AP5792-2016(48688)

2016

Asistente Jurídico Inteligente

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JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

Magistrado ponente  

AP5792-2016  

Radicación N°48688  

(Aprobado  acta N°  274)   

Bogotá,  D.C., treinta y uno (31) de agosto  de dos mil dieciséis (2016).   

I. VISTOS  

La     Sala     se     pronuncia   sobre   el   “recurso  de  apelación”  interpuesto  por  el  defensor  de  la  procesada  María Margarita Agudelo Parra contra  la  sentencia  de segunda instancia dictada por el Tribunal  Superior  del  Distrito  Judicial de Popayán el 8 de julio de 2016, mediante la  cual  revocó la proferida  por  el  Juzgado 1º Penal del Circuito de esa ciudad el 26 de febrero anterior,  que   absolvió   a   la  mencionada por el delito de fraude procesal.   

II.  HECHOS   

En  el  mes  de junio de 2011, María   Margarita   Agudelo   de  Parra  promovió,  ante  el Juzgado 2º de Familia de Popayán, un proceso encaminado a  declarar   la   interdicción   de   su   compañero  sentimental  Pastor  Muñoz  Ñáñez,  por incapacidad  mental;  así  lo  declaró  el  citado despacho judicial en sentencia del 22 de  agosto  de  2011.  Previo a lo anterior, Agudelo    de    Parra    intentó  llevarse a su compañero y cobrar sus mesadas pensionales  con  la  oposición  de los hijos. En el trámite del proceso de familia aquella  faltó  a  la  verdad,  al  manifestar  que desconocía el paradero de los hijos  de  Muñoz  Ñánez  y que  estos   nunca   lo   visitaban.    Los   hechos   fueron   denunciados   por   Oswaldo   Azael  Muñoz  Muñoz.   

III.        ACTUACIÓN      PROCESAL  RELEVANTE   

1. El 17 de julio  de   2014,   el  Fiscal  3º  Seccional  de  Popayán  radicó  el  escrito  por  medio del cual acusó a la  procesada  como  autora del delito de fraude procesal (artículo 453 del Código  Penal);   la   formulación   de   la   acusación   tuvo   lugar   el   6  de  abril  de  2015  ante  el  Juzgado  1º Penal del Circuito de Popayán.  La  audiencia preparatoria se celebró  el  7  de  julio  de  2015,  y  la  de  juzgamiento se inició el 1º de octubre  siguiente  y finalizó, con el anuncio del sentido absolutorio del fallo, el 1º  de febrero de 2016.   

2. La sentencia  absolutoria  fue  dictada  el  26  de  febrero de 2016; apelada por el representante  de    las    víctimas    fue   revocada     íntegramente     por    el    ad  quem. Así, el Tribunal Superior de Popayán,   en  fallo  del  8  de  julio  de  2014,    condenó       a       María  Margarita  Agudelo de Parra a las  penas  principales  de  72  meses  de  prisión y multa de 200 salarios mínimos  legales  mensuales,  así  como  a  la  accesoria  de  inhabilitación  para  el  ejercicio  de  derechos  y  funciones  públicas  por  término de 5 años, como  autora  del delito por el que fue acusada; le negó el  subrogado  de  la  suspensión de la ejecución condicional de la sentencia y el  sustituto de la prisión domiciliaria.   

Frente  a  la  decisión  del  Tribunal, la  defensa    interpuso    y    sustentó,  por  escrito,  el recurso de apelación.   

El   Tribunal  corrió  traslado del escrito a los no recurrentes; el  apoderado  de las víctimas y la agente del Ministerio Público se pronunciaron.  Cumplido  lo  anterior,  la  Corporación  de  instancia  remitió  la  actuación a la Corte para desatar el  citado recurso.    

IV.   CONSIDERACIONES   DE   LA   CORTE   

La  Sala  rechazará, por improcedente, el  “recurso       de      apelación”    interpuesto    y   sustentado  por        el  defensor  de la procesada  María   Margarita   Agudelo  de  Parra  contra la sentencia dictada en segunda instancia por el Tribunal  Superior  de  Popayán el  8  de  julio de 2016, por  no   hallarse   prevista   esta   forma  de  impugnación  en  el  procedimiento  penal   vigente   en   la   actualidad,  y  no  estar dentro del ámbito de sus competencias definir las  reglas que permitan su implementación.     

Consecuente  con  esta postura  y  siguiendo su reciente jurisprudencia  (CSJ,  SP, autos del 27  de  julio  y 24 de agosto  de        2016,        rad.       48442      y     48546),   la  Corte  dispondrá que se  habiliten  los  términos legales para la interposición y fundamentación de la  casación,  por  ser  la  impugnación  que legalmente procede contra los fallos  dictados  en  segunda  instancia  por los tribunales,  según  lo  consagra  el  artículo  181  de  la  Ley  906  de  2004.   

Las razones son las siguientes:     

1. La Corte Constitucional, en la Sentencia  C-792  de 29 de octubre de 2014, que el Tribunal  cita, declaró la inexequibilidad de varios artículos de  la  Ley  906  de 2004, por déficit normativo, en cuanto omitían la posibilidad  de  impugnar todas las sentencias condenatorias, y difirió sus efectos a un (1)  año,  contado a partir de su notificación, que se cumplió entre el 22 y el 24  de abril del 2015.   

2.  En  la  misma  decisión,  exhortó al  Congreso  de  la República para que en el término de un año, contado a partir  de  la  notificación  del  edicto del fallo, regulara el derecho a impugnar las  sentencias  penales  condenatorias dictadas por primera vez en cualquier estadio  procesal,  y  aclaró  que  de  incumplir  este  deber,  se  entendería  que la  impugnación   procedía  ante el superior jerárquico o funcional de quien  impuso la condena.      

