotá y su homólogo 2º de Acacías  (Meta),  dentro  de  la  vigilancia  del  cumplimiento  de la pena que se ejerce  respecto  de  Carlos  Iván  Robles Romero,  quien  fuera  condenado  por  el  delito de hurto agravado.    

II.  ANTECEDENTES  PROCESALES   RELEVANTES   

1. En sentencia del 21 de septiembre de 2010,  el  Juzgado  10º  Penal  del  Circuito  de Descongestión de Bogotá condenó a  Carlos  Iván Robles Romero a  la  pena  principal  de 28 meses de prisión y a la accesoria de inhabilitación  para  el  ejercicio  de  derechos y funciones públicas por igual término, tras  hallarlo  responsable del delito de hurto agravado. Lo sentenció al pago de los  perjuicios  de  orden  civil  derivados de la conducta punible, al tiempo que le  concedió  el  subrogado  de  la  suspensión condicional de la ejecución de la  pena.   

2.  Prestada  por  el  condenado la caución  dispuesta  en  la sentencia, pero ante su renuencia para realizar el pago de los  perjuicios,  en  providencia  del  18  de  agosto  de  2015,  el  Juzgado  15 de  Ejecución  de  Penas y Medidas de Seguridad Bogotá revocó el subrogado. Así,  el  sentenciado  quedó  privado  de  la  libertad  en  la  Cárcel Distrital de  Bogotá, desde el 17 de febrero de 2016.   

3.  En  auto  del  17  de  mayo anterior, el  Juzgado  20  de  Ejecución  de Penas y Medidas de Seguridad de Bogotá negó la  petición  de  sustitución  de la pena intramural por la prisión domiciliaria,  formulada  por  Robles Romero.   

En  contra de la anterior determinación, el  condenado   formuló   el   recurso   de  reposición  y,  en  subsidio,  el  de  apelación.   

4.  A  partir  del 26 de julio, Robles  Romero  cumple  su  condena  en la  Colonia  Agrícola  de  Mínima Seguridad de Acacías, según traslado dispuesto  por  la  Dirección  General  del  INPEC.  En  tal  virtud,  la  vigilancia  del  cumplimiento  de su pena quedó a cargo del Juzgado 2º de Ejecución de Penas y  Medidas de Seguridad de esa ciudad.   

III.    ARGUMENTOS    DE   LOS  DESPACHOS JUDICIALES   

1. Comoquiera que el condenado fue trasladado  de  su  lugar  de  reclusión en Bogotá, el Juzgado 20 de Ejecución de Penas y  Medidas  de  esta ciudad, en auto del 31 de agosto de 2016, adujo que, en virtud  de  lo  normado  en  el  artículo  1º  del  Acuerdo 054 del 24 de mayo de 1994  emitido  por  el Consejo Superior de la Judicatura, carecía de competencia para  resolver  el  recurso  de  reposición.  Ordenó  remitir  las  diligencias a su  homólogo   de   Acacías,   con   la   advertencia   de   que   “se  encuentra  pendiente  de  decidir  el  recurso de reposición y  subsidio  apelación,  interpuesto por el condenado contra la decisión de fecha  17  de mayo de 2016, por el cual se le negó el otorgamiento del sustituto de la  prisión domiciliaria”.   

Argumentó que comoquiera que la competencia  para  ejercer  la  vigilancia de la pena, y todo lo que de ella se deriva, está  fijada  por  el lugar donde el sentenciado cumple la sanción (factor personal),  entonces  debe  ser  el  juzgado  de  Acacías  el  que  resuelva  el recurso de  reposición.  Anunció  que,  en  caso  de  que  su  homólogo  no  comparta sus  planteamientos,     le     proponía     de    antemano    la    “colisión         de        competencia        negativa”.    

2.  En auto del 14 de septiembre de 2016, el  Juez  2º  de  Ejecución  de  Penas y Medidas de Seguridad de Acacías negó su  competencia para tramitar la impugnación horizontal.   

Explicó que la regla del factor personal no  es  absoluta, “pues no puede pasarse por alto que el  simple  hecho  de  que  esa  persona  se  encuentre  privado  de  la libertad no  significa  que  deba  este despacho judicial decidir la impugnación”.  Agregó  que el juzgado que debe resolver el recurso es el que  emitió  la decisión refutada y no el del lugar donde el condenado se encuentre  privado de la libertad.   

