AP3273-2015(46125)

2015

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

          MAGISTRADO  PONENTE            

AP3273-2015  

Radicación        N° 46125   

Aprobado acta N° 205  

Bogotá, D.C., diez (10) de junio de dos mil  quince (2015).   

V I S T O S  

Se pronuncia la Sala en torno al incidente de  definición  de  competencia  planteado  por  la  Fiscal  15 Especializada de la  Unidad  de  Antinarcóticos  y  Lavado de Activos de Bogotá, quien aduce que el  conocimiento  de  la  solicitud de libertad por vencimiento de términos elevada  por  la  defensa  de  YONI  GÓMEZ DORADO,  corresponde  a  los  Jueces Municipales con función de control de  garantías  del  lugar  donde  se  adelanta  la fase del juicio y no en el lugar  donde se encuentra privado de la libertad.   

A N T E C E D E N T E S  

          Debe   precisarse  que  el  expediente  arribó  a  la  Corporación  únicamente  con  una carpeta contentiva de 16 folios y un CD correspondiente al  registro  de  la audiencia de libertad por vencimiento de términos instalada el  21  de  mayo  del  año en curso y presidida por el Juez 2º Penal Municipal con  funciones  de  control  de garantías de Florencia, por lo tanto, con base en la  información  que pueda extractarse de dicha actuación, se pronunciará la Sala  acerca del asunto en mención.     

         

          El  defensor del procesado YONI GÓMEZ DORADO  previo sustentar  la  pretensión  y con fundamento en la decisión proferida por esta Corte el 10  de  julio  de  2013, radicado 41629, refiere que la competencia para conocer del  asunto,  radica  en  los Juzgados Penales Municipales con función de control de  garantías  de  Florencia,  como  quiera que el acusado se encuentra actualmente  privado  de  la  libertad  en  centro carcelario de dicha localidad, en tanto se  dificulta  el  traslado  a  la  ciudad  de Neiva donde se tramita el juicio, por  seguridad,  la  congestión  carcelaria en Neiva y Rivera, la oportuna remisión  al despacho judicial y el aseguramiento de la defensa material.   

          A   su   vez,   la   Fiscal   15   Especializada  de  la  Unidad  de  Antinarcóticos  y  Lavado  de  Activos  de  Bogotá, impugna la competencia del  Juzgado   2º  Penal  Municipal  con  funciones  de  control  de  garantías  de  Florencia,  tras considerar que no obstante el procesado se encuentra privado de  la  libertad  de  manera  transitoria  en esa ciudad, quien viene adelantando la  fase  del juicio ordinario en virtud del escrito de acusación presentado contra  el  procesado  y  otras  14  personas,  es  el  Juzgado  3º  Penal del Circuito  Especializado  de  Neiva,  lugar donde se encuentran los elementos fundamentales  para  resolver la pretensión de la defensa, por lo que corresponde a un Juez de  Garantías de la ciudad de Neiva resolver la libertad invocada.   

          Escuchadas  las intervenciones de las partes, la titular del Juzgado  2º  Penal  Municipal  con  funciones de control de garantías de Florencia, una  vez  resaltó  los  fundamentos facticos por los cuales fue acusado el procesado  YONI  GÓMEZ  DORADO, ante el juez natural, Juzgado 3º  Penal del Circuito  Especializado  de  Neiva donde actualmente se adelanta el juicio oral, aduce que  la  competencia para resolver la petición libertad por vencimientos de término  está  en  el Juzgado de Garantías de la misma ciudad, por cuanto la defensa no  demostró  la existencia de motivos excepcionales que permitan establecer que la  pretensión  debe  ser  conocida  por ese despacho, argumento que sustento en la  decisión  emitida  por  esta  Corporación  el  8 de febrero de 2011 dentro del  radicado  38277,  pues  no  hay  constancia  de  que  el INPEC se haya negado al  traslado   del   interno   y,  además,  se puede acudir a los medios virtuales.   

Por  tal  motivo  y  con  fundamento  en  el  artículo  54  del Código de Procedimiento Penal de 2004, dispuso el envío del  diligenciamiento a la Corte para lo de su cargo.   

CONSIDERACIONES DE LA CORTE  

La  Sala  sería  competente para definir la  controversia  planteada  en el presente asunto de acuerdo con los artículos 32,  numeral  4°  y  54  de  la  Ley 906 de 2004, por cuanto en el debate acerca del  funcionario  de  garantías  llamado  a conocer de las diligencias se involucran  funcionarios  que  pertenecen  a  diferentes  distritos  judiciales, si no fuera  porque  al  tenor  de lo previsto en el artículo 48 de la Ley 1453 de 2011, que  modificó  el  artículo  3º de la Ley 1142 de 2006, a su vez modificatorio del  artículo  39  de  la  Ley  906  de  2004,  resulta improcedente el incidente de  definición    de    competencia    para    los    jueces    de    control    de  garantías.   

