AP4078-2016(48057)

2016

Asistente Jurídico Inteligente

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CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

Magistrado  Ponente   

AP4078-2016  

Radicación  N°  48057   

(Aprobado  acta  N°    194)   

         

         Bogotá,        D.        C.,        veintinueve       (29)   de  junio    de   dos   mil  dieciséis  (2016).   

         La  Corte  se pronuncia sobre la admisibilidad formal de la demanda  de  revisión  presentada  por  el  defensor  de YIMMY  ROBINSON  ESPINOSA  IMBACHI  en contra de la sentencia  emitida  por  el  Tribunal Superior del Distrito Judicial de Popayán que, el 27  de  mayo  de  2015,  lo  declaró cómplice penalmente responsable del delito de  secuestro extorsivo agravado.   

  H   E   C   H   O  S   

         Fueron   expuestos   por   el   a  quem,  en los siguientes términos:   

“[…] el día 14 de julio de 2012, en la  vereda  Santana,  corregimiento Cajete del municipio de Popayán, varios sujetos  armados  y  encapuchados  arribaron  a la finca del señor Jorge Arturo Bolaños  Pérez,  en donde lo esperaron para enseguida secuestrarlo, exigiendo luego a la  esposa   de   éste   la  suma  de  (sic)  un  mil  millones  de  pesos  por  su  liberación”.   

LA DEMANDA DE REVISIÓN  

         El  accionante solicita la revisión del fallo con fundamento en la  causal  prevista  en  el  artículo  192, numeral 6º, de la Ley 906 de 2004, ya  que,  en  su  sentir,  la sentencia condenatoria se fundamentó en prueba falsa,  esto es, la declaración suministrada por Rodrigo Arredondo.   

         Reseña  que  éste  adujo  que  ESPINOSA  IMBACHI  participó  en  la  entrega de una prueba de  supervivencia  y recaudó información relevante para materializar el plagio, no  obstante,  en  el  juicio oral, incurrió en diversas contradicciones puestas de  presente  ante  los  juzgadores  de  instancia  que  hicieron  caso omiso de las  mismas,  al  considerar  su versión digna de credibilidad pese a que ese relato  fue  desmentido  por  el deponente Olfer Rivera quien, destaca, fue enfático en  sustraer  a  su  prohijado de cualquier tipo de responsabilidad en la retención  del señor Bolaños Pérez.   

         Trae  a  colación  que  en  entrevista  suministrada a la defensa,  Arredondo  negó  conocer  a  su acudido, versión que luego varió en el juicio  debido  a  las  presiones  de  las que fue objeto por parte de la Fiscalía para  incriminarlo  y  que  incluían la aplicación a favor del testigo del principio  de  oportunidad,  al  igual  que  prodigar un trato benéfico con relación a su  compañera  permanente, aprehendida con armas y sancionada a la pena de prisión  de  treinta  y  dos (32) meses por virtud de un preacuerdo. Sin embargo, una vez  finiquitado  el  trámite,  dice, “Rodrigo Arredondo  me  manda  a  llamar  […] y me manifiesta que él mintió en juicio oral y que  él  se  encuentra  arrepentido  que  desea  que  la justicia sepa la verdad”,  a  lo cual el togado por lo ocurrido con anterioridad  inicialmente  no  prestó  atención,  empero,  ante  su insistencia, accedió a  escucharlo en entrevista en compañía de un investigador privado.   

         En  esta,  aquel  ratificó  la coerción a la que fue sometido por  miembros  del  CTI  y por la Fiscal encargada del asunto para declarar en contra  de  ESPINOSA  IMBACHI  con  promesas  que  no fueron cumplidas, de forma tal que estaba dispuesto a enmendar  su  proceder  y  asumir las consecuencias que llegasen a generarse por cuenta de  su  falso  testimonio, escenario que, en concepto del accionante, hace viable la  revisión  de  la  condena  ante  la  configuración  de  la  causal  impetrada.   

         De   este   modo,   pide  “revocar  la  sentencia   […]   absolviendo   a  mi  mandante”,  aportando  con  el  libelo  copias  auténticas  de  los  proveídos de primer y  segundo  grado  junto  con  la entrevista rendida por Rodrigo Arredondo el 22 de  marzo  de  2016,  “misma que pido sea ratificada por  quien  la  suscribe el día y hora que para el efecto establezcan los honorables  magistrados”.   

CONSIDERACIONES   DE   LA   CORTE   

1.  Atendiendo la naturaleza excepcional de  la  acción de revisión y su carácter rogado, el legislador ha establecido una  serie  de exigencias a efectos de darle paso a la demanda contentiva de la misma  que,  en  términos  generales,  consisten en la determinación de la actuación  procesal  cuya  revisión  se depreca, el señalamiento de las conductas penales  que  motivaron  las decisiones cuestionadas, indicar la causal que se invoca, la  relación  de  pruebas o evidencias que fundamentan la solicitud y aportar copia  de    las    providencias   demandadas   junto   con   la   constancia   de   su  ejecutoria.   

Así las cosas, el libelo correspondiente no  es  un  escrito  de  libre confección y está sometido a específicas reglas de  postulación  que de ser obviadas impiden a la Corte abordar su estudio, ante la  falta  de  la  idoneidad conceptual mínima para remover el instituto de la cosa  juzgada.   