En tal virtud, remitió el expediente a esta  Colegiatura, para que dirima la colisión trabada.     

IV. CONSIDERACIONES DE LA CORTE  

1.  La  Sala  de Casación Penal de la Corte  Suprema  de  Justicia,  al tenor de lo normado en el artículo 32, numeral 4, de  la  Ley  906  de 2004, es competente para resolver la definición de competencia  que  se  suscita entre el Juez 2º de Ejecución de Penas y Medidas de Seguridad  de  Acacías,  frente a los planteamientos formulados por su homólogo, el 20 de  Bogotá,  en  la  medida  que  ambos  despachos  hacen  parte  de  dos distintos  distritos judiciales, en este caso los de Villavicencio y Bogotá.   

2.  El asunto que concita la atención de la  Sala  se  contrae,  en  síntesis,  a  determinar  cuál de los dos despachos de  ejecución  de  penas, el 2º de Acacías o 20 de Bogotá, es el competente para  desatar  un recurso de reposición, interpuesto contra una decisión emitida por  el  juzgado de Bogotá, teniendo en cuenta que actualmente el condenado se halla  privado de la libertad en Acacías.   

La cuestión radica, entonces, en determinar  si,  en  casos  como  este, se debe seguir la regla de competencia que rige para  los   juzgados   de   ejecución   de  penas  y  medidas  de  seguridad,  fijada  exclusivamente  por  el  lugar  donde  el sentenciado se encuentra privado de la  libertad  (factor  personal),  o  bien  aquella  regla  general que exige que el  recurso  de  reposición  sea  resuelto  por  el mismo despacho que profirió la  decisión impugnada.    

3.  Pues  bien, el asunto ha sido resuelto y  reiterado  por  la  Corte, en el sentido de privilegiar la regla general, según  la  cual  quien  desata  el  recurso  de reposición es el mismo despacho que la  dictó.   

Sea   lo   primero   reseñar   que   la  competencia   para   conocer   de   la  ejecución  y  vigilancia  de  las penas y sanciones, corresponde al juzgado del lugar en donde  se  encuentre  privado  de  la  libertad  el condenado  (factor    personal),    como   también  de  todas  las  circunstancias que de  allí  deriven,  incluida  desde   luego  la  definición  de  los  recursos  de  reposición  que se interpongan contra las decisiones  adoptadas.   

En   tal   virtud,  el  artículo  1°  del  Acuerdo  054 de 1994 del  Consejo Superior de la Judicatura establece:   

“…Los jueces  de  ejecución  de penas y medidas de seguridad, conocen de todas las cuestiones  relacionadas  con  la ejecución punitiva de los condenados que se encuentren en  las   cárceles   del   respectivo  Circuito  donde  estuvieren  radicados,  sin  consideración   al   lugar   donde   se   hubiere   proferido   la   respectiva  sentencia…”.   

En   el   caso   presente,   la   disyuntiva   estriba   en   que  el  despacho  que  adelanta  la  vigilancia  de  la  pena  impuesta  al  condenado  es  distinto al que dictó la  decisión     recurrida:    este    último,   por   la   propia   naturaleza   del  recurso  horizontal,  es  quien  debería desatar  la  reposición, pero ocurre que, en virtud del factor  personal,   la   vigilancia   se   surte  actualmente  en un despacho de otro territorio.    

Frente  a situaciones parecidas, la Corte ha  declarado   que   la   competencia  para  resolver  un  recurso  de  reposición  interpuesto  contra  un  auto  emitido  por  un  juzgado  de ejecución de penas  diferente    al   que   vigila   la   pena   de   un   condenado,   corresponde   al  despacho  que  dictó  esa  decisión.  (CSJ,  SP,  autos  del  15  de octubre de 2014, rad. 44820; 23 de  enero  y 6 de marzo de 2013, rad. 40501 y 40777; y, más recientemente, auto del  29 de junio de 2016, rad 48278).   

En  los  pronunciamientos referidos, la Sala  explicó   que  si  el  recurso  de  reposición  tiene  por  finalidad  que  un  funcionario  judicial  revise  nuevamente  la decisión que adoptó, éste es el  mejor  facultado  para  hacerlo, precisamente, porque conoce de primera mano las  razones en las que se fundamentó dicha determinación.   

