AP4470-2014(44277)

2014

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

PATRICIA    SALAZAR  CUÉLLAR   

MAGISTRADA  PONENTE   

AP4470-2014   

Radicación    No.:  44.277   

Acta  No.243   

Bogotá  D. C., treinta (30) de julio de dos  mil catorce (2014)   

VISTOS  

De  acuerdo  con lo dispuesto por el numeral  4º  del  artículo  32 de la Ley 906 de 2004, se pronuncia la Sala de Casación  Penal  de  la  Corte  Suprema de Justicia, sobre la competencia para conocer del  recurso  de apelación interpuesto por la Fiscal 87 Seccional de Segovia, contra  la  sentencia  proferida  el  27  de agosto de 2013 por el Juzgado Promiscuo del  Circuito  con  Funciones  de  Conocimiento  del  citado  municipio,  en  la  que  absolvió   a  JOSÉ  LEONARDO  AVENDAÑO  MADRID  del  delito  de  tráfico  de  estupefacientes  en  la  modalidad  de  «almacenar  o  conservar».   

HECHOS  

          El  19  de  marzo de 2011, personal adscrito a la Unidad de Policía  Judicial  de  la  Estación  del  municipio  de Segovia realizaron diligencia de  allanamiento  y  registro  a  dos  inmuebles, los que eran de propiedad de JOSÉ  LEONARDO  AVENDAÑO  MADRID,  donde se hallaron sustancias estupefacientes   (cocaína   y  marihuana),  además  de  encontrarse  la  suma  de  $29.938.150,  elementos que fueron incautados.   

ANTECEDENTES  PROCESALES   

          Por  las circunstancias fácticas descritas, fue capturado AVENDAÑO  MADRID,  el  20  de  marzo  de  2011,  ante  el  Juzgado Promiscuo Municipal con  Función  de  Control  de  Garantías  de  Remedios  (Antioquia) se legalizó su  captura,  se le formuló imputación por el reato de tráfico de estupefacientes  y   le  fue  impuesta  medida  de  aseguramiento  de  detención  preventiva  en  establecimiento carcelario.   

El  día  10  de  mayo  de  la anualidad que  cursaba,  ante el Juzgado Promiscuo del Circuito de Segovia, se llevó a cabo la  audiencia  de  formulación  de  acusación contra JOSÉ LEONARDO por el punible  referido.   La  diligencia  preparatoria  se  realizó  el  30  de enero de  2012.   

El  9 de octubre de ese año se dio inicio a  la  etapa de juicio oral, que continuó el 8 de noviembre siguiente, 11 de julio  y  6  de  agosto  de 2013, fecha en la cual, la Juez de conocimiento anunció el  sentido  de  fallo  absolutorio,  el que finalmente dictó el 27 de agosto de la  anualidad que corría.   

Contra  esa  determinación,  la  Fiscal  87  Seccional  de  Segovia interpuso el recurso de apelación, razón por la que las  diligencias   fueron  remitidas  a  la  Sala  Penal  del  Tribunal  Superior  de  Antioquia,   donde  mediante  proveído  del  28  de  mayo  de  20141, el Magistrado  Ponente  ordenó  enviar  el  expediente  a  sus  homólogos  de  la  ciudad  de  Medellín,  en  atención  a  lo  establecido  en  el  artículo 1º del Acuerdo  PSAA14-10145  del 28 de abril de la presente anualidad, proferido por el Consejo  Superior        de        la        Judicatura2.   

No  obstante,  la  Sala  Penal  del Tribunal  Superior    de    Medellín,    declaró    que    aplicaba    la   «excepción  de  inconstitucionalidad  del  Acuerdo  PSAA1410145 de  2014».   

Como sustento de su afirmación, refirió que  el  Consejo Superior de la Judicatura, desconoció el contenido del artículo 63  de  la  Ley  Estatutaria  de la Administración de Justicia con la modificación  que  fue  introducida  por  la  Ley 1285 de 2009, al proferir el citado Acuerdo,  donde  claramente  se  indica  que  al  adoptar  medidas  para  ejecutar el plan  nacional  de  descongestión,  debía  respetarse  «la  especialidad  funcional  y la competencia territorial»  para  distribuir  los  asuntos  que  Tribunales  y  Juzgados  tengan para fallo;  apartado  que va en consonancia con la garantía del juez natural que hace parte  del debido proceso constitucionalmente consagrado.   

