AP5849-2014 (43908)

2014

Asistente Jurídico Inteligente

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CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

                            EYDER PATIÑO CABRERA   

Magistrado  Ponente   

AP5849-2014  

Radicación N° 43908  

(Aprobado Acta Nº 318)  

Bogotá D.C., veinticuatro (24) de septiembre  de dos mil catorce (2014).   

MOTIVO DE LA DECISIÓN  

La  Corte  Suprema  de  Justicia resuelve la  solicitud  de  pruebas  presentada  por  el  apoderado  judicial  del  ciudadano  colombiano  Jairo  Javier  Juliao  Torres,   también  conocido   como   «Jairo  Javier       Juliao       Carneiro»,  requerido en  extradición,  a  petición del Gobierno de la República Federativa del Brasil.   

ANTECEDENTES  

1.  Mediante  Nota  Verbal Nº 113 del 3 de  abril  de  20121,  que le da alcance a la comunicación diplomática Nº 090 del 29  de       marzo       de      esa      anualidad2,   la   Embajada  de  Brasil  solicitó  la  extradición  de  Jairo  Javier  Juliao  Torres,    también  conocido  como  «Jairo          Javier          Juliao          Carneiro»,  requerido  para comparecer a juicio  por  el delito de «tráfico  de   drogas»,  según  el  mandato  de  prisión  preventiva  Nº  39/2008-mtx, dictado el 28 de octubre de  20083,  por  el  Juzgado Federal 8º Vara Federal Criminal de la Primera  Subsección Judiciaria de Sao Paulo.   

3.  El Ministerio de Justicia y del Derecho  remitió  a  la  Corte  la  documentación  enviada  por  la Embajada de Brasil,  debidamente      traducida     y     autenticada4,   previo   concepto  de  su  homólogo  de  Relaciones  Exteriores  sobre  la vigencia entre la República de  Colombia   y   la   República   Federativa   de   Brasil   del   «Tratado  de  extradición», suscrito en  1938.   

4.  La  Fiscalía  General  de  la Nación,  mediante  resolución  del  28  de  marzo  de  20145,  decretó  la  captura  con  fines  de  extradición  del ciudadano colombiano Jairo  Javier   Juliao   Torres,  también      conocido      como     «Jairo        Javier       Juliao  Carneiro»,  la  cual  se  efectuó  el 7 de mayo del año en curso, siendo las 20:30 horas, en el Edificio  Los   Manglares,   apartamento   403,  de  la  ciudad  de  Cartagena6.   

5.  El 9 de junio de 2014, la Corte Suprema  de  Justicia,  Sala de Casación Penal, informó al pedido por el Gobierno de la  República  Federativa  del  Brasil Jairo Javier Juliao  Torres,    también  conocido  como  «Jairo    Javier    Juliao    Carneiro»  su  derecho a nombrar un mandante que lo asistiera en  el     trámite     ante     esta    Corporación7, en  virtud  del  cual  el 20 de ese mismo mes allegó poder conferido a su apoderado  de   confianza8.   

6.  Una  vez  resuelto lo concerniente a la  defensa  del  requerido  en  extradición,  se  dispuso  correr  traslado  a los  intervinientes    para    que   solicitaran   las   pruebas   que   consideraran  necesarias9.   

7.   Transcurrido   dicho   término,  el  Ministerio  Público  guardó  silencio  y  el  apoderado  judicial  ejerció su  derecho   y   solicitó   el   decreto   y  práctica  del  siguiente  medio  de  convicción10:   

    

1. Oficiar  a  las  autoridades  consulares  de  Brasil  a  fin de que  alleguen  a este proceso copia autentica de sentencia emanada de la Segunda Vara  Criminal  de Guarayá, Estado de Sao Paulo, Brasil, del 22 de noviembre de 2005,  la  sentencia  emitida por el Tribunal de Sao Paulo y la Sentencia definitiva de  la   Segunda   Vara   Criminal   de   Guaruyá,   referidas   al  señor  Juliao  Torres.     

