AP5715-2015(46345)

2015

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

EYDER PATIÑO CABRERA  

Magistrado ponente  

AP5715-2015  

Radicación N° 46.345  

(Aprobado  Acta No.  350)   

Bogotá  D.C.,  treinta (30) de septiembre de  dos mil quince (2015).   

             La    Sala  resuelve  la  solicitud  de  pruebas  dentro del trámite de extradición que el  Gobierno   de   la   República   de   Malta   adelanta   frente   al  ciudadano  colombiano   José   Edgar  Peña  Ciceri.   

ANTECEDENTES  

1. Mediante Notas Verbales Números 833/2015 y  874/2015   del   21   y   28   de  abril  de  2015,  respectivamente1,  la Embajada  de  la  República  de  Malta  solicitó  la detención provisional con fines de  extradición  del  ciudadano  colombiano  José  Edgar  Peña  Ciceri,  petición  que  formalizó con la Nota  Verbal    No.    099/15    de    junio   de   20152.   

2.    Peña  Ciceri fue objeto de acusación número 1/2013 ante el  Tribunal  Penal  de la Isla de Malta y las Islas que forman parte de ella, en la  cual se señaló; específicamente   

«Hechos.  

El once (11) de septiembre del año dos mil  seis  (2006),  y  en el periodo antes de esta fecha, JOSE (sic) EDGAR PENA (sic)  (en   lo   sucesivo   se  nombrara  como  “el  acusado”)  decidió  comenzar  asociarse   con otras personas para tomar la iniciativa y traficar la droga  cocaína en Malta.   

El  acusado estuvo de acuerdo con un cierto  Enrique  Martínez  Burgoa  y  otras  personas  en el extranjero y en Malta para  transportar  y  traficar  la  cocaína  en  Malta.  De hecho el acusado y tales,  incluyendo  Enrique  Martínez  Burgoa, se acordaron y planificaron el medio por  el que tenían que transportar para llevar a cabo este plan.   

(…)  

Consecuencias  

Por sus acciones el citado José Edgar Peña  fue  culpable  por asociarse con cualquier otra persona o personas en Malta o en  el  extranjero  para vender o traficar la droga (cocaína) en estas islas contra  las  disposiciones de la Ordenanza de Drogas Peligrosas o promovió, constituyó  o financio (sic) esta asociación.   

La acusación  

Por lo tanto, el Fiscal General en nombre de  la  Republica  de  Malta,  a  la  vista  de  los  hechos, las circunstancias, la  ubicación  y  los  tiempos que anteriormente se hace referencia en este acto de  acusación,  acusa  al dicho JOSE (sic) EDGAR PENA(sic) culpable por: el once de  septiembre  del  año  dos mil seis (2006), y en el periodo antes de esta fecha,  se     asocio  (sic)  con  cualquier  otra  persona o personas en  estas  Islas  y  fuera  de  estas islas para vender o traficar la droga en estas  Islas  (cocaína)  en  contra  de  las  disposiciones  de la Ordenanza de Drogas  Peligrosas  (cap.  101)  o  promovió,  constituyó,  organizó o financió esta  asociación»3.   

3.  El  6  de  marzo  de  2015 se dispuso la  emisión  de  orden de arresto internacional -circular roja de INTERPOL- para la  captura   de   José  Edgar  Peña  Ciceri  por  el  Tribunal  de Magistrados de Malta, Juez Dr. Antonio Mizzi  LL.D4,  publicada  el  9  de  marzo  de  20155.   

La captura del requerido se efectivizó el 20  de  abril de 2015 a las 5:30 p.m. en la calle 53 No. 7 C-05 barrio Limonar de la  ciudad        de        Ibagué       (Tolima)6.   

4.  El  28  de  abril  de 2015, la Fiscalía  General  de  la  Nación  profirió resolución a través de la cual decretó la  captura  con  fines de extradición del ciudadano Peña  Ciceri, identificado con pasaporte canadiense JW669879  y  cédula  de  ciudadanía  colombiana  17.645.1167.  Actualmente ésta privado de  la   libertad   en   el   Establecimiento   Penitenciario   COMEB-La  Picota  de  Bogotá8.   