Así,   como  al  implementar  el  Acuerdo  PSAA14-10145   el   Consejo  Superior  desconoció  el  factor  de  «competencia  territorial»,  al asignar a  la  Sala Penal del Tribunal Superior de Medellín el asunto, que compete es a la  Sala  Penal  del Tribunal Superior de Antioquia, dispuso, al tenor del artículo  4º                   Constitucional3,    aplicar    la   referida  excepción   de   inconstitucionalidad,   por   ser   ese  Acuerdo  «una      norma     jurídica     contraria     al     ordenamiento  constitucional».    Precisó   que  no  es  una  «excepción  de  ilegalidad,  la  cual corresponde la  jurisdicción      de      lo      contencioso      administrativo».   

Finalmente  acotó,  que  la  decisión  de  remitir  el  asunto  nuevamente  al  Tribunal  Superior  de Antioquia no podría  entenderse    como   un   «conflicto   negativo   de  competencias…ni  de  trámite  de  definición  de  competencias»,  porque  el  Magistrado  de  esa  Corporación,  al  allegarle  el  proceso,   no   lo  hizo  a  través  de  una  decisión  judicial  «sino  en  cumplimiento  de  un acto administrativo que aquí se ha  declarado      contrario      a      la      Carta     Fundamental».   

En  consecuencia de lo anterior, remitió la  actuación  a  esta Corporación para que defina a qué autoridad le corresponde  conocer del presente asunto.   

CONSIDERACIONES  DE  LA  CORTE   

1. Corresponde a la  Sala  de  Casación  Penal  de  la  Corte  Suprema  de  Justicia, conforme a los  lineamientos  contenidos  en  el  numeral  4°  del  artículo 32 del Código de  Procedimiento  Penal  (Ley  906  de 2004),  pronunciarse  sobre  la  competencia  cuando se trate de aforados  constitucionales  y  legales,  o  de  tribunales,  o  de  juzgados de diferentes  distritos.   

Por   ello,   como   lo   ha  indicado  la  jurisprudencia      de      esta     Corporación4,  es de su resorte resolver la  controversia  en  el  presente  asunto,  en  el  cual  el  Tribunal  Superior de  Medellín  considera  que  el  llamado  a  resolver  el  recurso  de  apelación  formulado  por  la Fiscalía 87 Seccional de Segovia contra el fallo absolutorio  proferido  en  favor de JOSÉ LEONARDO AVENDAÑO MADRID por el Juzgado Promiscuo  del  Circuito  de  Segovia, es su homólogo con jurisdicción en el departamento  de Antioquia.   

2.  Para el asunto  que  concita  la  atención de la Corte, es preciso rememorar el auto CSJ AP4253  –  2014,  del 30 de julio  del  presente  año,  donde se pronunció la Sala sobre situación idéntica que  vincula  a  quienes  ahora  acuden  por  vía del instituto de la definición de  competencias, así:   

En  orden  a  adoptar  la  decisión que en  derecho  corresponda,  impera recordar en primer lugar que el concepto de bloque  de   constitucionalidad,  fue  sistematizado  en  la  sentencia  C  –   225   de   1995,  pronunciamiento  reiterado  en  la  jurisprudencia  constitucional posterior sobre la materia, en  los siguientes términos:   

El  bloque  de  constitucionalidad  está  compuesto  por  aquellas normas y principios que, sin aparecer formalmente en el  articulado  del  texto  constitucional,  son  utilizados  como  parámetros  del  control  de  constitucionalidad de las leyes, por cuanto han sido normativamente  integrados  a  la  Constitución,  por diversas vías y por mandato de la propia  Constitución.   Son   pues   verdaderos    principios   y   reglas   de  valor  constitucional,  esto  es,  son  normas  situadas  en el nivel constitucional, a  pesar  de  que  puedan a veces contener mecanismos de reforma diversos al de las  normas del articulado constitucional stricto sensu.   

La  evolución  del  instituto jurídico en  comento   implicó,   entre   otras,   la   distinción   entre   el  bloque  de  constitucionalidad   en   sentido  estricto  y  en  sentido  lato.  El  primero,  «se  encuentra  conformado por aquellos principios y  normas de   valor   constitucional,   los   que  se  reducen  al  texto  de  la  Constitución  propiamente  dicha y a los tratados internacionales que consagren  derechos  humanos cuya limitación se encuentre prohibida durante los estados de  excepción»;   en  tanto  el  segundo  «estaría   conformado   no   sólo   por   el  articulado  de  la  Constitución  sino,  entre otros, por los tratados internacionales de que trata  el  artículo  93  de  la  Carta,  por  las  leyes  orgánicas  y,  en  algunas  ocasiones,  por  las  leyes  estatutarias». (Sentencia  C  – 191 de 1998. Énfasis  propio).   

