AP4226-2016(47958)

2016

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

Magistrado Ponente  

AP4226-2016  

Radicación n° 47958  

(Aprobado  Acta No.  194)   

Bogotá D.C., veintinueve (29) de junio de dos  mil dieciséis (2016).   

ASUNTO  

La Sala se pronuncia sobre la admisión de la  demanda  sustento  del  recurso de casación interpuesto por el defensor de JUAN  CARLOS  ORDOÑEZ  CERÓN,  HÉCTOR VELASCO SARRIA y JOHN EFERSON CHANTRE MAMIAN,  contra  la  sentencia  de  enero  28  de  2016  del  Tribunal Superior de Pasto,  mediante  la  cual  confirmó  el  fallo  de  octubre  22 de 2015 dictado por el  Juzgado  Segundo  Penal  Municipal  de  Ipiales,  que los condenó en calidad de  coautores del delito de hurto calificado agravado.   

HECHOS  

El  23  de  enero  de  2015  a las 8:30 de la  noche  en  el barrio Alborada de Ipiales, los       esposos      Andrés    Fernando    López  y  María  Helena  Terán al  ingresar  a  su  casa  fueron  sorprendidos  por  tres  sujetos  armados;   uno  de  ellos  los  obligó  a tirarse al  piso, entregar sus celulares y billeteras,  mientras  los  otros  dos             subían  al  segundo  piso  a  registrar  las  habitaciones,  quienes  al  escuchar   el   timbre,  emprendieron  la  huida  por la parte trasera de la vivienda, siendo  capturados  por la policía      nacional      HÉCTOR  FABIO  VELASCO SARRIA, JHON  EFERSON CHANTRE MAMIAN,     después     de    arrojarse      del     tercer     piso  junto  con  una  tableta y una  cartuchera    que   contenía   la   cédula  de  ciudadanía y tres tarjetas de  crédito,  y JUAN CARLOS  ORDOÑEZ   CERÓN,   luego  de  salir del hogar de Andrea Paola Tobar donde  había buscado refugio.   

ANTECEDENTES  

El 25          de         enero   de  2015    en   audiencia  preliminar,  el             Juez  Promiscuo      Municipal      de     Aldana   con  función  de  control  de  garantías  legalizó  las  capturas        de        VELASCO    SARRIA,    CHANTRE    MAMIAN    y    ORDOÑEZ  CERÓN  y  les  impuso  medida  de  aseguramiento   de   detención  preventiva  por  el  delito    de    hurto  calificado   agravado,  conforme  con  la  solicitud  elevada    por   la   Fiscalía   General   de   la  Nación.   

El 16  de abril del citado año  la  Fiscalía presentó  escrito  de acusación y el  24  de  julio  siguiente suscribió  preacuerdo con los indiciados.   

FUNDAMENTOS DE LA IMPUGNACIÓN  

En   la   demanda   se  postulan  dos  (2)  cargos.   

1.  Con  sustento  en  la  causal  1ª  del  artículo  181  de la Ley 906 de 2004, el recurrente aduce la violación directa  de la ley sustancial.   

Luego  de  citas  parciales de disposiciones  legales  y  de jurisprudencia, la relación de los criterios para la rebaja y la  tasación  de  pena  por reparación integral, y cuales deben tenerse en cuenta,  aduce  la  aplicación indebida de la norma por falta de análisis y error en la  aplicación  de  los que permiten la movilidad dentro de los extremos fijados en  el artículo 269 del Código Penal.   

2.  Con  sustento  en  el  numeral  3º  del  artículo  181 de la ley 906 de 2004, denuncia la violación indirecta de la ley  por error de hecho por falso raciocinio.   

El  Tribunal  incurre en error al valorar lo  dicho  por  el  Fiscal  acerca  del  desinterés  de las víctimas en manifestar  “cualquier  voluntad  o  apreciación  dentro  del  proceso”,  y  en  señalar  a VELASCO SARRIA como el  único  que  indemnizó,  cuando el documento contentivo de dicho acto muestra a  ORDOÑEZ  CERÓN  y  CHANTE  MAMIAN  pagando  los  perjuicios  causados  con  la  ilicitud.   

CONSIDERACIONES  

La  demanda  no  reúne  los presupuestos de  técnica  que  permitan  disponer su admisión, en razón a que incumple con los  requisitos  formales  y  materiales previstos en los artículos 183 y 184 inciso  2º de la Ley 906 de 2004.   

1. El recurrente aduce la violación directa  de   la   ley   por   aplicación   indebida   del  artículo  269  del  Código  Penal.   

Limita el desarrollo del cargo a señalar de  inadecuado  el  sistema  utilizado en el reconocimiento de la rebaja de pena por  reparación  integral,  para  advertir  que  esta  no  puede  estar  atada  a la  motivación  de  la  pena  privativa  de  la libertad, porque son institutos que  obedecen a razones y criterios diferentes.   

La   enumeración   de  reglas  a  título  ejemplificativo  que  podrían  tenerse  en  cuenta  en  la  determinación  del  porcentaje  que  constituiría  la  rebaja,  50% al 75%, no son determinantes en  evidenciar  la violación directa de la ley sustancial, pues no explica por qué  las  razones  aducidas  por  el  Tribunal  son  contrarias  al entendimiento del  precepto legal y cómo las suyas resultan más acertadas.   

En  este  sentido,  el cotejo entre aquellas  reglas  que a juicio del demandante debían observarse al establecer el monto de  la  disminución  de  la pena por reparación, no muestra que el 50% aplicado en  las  instancias,  estructura  la  indebida aplicación del artículo 269 del C.P  por parte del Tribunal.   

