AP5820-2014(42020)

2014

Asistente Jurídico Inteligente

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CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

Magistrado Ponente  

AP5820-2014  

Radicación N° 42020  

(Aprobado acta Nº 318)   

Bogotá,   D.C.,   veinticuatro   (24)  de  septiembre de dos mil catorce (2014).   

         La   Corte   se  pronuncia  respecto      del      cumplimiento     de     los     requisitos    de   lógica   y   debida  argumentación   de   la   demanda  de  casación  presentada  por  el  defensor  de    ZULIMA    HAYLEN  VARGAS.   

H   E   C   H   O  S   

Fueron  expuestos  en las diligencias en los  siguientes términos:   

“El  día 6 de mayo de 2012, a eso de las  diez  de  la  mañana, fue capturada la señora ZULIMA  HAYLEN  VARGAS, en  el  proceso  de registro y   requisa,   cuando   pretendía   ingresar   al  Establecimiento  Penitenciario  y  Carcelario  de Acacias (Meta) llevando dentro de sus genitales  un  paquete contentivo de una sustancia estupefaciente, que en prueba preliminar  P.I.P.H.  arrojó  positivo  para  (sic)  cannabiloles,  principio básico de la  marihuana, en un peso neto de 168.7 gramos”.   

A N T E C E D E N T E S   

           

1.  El  7  de  mayo de 2012, ante el Juzgado  Segundo  Promiscuo  Municipal con Función de Control de Garantías de Acacías,  se  formuló  imputación  en  contra  de ZULIMA HAYLEN  VARGAS  por el delito de tráfico, fabricación o porte  de  estupefacientes  agravado  (artículos 376, inciso 2º y 384, literal b, del  Código Penal), cargos frente a los cuales la citada se allanó.   

2.  Correspondió  la  actuación al Juzgado  Penal   del   Circuito   de  Acacias,  estrado  judicial  que  dictó  sentencia  condenatoria  el  25  de  junio  de 2012, imponiéndole a la implicada las penas  principales  de prisión por ochenta y un (81) meses, multa de tres (3) salarios  mínimos  legales  mensuales  y  las accesorias de inhabilitación de derechos y  funciones  públicas  por  el término de la sanción privativa de la libertad y  prohibición  de  acudir  a centros carcelarios por cinco (5) años. En la misma  decisión  le  negó la suspensión condicional de la ejecución de la pena y la  prisión                domiciliaria.1   

3.  Apelada  esta  determinación  por  la  defensa,  fue  confirmada  por  el  Tribunal  Superior  del Distrito Judicial de  Villavicencio  -Sala  Penal-  el 24 de mayo de 2013.2   

LA      DEMANDA     DE   CASACIÓN   

El censor presentó el recurso extraordinario  para    postular   un   cargo   único   en  contra  del  fallo  de segunda instancia, al amparo de la causal  prevista  en  el  artículo 181, numeral 1º, de la Ley 906 de 2004, denunciando  la violación directa de la ley sustancial.   

Lo anterior por cuanto, a su juicio, debieron  analizarse  los  derechos  de  las  hijas  de  la  procesada  al  verificarse la  procedencia  de  la  prisión  domiciliaria,  ya  que  si bien es cierto para el  momento  de  su  captura  aquellas  estaban  bajo la custodia de sus abuelos, es  ésta  quien  les  provee  sustento.  En  ese  orden, aduce que el confinamiento  intramural  va  en  contravía  de las garantías de las menores,  derechos  que  prevalecen  sobre  los demás, máxime cuando las personas que las tienen a  su  cargo  pertenecen a la tercera edad. Entonces, estima viable la concesión a  HAYLEN  VARGAS de  la  detención  domiciliaria  como madre  cabeza  de  familia  y en especial porque ha cumplido en su residencia en debida  forma  la  medida de aseguramiento que le fue impuesta, por lo que pide casar la  sentencia en aras de proteger los intereses de sus descendientes.   

CONSIDERACIONES    DE   LA   CORTE   

1.  Ante  todo  es imperioso recordar que la  casación  es  un  recurso  de naturaleza extraordinaria y rogada, motivo por el  cual  el  legislador  de  manera taxativa fijó las causales por las que resulta  procedente  atacar la presunción de acierto y legalidad que ampara la sentencia  de  segunda  instancia. Por ende, la demanda correspondiente no es un escrito de  libre  formulación  en  el  que tiene cabida cualquier clase de cuestionamiento  sino  que  ha  de  ser  un texto lógico y sistemático en el que solo es viable  denunciar  errores  trascendentes  del fallo, al tenor de la metodología que de  antaño ha decantado la jurisprudencia.   