5.  El Ministerio de Justicia y del Derecho,  previo  concepto de su homólogo de Relaciones Exteriores sobre la existencia de  la   «Convención  de  Naciones  Unidas  contra  el  tráfico  ilícito  de  estupefacientes y sustancias psicotrópicas, suscrita en  Viena  el  20  de  Diciembre de 1988», mediante oficio  No.  OFI15-0017329-OAI-1100  del  3  de  julio  de  2015  remitió a la Corte la  documentación  enviada  por  la Embajada de la República de Malta, traducida y  autenticada.9   

6. El 6 de julio de 2015, arribó el proceso  a  la  Corte  y al día siguiente se recibió poder y solicitud para expedición  de  fotocopias  del  apoderado de confianza; con auto de fecha 7 del mismo mes y  año,  se  reconoció  la  designación  del  abogado, autorizándose las copias  pedidas  y  el traslado a los intervinientes por el término de 10 días para la  formulación   de   las   pruebas   que  considerasen  necesarias,  conforme  lo  establecido  en  el artículo 500 del Código de Procedimiento Penal10.   

7.  En memorial del 9 de julio siguiente, el  requerido  concedió  poder  a  un  nuevo  defensor, el cual posesionado, obtuvo  copia   íntegra   de   la   actuación   y   se   notificó   de   la   última  providencia11.   

8.  Transcurrido  el término probatorio, la  Procuradora  Tercera  Delegada  para la Casación Penal no hizo solicitud en ese  sentido; por su parte el defensor presentó memorial, así:   

8.1. Nulidad de la solicitud del trámite de  extradición.   

8.1.1.  Soporta  su  pretensión  en  que la  Embajada  de la República de Malta no cumplió los requisitos del artículo 513  de  la  Ley  906  de  2004  para  que  se  conceda la extradición de la persona  requerida,    frente    a    la    documentación    aduce    que   “han  sido  anexados  incompletos a la petición y ello genera la  nulidad   de   la   solicitud   del   trámite   de  extradición”12.   

Para  tal  fin,  indica que se presentó una  documentación  formal  pero  no  se adjuntó las sentencias mediante las cuales  fue  condenado  José  Edgar  Peña Ciceri  y  que  son  documentos  relevantes de la situación jurídica del  requerido en extradición en ese país, como son las siguientes:   

i). La sentencia del cinco (5) de diciembre  de  2012  número  10/1008  de  la  corte criminal de apelacionescontra (sic) la  sentencia  del  tribunal  penal  del 29 de octubre de 2010, en que se condena al  requerido  a  18  años de prisión presentado por la defensa el 01 de noviembre  de 2010 (…);   

ii).  Cinco meses después el 20 de mayo de  2013  Número  1/2013  al  que  refiere  el  Indictment  el  Tribunal  de Malta,  sustituye  la anterior sentencia pero en sentido contrario donde se le condena a  cadena  perpetua  y  se  hace  una  critica  a  la  prueba  testimonial de quien  transportaba la droga Enríquez Martínez Burgoa. (…);   

iii).  Un  año  después  la jurisdicción  constitucional  del  Tribunal de Malta con fecha 23 de julio de 2014 No. 66/2013  conceptúa  que  la  declaración  de  acusación No. 1/2013 L Q (sic) que es el  documento  sobre  el  que  se  apoya  la solicitud de extradición por parte del  Gobierno  de  Malta ) debe modificarse a la Luz del ART. 7  “del Convenio  Europeo  de  Derechos  Humanos y de las libertades fundamentales”.13   

8.1.2.  Manifiesta  que  la  documentación  omitida  por  el Estado peticionario es relevante, sin embargo, no se aportó al  trámite   de   extradición,   violando  derechos  y  garantías  mínimas  del  solicitado,  especialmente  a  la defensa y debido proceso, lo cual deriva en la  nulidad de la actuación.   

En conclusión, fundamenta su petición en el  desconocimiento    de    la    real   situación   jurídica   de   Peña    Ciceri,   incumpliéndose   las  previsiones  del  artículo  502  de  la  Ley  906 de 2004, ya que, “La   omisión   de  la  documentación  relacionada  (sentencias  anexadas)  potencia  la  invalidez formal de la documentación presentada por el  gobierno            de            MALTA”14  y  permite  evidenciar  una  violación  del  principio de la doble incriminación de su prohijado, ya que se  dispuso  la  nulidad  o  revocatoria  del  fallo  de condena emitido en el país  solicitante.   

