AP5246-2014(44476)

2014

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Eyder Patiño Cabrera  

Magistrado ponente  

AP5246-2014  

Radicación N° 44.476  

(Aprobado Acta N° 288)  

Bogotá  D.C., tres (3) de septiembre de dos  mil catorce (2014)   

  VISTOS  

Se  pronuncia  la Corte sobre el impedimento  manifestado  por  el  titular  del  Juzgado  de Ejecución de Penas y Medidas de  Seguridad  de  Arauca  (Arauca),  para  adelantar  la  vigilancia  de la condena  impuesta  a Héctor Hevencio  Ciro        Zapata       como       coautor  del  delito de rebelión.   

ANTECEDENTES RELEVANTES  

1. El 29  de  noviembre  de  2013,  el Juzgado  Penal  del  Circuito  de  Descongestión  de  Saravena,  declaró a Héctor  Hevencio Ciro Zapata responsable  del        delito        de        rebelión,  a  título  de  coautor. En consecuencia, le impuso como  sanciones      principales     48     meses    de    privación    de    la   libertad   y   66.66   SMLMV  de  multa.  Negó  la  suspensión condicional de la  ejecución    de    la    pena    y   la   prisión  domiciliaria.   

2.  Ejecutoriada la sentencia, fue remitida  al  Juzgado  de  Ejecución  de  Penas y Medidas de Seguridad de Arauca para que  allí se efectuara su vigilancia.   

3.   Sin   embargo,   mediante  auto  del  18  de  julio  de 2014, el  titular  del despacho ejecutor manifestó su  impedimento  para ejercer tal función, invocando la causal 6ª  consagrada  en  el  canon  56  del  Código  de  Procedimiento Penal de 2004, en  sustento  de  lo  cual explicó que el fallo fue proferido por él mismo, cuando  fungió  como  juez  de  conocimiento en Saravena. Ante la inexistencia de otros  juzgados  de igual categoría en dicho territorio, remitió las diligencias a su  homólogo  radicado  en  Pamplona,  con  petición de  prisión        domiciliaria       pendiente       de       resolver.   

Este  último  se  pronunció  de  manera  negativa    en   proveído   del   12   de   agosto  último.  Expuso  que  «el  impedimento  del  numeral  6º del artículo 56 de la Ley 906 de 2004, solamente  tiene  cabida  cuando  el  fallador se ocupa de manera expresa de alguna materia  que  debe  ser  analizada  en  sede de ejecución de penas, por lo que el simple  hecho   de   ser   el   fallador   o  quien  ha  proferido  la  declaración  de  responsabilidad,   no   lo   inhabilita  por  sí  mismo  para  no  [sic]  conocer  de la fase de ejecución  de     la    pena».    Finalmente,    dispuso   la   remisión   del   asunto  a  la  Sala  de  Casación  Penal.   

CONSIDERACIONES  

1.  De conformidad con el artículo 57 de la  Ley  906  del  2004, modificado por el 82 de la Ley 1395 del 2010, corresponde a  la  Sala  de  Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia dirimir el asunto,  por  cuanto  el  impedimento es manifestado por un juez de Arauca y el llamado a  conocer  el  asunto  es  de  un  distrito judicial diferente, Pamplona, de donde  surge  que el incidente debe ser resuelto por el superior funcional común a los  dos.   

2.   La   Corte   encuentra   infundado el impedimento formulado por el  Juez  de Ejecución de Penas y Medidas de Seguridad de Arauca, quien, por tanto,  deberá  vigilar  la  ejecución  de  la  pena.  Los motivos, que en lo esencial  comparten    los    expuestos    por    el    juez    de   Pamplona,   son   los  siguientes:   

(I)  La razón de ser del impedimento radica  en  que  el  ánimo  del  funcionario  no  se  encuentre  afectado  por  ninguna  circunstancia  que  pueda llevarlo a decidir sin equidad, sin objetividad. Surge  viable  que  quien  ha conocido del proceso, ha intervenido dentro del mismo, al  conocer  de  instancias  posteriores,  pueda  estar  contaminado respecto de una  determinada   postura,   en   detrimento   de   la   imparcialidad   que  le  es  exigible.   

(II)  Pero  sucede  que,  cuando se trata de  vigilar  el  cumplimiento  de la sanción impuesta en un fallo ejecutoriado, por  regla  general  lo acaecido dentro del proceso ninguna incidencia tiene sobre la  ejecución  del  castigo,  como  que al juez ejecutor le corresponde simplemente  estar  al tanto de que se acate lo resuelto en la sentencia, sin que los asuntos  decididos  en ella puedan ser controvertidos, precisamente en respeto de la cosa  juzgada.   

