AP6900-2015(46747)

2015

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

Magistrado Ponente  

AP6900-2015  

Radicación Nº 46747  

(Aprobado mediante Acta Nº 424)  

Bogotá D.C., veinticinco (25) de noviembre de  dos mil quince (2015).   

Procede  la  Corte  a  resolver  acerca de la  petición  de  pruebas  formulada  por  la  defensora  del  ciudadano colombiano  NÉSTOR  MURILLO  BOCANEGRA,  reclamado  en  extradición por el Gobierno de los  Estados Unidos.   

ANTECEDENTES  

1.  Mediante  Nota  Diplomática  No.  0455  de  16  de  marzo  de  20151,  la  Embajada  de los Estados  Unidos  de América impetró la detención provisional con fines de extradición  del     ciudadano     colombiano     NÉSTOR    MURILLO    BOCANEGRA, requerido por la Corte Distrital de los  Estados  Unidos para el Distrito Sur de Nueva York, para comparecer a juicio por  delitos  federales de narcóticos, según la Acusación formal No. No. 15 CR-125  de       3       de      marzo      de      20152.   

2.  La  Fiscalía  General  de  la  Nación  mediante Resolución de 25 de marzo de 2015 dispuso la  captura   con   fines   de   extradición   de   MURILLO   BOCANEGRA3, la cual le fue  notificada  el  9  de  julio  del  presente  año  en  las  Instalaciones  de la  Dirección  Seccional  de  Fiscalías  de  Buenaventura,  al  encontrarse  allí  detenido  como  consecuencia  de  una  medida  de  aseguramiento impuesta por el  delito     de    tráfico    de    estupefacientes4.   

3.  Por medio de la  Nota  Verbal  No.  1571  de 1º de septiembre de 20155,  la  Embajada  de los Estados  Unidos  de  América  formalizó la solicitud de extradición de NÉSTOR MURILLO  BOCANEGRA.   

4.  A  su  vez, el  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores,  con  oficio  DIAJI  No  2021  de 1º de  septiembre        del       presente       año6,  dirigido  a  la  Cartera  de  Justicia   y   del   Derecho,   conceptuó   que   para   el  caso  «…  se  encuentra  vigente para las partes, la “Convención de  Naciones  Unidas  contra  el  tráfico  ilícito de estupefacientes y sustancias  psicotrópicas”,  suscrita  en  Viena  el  20  de  diciembre  de  1988. En ese  sentido,  el  artículo  6,  numerales  4  y 5 del precitado tratado disponen lo  siguiente: (…)».   

De igual manera señaló que en los aspectos  no  regulados  por  esa Convención, de conformidad con los artículos 491 y 496  de  la  Ley  906  de  2004,  el  trámite  se  regirá  por  lo  previsto  en el  ordenamiento jurídico colombiano.   

5. Por su parte, la  Jefe  de  la Oficina de Asuntos Internacionales del Ministerio de Justicia y del  Derecho,   con   oficio   No.  OFI15-0022831-OAI-1100  de  3  de  septiembre  de  20157,  remitió  a esta Corporación la solicitud de extradición con la  documentación reunida.   

6.  La  Sala,  en  decisión  de  fecha 7 de octubre de 2015, reconoció personería a la defensora  de  confianza  del  requerido,  doctora  NURY LÓPEZ LIZARAZO, así como dispuso  surtir   el   traslado   previsto   en  el  artículo  500  de  la  Ley  906  de  20048, para que solicitaran pruebas.   

PETICIONES  PROBATORIAS   

1.  La  defensa  postuló  el  recaudo  del  siguiente material probatorio:   

1.1. Tener como prueba documental el acta de  preacuerdo  suscrito  entre  el  requerido  y  la Fiscalía 4ª Especializada de  Buenaventura,  celebrado  el  4 de junio de 2015, en el que acepta cargos por el  delito  de tráfico, fabricación y porte de estupefacientes, dentro del proceso  Radicado No. 761096000163201500449.   

1.2. Oficiar a la Fiscalía 4ª Especializada  de   Buenaventura,   para   que   informe  el  estado  actual  del  proceso  No.  761096000163201500449,  así  como  que precise si a la fecha ya profirió fallo  condenatorio contra su defendido.   

Pretensiones que, dice, guardan relación con  uno  de  los  aspectos  que  se deben afrontar en el concepto, como lo es, la no  vulneración  del principio constitucional del non bis  in   ídem   o   de   la   cosa  juzgada,  pues  los hechos allí aceptados están  relacionados   o   son  los  mismos  que  motivan  el  pedido  de  extradición.   

          2.  Por  su  parte,  el  Ministerio  Público manifestó no formular  solicitudes probatorias.   

CONSIDERACIONES  DE  LA  CORTE   

1. Tratándose de un  concepto  sobre  la viabilidad de una extradición, conforme al artículo 502 de  la  Ley  906  de  2004,  la Corte debe concentrarse en corroborar los siguientes  aspectos:  (i)  demostración de la plena identidad del solicitado; (ii) validez  formal  de  la  documentación  presentada  como  soporte de la solicitud; (iii)  principio   de   doble  incriminación;  (iv)  equivalencia  de  la  providencia  extranjera  con la resolución de acusación colombiana; (v) cumplimiento de los  tratados, si fuere el caso.   

