AP6729-2014(42701)

2014

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

Magistrado ponente  

AP6729-2014  

Radicación n° 42701  

(Aprobado   Acta  No.366)   

Bogotá  D.C., treinta (30) de octubre de dos  mil catorce (2014).   

Se     pronuncia    la    Corte            sobre   la  recusación  formulada  por MARIELA LEONOR CHAVARRIAGA  CAMPO,  quien  funge  como  víctima  dentro de la indagación adelantada contra  MARÍA    PATRICIA    NOGUERA   MONTILLA,  respecto de ocho dignatarios de la Sala  de Casación Penal.   

ANTECEDENTES RELEVANTES  

1. El Fiscal Segundo Delegado ante el Tribunal  Superior  de  Popayán solicitó audiencia con el fin de pedir la preclusión de  la  indagación  a  favor  de  MARÍA PATRICIA NOGUERA  MONTILLA -Fiscal Seccional 58-003 de la misma ciudad-,  quien  fue  denunciada  por  MARIELA  LEONOR  CHAVARRIAGA  CAMPO  como  presunta  responsable de prevaricato por omisión.   

La  Sala  Penal  del  Tribunal  Superior  de  Popayán  en  audiencia rechazó la petición “…al  no   figurar   con  certeza  la  atipicidad  del  hecho  investigado…”;  motivo  por  el cual tanto la Fiscalía como la indiciada y  su  defensor  promovieron  el  recurso  de  apelación,  respecto  del cual debe  pronunciarse  la  Corte  una  vez  resuelto  el  presente trámite incidental de  recusación  promovido  por  MARIELA LEONOR CHAVARRIAGA CAMPO en calidad de  víctima,  contra  los  Magistrados  de  la  Sala  de  Casación Penal: FERNANDO  ALBERTO  CASTRO  CABALLERO,  JOSÉ  LUIS  BARCELÓ  CAMACHO,  EUGENIO FERNÁNDEZ  CARLIER,  MARÍA  DEL ROSARIO GONZÁLEZ MUÑOZ, GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ,  EYDER  PATIÑO  CABRERA,  PATRICIA  SALAZAR  CUÉLLAR  y  LUIS GUILLERMO SALAZAR  OTERO.   

2.  Indicó la señora CHAVARRIAGA CAMPO que  en  el año 2010 formuló varias denuncias   contra   la  Fiscal  NOGUERA  MONTILLA,  todas  por  no expedir a su favor copias de diferentes  expedientes;  sin  embargo  en  el  trámite  de  una  de  aquellas, a la que le  correspondió  el  radicado 190016000703201000892, la Sala de Casación Penal de  la  Corte  Suprema de Justicia integrada por los Magistrados recusados, decretó  en segunda instancia la preclusión de la indagación.   

Como sustento de la recusación señaló que  en  este  trámite, radicado con el número 190016000703201100006, al igual como  sucedió  en el caso indicado en el párrafo anterior, también le corresponde a  la  Sala  de  Casación  Penal  decidir  sobre la preclusión de la indagación;  actuación  adelantada  contra la misma denunciada por “idénticos hechos” a  los  que  fueron  objeto  de  pronunciamiento en la pasada oportunidad. En tales  condiciones,  asegura,  hay  un  prejuzgamiento que les impide a los Magistrados  conocer  de la apelación, so pena de violar el debido proceso y el derecho a un  juez  imparcial,  de  modo que se configura la causal 4ª del artículo 56 de la  Ley 906 de 2004.   

3.  los  Magistrados recusados rechazaron la  proposición   precitada,   dispusieron   la  suspensión  del  procedimiento  y  remitieron  el  diligenciamiento  para  el despacho del único Magistrado que no  fue recusado.   

CONSIDERACIONES  

1.  De  conformidad con el artículo 60 de la  Ley  906 de 2004, modificado por el artículo 84 de la Ley 1395 de 2010, la Sala  es  competente  para  determinar  si  en  el  presente asunto es fundada o no la  recusación   formulada   por  MARIELA  LEONOR  CHAVARRIAGA  CAMPO  contra  ocho  Magistrados de esta colegiatura.   

2. Recuerda la Corte que para el ordenamiento  jurídico  vigente  es  especialmente importante el instituto de la recusación,  en  la  medida  en  que  se  erige como una garantía que brinda seguridad a los  ciudadanos  que  acuden  a los estrados judiciales, acerca de la imparcialidad e  independencia  de  las autoridades que conocen de los asuntos de su interés, en  cuanto  cualquiera  de  las  “partes”  puede  promoverlo  cuando el funcionario en quien recae una causal  de impedimento, no lo manifiesta.   

Cabe aclarar, que si bien inicialmente la ley  concedió  la  facultad  de  postulación  para  la  recusación,  sólo  a  las  “partes”,  esta  debe  entenderse  extendida  también  a  las víctimas, por cuanto mediante sentencia  C-209  de  2007  la  Corte  Constitucional garantizó su efectiva intervención,  entre  otras  diligencias,  en  en  el  trámite de una petición de preclusión  formulada  por  el  fiscal (artículo 333), y cabe la posibilidad de que existan  circunstancias  impeditivas que en sentir de la víctima, minen la imparcialidad  u objetividad de las autoridades, por ejemplo, enemistad grave.   

3.  En  este orden de ideas, corresponde a la  Sala  determinar  si  en  el  presente  asunto  debe  declararse fundada o no la  recusación formulada por MARIELA LEONOR CHAVARRIAGA CAMPO.   