Por mejor decir, al juez ejecutor corresponde  dar  cabal  cumplimiento  a  la  sentencia  de  condena,  sin que ni él, ni las  partes, puedan reabrir controversias ya superadas.   

(III) La causal de impedimento esgrimida, la  del  artículo  56.6,  no  resulta  aplicable.  La  norma  dice que es causal de  impedimento  “Que  el  funcionario  haya dictado la  providencia  de cuya revisión se trata”. La alusión  hace  referencia a que el juez hubiese dictado la sentencia que se va a revisar,  y  deriva  incontrastable que el juez de ejecución en modo alguno puede revisar  la  sentencia  de  condena, sino que debe encargarse de su cumplimiento, lo cual  es  diferente.  El  reexamen  de  que se trata solo puede hacerse por vía de la  acción de revisión.   

Tampoco resulta admisible que se habilita la  causal  por cuanto el juez de ejecución “participó  dentro  del  proceso”,  pues el entendimiento de esa  intervención  apunta  a que en la primera ocasión se trataron temas de hecho y  de  derecho  que  resultan  ser  los  mismos  deben resolverse en la oportunidad  posterior  y  sucede  que  en la sentencia condenatoria se valoraron aspectos de  tipicidad  y  responsabilidad,  que resultan ajenos a los que han de tratarse en  sede de ejecución.   

(IV)  En  la  misma  línea  se concluye que  eventualmente  puede  estructurarse  la inhabilidad cuando el juez de ejecución  deba  tratar  y  resolver asuntos que, con el mismo alcance, fueron abordados en  el  juicio  y/o  la  sentencia,  pues  en  tal  supuesto sí se estaría ante un  conocimiento  previo  del  asunto  y  se  revisaría  un  tópico  resuelto  con  antelación.   

3. La jurisprudencia de la Sala de Casación  Penal  se  ha  pronunciado  en  esos  términos. El 7 de marzo de 2007 (radicado  27.003),  dijo  lo  siguiente  respecto  de que el juez ejecutor no se encuentra  impedido para vigilar la ejecución de la pena:   

“Los impedimentos están instituidos para  garantizar  la  objetividad  e  independencia  en  la  función  de  administrar  justicia,  de ahí que especialmente cuando el funcionario judicial ha prefijado  conceptos  o  ha  proferido decisiones dentro de un determinado caso, se le debe  relevar  a  fin de que el compromiso de su criterio no altere la ecuanimidad que  debe reinar al resolver el asunto.   

De  tiempo atrás  la    Corte   ha   insistido   en   que   para   la  separación  del  conocimiento  del proceso por parte  del  funcionario  judicial  es  necesario  que las causales en las que se apoyan  tengan  sustento para acreditar un interés  particular  que lo afecte directa o indirectamente con capacidad  objetiva   de   alterar   su   ponderación  y   ecuanimidad.   

En  el caso de la especie, el Magistrado de  la   Sala   de   Decisión  del  Tribunal  Superior  de  Medellín  anunció  la  perturbación  de  la  objetividad  judicial necesaria para conocer del proceso,  basado  en  el hecho de que emitió la sentencia de primer grado al interior del  proceso   seguido   en   contra   de…,   por   ello,   ubica  la  circunstancia     impeditiva     en     la    previsión  del  numeral 6° del artículo    99   de   la   Ley  600  de  2000 relacionado con que “el  funcionario  judicial  haya  dictado  la  providencia  cuya revisión     se     trata     o    hubiere    participado    dentro    del  proceso…”.   

Acerca de los dos motivos impeditivos de la  causal     en     comento    la    Corte    reiteradamente    ha    señalado  que  se  busca evitar de lado  que   quien  ha  proferido  una  decisión  llegue  a  revisarla  en  segunda  instancia o en casación, como  juez  de  su  propia  actividad, y de otro que: “ la  participación del funcionario judicial en el proceso  debe  ser  de  una  entidad  suficiente,   de   fondo,   sustancial,   esto   es,   que  lo  vincule  con  el  diligenciamiento  puesto  a  su consideración, por lo  que   le   impide   actuar   con   la  imparcialidad  y  ponderación  que  de  él  espera  la comunidad y,  particularmente,      los     sujetos     intervinientes     en     la         actuación”1.    

No  queda  duda  que  surtidas  las  fases  procesales  de  investigación  y  juzgamiento con la  consiguiente  declaración  de  responsabilidad penal  del  enjuiciado,  procede  la  etapa  de  conocimiento  de ejecución   punitiva,   una   vez   la   sentencia   condenatoria  hace  tránsito a cosa juzgada. La  inmutabilidad    del    fallo    marca    así   un  límite  al  restringir  la  competencia del juzgado  encargado  de velar por su cumplimiento por cuanto no puede volver a la discutir  aspectos   probatorios  o   jurídicos  que  se  abordaron    en    la  providencia    que    decidió   el   objeto   del  proceso.   

