AP348-2014(43115)

2014

Asistente Jurídico Inteligente

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República   de  Colombia      

Corte Suprema de Justicia  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

Magistrado  Ponente   

AP348-2014  

Radicación  n°  43115   

(Aprobado Acta No.  25)   

         Bogotá,  D.C., cuatro (04) de febrero de  dos mil catorce (2014)   

ASUNTO   

         La              Sala  resuelve  acerca  de  la        definición       de       competencia       planteada por el Juez Penal del Circuito  Especializado    de    Barranquilla,    en   cuanto  considera     no     es    el    funcionario  judicial  llamado  a   resolver   el   impedimento   manifestado  por  el  Juez  Único  Especializado     de     Cartagena    en    el   proceso   contra  Juan Carlos Martínez Campo   por  el  delito  de  concierto  para  delinquir agravado.   

ACTUACIÓN PROCESAL RELEVANTE  

         1.    Se  consignó  en  el  escrito  de  acusación  que  con  fundamento  en  los elementos materiales probatorios e  información   recolectada   por  unidades  de  la  SIJIN  del  Departamento  de  Bolívar,   una   facción   de   las   denominadas  Autodefensas  Unidas  de  Colombia  (AUC) que no se desmovilizó junto con otras  personas  que  habiéndolo  hecho,  continuaron  delinquiendo  en  el territorio  nacional,  para lo cual conformaron grupos que se asentaron en los Departamentos  de  Bolívar,  César,  Magdalena  y  Sucre  bajo  el  nombre de “Autodefensas   Gaitanistas  de  Colombia  (AGC)”,  los  que  posteriormente  se asociaron con  hombres que estaban bajo el  mando   de   Daniel   Rendón  Herrera  alias  “Don  Mario”  y  los  hermanos  Usuga     David,    quienes    tras    la    captura    de    aquél,  asumieron  el control de la   organización  delincuencial,  con  la denominación de “Autodefensas Gaitanistas o  Urabeños”.   

         Las  personas  concertadas  en el aludido  grupo   ilegal   se   dedicaron  a  la  producción,  comercialización  y  distribución  de  sustancias alucinógenas, al control de  rutas  destinadas  al  tráfico  de  estupefacientes  y  de  insumos  químicos,  asimismo  a  extorsionar  a  los  mineros de la región y a ejercer poderío  en  las zonas de su influencia mediante la ejecución de homicidios.   

         Esa  asociación  ilícita  se encuentra integrada por al menos 200  hombres que desempeñan diferentes roles dentro   

de una  estructura que se encuentra    jerarquizada,    de    la   cual   hacen   parte   Juan  Carlos  Martínez  Campo,  Orlando  Manuel    Berrío    Toscano    y    José   Luis   Fuentes   Donado.   

        2.     En    desarrollo    de    la  investigación,  ante el  Juez   Segundo   Penal   Municipal   Ambulante   con  Funciones  de  Control  de  Garantías, se adelantó  audiencia  concentrada  de legalización de captura, imputación de los hechos e  imposición  de  medida  de  aseguramiento,  por  el  delito de concierto para delinquir agravado.   

        3. Presentado el escrito de acusación  ante     el     Centro     de     Servicios     Judiciales    de    Cartagena  el  31 de enero de 2011, la  actuación  fue  asignada al Juzgado Penal del Circuito Especializado Adjunto de  dicha  ciudad,  en  donde luego de varios intentos para realizar la audiencia de  formulación  de acusación, finalmente el 22 de julio de aludido año se varió  el  objeto  de  la  misma  para  verificar  los  preacuerdos celebrados entre la  Fiscalía  y  los procesados Orlando Manuel Berrío Toscano y José Luis Fuentes  Donado, quienes aceptaron lo plasmado en ellos.   

        En  dicha oportunidad, respecto de Juan  Carlos Martínez Campo se  dispuso la ruptura de la unidad procesal.   

        4.  Ante  la  supresión  del  Juzgado  Adjunto,  la actuación en relación con el procesado que se viene de mencionar,  fue  enviada  al  Juzgado  Único Penal del Circuito Especializado de Cartagena,  cuyo  funcionario, el 10  de  octubre  pasado,  con fundamento en el numeral 13 del artículo 56 de la Ley  906  de  2004,  se  declaró  impedido  para continuar adelantándola, por haber  conocido  de ella en las audiencias preliminares, en las cuales actuó como Juez  Segundo    Penal    Municipal    Ambulante    con   Función   de   Control   de  Garantías.   