Se  echa  de  menos  el  discurso  jurídico  mediante  el  cual  muestre  que  las  razones  para  dicha disminución y no la  máxima  prevista  en  la norma legal, no corresponden con su intelección, pues  lo  único que enseña la demanda es el desacuerdo del recurrente con las reglas  acogidas   por   el   Tribunal   en  vez  de  las  que  a  su  juicio  la  hacen  aplicable.   

Por ese motivo la censura reducida a mostrar  “la falta de análisis”  y  aplicación de criterios jurisprudenciales, carece de adecuada argumentación  jurídica  demostrativa  de  que  los  fundamentos  traídos a colación por las  instancias  para no reconocer una disminución mayor de la pena, son equívocos,  indebidamente   sustentados   y   ajenos   al   espíritu   de  la  disposición  indebidamente aplicada.   

Estaba compelido el censor a comprobar que la  reducción  en  el  75%  de la pena se compadece con la debida aplicación de la  norma   que   la   contiene;   la   reseña   de   criterios   que  “podrían” haberla orientado a dicho  monto,  no  constituye  un  juicio  jurídico  admisible  en  esta sede, pues no  enseña  cómo  el  monto  reconocido  por  el Tribunal configura una violación  directa  de  la  ley  sustancial  por  aplicación  indebida, si se halla en los  parámetros  dentro  de  los cuales podía moverse y acompañada de razones para  hacerlo en esa y no en la proporción solicitada por el demandante.   

Insuficiente  a  ese  fin  es la afirmación  según  la  cual,  los  criterios  indicados  en  la  demanda  y omitidos por el  juzgador  configuran  la  violación de la ley; era imperativo acreditar que los  tenidos  en  cuenta  por  las  instancias  son  extraños  al discernimiento del  artículo 269 del C.P. y por eso mismo su aplicación es indebida.   

2.  Se  tiene dicho que cuando se postula el  error  de  hecho  por  falso raciocinio, en la demanda debe señalarse la prueba  sobre  la  cual  recae,  su  contenido,  las  inferencias  y el mérito suasorio  reconocidos  por  el  juzgador,  las  reglas de la experiencia, la lógica y los  principios  de  la  ciencia  ignorados  o aplicados indebidamente y demostrar su  trascendencia en el fallo cuestionado.   

Pese a enunciar la existencia de un error de  hecho  por  falso  raciocinio,  el  recurrente  en  su  desarrollo  incumple las  exigencias  mínimas  de técnica, en cuanto en ninguna parte del libelo señala  en  qué  consistió  el error de juicio atribuido al Tribunal, pues lo limita a  advertir      que      “no      se      valora  adecuadamente”  las pruebas, afirmación con la cual  nada dice.   

En  principio  la  censura no recae sobre la  prueba  sino respecto de la alegación del Fiscal en el incidente de reparación  integral,  la  cual no habría sido tenida en cuenta al momento de determinar la  rebaja  de  pena  por reparación, en cuyo caso el error debía proponerse sobre  los  medios  de  conocimiento   fundamento  de la argumentación del citado  funcionario.   

La manifestación del Tribunal acerca de que  sólo  uno  de  los  procesados  indemnizó,  sin  mediar  la voluntad y el pago  efectivo  de  los  otros  dos, omitiendo el documento allegado por las víctimas  según  el  cual  todos  las  repararon, no guarda relación alguna con el vicio  denunciado en el cargo.   

En  ambos casos, el error en la apreciación  de  la prueba es de naturaleza distinta a la propuesta en la demanda, sea que se  tratare  de  vicios  en  su  contemplación material debidos a falsos juicios de  existencia por omisión o de identidad, según fuere el caso.   

Estas razones explican por qué el reparo no  señala  las  inferencias  y  el  mérito  suasorio  otorgado a la prueba por el  juzgador,  como  tampoco  las  reglas de la ciencia, la lógica y la experiencia  transgredidas  en  la  apreciación  de  la  prueba,  de modo que el discurso se  aparta  de  los requisitos exigidos en esta sede cuando se invoca dicha clase de  error.   

En  esas  circunstancias  el  libelo  es  un  alegato  de  instancia,  que  reclama  la  valoración  de  prueba que según el  impugnante  ignoró  el Tribunal al momento de fijar el monto de la disminución  de  la  pena,  sin evidenciar el error alegado ni la trascendencia en el proceso  de determinación de la pena.   

Frente a las evidentes falencias de técnica  presentadas  por  la  demanda  y  sin  observar  la  violación  de  derechos  y  garantías   fundamentales   que  permitan  superar  sus  defectos  o  hacer  un  pronunciamiento     oficioso,    la    Sala    la    inadmitirá    sin    otras  consideraciones.   

Contra esta determinación se hace legalmente  viable  el  mecanismo  de insistencia previsto en el artículo 184 de la ley 906  de  2004,  cuyo  trámite ha sido señalado en el auto de diciembre 12 de 2.005,  con radicación 24322.   

En mérito de lo  expuesto,  la  CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA,  Sala  de  Casación Penal,   

R E S U E L V E  

Inadmitir    la    demanda   de   casación  de origen y procedencia anotados presentada por el defensor  de  JUAN  CARLOS  ORDEÑOZ CERÓN, HÉCTOR VELASCO SARRIA y JOHN EFERSON CHANTRE  MAMIAN.   

Contra  esta  determinación procede el  mecanismo  de insistencia contemplado en el  inciso segundo del artículo 184 de  la ley 906 de 2004.   

Cópiese,  notifíquese y devuélvase  al       Tribunal       de      origen.   

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

JOSÉ FRANCISCO ACUÑA VIZCAYA  

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

LUIS ANTONIO HERNÁNDEZ BARBOSA  

EYDER PATIÑO CABRERA  

PATRICIA SALAZAR CUELLAR  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

Nubia Yolanda Nova García  

Secretaria  

         

    

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