A  juicio  del letrado, es necesaria porque  demuestra   la   «flagrante  violación  al  debido  proceso»   al   que   fue   sometido   Jairo  Javier  Juliao  Torres,   también  conocido  como  «Jairo        Javier       Juliao  Carneiro», en virtud de su  detención  arbitraria  por  cerca  de  15  meses, y la posible trasgresión del  principio de doble incriminación.   

CONSIDERACIONES  

1.  En  el  caso,  como  lo  conceptuó  el  Ministerio   de  Relaciones  Exteriores,  es  preciso  aplicar  el  «Tratado  de Extradición»  suscrito entre la República Federativa  del Brasil y la República  de   Colombia  en  1938  y  aprobado   mediante   Ley   85  de  1939,  instrumento  en  el que las Altas Partes Contratantes se obligan,  en   virtud  de  su  artículo  I,  a  la  entrega  recíproca  de  «(…)  los  individuos  que,  habiendo  sido  procesados o condenados por las autoridades judiciales de una de ellas, se  encontraren     en     el    territorio    de    la    otra    (…)»,  siempre que, al tenor del artículo  II    del    mismo    instrumento,   «(…)  las  leyes del Estado requirente castiguen con penas de uno o  más   años  de  prisión,  comprendidas  no  solamente  la  ejecución,  o  la  cooperación  en  la  ejecución  del  delito,  sino  también la tentativa y la  complicidad».   

A  su  vez,  el  artículo III del Convenio  determina  que  no  se  concederá  la  extradición,  en  los siguientes casos:   

a)   Cuando  el  Estado  requerido  fuere  competente,  según  sus  leyes,  para juzgar el delito; b) cuando, por el mismo  hecho,  el  delincuente haya sido o esté siendo juzgado en el Estado requerido;  c)  cuando  la acción o la pena hubieren prescrito, según las leyes del Estado  requirente  o  requerido;  d) cuando la persona reclamada tuviere que comparecer  en  el  Estado  requirente,  ante tribunal o juzgado de excepción; e) cuando el  delito  fuere puramente militar o político, o de naturaleza religiosa, o dijere  relación a manifestaciones del pensamiento en esos asuntos.   

Adicionalmente,  el artículo V señala que  la petición de extradición deberá contener:   

a)  Cuando  se  trate  de simples acusados:  copia  o  traslado  auténtico  del  mandamiento  de prisión o de auto procesal  criminal equivalente, emanado de juez competente;   

b)  Cuando  se trate de condenados: copia o  traslado auténtico de la sentencia condenatoria.   

Estas   piezas   deberán   contener   la  indicación  precisa  del  hecho  incriminado,  el  lugar  y  la fecha en que se  cometió  el  mismo,  e  ir  acompañados  de  copia  de los textos de las leyes  aplicables  al caso y de los referentes a la prescripción de la acción o de la  pena,  como  también  de  los datos o antecedentes necesarios para comprobar la  identidad del individuo reclamado.   

Parágrafo 1° Las piezas justificativas de  la  petición  de  extradición  se  acompañarán,  cuando fuere posible, de su  traducción a la lengua del Estado requerido.   

Parágrafo  2°  La  presentación  de  la  solicitud  de  extradición por vía diplomática constituirá prueba suficiente  de  la  autenticidad  de  los  documentos  presentados en apoyo de aquélla, los  cuales    se    tendrán,    por    tal   modo,   como   legalizados.   

2.  Lo anterior,  significa  que la Corte solo está habilitada para decretar aquellas pruebas que  sean  conducentes,  pertinentes y útiles,   únicamente   en  relación  con  los  tópicos estipulados en el  instrumento internacional.   