En este orden, vista la manifestación del  motivo  de  inhibición del Magistrado…  la  Corte  encuentra razón a la Sala Dual del Tribunal Superior  de  Medellín que la declaró infundada, puesto que tratándose de la ejecución  de  la sentencia, carecen de relevancia las decisiones adoptadas al interior del  proceso,  de  ahí  que  la  circunstancia  aducida  por el Magistrado por haber  emitido  el  fallo  de  primer  grado,  cuando anteriormente se desempeñó como  juez,  no  tiene  carácter vinculante para decidir aspectos relacionados con la  vigilancia del cumplimiento de la sanción.   

En efecto, no se trata del examen de alguna  providencia  por  él dictada, ni menos, el hecho de  haber  emitido  el  fallo  de  primera  instancia  puede  considerárselo  como  participación suya en el  proceso,  pues  al  fungir como juez, no se advierte la intervención    como   parte   con  interés  jurídico, lo que hace inexistente algún  compromiso  del  criterio del Magistrado en sede del recurso de  apelación  que se elevó  contra      una  decisión     adoptada    por    el    juez    de  ejecución  de penas y medidas de seguridad y por lo  mismo,  no  se  aviene la causal impeditiva para separarlo del conocimiento  del asunto.   

En consecuencia, como las razones expuestas  por  el  Magistrado… no  comportan  la asunción de  una  posición  judicial  determinada que afecte los  principios  de  objetividad  e  imparcialidad que pongan en cuestión  la  transparencia  en  la  decisión  judicial,   la   Sala  no  lo  apartará   del   conocimiento   que   como   juez   de  segundo  grado  le  compete”.   

En relación con la eventualidad en donde el  juez  de  ejecución  deba  resolver  asuntos  que  fueron  tratados en el fallo  condenatorio  (dictado  por  él)  y que, por ende, su imparcialidad puede estar  viciada  en  cuanto  ya  adoptó  posturas,  el  17 de febrero de 2010 (radicado  33.525),  en  un  caso  en  donde  en  la sentencia se había negado la prisión  domiciliaria   que   luego   fue   postulada   al   juez   ejecutor,   la  Corte  expuso:   

“La  materialidad  de  la  causal  que se  invoca  se  constata con la simple revisión de la sentencia condenatoria, en la  cual  claramente  se nota que el juez se ocupó de manera expresa de la prisión  domiciliaria  de…  la  cual  negó  con una argumentación  relativamente  extensa,  lo  que  conlleva  a  concluir  que ya comprometió su criterio en esa  materia,  por  lo  que  deberá  ser alejado del conocimiento de dicho asunto en  segunda instancia.   

De  suerte  que la expectativa que tiene el  condenado…  a que la administración de justicia provea para el trámite de la  ejecución  de  su  condena,  un juez imparcial, debe ser satisfecha, lo cual se  garantiza    declarando    fundada    el    impedimento    propuesto    por   el  magistrado…    

Así las cosas, sin que sea necesaria mayor  disquisición,   la   Sala   encuentra   fundado   el   impedimento  y  así  lo  declarará”.   

No  obstante,  tal  situación  no  resulta  aplicable  en  el  presente evento para estructurar el impedimento, pues si bien  es  cierto  que  al interior de las diligencias existe una petición de prisión  domiciliaria  pendiente  de  resolución, asunto que fue objeto de estudio en la  sentencia  condenatoria  de manera tangencial, (ya que  sólo  abordó  el punto para negarlo por no cumplir con el requisito de la pena  mínima),  también lo es que, la solicitud elevada en  sede   de   ejecución  tiene  como  fundamento  «la  condición  de  padre  cabeza  de familia», situación  que  no  fue  objeto de estudio por el fallador, por lo cual es un asunto propio  del juez que vigila la pena.   

Consecuente con lo expuesto, la Sala  de Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia,   

RESUELVE  

Declarar     infundado    el  impedimento  formulado  por  el  Juez  de  Ejecución de Penas y  Medidas  de  Seguridad de Arauca (Arauca), para vigilar la ejecución de la pena  impuesta   a   Héctor  Hevencio Ciro Zapata.   

En  consecuencia,  el  funcionario  deberá  conocer de la ejecución del fallo de que se trata.   

Cúmplase.  

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

MARÍA     DEL    ROSARIO    GONZÁLEZ  MUÑOZ   

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

EYDER PATIÑO CABRERA  

PATRICIA SALAZAR CUELLAR  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria    

1 Auto  del 15 de julio de 2003 radicación 21149.     

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