AP4563-2015(46260)

2015

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

Magistrado ponente  

AP4563-2015  

Radicación Nº 46260  

(Aprobado acta N° 276)  

Bogotá, D.C., once (11) de agosto de dos mil  quince (2015).   

I.   V  I  S  T  O  S   

La  Corte  resuelve  la solicitud de pruebas  presentada  por  el  defensor  de  Juliangela  Queiroz  Amaral,  ciudadana brasilera requerida en extradición  por  el Gobierno de España para comparecer al proceso que allí se le sigue por  el delito de homicidio.   

II.    ANTECEDENTES   

1.  El  Gobierno de España, a través de su  Embajada  en Colombia, mediante Nota Verbal número 249 del 12 de julio de 2015,  solicitó    la    extradición   de   la   ciudadana   brasilera   Juliangela  Queiroz  Amaral, luego de que,  según  solicitud  elevada  en  la Nota Verbal N° 188 del 28 de abril anterior,  fuera  capturada  para  dicho  efecto,  en  cumplimiento  de  lo dispuesto en la  resolución   del   4   de   mayo,   proferida  por  el  Fiscal  General  de  la  Nación.   

La Dirección de Asuntos Internacionales del  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores, mediante oficio DIAJI N° 1394 del 16 de  junio  de  2015,  conceptuó  que el caso debe tramitarse según la Convención  de  Extradición  de  Reos”  suscrita  en  esta ciudad el 23 de julio de 1892, y el Protocolo modificatorio a  la  Convención  de  Extradición  entre la República de Colombia y el Reino de  España, adoptado en Madrid el 16 de marzo de 1999.   

A  su  turno, mediante comunicación número  OFI15-0016241–OAI-1100 del  22  de  junio  anterior,  la  Jefe  de la Oficina de Asuntos Internacionales del  Ministerio  de  Justicia,  luego  de  considerar  perfeccionado  el  expediente,  remitió  a  esta Corporación la documentación relacionada con la solicitud de  extradición   presentada,   con  el  fin  de  que  sea  emitido  el  respectivo  concepto.   

III.     SOLICITUD    PROBATORIA   

1. El defensor de confianza designado por la  ciudadana  extranjera  requerida en extradición solicitó, en síntesis, que se  oficie  a  la  autoridad brasilera correspondiente para que informe si en contra  de  aquella  cursa o ha cursado proceso penal por los hechos relacionados con la  muerte  de  Sabrina Oliviera de Amorin, nacional del mismo país, acaecida hacia  el 13 de junio de 2011 en Alcorcón (España).   

Lo  anterior,  en protección a la garantía  del  non bis in ídem y toda  vez  que  el  Juzgado  de  primera  instancia  e instrucción No. 7 de Alcorcón  (España),  en auto del 25 de noviembre de 2011 y tras advertir que Queiroz    Almeida    es   también   de  nacionalidad  brasilera,  dispuso  “la transmisión  del  presente  procedimiento  para  en  su  caso  ser  detenida  y juzgada Dña.  Juliangela Quiroz Amaral en Brasil”.   

Agrega  que “nos  encontramos  frente  a  un evento en el que el país requiriente pretende juzgar  hechos  que  podrían  ser  de  naturaleza  local en la República Federativa de  Brasil,  tener  relación  con  otros  cometidos  en  esa  nación, y que no han  afectado   los   intereses   jurídicos  o  los  de  los  nacionales  del  país  requiriente”.   

2.  La  Procuradora Tercera Delegada para la  Casación  Penal  estimó  que  no  se  hace necesario solicitar la práctica de  pruebas.       

IV.    CONSIDERACIONES               DE              LA    CORTE   

1. De conformidad  con  el  artículo  35 de la Constitución  Nacional,  modificado  por  el 1º del  Acto  Legislativo  No.  01 de 1997, la extradición se  solicitará,  concederá u  ofrecerá de acuerdo con los tratados públicos  y  en  su  defecto con la ley, en  este  caso  los  artículos  490   y   siguientes   de   la   Ley   906  de  2004.  Así  mismo,  el  Ministerio de Relaciones Exteriores  precisó  que  a  este caso es aplicable la  Convención  de Extradición de Reos vigente entre los Gobiernos  de  Colombia y España, suscrita el 23 de julio de 1892 y aprobada por la Ley 35  de  1892,  y  su  protocolo  modificatorio  suscrito en Madrid el 16 de marzo de  1999.   

Así,  la  verificación de los presupuestos  fijados  en  la ley y en los instrumentos internacionales para acceder al pedido  de  entrega en extradición será el objeto del concepto que habrá de rendir la  Corte  al  Gobierno  Nacional. De manera correlativa, las peticiones probatorias  formuladas  por  los  intervinientes  en  este trámite jurídico administrativo  deben  estar  encaminadas a concretar o desvirtuar dichos presupuestos, conforme  los criterios de pertinencia, conducencia y utilidad.     

