AP6170-2015(46949)

2015

Asistente Jurídico Inteligente

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CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

PATRICIA SALAZAR CUÉLLAR  

MAGISTRADA PONENTE  

AP6170-2015  

Radicación No.: 46.949  

Acta No. 376  

Bogotá  D.C.,  veintidós (22) de octubre de  dos mil quince (2015).   

VISTOS  

La  Sala  resuelve  acerca  del  impedimento  manifestado  por  la  Magistrada  del Tribunal Superior del Distrito Judicial de  Medellín,  Dra.  MARITZA  DEL  SOCORRO ORTIZ CASTRO para conocer del recurso de  apelación  propuesto  contra la sentencia dictada el 5 de noviembre de 2013 por  el  Juzgado  Quinto  Penal  del Circuito Especializado de Medellín, mediante la  cual  JULIO  ENRIQUE  ACOSTA  BERNAL,  fue hallado penalmente responsable de los  injustos de concierto para delinquir agravado y homicidio agravado.   

ANTECEDENTES  

          Agotada  la  fase  de  juzgamiento,  mediante  sentencia  del  5  de  noviembre  de  2013,  el  Juzgado  Quinto  Penal  del  Circuito Especializado de  Medellín,  condenó a JULIO ENRIQUE ACOSTA BERNAL como determinador del injusto  de  homicidio agravado, en concurso heterogéneo con el delito de concierto para  delinquir  agravado,  en  calidad  de coautor, de conformidad con lo previsto en  los  artículos  103,  104  numerales  7  y  10  y  340  inciso  2º del Código  Penal.   

          En  virtud  de  lo  anterior, el procesado fue condenado a las penas  principales  de 28 años y 6 meses de prisión, y multa de 500 salarios mínimos  legales  mensuales  vigentes,  y  a la pena accesoria de inhabilitación para el  ejercicio  de  derechos  y  funciones  públicas  por  un  lapso  igual al de la  sanción  intramural.  En  el  mismo proveído, al sentenciado le fueron negados  los  subrogados  penales  de  la  suspensión condicional de la ejecución de la  pena y la prisión domiciliaria.   

          Inconformes  con este pronunciamiento, la Fiscalía 20 DDHH y DIH, y  el     abogado     defensor     del    condenado    presentaron    recurso    de  apelación.   

          Allegado  el  expediente  a  la  SALA PENAL DEL TRIBUNAL SUPERIOR DE  MEDELÍN,  la actuación fue asignada por reparto al Despacho del Magistrado Dr.  PIO NICOLÁS JARAMILLO.   

          Encontrándose  el  diligenciamiento pendiente de desatar la alzada,  el  28  de  septiembre  de  2015, la Magistrada MARITZA DEL SOCORRO ORTIZ CASTRO  –integrante de la Sala de  Decisión  Penal  del  Tribunal Superior de Medellín-,  al  amparo  de la causal 1ª del artículo 99 de la Ley 600 de 2000, se declaró  impedida  para  conocer  en segunda instancia del proceso penal que cursa contra  JULIO  ENRIQUE ACOSTA BERNAL, en razón a que a su juicio su imparcialidad en el  asunto  se ha visto comprometida, a causa del constreñimiento ilegal del que ha  sido  víctima, por su calidad de «primera revisora»  de dicha actuación.   

Sobre  el particular, expresó la Magistrada  que  desde  el  3  de  julio  de  2014,  se  han dirigido a la Presidencia de la  Corporación  de  la cual hace parte, sendos memoriales en los que se desdice de  su  integridad y rectitud como servidora pública, al señalar, de manera falaz,  injuriosa  y  mentirosa, que se está reuniendo «otro  dinero  para  entregarle  a  la  mencionada  magistrada  para  que  ratifique la  condenada dictada por el Juez Chavarría en 1ª instancia».   

Afirma  que  por  estos  sucesos,  formuló  denuncia  penal  ante la Fiscalía General de la Nación y la Unidad Nacional de  Protección,  previo  estudio  de  su situación particular, catalogó su riesgo  como    «extraordinario   o   extremo»    y    le    fue   asignado   un   carro   blindado    y   un  escolta.   

Refiere que con posterioridad a ello, cuando  el  expediente  ingresó a su despacho para el estudio del proyecto de decisión  presentado  por  el  Magistrado  Ponente, los presidentes de la Sala Penal y del  Tribunal  Superior  de  Medellín, recibieron varios escritos en los que se pone  de  presente  que  pretende  mantener  la  condena  impuesta  a  ACOSTA  BERNAL,  «por  ser  acérrima defensora y protectora del juez  CRISTIAN   CHAVARRÍA   MUÑOZ»   y  que  tiene  estrechos  vínculos de amistad con abogados miembros  del   COLECTIVO   ALVÉAR   RESTREPO   y   ALIRIO  URIBE,  quienes  «le  prometieron  convertirla en Magistrada de las Altas Cortes si  condena al ex gobernador».   