En  la  citada  providencia  Nº 40501, esta  Corporación precisó lo siguiente, que ahora es del caso reiterar:   

“No   es  posible  pasar  por  alto  la  naturaleza   de   la   impugnación   propuesta,   que  como  es  sabido,  busca  esencialmente  ubicar  la  decisión en un punto de re-examen, en orden a que el  mismo  funcionario  que  la  emitió corrija los eventuales yerros cometidos”.   

“Es  decir,  el  recurso  de  reposición  posibilita  estudiar  aquellos  aspectos  de  la  decisión  que  el  recurrente  considera  errados,  al  tiempo  que  se  constituye  en  “…un mecanismo que  permite  al  funcionario  judicial  volver a analizar la solución adoptada para  revocarla,     reformarla,     aclararla     o     adicionarla…”1   

,  función  que  corresponde  ejercerla al  mismo servidor público que emitió la providencia”.   

“Adicionalmente,  se debe tener en cuenta  que  como  la  aplicación  de  las  normas  sobre  competencia  imponen  a  los  operadores  judiciales acercarse a las interpretaciones que mejor se avienen con  los  principios  que  orientan  la  actuación penal, resulta del caso acudir al  principio  general  de interpretación previsto en el artículo 40 de la ley 153  de  1887,  acorde con el cual los términos que hubiesen empezado a correr y las  actuaciones  y  diligencias que ya estuvieren iniciadas, continuaran su trámite  acorde  con  la  reglamentación que se viniere aplicando desde el momento de su  iniciación”.   

(…)  

“Implica  lo  anterior  que  si  bien  la  competencia  para  vigilar la ejecución      de      la      condena      impuesta     a     (…)  y  de todas las cuestiones  relacionadas    con    la    misma    radica  en  el  al  Juzgado Primero  de Ejecución de Penas y Medidas  de  Seguridad  de Armenia por ser la ciudad en donde se encuentra recluida en la  actualidad,     lo     cierto     es     que     la  definición  del  recurso  de  reposición   corresponde   al   funcionario  que  emitió         la        decisión,   esto   es,   al  Juez  Segundo  de  Ejecución   de  Penas  y  Medidas  de  Seguridad  de  Buga  (Valle).”                 

Lo   dicho  en  precedencia  es  más  que  suficiente  para  concluir  que,  en  este  caso, la competencia para desatar el  recurso  de  reposición recae en el Juzgado 20 de Ejecución de Penas y Medidas  de  Seguridad  de  Bogotá,  por  ser  el  despacho  que  dictó  la providencia  impugnada.  Y  si  fuere del caso tramitar el recurso subsidiario de apelación,  es  claro  que  la  autoridad  judicial  llamada a resolverlo sería el superior  jerárquico de la que adoptó la decisión.   

4.  Como  corolario de lo anterior, la Corte  resuelve  la  colisión  de competencias, exclusivamente para el trámite de los  recursos  formulados contra el auto del 17 de mayo anterior, a favor del Juzgado  20  de  Ejecución  de  Penas  y  Medidas  de  Seguridad  de Bogotá, a donde se  remitirá  el  expediente. Copia de esta providencia se remitirá al Juzgado 2º  de Ejecución de Penas y Medidas de Seguridad de Acacías.   

      

En  mérito  de  lo  expuesto  la    Sala   de   Casación   Penal   de   la   Corte   Suprema   de  Justicia,   

RESUELVE  

1.   DECLARAR  que  la  competencia  para  conocer  del  recurso  de  reposición  interpuesto por el sentenciado en contra del auto del 17 de mayo de  2016,  corresponde  al Juzgado 2° de Ejecución de Penas y Medidas de Seguridad  de Bogotá, despacho al que se remitirá la actuación.   

2.  Comuníquese lo dispuesto al Juzgado 2º  de Ejecución de Penas y Medidas de Seguridad de Acacías.   

Contra  las anteriores decisiones no procede  recurso alguno.   

Cópiese,      notifíquese      y  cúmplase.   

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

Presidente  

JOSÉ FRANCISCO ACUÑA VIZCAYA  

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

LUIS ANTONIO HERNÁNDEZ BARBOSA  

EYDER PATIÑO CABRERA  

PATRICIA SALAZAR CUÉLLAR  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria    

1 Corte  Suprema   de   Justicia.   Revisión   Rad.   N°   12.313.   7  de  octubre  de  1997.     

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