AP5227-2016(48607)

2016

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

       

PATRICIA    SALAZAR  CUÉLLAR   

MAGISTRADA  PONENTE   

AP5227-2016   

Radicación    No.:  48607   

Acta      No.  243   

Bogotá  D.  C.,  diez (10) de agosto de  dos mil dieciséis (2016).   

VISTOS  

De acuerdo con lo dispuesto por el numeral 4º  del  artículo 32 de la Ley 906 de 2004, define la Sala de Casación Penal de la  Corte  Suprema  de  Justicia, la competencia para conocer del proceso adelantado  contra   JANIS  YULIETH  RODRÍGUEZ  RODRÍGUEZ,  YENI  MORENO   PALACIOS,   ANDREA  MANCILLA  OBANDO,  OLIVO  GARCÍA,  LUISA  FERNANDA  JARAMILLO  TABORDA,  GLADYS  ESTHER  CORTEZ  RAMOS, YUDI MILENA MOLINA GUERRERO,  JOSÉ  MAURICIO  DORZAN  LEÓN,  ALDEMAR  CÁRDENAS  SOTO, WILBER EFRÉN ARRIETA  BERTEL,  CLAUDINO CAICEDO HURTADO, CAMPO ELÍAS BARROS GUTIÉRREZ, JAIRO MONCADA  MONCADA,  JORGE  ELIÉCER  SERNA  URRUTIA, ROQUE JACINTO TAPIAS SOTELO, HUVERNEY  SÁNCHEZ  BLANCO,  ROBINSON  OSPINA HERÁNDEZ, MANUEL ANTONIO MOSQUERA PALACIOS,  NORVEY  MOSQUERA  MOSQUERA,  VERÓNICA  ANAYA  FONSECA, MÓNICA DUARTE RAMÍREZ,  CECILIA   FONSECA   VANEGAS,  RUBIELA  DÍAZ  ROJAS  y  CAROL    YANINA    FLOREZ   MORANTES,   procesados  por  los  delitos de extorsión agravada, concierto para  delinquir agravado y lavado de activos.   

HECHOS  

          Según el escrito de acusación:   

Se ha conocido sobre la existencia de una red  de  personas  privadas  de  la  libertad,  que  desde la cárcel de Palogordo en  Girón  (Santander)  realizan  extorsiones  vía  telefónica  a  ciudadanos del  departamento  del  Meta  bajo  la  intimidación  de  causar  un mal grave a sus  víctimas,  constriñéndolas  a realizar giros de dinero a través de empresas,  legalmente   constituidas  para  ello.  Para  el  buen  funcionamiento  de  esta  organización  delincuencial  se  valen  de  personas  que se han concertado con  ellos  para  delinquir  y  que  se  ubican en diferentes ciudades del país para  proporcionar  los  datos  de  las  personas a extorsionar, de otras personas que  cobran  los giros en las agencias y los reenvían a otras que reciben nuevamente  esos  giros  y distribuyen el dinero a los mismos internos o sus familiares, con  lo  cual  dan apariencia de legalidad a los dineros producto de origen ilícito,  los  cuales  constituyen  cuantiosas  sumas  de  dinero  de  origen  ilegal pero  trasladadas al tráfico normal de nuestra economía.   

Hay   necesidad   de   mencionar   que  la  investigación  500016000565201480007  se  inició  según  denuncia  del señor  GERMÁN  EDUARDO  RESTREPO  LINARES  de fecha 04-06-14, a la cual se anexaron 24  investigaciones,  toda  vez  que  observando,   bien  sea  los  números de  celulares  de los cuales emanan las llamadas extorsivas o bien sea, las personas  a  quienes  se  les  pide  realizar  los  giros  producto  de  la extorsión, se  demuestra  un  vínculo  o  mismo patrón criminal por lo cual fue dable ordenar  dicha conexidad procesal.   