No obstante estas manifestaciones, los demás  integrantes  de  la  Sala  de  Decisión  Penal,  mediante  auto de fecha 1º de  octubre   de   2015,  declararon  infundado  el  impedimento  expresado  por  la  Magistrada  ORTIZ  CASTRO, ya que en su criterio, aunque conocen y comprenden la  difícil  situación  por  la que atraviesa la funcionaria, no advierten que con  ello   se   «comprometa   su  imparcialidad  en  el  asunto» que les correspondió decidir.   

Al respecto, se precisó:  

(…)   se   trata   de   una   serie  de  hostigamientos  mediante memoriales dirigidos por personas anónimas, que aunque  orientados  a  vapulearla  en  particular  a  ella,  por  lo cual ya formuló la  correspondiente  denuncia  penal  ante  la  Fiscalía,  no  se  puede  dejar  de  reconocer  que  los mismos están enderezados a indisponer indirectamente a toda  la  Sala  de  Decisión,  presiones  externas  que no pueden autorizar las (sic)  separación del deber de impartir justicia en este asunto.   

Presiones que no constituyen ninguna novedad  en  la  actuación,  pues precisamente esa fue una de las razones por las cuales  la  H.  Corte  Suprema  de  Justicia  autorizó el cambio de radicación de este  proceso,  procurando  con  ello preservar la independencia e imparcialidad de la  administración  de  justicia,  así  como la seguridad e integridad personal de  los   funcionarios   judiciales   y   las   partes.1   

Por  tal  razón,  se  ordenó el envío del  proceso  a  la  Sala de Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia para que  dirima de plano la cuestión.   

CONSIDERACIONES  

1. De acuerdo a lo  establecido   en   el   artículo   103   de  la  Ley  600  de  20002, a la Sala le  asiste  atribución para pronunciarse en relación con el impedimento propuesto,  pues  se trata de la manifestación que hace un Magistrado de Tribunal Superior,  luego   de   haberse   agotado   el   trámite   previsto   en   la   norma   en  comento.   

2.  En  el proceso  penal,  los  jueces  deben  proceder  con  objetividad en procura de la verdad y  justicia,  propósitos  que  demandan de parte de los funcionarios judiciales un  obrar  con  rectitud,  ecuanimidad, independencia e imparcialidad en los asuntos  sometidos  a  su  consideración,  lo  que  da fundamento a la consagración del  instituto  de  los impedimentos y recusaciones, establecido en los artículos 99  a  103  del Código de Procedimiento Penal (Ley 600 de  2000)  y se convierte en garantía fundamental para el  debido proceso de los sujetos que en él intervienen.   

3. En el asunto que  concita  la atención de la Sala, la Magistrada MARITZA DEL SOCORRO ORTIZ CASTRO  pretende  inhibirse  de  conocer el asunto de la referencia con fundamento en el  numeral  1º  del  artículo 99 de la Ley 600 de 2000, a cuyo tenor es causal de  impedimento:    «[q]ue  el funcionario judicial, su  cónyuge  o  compañero  permanente,  o  algún  pariente suyo dentro del cuarto  grado  de  consanguinidad,  segundo  de  afinidad  o primero civil, tenga    interés    en    la    actuación    procesal» (Destaca la Sala).   

Lo  anterior, dice la Magistrada, por cuanto  desde  el  momento  en  que el proceso penal seguido contra JULIO ENRIQUE ACOSTA  BERNAL  arribó  a  la  Colegiatura  para  desatar  los  recursos  de apelación  propuestos   contra   la   sentencia  condenatoria  de  primera  instancia,  los  Presidentes  de la Sala Penal y del Tribunal Superior de Medellín, han recibido  un  sinnúmero  de memoriales en los que de manera falaz, injuriosa y mentirosa,  se  señala  que  ella  va  a  hacer uso de su cargo para que inexorablemente se  confirme el proveído objeto de la alzada.   

          4.  En  este  sentido, ha dicho la Sala de  Casación  Penal  en  pacífica  jurisprudencia,  que  el  interés  a  que hace  referencia la causal invocada consiste en:   

…toda expectativa manifiesta de contenido  patrimonial  o  moral,  derivada  del  eventual  provecho  o  menoscabo  que  la  solución  del  asunto  pueda  reportar  para  el  funcionario  judicial,  o sus  parientes  cercanos, siempre que sea actual, cierta y concreta, y referida a los  resultados  de  la  actuación  de  la  cual  el funcionario debe conocer.    