        Por  lo  tanto,  ordenó  su  envío  al  Juzgado Único Penal del  Circuito   Especializado   de   Barranquilla,   por   ser  el  funcionario  más  próximo.   

        5.  El  juez a cargo de este Despacho Judicial, mediante  auto  de  20 de diciembre de 2013, fundamentado en el  Acuerdo  n°  PSAA13-10055  de  19  de  diciembre de  2013,  expedido  por  la  Sala  Administrativa  del  Consejo  Superior  de  la  Judicatura,  el  cual  amplió  la  competencia  del  Juez  Penal  del Circuito  Especializado  de  Descongestión  de Cartagena para  decidir  «de  los procesos sobre los impedimentos y  recusaciones   del   Juez   titular   Penal   del   Circuito   Especializado  de  Cartagena»,  envió  la  actuación  a  dicho  funcionario para resolviera sobre el impedimento de su  homólogo de Cartagena.   

        8. Mediante  auto   de   7  de  enero  pasado, el Juzgado Penal  del  Circuito Especializado de Descongestión de Cartagena, dispuso retornar   la   carpeta  al  Juez  Especializado de Barranquilla,  porque de conformidad con artículo 64 de la Ley 906  de    2004,    en   ningún   caso   se  recupera  la  competencia  por  la desaparición de la causal de  impedimento.   

Asimismo,    afirmó,    el  Acuerdo PSAA-1310065 de 19 de diciembre de 2013, rige a partir  de  la  fecha  de su publicación en la Gaceta de la  Judicatura y no   tiene  efectos  retroactivos,  su  aplicación  no  deja  sin  efectos las decisiones de  definición    de    competencia   proferidas   por  la   Corte   Suprema  de  Justicia   en  casos  similares   

        9. Recibida  nuevamente  la  actuación  por el Juzgado Penal del  Circuito    Especializado    de   Barranquilla,   mediante   auto   de   16  de  los  corrientes,  ordenó  remitirla a la   Corte   para   que   se   defina  quien    debe    continuar    conociendo   de   la  actuación.   

CONSIDERACIONES DE LA SALA  

1.   Los  artículos  32.4  y 54 de la Ley 906 de 2004, disponen que corresponde a la Sala  de  Casación  Penal de la Corte Suprema de Justicia definir la competencia para  adelantar  el  juzgamiento, cuando el juez ante quien se presentó la acusación  considere le corresponde a un juez de otro distrito  judicial    conocer    la   actuación,   o   es  impugnada  por  cualquiera  de las partes.   

2. La             impugnación  de  competencia regulada  en  la  Ley  906  de 2004 es connatural al sistema de  procesamiento    penal   acusatorio,   y  difiere  del  trámite de la colisión de competencias previsto  en   las   legislaciones   antecedentes1. En efecto,  su  artículo 10 desarrolla el principio de efectividad, el cual se concibe como  la  armonía  que  debe  coexistir  entre  la  materialización  de los derechos  fundamentales  de  los intervinientes en el proceso y la necesidad de lograr una  justicia  eficaz  con predominio de lo sustancial, caracterizada primordialmente  por  la  celeridad  con  la  que  se debe desarrollar la actuación.   

Por esta razón, el legislador  al  prever  la  contingencia de que el juez de conocimiento ante  quien   se   presente  la  acusación  manifieste  su  incompetencia,  o  su competencia sea impugnada por  alguna   de   las   partes,  estableció  un  procedimiento  ágil  en desarrollo del cual no se envía la  actuación  al funcionario que considera debe proseguirla, sino que simplemente,  en  el  primer  supuesto,  debe  expresar  las  razones  en  las  que  apoya  su  declaración  y  en el segundo evento, los motivos por cuales difiere o comparte  lo  manifestado  por  la  parte  que  la  impugnó  y,  en  cualquiera  de los dos casos, enviar la actuación al superior funcional  que,  de  acuerdo con las reglas que rigen la materia, debe resolverla, evitando  de  este  modo  la  dilación  injustificada  de la actuación, pues al fin y al  cabo,  ante  la  discrepancia de los jueces, tendría  que  entrar  a  resolver como ocurría en el sistema  anterior.   