ANTECEDENTES PROCESALES  

          El  26  octubre  de  2015 la Fiscalía radicó escrito de acusación  contra  JANIS  YULIETH  RODRÍGUEZ  RODRÍGUEZ,  YENI  MORENO  PALACIOS,  ANDREA  MANCILLA  OBANDO, OLIVO GARCÍA, LUISA FERNANDA JARAMILLO TABORDA, GLADYS ESTHER  CORTEZ  RAMOS, YUDI MILENA MOLINA GUERRERO, JOSÉ MAURICIO DORZAN LEÓN, ALDEMAR  CÁRDENAS  SOTO,  WILBER  EFRÉN ARRIETA BERTEL, CLAUDINO CAICEDO HURTADO, CAMPO  ELÍAS  BARROS  GUTIÉRREZ, JAIRO MONCADA MONCADA, JORGE ELIÉCER SERNA URRUTIA,  ROQUE   JACINTO   TAPIAS  SOTELO,  HUVERNEY  SÁNCHEZ  BLANCO,  ROBINSON  OSPINA  HERÁNDEZ,  MANUEL  ANTONIO  MOSQUERA  PALACIOS,  NORVEY MOSQUERA MOSQUERA, como  presuntos  responsables  de  los  delitos de extorsión agravada, concierto para  delinquir  agravado  y  lavado  de  activos;  y  contra VERÓNICA ANAYA FONSECA,  MÓNICA  DUARTE  RAMÍREZ,  CECILIA FONSECA VANEGAS, RUBIELA DÍAZ ROJAS y CAROL  YANINA  FLOREZ  MORANTES  por los delitos de concierto para delinquir agravado y  lavado de activos.   

          Lo  anterior, de conformidad con lo dispuesto en los artículos 244,  245-4, 340 inciso 2º, 323 y 58 numeral 10º del Código Penal.   

          La  actuación fue asignada por reparto al Juzgado Segundo Penal del  Circuito Especializado de Bucaramanga.   

         Después  de  múltiples  aplazamientos,  el  25  de julio de 2016,  convocadas  las  partes  para  diligencia  de  formulación  de  acusación,  el  Representante  de  la  Fiscalía impugnó la competencia del juzgado mencionado.  Refirió    que    en   este   caso   se   debe   aplicar   el   “inciso  2º  del  artículo 43 de la Ley 906 de 2004”  y  asignar  la  actuación  a  los  juzgados penales del circuito  especializados  de  Villavicencio. Lo anterior, prosiguió, por cuanto es en esa  ciudad  donde residen las 24 víctimas de las conductas punibles perpetradas por  los  imputados  y,  además,  es  el  lugar  donde  se  encuentran los elementos  fundamentales  de  la  acusación como “entrevistas,  ampliaciones   de   denuncia,   las   mismas   denuncias,  elementos  materiales  probatorios,  evidencias  físicas  e información legalmente obtenida”.   Manifestación  que  fue  coadyuvada por los abogados  defensores presentes en la audiencia.   

         En   consecuencia,  el  juez  cognoscente  dispuso  el  envío  del  diligenciamiento   a   esta   Corporación,   con   miras   a   la   definición  correspondiente.   

CONSIDERACIONES  DE  LA  CORTE   

1.  Corresponde a la  Sala  de  Casación  Penal  de  la  Corte  Suprema  de  Justicia, conforme a los  lineamientos  contenidos  en  el  numeral  4°  del  artículo 32 del Código de  Procedimiento  Penal  (Ley  906  de 2004),  pronunciarse  sobre la competencia cuando se trate de juzgados de  diferentes distritos.   

2.     En   este   sentido,  lo primero que hay que advertir es que  a  efecto  de  establecer  la  competencia  en  el caso sub examine (en   el   cual   se  investigan  varias  conductas   punibles,   respecto   de   varios       procesados),  resultan  ajenas  y  totalmente  equivocadas  las consideraciones  realizadas  por  el representante de la Fiscalía. Lo adecuado en este asunto es  acudir  a lo previsto en el artículo 52 de la Ley 906 de 2004 y no a lo normado  en    el    artículo    43    ejúsdem,     como     a    continuación    se  explica:   

En auto CSJ AP, 19 jun. 2013, rad. 41532, la  Corte  precisó  las  diferencias  entre  uno  y otro precepto, sin que se pueda  afirmar que entre ellos existe contradicción. Al respecto dijo:   

La Corte debe precisar que los artículos 43  y  52 de la Ley 906 de 2004, regulan situaciones diferentes, sin que entre ellos  pueda      advertirse      colisión,      confrontación,      confusión     o  ambigüedad.   