Los artículos 3º y 8º de la Convención de  Extradición  de  Reos,  modificada  por  el respectivo protocolo, consagran los  requisitos  para  acceder  a  la extradición, mientras que sus artículos 4º y  5º determinan los motivos de improcedencia de la figura.   

Son los primeros, en resumen, la formulación  del  pedido  de  entrega en extradición por la vía diplomática; la existencia  de  sentencia,  auto  de  proceder  o  mandamiento de prisión contra la persona  reclamada,  según  el caso; los datos que permitan identificar al requerido, y;  que  la  conducta,  al margen de su denominación, esté prevista como delito en  ambos  Estados  y sea sancionada con pena no inferior a un año de prisión. Los  segundos  –los motivos de  improcedencia  de la extradición- son: (i) que la persona haya sido juzgada por  los  mismos  hechos  en el Estado requerido, (ii) que la acción penal o la pena  se  hallen  prescritas según las leyes de dicho país, y (iii) que la petición  se eleve por delitos políticos o conexos con ellos.   

2.  En  el  caso  presente,  el  defensor solicita que se requiera a las  autoridades  brasileras  para  que informen si la reclamada en extradición es o  ha  sido  procesada  en  Brasil  por  los mismos hechos que motivan el pedido de  entrega  por  el  Gobierno  de  España. Lo anterior, en consideración a que la  autoridad    judicial    española   dispuso   “la  transmisión  del procedimiento” seguido en ese país  contra  Queiroz  Amaral,  en  consideración  a  que  esta  y  la  víctima  del delito tienen la nacionalidad  brasileña.  Dice,  entonces,  que  el delito que motiva la extradición podría  ser   “de   naturaleza   local  en  la  República  Federativa  de  Brasil”  y  no  afectar intereses de  nacionales españoles.   

Planteada así la petición probatoria, surge  nítido  que   nada tiene que ver con los presupuestos que habrán de guiar  el concepto de la Corte.   

En  efecto,  el  Convenio de Extradición de  Reos  suscrito  entre  Colombia  y  España,  y  su  protocolo modificatorio, no  incluyen  como  causal de improcedencia de la extradición el juzgamiento de los  hechos  que  la  motivan  en  un  tercer  país.  El artículo 4º, numeral 1º,  precisa    que    no   habrá   lugar   a   la   extradición   “cuando  se  pida  por  un  crimen  o delito por el cual el individuo  reclamado  sufre  o  ha  sufrido  ya  la  pena, o que ha sido juzgado y absuelto  en   el  territorio  de  la  otra  Parte”  (la  Corte  subraya);  lo  anterior  deja ver a las claras que,  según   el  instrumento  aplicable  al  caso,  el  principio  del  non  bis  in  ídem  tiene la virtud para  impedir  la  extradición,  siempre  que  el  doble  juzgamiento  haya  ocurrido  “en  el  territorio  de  la  otra Parte”  y  no  -insiste la Sala- en un tercer Estado, como en esta caso  lo  sería  Brasil,  nación  que  no  es  parte  del  Convenio  que  rige  este  trámite.   

Tampoco       la      naturaleza    local   que,   de   forma  especulativa,  el  defensor  le  atribuye  al  delito que motiva la solicitud de  extradición,  ni  el  hecho de que supuestamente no haya afectado los intereses  de  nacionales  españoles  o  que tenga relación con otros hechos ocurridos en  Brasil, se erige en motivo que impida la extradición.    

Lo  cierto  es  que  el  crimen  acaeció en  territorio  español y dicha circunstancia, según las normas internas remitidas  por  el  país  reclamante,  le  otorgan  competencia  para emprender la acción  penal,  sin que el hecho de que en el pasado el juez de instrucción español le  haya   “transmitido  el  procedimiento”   seguido  contra  Juliangela  Queiroz  Amaral  a  las  autoridades brasileras implique que la  justicia   española   haya   renunciado   a   ejercer  la  persecución  penal.   

Así  pues,  la  Corte  encuentra  que  la  solicitud  probatoria  de  la  defensa  se  orienta  a  extender los efectos del  Convenio  de  Extradición de Reos suscrito entre España y Colombia que orienta  este  trámite  hacia  un  tercer  Estado,  que  no  es  parte  del mismo.    

3.  En conclusión, esta Colegiatura negará  la  práctica  de la prueba reclamada por el defensor de la ciudadana extranjera  Juliangela  Queiroz  Amaral.   

Por  no encontrarlo necesario, se abstendrá  de disponer de oficio el acopio probatorio.   

En  mérito  de lo expuesto, la CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL,   

R E S U E L V E  

1.    DENEGAR  la  práctica probatoria solicitada por el defensor de  Juliangela  Queiroz  Amaral.  Contra esta determinación procede el recurso de reposición.   

2.           ABSTENERSE   de  disponer  de  oficio  la  práctica de pruebas.   

Notifíquese y cúmplase.  

   

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

Presidente  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

EYDER PATIÑO CABRERA  

PATRICIA SALAZAR CUÉLLAR  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria    

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