AP5809-2016(48729)

2016

Asistente Jurídico Inteligente

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CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

Magistrado Ponente  

AP5809-2016  

Radicación Nº 48729  

Aprobado mediante Acta No. 274  

          Bogotá,  D.  C., treinta y uno (31) de agosto de dos mil dieciséis  (2016).   

ASUNTO  

          La  Sala  se  pronuncia sobre el recurso de queja interpuesto por el  defensor  de  DAVID  ALFONSO BASTIDAS SAMBONI y JORGE ELIÉCER ULCUE GUASAQUILLO  contra  el  auto de 9 de agosto de 2016, por medio del cual el Tribunal Superior  de  Popayán  negó  la  apelación  impetrada contra la sentencia que esa misma  Corporación profirió el 22 de julio último.   

ANTECEDENTES PROCESALES RELEVANTES  

1. Mediante sentencia  de  15  de  abril  de  2016,  el Juzgado 2° Penal del Circuito Especializado de  Popayán  absolvió  a  DAVID  ALFONSO  BASTIDAS  SAMBONI y JORGE ELIÉCER ULCUE  GUASAQUILLO  en el proceso que bajo el rito de la Ley 600 de 2000 se les siguió  por el delito de secuestro extorsivo.   

2. Esa determinación  fue  apelada por la Fiscalía y el Tribunal Superior de Popayán, en providencia  de  22  de  julio del año en curso, la revocó. En consecuencia, condenó a los  acusados  a la pena principal de 144 meses de prisión como coautores del delito  de secuestro simple.   

3.  Contra  dicha  providencia  el  apoderado  judicial  de los procesados interpuso y sustentó el  recurso  de  apelación,  invocando para ello los derechos a la doble instancia,  debido   proceso   y   defensa.   Adujo   que   la  impugnación  «es  procedente…tal como lo ha decantado la Honorable Corte Suprema  de Justicia y Corte Constitucional (sic)».    

4. El Tribunal, en  auto  de  9  de agosto de 2016, resolvió no conceder la alzada. Consideró que,  conforme  lo  entendió  esta  Corte  en  providencia  de 25 de mayo de la misma  anualidad,  la  apelación  sólo  procede «cuando una  persona  haya  sido  condenada  por  primera vez en segunda instancia en asuntos  regidos bajo la égida de la Ley 906 de 2004».   

Agregó,  con  apego  a lo resuelto por esta  Sala  en  providencia de 27 de julio de 2016, que incluso en asuntos regidos por  el  sistema  penal  de  tendencia acusatoria no puede tramitarse la impugnación  vertical  pretendida  por la defensa mientras el Congreso no establezca un marco  legal que lo permita.   

5. Inconforme con lo  decidido,  el  mandatario  de  BASTIDAS  SAMBONI  y  ULCUE GUASAQUILLO interpuso  recurso de queja.   

Adujo que si bien existe un vacío normativo  porque  el  legislador  no  ha regulado la procedencia del recurso de apelación  contra  la  sentencia  de  primera  condena proferida en segunda instancia, debe  darse  prioridad  a  la  protección  de  los  derechos  fundamentales sobre las  formas,  máxime  que  «las  altas cortes han emitido  conceptos   que   aún   no  se  unifican»  sobre  el  particular.   

Señaló que no puede negarse la impugnación  promovida  bajo  el  pretexto  de  ser  procedente  el recurso extraordinario de  casación,  pues éste reviste costos que los acusados no están en capacidad de  sufragar.   

Por   lo   anterior,  concluyó  que  debe  permitirse   «así   sea   de  manera  transitoria»  el  recurso de apelación, de suerte que se garanticen  los  derechos  a  la  defensa  técnica  y  material,  debido  proceso  y  doble  instancia.   

CONSIDERACIONES  

1.  El  recurso de  queja  es  una  herramienta  para  la  tutela e indemnidad de principio de doble  instancia,  cuyo propósito es evaluar si una providencia respecto de la cual se  negó  la  apelación  es  susceptible  de  ser impugnada por esa vía y, de ser  así,  conceder la alzada que ha sido rechazada de manera equivocada1.   

En   ese   orden,  constituye  presupuesto  necesario  para  la  viabilidad del recurso que la decisión respecto de la cual  se  inadmitió  la  apelación sea pasible de ser controvertida a través de ese  recurso, o lo que es igual, de ser debatida en segunda instancia.   

De ahí que el artículo 195 de la Ley 600 de  2000,   codificación   procesal  que  rige  estas  diligencias,  establece  que  «cuando el funcionario de  primera  instancia deniegue  el  recurso  de  apelación, el recurrente podrá interponer el de queja, dentro  del   término   de  ejecutoria  de  la  decisión  que  deniega  el  recurso».   

2. Ese presupuesto  no  se  cumple  en  el  presente  asunto,  pues  la  decisión contra la cual se  pretendió  promover  la  apelación es una sentencia emitida por un Tribunal de  Distrito   Judicial  en  sede  de  segunda  instancia,  providencia  que  no  es  susceptible  de  discusión  ante  el  superior,  al menos a través del recurso  ordinario.   

Así lo dispone con claridad el artículo 191  de     la     codificación     citada,     a     cuyo     tenor    «el   recurso  de  apelación  procede  contra   la   sentencia   y   las   providencias   interlocutorias  de   primera   instancia».   

Por  lo  tanto,  como  en  relación  con la  sentencia  de  segundo  grado  proferida  contra BASTIDAS SAMBONI y ULCUE  GUASAQUILLO  no  es  procedente  el  recurso   de   apelación,  tampoco  lo  es,  en  consecuencia  lógica,  el  de  queja.   