El  artículo  43,  contempla,  en  sus  dos  primeros incisos:   

Competencia.  Es  competente  para  conocer  del  juzgamiento  el juez del lugar donde ocurrió el  delito.   

Cuando  no fuere posible determinar el lugar  de  ocurrencia  del  hecho, éste se hubiere realizado en varios lugares, en uno  incierto  o  en  el  extranjero, la competencia del juez de conocimiento se fija  por  el  lugar  donde se formule acusación por parte de la Fiscalía General de  la  Nación, lo cual hará donde se encuentren los elementos fundamentales de la  acusación.   

Por  su  parte,  el  artículo  52  ibídem,  reseña:   

Competencia   por   conexidad.  Cuando  deban juzgarse delitos conexos conocerá de ellos el juez  de  mayor  jerarquía de acuerdo con la competencia por razón del fuero legal o  la  naturaleza del asunto; si corresponden a la misma jerarquía será factor de  competencia  el  territorio,  en  forma excluyente y preferente, en el siguiente  orden:  donde  se haya cometido el delito más grave; donde se haya realizado el  mayor  número  de  delitos;  donde  se haya realizado la primera aprehensión o  donde se haya formulado primero la imputación.   

Cuando se trate de conexidad entre delitos de  competencia   del  juez  penal  del  circuito  especializado  y  cualquier  otro  funcionario judicial corresponderá el juzgamiento a aquél.   

Como   se   aprecia,   ambos  dispositivos  procesales  contemplan  circunstancias  de  hecho  diferentes, que no tienen por  qué confundirse ni generar contraposición.   

En  este  sentido,  debe  entenderse  que el  artículo  43  únicamente  opera cuando se desconoce el sitio de ocurrencia del  delito    –importa   la  naturaleza  individual del mismo-, o este es ejecutado en varios lugares, en uno  incierto o en el extranjero.   

Allí,  es  del  arbitrio  del  Fiscal,  sin  consideración  a  factores  prevalentes  y  apenas  signado  por el sitio donde  cuente  con  los  elementos  fundamentales  de  prueba, definir el territorio de  acusación.   

De    forma    contraria,   si  sucede  que  se  conoce  el  sitio  de  ocurrencia del delito o  delitos,  pero se investigan y juzgarán varios ocurridos en diferentes lugares,  el  factor  de  definición  es  precisamente  el  de  conexidad  que  regula el  artículo  52  de la Ley 906 de 2004, pues, no se trata  de  que una conducta se verifique ejecutada en varios sitios o uno incierto o en  el  extranjero,  sino  que  para  el  conocimiento  es  necesario  definir  cuál  de  todos  los  jueces  individualmente considerados,  abordará   el   examen   del   conjunto   de   conductas   punibles.   

Bajo tal derrotero jurisprudencial, es claro  que  la  discusión  de  este  asunto,  no  se  satisface en su solución con la  aplicación  del  artículo  43  de  la  Ley  906 de 2004. Los hechos materia de  investigación  no  se circunscriben a un solo delito cometido en varios lugares  o  en sitio incierto, sino que remite a una pluralidad  de  ilicitudes  dado que, según lo informa el escrito  de  acusación,  los  enjuiciados  eran  miembros de una organización delictiva  dedicada  a  realizar  extorsiones  a  través  de  medio  telefónico, desde la  cárcel  de  Palogordo  ubicada  en  Girón (Santander). Por tanto, el factor de  definición  pertinente  para el presente caso, es el de conexidad que regula el  artículo 52 de la Ley 906 de 2004.   

Al tenor de ese canon, el primer aspecto que  se  debe  analizar  es la competencia funcional, la cual, atendiendo al concurso  heterogéneo  de conductas punibles presentado, con fundamento en lo previsto en  el       artículo      35      numeral      171  ibídem,  se establece en los  jueces  del  circuito especializados  toda vez que a éstos les corresponde  conocer  de  los  delitos  de concierto para delinquir agravado según el inciso  2º del artículo 340 del Código Penal.   