La  precitada  ciudadana  basó  su  demanda  incidental  en  el  numeral  4º del artículo 56 de la Ley 906 de 2004, el cual  señala  como causal impeditiva: “que el funcionario  judicial  (…)  haya  dado  consejo  o  manifestado su opinión sobre el asunto  materia del proceso”.   

Al  respecto,  cabe  precisar  que  no  es el  pronunciamiento  emitido  por el juez en ejercicio de su función jurisdiccional  el  que  lo  impide  para  resolver un asunto, sino el expresado por fuera de la  actuación,  como  ciertamente  lo  tiene  dicho  la  Corte de tiempo atrás, al  señalar:   

“(…) [N]o toda opinión o concepto sobre  el   objeto  del  proceso  origina  causal  impediente,  pues  la  que  adquiere  relevancia  jurídica  en  esta materia es la emitida por fuera del proceso y de  tal  entidad  o naturaleza que vincule al funcionario sobre el aspecto que ha de  ser  objeto  de  decisión.  No  es  aquella opinión  expresada  por  el juez en ejercicio de sus funciones,  exceptuado    el    evento    de    ‘haber  dictado  la  providencia cuya revisión se trata’,  porque  ello  entrañaría  el absurdo de que la facultad que la ley otorga al juez para  cumplir  su  actividad  judicial a la vez lo inhabilita para intervenir en otros  asuntos  de  su  competencia, procedimiento que ni la ley autoriza ni la lógica  justifica…”    (AP,    5    jul.   2007,   rad.  27775)   

En  este  caso, ciertamente la Corte mediante  auto  del  21  de  mayo  de  2014, radicado 42570, resolvió revocar  la decisión proferida el 8 de octubre de  2013  por  el  Tribunal Superior del Distrito Judicial de Popayán y, en su lugar, decretó la preclusión de  la   indagación  adelantada  contra  MARÍA  PATRICIA  NOGUERA   MONTILLA,   sin  embargo  tal  determinación  fue  adoptada  en  ejercicio de la función jurisdiccional que fue conferida por  el  ordenamiento  jurídico  a la Sala de Casación Penal de la Corte Suprema de  Justicia.   

Adicionalmente,  tampoco es la consideración  jurídica  del  juez la que lo impide, por cuanto es evidente que toda autoridad  jurisdiccional  tiene  alguna  comprensión  previa del Derecho y no hay duda de  que  los funcionarios en diferentes oportunidades deben pronunciarse respecto de  idéntica  cuestión jurídica; por tanto no sería lógico ni viable que frente  a    la    reiteración    de    problemas   similares,   deba   apartarse   del  conocimiento.   

En este sentido, adviértase cómo la citada  decisión  de  preclusión  adoptada  por  la  Corte,  a la cual hace referencia  CHAVARRIAGA  CAMPO,  no  tiene  la entidad suficiente  para  lograr  separar  del  conocimiento  de estas diligencias a los Magistrados  recusados,  por  cuanto  en este particular caso sólo  hay  dos  posibilidades: (i) que aquella decisión de preclusión favorable para  la     indiciada     NOGUERA    MONTILLA,       como      lo      indicó      la      libelista,  verse sobre los mismos hechos respecto  de  los  cuales  está  pendiente  el  pronunciamiento  de  la Corte;  o (ii) que, contrario a lo afirmado por  CHAVARRIAGA     CAMPO,    este    caso,  pese  a  contener  una  discusión  jurídica  similar  a la antes  decidida  –prevaricato por  omisión     en     la     expedición     oportuna    de    copias-, no se trate estrictamente de las mismas  circunstancias   fácticas,   es   decir,  se  refiera  a  una  presunta mora diferente: en la expedición de  otras    copias    y    en    relación    con    otro    expediente.   

Lo anterior, toda vez que en el primer evento  sería  baladí  la  discusión  relacionada  con  la causal impeditiva aducida,  porque    estaríamos    en    presencia   de   cosa  juzgada  y  la  actuación  ni  siquiera  tendría  la  vocación   de   proseguir,  menos  aún de finalizar con sentencia condenatoria; y en el segundo, no habría  opinión   previa  alguna  al  respecto  que  afecte  la  imparcialidad  de  los  Magistrados, por tratarse precisamente de hechos diferentes.   

Corolario  de  lo  anterior  se  declarará  infundada   la   recusación  formulada  por  CHAVARRIGA  CAMPO,  no  sin  antes  señalar,   que  la  Sala  consideró  innecesario  anticipar  en  este  auto  incidental,  en cuál de las  precitadas  eventualidades se encuentra la indiciada, debido a que en una u otra  circunstancia,  no  hay  lugar  a  separar  del  conocimiento  a los Magistrados  recusados.   

En  mérito de lo expuesto, la Corte Suprema  de Justicia, Sala de Casación Penal,   

RESUELVE  

Primero.-  Declarar  infundada   la  recusación  formulada    por    MARIELA    LEONOR    CHAVARRIAGA  CAMPO.   

Segundo.- Devolver el  expediente  al  despacho  del  doctor  LUIS  GUILLERMO  SALAZAR OTERO.   

Contra   este   auto  no  procede  recurso  alguno.   

Comuníquese y cúmplase.  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

Magistrado  

JOSÉ FRANCISCO ACUÑA VIZCAYA  

Conjuez  

LUIS BERNARDO ALZATE GÓMEZ  

Conjuez  

ALFONSO DAZA GONZÁLEZ  

Conjuez  

RAMIRO ALONSO MARÍN VÁSQUEZ  

Conjuez  

HUGO QUINTERO BERNATE  

Conjuez  

CARLOS ROBERTO SOLÓRZANO GARAVITO  

Conjuez  

LUIS GONZALO VELÁSQUEZ POSADA  

Conjuez  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria  

    

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