8.1.3.  Por  otra  parte,  señala  que  se  exteriorizan  perjuicios  para  su  representado  por  la  irregularidad  en  la  “omisión   de  la  documentación  relevante  que  integra   el  indictment  number  1/2013  L  Q(sic)15”,  por  cuanto,  tiene una  situación  de  libertad,  al haber pagado parte de su pena y que por cuestiones  de  salud y falta de recursos económicos se vio obligado a regresar a Colombia,  violando el beneficio que venía gozando.   

8.2. De la petición probatoria.  

8.2.1.  Solicita se oficie al Ministerio del  Interior  y  de  Justicia  y/o Ministerio de Relaciones Exteriores-Dirección de  asuntos  Jurídicos  Internacionales  para  que  se  requiera a la República de  Malta-autoridades  judiciales-,  la  copia  autentica con traducción oficial al  idioma español de las siguientes tres (3) sentencias:   

“1.-     QORTI     TA     I-APPELL  KRIMINALI   

ONOR. IMHALLEF-AGENT PRESIDENT  

RAYMOND C. PACE  

ONOR. IMHALLEF  

DAVID SCICLUNA  

ONOR. IMHALEF  

JOSEPH ZAMMINT MC KEON  

Seduta tal -5 ta Dicembru, 2012  

Numru 10/2008  

Ir  Republlikata  Malta  V.  José  Edgar  Peña.   

2.- QORTI KRIMINALI  

ONOR. IMHALLEF LAWRENCE QUINTANO  

Sedutata I-20 ta Mejju, 2013  

Numru 1/2013  

Ir –Repubblikata Malte Vs JOSE EDGAR PEÑA   

3. – CIVIL COURT   

FIRST HALL  

(CONSTITUTIONAL JURISDICTION)  

THE  HON. MADAN JUSTICE JACQUELINE PADOVANI  GRIMA   

Sitting  of  the 23 rd July, 2014 Referanza  Kostitzzjonali        Number.       66/2013”16   

8.2.2. Así mismo, se requiera a la autoridad  peticionaria,  a  fin  que  precise si la última sentencia relacionada está en  firme  y  es  definitiva,  del  tiempo  de pena que finalmente se le impuso a su  representado  y  los  que  le restan por cumplir, una vez realizado el descuento  por trabajo, estudio y buen comportamiento.   

Igualmente,  se interrogue al Gobierno de la  República   de   Malta   o   a   la   Alta   Corte   de  Justicia  –Juez  Dr.  Antonio  Mizzi LL. D., para  que  esclarezcan  si  es  posible que José Edgar Peña  Ciceri  cumpla  lo  que falte de pena en Colombia y se  incorporé  a  la  actuación  la resolución de acusación del 2008 y sentencia  del   Tribunal   Penal   del   29   de   octubre  de  2010.(No  especifica  más  detalles).   

8.2.3. Aduce la pertinencia de las pruebas en  su  utilidad  para acreditar la invalidez de la documentación presentada dentro  del   trámite   de   extradición  y  modificar  la  situación  jurídica  del  solicitado.   

Por     otra    parte,    “la   sentencia   de   la   Corte  de  apelaciones  criminales  del 5 de diciembre de 2012 Número 10/28”17  pretende  demostrar  la  vulneración del principio de  doble  incriminación  y violación de derechos fundamentales de su prohijado en  el  proceso  penal en la República de Malta, los cuales solicita sean amparados  conforme el artículo 29 de nuestra Constitución Política.   

CONSIDERACIONES  

Teniendo  en  cuenta  la  naturaleza  de  la  solicitud  de  nulidad  y el alcance de la postulación probatoria de la defensa  de  José Edgar Peña Ciceri,  por    razones    metodológicas   se   resolverá   inicialmente   la   primera  petición.   