De   este   modo,   las   audiencias  de  formulación  de  acusación,  solicitud  de  preclusión  y  verificación  del  preacuerdo,  cuando  éste  ha  sido  realizado  antes  de  la presentación del  escrito     acusatorio,    constituyen   el   escenario  oportuno  para  que  el  juez  de  conocimiento  manifieste  su  falta de competencia o los intervinientes la impugnen, porque se  trata  de  un  aspecto que se debe resolver de manera  previa    a   la   continuación   del   trámite2.   

No  obstante,  si  el  juez no expresó su  incompetencia  y  las  partes no hicieron ninguna manifestación en tal sentido,  la  misma  se  entiende  prorrogada  en  los términos del artículo 55 ibídem,  salvo  que  se  origine en el factor subjetivo o que el conocimiento del proceso  esté radicado en un funcionario de mayor jerarquía.   

Al respecto la Sala ha indicado:  

…si  las  partes o el juez no abordan el  tópico  de  la  competencia  en  la audiencia de formulación de acusación, el  funcionario  debe  continuar  conociendo del asunto en virtud al fenómeno de la  prórroga   de  competencia,  sin  que  sea  posible  abordar  posteriormente  la  discusión,  ni  mucho menos adelantar trámites de  definición  de  competencia,  con excepción de los  casos  en  los  cuales se controvierte el factor subjetivo o se advierta que esa  facultad   de   conocer   del   asunto   radica   en   funcionario  de  superior  jerarquía.(Subrayas  de  la    Sala.    CSJ,   AP,   20   Ene   2010,   Rad.  33272)   

Así, una vez el  juez  de  conocimiento  asiente en la formulación de acusación, se prorroga su  competencia,  la cual es inderogable e indisponible, con excepción de los casos  en    los    que    el    conocimiento    corresponde    a    un    juez   de   superior   categoría   o  se  presenta  discusión  por el factor subjetivo.   

3. Por     otra     parte,    la  facultad  de  administrar  justicia  está  determinada  para  cada  juez  de la  República  por  factores  como  el  personal  (concerniente al fuero del sujeto  activo  del  comportamiento delictivo), el objetivo (relativo a la naturaleza de  la  conducta punible) y el territorial (vinculado con el lugar geográfico en el  que  se  ejecuta  el hecho delictivo). Por lo tanto, el funcionario sólo podrá  conocer  de  los  asuntos  no  sometidos a su competencia, cuando ésta le fuere  legalmente  prorrogada  o  delegada,  cuestión  expresamente determinada por el  legislador  con  el  objeto  de mantener al frente del proceso al juez natural y  evitar  que se pierda la vigencia de los principios de inmediación, celeridad y  economía  procesal  (CSJ,  AP,  18  Mar  2009, Rad.  31220).   

        4.   Al  revisar  el presente caso, se observa que  no  concurre  ninguno de los contextos previstos en el artículo  54  del  Código  de Procedimiento Penal de 2004, toda vez que ni el Juez Único  Penal   del   Circuito   Especializado   de  Cartagena,  ni  sus  homólogos  de  Descongestión  y  de  Barranquilla han iniciado la audiencia de formulación de  acusación,  su desempeño  se  ha  limitado  a  la  fijación  de  fecha para llevar a cabo tal diligencia,  pues      cuando  estuvo a cargo de un juez adjunto, pues en la que se  logró  realizar una audiencia que ante los          preacuerdos         suscritos         entre  la  Fiscalía  y  los  procesados  Orlando  Manuel Berrío Toscano y José Luis Fuentes  Donado,     varió  el objeto de la misma.   

        Por  ello,  respecto  de  Juan  Carlos  Martínez  Campo  se dispuso la ruptura de la unidad  procesal,  cuya  actuación,  por  fuerza  de las circunstancias, fue enviada al  Juez  Penal del Circuito Especializado de Cartagena, quien, se itera, manifestó  su  impedimento  para  conocer de ella por haber fungido como Juez de Control de  Garantías en las audiencias preliminares.   

        En   consecuencia,  corresponde  a  la  Corte  definir  el juez que se debe pronunciar acerca  de  la  excusa  legal  manifestada por el Juez Único  Penal  del  Circuito  Especializado de Cartagena para  sustraerse  del conocimiento de las diligencias, tema  que aún no es objeto de controversia.   