Por  lo  tanto,  otros  aspectos, ajenos al  trámite   y   que   se  propongan  acreditar  los  intervinientes,  exceden  la  naturaleza,   alcances   y  limitaciones  del  concepto  que  debe  rendir  esta  Corporación,   por   lo   que   las  pruebas  que  tengan  como  propósito  la  verificación de cuestiones extrañas al mismo, son impertinentes.   

3. En tratándose  de  la  postulación con la  que  se pretende establecer la existencia en Brasil de  un   proceso  contra  Jairo  Javier   Juliao   Torres,  también      conocido      como     «Jairo        Javier       Juliao  Carneiro»,     con     el    propósito    de    evidenciar   la   posible  vulneración del principio  del  debido  proceso  y del  non        bis        in        ídem,   es   necesario   manifestar  que  la   Corte,   en   Sala  mayoritaria,  tiene  decantado que la solicitud relativa a constatar o descartar  el    juzgamiento    anterior    del    requerido   resulta   procedente    sólo    cuando    se   aporta  información   precisa   sobre   la   autoridad  que  tramitó el proceso.   

El  apoderado  judicial,  si  bien  señala  genérica   la  autoridad,  como  la  que  emitió  una  decisión  –no  se conoce en qué sentido-, no es  concreto  en  su  pretensión,  pues  olvidó  especificar  la relevancia de esa  determinación  y  la  relación  directa o indirecta  con  los  hechos  relativos a la comisión   de   la  conducta  por  la  cual  su  representado  es solicitado en extradición   ni   argumenta   su   pertinencia,  conducencia  y utilidad, en virtud de lo cual su petición resulta improcedente.  Lo  que  se  debe  revisar  por la Corte es si se configura la cosa juzgada, por  tratarse  de  la  judicialización del mismo delito y por iguales circunstancias  de  tiempo,  modo  y lugar por los cuales es solicitado por Brasil con el fin de  determinar  si  hay  lugar  a  emitir  un  concepto desfavorable, más no por la  existencia de cualquier tipo de proceso, como parece entenderlo.   

Así lo ha manifestado esta Sala al afirmar  (CSP CP, 16 sep. 2009, Rad. 31036):   

La  señalada  restricción opera siempre y  cuando  concurran  los  presupuestos  establecidos por la jurisprudencia para la  existencia de la cosa juzgada penal como son:     

(i)  cuando  exista  sentencia  en  firme o  providencia  que  tenga  su  misma  fuerza  vinculante,  también en firme, (ii)  cuando  la  persona  contra  la cual se adelantó el proceso sea la misma que es  solicitada  en  extradición,  y (iii) cuando el hecho objeto de juzgamiento sea  naturalísticamente     el     mismo     que     motiva    la    solicitud    de  extradición.   

En los demás casos, verbigracia, cuando no  se  ha iniciado proceso, o cuando habiéndose iniciado no ha concluido, o cuando  la  persona  solicitada no es la misma, o cuando no existe correspondencia entre  los  hechos  de  la  extradición  y  los  de la decisión en firme, el Gobierno  Nacional  goza  de  total  libertad  para  tomar la decisión que considere más  acertada,   en   aplicación   de  los  criterios  de  conveniencia  nacional  y  cooperación              internacional11”.   

En  ese  orden  de  ideas,  será negada la  prueba  porque  el imperativo de verificar si hay o no una decisión judicial de  fondo  respecto de los mismos hechos que motivan el requerimiento, procede sólo  cuando  se  evidencia  la  probable afectación del principio del debido proceso  por  desconocimiento  de  la  cosa  juzgada, situación que no se presenta en el  caso          sub         examine.   