Y además:  

Sobre  la forma de alegación de la causal,  la  Corte  ha dicho que quien la manifiesta, debe indicar con claridad quién es  la  persona  interesada,  qué  clase  de  interés  tiene  en  el sentido de la  decisión  o en los resultados del juicio, y por qué el interés que se plantea  para  justificar la causal de inhibición podría poner en duda la imparcialidad  del  funcionario  encargado de resolver el asunto. (Al  respecto  pueden  consultarse  las  decisiones CSJ AP, 18 de julio de 2007, Rad.  27.747 y CSJ AP, 10 de septiembre de 2012, Rad. 39.825).   

          En  el  mismo  sentido,  la  causal en cita exige que se actúe más  allá  de  la  función  jurisdiccional  que  al  juez le corresponde, es decir,  asumiendo  o  apoyando  la posición de una de las partes en el conflicto.   Como lo explica la doctrina:   

…la  imparcialidad  es  la  ausencia  de  designio  o  de  prevención  en  el juez de poner su función jurisdiccional al  servicio  del  interés particular de una de las partes o de su propio interés.  La  función jurisdiccional consiste en la actuación del derecho objetivo en el  caso  concreto, y la imparcialidad se quiebra cuando el juez tiene el designio o  la  prevención de no cumplir realmente con esa función, sino que, incumpliendo  con  ella,  puede  perseguir  en un caso concreto servir a una de las partes o a  sí   mismo.3   

5.   Bajo  ese  derrotero,  en  el  presente  asunto  no  aprecia  la  Sala que se comprometa la  imparcialidad  de  la Magistrada MARITZA DEL SOCORRO ORTIZ CASTRO, para resolver  el  recurso  de  apelación formulado contra la sentencia dictada por el Juzgado  Quinto   Penal   del   Circuito  Especializado  de  Medellín  pues,  aunque  la  funcionaria  afirmó  que  en  su caso se prefigura la  causal    primera    del  artículo   99   de   la   Ley  906  de  2004,  que  remite  a  un  interés  particular  en  la  actuación  procesal,  lo  cierto  es que no explica cómo   éste   se   materializa   desde  su   punto   de   vista  -subjetivo      y  personal-,      o  cuál       específicamente       es  la  circunstancia que la     gobierna    y    le    impide    estudiar    el    caso    con  ecuanimidad.   

Así,  la causal  examinada   dista   mucho   de  lo  referenciado  por  la  togada  ORTIZ  CASTRO  ya    que,  si  bien  allegó  copia  de los memoriales que según su propias  manifestaciones      son      «injuriosos      y  calumniosos», la  existencia  de  estos escritos,   no   son   razón   suficiente   para  suponer  que  en   el   ejercicio  de  su  función,  la    Magistrada    va   a   dirimir   la   cuestión  litigiosa  a  su  cargo,  alejándose   de   los   preceptos   de  imparcialidad     e     independencia,      que      rigen     la     actividad     judicial.    

Por    el    contrario,    con   base   en  los  argumentos  planteados  como  fundamento  del  impedimento,      el      único     interés         que        puede  advertirse  de  parte  de  la funcionaria  es  el  de  administrar cabal y cumplida justicia, finalidad que,  huelga  referir, de ninguna manera puede soportar la causal aducida en el presente evento.   

6. En consecuencia,  la  Corte  procederá  a  declarar  infundado  el impedimento manifestado por la  Magistrada  MARITZA  DEL  SOCORRO  ORTIZ  CASTRO  y  dispondrá  la  devolución  inmediata de las diligencias para que continúen su curso.   

En  mérito  de lo expuesto, la CORTE   SUPREMA  DE  JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL,   

RESUELVE:   

PRIMERO:  DECLARAR  infundado  el  impedimento  manifestado  por la Magistrada del Tribunal Superior  del  Distrito  Judicial  de  Medellín,  MARITZA  DEL SOCORRO ORTIZ CASTRO, para  conocer de este asunto.   

SEGUNDO: DEVOLVER la  actuación a su lugar de origen.   

TERCERO: Contra el  presente auto no procede ningún recurso.   

Cópiese,      notifíquese      y  cúmplase.   

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

EYDER PATIÑO CABRERA  

PATRICIA SALAZAR CUÉLLAR  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria   

   

    

1  Cuaderno     27.     Folios    244    – 245.   

2     ARTICULO   103.   IMPEDIMENTO   DE  MAGISTRADO.   Del  impedimento manifestado por  un  magistrado  conocen los demás que conforman la sala respectiva. Aceptado el  impedimento  del  magistrado,  se  complementará  la  Sala con quien le siga en  turno  y  si  hubiere  necesidad,  se sorteará un conjuez. Si no se aceptare el  impedimento,  tratándose  de  magistrado  de  tribunal  superior, se pasará el  proceso   a   la  Corte  Suprema  de  Justicia  para  que  dirima  de  plano  la  cuestión.   

3  MONTERO  AROCA,  Juan,  Proceso  (Civil  y  penal)  y  garantía.   El  proceso  como  garantía  de  libertad  y  de  responsabilidad,  Valencia, Tirant Lo Blanch, 2006, p. 520.     

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