3.  La  Sala  no  pierde  de vista que mediante sentencia C – 792 de 2014, la Corte Constitucional  declaró   la   «INCONSTITUCIONALIDAD  CON  EFECTOS  DIFERIDOS, y   en   los  términos  señalados  en  el  numeral  segundo  de  la parte resolutivo de esta  providencia,  de las expresiones demandadas contenidas en los artículos 20, 32,  161,  176,  179,  179B,  194  y  481  de la Ley 906 de 2004, en cuanto omiten la  posibilidad  de  impugnar  todas  las  sentencias condenatorias, y EXEQUIBLE el   contenido  positivo  de  estas disposiciones».   

En   razón   de   lo   anterior,  dispuso  «EXHORTAR al  Congreso  de  la República para que, en el término de un año  contado  a  partir  de  la  notificación  por  edicto de esta sentencia, regule  integralmente  el  derecho  a impugnar todas las sentencias condenatorias. De no  hacerlo,  a  partir  del vencimiento de este término, se entenderá que procede  la   impugnación  de  todas  las  sentencias  condenatorias  ante  el  superior  jerárquico o funcional de quien impuso la condena».   

El edicto por el cual fue notificada la dicha  sentencia  se desfijó el 24 de abril de 2015, por lo cual el plazo concedido al  legislativo  para  que  regulara  la  materia  comenzó el 25 de abril de 2015 y  culminó  el  24  de abril de 2016. Como a la fecha el Congreso de la República  no  ha  atendido  el  llamado  a  proferir  la  regulación  pertinente sobre el  particular,   el   mandato   constitucional   allí   contenido   se   encuentra  vigente.   

No  obstante, la misma Corte Constitucional,  en  sentencia  SU  – 215 de  2016,  precisó  que  «la resolución de la sentencia  C-792  de  2014  solo es aplicable a los casos que reúnan tres condiciones: (i)  que  se  trate  de condenas impuestas por primera vez en segunda instancia; (ii)  en  procesos  penales ordinarios regulados por la Ley  906  de  2004, (iii) y respecto de providencias que no  se encuentren ejecutoriadas para el 24 de abril de 2016».   

En  ese  entendido,  y  como  quiera  que el  proceso   adelantado   contra   BASTIDAS   SAMBONI  y  ULCUE   GUASAQUILLO   se  adelantó  conforme  a  las  previsiones  de  la  Ley  600  de  2000,  es  claro  que en este caso no resulta  aplicable   lo  resuelto  por  el  Tribunal  Constitucional  en  la  providencia  precitada.   

4. No está de más  precisar,   con   apego   al   reiterado   criterio   de   la   Sala   sobre  la  materia2,   que  la  viabilidad  de  tramitar  la  impugnación  contra  una  sentencia  que  condena  por primera vez en segunda instancia está condicionada  inexorablemente  a  que  el  Congreso  de  la  República  realice  las reformas  normativas  correspondientes  e implemente las medidas legislativas orgánicas y  procedimentales que así lo permitan.   

De  ahí  que en comunicado de prensa No. 08  del 28 de abril último esta Corporación afirmó:   

“4.  …no  está  al alcance de la Corte  Suprema  de Justicia, que es máximo Tribunal de la justicia ordinaria y órgano  de  cierre, la creación de un superior jerárquico que revise las sentencias de  sus Salas especializadas.   

“5…es  simplemente  imposible  para  la  Corte  Suprema  de  Justicia,  en  razón de lo anterior, definir las reglas que  habiliten  el  recurso  de apelación contra las sentencias condenatorias que en  casos  de  única  instancia  profiera su Sala de Casación Penal o respecto  de la primera condena que dicte en segunda instancio o en  desarrollo     del     recurso     extraordinario    de    casación.   

“6.  Se  quiere destacar, para finalizar,  que  el  diseño  de  la  justicia penal en Colombia no consagra un Tribunal por  encima  de  la  Sala  de  Casación  Penal de la Corte Suprema de Justicia y que  resulta  un  despropósito,  en esa medida, que la Corte Constitucional concluya  que  los  fallos  de  un  órgano límite, que es el máximo tribunal en materia  penal  en  el  país,  se  puedan  impugnar  ante  un  superior  jerárquico que  lógicamente no puede existir”.   

En  mérito  de  lo  expuesto,  la  Sala  de  Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia,   

RESUELVE  

1.  DECLARAR  IMPROCEDENTE  el recurso de queja  interpuesto  por el apoderado de DAVID ALFONSO BASTIDAS SAMBONI y JORGE ELIÉCER  ULCUE  GUASAQUILLO  en  este  asunto,  de  acuerdo  con  la parte motiva de esta  providencia.   

2.   ORDENAR  la  devolución de las diligencias al Tribunal de origen.   

Contra   esta   decisión   no   proceden  recursos.   

         

Notifíquese y cúmplase,  

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

PRESIDENTE  

JOSÉ FRANCISCO ACUÑA VIZCAYA  

JOSÉ   LUIS  BARCELÓ CAMACHO   

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

LUIS ANTONIO HERNÁNDEZ BARBOSA  

EYDER PATIÑO CABRERA  

PATRICIA SALAZAR  CUÉLLAR   

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

NUBIA  YOLANDA  NOVA GARCÍA   

Secretaria    

1 Cfr.  CSJ AP, 11 ago. 2015, rad. 46.527.   

2 Entre  otras,  CSJ  AP,  10  may. 2016, rad. 36.784; CSJ AP, 18 may. 2016, rad. 39.156;  CSJ   AP,   25   may.   2016,   rad.   37.462;   CSJ  AP,  25  may.  2016,  rad.  37.858.     

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