1. Frente a la nulidad.  

1.1.   Conforme   lo   tiene   decantado  pacíficamente la jurisprudencia de ésta Sala,   

«  (…) para abordar la procedencia de la  invalidez  de  la  actuación,  por  lo  menos  es  necesario  alegar uno de los  siguientes  dos  motivos: (i) el adelantamiento de actos procesales al margen de  los  requisitos  contemplados  en  el  ordenamiento  jurídico aplicable al caso  concreto,  lo  cual  deriva  en  los  denominados  vicios  de estructura, o (ii)  evidenciar  el  desconocimiento  de  derechos  procesales  fundamentales, lo que  origina errores de garantía». (CSJ AP 16 feb. 2011. Rad. 33181)   

1.2. Ahora, en este asunto se observa que el  apoderado    del   solicitado   José   Edgar   Peña  Ciceri denunció que la documentación aportada por el  Gobierno  de  Malta  en  apoyo  de  la  solicitud  de  extradición se encuentra  incompleta  y  dejan  de  observarse las previsiones del artículo 513 de la Ley  906 de 2004.   

Lo  anterior,  al  omitir  las  sentencias  mediante    las    cuales   fuera   condenado   Peña  Ciceri  y  que  son  relevantes  para  establecer  la  situación jurídica del requerido en extradición en ese país.   

1.3.  Encuentra  la  Corporación  que  la  solicitud  de  nulidad  hecha  por la defensa del requerido es improcedente, por  cuanto  en modo alguno se ocupa de revelar la presencia de un error de actividad  o  de  garantía  cometido  por  la Corte en desarrollo de la etapa judicial del  trámite  de  extradición,  pues  en  realidad se dedica a realizar comentarios  propios  de la oportunidad prevista en el inciso 3º del artículo 500 de la Ley  906  de  2004,  escenario  donde los intervinientes expresan sus puntos de vista  sobre  el  cumplimiento  de  los  requisitos contemplados en los artículos 493,  495, 502 y 513 de la citada Ley.   

En efecto, cuando la Sala se ocupa de emitir  el  concepto de rigor examina la validez formal de la documentación presentada,  la  plena  identidad  del  solicitado,  el principio de doble incriminación, la  equivalencia  de  la providencia proferida en el extranjero y el cumplimiento de  lo  previsto  en  los  tratados  públicos,  cuando  es  del  caso; conforme las  previsiones   respectivas   del   Código   de   Procedimiento  Penal  de  2004.   

Por tanto, la argumentación de la petición  de  nulidad  se  orienta  a  un  alegato conclusivo que va incluso a sugerir los  documentos  que  considera  debió  aportar  el  Estado  peticionario  y con una  consecuencia  que,  aunque  razona  dentro  del  debido  proceso  -artículo  29  Constitucional-,  se regula propiamente dentro de las cargas que le incumbe a la  Corte  su  verificación,  es decir, para el momento de la emisión del concepto  de rigor y no antes.   

1.4.  Adicionalmente,  la  finalidad  del  apoderado  de  Peña Ciceri de  esbozar   la   conculcación  de  una  garantía  constitucional  a  partir  del  desarrollo  del  proceso  penal y la ejecución de la pena que se le adelantó a  su   prohijado  en  la  República  de  Malta,  desconoce  que  el  trámite  de  extradición  no  es  jurisdiccional  sino  propiamente administrativo, donde le  está  vedado  a  la  Corte  pronunciarse  frente a la responsabilidad penal del  ciudadano requerido.   

En  casos,  similares  la jurisprudencia de  esta Corporación ha reconocido que:   

«Además, no debe perderse de vista que la  propuesta  planteada  por  la defensa conduciría a una indebida intromisión en  los  asuntos  internos  del  Estado  extranjero,  pues éste, en ejercicio de su  soberanía,  tiene  total  autonomía  para  determinar  las  formalidades de la  providencia  que  es  equivalente  a  la  acusación de nuestro sistema procesal  penal.   

De  otra  parte, aun cuando el abogado del  reclamado  advierte  que  con  el  recurso  solamente  persigue salvaguardar las  garantías  de  su  prohijado,  así  que  aclara  que  su ánimo no se dirige a  cuestionar  la  responsabilidad  de  éste,  pues  el  interés que le asiste se  contrae  a  que  se  conozcan  con  precisión  los hechos que dieron lugar a su  detención  con  fines de extradición, finalmente anota que se requiere conocer  los  hechos  para  saber  la  razón  de  su privación de la libertad y además  sostiene  que  los  mismos  tienen  una  comprobación  precaria,  por tanto, en  definitiva  cae  en  el  error  que  dijo  no  cometería, es decir, discutir la  responsabilidad del solicitado.» (CSJ AP 13 mar. 2013. Rad. 40359)   

Luego,  la  nulidad así planteada no tiene  vocación  de  prosperidad,  en  tanto,  si se presenta una doble incriminación  frente   al   proceso   penal  de  José  Edgar  Peña  Ciceri  será objeto de análisis al momento de emitir  el  respectivo  concepto,  el  cual  se  circunscribe  a la existencia de previa  jurisdicción o cosa juzgada en nuestro país.   