En suma, se reitera que la conducencia de la  prueba  en  materia  de extradición radica en solicitar aquellas que demuestren  que  no  se  cumple  alguno de los fundamentos temáticos sobre los que versa el  concepto  de  extradición  que rinde la Corte, referidos en el artículo 502 de  la  Ley  906  de  2004  descrito  anteriormente,  debido  a que tal y como lo ha  expuesto esta Corporación:   

La    extradición   es   un   trámite  administrativo  que  no  implica  un  juicio  de  responsabilidad penal. Como se  trata,  además,  de  un mecanismo de cooperación regido por los principios del  derecho  internacional  público,  la  verificación del sustento material y del  mérito   sustantivo   de  la  acusación  foránea  por  parte  de  los  jueces  colombianos  implicaría  no  sólo  la  contravención  de  los  principios  de  confianza  legítima  y  recíproca  entre  Estados,  sino  la usurpación de la  soberanía        judicial        del        país       solicitante.12   

4.  Ahora  bien,  la Sala observa que en la  orden  de  captura  la Fiscalía General de la Nación referencia el informe Nº  11-20308  – LOF del 13 de  marzo  de  2014,  realizado  por  el  Grupo de Lofoscopia del Cuerpo Técnico de  Investigación,  en  el  que se concluyó que dactiloscópicamente la impresión  dactilar  seleccionada  que,  de  acuerdo  con  el  oficio petitorio pertenece a  Jairo     Javier     Juliao    Carneiro,  se identifica entre sí con la de Jairo  Javier  Juliao  Torres, sin embargo, no la allegó al  expediente.   

Por   consiguiente,   y  al  resultar  aquella  entonces,  conducente  y pertinente de cara a los  elementos  del concepto para  corroborar  la     plena     identidad     del     solicitado,     se  dispondrá  oficiosamente     que  la   Secretaría  de  la  Sala oficie a la Fiscalía para que aporte el informe  pericial mencionado.   

Así  mismo,  y en atención a que en dicha  orden  la  Fiscalía  General  de  la  Nación  hace alusión a que Jairo  Javier  Juliao es también conocido  como    «Jairo          Javier          Juliao          Carneiro»,  se  requerirá a esa entidad con el  fin  de  que aporte todos los documentos y elementos de juicio que la llevaron a  concluir  que  el requerido en extradición por parte del Gobierno Federativo de  Brasil  es  el  mismo  que  está siendo sometido al trámite de extradición en  Colombia.   

En  mérito de lo expuesto, la CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA,  SALA  DE CASACIÓN PENAL,   

RESUELVE  

PRIMERO: NEGAR por  improcedente el medio de convicción solicitado por la defensa.   

SEGUNDO:  DE   OFICIO,  ordenar  a  la  Fiscalía General de la  Nación   que   allegue   el   informe   pericial   Nº   11-20308  – LOF realizado el 13 de marzo de 2014  por   el   Grupo   de   Lofoscopia   del   Cuerpo   Técnico  de  Investigación  Criminal.   

Igualmente,  que     aporte  todos  los documentos y elementos de juicio que la llevaron  a  concluir  que  el requerido en extradición por parte del Gobierno Federativo  de  Brasil  es el mismo que está siendo sometido al trámite de extradición en  Colombia.   

Contra  la  decisión  que  niega la prueba  procede el recurso de reposición.   

Notifíquese y cúmplase  

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

MARÍA DEL ROSARIO GONZÁLEZ MUÑOZ  

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

EYDER PATIÑO CABRERA  

PATRICIA SALAZAR CUÉLLAR  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria    

1  Folio 6 carpeta anexa.   

2 Folio  3 Ibídem.   

3  Folios  19  reverso,  y  56  (Traducción no oficial)  Ibídem.   

4  Folios 1 y 2 cuaderno de la Corte.   

5  Folios 87 a 90 carpeta anexa.   

6 Folio  97 Ibídem.   

7 Folio  6 cuaderno de la Corte.   

8 Folio  9 Ibídem.   

9  Folio            13            Ibídem.   

10  Folios       21      a      22      Ibídem.   

11  Corte  Suprema  de  Justicia,  Sala de Casación Penal, concepto de 6 de mayo de  2009, radicación No. 30373.   

12 En  idéntico  sentido  ver  concepto  del  19  de  septiembre de 2012, radicado No.  39354.     

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