        5.  En tal  sentido,  lo  primero  que  se  precisa  es  que  la  situación  planteada se  debe  resolver  por  vía  de  lo  dispuesto en el artículo 57 de la Ley 906 de  2004, el cual fija el trámite para los impedimentos, así:   

Cuando el funcionario judicial se encuentre  incurso  en  una  de las causales de impedimento deberá manifestarlo a quien le  sigue  en turno, o, si en el sitio no hubiere más de  uno  de la categoría del impedido o todos estuvieren  impedidos,  a otro del lugar más cercano, para que en el término improrrogable  de   tres   (3)  días  se  pronuncie  por  escrito.  (Negrillas de la Sala)   

        Así,  manifestado  el impedimento la actuación debe ser enviada,  en  primer  lugar,  al  homólogo  que le siga en turno, lo que supone que en la  sede   del   juez  que  lo  expresa,  coexistan  otros  de  igual  categoría  y  especialidad,    por    lo   que   sólo  en  el  evento  en que no los haya, o si habiéndolos también  están  impedidos,  es  procedente  acudir  al  «del  lugar    más    cercano»   para   que  se  pronuncie  acerca de si acepta o  rechaza el impedimento.   

        La  comprensión de la disposición citada no puede ser diferente,  porque  al  integrarla  sistemática  con  los artículos 19 y 43 del Código de  Procedimiento  Penal  de 2004, los cuales consagran el principio rector del juez  natural  y  las reglas sobre competencia territorial, es competente para conocer  del  juzgamiento el juez del lugar donde ocurrió el delito, y excepcionalmente,  en  los  casos  expresamente señalados en la ley, podrá conocer un funcionario  judicial distinto.     

        6.             Así,  el  10    de    octubre    de    2013,    cuando  el  Juez  Penal  del  Circuito  Especializado  de  Cartagena  se  declaró impedido para conocer la actuación,        en   la   misma  localidad   había   otro   funcionario   judicial   de  igual  categoría,  esto  es,  el  Juez Penal  del   Circuito   Especializado   de   Descongestión,  creado  mediante  Acuerdo  PSAA13-9962  de 31 de julio de 2013, para el periodo comprendido entre el 1º de  agosto  y  el  30  de  septiembre  de  dicha  anualidad, cuyo funcionamiento fue  prorrogado    hasta    el    31    de    diciembre  siguiente,  según  Acuerdo  PSAA13-9991  de  26  de  septiembre  de  2013,  y  posteriormente,  por  Acuerdo  PSAA13-10068  de  19 de  diciembre   de   2013,   se   extendió     hasta     el     30    de    mayo    de    la    presente     anualidad.     

        En       consecuencia,   el   Juez   Penal   del   Circuito  Especializado de Cartagena debió remitir el proceso  al  Juez de Descongestión de la misma ciudad, para que se pronunciara sobre las  razones  que  le  impedían  aprehender  su conocimiento, y no a su homólogo de  Barranquilla,  a  quien  solo se podía enviar la actuación en el evento en que  aquel también se declarara impedido.     

        Las  consideraciones  expresadas  por  el funcionario judicial que  manifestó  el  impedimento, en orden a justificar la remisión de la actuación  al  Juzgado  Penal  del  Circuito  Especializado  de  Barranquilla, fundamentadas  en  la  brevedad  de la  medida  de  descongestión  y el desconocimiento sobre si sería o no prorrogada  por  la  Sala  Administrativa  del  Consejo  Superior  de  la Judicatura, no son  pertinentes,  en  tanto su obligación como servidor público está circunscrita  a   cumplir   los   mandatos   constitucionales   y  legales.       

        7.    Ahora    bien,    menester  es  acotar que las decisiones  de  la Sala en las que se apoyan los Jueces Penales del Circuito Especializados,  titular  y  de  descongestión,  de  Cartagena, para sostener la tesis de que el  conocimiento  del presente asunto corresponde a su homólogo de Barranquilla, no  resultan  aplicables  al  caso  que  se resuelve, por tener realidades fácticas  diferentes.   

     

        En  efecto,  si  bien en las decisiones CSJ AP, 25 Sep. 2013, Rad.  42322  y  CSJ  AP,  30  Sep.  2013,  Rad.  42329,  los  funcionarios trabados en  controversia  coinciden  con  los  que  aquí  rechazan  el  conocimiento  de la  actuación,  cabe  resaltar que en aquella oportunidad lo que resolvió la Corte  fue  la  discusión  que se suscitó con motivo del impedimento expresado por el  Juez Penal del Circuito Especializado de Cartagena.   