Así  las  cosas,  no  procede  la  aludida  petición.   

2.   De   las   pruebas  en  trámite  de  extradición.   

2.1.  En  atención a los aspectos que a la  Corte  le  compete dilucidar en el concepto de rigor, se orienta la pertinencia,  conducencia  y  utilidad  de  las solicitudes de pruebas, y, se concretan en las  siguientes,  por  virtud de los artículos 18 del Código Penal y 493, 495 y 502  de la Ley 906 de 2004:   

«(i)  Validez formal de la documentación  presentada;  (ii)  demostración  de la plena identidad del solicitado; (iii) el  principio  de  doble incriminación, conforme con el cual el hecho que motiva la  petición  debe  estar también previsto como delito en Colombia y reprimido con  pena  privativa  de la libertad cuyo mínimo no sea inferior a cuatro (4) años;  (iv)  la  equivalencia  de  la  providencia  emitida  en  el  extranjero  con la  acusación  emitida  en  el  derecho procesal interno, (v) el cumplimiento de lo  previsto  en los tratados públicos, cuando fuere el caso y (vi) si el asunto ya  ha  sido juzgado en Colombia, se debe cumplir la condición de que el expediente  contenga  información  que permita advertir fundadamente esa situación, con el  fin  de prevenir una eventual violación al principio constitucional del non bis  in     ídem.»    (CSJ  AP1188-2014. 12 mar. 2014. Rad. 42335)   

2.2. Al respecto,  el  artículo  139 de la Ley  906  de  2004  señala  el  deber   de  rechazar  de  plano  los  “actos  que  sean  manifiestamente  inconducentes,  impertinentes  o  superfluos”, mientras    que    el    precepto   359  ibídem   dispone  “la  exclusión,   rechazo  o  inadmisibilidad  de  los  medios  de  prueba  que,  de  conformidad  con las reglas establecidas en este código, resulten inadmisibles,  impertinentes,  inútiles,  repetitivos o encaminados a probar hechos notorios o  que      por      otro      motivo      no      requieran     prueba”.   

En   consecuencia   y   conforme  a  las  previsiones  del  canon 502  del        Código        de       Procedimiento  Penal de 2004,  las  pruebas  que  en este trámite se  soliciten  tienen  que  relacionarse con el objeto de la extradición  y  los  requisitos  que  de  esta  figura  se  predica  conforme a  la  norma,  y  no  con los  hechos que se juzgan.   

Lo   anterior,  en  atención  a  que “la  competencia  de  la  Corte,  dentro  del  trámite de  extradición,  se  limita  a  emitir  el  respectivo  concepto  sobre  la  viabilidad  de entregar o no a la persona solicitada por un  Gobierno   extranjero,   después  de  examinar  los  aspectos   a   que   aluden   los  artículos  493,  495  y  502  del  Código de  Procedimiento                  Penal18”.  (CSJ  AP. 30  abr.        2013.        Rad.       40298)   

3. Del caso en concreto.  

3.1. Precisados   los  parámetros  bajo  los  cuales  corresponde  adelantar  la  actividad  probatoria en el trámite     de    extradición,    la   Sala   admitirá     la    pretensión    que   en   tal   sentido   esbozó   la  defensa, a fin  de  que  se allegue copia autentica con  traducción    al   idioma   castellano19,        de        las  siguientes  sentencias:   

“1.-     QORTI     TA     I-APPELL  KRIMINALI   

ONOR. IMHALLEF-AGENT PRESIDENT  

RAYMOND C. PACE  

ONOR. IMHALLEF  

DAVID SCICLUNA  

ONOR. IMHALEF  

JOSEPH ZAMMINT MC KEON  

Seduta tal -5 ta Dicembru, 2012  

Numru 10/2008  

Ir  Repubblikata  Malta  V.  José  Edgar  Peña.   