         2.  En  ese  orden,  en  el  sub examine  surgen  varias  imprecisiones que conspiran contra la  admisibilidad de la acción, según se constata a continuación:   

         2.1.  En  primer  lugar, el profesional del derecho que suscribe la  demanda  no  adjuntó  el  respectivo  poder  para  actuar, lo que enerva que se  encuentre  facultado  para  su interposición, ya que, aun cuando pueda obrar en  la  sentencia  que  se  pretende  rescindir  constancia del mandato que le fuese  conferido  para  representar los intereses de ESPINOSA  IMBACHI   en   el   proceso   penal,   la  acción  de revisión es autónoma e independiente de  aquel,  no  puede  asimilarse  a su continuación, dado     que     con     ella  se busca  remover  la  firmeza  de la decisión ejecutoriada con  la  que  le  puso  fin  a  la  actuación.  De  esta  manera,  si el condenado que  interpone  de  modo  directo  la  acción no es un profesional del derecho, o si  quien   interviene  en  su  nombre   carece   de   mandato   especial   con  ese  cometido,   no   tendrá   legitimación   para   la  proposición          del         trámite  al  tenor del artículo 193 de  la   Ley  906  de  2004,1          así  se trate,  en  el último supuesto, del  mismo  abogado  que  previamente  intervino  en  las  diligencias  (Cfr.  CSJ AP  725-2016).   

         2.2.  De  otro  lado,  al  margen  de  este  requisito de carácter  formal,  la  causal  prevista en el artículo 192, numeral 6°, ibídem, procede  cuando  se  demuestra  que  el  fallo objeto de revisión se sustentó en prueba  falsa.  Sin  embargo, al confrontarse el fundamento desde el cual se expone este  calificativo  en  la  demanda,  se observa que solo se soporta en la percepción  subjetiva  que acerca del tema tiene el libelista en punto de la declaración de  Rodrigo  Arredondo.  En  otras  palabras,  la categoría espuria de ese medio de  conocimiento  surge simplemente del discernimiento que le merece la veracidad de  dicha  versión  por  cuenta del aparente reconocimiento de mendacidad efectuado  por  el  testigo,  obviando  allegar  premisas susceptibles de verificación que  apoyen  ese aserto, en concreto, el pronunciamiento judicial donde se declare la  falacia  de  esa  probanza. Así lo ha decantado la jurisprudencia (Cfr. CSJ AP,  19  Ene  2005,  Rad. 22935, CSJ SP 9864-2015), reiterándose recientemente sobre  el particular:   

“La  exigencia que establece la causal es  clara  y  no se presta a interpretaciones de ninguna especie: se requiere que la  decisión  cuestionada  se  hubiese  basado  en una prueba cuya falsedad hubiese  quedado  demostrada  en  una  sentencia ejecutoriada, como cuando la providencia  que  se  ataca  tuvo  por exclusivo fundamento las manifestaciones de un testigo  que  luego  es  condenado  por  falso  testimonio,  precisamente en razón de la  declaración en que se sustentó la decisión.   

No  se  trata,  por  lo  tanto, de elaborar  construcciones  teóricas  para  acreditar  la falsedad del medio de convicción  que  tuvo  en  cuenta el funcionario judicial para proferir la providencia, sino  únicamente  de aportar la copia de la sentencia en firme que dio por demostrada  la  falsedad de aquella prueba y acreditar así mismo que ésta fue determinante  en   el   sentido   de   la   decisión”.  (CSJ  AP  1662-2016)   

         En  consecuencia, tal presupuesto conceptual brilla por su ausencia  en  este  asunto,  a  lo que se suma que el argumento elucubrado referente a las  presuntas  presiones  que  recibió  el  testigo  en  cuestión para declarar en  contra  del  implicado,  fue  objeto  de  amplio  debate  y análisis durante el  transcurso  de la actuación sin que sea la revisión, se recalca, sede propicia  para  retornar  o  prolongar  la controversia que finiquitó con una providencia  que hizo tránsito a cosa juzgada.   

         

         3.  Por  ende, ante el evidente incumplimiento de los postulados de  admisibilidad  de la acción de revisión, la determinación que se impone es la  inadmisión.   

         En  mérito  de  lo  expuesto,  la  CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA, SALA  DE CASACIÓN PENAL,   

R   E  S  U  E  L  V  E   

         INADMITIR   la   demanda  de  revisión  allegada  por  el  defensor de YIMMY ROBINSON ESPINOSA  IMBACHI.   

Contra  la  presente  decisión  procede el  recurso de reposición   

Cópiese,      notifíquese      y  cúmplase   

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

Presidente  

JOSÉ FRANCISCO ACUÑA VIZCAYA  

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

LUIS ANTONIO HERNÁNDEZ BARBOSA  

EYDER PATIÑO CABRERA  

PATRICIA SALAZAR CUÉLLAR  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria    

1  “Artículo   193.  Legitimación.  La  acción  de  revisión  podrá  ser  promovida  por  el  fiscal,  el  Ministerio Público, el  defensor  y  demás  intervinientes,  siempre  que ostenten interés jurídico y  hayan  sido legalmente reconocidos dentro de la actuación materia de revisión.  Estos  últimos  podrán  hacerlo  directamente si fueran abogados en ejercicio.  En  los  demás casos se requerirá de poder especial  para    el    efecto”.  (Resaltado de la Sala)     

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