La integración de las leyes estatutarias al  bloque  de  constitucionalidad  no es una regla general sino una excepción, que  opera  exclusivamente cuando  una  disposición  de  rango  superior  así  lo  indica.  El  máximo  Tribunal  Constitucional lo ha precisado de la siguiente manera:   

De   los   criterios   jurisprudenciales  expuestos,  se  destaca  el  hecho  de  que  algunas  leyes  pueden  integrar el  mencionado  bloque de constitucionalidad en sentido lato, siempre que la propia  Carta  lo  haya  ordenado,  en  forma  directa  y específica, de manera que sus  mandatos  sean  respetados  por  las  leyes ordinarias y logren instituirse como  parámetros de un control de constitucionalidad sobre las mismas.   

[…]  

De manera pues que, el apoyo del demandante  en  el  fallo de constitucionalidad C-191 de 1998, para afirmar categóricamente  que   la   Ley   270   de   1996 “Estatutaria   de   la   Administración  de  Justicia” -en  los  artículos que el actor menciona y en forma determinante-  integra  el  bloque  de constitucionalidad, fue equivocado por no haber existido  en  la  misma  referencia  ni  análisis  pertinente que permitiera llegar a esa  conclusión.   

[…]  

Con base en los criterios jurisprudenciales  mencionados  y  el  contenido  normativo  de  esas  preceptivas legales, la Sala  concluye   que  las  mismas  no  pueden  invocarse  como  transgredidas  por  la  disposición sub  examine,  en  cuanto no integran el  bloque  de constitucionalidad lato sensu , pues debe insistirse en que no todo  el  contenido de una ley estatutaria es apto para ostentar esa condición, sólo  es  viable  a través de un mandato expreso del Constituyente de 1991 que apunte  hacia  esa dirección y en la Carta Política no se observa canon alguno que las  reconozca   como   reglas  de  valor  constitucional.  (Sentencia  C  –  708 de  1999. Subrayas propias).   

El   mismo  error  detectado  en  aquella  oportunidad  por la Alta Corporación se presenta en la interpretación ofrecida  por  la  Sala  Penal del Tribunal de Medellín, pues su planteamiento se basa en  que  el  Acuerdo  PSAA14-10145 del Consejo Superior de  la  Judicatura es inconstitucional, en tanto desconoce  el  artículo 63 de la Ley 270 de 1996, que en virtud  de  la modificación introducida por el canon 15 de la  Ley   1285   de   2009,   establece:   «el    Consejo    Superior    de    la    Judicatura,   respetando  la  especialidad funcional y  la  competencia territorial  podrá  redistribuir  los  asuntos  que  los  Tribunales  y  Juzgados tengan para fallo asignándolos    a    despachos    de   la   misma   jerarquía  que  tengan una carga laboral que, a juicio de la misma Sala, lo  permita»  (resalto  fuera  del texto original).   

La  conclusión  obtenida  es  errónea, dado  que  parte de la equivocada premisa, según la cual la  disposición  en  comento  hace  parte  del bloque de  constitucionalidad.  Como  se  expuso,  aunque  esté  contenida  en la Ley Estatutaria de Administración de  Justicia,      para      que     fuera     tomada     como     criterio      de      constitucionalidad  tendría   que   existir   autorización  expresa  en  la  Carta Política, pero  ésta   no   fue  consagrada  en  ningún apartado del texto superior.   

Por  lo  tanto,  cuando  el  Tribunal  de  Medellín   optó   por  inaplicar  el  acuerdo  mencionado  haciendo  uso  del  control   difuso   de   constitucionalidad,  también  denominado  excepción  de  inconstitucionalidad;  en  realidad  no  lo  confrontó  con  una norma de rango  constitucional, sino legal.   

Si  ello  es así, como en efecto lo es, la  consecuencia  lógica  es  que  no  le  estaba dado a  aquella  colegiatura desconocer el contenido del acto administrativo emanado del  Consejo  Superior  de  la  Judicatura,  pues  no  le correspondía decidir si se  ajustaba  o  no a las previsiones de la Ley 270 de 1996, ya que la facultad para  tal  efecto  es  del  resorte  exclusivo  de  la jurisdicción de lo contencioso  administrativo.   