Ahora, por factor del territorio, atendiendo  al   lugar  donde  tuvo  ocurrencia  el  delito  más  grave,  advierte  la  Sala  que de conformidad con los  artículos  244  y  245-4  del  Código  Penal,  el  injusto  de  mayor gravedad  corresponde  al  de  extorsión  agravada,  cuya  pena  de  prisión  oscila entre 16 a 32 años de prisión,  extremos  superiores  a  los  contemplados  para  los  delitos de concierto para  delinquir  agravado y lavado de activos previstos en el artículo 340 inciso 2º  y 323 ibídem.   

Frente   a   este  punible,  en  pacífica  jurisprudencia  de  la  Sala  se  ha  establecido  que el delito de extorsión  se  comete  en el sitio en el  que  se  inició  la  exigencia  dineraria,  esto  es,  respecto  de extorsiones  realizadas  a  través  de  medio  telefónico,  en  el  lugar  desde el cual se  originaron dichas comunicaciones.   

Precisó la Corte:   

“Así  las  cosas,  como lo advirtió esta  Corporación  en  auto  del  14  de  marzo  de  2012,  adoptado  en  el radicado  38476,   la  conducta  punible  de  extorsión  se  concreta  luego  de que  exteriorizado  el  propósito  del  agente activo, logra que su mensaje llegue y  produzca un efecto en el destinatario del constreñimiento.   

Es  decir,  cuando  quiera  que  el  método  utilizado  para  transmitir  la  amenazas  extorsivas sea el de las llamadas, se  tiene  como  lugar  de  ejecución  de  la conducta aquel desde donde el agresor  origina  las  comunicaciones, bajo el supuesto de que la conducta sancionada por  el  legislador  es  la  de  “constreñir  a otro”, lo cual se hace de manera  inmediata cuando se envía el mensaje por vía telefónica.   

En este mismo sentido, la Sala en auto del 11  de marzo de 2011, en la radicado 35.865, dijo:   

“En  este  orden  de  ideas,  en  el delito de extorsión el lugar de la comisión de la conducta  punible  capaz  de constreñir según el factor territorial corresponde al sitio  en  donde  tuvo  inicio  la  exigencia  indebida y se exteriorizó el propósito  extorsionista  a través del constreñimiento como así  lo ha definido la jurisprudencia:   

‘En   estas  condiciones,  por  lo  que se revela en la acusación, no hay duda alguna que el  orden  de  prevalencia  que  dispone  el  legislador  para el conocimiento de un  asunto  para  este  caso  se  soluciona  acudiendo sencillamente al aspecto  territorial  o  por  el sitio de  ocurrencia  del  mismo, que en este caso se presenta por razón del lugar  en  el  que  se  iniciaron  las  indebidas  exigencias  y se  exteriorizaron  los  propósitos  extorsionistas, así  actos  posteriores  igualmente  hayan  complementado  la  ejecución  del  acto,  insistido  a la víctima de la necesidad de cumplir con la exigencia para evitar  perjuicios     mayores     o    estructurar    otros    delitos    de    iguales  características.’   

“Sin  embargo,  no  se puede desatender el  método   utilizado   para   constreñir,  pues  él revela de manera directa el lugar donde se dio inicio o  exteriorización  del  propósito  extorsionista por el efecto que produce en el  sujeto  pasivo,  el  cual es inmediato con la llamada telefónica, razón por la  cual,   cuando   ‘el  que  constriñe  a otro’ lo hace  de  esta  forma,  será en el sitio en que se realizó  la  llamada,  el  lugar  de la comisión del ilícito ,  sin  embargo  si  ello  no  fuere posible de establecer, entonces el lugar será  incierto;  situación  diferente  cuando  se  constriñe a través de una carta,  pues  con  la  mera  confección  del  documento se compele a otro, solamente se  afecta  la  voluntad cuando el sujeto pasivo la recibe, por tanto el lugar de la  comisión   de  la  conducta  en  estos  casos,  es  el  sitio  en  el  que  sea  recibida”.  (CSJ, AP, 19 de marzo de 2013, Radicado  40927)    (Destaca   la  Sala).   