Precisamente  el legislador determinó en la  norma  reseñada  que  “La  Función  de control de  garantías  será  ejercida  por cualquier juez penal municipal”, luego   el   factor  de  competencia  es  nacional,  de  manera  que  cualquiera   de   ellos   está   facultado   para   ejercer  dichas  funciones,  independientemente   del   lugar   donde   ocurrieron   los   hechos,  tema  analizado por la Corporación en  auto del 26 de octubre de 2011, Rad. 37674, al respecto dijo:   

“3.   El  artículo 39 de la Ley 906 de 2004, modificado por el  artículo  48  de  la  Ley  1453 de 2011,  promulgada el 24 de junio de este año,  regula    que    la    función   de   control   de  garantías  será ejercida  por  cualquier  juez  penal  municipal, quien quedará  impedido    para    ejercer    la    función    de  juzgamiento.   

(…)  

En    tales    condiciones,    resulta  fácil  advertir  que  la  regla  general, consiste en que la función de control  de    garantías   será  ejercida  por  cualquier  juez  penal  municipal,  tal como se extrae del primer  inciso del artículo 39.   

Sin  embargo, el anterior supuesto no opera  con  relación al funcionario judicial a quien  le  corresponda  actuar como juez de conocimiento, puesto que  en este caso se activa el factor territorial.   

Ahora,  examinada  la evolución  normativa  del  artículo 39 de la Ley  906  de  2004,  se advierte que el legislador en la Ley 1453 fue claro en sentar  que  la función de control  de   garantías   la  ejerce  cualquier  juez  penal  municipal,  sin  importar  el lugar en que ocurrió el  acontecer  fáctico,  y  respecto  de los asuntos que  conoce  la  Corte  Suprema  de  Justicia,  el  control  de  garantías  estará a cargo de un magistrado  de  la  Sala Penal del Tribunal  Superior de Bogotá.   

Es   cierto   que   el  artículo  39 de la Ley 906 de 2004, modificado por el artículo  3° de la Ley 1142 de 2007, reglaba  que    la    función    de    garantías  debía ser ejercida por un juez penal  municipal  del  lugar  donde  se cometió  el  delito,  pero  tal  condicionamiento desapareció     con     la     Ley     1453     de     este    año.   

No  obstante  lo  anterior,  la  Corte debe  precisar  que  tal  modificación  normativa no puede  llevar  al  despropósito  de  que  la escogencia del  juez     de     control     de    garantías   sea   un   acto  arbitrario  o  caprichoso  de  las partes e intervinientes, alejado de todo criterio razonable,  pues    ello    implicaría   autorizar   la   libre  elección  del juez, lo que comprometería  la  objetividad  de  la  Fiscalía  y  podría     generar      también  afectación  del  derecho  a  la  defensa,  cuando se acuda a un juez de garantías  muy alejado o de difícil acceso para  el  implicado.  (Resaltado  fuera de texto)   

De  tal manera, es menester puntualizar que  la   función  de  control  de  garantías  preferentemente debe ser ejercida por  el  juez  del lugar donde se cometió la conducta. Sin  embargo,  ello  no  obsta  para que pueda cumplirla un funcionario de territorio  diferente,  siempre  que  exista  alguna  circunstancia especial que aconseje no  acudir   ante   el  juez  del  sitio  donde  ocurrió  el  hecho,  como cuando el  sujeto  haya  sido  aprehendido  en  área  distinta,  o   se   encuentre   privado   de   la  libertad  en  establecimiento    carcelario     de    lugar    diferente    al    de   la  comisión     del     acontecer    fáctico,  o  sea  en otro territorio donde  deban  recopilarse  las  evidencias  físicas  o  los  elementos  materiales  probatorios  pertinentes  al  caso.   

Lo  anterior  quiere decir, que si bien es  cierto  la ley no impone que el control de garantías  tenga   que   ser   siempre   realizado   por  un  juez  del  lugar  en  el  que  ocurrió     la     conducta     punible,  de  todas formas la intervención  de  cualquier  funcionario  judicial  de  esa naturaleza, en cada caso concreto,  debe   obedecer   a   la   necesidad   de   proteger   las  garantías    fundamentales   de   las   personas   que   pudieran   verse  comprometidas,  merced  a la ocurrencia de   conductas  delictuales  sucedidas  en  su  territorio,  o  que  habiendo   ocurrido   fuera   de  él,  han  de  ser  investigadas    dentro    del    ámbito   de   su  jurisdicción,  lo  que implica en una u otra forma,  que  exista  una conexión del hecho delictual con su  sede funcional.   

En este orden de  ideas,  resulta  inadmisible  que  se  susciten  conflictos de competencia entre  jueces  de  control  de  garantías  por  el  factor  territorial,  cuando  quiera  que  esté  acreditada  alguna   circunstancia   especial   que   amerite   la  intervención    de    un   funcionario  con  sede  en  lugar  distinto  al de la ocurrencia del hecho.   