En   el   mismo   sentido,   el  incidente  de  definición  de  competencia  no es el escenario  pertinente  para efectuar el juicio de legalidad de los acuerdos emitidos por el  Consejo  Superior  de  la  Judicatura,  dado que ello desbordaría el ámbito de  injerencia  de  la  Sala de Casación Penal, e invadiría indebidamente el de la  justicia contencioso administrativa.   

En desarrollo de lo anterior, en pretéritas  oportunidades  se  ha  reconocido  que  «el  Consejo  Superior  de  la  Judicatura  ostenta  la  expresa  facultad  para reasignar los  procesos   cuando   la  congestión  de  determinados  despachos  judiciales  lo  ameritan»,  por lo que los acuerdos a través de los  cuales  se  materializa  dicha función, ostentan el rango de normas atributivas  de competencia (Cfr. CSJ SP, 22 Ene 2014, Rad. 38725).   

En el presente asunto, el artículo 1º del  Acuerdo  PSAA14-10145  del  Consejo  Superior  de  la  Judicatura,         ordenó        «trasladar  260  procesos  en estado de  fallo  de  Ley  906,  de  la  Sala  Penal del Tribunal  Superior  de  Antioquia,  a excepción del despacho de  la    Dra.   Nancy   Ávila,   del   más  reciente  al  menos  reciente,  para  ser  distribuidos entre 13  despachos   de   magistrados   de   la  Sala  Penal  del  Tribunal  Superior  de  Medellín».   

Dicho  acto  administrativo  se  encuentra  vigente  y  es  de  obligatorio  acatamiento, pues su legalidad se presume hasta  tanto  el  juez  natural  no  resuelva  lo  contrario.  En cumplimiento de dicho  mandato,  es  posible  e  incluso  imperativo,  exceptuar  la  regla  general de  competencia  territorial para la resolución de aquellas 260 actuaciones, una de  las   cuales   es  precisamente  la  que  motiva  el  presente  pronunciamiento.  (Todos los resaltados fuera de texto).   

Lo  allí  resuelto, aplica también para el  presente  asunto  y  como quiera que aquí no están dados los presupuestos para  resolver  el  incidente  de definición de competencias propuesto, lo procedente  será  devolver  de  manera  inmediata,  las  diligencias  a  la  Sala Penal del  Tribunal  Superior  de  Medellín, para que dé estricto cumplimiento al Acuerdo  PSAA14-10145  del  Consejo  Superior de la Judicatura.  Esta determinación  será  comunicada  a  su  homóloga  con  jurisdicción  en  el  departamento de  Antioquia.   

En  mérito  de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, Sala de Casación Penal,   

RESUELVE  

1.            ABSTENERSE  de  pronunciarse  sobre el incidente de definición de competencia propuesto por los  Tribunales Superiores de Medellín y Antioquia.   

2.             DEVOLVER  la  actuación  a  la  Sala  de  Decisión Penal del Tribunal Superior de Medellín,  para   que   dé  estricto  cumplimiento  a  lo  ordenado  en  el  Acuerdo     PSAA14-10145     del     Consejo    Superior    de    la  Judicatura.   

3.             COMUNICAR  la  presente  determinación  a  la Sala de Decisión Penal del Tribunal Superior de  Antioquia.   

Cúmplase.   

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

MARÍA    DEL    ROSARIO    GONZÁLEZ  MUÑOZ   

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

EYDER PATIÑO CABRERA  

PATRICIA SALAZAR CUÉLLAR  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria     

1 Folio  218 de la carpeta No. 1.   

2  ARTÍCULO  1º.- Traslado de Procesos Penales.- Trasladar 260 procesos en estado  de  fallo  de  Ley  906,  de la Sala Penal del Tribunal Superior de Antioquia, a  excepción  del  despacho  de  la  Dra. Nancy Ávila, del más reciente al menos  reciente,  para  ser  distribuidos  entre 13 despachos de magistrados de la Sala  Penal del Tribunal Superior de Medellín.   

3  ARTICULO     4.    La  Constitución  es  norma  de  normas.  En todo caso de incompatibilidad entre la  Constitución  y  la ley u otra norma jurídica, se aplicarán las disposiciones  constitucionales.   

4. Auto  de 3 de octubre de 2007, radicado 28343, entre otros.     

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