2.- QORTI KRIMINALI  

ONOR. IMHALLEF LAWRENCE QUINTANO  

Sedutata I-20 taMejju, 2013  

Numru 1/2013  

Ir          –Repubblikata  Malte  Vs  JOSE  EDGAR  PEÑA   

3.          – CIVIL COURT   

FIRST HALL  

(CONSTITUTIONAL JURISDICTION)  

THE HON. MADAN JUSTICE JACQUELINE PADOVANI  GRIMA   

Sitting  of  the 23 rd July, 2014Referanza  Kostitzzjonali        Number.       66/2013”20   

Tales pruebas  cumplen los requisitos de  pertinencia  y  utilidad  de    la  petición  frente  al requerimiento  de     establecer     la     validez     de    la  información   presentada   para  la  solicitud  de  extradición  del  ciudadano colombiano José     Edgar    Peña Ciceri.   

En    consecuencia,    se  oficiará  a la  Embajada de la República de Malta,  a    través    del   Ministerio   de   Relaciones  Exteriores     de     nuestro    país, para que  incorpore  a  la  actuación  las sentencias en  referencia,       en       caso      de      que      existan,      autenticadas  y  traducidas  al idioma  castellano,  adicionalmente,  diga    sí      las      mismas   se   encuentran   en   firme,  es  decir,  con  efectos  de  ejecutoria definitiva.   

3.2.  En  lo  que  se  relaciona  con los  literales     B    a    F    de    la    solicitud  probatoria,  donde  se  requiere   certificación  del  tiempo  de  condena,  incluidos  descuentos,  el comportamiento del requerido en el establecimiento de  reclusión y   la   declaración   del  Juez  que  emitió    la    orden    de   arresto,  para  conocer  si  la pena la puede  cumplir  en nuestro país,  se    denegarán   por   carecer   de   pertinencia  respecto  al  objeto  de  extradición.   

Lo  expuesto,  en  atención   a   que  la  forma  del     cumplimiento     de  la  pena  o  si  es posible que se  purgue  en  nuestro territorio colombiano,  se circunscribe a aspectos lejanos a  la  discusión dentro del  presente  trámite, pues  incumbe   de   manera  privativa  al  juez  natural  del  solicitado,  de  modo  que  solo  en  sede de la  competencia  del  Estado  requirente  puede proponerse y debatirse, toda vez que  tiene carácter contencioso.   

Por    el    contrario,     como     lo     ha     reconocido     la     Sala:   

“el  trámite de extradición,  se  trata  éste  de  un  escenario     exclusivamente    orientado    a    la    constatación  objetiva del cumplimiento de un conjunto de requisitos de orden  constitucional   y   legal,   de  modo  que  los  aspectos  relativos  a  la  responsabilidad  del requerido deben ventilarse ante las  autoridades       judiciales      del      país  solicitante”.             (CSJ. AP, 2  jul. 2008, Rad. 29505).   

La          Corporación  viene  sosteniendo  que el   tema   de   responsabilidad   del  peticionado        resulta        «inabordable   dentro   del         trámite         de  extradición,      ya     que     éste  no es un juicio sobre la responsabilidad del solicitado, sino  un    mecanismo   de   cooperación   internacional  encaminado  a  verificar  el cumplimiento de unos requisitos específicos   y   mínimos,   que  una  vez  acreditados  imponen  la  emisión  de  un  concepto determinado»  (CSJ AP,  11 jul. 2001, Rad. 16710).   

En suma, se reitera que la conducencia de  la  prueba  en  materia  de  extradición  radica en  exhortar  aquellas  que  demuestren  que  no se cumple alguno de los fundamentos  temáticos  sobre los que  versa  el  concepto  que  rinde  la  Corte,  referidos  en  el artículo  502  de  la Ley 906 de 2004 descrito anteriormente, debido a  que    tal    y    como    lo    ha    expuesto   esta   Corporación:   

«La  extradición      es     un     trámite  administrativo  que  no  implica  un  juicio de responsabilidad   penal.   Como   se   trata,   además,  de  un  mecanismo  de  cooperación  regido   por   los   principios   del   derecho   internacional  público,  la  verificación del sustento  material   y   del   mérito   sustantivo   de   la  acusación  foránea por  parte    de    los    jueces   colombianos   implicaría  no  sólo  la contravención de los principios  de    confianza   legítima   y   recíproca    entre    Estados,    sino    la    usurpación   de   la  soberanía  judicial  del  país             solicitante». (CSJ AP  19   sep.-.  2012.  Rad.  39354)   

3.3.   Así  mismo,       se  negará     por    indeterminada    la    petición   del   defensor   de  José      Edgar  Peña  Ciceri orientada a  solicitar  la  resolución  de acusación  del 2008 y la sentencia del Tribunal Penal del 29 de octubre de  201021    por   no   haberse   manifestado  su   objeto   ni   aclararse   que   autoridad  las  profirió.   