Empero, en el evento en que un funcionario  conozca  de  asunto  como  juez  de garantías que no  esté      vinculado      al      ámbito   de   su   sede   territorial  y  las  partes  no  muestren  inconformidad    frente    a   ese   aspecto,   tal  situación  no comporta una irregularidad que socave  la   estructura   del   proceso   ni   afecte  los  derechos  de  las  partes  e  intervinientes,  por lo que no constituirá motivo de  nulidad.   

(…)  

De      esa      manera,      la  interpretación   que   debe   darse   al   citado  artículo  39 del Código  de    Procedimiento    Penal,    con   la   última  modificación  de 2011, es que el factor territorial  no   opera  de  manera  determinante  y  exclusiva  respecto  del  juez  al  que  corresponde   ejercer  la  función  de  control  de  garantías,     cuya     intervención   sólo  se  verá  limitada  por  razón  de fueros, por concurrencia de una causal de  impedimento  o  de  recusación  o porque en el caso  concreto  no  exista  circunstancia  especial  alguna que justifique acudir  ante  su  despacho  y  no  al del  lugar de ocurrencia del ilícito           investigado.”   

En ese orden de ideas, si en desarrollo de la  audiencia  de  libertad  por  vencimiento  de  términos,  esto es, de aquéllas  relacionadas  con  la  protección  de  derechos  fundamentales,  se suscitó el  conflicto  en  relación  con la competencia del Juzgado 2º Penal Municipal con  funciones  de  control de garantías de Florencia para conocer de la materia, la  Corte se abstendrá de emitir pronunciamiento de fondo.   

Lo  anterior  por  cuanto debe diferenciarse  entre  funciones  constitucionales  y  legales  asignadas  al Juez de control de  garantías,  establecida  desde  tiempo atrás por la Corte Constitucional en la  sentencia  C-591 de 2005, que permite otorgar un tratamiento diverso tratándose  de  la  competencia,  pues  en  relación  con  las  primeras,  es decir, las de  naturaleza  constitucional  vinculadas  en  forma estrecha e inescindible con la  protección  de  los derechos fundamentales, no resulta afortunado, de cara a la  celeridad  con  que  deben  dirimirse  los  asuntos  de  esa  índole,  suscitar  controversias  sobre  la  competencia,  pues  a  ese  funcionario  se  acude  en  búsqueda   de   obtener   la  protección  urgente   de  una  prerrogativa  constitucional.   

          En  cambio,  en lo que guarda relación con la única función legal  asignada  a  los  Jueces  con  funciones de control de garantías, la de impulso  procesal  referido  a adelantar la audiencia de formulación de imputación, sí  resulta  factible  objetar  la  competencia  y propiciar así un pronunciamiento  del  funcionario que deba dirimirla.   

          Así  las  cosas,  en  este  específico  evento,  inane resultaría  resolver  una  definición  de  competencia  suscitada por la impugnación de la  Fiscalía,  en  curso  de una audiencia que no admite ese tipo de controversias,  se  reitera,  por cuanto no se trató de la correspondiente a la formulación de  imputación,  sino  a  una  relacionada  con  la  salvaguarda  de  los  derechos  fundamentales,  esto  es,  la  de  libertad por vencimiento de términos, la que  precisamente  convocó  el  defensor en el lugar donde el procesado se encuentra  privado  de  la  libertad  y  a la que acudió la representante de la Fiscalía,  luego  dicha  escogencia  por  demás  no  resulta  arbitraria o caprichosa, aun  cuando  los  Juzgados  de  Neiva  también  tienen  competencia  para conocer el  asunto.   

En tal sentido, como en el presente asunto no  se   está   planteando  una  definición       de       competencia       en       los      términos    del    artículo   54   de   la   Ley   906   de   2004,  pues  como   se   ha   señalado,   solo   se  está  surtiendo la audiencia preliminar de libertad  por  vencimiento  de  términos, el conocimiento para  resolver  debe  asumirlo  el Juzgado de Garantías de  Florencia,  por  ser  el  lugar  donde  se encuentra  privado  de  la  libertad  el  procesado  y  en  el  cual  se elevó la solicitud.   

   

En mérito a lo expuesto, la Corte Suprema de  Justicia, Sala de Casación Penal,   

RESUELVE  

1.    Abstenerse    de    definir    la  competencia.   

2.  Remitir  de  inmediato  la actuación al  Juzgado  2º Penal Municipal con Función de Garantías de Florencia, para lo de  su cargo.   

Contra  esta  decisión  no  procede recurso  alguno.   

Notifíquese y cúmplase.  

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

Presidente  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

EYDER PATIÑO CABRERA  

PATRICIA SALAZAR CUÉLLAR  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria    

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