A  su  vez, como de acuerdo a lo manifestado  por   el   Ministerio   de   Relaciones  Exteriores,  según  quedó  consignado  inicialmente,   este  asunto,  en  su  trámite,  se  rige  por  el  Código  de  Procedimiento  Penal  de 2004, es necesario tener en cuenta que el artículo 139  de  dicho  estatuto  señala  el    deber    de   los   jueces   de   rechazar  de  plano  los  «actos  que  sean  manifiestamente  inconducentes,  impertinentes  o  superfluos»,  mientras que  el  artículo  359  ibídem  dispone       «la  exclusión,  rechazo  o inadmisibilidad de los medios  de   prueba   que,  de  conformidad  con  las  reglas  establecidas  en  este código, resulten inadmisibles,  impertinentes,  inútiles, repetitivos o encaminados a  probar   hechos   notorios   o   que   por   otro   motivo   no  requieran prueba».   

Finalmente,  el  artículo  375  de  la misma codificación  indica  las pautas para determinar la  pertinencia  de  las  pruebas,  al  subrayar  la  necesidad de que las mismas se  refieran   «directa   o  indirectamente    a    los    hechos    o    circunstancias   relativos   a   la  comisión      de     la     conducta».   

Así,   la  aducción  y  práctica de  pruebas    al    interior    del   trámite  de  extradición  se  rige por las  pautas  generales  que  reglamentan  el  recaudo  probatorio en el procedimiento  penal,     imponiéndose    el    análisis  de  la  conducencia, pertinencia y utilidad de los medios de  convicción  solicitados9,   de   cara   a  los  puntuales  aspectos  que  la Corte debe abordar al emitir su  concepto.    De   esta   forma,   si   las   pruebas   impetradas   no   guardan  relación   con  esos  temas,  versan  sobre  hechos  notoriamente    impertinentes    o    carecen    de    utilidad,    deben    ser  desestimadas.   

2.  Precisados los  parámetros  bajo los cuales corresponde adelantar la actividad probatoria en el  trámite  de  extradición,  procede la Sala a analizar, si en el caso concreto,  las  pretensiones  de  la  defensa pueden ser admitidas en tanto cumplan con los  criterios de conducencia, pertinencia y utilidad.   

3.  Solicita  la  defensa    tener   como   como   prueba   documental  el acta del preacuerdo suscrito el 4 de junio de 2015  entre  el  requerido  NÉSTOR MURILLO BOCANEGRA y la Fiscalía 4ª Especializada  de  Buenaventura, donde acepta los cargos de tráfico,  fabricación  y  porte  de  estupefacientes  agravado  –  Artículos 376 inciso  1º     y     384     numeral     3º    del    Código    Penal    –   a   cambio   de   una  rebaja  de  pena,    pues    dice,  los  hechos  allí juzgados están relacionados o son  los  mismos  que  motivan  el  pedido  de  extradición,  debiéndose por tanto,  oficiar     a     dicha    Fiscalía    para    que  informe  si ya se profirió  condena en su contra.   

Es  criterio  reiterado  de  la  Sala  de  Casación  Penal,  que  además  de  constatar el cumplimiento de los requisitos  previstos  en  los artículos 493 y 495 de la Ley 906 de 2004, se debe verificar  si  en Colombia se profirió decisión con fuerza de cosa juzgada por los mismos  hechos  que  sustentan  la  petición  de  extradición,  tanto  más cuanto, es  imperativo  salvaguardar  el  derecho  fundamental  al debido proceso que a este  respecto  podría  verse  lesionado  por  desconocimiento  del principio de cosa  juzgada.   

Sin  embargo,  también  es  una  postura  decantada  de  la  Corte  aquella  según  la cual, cuando se pretenda probar la  supuesta  vulneración  del  principio  del non bis in  ídem, quien alegue la existencia de un proceso penal  en  Colombia  por  hechos  que son los que motivan la petición de extradición,  debe  solicitar  la  práctica  de  los  medios  probatorios  idóneos  con  una  concreción tal, que permita inferir de antemano dicha situación.   

Sobre  el particular, manifestó la Sala en  el auto CSJ AP, 18 nov. 2009, rad. 32494:   

La  Corte  ha  venido  sosteniendo  que las  pruebas  orientadas  a  establecer  si  en  contra  de  la persona solicitada en  extradición  se  adelanta  o se adelantó un proceso en Colombia por los mismos  hechos,  sólo son procedentes en la medida en que el  memorial  de  solicitud  de  pruebas  o  el  expediente  suministren o contengan  información    específica    que    permitan    inferir    de    antemano   su  existencia,  y  por  ende, la eventual violación del  principio del non bis in ídem.   