3.  En  la  sentencia  de  tutela  SU-215  del 28 de abril de 2016,  la  Corte  Constitucional,  al  delimitar los efectos y alcances de la sentencia  C-792  de  2014, precisó:  (i)  que surtía efectos desde el 25 de abril de 2016, (ii) que operaba respecto  de  las sentencias dictadas a partir de esa fecha o que para entonces estuviesen  en  proceso  de  ejecutoria, (iii) que aunque en ella solo se había resuelto el  problema  de las condenas impuestas por primera vez en segunda instancia, debía  entenderse  que su exhorto llevaba incorporado el llamado al legislador para que  regulara  en  general  la impugnación de las condenas impuestas por primera vez  en  cualquier  estadio del proceso penal, y (iv) que la Corte Suprema, dentro de  sus  competencias,  o  en  su  defecto  el  juez  constitucional, atendiendo las  circunstancia  de  cada caso, debía definir la forma de garantizar el derecho a  impugnar  la  sentencia  condenatoria  impuesta  por  primera vez por su Sala de  Casación Penal.    

4.  La  Sala  Plena  de  Corte  Suprema de  Justicia,  en  sesión de fecha  28 de abril de 2016, aprobó el comunicado  08/2016,  en  el  que  precisó  que  la pretensión de la Corte Constitucional,  plasmada   en  la  sentencia  C-792  de  2014,  de  implementar,  a  partir  del  vencimiento  del  término  de un  año, la impugnación en todos los casos  en   que   se   dictara   sentencia  condenatoria  por  primera  vez,  resultaba  irrealizable,  porque  ni  la  Corte,  ni  autoridad judicial alguna contaba con  facultades  para  introducir  reformas o definir reglas que permitieran poner en  práctica este derecho.      

5. En la misma dirección se ha pronunciado  la  Sala  de  Casación Penal, en el entendido que una orden de la naturaleza de  la  que contienen las sentencias C-792 de 2014 y SU-215 de 2016, requiere de una  reforma   constitucional   y   legal  que  solo  puede  adelantar  el  Congreso,  por cuanto implica suplir  un  déficit  legal  normativo  que incluiría la redefinición de funciones, la  creación   de   nuevos   órganos  judiciales  y  la  redistribución  de   competencias,  entre  otros  aspectos  (CSJ,  AP, 18 de mayo de 2016, radicación 39156; CSJ AP3280-2016, 25  de  mayo  de  2016,  radicación 37858, entre otras).   

6. En el caso que se estudia, el Tribunal  Superior   de  Popayán,  arrogándose  competencias  que  no  tiene,  resolvió  sustituir  el recurso de  casación  por  uno  de  apelación,  y por esta vía, asignarle a esta Sala una  competencia  que  la  normatividad vigente no le otorga, con desconocimiento del  ordenamiento  procesal  penal  vigente,  que  no prevé el recurso de apelación  contra  sentencias  de segunda instancia, ni habilita a la Sala para actuar como  tribunal de apelación en estos casos.      

Y  aun  cuando  es  cierto  que  la  Corte  Constitucional,  en la sentencia C-792 de 2014, exhortó al legislador para que,  en  el  lapso  de  un año, expidiera una ley que permitiera impugnar los fallos  condenatorios  cuando  ellos  se  dictan  por primera vez, también lo es que la  omisión  en que incurrió el Congreso de la República en el período reseñado  impide  materializar esa posibilidad, así en la parte sustancial de la referida  sentencia  de  exequibilidad  signifique  que  procede  la  citada impugnación,  incluso  para  el  caso  en  que  se  desatendiera, como sucedió, su exhorto al  legislativo.   

Así las cosas, como, según la normatividad  vigente,  en  contra  de  la  sentencia  de  segunda  instancia -sin importar su  contenido-  solo  opera  el recurso extraordinario de casación, el cual ha sido  soslayado  para introducir un mecanismo ordinario hoy carente de sustento legal,  la  Corte  habrá de permitir a la parte afectada con el fallo acudir -si a bien  lo  tiene-  al  único  medio  establecido  legalmente  para  controvertirlo, de  conformidad  con  lo  que  regula  el  artículo  32  de  la Ley 906 de 2004, en  consonancia con los artículos 181 y 184 ibídem.   

Por  tanto, ordenará devolver la actuación  al  Tribunal, con el fin de que se restablezca el procedimiento, habilitando los  términos  legales  para  la  fundamentación de la casación, por ser el único  medio   de   impugnación   viable   frente   a   las   sentencias   de  segundo  grado.   

En  mérito  de  lo expuesto, la  CORTE  SUPREMA  DE JUSTICIA, SALA  DE CASACIÓN PENAL,   

V.  RESUELVE  

          1.  RECHAZAR, por  improcedente,  el  recurso  de  apelación  interpuesto  por  el  defensor de la  procesada     María     Margarita    Agudelo    de  Parra  contra  la  sentencia proferida por el Tribunal  Superior  de  Popayán  el  8  de julio de 2016.                                 

          2.   DEVOLVER              la actuación al Tribunal  Superior  de Popayán, en donde se correrán los términos para la sustentación  del  recurso  de  casación, con sujeción a lo dispuesto en el artículo 183 de  la  Ley  906  de  2004, modificado por el 98 de la Ley 1395 de 2010.    

          Contra      esta     decisión     procede     el     recurso     de  reposición.   

Notifíquese y cúmplase.  

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

Presidente  

JOSÉ FRANCISCO ACUÑA VIZCAYA  

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

              FERNANDO      ALBERTO     CASTRO  CABALLERO   

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

LUIS ANTONIO HERNÁNDEZ BARBOSA  

EYDER PATIÑO CABRERA  

PATRICIA SALAZAR CUÉLLAR  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

                             Secretaria     

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