        Adicionalmente,   ante   los   cuestionamientos  del  Juez   de  Barranquilla  sobre su  deber   de   asumir  el  conocimiento  del  proceso,  porque  estimaba  que  correspondía  al funcionario  judicial  de  descongestión de Cartagena, la Corte resolvió que no le asistía  razón  ya  que  (i)  la  precaria  duración de los Juzgados de Descongestión,  establecida  en  dos meses, impedía adelantar el juzgamiento con respeto de los  principios  de  concentración,  inmediación,  celeridad  y  eficacia;  y, (ii)  el           Acuerdo           PSAA13–9962  de  31  de  julio  de  2013,  no  señaló   expresamente   las  funciones  que  debían  cumplir  los  jueces  de  descongestión,     en     particular    el    de  Cartagena.   

        Por    otro   lado,   los   supuestos  fácticos  se  modificaron  notablemente. En efecto,  aun  cuando  la  medida de descongestión inicialmente tuvo una duración de dos  meses  que  vencían  el  30  de  septiembre de 2013, la Sala Administrativa del  Consejo  Superior  de  la Judicatura usualmente la ha venido prorrogando sin que  se  haya presentado solución de continuidad alguna entre una y otra extensión,  por  lo  que  actualmente  se  encuentra vigente hasta el 30 de mayo del año en  curso,    sin    que    afloren    motivos    para  descartar   que   se   prolongue   en   el  tiempo,  hasta cuando se supere la situación que se presenta  con  el  Juez  Penal  del  Circuito  Especializado de Cartagena, quien ha venido  manifestando  su  impedimento  en los casos donde actuó como Juez de Control de  Garantías.   

        Es   que   como  consecuencia  de  esa  realidad,   con   la  teleología  de  evitar  controversias  de  la naturaleza que ocupa la atención de  la  Corte, la Sala Administrativa del Consejo Superior de la Judicatura expidió  el         Acuerdo         PSAA13–10065 de  19   de   diciembre     de    2013,       mediante       el      cual      asignó      específicamente  al Juzgado Penal del  Circuito    de    Descongestión    de   Cartagena,  «el conocimiento de los  procesos  sobre  los  impedimentos  y  recusaciones  del  Juez  titular Penal de  Circuito   Especializado   de   Cartagena»,   cuya  aplicabilidad  no  está  sujeta  a  aspectos temporales, pues se encamina a dar  solución a una situación existente.   

        8.   Por  consiguiente,  la  Sala  asignará la competencia para conocer de este asunto  al   Juez   Penal  del  Circuito  Especializado  de  Descongestión   de   Cartagena,   para   que   se   pronuncie  acerca  del  impedimento  manifestado  por  su homólogo de la misma ciudad, y de encontrarlo  fundado    adelante   el   juzgamiento.   

        En  mérito  de  lo  expuesto, la CORTE  SUPREMA   DE  JUSTICIA,  SALA  DE  CASACIÓN  PENAL,   

RESUELVE  

        1.     DECLARAR     que   el   funcionario  competente  para  resolver  el  impedimento  manifestado  por  el Juez  Único   Penal  Especializado  de  Cartagena  en  la  presente                 actuación     adelantada    contra  Juan     Carlos    Martínez    Campo  por  el  delito  de  concierto  para  delinquir    agravado,  conforme    a    lo    indicado    en   la   parte  motiva,   es   el   Juez   Penal  del  Circuito  de  Descongestión de Cartagena.   

        2.  Remítase  el  expediente  a  ese  despacho  judicial  e  infórmese  de  la  presente  decisión  a  las  partes e  intervinientes en el proceso.   

        Contra esta decisión no procede recurso alguno.   

Comuníquese y cúmplase.  

FERNANDO      ALBERTO      CASTRO  CABALLERO   

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

JOSÉ   LEONIDAS   BUSTOS   MARTÍNEZ   

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

MARÍA    DEL    ROSARIO    GONZÁLEZ  MUÑOZ   

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

EYDER PATIÑO CABRERA  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria  

    

1  Decreto 050 de 1987, Decreto Ley 2700 de 1991 y Ley 600 de 2000.   

2  Artículos  333,  339,  350  de  la Ley 906 de 2004.     

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