El   imperativo   de   verificar   esta  circunstancia  se presenta en situaciones en las que existe evidencia que apunte  a  demostrar  la  eventual lesión del derecho fundamental al debido proceso por  desconocimiento  del principio de cosa juzgada, en la medida en que el  afectado o su defensor informen que el asunto fue investigado y  juzgado   en   Colombia  y  suministren  la  información  relacionada  con  las  autoridades    judiciales    colombianas    que    hubieren   conocido   de   la  actuación;   o   que   por   cualquier  otro  medio  fundadamente  se  pueda  suponer  el  ejercicio  previo  de  jurisdicción,  por  ejemplo,  porque la orden de captura con fines de extradición se cumple estando  la  persona  privada de la libertad y resulte necesario establecer la razón por  la  cual  se  dispuso  la  limitación  de ese derecho al requerido.   -Negrita   y   subrayas   fuera   de  texto-.   

Precisados  tales  parámetros,  resultan  pertinentes,  conducentes  y  útiles  de cara a los elementos del concepto, las  postulaciones  de  la  defensa  orientadas a verificar el ejercicio previo de la  jurisdicción   por   parte   de  las  autoridades  judiciales  nacionales,  por  ser   uno  de  los  aspectos  que  debe  corroborarse,  pues  suministró  elementos  de juicio concretos  sobre  su  potencial  afectación,  al  referir  que los sucesos que se señalan  en  el  requerimiento  son  idénticos a los que son  conocidos    por   la  Fiscalía  4ª  Especializada de Buenaventura, dentro  del  radicado  No.  761096000163201500449,  es más,  dice     que     el     solicitado    aceptó  de  manera libre, consciente y  voluntaria   los  cargos,  aportando  incluso  copia  del  acta  del preacuerdo  que suscribiera.   

No     sobra    precisar,         según         quedó  establecido, la notificación de la orden de captura  con fines de extradición  proferida   contra   MURILLO  BOCANEGRA,  se  efectuó  el  día  9  de julio de 2015 en las instalaciones  de  la  Unidad  de  Reacción  Inmediata (URI) de la  Fiscalía  General de la Nación Subdirección Seccional Buenaventura (Valle del  Cauca),    al   encontrarse   allí   detenido      como     consecuencia  de   una  medida  de  aseguramiento  de  detención  preventiva  impuesta  por  el  delito  de  tráfico,  fabricación  o  porte  de  estupefacientes.   

Por  consiguiente, admisible resulta ordenar  oficiar  a  la  Fiscalía  4ª Especializada de Buenaventura para que informe si  NÉSTOR   MURILLO   BOCANEGRA,   identificado  con  la  cédula  de  ciudadanía  4.857.987,  aparece  vinculado  al  proceso No. 761096000163201500449, su estado  actual,  los  hechos  que  le sirven de fundamento y las decisiones de fondo que  hayan sido tomadas en su curso, con copias de éstas.   

No   se  accederá  a  tener  como  prueba  documental  el  acta  del  preacuerdo  suscrito  el  4  de  junio de 2015 por el  requerido  y la Fiscalía 4ª Especializada de Buenaventura, como quiera que con  lo   resuelto   en   acápite   anterior  se  satisface  la  pretensión  de  la  defensa.   

4.  La  Corte  no  observa necesidad de decretar pruebas de oficio.   

En  mérito de lo expuesto, la Corte Suprema  de Justicia, Sala de Casación Penal,   

RESUELVE  

1.  Oficiar  a  la  Fiscalía  4ª  Especializada  de  Buenaventura  para  que certifique si NÉSTOR  MURILLO  BOCANEGRA,  identificado  con  la  cédula  de  ciudadanía  4.857.987,  aparece  vinculado  al  proceso No. 761096000163201500449, su estado actual, los  hechos  que  le  sirven  de  fundamento y las decisiones de fondo que hayan sido  tomadas en su curso, con copias de éstas.   

2. Negar  las restantes pruebas solicitadas por la  defensa de NÉSTOR MURILLO BOCANEGRA.   

3.  No se decretan  pruebas de oficio.   

Contra esta providencia procede el recurso de  reposición.   

Notifíquese y Cúmplase  

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

Presidente  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

EYDER PATIÑO CABRERA  

PATRICIA SALAZAR CUÉLLAR  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria    

1 Fls.  51-54 Carpeta anexa.   

2 Fls.  160-164 ibídem   

3 Fls.  11-13 ibídem.   

4  Fls.17-20 ibídem   

5 Fls.  64-68 ibídem.   

6  Fl.  55-57 ibídem.   

7 Fls.  1-3 C.O. Corte   

8 Fls.  27-34 ibídem   

9  Recuérdese  cómo  la  Corporación tiene decantado que la prueba es conducente  cuando  ostenta  la  aptitud  legal  para forjar certeza en el juzgador, lo cual  presupone  que  el medio de convicción esté autorizado en el procedimiento; es  pertinente  cuando  guarda  relación  con  los  hechos,  objeto  y  fines de la  investigación  o el juzgamiento; es racional cuando es realizable dentro de los  parámetros  de  la  razón  y,  por  último,  es  útil  cuando reporta algún  beneficio, por oposición a lo superfluo o innecesario.     

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