Bajo tal lineamiento jurisprudencial, el caso  concreto  no  llama  a  equívocos  respecto  a  que el delito de mayor gravedad  –extorsión  agravada-  tuvo  lugar  en  la ciudad de Girón (Santander), como  quiera  que  las llamadas extorsivas de que fueron víctimas los 24 denunciantes  del  proceso  de  la referencia, provenían del Establecimiento Penitenciario de  Alta  y  Mediana  Seguridad “Palogordo” ubicado en esa ciudad, la cual, a su  vez,  pertenece  al  circuito  judicial  de  Bucaramanga,  donde  se  encuentran  radicados los juzgados penales del circuito especializados.   

Por  consiguiente, acorde con lo anotado, se  devolverá  la actuación al Juzgado Segundo Penal del Circuito Especializado de  Bucaramanga,  para  que  sin  más dilaciones inoficiosas proceda a adelantar el  trámite correspondiente.   

Ahora, como quiera que en este caso, dada la  complejidad  del  proceso por los múltiples imputados y abogados defensores, el  trámite  se  ha  dilatado  y  no  ha  sido  posible  realizar  la  audiencia de  formulación  de  acusación, se hace un llamado de atención al Juzgado Segundo  Penal  del  Circuito  Especializado  de  Bucaramanga  con  el  fin de que, en lo  sucesivo,  adopte  las  medidas coercitivas que resulten pertinentes para lograr  la  comparecencia  de  todas  las  partes  e  intervinientes  a  las respectivas  diligencias.   

En  mérito  de  lo  expuesto,  LA  CORTE  SUPREMA  DE JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL,   

RESUELVE   

         

          1.    DEFINIR  que  la  competencia  para  conocer  del proceso penal  adelantado  contra  JANIS  YULIETH  RODRÍGUEZ RODRÍGUEZ, YENI MORENO PALACIOS,  ANDREA  MANCILLA OBANDO, OLIVO GARCÍA, LUISA FERNANDA JARAMILLO TABORDA, GLADYS  ESTHER  CORTEZ  RAMOS, YUDI MILENA MOLINA GUERRERO, JOSÉ MAURICIO DORZAN LEÓN,  ALDEMAR  CÁRDENAS SOTO, WILBER EFRÉN ARRIETA BERTEL, CLAUDINO CAICEDO HURTADO,  CAMPO  ELÍAS  BARROS  GUTIÉRREZ,  JAIRO  MONCADA MONCADA, JORGE ELIÉCER SERNA  URRUTIA,  ROQUE JACINTO TAPIAS SOTELO, HUVERNEY SÁNCHEZ BLANCO, ROBINSON OSPINA  HERÁNDEZ,   MANUEL   ANTONIO   MOSQUERA  PALACIOS,  NORVEY  MOSQUERA  MOSQUERA,  VERÓNICA  ANAYA  FONSECA,  MÓNICA  DUARTE  RAMÍREZ,  CECILIA FONSECA VANEGAS,  RUBIELA  DÍAZ  ROJAS  y  CAROL  YANINA  FLOREZ MORANTES, corresponde al Juzgado  Segundo  Penal  del  Circuito  Especializado de Bucaramanga, Despacho al cual se  remitirá de manera inmediata la actuación.   

2.  Contra  esta  decisión no procede recurso alguno.   

3.  Comuníquese y  Cúmplase.   

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

JOSÉ FRANCISCO ACUÑA VIZCAYA  

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

LUIS ANTONIO HERNÁNDEZ BARBOSA  

EYDER PATIÑO CABRERA  

PATRICIA SALAZAR CUÉLLAR  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria   

   

    

1     ARTÍCULO   35.   DE   LOS   JUECES   PENALES  DE  CIRCUITO  ESPECIALIZADOS.   Los   jueces   penales   de   circuito  especializado  conocen  de:   

(…)  

17. Concierto para delinquir agravado según  el inciso 2º del artículo 340 del Código Penal.     

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