3.4.  Finalmente,   la  Corte  de    manera    oficiosa,    ordenará  al  Ministerio de Relaciones Exteriores  que  oficie  a  la  Embajada  de  la  República  de  Malta  para que informe en  castellano  si  las sentencias referidas en el acápite 3.1. de esta providencia  se  relacionan  con  los  cargos   por   los   que   se   ha   solicitado  la  extradición    de  Peña Ciceri         -Acusación    número   1/2013   del  2  de  enero  de 2013 del Tribunal  Penal  de  la  Isla  de  Malta  y las Islas que forman parte de ella22  y  se  especifique  la situación  jurídica  definitiva del  requerido.   

En mérito de lo expuesto, LA CORTE SUPREMA  DE JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL,   

   

RESUELVE  

1º.  NEGAR  por  improcedente   la   solicitud   de   nulidad  presentada  por  el  apoderado  de  José      Edgar  Peña Ciceri.   

2º. DECRETAR  las  pruebas  solicitadas por el  defensor   del  peticionado,  relacionadas  en  el  acápite  3.1  de  la  parte  considerativa.   

4º.   NEGAR  las  pruebas  referidas  en  los  numerales 3.2 y 3.3, por los fundamentos señalados en precedencia.   

5º.        ORDENAR,  de  manera  oficiosa,  la  práctica  de  la  prueba  citada  en  el  contenido 3.4. de esta  decisión.   

Contra esta decisión procede el recurso de  reposición.   

Notifíquese y cúmplase  

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

JOSÉ LEÓNIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

FERNANDO      ALBERTO      CASTRO  CABALLERO   

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

EYDER PATIÑO CABRERA  

PATRICIA SALAZAR CUÉLLAR  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria  

    

1 Cfr.  Folios 29 y 30, 229 y 230, 226 y 227 de la carpeta anexa.   

2 Cfr.  Folio     234     y     273     ibídem.   

3 Cfr.  Folio          112         ibídem.   

4 Cfr.  Folios  54  a  55  y  18  a  20  ibídem No obra traducción al castellano   

5 Cfr.  Folios 16 a 21 Ibídem   

6 Cfr.  Acta     de     derechos     del     capturado.     Folio     4     Ibídem.   

7 Cfr.  Folios 153 a 156 ibídem.   

8 Cfr.  Folio 7 a 9 del Cuaderno de la Corte.   

9 Cfr.  Folios  1  y  2  del  Cuaderno  de  la  Corte. Además se anexó carpeta con 324  folios.   

10 El  auto  se  encuentra  fechado  el 7 de julio de 2015. Cfr. folio 9 Cuaderno de la  Corte.   

11  Cfr. Folio 13 a 15 ibídem   

12  Cfr. Folio 23 Ibídem.   

13  Cfr. Folio 24 y 25 carpeta de la Corte   

14  Cfr. Folio 26 Ibídem.   

15  Cfr. Folio 27 Ibídem.   

16  Cfr. Folios 29 y 30 Ibídem.   

17  Cfr. Folio 31 Ibídem.   

18 En  el  presente  caso  se  aplica  la  Ley  906  de 2004, por cuanto los hechos que  sustentan  la petición de extradición se habrían cometido después del 1º de  enero  de  2005,  fecha  en  la  cual  entró  en  vigencia  el nuevo Código de  Procedimiento  Penal.  En este sentido, ver CSJ AP. 4 abr. 2006. rad. 24187 y AP  3 oct. 2006, Rad 25080, entre otros.   

19  Artículo 10 de la Constitución Política de Colombia.   

20  Cfr. Folios 29 y 30 Ibídem.   

21  Cfr. Folio 31 cuaderno Corte.   

22  Cfr. Folios 111 a 113 y 284 a 286 carpeta anexa.     

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