2.  Con  este  preámbulo,  se  anuncia  la  inadmisión del cargo  único  propuesto  en el libelo que  ocupa  a  la  Sala,  ya que carece de los presupuestos conceptuales mínimos que  darían   lugar   a   su  intervención  en  esta  sede,  según  se  explica  a  continuación:   

3.  Si  bien  le asiste interés al defensor  para  la presentación de la demanda, puesto que la concesión de los mecanismos  sustitutivos  de  la  pena  privativa  de  la libertad es un tema susceptible de  discusión  por  vía  de los recursos en los eventos de terminación anticipada  del  proceso  penal,  la configuración del presunto vicio la afinca únicamente  en   la  simple  inconformidad  que  le  genera  el  criterio  del  ad  quem  respecto de la improcedencia de  la  concesión  de la prisión domiciliaria consagrada en la Ley 750 de 2002, al  concluir  que  no  se acreditó la falta de otros familiares que velaran por las  hijas   menores   de   HAYLEN   VARGAS   como  lo  exige  el artículo 2º de la Ley 82 de 1993, que para los  efectos  de  padre  o  madre  cabeza  de  familia condiciona esa situación a la  persona  que  “siendo soltera o casada tenga bajo su  cargo,  afectiva,  económica  o socialmente, en forma permanente, hijos menores  propios  u  otras  personas  incapaces o incapacitadas para trabajar, ya sea por  ausencia  permanente  o  incapacidad  física,  sensorial,  síquica o moral del  cónyuge  o  compañero  permanente  o  deficiencia  sustancial, de ayuda de los  demás miembros del núcleo familiar”.   

A  partir  de  esta  perspectiva,  no  puede  predicarse   en   este   caso,   de   modo   abstracto   y  disperso3,     la  materialización  de  la  calidad  en  comento,  pues  el Tribunal señaló, con  sustento  en los elementos de juicio obrantes en la actuación, cómo desde hace  tiempo  HAYLEN VARGAS dejó a  su   prole   bajo  la  protección  de  sus  abuelos  para  trasladarse  a  otra  ciudad4,   descartándose   así  una  coyuntura  de  hipotética  ausencia  permanente  de  su  parte  con  la  cual se pudiese asumir la confluencia de las  premisas  legales  de  rigor  para colegir, indefectiblemente, la viabilidad del  beneficio deprecado.   

Por  tanto,  el  cargo  se circunscribe a la  exposición  aislada  de  las  consideraciones  personales  del  recurrente a la  manera  de  un  alegato de instancia, limitándose a criticar la postura asumida  por  el  juzgador de segundo grado sin demostrar yerro en su tesis ni corroborar  las  razones  de  hecho y derecho que darían lugar a pregonar la vigencia de la  normatividad   cuya  hermenéutica  asevera,  genéricamente,  fue  trasgredida,  pasando  además  por  alto  que  la  sustitución  de  la prisión por prisión  domiciliaria,   por   la   condición   de   cabeza   de   familia,   no   opera  automáticamente (CSJ SP, 22  Jun  2011,  Rad.  35943)  y  haciendo abstracción deliberada del contexto en el  cual  la  administración  de  justicia  estimó  cómo  la  modalidad en que se  desplegó   la   conducta   punible,   en  este  asunto  concreto,  excluía  su  concesión.5   

En  estas  condiciones,  se  vislumbra  una  inconsistencia  lógica  insalvable  de cara a la causal de casación propuesta,  toda  vez  que  no  podría  reconocerse  la  configuración de un entendimiento  equivocado  de  los  preceptos  que  regulan  el  beneficio  aludido por la mera  discrepancia  de  criterios acerca del tema, obviándose la presentación de una  carga  argumentativa idónea, se repite, que permita evidenciar la existencia de  la infracción invocada.   

4. De este modo, la inapropiada presentación  de  la demanda por no compaginarse con la lógica que orienta la postulación de  las        causales        de        casación6, conforme se anunció, conduce  a   su   inadmisión  al  no  desarrollarse   adecuadamente  el  cargo  de  sustentación,  no  avizorarse  la  necesidad  de  superar  los defectos del libelo con el fin de corregir de manera  oficiosa  alguna  violación a las garantías fundamentales, ni percibirse de su  contexto  que  se precise de un fallo para cumplir con alguna de las finalidades  del recurso (artículo 184 de la Ley 906 de 2004).   

5.  Por último, debe recordarse que frente  a  esta  determinación  tiene cabida el mecanismo de insistencia de acuerdo con  los  lineamientos  señalados  en  la  providencia  del 12 de diciembre de 2005,  proferida en el radicado 24322.   

En  mérito  de lo expuesto, la CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA,  SALA  DE  CASACIÓN PENAL,   

         R E S U E L V E   

INADMITIR  la  demanda  de  casación  presentada  por  el  defensor  de    ZULIMA    HAYLEN  VARGAS.     

Contra esta decisión procede el mecanismo de  insistencia   

Comuníquese,  devuélvase  al  Tribunal  de  origen y cúmplase   

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

Presidente  

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

MARÍA     DEL    ROSARIO    GONZÁLEZ  MUÑOZ   

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

EYDER PATIÑO CABRERA  

PATRICIA SALAZAR CUÉLLAR  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria    

1  Folio 45 y siguientes cuaderno actuación   

2  Fl. 12 y s.s cuaderno Tribunal   

3  Se invocó la violación directa de la ley sustancial  pero  no  se  precisó,  en  contravía  del  principio  de claridad que rige la  casación,  si  ello  sucedió  como  consecuencia  de  la falta de aplicación,  aplicación   indebida   o   interpretación   errónea   de   un   precepto  en  concreto.   

4  Cfr. Fl. 5 y s.s sentencia de segunda instancia / Fl.  16 y s.s cuaderno Tribunal   

5  Cfr.   sobre   el  punto  la  sentencia  de  primera  instancia,   Fl.  8  y  s.s  (Fl.  52  y s.s c.a)   

6  Respecto   de  tales  pautas  metodológicas  pueden  consultarse  CSJ  AP,  24 Nov 2005, Rad. 24323 y 24530; CSJ AP 18 Ago 2010, Rad.  33559, entre otros.     

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